Capítulo 19.
- disfruta mientras puedas Michiru, porque te aseguro que muy pronto el amor de Haruka será mío. – dijo para sí misma, se había enamorado y nadie le arrebataría ese amor, de una u otra manera terminaría separando a la aguamarina del rubio y seria ahí donde aprovecharía para acercarse a él, solo tenía que encontrar la manera de separarlos y todo estaría arreglado.
Continuara…
Desvió la vista y se fue rumbo a su clase, no quería que nadie la viera mirando de esa manera a las dos parejas más importantes tanto en Todai como en el mugen, por lo que sin dirigir una segunda mirada se adentró en las instalaciones del colegio.
Mientras tanto en la entrada las dos parejas no se percataban de nada; terminaron el beso no de muy buena gana, pero hacía falta el aire para vivir, además de que las más jóvenes ya tenían que ingresar a sus clases, por lo que de mala gana se despidieron.
- que tengas un excelente día mi amor. – se despedía Haruka dándole un corto beso en los labios a Michiru.
- tu igual, te veré después. – respondía Michiru con una sonrisa en su rostro.
- claro, te veo después de clases. – respondió la rubia y se encamino al coche para esperar a Shizuru.
- cuídate Natsuki y pórtate bien. – se despedía Shizuru.
- yo siempre me porto bien Zuru, te veo después de clases. – dijo Natsuki beso levemente los labios de su castaña y hecho a correr al interior del colegio.
Shizuru solo sonrió y camino hacia el coche, subió en el y Haruka arranco, claro la universidad solo estaba a dos minutos en coche por lo que solo tuvo que avanzar un poco para poder estar frente a la entrada, así que ingresaron a Todai y fueron al estacionamiento para dejar el coche, al bajar, Haruka inicio una conversación con Shizuru que tenían que tenían que arreglar rápidamente.
- ne Shizuru, ¿Cuándo piensas decirle la verdad a Kuga? – su prima tenía que decirle a Natsuki que "el" en realidad era una ella, si la peli azul se enteraba por su madre sería motivo de discusión con su prima y no quería que eso llegase a suceder.
- ara, la verdad es que no había planteado hablar de eso con mi Natsuki. – mentira había estado dándole vueltas al asunto desde el día en que se hizo oficial su noviazgo, pero no sabía cómo abordar el tema.
- no sabes mentir, bueno cuando menos conmigo no, ¿Qué es lo que te detiene? A mí no me molesta que se lo digas, al contrario, creo que tiene el derecho de saber, después de todo Kuga ahora es parte de la familia por estar contigo. – Haruka pensaba que entre menos secretos hubiera entre ellos mejor, así habría más confianza.
- no sé cómo sacar el tema Haruka, no puedo llegar y decirle "hey Natsuki no te lo había dicho pero Haruka es en realidad… - pero no termino la frase, era algo que no podía ir diciendo así como así, ese secreto podía hacer mucho daño.
- por supuesto que no, pero creo que deberías ir preparando a Kuga, mira Saeko-san sabe la verdad, si Kuga se llega a enterar por otra persona que no seas tú se molestara mucho. – estaba aprendiendo a conocer a Natsuki y sabía que no toleraba las mentiras.
- ya lo sé, se lo diré, ¿de acuerdo? Pensare en algo y se lo diré. – dijo Shizuru después de todo su prima tenía razón, si algo sabia de Natsuki era que no le debía mentir.
- bien, eso ya es un comienzo. – cuando menos su prima había accedido a hablar con Kuga, eso ya era algo. – a por cierto. – y saco del bolsillo de su pantalón unas entradas y se las mostro a Shizuru.
- ¿un parque de atracciones? – hacia bastante tiempo que no iba a uno, ni siquiera se lo había planteado ahora que estaba con Natsuki.
- así es, son para este fin de semana, llevare a Michiru. – se sentía como niño por esperar con ansias a que llegara ese día, quería salir con Michiru a todas partes.
- que bien, pero Haruka son cuatro boletos. – ¿será que? Al parecer su "primo" quería hacerle un favor a ella también.
- claro, tú y Kuga vienen con nosotros, ya te había dicho que disfruto tu compañía Shizuru, además te considero como a una hermana, tengo una, pero sinceramente creo que terminara odiándome cuando sepa la verdad. – no quería pensar en eso, pero si tenía planeado quedarse en Japón y hacer una vida con Michiru tendría que hablar con su madre tarde o temprano.
- hey nada de caras largas, todavía es muy pronto para pensar en eso, por cierto, me encantaría ir será muy divertido. –haría lo que fuera para no ver esa cara triste.
- bien, está decidido, el fin de semana nos vamos al parque de diversiones. – dijo Haruka con alegría, claro todavía no le había dicho a Michiru pero era un hecho que le diría que sí.
- muy bien, ahora a las clases. – Haruka había llegado a su vida para acomodarlo todo, no podía creer que estuviera con Natsuki y solo a pocos meses de haber llegado el rubio a su vida, sin duda era como era como un ángel.
- hai. – respondió Haruka y ambos se fueron rumbo a sus respectivas clases.
La semana paso sin percances y de manera tranquila, los periodistas aun los esperaban fuera de casa o fuera del colegio para tomar fotografías de ellos juntos, pero ya simplemente los ignoraban, todo había muy tranquilo, clases, casa, ejercicio, hablar por teléfono, ir a la empresa, no había mucho que durante los día de escuela pudieran hacer, después de todo cada uno tenía sus obligaciones después de clases, Michiru asistía a sus clases de pintura y ciertos días ensayaba en el auditorio junto a la orquesta, esto además de sus trabajos grupales para el colegio, por lo que lo único que podían hacer era verse durante las mañanas y por la tarde al salir, claro y pasar casi la mitad de la noche en video llamadas, pero en fin, no había sucedido nada relevante y el día del parque de diversiones había llegado en un abrir y cerrar de ojos, Haruka se lo había propuesto ese mismo día a Michiru y esta había accedido muy alegre, Natsuki había accedido a regañadientes ya que no gustaba de las aglomeraciones de gente, pero Shizuru sabia ser muy convincente, así que ahí estaban, en la entrada del dichoso parque listas para divertirse en grande ese fin de semana.
- bien, ¿A dónde desean ir primero? – cuestiono Haruka una vez que estuvieron dentro del parque.
- ¿Por qué no vamos primero por un mapa y así decidimos? – sugirió Shizuru quería disfrutar al máximo el fin de semana en compañía de Natsuki.
- bien, pues andando. – y tomo la mano de Michiru, que bien se sentía poder salir con su novia y poderla besar y abrazar sin que nadie les mirara de manera reprobatoria, como se notaba que Japón era muy diferente, ya que ni a Shizuru y Natsuki las miraban mal.
Después de conseguir el mapa, solo se la pasaron de atracción en atracción, Haruka y Natsuki ganaron unos peluches para sus respectivas novias en el tiro al blanco, comieron en uno de los restaurantes que había dispuestos en el parque y siguieron recorriendo el lugar, entraron a la casa de los sustos donde unas muy asustadas Michiru y Shizuru no paraban de gritar cada que algo hacia su aparición, mientras Haruka y Natsuki solo se reían de sus novias; ya había recorrido caso todo el parque, solo habían dejado algo para el final, la rueda de la fortuna, el atardecer se vería magnifico y romántico desde arriba, por lo que habían decidido dejarlo para el final y ahí estaban, haciendo fila para esperar su turno para subir; cuando llego su turno, subieron, cada pareja por separado, conforme el recorrido había comenzado, Haruka abrazo a Michiru por la espalda sujetando su cintura y viendo hacia el atardecer, justo a hora no podía pedir más.
- Michiru, le he dicho a Shizuru que hablara con Natsuki y le diga acerca de mí, que soy una chica. – no se lo había dicho antes porque consideraba conveniente hablarlo en persona, aunque no lo admitiera tenía miedo de que Michiru al final la rechazara por ser mujer, podría parecer un chico, pero no lo era y sabía que tarde o temprano tendría que decir la verdad.
- no voy a dejarte Haruka. – sabia a la perfección lo que Haruka quería decir con eso, pero ella no era Kristen, ella amaba a Haruka, no porque fuera una mujer, la amaba por lo que representaba todo su ser.
- ¿Cómo? – no debía subestimar a Michiru, había captado rápidamente hacia donde se dirigía con su confesión.
- que no voy a dejarte, es más, por mi podríamos gritarlo a todo el mundo ahora mismo y a mí me daría igual, porque te amo, te amo Haruka Tenoh, no por ser mujer u hombre sino por ser tú. – no dejaría ir la felicidad solo porque había encontrado el amor en el cuerpo de una mujer.
- gracias. – no quería sentir ese miedo pero ahí estaba, miedo a salir lastimada de nuevo, miedo a descubrir que todo era mentira, esa era una huella que por el momento no podía borrar. – eres todo lo que siempre he buscado Michiru Kaioh, quédate a mi lado, porque desde que me di cuenta que te amo, no puedo concebir la vida sin ti.
- ni yo sin ti. – respondió Michiru y se volteo en el abrazo y unió sus labios a los de Haruka en un beso lento, sin prisas, redescubriendo las sensaciones que se provocaban mutuamente solo con besarse; al separarse Michiru no pudo evitar el cuestionar. - ¿y cuando se lo dirá? – al ver hacia la siguiente esfera donde iban Natsuki y Shizuru.
- no lo sé, solo me dijo que buscaría la mejor oportunidad para decírselo, yo solo espero que no sea hoy, no quisiera que se arruinara nuestro fin de semana con peleas. – conocía a Kuga, sabía que armaría un drama y ese fin de semana lo único que deseaba era pasarla de lo mejor en compañía de Michiru.
- tienes razón, espero que no lo haga hoy. – concordó Michiru al recordar lo ocurrido hacia algunos días en la mansión Tenoh.
Pero las cosas nunca ocurren como esperas, así que Shizuru y Natsuki estaban disfrutando de la vista que ofrecía el recorrido y a la castaña se le ocurrió que ese sería un buen momento para decirle a su peli-azul la verdad acerca de Haruka, sabía que Natsuki no la juzgaría, pero se molestaría por ocultarle la verdad.
- Natsuki, hay algo que quiero decirte. – comenzó y al ver cara de pánico que puso la peli-azul agrego. – se trata de Haruka. – no quería que su chica creyera otras cosas.
- ¿de Tenoh? ¿Qué sucede con él? – por la cara de Shizuru debía ser algo importante, ¿pero qué?
- veras, lo que sucede es… - Shizuru le contó a Natsuki todo, desde que Haruka llego, hasta el momento en el que se decidió esa farsa, donde aparentaría ser un hombre, Natsuki escucho de manera atenta sin hacer comentarios o interrumpir a Shizuru, hasta que el relato llego al presente. – y eso es todo.
- ¿entonces… Tenoh es mujer? – cuestiono, al ver como Shizuru asentía continuo. – vaya, pues sinceramente no lo había notado. – se sentía un poco abrumada por toda la información que había compartido Shizuru con ella.
- sé que debí decírtelo antes, pero no sabía cómo, además de que tenía que hablarlo con Haruka antes, Natsuki yo no quiero que estés molesta, yo… - pero la peli-azul no la dejo continuar.
- no estoy molesta, solo estoy sorprendida, entiendo que no me lo hayas dicho antes, no es algo para andar contando, además de que es un secreto de familia, yo entiendo. – rayos, el pasar tanto tiempo con Shizuru, Kaioh y Tenoh la estaba cambiando, ahora era un poco más madura, se podría decir.
- ara, gracias por comprender mi Nat-su-ki. – y deposito un beso en los labios de su novia, sin duda Haruka estaba siendo una buena influencia.
El recorrido termino y todos comenzaron a descender de la atracción, Shizuru y Natsuki fueron las primeras y esperaron por Haruka y Michiru que no tardaron en llegar con ellas, la peli-azul no dejaba de ver al rubio y esto lo estaba comenzando a incomodar, antes de que le pudiera preguntar qué era lo que sucedía, Natsuki se le acerco y apartando la chaqueta que traía puesta Haruka comenzó a palpar el pecho del rubio hasta que los sintió, si, tenía que asegurarse que lo que le había dicho Shizuru no era otra de sus bromas y lo único que se le ocurrió fue tocar el pecho de Haruka hasta encontrar sus pechos.
- Haruka se aclaró la garganta. - ¿se te perdió algo Kuga? – estaba sonrojada hasta las orejas, no pida creer que Natsuki había hecho aquello.
- ara, ara mi Natsuki ya está tratando de cambiarme de por mi primo. – hablaba Shizuru con fingido dolor en su voz.
- Natsuki, me agradas, pero podrías por favor retirar tus manos del pecho de MI novio. – al parecer Shizuru le había contado la verdad a Natsuki y esta no había demorado nada en comprobar si era verdad, pero no podía creer que no quitar las manos de ahí.
- ha, si, lo siento. – se disculpaba torpemente la peli-azul. – Shizuru me lo dijo, pero… pero pensé que… tu sabes cómo es Tenoh… creí que me estaba tomando el pelo. – "no sería la primera vez" pensó la peli-azul, Shizuru siempre le estaba gastando bromas.
- ya, te entiendo, pero pudiste haber preguntado. – dijo Haruka un poco más repuesto de ese bochornoso momento.
- sí, tienes razón, lo siento. – ahora era ella la sonrojada al darse cuenta de lo que había hecho, había estado tocando el pecho de Tenoh y por un buen tiempo.
- bueno, dejemos eso de lado, Kuga ¿estás bien con esto? Es decir con lo que estoy haciendo. – quería estar segura de que Natsuki no se había molestado y que todo seguía como hasta ahora.
- sí, estoy bien Tenoh, no te preocupes, no me molesta y no te juzgo, Shizuru me conto porque lo haces, así que no te preocupes, guardare el secreto. – respondió Natsuki, si, estaba madurando.
- gracias Kuga. – dijo Haruka y ella y Natsuki se estrecharon las manos. – bien, habiendo aclarado esto. – dijo después de haber soltado la mano de Kuga. – porque no vamos al hotel, nos duchamos y cenamos, mañana será un día un poco cansado.
- yo apoyo eso, vámonos. – secundo Shizuru la propuesta de Haruka, por lo que las dos parejas se fueron rumbo al hotel.
El parque de atracciones estaba en otra ciudad a unas horas de Tokio, Haruka lo planeo así, para que no hubiera medios que los interrumpieran, por eso era un fin de semana, salieron el sábado muy temprano, para disfrutar de todas las atracciones, ya el domingo tendrían que regresar para preparar todo para el lunes y volver al colegio y a universidad respectivamente, la temporada de exámenes estaba comenzando y sabían que durante la semana no se verían mucho, solo los fines podrían dedicarlos de lleno a sus respectivos amores, por lo que ya en el hotel se ducharon y fueron al restaurant del hotel, platicaron de manera amena compartiendo lo que habían experimentado en ese día en las diferentes atracciones, risas y amenas conversaciones sobraban en la mesa, pero ya eran pasadas las diez de la noche y tenía que irse a dormir ya que al día siguiente tenían que regresar a Tokio, por lo que cada pareja se retiró su respectiva habitación, si, Haruka y Michiru compartían cama y habitación, claro que para no levantar sospechas habían pedido camas separadas y se suponía que las tres chicas dormían juntas mientras Haruka que era el "chico" dormía solo; la noche paso de manera tranquila, Haruka y Shizuru pensaban que era muy pronto para intentar hacer algo más con sus parejas aparte de dormir, la rubia ya tenía experiencia en este campo y estaba segura que su chica aún era virgen, no quería apresurar las cosas, por otro lado Shizuru sabía perfectamente la fama que tenía tanto en Todai como en el mugen y no quería que Natsuki pensara que la estaba tratando como a otra más de sus conquistas, con ella tenía que ir despacio, prisas, después de todo ¿Quién llevaba prisa?
La mañana las encontró abrazadas de sus respectivas parejas, el domingo había llegado y con él las responsabilidades volvían, tenían que regresar y dejar todo listo para el lunes que volvieran a sus clases; una vez despertaron, se dispusieron a arreglarse y en poco tiempo ya estaban desayunando, claro Haruka y Natsuki un poco más dormidas que despiertas, después de todo el madrugar y en domingo seguía siendo su kriptonita, terminaron de desayunar y fueron por las maletas, Haruka liquido la cuenta del hotel y en menos de veinte minutos ya iban de vuelta a Tokio.
El viaje fue muy ameno, Shizuru estuvo conduciendo por un tiempo en lo que Haruka despertaba del todo, no se fiaba de él los domingos y menos si había madrigado, por lo que ella se ofreció a conducir por un tiempo; una hora y media después hicieron el cambio y ahora era Haruka quien conducía, en poco tiempo estuvieron de vuelta en Tokio; Haruka entrego a Michiru y a Natsuki en sus respectivas casas, si quería que a las chicas les volverán a dar permiso de salir así, tenía que respetar los tiempos, además de que ya estaba pesando que harían el siguiente fin de semana. Después de dejar a las chicas en sus casas ellas partieron rumbo a la mansión, ellas también tenían algo de tarea y querían terminarla antes de que anocheciera, no querían otra noche en vela por estar haciendo tarea de último minuto; por lo que nada más llegar, saludaron y se fueron a sus respectivas habitaciones a comenzar con sus deberes, amaban a sus chicas, pero el tener novia sin duda no dejaba tiempo para otra cosa y eso que los fines de semana no tenían que ir a la empresa; pero que importaba pronto las vacaciones de verano comenzarían y ellas tendrían aún más tiempo libre para compartir con sus respectivas parejas, tal vez tanta felicidad no debía existir pero justo a hora eso era lo que menos les importaba, estaban con la persona que amaban, era correspondidas y tenían un gran futuro por delante.
El lunes llego como cualquier otro, las horas pasaban de manera tranquila, el lunes llego a su fin dando paso al martes y así paso la semana, sin ningún acontecimiento salvo que el amor de las parejas iba creciendo con cada día que pasaba, las semanas le dieron paso a los meses y en un abrir y cerrar de ojos estaban a tan solo dos días de que se cumplieran los seis meses que había estipulado el abuelo en la apuesta, solo un día más y ellos serían libres para decidir sobre su futuro; así que en ese momento Haruka y Shizuru estaban en la sala del concejo, la castaña estaba revisando algunos papeles y el rubio la estaba esperando, después de todo sus respectivas novias tenían un trabajo grupal y se habían ido nada más salir del colegio.
- ne Shizuru, ¿puedes creer que ya solo falten dos días? – Haruka se sentía muy feliz, todo en su relación con Michiru iba viento en popa.
- sí, lo sé, el tiempo paso muy rápido, he de confesarte que a veces siento que esto es un sueño y que en cualquier momento voy a despertar a la realidad. – ella jamás pensó que lo de Natsuki se fuera a dar y ahora ya estaban por cumplir su sexto mes juntas.
- te entiendo a la perfección, lo mismo me pasa a mí, Michiru es todo lo que laguna vez soñé y mucho más, me acepta tal cual soy y no le importa mi condición. – Michiru siempre le hacía saber que no le importaba que fuera mujer, ella la amaba tal cual era.
- yo también estoy un poco sorprendida por Natsuki, ahora es más abierta y más expresiva, no le molesta que la gente nos vea, si quiere un beso me lo da y ya, no le importa el lugar, cuando antes era impensable, ¿lo recuerdas? El día que cumplimos un mes de estar juntas. – recordaba Shizuru ese día como si fuera ayer, ese día se había dado cuenta que Natsuki aún no estaba lista para una relación así.
- claro que lo recuerdo, si llegaron a casa entre gritos. – recordaba Haruka ese día a la perfección.
Flash back…
Ese día cumplían un mes de estar juntas, todo estaba saliendo de maravilla, las cosas en casa, la empresa y la universidad no podían ir mejor, así como también su relación, la prensa hacia días que ya no les tomaba interés, después de todo ellos solo eran una pareja como cualquier otra y hacia solo eso precisamente lo que cualquier otra pareja haría, salir al cine, a pasear, al parque, a cenar, nada fuera de lo común, por lo que la prensa perdió el interés y ahora ya podían estar tranquilos, ya no había nadie que estuviera pendiente de lo que hacían.
Por lo que ese día Haruka había decidió llevar a Michiru al cine, así como también había preparado una cena en la mansión solo para ellas, ya que Shizuru cenaría fuera con Natsuki, todo estaba preparado, al salir de sus respectivas escuelas se pusieron de acuerdo, Haruka pasaría por Michiru las siete para ir a ver una película y posteriormente ir a cenar; por otro lado Natsuki tenía otros planes que incluían ir a pasear en su moto y llevar a Shizuru a ver el atardecer a su lugar favorito para después llevarla a cenar, todo estaba muy bien planeado y sin margen de error o eso era lo que pensaban.
Si bien la cita de Haruka y Michiru estaba saliendo a las mil maravillas, justo ahora la cena de Shizuru y Natsuki se estaba volviendo un poco incomoda. Natsuki había llevado a Shizuru a uno de los mejores restaurantes de la ciudad, Shizuru estaba encantada con los detalles de su peli-azul, por lo que para demostrarle lo feliz que estaba trato de darle un beso, solo que Natsuki se sacó un poco y solo logro besar su mejilla, esto a Shizuru la desconcertó pero no le dio importancia; cuando estuvieron en la mesa esperando por la comida, trato de tomar la mano de su novia y esta no se lo permitió, fue ahí donde comenzó a atar cabos e hizo algo para salir de esa duda.
- tomo el rostro de Natsuki con sus manos para que así no tuviera a donde huir, pero justo antes de besarla, la peli-azul hablo. – Shizuru, aquí no por favor. – aun temía, temía a esas miradas reprobatorias y no lo podía evitar.
- ¿por favor que Natsuki? ¿Es que acaso no tengo derecho a besar a mi novia? – esto ya no le estaba gustando, Natsuki aún tenía miedo de la naturaleza de su relación y no quería que las otras personas supieran que estaban juntas.
- claro que sí, pero por favor, aquí no. – sabía que estaba jugando fuego, Shizuru se podía molestar y salir de ahí, pero aún era algo que no pida controlar.
- ¿Por qué no? Tanto te avergüenza el estar conmigo, ¿que no me permites tocar tu mano ni mucho menos darte un beso? – dolía, dolía mucho que Natsuki la rechazara en público, cuando sabía que estando a solas o en lugar donde sin personas conocidas como esa vez en el parque de atracciones Natsuki era más suelta.
- sabes que no es así Shizuru, pero… no puedo… no me gusta hacer estas cosas en público… yo… lo siento. – no quería mirarla a los ojos porque sabía que en ellos encontraría dolor por sus palabras, pero lo que sucedió fue peor, escucho como Shizuru se levantaba de su silla dispuesta a ir se. - ¿Shizuru? – la llamo al verla de pie y dispuesta a irse, sabía que era su culpa, de sus estúpidos miedos, Mai se lo había dicho, si seguía así, perdería a Shizuru y era justo lo que estaba sucediendo ahora.
- me voy Natsuki, yo ya te lo dije una vez, no estoy dispuesta a ocultar lo nuestro, por dios lo hicimos público, prácticamente todo Japón sabe que salimos, pero aun así tu…me voy. – no quería decir algo de cual se arrepentiría más tarde, lo mejor era irse y tranquilizarse.
- no, por favor Shizuru, no me hagas esto, entiende, no es algo fácil para mí, tu sabes a la perfección que es lo que quieres, pero yo aún lo estoy descubriendo. – mentira, la amaba más que a nada en el mundo pero aun así le daba miedo expresarlo.
- no te preocupes Natsuki, no voy a obligarte a hacer nada que no quieras. – esas palabras lo único que había hecho era herirla más, Natsuki aún estaba segura de lo que sentía por ella.
- Shizuru. – respondió con alegría, pero al ver los ojos de su castaña se asustó y mucho, estaba a punto de llorar.
- lo mejor será que nos demos un tiempo… para que… decidas que es lo que quieres. – y salió corriendo del restaurant, no podía seguir ahí, no quería que Natsuki la viera llorar, la escucho llamarla, pero no se detuvo, tomo el primer taxi que paso y se fue, sabía que su primo estaría en ese momento en la mansión pero no tenía otro lugar al cual acudir.
Cuando Natsuki termino de pagar la cuenta y salió en busca de Shizuru pero ya no la encontró, así que sin más se dirigió hacia la mansión Tenoh sabía que su novia no podía ir a otro lugar, pero también sabía que el ir ahí significaría que estaría Tenoh Haruka y muy probablemente le diera una paliza por haber lastimado a Shizuru de esa manera; al llegar a la mansión, los guardias la dejaron pasar sin problemas, después de todo sabían quién era, además de que Shizuru también iba llegando a la mansión, rápidamente entro y al ver que estaba a punto de entrar la casa la llamo.
- Shizuru! – no quería que el día que se suponía seria para celebrar acabaran así, rápidamente se bajó del coche y se dirigió hacia Shizuru.
- déjame por ahora Natsuki, necesito tiempo y por lo que me dijiste en el restaurant tú también. – estaba dolida y mucho, las palabras de Natsuki la lastimaron y mucho, Haruka le había dicho que le tuviera paciencia ya que la peli-azul aún era un poco insegura, pero esto era el colmo.
- por favor Shizuru, sé que dije muchas cosas, pero por favor tenemos que hablar, no quiero que las cosas acaben así. – si perdía a Shizuru por esa tontería no se lo perdonaría nunca, ya que había su culpa, suya y de nadie más, todo por sus tontos miedos.
- ahora no Natsuki, por favor, vete, hablamos mañana, no quisiera decir algo de lo que me podría arrepentir después. – y era verdad justo como estaba ahora tal vez incluso podría terminar con la peli-azul en un arranque de ira.
- NO, NO ME IRE, NECESITAMOS HABLAR AHORA. – ya estaba fuera de si, cuando Haruka la escuchara la sacaría a patadas.
- Natsuki, cálmate, no grites, Haruka esta cenando con Michiru y… - pero ya no pudo continuar, Haruka había aparecido.
- déjalo Shizuru ¿y bien? ¿Me quieren explicar que es lo que está sucediendo aquí? – sabia la respuesta, no hacía falta ser un genio, Shizuru tenía los ojos rojos, claro signo de que había llorado.
- no es asunto tuyo Tenoh. – sí, ya no estaba pensando de manera correcta, quería hablar con Shizuru. – esto es asunto de Shizuru y mío, tenemos que hablar.
- bien, pues hasta donde alcance a escuchar mi prima no quiera hablar contigo, así que te pediré de favor que te vayas. – no quería ser cruel con la chica, pero algunas veces lo necesitaba.
- no lo hare, ella y yo necesitamos hablar, tengo que arreglar las cosas, por favor Tenoh. – las palabras frías de Haruka la estaban volviendo a la realidad.
- escúchame Kuga, no sé qué le hiciste a Shizuru, pero si recuerdo haberte dicho que no la lastimaras y ahora la veo llorando, así que por favor vete, es más que obvio que ambas necesitan calmarse, así que vamos Kuga, Michiru ¿te importaría acompañar a Shizuru a su habitación? – Michiru negó y el acompaño a Natsuki hacia la salida, esta vez no correría riesgos.
- ja, ¿tienes miedo de que vuelva a subir por la baranda? – cuestiono Natsuki al ver que Haruka la acompañaba hasta el auto.
- tengo miedo de que esta vez Shizuru no te abra la ventana y te mates, es más que obvio que metiste la pata, así que vamos, quiero saberlo. – dijo Haruka y sin más Natsuki le relato todo lo sucedido, se sentía en confianza con él y se le hacía fácil el hablar. – ahora sí que la has hecho Kuga, mira que eres muy idiota, mi prima te ama y vas tú y dices semejante idiotez, mira que no eres más idiota por que no entrenas de verdad.
- lo sé, pero te juro que estoy arrepentida, en verdad la amo, no tengo duda, pero he sentido miedo al ver toda esa gente, pero ahora siento un temor inmenso ya que siento que la estoy perdiendo. – si no podía recuperarla no volvería jamás a amar a alguien. – por eso déjame hablar con ella, Tenoh tengo que solucionarlo.
- no, no hablaras con ella… cuando menos no ahora, quieres demostrarle a Shizuru que estas dispuesta a todo por ella, que ya no te importa la gente, pues demuéstraselo con hechos, no con palabras, las palabras se las lleva el viento, hechos Natsuki, es la única manera en la que la podrás recuperar. – había algunas personas que necesitaban un empujoncito y luego estaba Kuga.
- lo pensare, gracias Tenoh, siempre tienes un conejo cuando me equivoco. – tal vez si el rubio estuviera ahí hacia algún tiempo que ella ya habría echado todo a perder.
- déjalo Kuga, somos familia, medítalo con la almohada, que descanses. – y le indico a Natsuki que subiera al auto y cerró la puerta, espero hasta que se fuera e ingreso a la mansión.
Fin flash back.
- después de esa noche, Kuga comenzó a comportarse más abiertamente contigo, hasta llegar hasta donde estamos ahora, fue un gran cambio. – hablaba Haruka recordando las cosas que había hecho Natsuki.
- sí, y todo gracias a ti. – decía Shizuru sin su primo tal vez ya no estaría con Natsuki.
- vamos, no digas eso, ustedes habrían logrado salir adelante, porque se ama, Shizuru, sé que Kuga algunas veces es un poco torpe, pero sé que te ama. – lo veía en la mirada de la peli-azul, estaba completamente enamorada de su prima, no por nada se había esforzado tanto para reconquistarla.
- aun así, gracias, tu siempre has estado al pendiente de mi relación con Natsuki, siempre estás ahí cuando te he necesitado, tu hombro ya debe de estar mullido porque es ahí donde me he refugiado para llorar. – no sabía cómo pagarle a su "primo" todo lo que había hecho por ella, no solo con Natsuki, sino también con su padre, tal vez el aun lo aceptaba, pero no hacia comentario alguno, simplemente callaba y todo era por Haruka.
- vamos, no hay nada que agradecer, somos familia ¿no? Esto es lo que hace la familia, nos preocupamos unos por otros, mi hombro siempre estará aquí para cuando lo necesites ¿de acuerdo? – Shizuru no era la chica perfecta que todo mundo creía, tenía sus defectos y solo él los conocía.
- gracias Haruka, pero… puedo ver que algo te preocupa, ¿Qué es? ¿Está todo bien? – conocía a su primo tanto o más de lo que él la conocía a ella, sabía que algo andaba mal con solo ver sus ojos, esas esmeraldas eran como dos espejos que jamás le mentían a ella.
- Shizuru, aún tengo miedo, sé que es tonto, que Michiru me ama, pero tengo miedo, no quiero volver a pasar por lo mismo otra vez, creo que no lo soportaría, Kristen me hizo mucho daño, si eso se volviera a repetir creo que no tendría la fuerza para continuar. – confeso con un ligero temor en la voz, ese era su más grande miedo, que al final todo lo que estaba viviendo solo fuera una ilusión, un sueño que se acabaría tarde o temprano.
- no Haruka, no temas, todo está bien, ese miedo es normal, pero no dejes que te domine, ya verás que con el paso del tiempo y el amor de Michiru lo superaras, porque estoy segura que esto no es más que inseguridad por tu condición, pero mírame a mí y Natsuki hemos salido adelante. – alentaba Shizuru, era en esos momento en los cuales ella trataba de retribuirle un poco a Haruka.
- sí, tengo miedo y si es por mi condición, Shizuru, soy MUJER y aun no… - pero no pudo continuar porque Shizuru la interrumpió.
- shhhh, no lo grites, alguien podría oírte, Haruka sabes que este un secreto muy importante, nadie fuera de la familia puede saberlo. – decía Shizuru, su primo si que era un irresponsable, no podía andar gritando a los cuatro vientos que era mujer.
- vamos Shizuru, estamos las dos solas ¿Quién podría escucharnos? – dijo Haruka restándole importancia al asunto.
- ahora mismo, no me sorprendería que toda la universidad. – solo esperaba que nadie las hubiera escuchado.
Fuera de la sala del concejo, una persona estaba a punto de llamar a la puerta, pero algo que había escuchado la había dejado en shock y la había hecho retractarse de su cometido, al parecer lo que había escuchado era justo lo que estaba buscando, las palabras de Haruka aun retumbaban en sus oídos, eso era justo lo que necesitaba para poder separar al rubio, bueno a la rubia de la aguamarina, por fin lo había conseguido, por fin tenía el arma perfecta para separarles, ahora solo tenía que idear un plan para utilizar esa información y todo estaría a su favor, Haruka estaría devastado por el abandono de Michiru y ahí estaría ella para darle consuelo, por fin podía vislumbrar su futuro al lado de Haruka.
- serás mío Haruka Tenoh o tal vez deba decir mía… prepárate Michiru, porque te quitare todo lo que amas. – justo ahora no podía estar más feliz, su victoria estaba cada vez más cerca.
Continuara…
