Hola!!!
Aquí les dejo el siguiente capitulo de mi fic, espero k lo disfruten, y agradecimientos a todos aquellos k me dejaron sus maravillosos reviews.
Se k dije k lo actualizaria asyer, pero se me jodio el orde y no tve forma de publicar, de exo perdi todas las historias... pero como soy muy previsora y eso ya me paso una vez, cada vez k escribia algo en ella me las amndaba a mi correo como archivo adjunto, asi k no las perdí..., menos mal!!!
Ahora ya si les dejo con el fic, k lo sdisfruten!
Advertencias: me encanta causar decepciones... xD
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COMPROMISO (PRIMERA PARTE)
"Por Ra, no fue una alucinación, realmente es..."
- Me llamo Jonouchi, encantado de conocerte!
"Jonouchi? Juraría k este es Jouy, tal vez le cambiaron el nombre como a mi.
Aun así me alegro mucho de verlo de nuevo, al fin parecer k este lugar no es tan malo, se encuentran casi todos mis amigos; aunque claro, ellos no se acuerdan de mi."
- Yo me llamo T..., Anzu, un placer.
- Anzu? Acaso tu eres la futura esposa de mi amigo el faraón.
"Amigo...?? cómo puede Jouy ser amigo de un diablo como el faraón?"
- Si, eso creo...
Por cierto de nuevo te agradezco k me salvaras.
- No es nada.
Puedo preguntar adónde te dirigías tan aprisa y así vestida?
Anzu se sonrojo al percatarse k todavía iba vestida con tan solo un apequeña toalla, sin embargo miró a Jouy y se tranquilizó.
No parecía enfadado; al contrario, su mirada reflejaba simpatía y una pizca de diversión.
-Pues verás...
- Esta niña estaba tratando de huir.
- Eso es cierto? – Jonouchi miró extrañada a Anzu.
- Por supuesto k no; de lo único k trataba de alejarme es de esta bruj.. mujer; esta loca.
Jouy dirigió a la sirvienta una mirada rápida de resignación antes de volver hacia Anzu.
- Si, la conozco, se llama Cintia, y realmente no es k este loca, lo k ocurre es k...
Sin embargo se vió interrumpido por una princesa furiosa.
- Pues claro k lo esta.
Primero entra en mi habitación y empieza a decirme cosas raras, luego, cuando le pido k me deje a solas unos momentos, se va a protestar de ello ante no se cual sacerdote, posteriormente me lleva a una sala enorme con una especie de piscina y a continuación me dice k me desnude y me de un baño.
Oh! Se me olvidaba; antes de eso me obliga a estudiar una estúpida lista llena de cosas estúpidas k no podré hacer delante de MI marido si deseo conservar la cabeza sobre los hombros.
Y por último me conduce medio desnuda a otra habitación, y por si fuera poco me dice k habrá las piernas porque tiene k comprobar si soy virgen!!!
El tono de Anzu había ido creciendo en la conversación hasta convertirse en exclamaciones furiosas, sin embargo cuando se percato de lo último k había dicho, calló sus voceríos y se sonrojo por completo.
Realmente nunca había pretendido desvelar eso último, ya que por muy amigo suyo k fuera Jouy en el futuro, o incluso por muy amigos k pudieran llegar a ser en ese tiempo, él seguía siendo un hombre y ella una chica cubierta a penas con una toalla; no es k no se fiase de sus intenciones, simplemente se moría de vergüenza, y lo k mas deseaba en ese momento era enterar su cabeza en un cubo de agua helada.
El chico también se había sonrojado, realmente hubiera preferido prescindir de lo ultimo, y a juzgar por el sonrojo de ella, su deseo tampoco era el de promulgarlo, probablemente se le hubiese escapado con el enfado.
Un silenció incomodo se presento ante ellos durante unos instantes k se hicieron una eternidad, hasta k al fin Anzu se atrevió a cortarlo.
- Lo siento.. yo ... no quise decir...
- Esta bien, no te preocupes. Entiendo k quisieras escaparte si es tal como dices, y conociéndola – en ese momento se volvió hacía Cintia, quien había permanecido en silencio hasta el momento – no dudo k lo sea.
- Pero hace poco dijiste...
- Lo k quise decir, es k no esta loca, lo k ocurre es k esta dolida contigo.
- Pero si ni siquiera la conozco! – protesto Anzu sin entender a lo k se refería el chico.
- Te explico. Lo k sucede, es k ella es la nodriza de Rebeca, una princesa prima del faraón Atem y de seguro Cintia tenía esperanzas de k su protegida terminará desposada por el faraón. Pero el se va a casar contigo y esta – dirigiéndole una mirada despectiva -de seguro te odia porque te considera culpable de no haber conseguido su objetivo.
Anzu asintió, al fin comprendía su comportamiento hacía ella, sin embargo se volvió hacia la mujer con furia.
- Aun así, no tenías ningún derecho a tratarme de ese modo. Sabes, yo no desee este compromiso, a mi me obligaron a aceptarlo sin preguntarme nada, así k no es conmigo con deberías estar furiosa.
Prefería mil veces cederle mi puesto a tu princesa, mejor eso k estar casada con un faraón al k ni siquiera conozco, al k ni siquiera podré dirigirle al palabra.
- No deberías decir eso de tu futuro marido.
Jonouchi la miraba algo enfadado y Anzu se arrepintió de sus palabras. No deseaba perder la amistad de su amigo, pero debió recordar k en aquel lugar todos amaban al faraón.
- Lo siento – murmuró apenada – es solo k es difícil hacerse a la idea de ser la esposa de alguien a quien ni siquiera vas a poder mirar a los ojos o dirigirte a él por su nombre. Comprendo k es el faraón, pero aun así es difícil.
- Espera un momento, de dónde sacaste todas esas porquerías? – Anzu lo miró extrañada, peor el solo miraba con furia a la mujer k los acompañaba.
- Yo solo le mostré el antiguo libro de tradiciones, no podía ser la esposa del faraón sin tener ninguna conciencia de nuestro pasado.
Ahí si Anzu comprendió k se había perdido algo.
- K tradiciones? Me dijiste k esas eran las normas con las k debía tratar al faraón.
Jonouchi se limito a escuchar en silencio sin apartar la mirada de la acobardada mujer.
- Te pasaste Cintia. Ahora si excediste lo limites. Será mejor k te desaparezcas y k jamás vuelvas a presentarte ante tu alteza, comprendiste? - La mujer solo asintió – por tu bien espero k así sea, de oto modo me veré obligado a poner al faraón al corriente de todo, y sabes k el no será tan generoso como yo.
Cintia le miró asustada, la idea del faraón la aterrorizaba, así k rápidamente se apresuró a salir de allí.
- Gracias, te agradezco lo k hiciste, pero no comprendo..
- Escúchame, no debes creer nada de lo k te dijo esa odiosa mujer – en ese momento se aproximo a Anzu y la tomo por los hombros mirándola fijamente – Puede ser cierto k el faraón sea un hombre orgulloso k no deja mostrar sus sentimientos abiertamente. Pero también es un hombre de honor, y jamás obligaría a su esposa a no dirigirse a él por su nombre ni nada por el estilo.
Créeme, le conozco desde k éramos niños, y aunque tras convertirse en faraón tuve k cambiar bastante, dentro de él sigue habitando una maravillosa persona
- Pero el libro...?
- Ese cuento k te mostró Cintia, es un antiguo manuscrito de más de cien años, las cosas han cambiado mucho desde entonces.
El faraón, y antes k el su padre, se han preocupado de actualizar las leyes y mandatos de Egipto para crear una sociedad más justa.
El es una buena persona, Anzu, aunque no lo demuestre muy a menudo.
La chica solo pudo extrañarse por lo dicho por su amigo.
"El faraón es una buena persona... Frío y orgulloso pero hombre de honor..."
Tal vez no fuera tan malo después de todo.
En ese momento abrazo a Jonouchi, quien la miró asombrada.
- Gracias; no sabes lo bueno k es saber k puedo contar con alguien dentro de estos muros k se me hacen desconocidos.
Jonouchi se tranquilo.
"Así k solo era eso, menos mal."
- No os preocupéis princesa, podéis contar conmigo siempre k así lo deseéis.
- Entonces puedo pedirte un favor? – pregunto Anzu mientras se soltaba de ese abrazo. El joven solo asintió – llámame Anzu.
-Esta bien – dijo con una sonrisa.
En ese momento una escandalera llego a ellos del pasillo continuo.
Ambos se volvieron a mirar en esa dirección y cuál seria su sorpresa cuando...
- Por Ra, Isis y Osiris! Al fin te encuentro amiga - Anzu miró extrañada como Mai se echaba literalmente a sus brazos – pensé k no lograría deshacerme de ellos...
- De quién?
Mai se fijo en el joven k acompañaba a su amiga, sin embargo no tuvo tiempo de responder.
Un pelotón de guardias se aproximó a ellos.
- Al fin te encontremos pequeña ratita, no escaparás – dijo uno de ellos, el que parecía el jefe.
- Oh no! otra vez no! K no se hartaron de k les pateara el trasero?
Anzu observó como Mai decía esto sin ánimos, como si todo fuera un simple juego del cual ya estuviese harta.
Sin embargo uno de los guardias logro agarrarla por el brazo colocándole una daga en el cuello.
- Oye tú, animal! Te ordeno k sueltes ahora mismo a mi amiga.
- De verás... y quién lo ordena? Una niñita k no tiene ni para vestirse con algo más k una toalla? – este comentario causo las risas de todos sus compañeros, k miraban a Anzu de un modo k a ella no le gusto nada.
- Quién lo ordena? – intervino Jonouchi, tal vez porque el también había captado la mirada k el soldado le dedicaba a Anzu - Tu futura reina. Será mejor k obedezcas.
En ese momento el guardia dirigió la mirada al joven, esperando k algo en su mirada le hiciera entender k era todo mentira, sin embargo la mirada seria k este le devolvió, hizo le hizo comprender la verdad del asunto.
Inmediatamente soltó a Mai y se arrodillo ante la joven princesa, gesto k de inmediato siguieron el resto de sus compañeros.
- Le suplico perdón alteza, no la reconocí.
- Esta bien, pero será mejor k tú y tus guardias os marchéis de aquí.
Rápidamente se apresuro a cumplir la orden.
- Y qué ocurre con la fugitiva?
- Al diablo con ella, al menos si prefieres mantener la cabeza sobre tus hombros.
- Cierto.
Con velos paso se apresuraron a torcer por un corredor hasta quedar lejos de la vista de nuestros amigos.
- Vaya!!! Estuviste genial Anzu.
- Supongo... – dijo la joven desinteresada – pero se puede saber porque diablos te llamaron fugitiva.
- Oh! Eso. – expreso la joven como restándole importancia - Pues veras cuando os separaron me condujeron a una habitación y me ordenaron no salir de alli. Yo obedecí esperando verte al día siguiente, pero al comprobar k tampoco me dejarían salir, me escape. – ante la cara de sorpresa de su amiga exclamo – No creería k te iba a dejar sola el día de tu boda!
- Supongo k no – acepto Anzu resignada pero a la vez agradecida porque su amiga se preocupará tanto por ella. En ese momento reparó en el joven k se encontraba con ellas algo aislado de la situación. – Se ve olvidaba.
Mai, te presento a Jonouchi, un amigo del faraón k me ha sido de mucha ayuda; Jonouchi, esta es Mai, mi mejor amiga.
- Encantado/a – dijeron ambos chicos a la vez, lo k provoco un pequeño sonrojo por parte de Jonouchi, realmente era muy guapa al amiga de Anzu, y deseaba trabar amistad con ella.
- Así k amigo del faraón eh? Más le vale a ese viejo hacer feliz a mi maiga...
Jonouchi la miró confundido.
"Viejo...? qué habrá querido decir"
- Mai por favor, Jonouchi es muy agradable, me a salvado de una gran molestia que me perseguía a todas partes, y lo k es más también es amigo mío.
- De verás – dijo Mai mientras miraba a Jonouchi detenidamente - en ese caso, yo también estaré encantada de ser tu amiga – sustituyendo su mirada seria y amenazante por una sonrisa y un guiño amistoso y provocando de ese modo una caída por parte de los presentes al mas estilo anime.
"De verás se ve hermosa cuando sonríe – pensó Jonouchi una vez repuesto."
- No le hagas caso, es solo k es muy protectora conmigo, desde pequeña siempre andaba protegiéndome. – "Por Ra, como fue k dije eso, si siquiera recuerdo haber vivido en este tiempo, y sin embargo podría jurar k es cierto".
- Chicas, fue un placer hablar con ustedes, y espero k nos volvamos a ver pronto. – a lo k las chicas solo se respondieron con unas dulces sonrisas – sin embargo creo k se hizo tarde, será mejor k regreses a tus habitaciones y termines de arreglarte.
Falta menos de una hora para la boda.
Esas palabras devolvieron a Anzu a la realidad borrando toda muestra de sonrisa, sin embargo ninguno de los dos amigos se percataron de ello.
- Deseáis k envié a alguien para k os ayude a arreglaros? – se ofreció el chico.
- No te preocupes, yo le ayudaré. – apresuro a intervenir Mai.
- Esta bien, encontrareis vuestros vestidos en su recamará. – Fue su única respuesta.
- Gracias – dudo – y hasta pronto Jonouchi – dijo la rubia plantándole un beso en la mejilla. A continuación se marchó de allí, seguida de su amiga, lo suficientemente rápido para que ninguno de los dos pudiera notar el sonrojo k había aparecido en la mejillas del otro.
"Mai... – ultimo pensamiento del joven."
No obstante había una persona k se encontraba alejada de todo lo k ocurría a su alrededor, y se limitaba a andar pos de Mai activada por un simple mecanismo de su mente.
"Una hora..."
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Hola!!!!
Espero k les haiga gustado este capi, y lamento decepcionaros con la aparición de Jono en vez de la de Atem, pero no os preocupeis, cada vez falta menos... ahora si kereis verlo mandadme vustros reviews, k sino me da musas pereza...
Entonces nos vemos el jueves proximo, antes si me mandais los cuatro comentarios..
Bresitos, BY
