Capítulo 30.

- La ambulancia ya viene, solo demorara dos minutos, por favor Haruka-sama aguante un poco más, todo saldrá bien. – dijo Lucy cerca del cuerpo de Haruka.

Continuara…

Las cosas estaban excediendo su control, tendría que hablar con su tío acerca de esto y también con su abuelo, no les iba a gustar nada todo esto así como también querrían vengarse de Natsuki, incluso ella sentía mucha rabia en contra de su ex novia justo ahora; se apresuró y llego a lado de Haruka.

- Shi…Zuru. – dolía y mucho, ahora que sentía este dolor recordaba que Shizuru le había dicho algo acerca de no pelear o de hacer ejercicio.

- tranquilízate por favor, todo va a estar bien. – decía Shizuru colocando la cabeza de Haruka en su regazo.

- ¡Shizuru! – grito Natsuki con celos al ver como Shizuru llegaba y solo le prestaba atención a Haruka y no a ella. – he venido a hablar contigo. – dijo pensando que con eso Shizuru le prestaría atención.

- Natsuki no, ahora necesito llevar a Haruka a un hospital y tu deberías de pedir que todo que salga bien porque te juro por Kami-sama que si algo le pasa a Haruka jamás te lo perdonare. – decía Shizuru con lágrimas en los ojos acariciando la cabeza de Haruka mientras este se retorcía de dolor.

La ambulancia no tardó mucho en llegar, después de todo tenían todo un contingente preparado para este tipo de situaciones, ya que el heredero de los Tenoh no era precisamente la persona más tranquila, pero se había mantenido tranquilo ya que Shizuru sabía perfectamente como calmarlo y mantenerlo tranquilo, pero ahora lo había perdido de vista y estas eran las consecuencias, un Haruka retorciéndose de dolor a causa de que al amor de su vida que se le había ocurrido ir a su casa en estado de ebriedad y armar un escándalo.

Los paramédicos bajaron lo más rápido que sus pies les permitían, levantaron a Haruka del suelo helado y lo subieron a la camilla, Shizuru sin voltear atrás subió a la ambulancia junto con Haruka, ahora no era buen momento para hablar con Natsuki, podría decirle muchas cosas muy hirientes y esa no era su intención, quería hablar con Natsuki pero justo ahora le era imposible sin reclamarle el hecho de que por su causa Haruka estuviera mal, así que lo más conveniente era irse de ahí, lo más rápido posible antes de que hiciera algo de lo cual pudiera arrepentirse más tarde, ya que pese a todo y pese a lo que Natsuki había hecho ese día con Haruka aun la amaba y esa era su triste verdad.

Mientras Shizuru y Haruka eran llevados al hospital, en la mansión Tenoh solo había tensión, una de las maid había llamado a Hiro y este ya estaba al tanto de todo, así como también Takuma, quien ya iba de camino al hospital, a Hiro no le había quedado más remedio que avisar a su hermano e informarle lo que la hija de Saeko había hecho con su hijo, le dolía pero era lo único que podía hacer ahora, amaba a Haruka pero también a su sobrina era el único que recuerdo que tenía de su hermana, sabía que la chica Kuga había actuado mal, pero también sabia porque lo había hecho, Natsuki amaba a Shizuru y trataba de arreglar las cosas, muy al estilo Kuga pero las trataba de arreglar, así que no tomaría represalias en contra de la chica, ahora lo único que quería era llegar al hospital y saber acerca del estado de Haruka.

Mientras esto sucedía en Japón, en Zúrich era todo un caos, Sho había tenido que hablar con su sustituto en el hospital e informarle la situación, todo lo que sucediera tendría que informárselo a el directamente, así como también Sho le había explicado a Saeko de la manera más tranquila lo que había sucedido con Haruka y Natsuki, así como también que Hiro no planeaba hacer algo con su hija ni mucho menos; Saeko no podía creer lo que había hecho su hija, sin duda el fruto no cae muy lejos del árbol, ella había hecho algo parecido, pero en su caso su rival no estaba enfermo, además de que en el caso de su hija, Haruka no era su rival, tendría que hablar con ella y hacerle ver el error que había cometido, cuando le explico todo a Natsuki y está no lo acepto decidió dejarla sola, que recapacitaría, pero no lo hizo, sino todo lo contrario, lo había empeorado todo; ahora todos estaban a marchas forzadas, esperarían noticias de Japón para saber cómo estaba Haruka, ese sería un día largo, ya que de ser necesario tendrían que viajar a Japón para hacer el trasplante más pronto de los que habían planeado.

Mientras en la familia Tenoh, todo era un caos, en la familia Kaioh las cosas no estaban mejor, una de las maid por tratar de quedar bien con los señores de la casa les había llamado y les había contado acerca de lo que estaba pasando con Michiru, Dorian se había puesto furioso, pero decidió dejarlo pasar ya que era imposible que Michiru estuviera embarazada debido a que Haruka era una mujer y se tranquilizó, así como también no le dio importancia alguna, solo llamo a Michiru y la reprendió por estar haciendo que todos se preocuparan por ella; Aoi no solo había hablado con Shizuru acerca de sus sospechas, sino también con Setsuna ya que para desgracia de la aguamarina, la peliverde y vierta rubia de coletas eran las únicas amiga que le quedaban después de haber roto con Haruka, ya que Mina no conforme con lo que había hecho había esparcido un rumor en el colegio acerca de que Michiru había engañado a Haruka y ya no estaban juntos, dicho rumor se hizo más creíble al ver a la chica Kuga ignorar a la aguamarina cuando antes se hablaban muy bien, así como también el hecho de que Haruka no estaba asistiendo a la universidad y Shizuru no se dignaba a dirigirle una mirada a la aguamarina.

Así que a la peliverde no le quedaba más remedio que utilizar un método no muy agradable para ella para que Michiru dijera la verdad, tendría que mentirle, engañarla para que la aguamarina le dijera lo que había sucedido realmente, porque ella estaba completamente convencida de que Michiru no había engañado a Haruka pese a que ella misma había admitido que ese rumor era verdad frente a ella; ahora ahí estaba en la entrada de la mansión Kaioh, dispuesta a poner su plan en marcha ese mismo día y ayudar a Michiru en todo lo que pudiera, toco la puerta y fue la misma Aoi quien le abrió la puerta.

- Setsuna-ojousama buenas tardes. – saludo Aoi al ver a la peliverde quien era la única que visitaba a su ojousama en ese tiempo.

- hola, buenas tardes Aoi-san, ¿está Michiru? – sabía perfectamente que estaba ahí, solo preguntaba por cortesía, la única razón por cual Michiru casi no estaba en casi, hacia algunas semanas que ya no estaba con ella.

- claro, por favor, pase. – dijo Aoi y paso a Setsuna dentro de la casa. – Michiru-ojousama está en su habitación, adelante por favor. – Setsuna sabía exactamente donde estaba la habitación de Michiru además de que era amiga de la familia, no tenía inconveniente en que subiera sola.

- gracias, Aoi-san por favor que nadie suba tengo que hablar con Michiru algo muy importante. – dijo Setsuna, ya no soportaba ver en ese estado a su mejor amiga, tenía que hacer algo para ayudarla y si mintiéndole lo iba a lograr así lo haría.

- hai ojousama. – tenía la esperanza que ahora Setsuna y Shizuru sabían por lo que Michiru estaba pasando todo se solucionara y su ojousama volviera a hacer la niña de siempre sonriendo como siempre.

Después de decir esto Setsuna se enfilo hacia la habitación de Michiru, ella sabía perfectamente el camino, había estado en un sinfín de ocasiones en esa casa, pero ahora era diferente, de acuerdo a lo que le había dicho Aoi-san Michiru estaba muy mal, no solo anímicamente sino de salud también y tenía que ayudarla aun cuando está no estuviera de acuerdo en aceptar su ayuda después de todo había alejado a todas las amigas que le quedaban después de ese estúpido rumor; así que sin perder más tiempo y repasando mentalmente lo que le diría a Michiru para que está dijera la verdad, llego a su habitación, toco la puerta en tres ocasiones pero no recibió respuesta, toco un vez más pero al no recibir respuesta del otro lado de la puerta decidió entrar, tal vez Michiru estaba en el baño o quizá se había desmayado por la enfermedad que creía que tenía, así que sin más entro, pero la habitación estaba vacía, pensó que tal vez Aoi se había equivocado y Michiru hasta que escucho ruidos desde el baño, alguien está vomitando, Aoi tenía razón Michiru no estaba bien de salud, se sentó en la cama y decidió esperar a que la aguamarina saliera del baño.

- esas nauseas estaban comenzando a empeorar lejos de mejorar, tal vez debía de hacerle caso a Aoi e ir al doctor. – Setsuna. – dijo sorprendida al ver a la peliverde sentada en su cama esperando por ella.

- hola Michiru. – fue la contestación que dio la peliverde era el momento de que su plan comenzara.

- ¿Qué haces aquí? – pensaba que la peliverde ya se había cansado y que no la buscaría más, no quería hablar con nadie, ni que nadie la viera en ese estado, ¿la razón? Si no tenía a nadie con quien hablar de esa manera mantendría la boca cerrada con respecto a lo de Mina.

- vaya, que manera de saludar a tu mejor amiga, pero bueno era de esperarse después de todo lo que has pasado. – era ahora o nunca, tenía que iniciar con su plan, ayudaría a Michiru lo quisiera o no.

- ¿Cómo? ¿Qué quieres decir con eso? – era imposible, nadie salvo ella y Mina sabían la verdad, así que no era posible que Setsuna supiera algo, tenía que tranquilizarse. - ¿a qué te refieres? – tenía que saber si estaban hablando de lo mismo, sino tal vez cometería un error, Mina había sido muy clara.

- lo sé todo Michiru, se por qué has dejado a Haruka-san, se por todo lo que estás pasando, lo sé todo. – tenía que jugar muy bien sus cartas si quería que Michiru no se diera cuenta de todo no era más que una farsa. – sé que te están obligando a alejarte, pero la verdad es que aún lo amas. – todo era mentira, era solo una hipótesis que gracias a Sakura-san y Yukino-san que había ponderado, ya que sin querer as había escuchado diciendo que muy probablemente Michiru estaba siendo obligada "lo siento Michiru, pero es por tu bien" pensó Setsuna. – ¿Por qué no nos lo dijiste Michiru? te pudimos haber ayudado.

- ¿Cómo lo sabes? – no, eso no podía estar pasando, Setsuna no podía saber nada, si ella decía algo todo habría acabado, no podía permitir eso, sus manos comenzaron a temblar junto con su labio inferior, se iba a poner a llorar otra vez.

- mi familia también es muy influyente y tiene sus métodos para obtener información, pero eso no es lo que importa ahora Michiru, por favor primero tranquilízate. – se había puesto muy nerviosa, entonces lo que habían comentado Yukino y Sakura si era verdad, sus investigaciones iban por buen camino.

- por favor Setsuna, no se lo digas a nadie, te lo suplico, si esto se sabe la familia Tenoh podría perderlo todo, por favor. – suplico de rodillas en las piernas de Setsuna, su cabeza apoyada en ellas, tenía que hacer lo posible porque Setsuna no dijera algo para que Mina no hiciera nada en contra de los Tenoh, en contra de Haruka.

- entonces si la estaban obligando, la pregunta sería ¿Quién? Y ¿Por qué? Pero ahora tenía que tranquilizarla para obtener esas respuestas. – no lo hare. – aseguro "por ahora" pensó. – te lo prometo, pero Michiru tienes que explicarte por favor. – era aquí donde conseguiría las respuestas a las interrogantes y así la ayudaría.

- la última noche que estuvimos en la casa de playa de la familia Tenoh, Mina me pidió hablar, me dijo que sabía la verdad acerca de Haruka y que tenía pruebas y se las había dado a un reportero que las publicaría si yo no dejaba a Haruka y permanecía cayada. – ya estaba, que bien se sentía liberarse de todo eso, que bien se sentía el poder contarle a alguien acerca de ese secreto.

- ¿Mina? ¿Por qué Mina haría algo así? ¿Alguien más lo sabe? – Kami-sama era peor de lo que pensó, jamás pensó que algo así le estaba pasando a su mejor amiga, además de que lo estaba enfrentando sola.

- dijo que estaba enamorada de Haruka y que le había quitado su amor, me obligo a que terminara con Haruka de la peor manera para que no volviera a buscarme, así que le hice lo mismo que le hizo su ex en los Ángeles, Setsuna, Haruka ahora debe de estar odiándome, jamás me va perdonar. – un momento… sus ojos se abrieron enormemente, si Setsuna ya sabía todo ¿Por qué le pidió que lo explicara? La había engañado, había metido la pata. – tu… tu no sabías nada de esto.

- no… no lo sabía, pero Michiru eres una tonta. – dijo Setsuna y la abrazo, no pida ni imaginarse por todo lo que ella había pasado y más estando sola debió de ser muy doloroso. – tuviste que haber confiado en mí o en Shizuru-san. – ahora que ya sabía todo podía hablar con Haruka o con Shizuru y contarles la verdad.

- me has engañado. – afirmo Michiru, si Setsuna hablaba con Haruka y este a su vez encaraba a Mina todo se sabría y su sacrificio seria en vano.

- lo siento, de verdad lo siento mucho, pero ¿de que otra manera ibas a confesar? – tuvo que usar ese método porque de no haberlo Michiru jama hubiera dicho nada, ya que su amor por Haruka era mucho más fuerte que todo el dolor que le pudieran causar a ella, sabía que por Haruka era capaz de hacer cualquier cosa.

- jamás, jamás habría dicho algo para que nada le sucediera a Haruka o a su familia, entiende Setsuna, si Shizuru-san o alguien más de la familia Tenoh llega a confrontar a Mina ella dará la señal y todo se sabrá, sabes muy bien lo que eso implicaría y yo quiero no ver a Haruka sufrir. – aseguraba Michiru con firmeza en su voz, tal vez ella estuviera muy mal debido a que había perdido al amor de su vida pro si algo tenía claro era que tenía que proteger a Haruka pese a todo.

- tienes que hablar con Shizuru-san, tienes que decírselo, ella te ayudara, Michiru las cosas no pueden seguir así, Mina tiene que pagar por todo lo que hacho. – pedía Setsuna, a pesar de que sabía la respuesta de Michiru, ella se negaría eso estaba más que claro.

- Setsuna ¿es que acaso no me escuchaste? – cuestionaba Michiru con un poco de molestia. – no puedo hacer eso, Mina soltaría esas fotografías y la familia Tenoh quedaría en desgracia, sabes tan bien como yo lo elitistas que son todas las familias de clase alta en Japón, cuando sepan que Haruka solo se estaba haciendo pasar por un hombre, perderán todo y yo no puedo permitir que eso suceda. – aseguraba Michiru, aun cuando eso solo la alejara de su amor, aun cuando ella misma se estaba destruyendo, mientras Haruka estuviera bien para ella eso era más que suficiente.

- pero Michiru, la familia Tenoh tiene muchas influencias, algo como eso no sería nada para ellos, encontrarían la manera de que la información no se filtrara, tienes que… - pero la aguamarina no la dejo terminar, al parecer no compartía su forma de pensar.

- ¡NO! Por favor. – ya estaba llorando, no entendía como aun su cuerpo era capaz de derramar lágrimas si desde que había terminado con Haruka había pasado todas las noches y sus ratos a solas llorando por lo que había perdido. – Setsuna, te lo suplico no le digas a nadie, mientras Haruka este bien yo también lo estaré, así que por favor prométeme que no le dirás a nadie de la familia Tenoh acerca de esto. – tenía que convencer a Setsuna, no podía permitir que su amiga se metiera en esto ahora, quien sabe de qué sería capaz Mina si lo supiera.

- está bien, lo prometo, no le diré a nadie acerca de esto. – accedía Setsuna, aunque por su cabeza ya estaba formulando de qué manera hablaría con Shizuru para contarle todo lo que Michiru le había dicho, pero ahora era momento de atender el otro asunto. – Michiru, cambiando de tema. – así la chica se relajaría un poco y se olvidaría del asunto. – Aoi-san me ha dicho que en estos días no has estado muy bien de salud, que todas las mañanas sin falta vomitas y ahora por las tardes ¿estás bien? Eso no es normal, ¿Por qué no has querido ir al doctor? – cuestionaba Setsuna a su amiga, una cosa era el desamor y otra muy distinta el tratar de dejarse morir de amor.

- no es nada, son nauseas, no lo entiendo muy bien, pero estoy segura que no es nada, así que no tienes de que preocuparte. – aseguraba Michiru, la verdad si no fuera porque con la única persona con la que había estado era Haruka podría jurar que se asemejaban a las náuseas que describían las embarazadas.

- vaya, no sabía que había sacado un título en medicina doctora Kaioh. – comenzaba Setsuna con la reprimenda. – eso no es algo que tu sola puedas decidir, estas preocupando a todos Michiru, date cuenta, así que no aceptare un no, sacare una para una revisión general y que te hagan algunos estudios en la clínica a la que mi familia asiste, pasado mañana vendré por ti para ir. – sentencio Setsuna, no le daría oportunidad de quejarse o de declinar, ella se aseguraría de que su amiga estuviera bien de salud.

- si lo pones así, no me queda más remedio que acceder. – se rindió Michiru, no tenía el más mínimo deseo de pelear con nadie, además de no tener las fuerzas.

Ambas amigas pasaron la tarde hablando de cosas sin sentido más que nada Setsuna lo hacía para distraer un poco a Michiru todo el asunto de Mina y Haruka, aun había muchas preguntas sin respuestas pero no quería presionar más a Michiru, no después de lo que había tenido que soportar sola, sin tener con quien hablar de esto o con quien contar ya que la mayoría le habían dado a espalda, así que por ese día se empeñaría en hacer que Michiru se olvidara de ese asunto.

Mientras en la mansión Kaioh por primera vez desde que Michiru había entrado en esa depresión se escuchaban risas, en la mansión Tenoh todo estaba en tención, las maid y los de seguridad le brindaban miradas más que reprobatorias a la causante de los males de su futuro señor, ya que para todos había sido más que obvio que el estado de salud de Haruka había empeorado por ella; Natsuki ya se había cansado de esas miradas y estaba fastidiada de estar ahí, además de que la borrachera ya se le estaba pasando y era más consciente de lo que había hecho y aún más de las miradas de todos, así que sin más se encamino hacia su moto, pero antes de que siquiera pudiera de llegar a ella, su celular reclamo su atención, al sacarlo de su bolsillo y ver el nombre de su madre no le quedó más remedio que atender, su madre ya sabía lo que había hecho, eso lo podía apostar.

- ¿si okaasan? – aquí venia el regaño y lo peor era que su resaca estaba comenzando a aparecer justo ahora, su madre tenía sin lugar a dudas un radar para detectar cuando estaba jodida para joderla aún más, eso sin duda era un don que solo su madre poseía.

- de verdad que eres idiota hija mía ¿Cómo se te ocurrió semejante idiotez? – soltó Saeko sin más, su hija era muy idiota, no lo era porque no había estudiado para ello. – sabe que, no me contestes. – dijo al presentir que Natsuki iba a contestar. – vas a perder a Shizu-chan por tus idioteces hija y peor aún también vas a perder a tu hija. – era momento de sacar a su hija de esa burbuja en cual se había metido.

- ¿vas a seguir con eso? Okaasan en este momento no estoy humor, Shizuru se fue con el desgraciado de Tenoh, además ya te he dicho que ese hijo que Shizuru espera no es mío. – sentencio Natsuki, ya buscaría Shizuru después de que volvería a la mansión y de preferencia que estuviera sola.

- suspiro, su hija si era una idiota. – Natsuki, pensé que te darías cuenta por ti misma pero por lo que veo eres más idiota de lo pensé, así que te hare un favor y te lo diré, me quieres decir ¿cómo demonios Haruka iba a embarazar a Shizuru cuando ella misma es una mujer? Haruka es mujer Natsuki y lo sabes muy bien, pero te has metido en esa burbuja tuya donde terminas por negar todo y auto convencerte de cosas que ni siquiera existen. – decía Saeko más que molesta, su hija tenía que comenzar a madurar iba a hacer madre, así que cuando antes mejor.

- yo… - ahora recordaba todo, era verdad, Haruka era mujer "no permitiré que lastimes a Shizuru, rebusca en tu cabeza hueca la verdad Kuga, tienes hasta mañana, sino me llamas para disculparte me casare con Shizuru y a tu hija no la veras jamás" ahora sí que la había hecho buena, su madre tenía razón era una idiota. - ¿Qué he hecho?Lo he arruinado todo, Shizuru jamás me va a perdonar, Tenoh no dejara que me acerque a ella nunca. – conocía muy bien a Haruka como para asegurar que cumpliría con su amenaza sin importarle más nada, solo el hecho de que Shizuru estuviera bien.

- vaya, hasta que por fin reaccionas Natsuki, esa autodefensa tuya lo único que ha hecho es empeorar las cosas, Haruka-san está muy mal del corazón y lo sabes, ese golpe pudo afectar su estado a un más, tienes que prepararte Natsuki, ya que si algo le llega a suceder a Haruka-san, Shizu-chan jamás te lo perdonara. – espetaba Saeko, Natsuki era su hija, pero como ya lo había comprobado le hacía falta madurar, no iba a endulzar sus palabras, ella se había metido en todo eso por su actitud infantil.

- lo se kaasan. – ahora por fin era consiente de todas las estupideces que había hecho, lo único que le quedaba era rogarle a Shizuru su perdón de rodillas de ser necesario, pero tenía que conseguirlo, aun cuando significara arrodillarse ante Haruka Tenoh y rogarle que le permitiera está al lado de Shizuru y su futuro hijo.

- pues pareciera como si no lo supieras hija, Shizu-chan se está esforzando mucho por la salud de Haruka-san, la universidad y el hecho de que va hacer madre soltera. – decía Saeko, tal vez Natsuki era una idiota y no había hablado con Shizuru pero ella sí, sabía que la castaña necesitaría a alguien con quien hablar y al no tener a su madre ella había estado escuchando a Shizuru y apoyándola cuando la castaña sentía que ya no podía más.

- tu… ¿tu como sabes eso? Kaasan ¿has estado hablando con Shizuru? – no lo podía creer su propia madre estuviera hablando con el amor de su vida mientras ella se la pasaba embriagándose, bueno aunque eso había sido más por su propia voluntad que otra cosa.

- claro Natsuki, no podía dejar sola a Shizu-chan, además de que pensé que serias un poco más inteligente y reaccionarias antes pero… - suspiro, no tenía caso seguir riñendo a Natsuki por lo mismo, ella sabía que había actuado mal y ahora estaba pagando las consecuencias de sus actos. – ve a casa Natsuki, descansa y espera ahí. – pidió Saeko, sabía que ahora Shizuru no tenía deseos de ver a su hija.

- ¿Cómo? Kaasan, necesito ir con Shizuru, tengo que estar con ella ahora, sé que me necesita, tengo que disculparme, tengo que demostrarle que puede contar conmigo. – no, ahora lo único que le apetecía hacer era acompañar a Shizuru, sabía que lo que Haruka estaba padeciendo justo ahora, era su culpa, así que con mayor razón tenía que estar en ese hospital.

- no Natsuki, en este momento Shizuru necesita tiempo para procesar un poco lo que está sucediendo, se sentirá responsable de lo que le paso a Haruka-san, lo más sabio ahora es dejarla sola, yo te diré cuando debes ir con ella, por favor hazme caso. – entendía a su hija y sabía muy bien lo que debía estar sintiendo ahora, pero no era el mejor momento, todo se estaba complicando y muy probablemente ese mismo día regresarían a Japón para efectuar la operación que habían ido a aprender.

- está bien. – no echaría por tierra las palabras de su madre otra vez. – esperare en casa, por favor okaasan, no dejes que Shizuru se sienta culpable, habla con ella, no la dejes sola. – pidió Natsuki, cuando Saeko le aseguro que hablaría con Shizuru y que estaría al tanto de ella termino la llamada y se dirigió a su casa en su moto un poco más tranquila.

Mientras Natsuki abría los ojos a la verdad después de que Saeko hablar con ella, ciertas chicas habían encontrado lo que tanto les hacía falta para poder darle una buena noticia a cierta castaña que había confiado en ellas, por fin después de dos largas semanas tenían algo para culpar a Mina.

Como habían planeado, el teléfono de la rubia fue intervenido y habían estado escuchando todas las conversaciones que está había tenido, en primera le s llamo mucho la atención que la chica hablara con Seiya Kou ya que se suponía que está era amiga de Michiru y Seiya un idiota que la había lastimado, pero todo tuvo sentido cuando está le dijo que tenía el camino libre con Michiru ahora, claro que no le había dado detalles de cómo, pero si le había dicho que había logrado separar a Haruka y a Michiru, después el hecho de que la chica comenzara a hacer llamadas para hablar mal de Michiru y decir que había engaño a Haruka y este está muy mal por su culpa y por el ultimo, lo que les dio la oportunidad de por fin revelar todo, la rubia hablado con un periodista y lo había citado en uno de los barrios bajos de Tokio para darle su pago, uno que de acuerdo a las palabras de Mina estaría recibiendo para que continuara guardando el secreto de Haruka y mantuviera las fotografías por ahora, así fue como Sakura y Yukino habían obtenido información de primera mano y tenían todo casi resuelto, ya que tenían que conseguir las fotografías antes siquiera de darle la noticia a Shizuru.

Así que ahí estaban, en uno de los peores barrios de Tokio esperando para ver la cara del que sería su víctima esa noche, si, su víctima ya que ese periodista les iba a entregar esas fotografías ya fuera por las buenas o por las malas. Esperaron por un tiempo y Mina llego, cinco minutos después llego el periodista, estaban un poco lejos pero gracias a sus binoculares lograron verlo como para identificarlo, ahora solo hacía falta seguirlo y obtener todas las copias de las fotografías y los negativos de estas, claro que esto se encargarían las chicas que había enviado Shizuru, ya que ellas estaban entrenadas para obtener ese información; una vez que ese hombre recibió el dinero se marchó pero fue seguido las chicas sin que este lo supiera.

Sakura y Yukino siguieron a las chicas en su coche y se tuvieron una cuadra antes y se dispusieron a esperar a que las chicas terminaron lo suyo, después de todo no había mucho que pudiera hacer ellas, todo estaba cayendo en su lugar y muy pronto las preguntas que no tenían respuesta la tendrían y los amores rotos tal vez dejarían de estarlo.

En aproximadamente dos horas las chicas salieron de esa casa con las fotografías, los negativos y todas copias, cuando Sakura las tuvo en sus manos supo que era momento de llamar a la castaña, espero tres tono y contestaron.

- Sakura-chan ¿Qué sucede? – cuestiono la castaña con poco ánimo.

- bubuzuke, la tenemos. – respondió Sakura con alegría en su voz, por fin una noticia buena para darle a la castaña después de todo lo que había pasado.

Continuara…