Capítulo 21.
- quiero que dejes a Haruka. – lo soltó así, sin más, no tenía caso el adornarlo con palabras bonitas o darle muchos rodeos, cara de Michiru lo decía todo, no entendía nada. – quiero que lo dejes, Haruka será mío a partir de ahora y tu "mi querida amiga" te harás a un lado, porque de otro modo, el oscuro secreto que nadie debe saber será revelado.
Continuara…
- ¿pero qué dices? Mina creo que has bebido demasiado y lo mejor será que hablemos mañana, cuando estés en tus cinco sentidos, este conversación no tiene razón de ser – Mina era su amiga y la estimaba, pero eso que estaba diciendo era una tontería, así que sin más comenzó a caminar hacia la casa, pero fue detenida por las palabras de su "amiga"
- por supuesto que lo tiene, yo sé el secreto de Haruka, se quién es y lo que es y si no quieres que todo el mundo se entere será mejor que lo dejes "amiga" ¿no lo amas? – sentencio, le molestaba que no la tomaran en serio y más viniendo de Michiru.
- no sé de qué estás hablando Mina, creo que estas ebria y que deberías irte a dormir. – tenía que negarlo, no podía afirmar nada, si lo hacía y al final Mina le tendida una trampa Haruka no se lo perdonaría.
- claro que sabes perfectamente de lo que hablo Michiru, no tienes por qué fingir conmigo, ya te lo he dicho se la verdad. – Michiru estaba siendo cuidadosa con ella, bueno era lo que se esperaba después de todo no podía pensar que ella afirmaría tan rápido la verdad.
- ya te lo he dicho, no tengo idea de lo que hablas, vete a dormir hablamos mañana cuando estés en tus cinco sentidos. – tenía alejarse de ella, tenía que decirle a Haruka que posiblemente Mina sabia acerca de su secreto.
- Michiru, ya te he dicho que no tienes que fingir conmigo y no estoy tomada, pero si quieres que lo diga, bien, lo diré. – volteo a ver si había alguien alrededor, después de todo no podía permitir que nadie más supiera el secreto. – Haruka es mujer, es una chica y tú, sabias de esto antes de andar con él. –era una afirmación, no dejaría lugar para las dudas.
- jajajaja, Mina de verdad creo que deberías irte a descansar, el sol o la bebida te ha afectado, estas imaginando cosas, tu misma viste a Haruka hoy sin playera, creo que para ser mujer le harían falta dos cosas ¿no? – qué bueno que Youko había inventado esa piel, de no ser así, no tendría como rebatirle a Mina.
- Michiru deja de hacerte la graciosa conmigo, no sé qué truco hicieron hoy, pero es un hecho de que Haruka es mujer y tú lo sabes perfectamente. – no tenía caso que lo negara, ella sabía la verdad y lo que era mejor, tenía pruebas.
Flash Back…
Después de escuchar tras la puerta el gran secreto que escondía la familia Tenoh, regreso a casa, tenía que pensar muy bien su segundo movimiento, no podía simplemente amenazar a Michiru con decir la verdad, sabía que no sería suficiente, en cuando encarara a Michiru ella hablaría con Haruka y la familia Tenoh, terminaría destruyéndola, hablo con la única persona a la cual le podía dar un consejo acerca de eso, fue esa persona quien le dio la idea de obtener pruebas, con ellas Michiru no dudaría en alejare de Haruka para siempre sin decir nada, la tendría en sus manos, fue así como contrato a un fotógrafo, tenía que infiltrarse en la escuela y tomar unas fotografías de Haruka mostrando su cuerpo femenino.
No había sido ningún reto para el fotógrafo entrar en la universidad, ni mucho menos conseguir las fotos, Haruka estaba en el equipo de atletismo, al ir a las regaderas, tenía que hacerlo cuando todos los hombres ya se habían ido, por lo que el fotógrafo se escondió dentro de los baños para hombres y cuando Haruka salió de la regadera, no dudo en tomar las fotografías necesarias donde se mostraba el cuerpo femenino del heredero de los Tenoh; Mina tuvo que deshacerse del fotógrafo una vez terminado el trabajo, contrato a otra persona que se encargara de él, no podía dejar cabos sueltos, así que ahora tenía pruebas y Michiru no podría hacer nada.
Fin flash back.
- Mina por favor, deja de decir eso, alguien podría oírte y mal interpretarlo, Haruka es hombre, así que deja de decirlo y mejor vamos a dormir. – tenía que irse, tenía que decirle a Haruka, la familia Tenoh tenía que enterarse.
- bien, no me dejas alternativa, no quería tener que recurrir a esto pero bueno, toma. – le dijo y sacando de su bolso las fotografías para dárselas a Michiru. – imagino que con esto no te quedaran dudas de mis palabras. – había ganado, con esto Michiru no tenía salida, la tenía en sus manos, lo único que tenía que hacer era presionarla un poco más y terminaría cediendo.
- Michiru tomo lo que le entregaba Mina y con temor vio las fotografías. – ¿Cómo? ¿t-tú de-de donde-las sacaste? Mina tu… – al ver que Mina asentía se sintió desfallecer, las fotografías eras reales. – la familia Tenoh no permitirá el filtro de información, lo sabes, cuando ellos se enteren harán todo lo posible para que esto no se sepa, lo han mantenido oculto hasta ahora, así que no tienes oportunidad. – tenía que decirle a Haruka, la familia Tenoh tenía que tomar cartas en el asunto.
- lo sé, no fue nada sencillo enterarme de esto, por suerte lo escuche de viva voz de Haruka, al principio así era, pero ahora créeme, tengo más de una oportunidad. – no había sido directamente, pero el escucharla decirlo tras la puerta también contada ¿no?
- Haruka jamás te contaría eso. – lo sabía era un secreto sumamente importante, Haruka no haría algo tan irresponsable. - ¿Dónde lo has escuchado? ¿Cómo fue que has obtenido estas fotografías? – cuestiono Michiru y sin más rompió las fotografías, no permitiría que nadie supiera el secreto de Haruka.
- lo escuche de Haruka, solo que lo hice mientras lo hablaba con Fujino-Kaichou – respondía Mina la pregunta, después de todo, una vez que le dijera todo Michiru tendría que callar todo. – las fotografías las tomo un especialista que contrate, no fue difícil para él, ha por cierto esas solo eran copias, ya me esperaba una reacción así de tu parte. – era una suerte contar con los negativos.
- aun así lo hayas sabido de esa manera y hayas obtenido esas fotografías la familia Tenoh no dejara que eso salga la luz, nunca lo permitirá, cuando menos no ahora. – sabia por Haruka cuáles eran los planes de su suegro, además de que el abuelo de su viento se pondría verde y querría aniquilar a todo el que supiera esa información ya que era el quien se encargaba personalmente de controlar ese flujo.
- yo no le diré a la familia Tenoh que se, acerca de ese secreto y tú tampoco mi estimada Michiru, así como les dirás que tengo pruebas. – era momento de echar andar todo, si todo salía bien pronto tendría aun chico, bueno chica pero muy atractiva a su lado.
- debes de estar soñando si piensas que no le diré nada a la familia Tenoh, ese secreto podría perjudicar a muchos. – por eso era tan cuidado y muy pocos sabían de él.
- temo mucho que no les podrás decir nada y de ti depende que nadie se entere, del vergonzoso secreto de la familia Tenoh, como por ejemplo todo el país o mejor aún, todo el mundo. – poco a poco Michiru iría cayendo en su telaraña y no saldría de ahí.
- ¿Cómo dices? Le diré a Haruka la verdad, el señor Takuma vera que nada salga a la luz. – no se iba a dejar amedrentar por las amenazas de su "amiga", amaba a Haruka y nada ni nadie la separaría de ella.
- mi querida, querida Michiru, creo que no estas entendiendo, si tú hablas, es decir si tú le dices algo a Haruka o a cualquiera de la familia Tenoh, la información de que Haruka es en realidad una mujer se hará pública, veras esas fotografías en todos los diarios del país y del mundo con un gran titular. – ese era su as bajo la manga, jamás pensó que tendría que usarlo, pero al parecer Michiru no cedería por las buenas y tendría que usar "métodos" más intimidatorios.
- ¿Qué? ¿De qué hablas Mina? Cuando la familia Tenoh se entere vendrán por ti, eres mi amiga, no hagas esto – solo estaba alardeando, no tenía nada, sabía que cuando ella hablara con cualquiera de los Tenoh ese chantaje se acabaría.
- es muy simple Michiru, yo ya le he dado la información a un reportero de mi total confianza, si hablas y la familia Tenoh actúa en mi contra, el dará la noticia a todos los medios. – la tenía, Michiru jamás permitiría que Haruka saliera perjudicado, mucho menos toda su familia.
- eso es falso, no te creo nada Mina. – no, no caería en su juego, el caer significaría el perder a Haruka y ella no estaba dispuesta a hacer ese sacrificio.
- mira Michiru, si el no recibe una llamada mía en veinticuatro horas revelara la información y no solo todo Japón sabrá la verdad sino que todo el mundo, esta vez no habrá filtros, ¿te quieres arriesgar? – la tenía, Michiru había caído en su trampa, ella no arriesgaría a Haruka de esa manera, lo dejaría solo para protegerlo, justo como ella predijo.
- necesito pruebas de que lo que estás diciendo es verdad, no pensaras que me harás caer a si tan fácil en ese juego tuyo. – no daría nada por hecho hasta no tener la certeza de que lo que decía Mina era verdad, si al final todo resultaba ser cierto, aunque amara a Haruka con toda su alma lo dejaría para que así Mina no hablara.
- todo mundo te subestima Michiru, es más que obvio que eres muy astuta, pero está bien, te daré la prueba que quieres. – saco su teléfono, marco el numero conocido, espero tres timbre y se lo paso a Michiru. - es para ti.
- Michiru tomo el teléfono, lo puso en oído y dejo que la otra persona hablara. – Mina, cariño, pensé que la llamada seria en veinticuatro horas, ¿ha pasado algo? No me digas que hay luz verde para dar ese bombazo, pero habla mujer dime algo, que me muero de ganas por publicar este notición. – la tenía, con eso no había más que hacer, si Mina halaba, todo en la familia Tenoh se iría a pique, retiro el teléfono de su oído y se lo paso a Mina.
- hola, solo hablaba para decirte que te olvides de publicar la noticia, mañana depositare el dinero por el silencio en tu cuenta, pero escúchame bien, si hablas acerca de esto te corto la lengua. – no permitiría que nada se le escapara, estaba a punto de ganar. – sí, si lo que digas, adiós. – y de esa manera colgó el teléfono. - ¿y bien Michiru? ¿Ha sido prueba suficiente? – cuestiono con una sonrisa de victoria en sus labios.
- ¿Qué quieres que haga? – respondió derrotada, no podía arriesgarse, ya no pida negarse, Haruka era el amor de su vida, si Mina hablaba y todo se revelaba todo por lo que había trabajado Haruka se iría abajo, su familia en los Ángeles se enteraría, la familia Tenoh caería en deshonra y podrían perderlo todo, no podía permitir que eso pasara.
- dejaras a Haruka, para mañana tiene que estar libre, tu no dirás nada, de lo que hemos hablado aquí, recuerda que ese tipo aún tiene la información, aun si la familia Tenoh, tratara de acallarlo el rumor y el escándalo que eso conllevaría causaría el mismo daño. – tenía que dejar a Michiru sin salida, para que no se ocurriera hablar después.
- no diré nada, terminare a Haruka mañana, ¿feliz? – no tenía idea de cómo lograría enfrentar a Haruka, pero lo haría, lo haría porque de esa manera lo salvaría. – pero antes dime Mina ¿Por qué? ¿Por qué hacerme esto? – cuestiono Michiru, se suponía que Mina era su amiga, entonces ¿Por qué causarle tanto daño?
- muy feliz, eso es fácil Michiru, lo hago porque yo amo a Haruka, me enamore de él, bueno de ella desde el primer momento en que lo vi, pero para mi desgracia como suele suceder siempre, Haruka solo tenía ojos para ti, se enamoró de ti nada más verte, no tuve oportunidad, otra vez me había quitado todo lo que yo tenía, pero ahora que dejes a Haruka, me encargare de estar con él, de consolarlo cuando tú te hayas ido, así que tú no te acercaras a Haruka, le tienes que romper el corazón para que jamás, jamás te busque, ¿entiendes? porque si no lo haces diré la verdad. – sentencio Mina, tenía que cubrir muy bien todos los hoyos para que no hubiera una abertura y Michiru pudiera acercarse a Haruka.
- lo hare, dejare a Haruka, pero por favor, no digas nada, le partiré el corazón, lo juro, pero ya no sigas. – las lágrimas habían comenzado a correr por sus ojos. – no puedo creer que alguna vez te considere mi amiga, pero justo ahora no sé a quién tengo frente a mí, te desconozco totalmente. -
- mientras tú te mantengas alejada de Haruka, yo no diré nada ¿entiendes? Así de simple. – conocía a Michiru muy bien, desde hacía mucho tiempo y sabía que cumpliría su palabra, ella no dejaría que la familia Tenoh cayera en desgracia. - ¿me desconoces? ¿Tú amiga? Michiru la verdad es que yo siempre te he odiado, no soporto tu forma de ser, la manera en cómo te ven los chicos, lo perfecta que eres, dios, todo este tiempo que he fingido ser tu amiga ha sido un tomento para mí. – declaro la rubia, por fin podía sacar todo su odio hacia Michiru.
- ¿entonces, si me odias tanto porque estas a mi lado? ¿Por qué fingir ser mi amiga? – cuestiono Michiru, pero al ver que Mina trataba de responder la cayo, no tenía caso ya el saber por qué el daño estaba hecho. – déjalo, hare lo que me has pedido, te doy mi palabra, lo dejare y no me acercare a el nunca más. – sabía que jamás volvería a amar a alguien como amaba a Haruka, al dejarlo sabía que su corazón y su alma se quedarían con él y ella se quedaría vacía.
- bien, en ese caso será mejor que nos vayamos a dormir, no hagas esperar más a Haruka. – dijo Mina y se fue rumbo a su habitación, todo estaba hecho, a partir de mañana comenzaba su empresa para conquistar a Haruka Tenoh.
Michiru vio como Mina se iba y ella no pudo evitar soltar todo su dolor, lloro y lloro, hasta que no pudo más, se tenía que calmar antes de ir con Haruka, no podía aparecer así, sabía que se preocuparía y no dejaría de cuestionarla y ella no podía decirle nada, así que solo dio un último vistazo al mar, ese mar que tanto amaba, como le gustaría meterse a nadar y jamás volver a salir, tal vez… después de que todo esto pasara lo haría, con ese pensamiento entro en la casa, no siendo consciente de que ella y Mina había sido vistas por cierta rubia que estaba demasiado ebria y había salido a tomar un poco de aire, ahí había visto toda la interacción, solo no fue capaz de escuchar ya que estaba un poco retirada, pero fue consiente de todo lo que paso.
- esto no está bien, algo está sucediendo, tengo que hablarlo con bubuzuque. – Sakura había sido testigo de la interacción de Mina con Michiru y había algo que no terminaba de gustarle. - ¿Por qué la novia de Tenoh se ha puesto así? ¿Qué fue lo que le dijo la otra chiquilla para ponerla así? – entro en la casa con varias interrogantes más en sus pensamientos, ya hablaría con Shizuru y trataría de aclararlas.
Mientras una confundida Sakura entraba en la mansión, Michiru había pasado al baño y se había arreglado lo mejor posible para que Haruka no sospechara, así que cuando estuvo lo suficientemente segura que no se echaría a llorar en los brazos de Haruka nada más verlo regreso a la habitación, entro y Haruka estaba acostado viendo la televisión de manera tranquila, el rubio al percatarse de la presencia de su novia la invito a entrar con él en la cama.
- Mina te ha acaparado más de la cuenta, ven, te estaba esperando. – ya poco le importaba si hacían o no algo, esos casi seis meses que había pasado al lado de Michiru le habían hecho ver que con el simple hecho de compartir la misma cama él era feliz.
- sí, tienes razón, lo siento, pero ya conoces Mina, cuando comienza a hablar no hay quien la pare, espera ahora vengo, me pondré el piyama. – respondió Michiru con la mejor voz que pudo, no quería que Haruka se diera cuenta, así que fue a su maleta, tomo su piyama y entro al baño... poco tiempo después ya estuvo lista.
- ¿Qué haces ahí? Ven. – dijo Haruka al ver a Michiru parada junto a la puerta del baño, a pesar de los meses Michiru seguía siendo igual de tímida. – aquí. – la invito a acostarse, Michiru no lo hizo esperar mucho y una vez que la aguamarina se acostara, Haruka la halo hacia sí y la rodeo con sus brazos.
Tuvieron que pasar algunos minutos antes de que el cuerpo de Michiru comenzara a relajarse, ya que aún se encontraba un poco tensa por la conversación con Mina, esto lo sintió Haruka y lo único que hizo fue estrecharla aún más contra si para transmitirle de esa manera cuanto la amaba, la rubia pensaba que se debía al hecho de que Michiru aun sentía cierta vergüenza al compartir la cama; al relajarse poco a poco fue más consciente de la suavidad de la piel de Haruka, ya que la rubia llevaba solo una camiseta y un bóxer negro, quería llevarse un último recuerdo de Haruka, el mejor recuerdo, entregarse en cuerpo y alma a la persona que amaba, quería llevarse ese maravilloso recuerdo consigo para siempre, ya que esa sería la última noche, así que con esa empresa en mente, fue más consciente de su olor, de lo cálido que se sentía estar a su lado, como tantas otras veces, sin más poco a poco la necesidad de sentir más de ella se hicieron presentes otra vez, pero ahora con mayor intensidad, no hacía mucho había sentido la necesidad de sentir a Haruka, pero al final se había acobardado, esta vez, sería diferente por lo que dio rienda suelta a lo que su cuerpo pedía a gritos, tener a Haruka y que la hiciera suya, así que con la punta de sus dedos comenzó a acariciar lentamente el cuello, sus labios, su hombro, el contorno de su clavícula, el borde de la camiseta que cubría sus pequeños senos, quería sentir aún más; para ese momento, la respiración de Haruka se había acelerado tanto o más que la de Michiru, la aguamarina motivada por el aumento de calor tanto en su cuerpo como en el de su viento, se aventuró a rosar la punta de uno de los senos de la rubia, Haruka de inmediato retuvo la respiración y rápidamente tomó la mano y la apretó ligeramente sin hacerle ningún daño.
- Michiru, amor… – hablo Haruka con dificultad y con los ojos cerrados, Michiru la estaba llevando al cielo y al infierno al mismo tiempo – si sigues haciendo eso no sé cuánto tiempo más pueda controlarme mi amor. – si Michiru continuaba por ese camino, terminaría saltando sobre ella.
- Haruka – susurro Michiru, "amor" que bien se escuchaba esa palabra, se la grabaría a fuego en su mente, ya que seguramente sería la última vez que la escuchara. – no te pido que lo hagas, hazme el amor, quiero ser tuya Haruka. – quería que Haruka se llevara su virginidad y así tener un recuerdo imborrable en ella de su viento, quería que sus besos y carisias se grabaran en su piel como mudos testigos de que le pertenecía a Haruka.
- ¿Michiru? ¿Estas… estas segura? – lo deseaba si y mucho, pero quería que Michiru estuviera cien por ciento segura de ese paso que darían en su relación, no quería ver una cara decepcionada al amanecer, no quería que Michiru se alejara de ella por eso.
- completamente Haruka, te amo y quiero ser tuya en cuerpo y alma, hazme el amor, hazme tu mujer. – repitió, aunque por la mañana tuviera que irse sin mirar atrás o decir adiós, esa noche se entregaría por amor al amor de su vida, le daría todo a Haruka, todo.
- Michiru. – susurro la rubia.
Haruka se quedó mirando a la aguamarina a los ojos sólo unos segundos, tratando de encontrar un atisbo de duda en ellos y al no encontrar nada, se acercó lentamente y comenzó rozar sus labios con los de su bella sirena, al principio sólo los acariciaba con ternura alternando pequeños besos, quería disfrutarlo al máximo y quería que Michiru también lo disfrutara, poco a poco comenzó a delinear su labio inferior con la punta de su lengua, después lo succionó ligeramente e imito esa acción con el superior, para ese momento Michiru no pudo reprimir un gemido, se sentía tan bien lo que Haruka estaba haciendo, que de inmediato abrió sus labios dándole la bienvenida a su lengua, poco a poco, los movimientos dejaron de ser suaves y delicados, la necesidad de más se apoderó de ambas, tenían mucho tiempo reprimiendo todo ese sentimiento, por lo que Haruka no perdió más tiempo y comenzó a deleitarse acariciando con su mano uno de los costados del cuerpo de su novia, su espalda y sus glúteos, se sentía también acariciar el cuerpo de Michiru y eso que lo estaba haciendo sobre su ropa, no quería ni imaginar cómo se sentiría hacerlo tocando su piel.
Tuvieron que separarse por falta de aire, Haruka no perdió tiempo y se posiciono sobre Michiru, se apoyó en rodillas y brazos para no descansar su peso sobre su sirena, no quería lastimarla, con su mano acarició sus cejas, su nariz, sus labios, su barbilla, para luego realizar el mismo recorrido pero esta vez con su boca, la aguamarina no pudo evitar otro gemino al sentir como Haruka tomaba con sus labios el lóbulo de su oreja, la suavidad y calidez de los labios de Haruka, así como la manera tan tierna en la que la tocaba, era una sensación muy distinta a las vividas hasta ahora, era su primera vez, pero Haruka estaba haciendo que la disfrutara el máximo, jamás pensó que su viento llegaría a ser tan tierna y apasionada a la vez, Haruka ahora repartía besos por todo su cuello, de inmediato sintió como una corriente recorrió todo su cuerpo hasta llegar a su sexo, humedeciéndolo y calentándolo al máximo; continuó besando su cuello hasta sus pechos y a la parte superior de cada uno de ellos, dónde dio muchos besos cortos pero sin ir más allá, Michiru al sentir que su viento no continuaba, abrió sus ojos y la encontró mirándola detenidamente, Michiru al ver las preciosas esmeraldas de su amor pudo ver que en ellas había necesidad y urgencia, pero también, expresaban ternura y amor, mucho amor.
- ¿Puedo? – preguntó Haruka mientras introducía ligeramente sus dedos entre su piel y el borde de su pijama, la excitación y la anticipación de lo que venía no de dejaban emitir palabra a Michiru, por lo que sólo pudo arquear su cuerpo para que quedara más a su alcance, Haruka entendió el gesto y le sonrió antes de reanudar sus caricias y Michiru cerro sus ojos para dejarse llevar por completo por las caricias de Haruka, de su amado viento…
Habían estado amándose por varias horas, querían que su primera vez juntas, fuera inolvidable para amabas, Haruka acaba de otorgarle otro maravilloso orgasmo a Michiru, cuando sintió que su cuerpo se relajaba, subió para besar los labios de su sirena, ambas ya estaban exhaustas, el beso fue delicado, dulce, sin prisa, delineando los labios de la otra y así sin saber por qué, de pronto unas lágrimas comenzaron a recorrer las mejillas de Michiru, Haruka de inmediato las limpió con sus dedos y sin más la besó, Michiru se sentía tan feliz, tan completa, había hecho el amor con el amor de su vida, Haruka la había hecho mujer, su mujer, pero a la vez sabía que eso era una despedida, sabía que se había entregado a Haruka no solo por amor, sino también para dejar una marca en su cuerpo y saber que lo que había vivido al lado de Haruka era real, las emociones ya no cabían dentro suyo y comenzaron a fluir por sus ojos.
- ¿te he hecho daño mi amor? – preguntó con preocupación Haruka, lo que acababa de pasar era lo mejor que le había pasado, entregarse a Michiru, había hecho el amor con Michiru y no solo eso, sino que ella había tomado la virginidad de su sirena, había sido la primera y en el momento en que la había hecho suya había jurado que sería la última, así que no pida estar más feliz, pero al ver las lágrimas de Michiru no pudo evitar pensar que tal vez para la aguamarina no había sido tan fantástico.
- No… – logro decir mientras le sonreía para tranquilizarla y suavizar su expresión, en los ojos de Haruka había visto la preocupación y el miedo al pensar que había hecho algo mal, así que para que se tranquilizara, Michiru atrajo a Haruka hacia ella para que descansara sobre su cuerpo y su rostro se acomodara en el hueco de su cuello – Esto ha sido lo más maravilloso que he sentido en mi vida – respondía de manera calmada y acariciando el cabello de Haruka.– No puedo describir lo que me hiciste sentir Haruka… pero puedo decirte que … nunca antes había sentido algo semejante … nunca, me has hecho la mujer más feliz, tu mujer. – quería decirle, decirle que Mina sabía todo, pero sabía que cuando Haruka enfrentara a la rubia ella llamaría a ese hombre y todo se sabría.
Al decir aquellas palabras Michiru sintió claramente cómo se relajó el cuerpo de su hermoso viento y con cuidado, se acomodó a su lado sin dejar de abrazarla, ya solo faltaban algunas horas para el amanecer, así que lo mejor era dormir y así se lo hizo saber a su hermoso viento, después de todo, había descubierto que después de esto no tendría el valor para enfrentarse a Haruka y decirle a la cara que quería terminar, no podría, no después de lo que acaba de pasar, no después de entregarse a ella de manera.
- amor, creo que debemos dormir y dejar dormir ¿no crees? – aunque eso significaba que la despedida estaba más cerca, sabía que no soportaría dejar a Haruka así que se iría como un ladrón por la noche.
- sí, creo que tienes razón, no quiero que mañana nos fastidien con sus bromas, quiero disfrutar todo el día a tu lado, no quiero separarme de ti, sé que ya te lo había dicho, pero eres lo mejor que me ha pasado en la vida. – respondió Haruka aun con una sonrisa en sus labios por lo que había pasado.
- te amo, nunca lo olvides, pase lo que pase, siempre te voy amar, eres el amor de mi vida Haruka Tenoh. – dijo Michiru conteniendo las lágrimas, para no delatarse.
- si existiera una palabra más fuerte que un te amo, la utilizaría, te amor mi sirena. – respondió Haruka y acerco más el cuerpo de Michiru al suyo y en un abrir y cerrar de ojos cayo en los brazos de Morfeo.
Michiru no había dormido nada, se había mantenido despierta para poder irse como tenía planeado, además de que quería admirar a Haruka, su respiración, su cuerpo, su hermoso rostro relajado; cuando sintió que Haruka estaba profundamente dormido y no la sentiría levantarse, retiro la mano de la rubia que estaba en su cintura y se levantó de la cama, en su lugar de su almohada para que Haruka no despertara de inmediato; tomo asiento en el pequeño escritorio que estaba dispuesto en la habitación, tomo una hoja y un bolígrafo y se propuso a escribir la despedida para Haruka.
Una vez estuvo conforme con lo que escribió, la dejo sobre su almohada en la cama, recogió sus cosas y salió de la habitación, antes de salir de la mansión pidió un taxi y salió a fuera a esperar por él, no soportaría hacerlo de frente y mucho menos después de lo que había pasado, era mejor así, se repetía una y otra vez para tratar de convencerse que lo que hacía era lo mejor.
A la mañana siguiente, Haruka despertó por la falta de calor a su lado, vio que en el lugar de Michiru solo estaba una almohada, aclaro un poco más la visión y logro ver una hoja, sonrió, posiblemente su sirena estaba abajo preparando el desayuno, tomo la carta y comenzó a leerla, conforme lo hacía, su corazón se partía en pedazos y no pudo evitar por más tiempo que las lágrimas comenzaran a abandonar sus ojos, la había dejado, Michiru se había ido, era tanta su impotencia, que arrugo la carta en su mano y no pudo evitar que un grito de dolor escapara de sus labios.
- UAAAAHHHH. – grito con todo el dolor y la impotencia que sentía, ¿Por qué? Se repetía una y otra vez, ¿Qué había hecho mal? Porque después de darle la mejor de las noches lo dejaba, ¿Por qué la historia se repetía de nuevo?
Continuara…
