Capítulo 26.
- yo te amo más Natsuki, me has dado una excelente primera vez. – contesto Shizuru, abrazándose a la cintura de su novia y utilizando su pecho como almohada y dejándose llevar por los brazos de Morfeo.
Continuara…
Fin flash back.
- Shizuru ¿en que estas pesando? – cuestiono, su novia había hecho una mirada que bien conocía y no auguraba nada bueno.
- ara, nada Nat-su-ki. – pillada, sin duda Natsuki la conocía más que bien, se había puesto a recordar su primera vez y sin duda la oji-verde se había dado cuenta.
- mmm… no sé porque no te creo. – esa mirada era la que ponía cada vez que pensaba algo pervertido.
- ara Natsuki no creo en su amada novia, ¿será que tengo que hacer algo para remediar eso? – ahí vamos de nuevo, Natsuki ya se había puesto roja era la oportunidad para atacar.
- a no Shizuru, se lo que estás pensando, estamos en un hospital y además tu primo está ahí. – hablo alarmada señalando a un Haruka aun dormido por la anestesia.
- ara, ara Nat-su-ki. – ya la tenía acorralada contra el sillón, para su mala fortuna alguien toco la puerta en ese momento. – adelante. – contesto la castaña como si nada.
- permiso. – dijo una enfermera entrando al cuarto. – vengo a revisar sus signos vitales y ver cómo está la herida. – hablo la enfermera, era una de las que habían ayudado en la operación.
- adelante. – respondió Shizuru, quien no perdió detalle de todo lo que hacia la enfermera, desde revisar las constantes, la herida, el pulso e incluso le inyecto algo al suero, eso era un poco extraño, su primo solo había sido intervenido por una lesión en la mano, no era nada grave, como para que la enfermera estuviera haciendo eso, sin duda algo raro estaba ocurriendo y ella averiguaría que.
- bueno, está todo en orden, no debe de tardar en despertar. – anuncio la enfermera terminando con su revisión.
- gracias. – respondió Shizuru, quien ahora no dejaba de pensar que los cuidados estaban siendo muchos para alguien que se había lastimado la mano golpeando una pared, primero lo atribuyo a que es el sobrino del dueño del hospital, pero ahora no lo creía así, la operación tenía dos horas que había terminado y exactamente cada treinta minutos venia una enfermera.
- oi, Zuru… Shizuru. – hablaba Natsuki, pero su novia estaba muy metida en sus pensamientos, al parecer algo no le había gustado.
- lo siento, Natsuki, ¿Qué me decías? – no quería abrumar más a su novia con los problemas de su primo, así que eso lo haría por su cuenta.
- te pregunte si estabas bien, te quedaste muy seria desde que llego la enfermera. – hablo Natsuki, no le gustaban los silencios de Shizuru, sabia de sobra que eso solo significaba que algo no andaba bien.
- no, para nada Natsuki, solo preguntaba a qué hora despertaría Haruka, no es nada. – mentira y sabia de sobra que Natsuki no lo creería pero por ahora no quería hablar de ello.
- es verdad, Tenoh ya lleva algo de tiempo durmiendo, pero no te preocupes, recuerda que él siempre es así, duerme como si de un oso hibernando se tratara. – respondió Natsuki, sabía que Shizuru mentía pero no quería presionarla, además Haruka pronto despertaría y todo estaría bien.
- ara, eso es verdad mi Natsuki. – respondió Shizuru con una sonrisa, su cachorra siempre sabia como sacarle una sonrisa. – Nat ¿no saldrás a comprar algo para comer? – sonaba un poco brusco pero ahora si necesitaba algo de tiempo a solas para pensar un poco.
- es verdad, ahora vuelvo Zuru. – dijo Natsuki y se acercó a su novia para dejarle un beso en sus labios. – te traeré algo para que tú también comas algo. – volvió a hablar una vez que estuvo en la puerta, otra cosa que no le gustaba era comer en un hospital así que comería fuera y volvería con Shizuru después.
- ara mi Natsuki tan considerada, pero no es necesario, yo puedo comer algo de la cafetería de aquí. – pero al ver la cara que puso Natsuki decidió que se dejaría consentir por ella. – pero aceptare gustosa todo lo que Natsuki quiera darme. – claro que esto último lo dijo con doble sentido para que la peli-azul lo entendiera.
- Shizuru, tu jamás vas a cambiar. – dijo Natsuki ya roja hasta las orejas por lo que había dicho su novia. – te amo… ahora vuelvo. – y cerró la puerta tras de sí, no esperando que Shizuru respondiera ya que sabía que seguramente encontraría la manera de dejarla aún más roja.
- ara, Natsuki se fue y no pude hacerle otra broma, bueno ya lo hare cuando vuelva. – hablo para sí la castaña y se fue a sentar cerca de la cama del rubio. – tienes que despertar pronto, no puedes tenerme así, tan preocupada por ti, además por tu causa creo que estoy empezando a odiar a alguien. – claro a Michiru Kaioh, que era la causante de que su prima estuviera en ese momento en el hospital. – así que despierta pronto por favor.
Después de decir esto, tomo la mano de Haruka entre la suyas y se recostó un poco en la cama, estaba cansada, habían sido muchas emociones en tan poco tiempo y el día no había hecho más que empezar; en poco tiempo la castaña había caído rendida en los brazos de Morfeo, el cansancio y el sueño le habían ganado la partida, después de todo y a pesar de lo que aparentaba Shizuru era muy frágil, Haruka era quien era la fuerte y quien le infundía valor a ella, ahora sin la rubia se sentía un poco fuera de lugar a pesar de tener a Natsuki, ya que a ella no le gustaba verse débil frente a la peli-azul.
Mientras Natsuki iba a comer y Shizuru dormía un poco, Max había llegado al hospital con Midori, había tenido que esperar a que la peli-marrón terminara de despedirse de la doctora Youko para poder traerla, así que sin perder tiempo la llevo al despacho de Sho, toco dos veces la puerta y fue el mismo Takuma quien le dio el pase.
- Takuma-sama, aquí está la persona que me pidió. – hablo Max una vez que estuvo dentro del despacho e hizo entrar a Midori.
- bien hecho Max. – felicitaba Takuma. – gracias, ahora por favor retírate y preocupara que nadie vaya a escuchar algo de lo que hablemos. – ordeno Takuma, no podía permitir que hubiera una fuga de información y la prensa lo supiera.
- hai, Takuma-sama. – respondió Max y salió del despacho.
- Takuma-san, se puede saber porque me ha traído hasta aquí, estaba muy ocupada ¿sabe? – sí, mucho, Youko había llegado y le había dicho que viajaría al día siguiente por lo que se estaban "despidiendo" hacia algunas semanas que ellas habían vuelto, tenía que recuperar el tiempo perdido.
- Midori-chan, es acerca del tratamiento. – comenzó Takuma, no deseaba saber lo que hacía o dejaba de hacer esa chica, eso era algo que a él le tenía sin cuidado.
- se puede saber ¿Qué contenía ese dichoso tratamiento? – cuestiono Sho molesto. – se lo dieron a una persona enferma del corazón, no sabemos si… - comenzó Sho pero Midori no lo dejo terminar.
- si es así, entonces debería de darme las gracias, ya que le puedo asegurar que gracias a mi tratamiento esa persona goza de buena salud pece a s su enfermedad. – defendió Midori, no permitiría que dijeran que por su culpa alguien había enfermado.
- aun así, creo que no ha sido muy prudente el darle un medicamento recién desarrollado a unas niñas. – alegaba Sho, le molestaba la manera despreocupada en la que Midori tomaba las cosas.
- Takuma-san, solo dígame porque me ha traído aquí, casi secuestrada. – sabía que el hombre que tenía delante era uno de los hijos de Takuma, pero ella había sido contratada por el señor Tenoh no por sus hijos, era a el a quien le debía cuentas.
- Midori-chan ¿Qué tan efectivo es el tratamiento? Es decir, basta con que solo… - era un poco complicado hablar de las relaciones sexuales de sus nietas y más al saber que no estaban ni siquiera cerca de casarse.
- el tratamiento es efectivo, pero por si solo no es más que una muy fuerte vitamina, la efectividad depende mucho de quien la toma, me refiero al tiempo que… bueno ustedes entienden. – era descarada pero no tanto, además sabía muy bien quien era esa familia, Takuma la había contratado para salvar a la dinastía Tenoh así que no podía ser irrespetuosa.
- entonces tenemos que investigar si la chica de la familia Kuga y la chica de la familia Kaioh están embarazadas. – aseguro Takuma, ya que para él la respuesta era más que obvia, sus nietas eran fuertes, así que para él no había dudas.
- pero padre, ¿Qué dices? – abuelo, aun no lo podía creer, su hija era muy pequeña y Shizuru también, aun no terminaban la universidad y sus respectivas novias todavía estaban en el colegio.
- Midori-chan, me gustaría que junto con mi hijo, la doctora Youko Sagisawa y la doctora Saeko Kuga formaras parte del cuerpo médico de la familia Tenoh, así como también, te unieras a un proyecto para salvar la vida a una de mis nietas. – lo tenía claro, si Haruka había embarazado a Michiru la casaría con ella haciendo valida la apuesta y así tendría asegurado el futuro de la familia Tenoh.
- padre. – trataba de alegar Sho, pero era más que obvio que su padre no lo escucharía, él ya había tomado la decisión, siempre había sido así.
- le agradezco la invitación Takuma-san y con mucho gusto acepto. – dijo Midori, ahora sabía que estaba en problemas, el fantástico trabajo del que hablaba Youko era este y ahora también ella estaba incluida.
- excelente, hablaremos con las chicas una vez que Haruka despierte. – ya podía verlo, sus bisnietos corriendo por la mansión Tenoh, todo estaba saliendo como él lo había pensado y sin mucho esfuerzo.
- sabes a la perfección que no puedes decirle nada a Haruka acerca de esto, su corazón no lo resistirá, está muy débil, además que ya no está con Michiru y creo que ese hecho es el que ha desencadenado todo. – regañaba Sho, su padre estaba tan sumergido en su fantasía que no estaba midiendo las consecuencias de sus actos.
- pero Sho, necesitamos saber si ha tenido… eso con la chica de los Kaioh, es imperioso que lo sepamos para poder saber qué medidas tomar. – explicaba Takuma de manera desesperada. – no sabemos que planes tenga Dorian y no quiero que vaya a hacer una tontería. – con tontería se refería a que ahora que Michiru había dejado a Haruka la comprometiera con cualquiera.
- ya basta, están hablando de mi hija por todos los cielos. – exploto Hiro al ver que ni su padre ni su hermano lo estaban tomando en cuenta. – nadie le dirá a Haruka nada, acerca del tratamiento, hablaremos solo con Shizuru acerca de esto, Sho le preguntara a Haruka como médico que es, acerca de si ha tenido relaciones con esa chica, no pondré en riesgo a mi hija solo porque tú ya te has hecho una película padre. – sentenciaba Hiro, no, a su hija no le iba a hacer lo mismo que a él, no primero la regresaba a los Ángeles antes de que su padre hiciera algo así.
- pero Hiro… – trataba de rebatir Takuma a su hijo, pero este no lo permitió.
- no padre, ya lo he decidido, Haruka es mi hija, solo yo tengo el derecho sobre ella por mucho que tú seas su abuelo, quiero que por favor, por el momento de abstengas de meter a mi hija en tu planes, sé que perdió una apuesta contigo, pero a menos que quieras que muera, aleja por el momento ese sueño tuyo. – sentencio Hiro a su padre, antes jamás habría pensado en hablarle de esa manera a su padre, pero ahora estaba su hija de por medio.
- Hiro es que tu no. – trataba de explicar Takuma pero sabía que sería inútil, pero aun así quería intentarlo, pero para su mala suerte alguien más lo interrumpió.
- Takuma-san, yo opino igual que sus hijos y como me ha nombrado un miembro de su cuerpo médico, déjeme decirle que si insiste en esto tal vez se quede sin heredero. – Haruka, la chica rubia que había visto con Shizuru esa vez en bar bebiendo justamente por una chica, que chico era el mundo.
- de acuerdo, lo dejare, dejare que tu te hagas cargo de darle está información a Haruka cuando este más estable, pese a lo que piensas me preocupo por mi nieta. – decía Takuma, si Midori había intervenido era que de verdad era peligroso decirle a Haruka acerca del tratamiento.
- bien, ahora que ya hemos arreglado esto, me gustaría saber cuál es el proyecto que tienen en mente para ayudar a Haru-chan. – sabía que podía preguntárselo a Youko pero le gustaría saber la información de los involucrados directamente.
- padre podrías por favor explicarle a Midori, tal vez le puedas hacer una cita con Youko o con Saeko-san para que le explique, ya que yo en este momento tengo que ir a ver a Haruka, debe de estar por despertar y de verdad necesitamos que sepa lo que está pasando. – explicaba Sho, su padre lo había nombrado médico de la familia, pero ahora tenía que centrarse en Haruka.
- adelante vayan, yo le explicare a Midori-chan todo. – ahora tenía que centrarse en sanar a su nieta, a su heredera, Shizuru también tenía aptitudes pero Haruka era excepcional para esto.
Sin decir más, Hiro y Sho de despidieron de Midori de manera corte y salieron del despacho para dirigirse hacia la habitación de Haruka, solo esperaban que Shizuru no estuviera, ya que por deseos de Haruka no podían decir esa información frente a la castaña, aunque a ambos les parecía injusto y tonto que Haruka no le dijera nada a Shizuru ya que la castaña era su máximo apoyo, durante el trayecto ninguno de los hermanos Tenoh dijo nada, no había nada que decir, todo se estaba complicando y cada uno estaba sumergido en sus pensamientos y así continuaron hasta la habitación de Haruka.
Poco más de una hora después de que Shizuru se durmiera, una rubia un poco adolorida comenzaba a abrir sus ojos poco a poco, no sabía dónde estaba y se sentía un poco desorientada, pero conforme se fue haciendo más consiente de las cosas, los recuerdos llegaron de golpe a su memoria, haciendo que se estremeciera, Michiru la había abandonado, había golpeado una pared tratando de detener el mar de recuerdos que se habían agolpado en su mente, cuando fue aún más consiente se dio cuenta que no estaba sola, Shizuru estaba ahí con ella, esperando por ella, se quedó un buen tiempo mirando hacia el techo como si fuera lo más interesante del mundo, no quería despertar a Shizuru aun, de seguro estaba muy cansada, así que esperaría a que ella despertara, había pensado en dormirse de nuevo ya que el efecto de la anestesia estaba pasando y ya estaba siendo un poco consiente del dolor de su mano, pero antes de que eso pasara, la puerta de la habitación se abrió y dio paso a su tío y a su padre.
- vaya, ya despertaste, eso es bueno. – dijo Sho y se acercó a Haruka para revisar sus constantes. – bien, parece que todo está en orden. – dijo después de revisarlo.
- paso algo. – afirmo Haruka al ver el rostro de su padre y de su tío.
- así es, tenemos que hablar. – respondió Sho de manera tranquila.
Shizuru había despertado al escuchar la voz de su tío cerca pero al escuchar lo siguiente salir de sus labios decidió no hacer ningún movimiento y fingir que aun dormía.
- y me alegra que Shizuru este dormida, porque según tu no quieres preocuparla. – decía Sho con poco de molestia en su voz.
- ¿y bien? ¿Qué paso? – sabía que había sido algo grave por la cara que traían tanto su padre como Sho, pero quería parecer indiferente.
- Haruka, ya podrías preocuparte un poco por lo que está pasando, es tu salud después de todo, no deberías estar tan relajado. – le molestaba la actitud de su hija en esos momentos era como si de verdad no le preocupara lo que pasaba.
- ustedes se preocupan por mí y también muestran la preocupación de toda la familia. – respondió Haruka con cinismo. – ahora, podrías decirme tío ¿qué ha ocurrido? ya que sé que no ha sido nada bueno. – lo sabía, tal vez su salud había empeorado.
- sufriste un paro durante la operación. – si Haruka quería jugar al ser el fuerte así lo trataría, sabía que todo lo hacía solo por aparentar, después de todo solo era una chica de diecinueve años.
- ya veo. – un paro, en una operación que no era riesgosa, por dios, ¡estaban operando su mano! – eso solo quiere decir que mi enfermedad está más avanzada ¿cierto? – no se andaría con rodeos, quería saber cuánto tiempo le quedaba.
- suspiro, no quería dar está noticia. – sí, está más avanzada de lo que creíamos, al ser joven y tener buenas defensas, además de las vitaminas que te dio mi padre, hacen que te mantengas en pie. – acordaron no decirle a Haruka acerca del tratamiento hasta que no confirmaran que de verdad Michiru estaba embarazada.
- vaya así que le debo una al viejo, ahora menos podre engarme a cumplir con la apuesta. – pero de pronto recordó las palabras de su tío "además de las vitaminas que te dio mi padre" eso solo quería decir una cosa. – el viejo lo sabe, sabe de mi enfermedad ¿cierto? – levanto un poco la voz y trato de incorporarse en vano ya que un fuerte dolor en la mano lo hizo desistir, ahora que su abuelo lo sabía era más que obvio que no lo obligaría a cumplir la apuesta por lastima.
- no te alteres, ya sabes cómo funciona esto Haruka, mi padre lo sabe porque debía saberlo nada más, recuerda que a pesar de ya no ser el cabecilla de la familia aun es parte de ella, tu serás el futuro heredero así que todos los involucrado deben de conocer tu estado. – explicaba Sho, no le gustaba el tener que reñir a su sobrina ahora pero ella parecía que buscaba cualquier excusa para pelear.
- bien, ya ha decidido con quien me casare ¿y por eso ha venido? – cuestiono Haruka, sabia la respuesta, claro que la sabia, su abuelo no le haría cumplir la apuesta.
- mi padre ha decidido no hacerte cumplir la apuesta. – comenzaba a explicar Hiro y al ver que Haruka iba a comenzar a hablar se adelantó. – por ahora, la cumplirás una vez que tu cuerpo este en óptimas condiciones. – no podía comenzar una pelea con su hija, tenían que calmarla.
- Haruka tienes que calmarte, tu pulso está muy alto y no es bueno para tu corazón, tranquilízate, hemos venido aquí porque tenemos un plan, pero temo mucho que si esto va afectar a tu salud lo dejaremos así y volveremos después. – hablaba Sho, le había afectado, su sobrina estaba así por la noticia que había recibido ahora que estaba conectada a esa máquina le sería difícil mentirle.
- antes de que me cuentes acerca de ese fantástico plan quiero que me digas ¿cuánto tiempo me queda de vida? – tenía derecho a saberlo, después de todo era su vida, tenía que asegurarse de dejar todo resuelto antes de irse.
- Haruka no le veo el caso a que quieras saber eso, con el plan que estamos ideando… - pero no lo dejo terminar, al parecer su sobrina no aceptaría un no por respuesta, cuando menos hoy no.
Mientras ellos discutían entre sí, Shizuru trataba con todas sus fuerzas de no llorar, de resistir hasta el final de la conversación para poder conocer la verdad, jamás pensó que su prima estaba muriendo ¿Cómo no se había dado cuenta antes? Si era bastante evidente el cambio que había dado Haruka, pero ella lo atribuyo a otra cosas, estaba tan feliz por está con Natsuki que dejo de prestarle atención a los pequeños detalles en su prima.
- no me interesa ese plan, quiero que me digas ¿Cuánto tiempo me queda? Por favor, es mi vida, escuchare el plan, me someteré al tratamiento que decidas, pero dime ¿Cuánto tiempo? – quería saberlo, lo necesitaba, jamás llego a pensar que algo así le pasaría a ella, tenía los días contados, cuando menos algo bueno había salido de la ruptura con Michiru, la aguamarina no tendría que sufrir por su muerte, tal solo su familia, Shizuru, su prima, tenía que decírselo pronto, aunque sabía que no lo tomaría muy bien.
- te quedan cuatro meses. – respondió Sho con un sabor amargo en su boca, nunca pensó dar está noticia a un miembro de su familia. – tal vez… tal vez cinco si hacemos el tratamiento más agresivo, pero eso lo único que ocasionaría seria que tu cuerpo fuera más débil. – sabía de antemano que Haruka no quería parecer débil así que el hacer más agresivo el tratamiento estaba descartado.
- cuatro meses está bien, creo que me dará tiempo para todo. – decía Haruka con una sonrisa irónica en el rostro, cuatro meses para hacer todo y resolverlo todo.
- Haruka, no deberías de hablar como si todo estuviera perdido. – comenzó Hiro, estaba haciendo un esfuerzo sobre humano para no llorar, su hija no lo estaba haciendo y él no tenía el derecho de hacerlo debía de ser fuerte.
- así es Haruka, además dijiste que escucharías lo del nuestro plan y que seguirías cualquier tratamiento que eligiéramos. – no dejaría que su sobrina se rindiera, había visto gente peor que ella y había sobrevivido, Haruka tenía que sobrevivir, tenía que hacerlo.
- es verdad, lo dije. – dijo Haruka, ya no se pondría a pelear con ellos, cuando menos quería dejarles un buen recuerdo. – bien, hablen ¿Qué es ese dichoso plan? – aunque en su pensamiento lo único que pasaba era que todo era inútil y nada podría salvarla ahora.
Hiro y Sho no perdieron tiempo y le explicaron a Haruka acerca del trasplante, acerca de cómo un centro completo era responsable de esa investigación, pero entre más escuchaba Haruka más fantasioso le parecía, no creía que eso le llegase a salvar la vida, prácticamente lo dudaba, pero su padre y su tío se veían tan optimistas que no tenía corazón como para decirles que eso no era más que una tontería, que era basura, que era preferible que se resignaran de una buena vez, pero no podía hacer eso, tenía que dejar que ellos tuvieran esperanzas, si ella no las tenía cuando menos su familia si tenía ese derecho.
- sé qué crees que esto es una pérdida de tiempo. – hablo Sho, si algo tenía su sobrina era que su cara revelaba sus pensamientos con una claridad pasmosa, a diferencia que Shizuru, ella podía ocultar todo si así lo deseaba.
- yo no he dicho nada. – hablo Haruka con su usual tono de voz, su cara lo sabía, siempre era su cara "estúpida cara" pensó la rubia, sabía que si algo no era capaz de hacer era que su cara se quedara quieta y la delatara, eso era lo único de lo que no era capaz.
- no hace falta, lo puedo ver en tu cara Haruka. – no sabía lo que en esos momentos estaba sintiendo su sobrina pero se daba una ligera idea.
- Haruka todo saldrá bien, tenemos un gran cuerpo médico dedicado únicamente a tu salud, tu abuelo también está muy comprometido, así que por favor, ten algo de fe y déjanos ayudarte. – pedía Hiro a su hija, sabía que con esto que estaba pasando Haruka estaba pasando por lo mismo que paso en los Ángeles.
- está bien, me someteré a esa operación que dicen, lo hare. – mentira, sabía que era mentira, ella ya se había dejado vencer y veía solo los cuatro meses que le había dicho Sho como su nivel máximo de vida.
- es lo mejor Haruka, te haremos ese trasplante solo para darte algo más de tiempo, solo será provisional, pero ten por seguro que conseguiremos un corazón para ti. – hablaba Sho, hablaría con colegas suyos de otros hospitales para así poder conseguir un corazón lo antes posible, ya no le importaba el comité de trasplantes ahora era la vida de su sobrina la que de verdad le importaba.
- ya te lo he dicho ¿no? Si me decías que tiempo me quedaba de vida, me sometería a cualquier tratamiento que tú decidieras. – respondió Haruka no quería pensar en eso, sabía que todo sería inútil y al final moriría, no tenía caso hacerse ilusiones.
- Haruka es tu vida, debería de poner más interés en todo esto, todo esto que hacemos es para que puedas sanas para que tengas una vida normal, yo… - ya no podía contenerse más y su voz comenzaba a quebrarse, pero el como padre de Haruka no podía darse ese lujo. – quiero ver te formar tu propia familia, quiero verte sonreír de alegría al ver a tus hijos, quiero ver a mis nietos y pasa eso te tienes sanar. – pedía Hiro casi al borde de las lágrimas.
- lo hare papá no te preocupes, me someteré a ese tratamiento y todo saldrá bien. – ciertamente el optimismo no era lo suyo pero si tenía suerte quizás ellos no lo notarían.
- te has dejado vencer sin intentarlo siquiera. – hablo por fin, ya no podía callar más, no cuando Haruka ya se había dejado vencer, no cuando su prima había decidido morir sin más, no cuando sus palabras eran falsas.
- Shizuru. – hablo Haruka sorprendido, no podía ser, quería decirle a Shizuru pero no así, la castaña la veía con coraje y con lágrimas en sus ojos ¿Cuánto tiempo había estado fingiendo que dormía? Seguro que ahora Shizuru estaba furiosa.
C ontinuara…
