Hola!!!!
Primero k nada MIL GRACIAS! Por todos vuestros reviews, xk me hicieron refeliz, de veras...
Segundo, aki les dejo el nuevo capi de la historia... como veran mas largo k el otro.
Atem ya apareció, pero será todo tan facil como lo pintan?
DESCÚBRANLO!!!
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Anzu no lograba salir del estado de sock en el k su descubrimiento la había situado. Sin embargo un pensamiento comenzó a formarse en su mente como una suave brisa, para ir adquiriendo cuerpo y fuerza en tan solo unos instantes.
"Estoy casada con Atem!"
Esa idea inundo su ser, su alma, su mente.
Esa idea la hizo sentir viva como nunca antes.
Y sonrió, una sonrisa que mostraba tranquilidad y nerviosismo al mismo tiempo, una sonrisa marcada con un deje de escepticismo y sorpresa, pero al fin y al cabo, una sonrisa feliz.
Estática e inmóvil en el sitio, no reacciono cuando unas manos tomaron la suyas y a condujeron hasta un trono dorado, indicándole k tomara asiento.
Ella se limito a obedecer la orden dada sin prestar atención, de forma automática, hasta que una música comenzó a salir de algún lugar y la saco de su ensimismamiento.
Miró a su alrededor y se dio cuenta de k la gente comenzaba a bailar y hablar entre ellos.
Se fijo entonces en el salón en el k se hallaba, pues antes estaba demasiado preocupada para fijarse bien.
Era una estancia inmensa, las pareceres parecían recubiertas de oro puro, y el suelo de mármol blanco con cenefas doradas le daba un aire de majestuosidad increíble.
Colgaban del techo varias arañas taimen de oro, donde reposaban innumerables filas de velas, quienes aportaban iluminación y calor a la sala.
Se fijo entonces donde ella se encontraba, sentada en una especie de trono, situado en una plataforma k se alzaba unos centímetros por el resto de la sala y a la k se accedía por unos pequeños escalones.
Dirigió entonces la mirada hacía el lado opuesto de donde ella se encontraba, y de nuevo su corazón se quedo estático, no obstante esta vez consiguió dominarlo tras unos instantes.
Allí estaba él, sentado en un trono similar al suyo, con la mirada fija al frente de al sala.
Parecía perturbado por algo, aunque Anzu no logró descifrar el porqué.
Lo contemplo fijamente, como tantas veces había deseado hacerlo en esos dos años.
Se fijo en su pelo, una de las cosas k más le atraían de él físicamente.
Las puntas de un atrayente granate, el flequillo de un precioso tono rubio, y el resto de color tan negro como la misma noche.
Se fijo también en la corona k portaba como símbolo de su realeza.
El ojo de orus gravado en ella, se situaba en su frente, su cabellera se encargaba de disimular el resto de la joya, pero esta sobresalía por las esquinas dejando una especie de alas doradas a ambos lados de la cabeza.
Portaba también unos pendientes de oro. Sinceramente a ella nunca le gustaron los chicos con pendiente, pero una sola mirada a su ya esposo la había echo cambiar de idea.
Se fijo entonces en k su torso permanecía desnudo, y deseo con todas sus fuerzas k los braceros del trono desaparecieran para poder contemplar bien su perfecto tórax.
Los colores ascendieron por sus mejilla al percatarse de lo k su cuerpo le pedía en esos instantes, así k se apresuro a apartar la vista unos instantes.
De nuevo sus ojos se dirigieron hacía él instintivamente.
Esta vez Anzu reparo en los brazaletes k el chico portaba en la parte superior de sus brazos y en sus muñecas.
También diviso una capa dorada k permanecía a su espalda, así como el famoso colgante k portaba en su cuello, el rompecabezas del milenio.
Esa observación la hizo sonreír, pues simbolizaba que realmente ese era su faraón, por mucho k no se acordará de ella.
Continuo su inspección hasta detenerse en la parte inferior del joven, la cual estaba cubierta por una falda (ni me pregunten el nombre xD) blanca con una tira dorada en el medio.
Sus piernas quedaban al descubierto poco antes de llegar a la rodilla, pero por encima de los talones se podían divisar también una especie de brazaletes, solo k algo mas amplios y con pequeños cortes redondeados.
Una vez Anzu hubo completado su minuciosa inspección, un único pensamiento sobrevivió en su mente.
"Si ya antes era irresistible, vestido de faraón logrará matarme de un infarto."
Por unos momentos se dejo caer su espalda libremente sobre su respaldo y sus dulces labios no pudieron reprimir un suspiro feliz.
- Ocurre algo?
De nuevo tuvo k concentrarse para no perder el control.
Esa voz, tan seria, tan perfecta, tan única... y por tanto tiempo esperada, necesito de todo su autocontrol para no caer rendida a sus brazos.
Sin embargo, y pese k su corazón circulaba ya a mas de mil por hora, algo en la expresión del hombre le hizo detenerse.
Sus ojos no mostraban ese habitual gesto tan cálido y familiar k siempre los caracterizaba en el momento de dirigirse a ella.
Ahora se mantenían fríos e inexpresivos, como si nada de lo k sucediera a su alrededor pudiera perturbarle.
Al mismo tiempo tampoco había ni rastro de esa pequeña sonrisa k lo caracterizaba, sonrisa invisible para los demás, pero no para ella.
- No... es nada – un ligero temblor inundo sus labios y salió a flote con sus palabras sin k ella pudiese evitarlo;, después de todo eran las primeras palabras k le dirigía en años de dolorosa separación, y ciertamente jamás pensó k fueran tan carentes de significado.
El la miro unos instantes como evaluándola.
Momentos después asentía con la cabeza y su mirada volvía a posarse en el frente.
Una punzada de dolor cubrió el pecho de Anzu, jamás pensó Atem se mostrará tan frío con ella, ni siquiera en ese tiempo y a pesar de k no la conocía había esperado ver, al menos una pizca de cariño hacía ella, al fin y al cabo era su esposa.
Solo entonces las palabras de Jono retumbaron en sus oídos.
"Puede ser cierto k el faraón sea un hombre orgulloso k no deja mostrar sus sentimientos abiertamente. Pero también es un hombre de honor, y jamás obligaría a su esposa a no dirigirse a él por su nombre ni nada por el estilo.
Créeme, le conozco desde k éramos niños, y aunque tras convertirse en faraón tuve k cambiar bastante, dentro de él sigue habitando una maravillosa persona"
Sin embargo, seguía siendo él, aunque no la recordará, aunque su personalidad fuera totalmente diferente, seguía siendo él.
Entonces recordó como cierto día Yugi le contó k la primera vez k lo conoció, el se había mostrado frío y distante, pero poco a poco, comenzó a confiar en él y a mostrarle la maravillosa persona k era.
"Tal vez Atem se muestre diferente en esta época, pero ambos son la misma persona, por lo k los sentimientos de uno deben estar también en el otro.
Lo k quiere decir k en el fondo sigue siendo él mismo, y yo me encargaré de abrirme paso hacía sus sentimientos, no importa lo k cueste, después de todo es mi marido, tengo toda una vida por delante a su lado.
Volverás a ser el de siempre Atem, confía en mi."
De nuevo la sonrisa resurgió en sus labios, al fin había hallado a Atem y no se rendiría hasta tenerlo a su lado nuevamente. Sino como novio, como amigo.
Sinceramente se conformaría con ver una de sus maravillosas sonrisas dirigidas hacia ella. Con eso sería feliz.
El baile continuo y muchas parejas bailaban, y las k no se entretenía conversando o comiendo.
- Pareces aburrida – dijo una voz detrás de la muchacha de ojos violetas.
- Y a ti k demonios te importa? – la habilidad nunca había sido una de sus virtudes, y menos si en ese momento se encontraba preocupada por su amiga.
- Por Ra, k carácter. Sabes, tu amiga es mucho más agradable de tratar k tu.
En ese momento Mai se volvió furiosa dispuesta a sacarle los ojos a su interlocutor, sin embargo se quedo parada al reconocer la identidad de este.
- Jonouchi! Lo siento no sabía k eras tú. – dijo Mai tratando de disculparse - Pensé k eran otra vez uno de esos estúpidos pardillos. – dicho esto señalo a un grupo de jóvenes k se encontraban cerca de ambos y k conversaban entre si, mientras dirigían a la joven unas miradas, k a Jono no le agradaron en lo absoluto.
- Y veo... Por cierto – dijo mientras le dirigía una mirada acusatoria - se puede saber k hacías mirando al faraón tan detenidamente.
- Celoso tal vez, Jonouchi? – pregunto mientras le guiñaba un ojo seductoramente.
- Qué? Por supuesto k no! Porque habría de estar celoso de ti!
En ese momento Mai acerco su rostro al del chico hasta detener a escasos milímetros de su boca.
- Entonces... porque te has puesto colorado?
La mejillas ya rosadas del muchacho adquirieron tonos ardientes, mientras Mai alejaba sus labios de los de su contraparte tratando de contener una sonrisa burlona, pero sin mucho éxito.
- Eso es trampa, eres una sucia tramposa! – Jono estaba colorado, había sido un tonto por caer en ese jueguito, pero al mismo tiempo, como no serlo teniendo en cuenta le tipo de mujer k la k tenía enfrente.
Su pelo, largo hasta la cintura y de un color rubio brillante, entonaba con sus ojos, de un extraño color lila.
Su muy bien formado cuerpo, sobresalía entre las demás mujeres, dejando al descubierto unas dotes muy, muy femeninas en su delantera, y unas piernas largas y torneadas k asomaban entre las rajas de su vestido.
Realmente tenía una figura explosiva.
Sin embargo en el poco tiempo de hablar con ella, había descubierto un carácter extraño entre las damas de la corte, k le agradaba.
No parecía preocupada en lo mas mínimo por lo k los demás pensasen de ella, así como tampoco tenían ningún miedo a la hora de enfrentarse a todo aquel que se cruzase en su camino.
Además, a diferencia de todos los maniquíes que circulaban por el palacio, aquella chica de cuerpo perfecto también parecía usar su cabeza, lo cual en opinión del joven, era una gran mejora.
- Jonouchi, Jono, pardillo!!!! – aquel ultimo grito le condujo a la realidad, para encontrarse a una Mai un tanto histórica agitando su mano a centímetros de su cara.
- Ya! No hace falta k grites tanto, no estoy sordo! – protesto furioso.
- Pues lo pareciera – en ese momento Jono pudo ver como los ojos de la chica se tornaban en una mirada maliciosa. – en realidad te comprendo, no todos los día una belleza como yo de digna a hablar a un pardillo como tu.
Te quedaste atontado con mis curvas, eh? – decía eso mientras su mano recorría su silueta de un modo bastante coqueto.
- Por favor, preferiría mirar un tronco seco sin ramas, antes k a ti – Jono estaba disfrutando mucho de la discusión, pero no pensaba dejar k la chica se saliera con la suya – te faltan curvas.
Esta vez fue momento de Mai para enfurecerse.
- Repite eso si te atreves pardillo.
Hum! – poniendo pose estelar – ya quisieras tu poder salir de paseo con mis curvas.
- Si claro.. si esta plana k una tortilla de patata con pimientos asados – oOO
En ese momento Mai se preparaba para su replica, pero la canción k estaban tocado acabo y empezó una de Evanescence k resulto ser la favorita de la chica y la k le hizo olvidar su replica y su enfado ( n/A: k quieren, no conozco ningún grupo egipcio y la canción pega bastante con Mai).
- Going Under!!! Mi canción preferida. Acompáñame – en ese instante agarro a Jono y lo arrastro hasta la pista de baile - Vamos a bailar.
El chico solo pudo ver como era arrastrado hasta la pista de baile, y observar maravillado como la chica comenzaba a moverse al salvaje ritmo de la música.
"Increíble, primero se comporta rabiosa conmigo y ahora se olvida del enfado y me saca a bailar.
Decididamente no morirá de un infarto"
Pese a todo sonrió, le gustaba la idea de bailar con Mai, incluso le parecía mas entretenido k discutir con ella.
Instantes después Jono se enfrascaba en la música y el baile y dejaba de lado cualquier otro pensamiento.
Mientras tanto Anzu comenzaba a aburrirse, el tiempo pasaba y ella seguía allí sentada mientras la gente se divertía bailando.
Sin embargo no se atrevía a comentarle nada a Atem, quien ni siquiera se había movido de su postura original.
Sin poder resistirlo por mas tiempo dirigió de nuevo su atención hacia el chico con el k había estado soñando la mayor parte de su vida.
- Ummm – no sabía como dirigirse a él – faraón? – él se volvió lentamente a mirarla, como si ella le hubiera interrumpido de un trabajo muy importante. La mirada k le dedico acobardo a Anzu, quien agacho la cabeza rápidamente – no.., no es nada.
- Sabes cuando pregunto algo espero una respuesta; que ocurre?
- Veras, yo.. me preguntaba... – "contrólate Anzu" – se auto ordenaba mentalmente, sin embargo no sabía como.
Los nervios la mataban; primero, porque tener delante a la persona k más amas en el mundo, y a la k hasta hace poco dabas por muerta, no es cosa fácil, y segundo si dicha persaza ni siquiera te recuerda e incluso te trata mal, la cosa es ya para visitar al psicólogo, solo k Anzu dudaba k en Egipto hubiera uno.
No le quedaba de otra; tomo aire y continuo – me preguntaba si podría dejar el trono un momento, e ir a tomar algo o a bailar.
- Lo k hagas o dejas de hacer no es asunto mío. Recuerda k nuestro compromiso es una simple apariencia k me vi obligado a aceptar por la presión de nuestros padres.
Su voz sonó fría y resentida y sus palabras se clavaron en Anzu como si de una daga se tratara.
Sin embargo se obligo a mantener la calma, no le daría el gusto de verla llorar, por muy Atem k fuera y por mucho k ella lo amará, en aquel momento solo le parecía un hombre frío con el orgullo herido.
Pero sus palabras le dolían y las tenía atravesadas en el corazón.
Jamás imagino k el faraón, su faraón, le llegará a decir algo tan hiriente como aquello.
Incapaz de resistir por más tiempo se levanto apresuradamente y se alejo de allí lo mas k pudo.
Al mismo tiempo, y no muy lejos del lugar, una pareja de amigos seguía bailando, solo k ahora la canción había cambiado y la música era mucho mas lenta y romántica, por lo k su cuerpos se encontraban pegados el uno al otro mientras bailaban.
No obstante la tranquilidad no duraría mucho.
La figura de una jovencita se aproximaba a ellos velozmente hasta detenerse a su lado.
La parejita tardo un tiempo en darse cuenta de la presencia de la chica, sin embargo al percatarse, se separaron rápidamente.
- K ocurre Mana? – pregunto Jonouchi reconociendo a su amiga.
- Tienes k acompañarme en seguida Mah... – se vió interrumpida por Mai.
- Oye niña, k no ves k esta bailando conmigo.
La chica agacho la cabeza avergonzada.
- Lo siento, yo..
- No te preocupes Mana, ahora mismo voy.
Ella tan solo asintió y se marcho rápidamente, mientras Jono se encaraba con su pareja.
- Ahora quién es la celosa? – pregunto entre divertido y complacido.
- No digas tonterías, solo le dije porque me pareció una maleducada.
- Seguro? Yo creo k estas celosa...
- Y se puede saber por qué lo dices?
Sonriendo Jono se aproximo a su rostro hasta juntar sus labios con los de la chica. Fue un beso muy breve, pero a la vez muy dulce para ambos.
- Porque te pusiste colorada – respondida la pregunta se apresuró a marcharse de allí antes de k la chica se percatará de lo k había pasado y él no viviera para contarlo.
"Pensándolo bien, valdría la pena, lastima k no durase más"
Con este último pensamiento y un leve rubor en las mejillas Jono se alejo de allí hasta desaparecer por un corredor.
Mientras tanto Mai permaneció estática sin moverse del sitio, pero con una mano acariciando sus labio, momentos antes besados por esa sabandija tan adorable.
"Me beso... Me beso!!! –al fin la sangre regó su celebró y la magia dejo paso a la furia."
- Maldita seas sabandija!!! Verás cuándo te alcance, no te librarás de mi tan fácilmente!
Me las pagaras!!!
Las miradas se posaron ella tras ese último grito, pero ella las ignoró y se apresuro a abandonar el salón siguiendo la dirección k el chico había tomado.
Sin embargo tras atravesar varios corredores, tuvo k reconocer k había perdido su pista, y su venganza tendría k esperar hasta su próximo encuentro. Esperaba k fuese pronto.
No obstante, cuando se disponía a regresar, algo llamo la atención.
A sus oídos llegaron unos pequeños sollozos que se le antojaron familiares.
Guiándose por el sonido de estos, torció una esquina hasta encontrarse con la propietaria de estos.
"Anzu..."
- Anzu! Amiga, k ocurre?
Despacio se arrodillo al lado de su amiga, quien únicamente se abrazo con fuerza a ella.
CONTINUARA...
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Hola!!!
Ya terminaron de leer, asi k espero k les haya gustado este capi...
Commo ven atem ya apareció, pero no parece el de siempre.
Por qué será k no recuerda a Anzu?
Por qué se porta tan la con ella?
Terminaran por llevarse mejor?
Si quieren saberlo esperen al siguiente capitulo, y como siempre, reviews por favor!
Si me dejan tantos como hasta ahora el proximo finde le subo otro capi, ok?
Besitos, BY
