Capítulo 25.

- te casaras. – sentencio Dorian ante las disculpas de Michiru, solo un matrimonio lo salvaría de la ruina.

Continuara…

- ¿Qué? - ¿había escuchado bien? ¿Su padre dijo que se casaría? No eso era mucho peor que un castigo, era una condena de por vida.

- eso, te casaras, no puedo permitir que sigas haciendo estupideces ¿tienes idea de cómo me sentí frente a Hiro cuando me lo dijo? Quede como un idiota frente a él, ni siquiera sabía lo que estaba pasando. – decía Dorian de manera frustrada y molesta, el, la había apoyado en todo y ahora Michiru le pagaba de esta manera.

- pero padre, tú me prometiste que podría escoger a mi pareja, que no lo harías tú, que me dejarías la elección a mí. – reclamaba Michiru, sabía que había cometido un error, pero no era para que su padre la obligara a casarse con alguien a quien ni siquiera conocía.

- se lo que prometí Michiru, pero eso era antes de darme cuenta que la hija a la creí conocer ha hecho una estupidez de propiedades enormes ¿tienes una ligera idea de lo que nos hará la prensa apenas lo sepa? – si tan solo Michiru no hubiera decidido de la noche a la mañana que ya no amaba a Haruka, esto no estaría sucediendo.

- pero padre, a mí no me importa lo que piense la prensa, por favor no puedes obligarme a casarme con alguien a quien no amo. – decía Michiru con lágrimas en los ojos, que injusta era la vida, había sido forzada a dejar al amor de su vida y ahora sería obligada a casarse.

- ¡pero a mí sí! ¿Qué no lo entiendes? Michiru estamos casi al borde de la ruina, ¿sabes porque estaba con Hiro? – al ver que Michiru negaba continuo. – se ofreció para hacer un negocio conmigo el cual me ayudaría a solventar todo. – confeso Dorian frustrado, impotente de no tener el poder de salir de problema.

- ¿Cómo? Padre no tenía ni idea… pero aun así, ese no es motivo para querer casarme o ¿es que quieres hacerlo para poder salir de esta situación? – ahora sabia el motivo de que padre quisiera casarla, no era solo porque había dejado a Haruka, no, era también para ayudarse a sí mismo y evitar quedar en quiebra.

- eso es punto y aparte Michiru, la prensa nos hará pedazos cuando sepan todo, además cuando sepan que Haruka está en el hospital esto se pondrá aun peor. – decía Dorian, no quería estar ahí cuando eso ocurriera, no podía, no tenía cara para mirar a la prensa.

- ¿Cómo? ¿Haruka está en el hospital? ¿Está bien? – preguntaba Michiru desesperada, nunca pensó que esto sucedería.

- no me vengas a hora con es cara de preocupación Michiru, Hiro recibió una llamada informándole acerca de Haruka, no tengo ni idea de si está bien o que fue lo que le paso, solo espero que no haya intentado suicidarse o eso terminaría por hundirnos. – decía Dorian, a pesar de que Hiro le había dicho que no era eso, no podía asegurarlo.

- pero… ¿en qué hospital está? Necesito saber si está bien, qué fue lo que le paso, necesito saberlo. – otra vez estaba llorando, no había hecho sino llorar todo el día y ahora esto, Haruka en el hospital y seguramente era por su culpa.

- Michiru ¿Por qué estás tan preocupada por Haruka? ¿No has sido tu quien le ha dejado? – había algo más, si Michiru había dejado a Haruka, no había motivo por el cual se preocupara por ella o llorara por ella.

- padre por favor, no pregunte, solo… no soportaría que a Haruka le sucediera algo, padre por favor, confía en mí, está no ha sido mi elección, tienes que confiar en mi por favor. – pedía Michiru con lágrimas en los ojos, como le gustaría poder decirle a su padre la verdad pero no podía.

- quiero creer en ti, quiero confiar en ti Michiru, eres mi pequeña, pero también necesito que tu confíes en mí, así que por favor dime, ¿Qué fue lo que paso? ¿Por qué has dejado a Haruka de esta manera? – pedía Dorian, si había una explicación del porque estaba pasando todo eso, deseaba saberla, tal vez y solo tal vez su hija no era tan culpable.

- no puedo, padre no puedo decírtelo, tienes que entender que por la razón que fuera ya no estoy con Haruka, por favor, no me cuestiones más, es algo que no puedo decir. – pedía Michiru llorando a un más, quería, en verdad deseaba hablar con alguien y desahogarse pero no podía, Mina prácticamente le había quitado todo.

- bien, si así lo quieres no te cuestionare más por esto. – dijo Dorian con dolor en su voz, su hija no confiaba en él, fuera lo que fuera lo que le había pasado no se lo diría, le dolía tener que hacer aquello pero no había elección, su esposa no le toleraría que siguiera consintiendo a su hija, amaba a Michiru más que a nada pero también tenía que pensar en su matrimonio, en su esposa, en su empresa, por su bien tenía que arreglar ese asunto lo antes posible.

- gracias padre, esto para mi es… - trataba de explicar Michiru lo agradecida que estaba con su padre por comprenderla pero el mismo no la dejo continuar.

- no me mal interpretes Michiru, eso no quiere decir que vaya a retractarme de conseguirte un prometido, eso no está a discusión, es mi última palabra. – sentencio Dorian de manera autoritaria.

- pero padre, por favor no me obligue a esto, permaneceré en casa, hare todo lo que me pida, pero no me obligue a casarme. – pedía Michiru llorando de nuevo por las palabras de su padre.

- lo lamento Michiru, estaba tranquilo al saber que estabas con Haruka, que lo amabas pero ahora veo que fue un error dejarte escoger a ti, no eres capaz de hacerlo, has dejado a una persona herida y tu ni siquiera sabes que es lo que quieres, esto no puede continuar así, esto que hago hija lo hago por ti, entiéndelo por favor. – le dolía hacerle esto a su hija, pero no había más alternativa, Michiru tenía que casarse para tapar la deshonra que había causado a la familia.

- pero padre, casarme con alguien a quien no amo, seria condenarme para siempre a una vida de sufrimiento, padre no me haga esto. – lloraba aún más, no quería casarse con alguien que no fuera Haruka, no quiera que nadie la tocara más que Haruka.

- con el tiempo llegaras a amar a tu futuro esposo, es solo cosa de convivencia Michiru, el amor llegara después, veras que… - pero ya no pudo continuar, Michiru lo había interrumpido abruptamente.

- ¡yo jamás voy a amar alguien que no sea Haruka! – grito llena de frustración por las palabras de su padre, era más que obvio que jamás volvería amar.

- ¡entonces si lo amas tanto ¿Por qué lo dejaste?! ¡Eso es precisamente a lo que me refiero Michiru! Dices que amas a Haruka pero aun así lo dejaste, no es precisamente un comportamiento racional, sino me dices que fue lo que te obligo a que dejaras a Haruka, te casaras, quieras o no. – declaro Dorian, no entendía la actitud de su hija, ahora decía que amaba a Haruka, no entendía nada y no tenía ganas de seguir discutiendo.

- no puedo decirle, por favor tiene que entender que esto no es algo que yo deseara ya se lo dije, yo no lo pedí, sé que deje a Haruka pero la amo, más que a nada, no me obligue a casarme por favor. – pedía Michiru desesperada, prácticamente le estaba dando la respuesta a su padre, solo esperaba que el fuera capaz de descubrirla, no podía gritarla a los cuatro vientos, pero tal vez si le daba alguna pista a su padre el la ayudaría.

- eso no es suficiente para mí, está discusión se termina aquí, por la noche salgo del país, iré a encontrarme con tu madre, una vez que termine con su gira y estemos de vuelta hablaremos acerca de tu prometido, te daré este tiempo para que reflexiones sobre tus acciones Michiru. – no entendía la actitud de su hija, además de que el hecho de que estaba ebrio no ayudaba en mucho, se sentía cansado y fastidiado de todo, así que se levantó y se dispuso a irse a su habitación para comenzar a empacar.

- Michiru no lo resistió más, se dejó caer de rodillas frente a su padre y se abrazó a sus rodillas. – por favor, por favor padre, no lo haga, tiene que haber otra forma por favor. – suplicaba de manera desesperada.

- Dorian aún más molesto aparto a Michiru empujándola con su pie lejos de él. – ya basta, deja de humillarte de esta manera, es indigno, levántate de una vez, ve a tu cuarto y cálmate. – sentencio autoritariamente, le dolía ver a su hija así pero tenía que poner orden.

- Michiru-ojousama. – hablo Aoi al llegar con su niña y ayudarla a levantarse.

- Aoi, lleva a mi hija a su habitación, a partir de hoy cada que salga lo hará contigo, el chofer las llevara a la escuela y después te traerá a casa Michiru, cuando tengas que ir al auditorio también será con la compañía Aoi. – ya no la dejaría sola, temía que hiciera algo tonto, la veía muy mal.

- como usted desee Dorian-sama, vamos Michiru-ojousama. – decía Aoi levantando a Michiru y tomando la de la cintura para sostenerla mejor.

- padre. – trataba de hablar una vez más y hacerle ver a su padre, pero fue cortada inmediatamente.

- ¡largo! – grito ya hastiado de todo ese asunto.

Aoi no quería seguir escuchando como su señor trataba a su hija, por lo que sin decir más la afirmo más de la cintura y comenzó a caminar con ella hacia su habitación, ya había escuchado suficiente, por las palabras de su ojousama entendía que algo la había obligado a dejar al joven Tenoh, lo que no sabía era que, ya que Michiru estaba empeñada en ocultar el secreto, pero ella haría algo, no permitiría que a Michiru le robaran su felicidad, hablaría con alguien de los Tenoh y les diría lo que había escuchado ella había visto en los ojos del joven Tenoh el profundo amor que profesaba hacia Michiru; llegaron a la habitación, Aoi abrió la puerta aun cargando a Michiru y con suma delicadeza la sentó en la cama, fue a su closet y obtuvo un pijama, le ayudo a desvestirse y a tomar una ducha para que se tranquilizara y después la metió en la cama, una vez que Michiru se quedó dormida Aoi salió de la habitación, tenía que hablar con alguien acerca de esto.

- ¿Cómo está? – cuestiono Dorian al toparse con Aoi en las escaleras, él ya iba a su cuarto ya que tenía que empacar.

- se ha dormido Dorian-sama. – quería decirle que Michiru estaba mal y que el siendo su padre debería apoyarla pero no podía, no tenía ese derecho.

- bien, por favor Aoi, llama al aeropuerto y reserva un vuelo para parís para hoy por la noche. – tenía que alejarse, tenía que pensar cuál sería su próximo movimiento.

- hai Dorian-sama ¿desea que empaque su maleta? – si Dorian se iba ella tendría la posibilidad de hablar con alguno de los Tenoh más libremente.

- no, déjalo, lo hare yo, necesito pensar y estar a solas, una vez que tengas la reservación avísame por favor. – termino de decir Dorian y se fue a su habitación a hacer su maleta, sabía que lo hacía estaba mal, dejar a su hija sola justo ahora, sabiendo que la prensa la atacaría por lo ocurrido pero no tenía ánimos para nada, su empresa estaba a punto de irse a pique, su hija estaba fuera de sí, su matrimonio estaba en peligro y él no sabía qué hacer, toda esa situación se estaba escapado de sus manos y se sentía desesperado, por eso se iba.

Mientras Dorian hacia su maleta y Michiru descansaba un poco, los amigos de Haruka y Shizuru ya habían salido de la casa, con todo lo que había pasado no les habían quedado deseos de quedarse a seguir con la fiesta, por lo que todos terminaron de recoger sus cosas, así como también limpiaron un poco la casa para no dar una mala impresión y poco tiempo después partieron a la ciudad de nuevo, nada se dijo al respecto, llegaron al punto de encuentro y ahí cada uno tomo un rumbo diferente, claro todos excepto Sakura y Yukino, ellas permanecieron un poco más en su auto, ya que tenían que informarle a Shizuru que ya habían vuelto y era tiempo de iniciar con su plan.

- Sakura no perdió tiempo, saco su celular del bolsillo de su pantalón y marco a la castaña, este solo dio dos tonos y contestaron. – bubuzuque, ya hemos regresado, te llamo para saber si seguimos en lo mismo o has pensado en otra cosa. – tenía que confirmar si aún contaba con el apoyo de la castaña antes que anda.

- ara, creí haberle dicho a Sakura-chan que tenía mi apoyo en esto, quiero saber quién ha sido la causante o los causantes de que en este momento mi prima este en una cama de hospital. – hablaba Shizuru con esa voz tranquila pero que reflejaba un espeluznante tono siniestro que solo sus allegados eran capaces de distinguir.

- bien, porque en este momento tengo al objetivo número uno en mi campo de visión. – hablo Sakura tratando de ignorar ese tono, hablaba de Mina, ella seguía parada en la entrada del colegio, como si esperase a que alguien fuera por ella.

- espera un poco Sakura-chan. – dijo Shizuru para salir de la habitación, no quería interrumpir el sueño de Haruka y mucho menos que escuchara su conversación. – ahora sí, imagino que hablas de Mina, espera en línea un poco, llamara a la persona que se encargara de seguir a los objetivos, tu ¿dónde estás en estos momentos? – cuestiono Shizuru antes de marcar.

- estoy en la entrada del colegio mugen, acabamos de volver, aquí nos despedimos todos. – respondió Sakura, aun viendo a Mina, no se escaparía, está era su primera misión, bueno la primera que ella lideraba ya que desde muy pequeña fue educada para esto.

- bien, la persona de la que hablamos ira a tu encuentro, solo espera un poco en línea, le llamare. – Shizuru dejo a Sakura en espera y sin mucha demora llamo un número que nunca pensó que marcaría tan pronto, después de un corto tiempo una voz femenina contesto del otro lado, Shizuru le dio los por menores, así como también le indico quien le daría la información completa de su siguiente objetivo, claro que también le dijo que eran dos los objetivos, a lo que la chica el otro lado de la línea le dijo que no había problema alguno, Shizuru le dijo la dirección de donde se encontraba Sakura y corto a comunicación, volviendo con Sakura. - Sakura-chan, la persona de la que te hable va para haya, por favor, dile a Yukino-chan que les de toda la información acerca de Michiru y Mina.

- no te preocupes bubuzuque, Yukino ya tiene toda la información para esas personas, todo saldrá bien, obtendremos la información que requerimos muy pronto. – afirmaba Sakura con esa voz de mando que siempre la ha caracterizado.

- eso espero. – respondió Shizuru con voz melancólica viendo hacia la puerta de la habitación de Haruka, no le gustaba ver a su prima mal. – bueno Sakura-chan, lo dejo en tus manos, cualquier cosa solo márcame por favor. – pedía Shizuru, sabía que todo estaba en buenas manos, Sakura siempre se había considerado su rival pero siempre había confiado en esa rubia gritona.

- claro que si bubuzuque, tu déjalo todo en mis manos, Yukino y yo nos haremos cargo de todo, tu solo cuida de Tenoh, ya verás que esto no se quedara así. – alguien había herido a un miembro de la familia que debía proteger, definitivamente esto no se quedaría así. – cuídate, te llamare cuando sepa algo. – y así termino la llamada.

Sakura y Yukino tenían que quedarse un poco más para esperar a las personas que se encargarían de seguir tanto a Mina como a Michiru para obtener la mayor información posible, de ambas y así saber quién estaba detrás de todo lo que había sucedido.

Por otro lado en el hospital, un Takuma un poco preocupado se había quedado solo junto a sus hijos, las dos doctoras se habían ido hacia poco tiempo y los habían dejado solos, pero ahora algo aparte de la salud de su nieta lo tenía inquieto y era hasta ahora que lo pensaba, pero ¿sería posible que eso hubiera pasado?Y de ser así ¿esa fórmula de verdad funcionaria? Si eso fuera cierto tal vez justo ahora la chica Kaioh… no… pero no podía ser, la hija de los Kaioh era una señorita, no pudo… pero ¿y si ella si se había entregado a Haruka?

- pa… papa. – llamaba Hiro, tenía tiempo llamando a su padre y este estaba demasiado metido en sus pensamientos.

- perdón, ¿decías algo Hiro? – tenía que saberlo, tenía que saber si la formula había sido un éxito, tenía que saber su esa chica y su nieta habían consumado su amor.

- sí, te preguntaba si estabas bien, te quedaste como si hubiera visto un fantasma, ¿está todo bien papa? – conocía todo acerca de su padre, todos sus gestos y facetas y justo ahora había puesto una que significaba que lago había pasado por alto.

- hay… hay algo que he pasado por alto y no te lo dije. – soltó Takuma, no tenía caso mentir, tenía a su hijo Sho ahí y si sus sospechas eran ciertas todo aparecería en los resultado de sangre de Haruka.

- si te refieres a cierta encima que encontré en grandes cantidades en el cuerpo de Haruka… creo que debiste de habérmelo dicho antes, lo he dejado pasar porque no era un factor de riesgo, al contrario, esa encima le ha ayudado a Haruka a continuar con su buena salud, pero… hay algo que no logro entender padre, ¿Por qué Haruka la está ingiriendo? – esa encima no era algo dañino para el cuerpo, pero era una proteína que por lo general las mujeres no desarrollaban además de que la única manera de hacerlo era ingiriendo cierto coctel de vitaminas.

- hable con Midori-chan acerca del proyecto que estas financiando Hiro, ella ya prácticamente lo tenía desarrollado, solo le hacían falta fondos… así que… - él se los dio para que ese proyecto llegara a buen puerto y así dejar el legado de los Tenoh en puerto seguro.

- ¿quieres decir que mi hija a estado consumiendo un tratamiento de fertilidad sin mi consentimiento?... peor aún sin el suyo – cuestiono Hiro bastante molesto, esto no lo sabía y lo cambiaba todo. – padre, usted sabía que Haruka no fue educado con nuestra costumbres, ¿Qué pasara si se costó con esa chica? Peor aún ¿Qué pasara si ella quedo embarazada? – lo único que le faltaba, Haruka seguro que moriría de un coraje al enterarse de todo eso.

- si eso fuera así, si esa chica llegase a estar embarazada, Haruka se tendría que casar con ella, pero no lo creo, Hiro, esa chica es una Kaioh, ha sido educada desde pequeña para ser una dama, no creo que se haya entregado a mi nieta así como así. – decía Takuma más para el que para Hiro, ya que no quería obligar a su nieto a casarse con alguien que le había hecho daño.

- ¿embarazada? ¿Saben de lo que están hablando ustedes dos? Esto puede ser el mayor hallazgo de la medicina, pero lo más importante, ¿Cómo se les ocurrió dárselo a Haruka? Pudieron afectar a su salud – aunque si era sincero no había sido del todo malo, gracias a ese medicamento de dudosa procedencia, bueno a sus componentes, es que Haruka estaba bien hasta el momento, ese compuesto se había quedado en su cuerpo y en su sangre, era el que le estaba dando energía a Haruka para no sucumbir ante su enfermedad.

- padre, ¿desde cuándo Haruka ha estado tomando ese tratamiento? – cuestiono Hiro de manera seria.

- desde hace tres meses, justo hace una semana se terminó el tratamiento, ya no lo están tomando. – ups, dijo "están" por favor, por favor que no se den cuenta, pedía Takuma internamente.

- ¿has dicho están? No me digas que… ¿Shizuru también? – Dios ¿en que estaba pensado su padre? Las chicas eran muy jóvenes aun como para tener una familia y una responsabilidad tan grande como un hijo. – ¿es que acaso estas demente? ¿Cómo se te ha ocurrido semejante tontería? – su hija y su sobrina con hijos a esa edad y sin casarse Dios, era el fin.

- cálmate Hiro, aún no sabemos si ese dichoso tratamiento es efectivo, además nuestro padre tiene razón, no sabemos si nuestras chicas ya han… bueno tu sabes con sus novias. – hablaba Sho de manera tranquila, era médico y esto no le debería dar pena pero esas chicas eran sus sobrinas, además tenía que poner orden porque justo ahora su hermano estaba fuera de sí.

- hablaremos con ellas nada más Haruka despierte, tu padre. – sí, su padre era el culpable, señalándolo. – se los dirás, vamos a ver como toman ellas esa notica. – sí, eso haría, su padre asumiría las consecuencias de sus acciones, ya se imaginaba a Haruka iracundo al escuchar que había estado tomando un medicamento para embarazar a Michiru y así preservar la línea de sangre Tenoh.

- sabes perfectamente que Haruka no puede saber esto, afectaría su salud, olvídalo hermano, requerimos saber que tan efectivo es este medicamento y por supuesto debemos saber si nuestras niñas ya han dado ese paso con sus parejas. – decía Sho de manera seria, tenía que saber acerca de ese medicamente y si su efectividad era mucha, porque de sobra sabía que era muy fuerte como para quedarse en el cuerpo de Haruka.

- Max. – llamo Takuma a su mayordomo, tenía que tener las respuestas que su le estaba solicitando cuanto antes.

- hai, Takuma-sama. – respondió Max apareciendo por la puerta del despacho de Sho.

- ve por Midori-chan, me da igual que esté haciendo o si desea venir o no, tráela ante mí. – pidió Takuma de manera seria, solo esperaba que todo fuera falsa alarma, que sus nietas no hayan hecho eso aun.

Por otro lado en la habitación de Haruka, Shizuru y Natsuki estaban sentadas cómodamente un sillón que había mandado Sho justo para ellas, hablaban y de todo y nada a la vez, Shizuru no podía pedir más, estaba con la persona que amaba, tal vez no estaban en el lugar más romántico del mundo pero el solo hecho de que Natsuki estuviera con ella la hacía sentirse supremamente dichosa; de pronto un ruido proveniente del estómago de Natsuki.

- ara, ara, parece que mi Natsuki tiene hambre. – era verdad no habían comido nada desde que habían vuelto, ni siquiera habían desayunado y a Natsuki le gusta mucho comer.

- lo… lo siento… Shi-Shizuru. – se disculpaba la peli-azul, a buena hora se le había ocurrido a su estómago comenzar a pedir de comer.

- ara, Natsuki no tiene que disculparse, soy yo la que debería pedirle disculpas a Natsuki. – decía Shizuru, por estar tan preocupada por Haruka había dejado de lado a Natsuki y no podía permitirse eso, no quiera que Natsuki pensara que Haruka era más importe que ella.

- ¿tu? ¿Por qué? – no entendía para nada a que se refería Shizuru, solo tenía hambre, no era nada que comiendo un buen tazón de ramen no solucionara.

- Natsuki lo siento, por estar tan al pendiente de Haruka no me ha dado cuenta de que no has comido nada desde ayer por la noche, soy una pésima novia para mi Natsuki. – decía Shizuru de manera triste, no quiera que Natsuki se cansara de ella y la dejara por estar más pendiente de su prima.

- pero que dices bonita, tu eres la mejor novia del mundo, Tenoh te necesita en estos momentos, con esto solo me demuestras lo especial que eres mi amor, porque solo alguien como tú se quedaría todo el tiempo al pendiente de otra persona sin pensar en sus necesidades, yo no tengo nada que disculparte, te amo mi Shizuru. – solo era capaz de decir todo eso porque estaba a solas con Shizuru, bueno estaba Haruka pero era como si no estuviera así que estando así era fácil dejar salir sus sentimientos.

- no cabe duda que contigo me he sacado la lotería Natsuki. – respondió Shizuru. – también te amo. – y sello sus palabras con un beso. – ahora, ¿deseas que vaya por algo a la cafetería para que comas mi amor? – ofreció a las castaña, amaba que en esa situación Natsuki fuera tan consiente, ya que no le gustaría tener que elegir entre su familia y el amor de su vida.

- no Shiz, no es necesario, además, no me lo tomes a mal, pero la comida de los hospitales siempre es muy insípida, preferiría salir a comer algo si no te molesta. – además dudaba que en esa cafetería tuvieran ramen, que era el antojo que tenía en esos momentos.

- ¿ara? No me molesta Natsuki, pero si deseas algo específico puedo pedir que lo traigan aquí. – dijo Shizuru viendo a Natsuki, pero vio que la peli-azul hizo una cara un poco extraña que no supo descifrar, era mejor no insistir, tal vez Natsuki ya estaba cansada de estar en el hospital. – pero si deseas salir e ir tu misma puedes hacerlo amor, no necesitas pedirme permiso ¿sabes? – ella deseaba estar todo el tiempo con Natsuki, tenía como dos semana que la necesidad de estar con la peli-azul se estaba haciendo más imperiosa aun.

- no Shizuru. – contesto Natsuki, sabía perfectamente lo que estaba pasando por la cabeza de su novia, ella pensaba que ya estaba hastiada de estar ahí, pero no era eso y al ver cara de desconcierto de Shizuru lo aclaro. – no es que no quiera estar aquí, es solo que no lo había pensado, tienes razón, podemos pedir que nos traigan la comida. – Shizuru estaba muy posesiva desde hacía unos días, no que le desagradara pero ahora la castaña deseaba saber hasta cuantas veces iba al servicio.

- ara Natsuki pero yo no he dicho nada. – su peli-azul cada día que pasaba la sorprendía más, ya sabía cada uno de sus gestos, eso y el hecho de que ahora no podía ocultar mucho sus sentimientos su máscara se hacía muy débil y no sabía porque, además había sentido náuseas y había estado vomitado siempre por las mañanas, sino fuera porque ha sido con Natsuki con la única que ha estado pensaría que estaba embarazada.

- no es necesario que lo hagas, con esa mirada tuya me doy una idea. – su castaña estaba actuando un poco extraño, tal vez ahora que estaban en el hospital sería una buena idea que a ella también le hicieran una revisión.

- ara Natsuki me conoce muy bien ¿Qué otros secretos sabes de mí que no sepa Natsuki? – coqueteaba, le encantaba la cara que hacia Natsuki al decirle esas cosas, rayos, hacia cuanto tiempo que no había estado con Natsuki, una, dos semanas, era mucho.

Flash Back…

Dos meses antes

Shizuru y Natsuki habían salido Haruka y Michiru a un campamento a la montaña, tenían algunos fines de semana saliendo a diferentes sitios en citas con sus respectivas parejas, eso hacía que además de consentir a sus novias se divirtieran todos juntos, después de todo en un futuro tal vez les tocaría vivir juntos, así que ese día habían llegado a la cabaña de fin de semana de la familia Kuga; habían llegado a buena hora de la mañana, Shizuru y Michiru habían preparado el almuerzo, comieron los cuatro juntos de manera tranquila, después Haruka y Natsuki se habían enfrascado en el Xbox mientras las chicas recogían la cocina ya que no quisieron que ni la peli-azul ni la rubia las ayudaran, ellas habían planeado la salido y querían consentirlas; después de pasar toda la tarde en la sala viendo tv de manera tranquila, Haruka invito a Michiru a pasear por el pueblo que había cerca de la montaña, Shizuru y Natsuki decidieron quedarse a seguir viendo tv; una vez Haruka y Michiru se fueron Shizuru no desaprovecho la oportunidad para sonrojar a Natsuki.

Natsuki estaba un poco incomoda por la posición en la que estaban ella y Shizuru, así que se movió un poco para poder acomodarse mejor, al hacerlo su mano toco accidentalmente uno de los pecho Shizuru, quien no perdió la oportunidad de molestar a su novia.

- ara, ara mi Natsuki no pierde el tiempo, ahora que ya no está Haruka ella quiere hacerme cositas verdad. – soltó Shizuru de pronto, le gustaba sonrojar a su novia, pero lo que más deseaba era que un día Natsuki contestara afirmativamente.

- ba-baka, solo me estaba acomodando mejor en sillón fue un accidente Shizuru. – respondió Natsuki bastante sonrojada y nerviosa, era verdad que desde hacía un mes había comenzado a sentir algo más por Shizuru, recién había descubierto sus sentimientos pero ella y con ella el deseo que eso conllevaba, así que cuando Shizuru hacia esas cosas se controlaba siempre lo más que podía, pero era en momento como ese que su voluntad comenzaba a flaquear.

- ara Natsuki no tiene que mentir, soy su novia después de todo. – respondía Shizuru tocando la pierna de Natsuki, quien para no perder la costumbre se había puesto a un más roja. – yo solo dio que Natsuki estaría en todo su derecho si… - pero ya no pudo continuar, su cachorra había retirado su mano de su pierna de manera tranquila.

- Shi-Shizuru, vamos está serie está muy buena, deja de jugar. – decía Natsuki, si Shizuru seguía, no se podría controlar más. – por favor ¿sí? – tenía que convencerla de alguna manera, ella deseaba que su primera vez con Shizuru fuera muy especial y no solo por una calentura.

- bien Natsuki, tu ganas. – le daría una oportunidad a esa serie, después de todo no quería presionar a su novia y está pensara que solo la quería para eso; pero después de veinte minutos la serie ya la había aburrido. – Natsuki estoy aburrida. – hablaba mientras acariciaba la espalda de su novia.

- aja. – respondió Natsuki tratando de ignorar las caricias de Shizuru.

- ¿aja? ¡Natsuki! – respondió con reproche, esto era el colmo, ni siquiera le estaba prestando atención a ella.

- ya casi termina Shizuru, te prometo que después de está capitulo salimos a donde tú quieras. – sí, lo que sea fuera de casa, estando en la calle Shizuru no podría acorralarla como lo estaba haciendo ahora.

- bien. – respondió de mala gana, no le quedaba de otra… aunque tal vez… se levantó del sillón y se dirigió a la cocina, busco en la nevera y encontró justo lo que necesitaba, mayonesa con wasabi, la favorita de Natsuki.

Shizuru no perdió tiempo y tomo el pote de mayonesa, lo abrió, tomo un poco con su dedo y se puso un poco en su boca, sin esperar más, se fue directo al sillón, pero en lugar de sentarse en él, se sentó en Natsuki, pasando una de sus pierdas de cada lado y sin aviso beso a Natsuki, pasando la mayonesa con su lengua a la boca de Natsuki; la peli-azul sintió el delicioso sabor de la mayonesa combinado con los dulces labios de su castaña y eso fue suficiente para poner todos sus sentidos al límite, tomo a Shizuru por la cintura y la pego más a su cuerpo si eso era posible, el beso comenzó a subir de intensidad, poco a poco un ligero movimiento de vaivén comenzó entre ellas, la sala comenzó a sentirse muy caliente de pronto, Natsuki había colado sus manos por la blusa de Shizuru ya estaba acariciando su espalda y su abdomen, Shizuru al sentir las caricias se había apegado más a Natsuki y había descendido sus besos por todo el cuello de novia, Natsuki no lo resistió más y se levantó con Shizuru en sus piernas, quien no perdió el tiempo y enredo sus piernas en la cintura de Natsuki, entre besos llegaron a la habitación que compartirían, ya no había vuelta atrás ambas lo deseaban, Natsuki mudo sus caricias en la espalda más hacia arriba, lo deseaba en verdad deseaba a Shizuru ya no podía ocultarlo más, su mano llego hasta el broche del sujetador de la castaña.

- Shi-Shizuru ¿pue… Puedo? – seguro que estaba más que roja, pero en verdad deseaba saber si podía continuar.

- hazlo Nat. – respondió Shizuru con un tono de voz bastante sexy, las caricias de Natsuki la estaban encendiendo más de lo que creyó, no deseaba parar, pero no quería presionar a Natsuki, así que cuando sintió que el broche de su sujetador cedió, decidió que tenía que saber si Natsuki lo deseaba. – Tsuki, si… sigues no creo… que me pueda… controlar por más tiempo. – soltó con dificultad la castaña ya que Natsuki no había dejado de besar su cuello.

- no… quiero que… pares Shizuru… solo… solo se gentil, porque… es mi primera vez. – respondió Natsuki entre besos, la castaña ya estaba más participativa y había asaltado su cuello cual vampiro.

- oh Natsuki. – hablo Shizuru deteniendo toda acción. – también es mi primera vez. – y era verdad, había salido con muchas personas pero nada serio y nunca había pasado a mayores, su deseo después de enamorarse de la peli-azul siempre fue que ella fuera su primera vez.

Así que después de esa confesión, dejaron de hablar y se dedicaron a sentir, ambas con manos inexpertas comenzaron a retirar las estorbosas ropas y poco a poco comenzaron a recorrer el cuerpo de la otra, ambas querían que ese día se quedara gravado en la memoria de la otra, querían entregarse en cuerpo y alma, porque esto que estaban haciendo no era sexo por calentura, era por amor, se amaban y querían demostrárselo ya no solo con palabras sino también con acciones y a su cuerpo, el momento en el que cada una perdió la virginidad fue doloroso pero al saber que estaban con la persona amada les ayudo a dejar el dolor de lado y entregarse al placer; terminaron agotadas, no sabían cuántas veces se habían amado, pero eso no importaba lo importante era que ese momento era de ellas dos, solo ellas dos.

- te amo Shizuru. – hablo Natsuki pegando más el cuerpo de Shizuru al suyo.

- yo te amo más Natsuki, me has dado una excelente primera vez. – contesto Shizuru, abrazándose a la cintura de su novia y utilizando su pecho como almohada y dejándose llevar por los brazos de Morfeo.