Capítulo 38.

- esto… esto es… ESTUPENDO. – grito Haruka y abrazo a Shizuru, a su padre y cada uno de sus médicos. – ahora que ya estoy bien… que empiece la función. – los Aino se arrepentirían de haberse metido con él y con su familia.

Continuara…

- ¿Haruka? – cuestiono Hiro un poco confundido por las palabras de su hija, pensó que lo primero que haría, seria correr a ver a Michiru, no decir esas palabras extrañas.

- la familia Aino va a pagar por cada una de las lágrimas que Michiru ha derramado, además, sé que te han estado extorsionando padre y sé que no me lo dijiste por mi bien, pero ahora ya estoy sano y quiero saberlo todo. – sentencio Haruka, no iba a permanecer más tiempo al margen de todo, ya no más.

- no te preguntare como lo sabes, conozco tus métodos, no me agradan, pero te diré todo, pero no aquí, en casa. – dijo Hiro, claro que sabía los métodos, coquetear con maids y obtener información era algo que solo Haruka podía hacer.

- lo haremos aquí, porque sé que en casa nos espera una gran fiesta y ahora que ya no tengo que tomar medicamentos, tengo pensado embriagarme. – dijo con seguridad, solo esperaba no tener que ver a Kuga ahí, la había visto un par de veces cuando llevaba a Shizuru a la universidad, pero nada más.

- bien, se hará como tú dices. – no comenzaría una discusión ese día, no cuando ese día era para celebrar.

- ¿Cuándo fue la primera vez que comenzó a chantajearte? – cuestiono de manera seria quería saberlo todo para poder ejecutar su plan.

- la primera vez, fue hace poco más de un mes, el día que despertaste después de la operación. – comenzó Hiro, le conto todo lo que le había dicho Taro ese día y la cantidad que le había pedido, así como también el como lo había amenazado diciendo que eso era solo el comienzo.

- ese maldito. – dijo Haruka con ira, cada que escuchaba más acerca de ese hombre, más crecía su ira y odio hacia él.

- hace como dos semanas volvió a llamar. – comenzó a relatar Hiro el ultimo chantaje que le estaba haciendo Taro Aino, ya no le ocultaría nada a su hijo, era inútil siempre se enteraba de todo además Haruka sería el futuro líder de la familia Tenoh, era tiempo de que comenzara a familiarizarse. –quiere que…

Flash back.

Hiro había salido de una pesada junta de consejo, una donde él y su padre les habían explicado a los ancianos de la junta la verdadera naturaleza de Haruka, si, les habían contado que Haruka en realidad era una mujer ¿el motivo? No querían que más gente los chantajeara con eso y además sabían que tarde o temprano se sabría la verdad, las mentiras tienen piernas cortas; así que después de esa junta donde por cierto todo había salido de maravilla, ya que los ancianos habían aceptado a Haruka sin poner ninguna objeción, pese a ser mujer, lo ancianos habían reconocido que Haruka tenía madera de líder y sus capacidades eran muchas, así que la habían aceptado sin problemas, cosa que lo había aliviado mucho, así que se encerró en su oficina y pidió a su asistente que nadie lo molestara y no le pasaran llamadas, necesitaba un descanso, pero justo cuando estaba por quedarse dormido su celular comenzó a sonar.

- ¿diga? – contesto, ni siquiera había visto quien era, estaba demasiado cansado, pero al escuchar la voz, se arrepintió de no haber visto el identificador.

- hola Hiro. – saludo Taro Aino. – no te has olvidado de mi ¿cierto? – cuestiono con burla en la voz.

- ¿Qué es lo que quieres? – Taro los había dejado en paz por un corto tiempo, pero sabía que tarde o temprano querría otra cosa.

- vaya Hiro, me ofendes ¿piensas que solo llamo para pedirte algo? Por favor, somos amigos ¿no? – el poder que tenía era indiscutible, la poderosa familia Tenoh, no podía hacer nada.

- sí, eso pienso y no, no somos amigos. – respondió Hiro con molestia, pues ese hombre sabía cómo exasperarlo. – así que deja de hacerte el digno y dime ¿Qué es lo que quieres? ¿Cuánto será está vez? – dinero, eso era lo único que deseaba Taro Aino.

- oh, qué bueno que lo preguntas, pero veras… – era increíble tener poder, incluso un hombre como Hiro, le preguntaba qué era lo que quería, sin duda los tenía sometidos. – esta vez no será dinero, mi pequeña Mina está muy enamorada de tu… "hijo" así que deseo se comprometan cuanto antes. – tenía que cumplir con su hija, después de todo sin ella no sería capaz de hacer lo que ahora hace.

- debes de estar demente, jamás voy a obligar a mi hijo a unirse con alguien a quien no ama. – así que ese era su plan, un matrimonio para que el tuviera acceso a la fortuna de los Tenoh, pero estaba muy equivocado si pensaba que se saldría con la suya. – olvídalo, Haruka no ama a tu hija.

- pues tendrás que obligarlo, después de todo, ni siquiera la hija de los Kaioh lo amo ¿no es así? Así que dile a tu heredero que es mejor que aprenda a amar a mi pequeña Mina, porque será su esposa, le guste o no. – no iba a permitir que Hiro y sus ínfulas de buen padre arruinaran sus planes, esa fortuna seria suya.

- no lo hare. – tenía que hacerse el orgulloso un poco más, no podía ceder tan fácilmente, si lo hacía corría el riesgo de que se diera cuenta de que ya sabían todo. – pide cualquier otra cosa, pero no me pidas que obligue a mi hijo a unirse a una mujer que no amara nunca. – bien, eso sería suficiente.

- Hiro, Hiro, Hiro, ¡CREO QUE NO LO ESTÁS ENTENDIENDO! ¡TÚ Y TU HIJITO HARÁN LO QUE YO DIGA! – por favor, Hiro no era un buen padre y no tenía que fingir con él. – tu hijo accederá al compromiso porque si no lo hace, las pruebas de su engaño saldrán en los diarios y toda la prensa querrá la primicia y tú y tu familia se irán a la ruina, tú decides, el corazón de tu hijo o el prestigio de tu familia. – con esto vería que tan buen padre era Hiro, por mucho que amara a su hijo amaba más su fortuna.

- suspiro, al fin había dicho lo que quería, por suerte toda la conversación estaba siendo grabada. – Haruka está de viaje, volverá dentro de dos o tres semanas, una vez que lo haga se lo diré. – claro, como si fuera tan fácil hablar con Haruka con respecto a un compromiso arreglado.

- bien, así está mejor ¿y que harás si tu hijo no acepta el compromiso? – tenía que estar seguro de que lo que Hiro le había dicho no eran solo palabras.

- hare que entienda, que es lo mejor para la familia. – respondió Hiro, así se escuchaba como su padre, si él lo oyera estaría orgulloso.

- muy bien, eso está bien, ahora te dejo, tengo que darle la noticia a mi pequeña, por favor, cuando llegue tu hijo, házmelo saber para planear la fiesta de compromiso. – ese anuncio seria la noticia del año en Japón y quería venderlo al mejor postor, la prensa estaría encantada con esa noticia y pagarían lo que fuera.

- claro, si eso es todo, tengo cosas que hacer. – ya estaba casando de escuchar a Taro y sus ínfulas de señor de sociedad.

- oh, claro, te veré cuando tu hijo haya vuelto. – y así termino la llamada, ahora solo restaba esperar a la vuelta del heredero para que su plan estuviera completo y tuviera éxito.

Fin flash back.

- ese imbécil. – dijo Haruka después de que su padre le contara lo que Taro quería. – así que su plan había sido ese todo el tiempo, quiere apoderarse de la fortuna de la familia Tenoh. – hablaba Haruka con molestia, jamás, jamás se casaría con nadie que no fuera Michiru. – entonces lo primero que haremos va hacer anunciar mi compromiso con Michiru. – anuncio Haruka, les demostraría a los Aino que no tenían poder sobre el o sobre su familia.

- ¿Qué? – cuestiono Hiro ante las palabras de su hijo. – ¿hablas en serio? – no lo podía creer, Haruka estaba tomando decisiones que solo a Takuma se le hubieran ocurrido.

- si padre, hablo muy en serio, con esto la familia Aino te llamara y te amenazara diciendo que ira con la prensa, así cuando lo intenten se darán cuenta de que ya no tienen nada. – decía Haruka, después de todo con lo que contaban los Aino era con las fotografías que tenían, pero gracias a Sakura, Yukino y Shizuru esas fotografías ya no existían. – y será nuestro turno de atacar, Shizuru ¿crees que Sakura y Yukino ya tengan la información sobre los Aino? – cuestiono a su prima, contaba con esa información para poder poner le fin a esa familia.

- sí, ya la consiguieron, pero no la había solicitado porque estábamos más pendientes de tu salud y además aún no sabíamos que íbamos hacer con ella. – respondió Shizuru, al parecer su primo ya estaba tomando el papel que le correspondía como futuro heredero de la familia.

- bien, ahora quiero que investiguen a la familia Kou. – hablo nuevamente Haruka. – quiero toda la información de esa familia. – Seiya también pagaría por tratar de aprovecharse de la situación y tratar de comprometerse con Michiru.

- Haruka, es verdad que el chico de los Kou trato de aprovecharse, pero no lo consiguió, Seiya no es más que un peón de Mina, lo investigamos y no sabe nada acerca de nosotros, todo fue planeado por Mina, entiendo que estés molesto y que quieres cobrarte todo lo que te hicieron, pero su familia no tiene la culpa. – decía Hiro, claro que aprobaba el proceder de su hijo, el mismo quisiera matar a Seiya por lo que había hecho, pero no quería alterar a Haruka.

- Shizuru, quiero esa información. – volvió a decir Haruka, ¿hasta cuando lo tomarían como un tonto? – ¿creen que soy estúpido? – al ver que nadie respondía nada volvió a hablar. – sé que Seiya Kou, QUE ESE IMBÉCIL, SE ATREVIO A TRATAR DE ABUSAR DE Michiru, ¡no me quieran ver la cara! ¡Gracias a eso Michiru estuvo a punto de perder a nuestro hijo! ¡Lo sé todo! ¡No soy ningún idiota! – gritaba Haruka más que molesto, no podía creer que su familia estuviera defendiendo al imbécil de Seiya y trataran de ocultarselo.

Mientras en el hospital Haruka explotaba lleno de ira, contra su familia por defender a Seiya Kou, en la mansión de los Kaioh, Michiru aun permanecía en cama, lo que había intentado hacerle Seiya fue lo más terrible que le puede pasar a una mujer, pero lo peor fue que por el forcejeo que provoco el incidente Michiru había tenido un sangrado, estuvo a punto de perder a su bebe, por eso Sho había ordenado reposo absoluto para evitar más complicaciones, ya habían pasado dos semanas de aquello y para ella era como si hubiera sido ayer, por más que trataba de no darle importancia, los recuerdos venían a ella cada que estaba sola, justo como ahora.

Flash back.

Ese día Michiru no había tenido clases de pintura y estaba a punto de salir con Setsuna por un café, Aoi había salido con el chofer a hacer las compras para la despensa y su padre había ido a la empresa, había planeado esperar a su nana, pero se le hacía tarde para encontrarse con Setsuna, estaba tomando su bolso para salir, cuando el timbre le anuncio que tenía visitas, con una sonrisa en los labios fue abrir la puerta, al hacerlo su sonrisa desapareció, ahí parado en la entrada de su casa, estaba Seiya Kou.

- hola Michiru ¿podemos hablar? – seguiría el consejo de Mina, ya estaba cansado de tratar de hacer las cosas por las buenas, ahora lo haría por las malas.

- Seiya, tú y yo no tenemos nada de qué hablar y ahora si me disculpas estoy por salir. – no quería ser grosera pero no quería que Seiya estuviera ahí, podía prestarse a malos entendidos y ella no quería darle más motivos a Haruka para desconfiar.

- solo será un momento, lo prometo, ya entendí que tú nunca me vas a corresponder, solo quiero decirte algo antes de alejarme de ti para siempre. – lo que tenía que hacer para llevarse a alguien a la cama, odiaba tener que fingir que era un tonto.

- solo un momento, me están esperando. – respondió Michiru y le dio la entrada a Seiya, después de todo ¿qué daño podía hacer el escucharlo?

- claro, solo un momento. – por fin, ahora nada le impediría hacer suya a Michiru, no dejaría que nadie se le adelantara.

Michiru condujo a Seiya a la sala y lo invito a sentarse, para ella hacer lo mismo, el silencio era un poco incómodo pero se dijo que tenía que aguantar, esa sería la última vez que lo vería.

- bueno ¿Qué es lo que querías decirme?– no quería hacer esperar a Setsuna y tampoco quería que su padre llegara y viera a Seiya, no ahora que ya la trataba como antes.

- es muy sencillo Michiru, veras… – comenzó y se levantó del sillón donde estaba sentado. – no voy a permitir que nadie que no sea yo, te tenga por primera vez. – sentencio y se acercó a Michiru, era ahora o nunca.

- ¿Cómo? – Michiru también se levantó del sillón donde estaba, asustada por las palabras de Seiya.

- lo que escuchaste, te haría mía ahora mismo y después podrás casarte con quien quieras, pero YO seré el primero. – sentencio y se acercó más a Michiru, mientras ella caminaba hacia atrás.

- Seiya detente, no hagas esto, aléjate. – decía Michiru con sus ojos apunto de derramar lágrimas, se había equivocado, había cometido un error y ahora nadie la podía ayudar.

- ya me canse de esperarte Michiru. – dijo Seiya tomando a Michiru de sus brazos. – serás mía, ya sea que lo quieras o no. – dijo con firmeza y arrojo a la aguamarina al sillón.

Michiru cayó al sillón aún más asustada, Seiya trato de tocar su mejilla pero ella la quito de un golpe, no soportaba tenerlo cerca, mucho menos que la tocara, Seiya se molestó con la acción y le propino una fuerte bofetada que ocasiono que Michiru se recostara en el sillón, Seiya aprovecho esto y se recostó sobre la aguamarina, tomando lugar entre sus piernas, el pelinegro comenzó a tocarla de manera morbosa y brusca, Michiru comenzó a forcejear y golpear a Seiya con sus manos y pies tratando de quitárselo de encima, comenzó a gritar aunque sabía que era inútil pues no había nadie en la casa, todo esto hizo enfurecer aún más al pelinegro y le dio otra bofetada que efectivamente la cayo, Seiya no espero más y comenzó a besar el cuello blanco de Michiru de manera brusca, Michiru trataba de golpearlo con las rodillas pero era inútil, Seiya tenía más fuerza que ella, cuando el pelinegro comenzó a tocar sus pechos Michiru saco fuerzas de donde no las tenía y logro sacárselo de encima, corrió hacia la salida, pero Seiya la atrapo antes y la arrojó al suelo y con brusquedad le golpeo el estómago sacándole el aire, Michiru lloro aún más, no podía moverse, ese golpe la había dejado sin aliento así que tampoco podía gritar, Seiya volvió a montarla y a tocarla con más desesperación y ella lo único que podía hacer ella llorar y llamar a la persona que amaba.

- no… basta… Haruka ayúdame. – pedía aunque sabía que Haruka no llegaría. – basta por favor… detente. – pero esto parecía encender más aun a Seiya.

El pelinegro ya no podía soportarlo más, quería hacerla suya cuanto antes, así que se separó un poco del cuerpo de Michiru y se llevó las manos al cinturón, lo quito e hizo lo mismo con el botón de su pantalón, después bajo el zíper para después bajar su pantalón, la haría suya ahí mismo, después con una lentitud que a Michiru le pareció tortuosa, Seiya metió las manos bajo su vestido, solo faltaba una prenda, solo una prenda lo separaba de lo que siempre había querido, pero al tratar de retirarla sintió algo tibio en sus manos y las saco de inmediato, las vio y en ellas había sangre.

- ¿estás en tus días mi querida Michiru? – cuestiono con burla, ni eso lo iba a detener, no le importaba, la haría suya, ese día, no esperaría más.

- ¿Qué? – Michiru palideció, su bebe, el fruto de su amor con Haruka, lo estaba perdiendo, lo iba a perder; Michiru forcejeo, grito y lloro con más fuerza, no permitiría que algo le pasara a su bebe.

Seiya trato de someterla de nuevo pero de pronto dejo de sentir ese peso extra sobre ella y comenzó a escuchar como alguien suplicaba perdón, vio a alguien que se le hizo familiar, era Max, el mayordomo del abuelo de Haruka, estaba golpeando con brutalidad a Seiya y parecía que lo materia, ella no podía permitir que eso sucediera, no porque no se lo mereciera, sino porque no valía la pena, así que como pudo le pidió que parara y Max así lo hizo, dejo a Seiya semiinconsciente en el piso y se acercó a ella, pero por instinto y por lo nerviosa que estaba se alejó de él.

- no tema señorita Michiru. – hablaba Max con rabia y pesar en su voz. – no le hare daño, discúlpeme por no llegar a tiempo. – se disculpaba ese día había tenido que acudir a una entrega antes de comenzar la vigilancia a Michiru por eso no estaba ahí cuanto Seiya la había atacado, pero al llegar y escucharla llorar y gritar no lo dudo, envió un mensaje con un código de emergencia a Sho y entro en ayuda de Michiru. – por favor, recuéstese, junte las piernas, no haga ningún movimiento, la ayuda ya viene.– dijo mientras le colocaba un cojín en la cabeza a la aguamarina. – tomare sus piernas y las lazare ¿de acuerdo? – antes había tomado clases de medicina, sabía que se tenía que hacer en esos casos, vio como Michiru asintió e hizo lo que le había dicho.

- mi bebe. – dijo la aguamarina llorando amargamente, no quería perder a su bebe, él era lo único que le quedaba de Haruka.

En menos de dos minutos Sho y un grupo de enfermeras habían llegado a la casa, por órdenes de Sho, habían atendido a Michiru ahí en el pasillo, controlaron la hemorragia y la estabilizaron, poco tiempo después llego Aoi y por supuesto que se alarmo, pero le explicaron que había sido un accidente, para ese entonces ya se habían llevado a Seiya, cuando Dorian llego a su casa y al ver todos esos médicos se asustó y exalto mucho y ver a Michiru en el piso no ayudo a tranquilizarlo más rápido, pero cuando estuvo más tranquilo, le explicaron que Michiru había resbalado y había caído por las escaleras, para evitar lesiones la habían atendido ahí, así como también le explicaron que debía permanecer en esa posición dos horas más para que fuera seguro moverla, Dorian lo entendió y no se separó ni un instante de su hija, no quería que nada malo le pasara.

Fin flash back.

Dos días después del incidente con Seiya, Takuma había ido a visitarla y le había hecho la promesa de que los Kou pagarían muy caro lo que habían hecho, aunque a ella no le agradaba mucho la venganza; después de Takuma vino Hiro y le hizo la misma promesa; después llego Shizuru, quien se sentó en la cama a su lado, le pregunto cómo estaba y la acompaño el resto del día, Shizuru iba cada tarde a acompañarla, ella había sido la única de la familia Tenoh que no le había preguntado qué había pasado con Seiya, ni nada referente al incidente, pero la aguamarina después de una semana y en un arranque de valentía le había explicado toda la situación, Shizuru la abrazo y consoló, le dijo que eso no se quedaría así, Michiru le explico el temor que sentía al pensar en perder a su bebe, pero Shizuru le había asegurado que eso no pasaría, todos estaban al pendiente de ella, solo ese día no, ese día no había nadie cuidándola, ese día volvía Haruka de su viaje.

Mientras Michiru se atormentaba con los recuerdos de ese día, en el hospital las cosas no estaban mejor, Haruka estaba que escupía fuego por la ira que sentía y aún más porque su familia se negaba a que hiciera algo contra los Kou.

- no te estamos diciendo que no lo merezcan, pero Seiya-kun actuó solo, bajo la influencia de Mina-chan, no es justo que paguen justos por pecadores. – trataba de razonar Hiro, él también quería hacer pagar a Seiya, pero el padre y los hermanos no tenían la culpa, no sabía cómo Haruka se había enterado de eso, pero no tenía caso preguntarle ya, después de todo ya lo sabía.

- el tío Hiro tiene razón Haruka, no tratamos de defender a Seiya, él se merece todo lo que estás pensando hacerle, pero su familia no tiene la culpa, debemos de ser justos, lo investigamos y su familia no participo en esto. – decía Shizuru de la manera más tranquila que pudo para que Haruka se tranquilizara.

- bien, solo Seiya pagara, así que te agradecería me dieras la información que recabaron de él. – pidió ya un poco más calmado. – padre haremos el anuncio de mi compromiso con Michiru en dos días, diremos que tenemos tres meses comprometidos pero no lo habíamos hecho público por mi viaje. – explicaba Haruka con tranquilidad, le daría a Michiru su lugar, además de que no quería que la prensa hiciera especulaciones sobre el embarazo, eso era algo que nadie más podía saber, por ahora. – tío Sho ¿Cuándo podrá… levantarse Michiru? – ese imbécil de Seiya pagaría por todo, Michiru había sido quien se estaba llevando la peor parte.

- considero que dos semanas más serían suficientes pero aun así después de esas dos semanas me gustaría revisarla. – ese no era su fuerte, pero Saeko estaba haciendo todo cuanto estaba en su mano para llevar esos casos.

- quiero verla, padre quiero estar con ella, déjame verla. – ansiaba ver a Michiru, no solo se había esforzado en recuperarse por su venganza, sino porque quería estar con Michiru cuanto antes.

- me gustaría decirte que ahora sería buen momento, pero no lo es, Haruka, con todo lo que acabas de planear y considerando que lo que pides lo haces por la preocupación porque la prensa no sepa del embarazo de Michiru, tenemos que pensar también en comprometer a Shizuru, bueno, en hacerlo oficial también y como su noviazgo en si fue anunciado el mismo día… – no quería arruinar las intenciones de su hijo, pero si se iba a poner serio, también debía de considerar todos los factores.

- tienes razón padre, pero no quiero obligar a Shizuru, la he visto salir con Kuga, pero no he visto ningún progreso, no quiero obligar a mi prima a hacer nada que ella no quiera. – ella se quería comprometer con Michiru porque ya había tomado una decisión, la amaba, pero Shizuru aún no tenía claro nada.

- haremos mi compromiso y el tuyo juntos, como propuso el tío Hiro, sé que aún no he arreglado las cosas con Natsuki, pero no puedo negar que la amo. – además la peliazul era la madre de su hija, ya había pasado más de un mes y si era sincera, Natsuki se había esmerado cada día por hacerla sentir especial, por demostrarle que había cambiado, por hacerle ver que ya no le importaba lo que la gente pensara, por amarla.

Flash back.

Ya habían pasado dos semanas desde que Haruka había vuelto a la mansión, lo primero que había hecho nada más volver fue correr a Natsuki de la casa porque ella sería quien la llevara y recogiera de la universidad, pero a pesar de que Haruka había sido muy cruel con la peliazul ella no se había desanimado, al contrario se estaba esmerando más por hacerla sentir especial, cada que le tocaba tomar su medicamento le mandaba un mensaje para saber si ya lo había hecho, le preparaba sorpresas, la tomaba de la mano en público incluso la había besado en la cafetería, Natsuki de verdad se estaba esmerando por hacerla sentir amada y ella ya no podía esperar más para perdonarla, pero tenía que seguir firme, la peliazul iba por buen camino, incluso una vez la había sorprendido con una ropita de bebe, la primera prenda de su hija, recordaba que nada más verla se había puesto a llorar, las hormonas la estaban sacando de quicio y según le había dicho Saeko ese era solo el comienzo, ese día Natsuki la había abrazado y reconfortado, asegurándole que pasara lo que pasara ella siempre iba a estar a su lado.

Fin flash back.

- bien, pues entonces tenemos que planearlo todo, no tenemos mucho tiempo. – considerando los planes de Haruka, sabía que el anuncio lo querría para "ayer"

- lo haremos como ya he dicho en dos días, aunque Michiru no se pueda levantar de la cama, háganlo como cuando anunciaron el noviazgo, solo tú, su padre y Saeko-san, la fiesta puede ser después de que Michiru pueda levantarse, además no entiendo porque ese afán de hacer fiestas para todo. – decía con molestia, esa era otra de las cosas que no le gustaban de Japón, su afán por hacer todo tan grande y superficial.

- suspiro, cuando menos aunque no le gustara del todo la idea lo acataba. – lo haremos como tú dices, se dirá a la prensa que cada una tiene tres meses comprometida, pero harán falta unos anillos. – decía Hiro, no podían andar por ahí diciendo que estaban comprometidos sin tener anillos que lo demostraran.

- tienes razón padre, mañana me llevare a Kuga y compraremos los anillos. – decía Haruka, quería tener a Natsuki cerca para dejarle claro las cosas. – por favor Saeko-san dígale que pasare por ella a las diez. – pedía Haruka y la peliazul mayor solo asintió; dos días, en dos días todo se resolvería, se anunciaría su compromiso con Michiru, destruiría a los Aino y a Seiya Kou.

Una vez que terminaron de ultimar detalles, todos salieron rumbo a la mansión Tenoh, la fiesta de bienvenida de Haruka los estaba esperando, así que sin perder más tiempo se dirigieron hacia ahí, pero está fiesta no era como la de la última vez, en esta fiesta estaban todos los amigos de Haruka y Shizuru, después de todo ya habían dicho que Haruka estaba de viaje, así que los invitados pensaban que el rubio acababa de volver de los Ángeles.

Todos estaban ahí, hasta los que no deberían de estar, si Mina y Natsuki, Mina por supuesto que no había sido invitada, pero se las ingenió para que Serena la llevara y Natsuki, buena ella había sido llevada por Saeko, sobra decir que Haruka al ver a ambas chicas se molestó bastante, pero Shizuru impidió que hiciera una locura, ya que no solo ellas estaban ahí, sino también los hermanos de Seiya, después de todo, Taiki salía con Amy y Yaten salía con Rei, pero gracias a Shizuru se había detenido a tiempo; se dedicaría a disfrutar de la fiesta y se olvidaría de esas personas indeseables por ese día, ya les prestaría atención mañana, pero claro que las cosas nunca suelen salir como se planean así que…

- hola Tenoh. – había saludado Natsuki, su madre le había pedido que se mantuviera alejada de Haruka, pero ella tenía que hablar con él y hacerle ver que de verdad amaba a Shizuru y a su hija.

- Kuga. – "ignórala" "ignórala" "ignórala" se repetía, no quería iniciar una escena, era mejor irse de ahí, ya que parecía que Natsuki no tenía pensado irse y ella no tenía suficiente autocontrol, pero antes de que emprendiera su huida...

- creo que tenemos que hablar. – ese era el momento adecuado, Haruka ya se había recuperado y su corazón no corría ningún riesgo, así que era ahora o nunca.

- suspiro, al diablo con el autocontrol. – no dudes Kuga, ese "creo" no me sirve, es más que obvio que tenemos que hablar. – respondió y tomo a Natsuki del brazo y la llevo dentro de la casa, no quería hacer un escándalo. – ¿con que quieres empezar primero? ¿Con cómo reaccionaste al saber lo del embarazo? O ¿con cómo insinuaste que mi prima era una golfa? – no se andaría con miramientos ni con sutilezas, si Kuga quería hablar eso harían, pero no le tendría ninguna consideración. - ¿quieres que siga? Kuga no has hecho otra cosa que no sea lastimar el corazón de Shizuru. – tenía que respirar y contenerse, no quería volver al hospital por exaltarse de más, después de todo le acababan de dar el alta el día de hoy.

- sé que actué mal, pero ya lo estoy pagando, Shizuru no quiere perdonarme por más que se lo he pedido, estoy intentando cambiar, tengo un trabajo y… - pero Haruka no le había permitido seguir explicándose.

- no me interesan tus patéticos intentos por cambiar, solo son eso, "intentos" – decía Haruka molesta, el que accediera a hablar no significaba que le iba a dar la oportunidad a ella de hablar.

- pues tendrás que aceptarlo, estoy cambiando, sé que cometí errores, no lo niego, pero lo estoy corrigiendo, está vez no son intentos y la prueba está en que tu abuelo considera que soy lo suficientemente buena para Shizuru, después de todo le pidió a mi madre mi mano para Shizuru. – decía Natsuki, ella de verdad quería aclarar las cosas con Haruka pero al parecer él no tenía intención de escucharla.

- ja, no me hagas reír Kuga, escúchame bien, si tú te vas a casar con Shizuru no es porque ella o yo estemos de acuerdo o porque el abuelo te considere digna, sino porque ese estúpido tratamiento de fertilidad funciono contigo y la embarazaste, no por otro motivo. – Kuga tenía que entender que lo que hacía no era suficiente, tenía que esforzarse más, Shizuru aun dudaba de su amor.

- ¿Cómo? - ¿De eso se trataba todo? ¿De una obligación? ¿Solo por eso Shizuru se casaba con ella? No lo podía creer, pero tenía que aceptarlo, porque de no hacerlo Shizuru se casaría con otro u otra y su hija no crecerían a su lado.

- suspiro, al parecer aún tenía que ayudar a Kuga. – mira Kuga, me agradas, has cometido errores, como todos, pero Shizuru es mi familia, siempre voy a estar de su lado, aunque el compromiso sea obligatorio, no puedo negar el hecho de que Shizuru de verdad te ama y tú debes de tenerlo muy claro ya a estas alturas. – aún tenía un lado bueno, no quería que Kuga huyera y ocasionar más problemas, cuando menos eso no había cambiado.

- sí, lo sé y también sé que el amor no es suficiente para sostener una relación, también se requiere respeto, honestidad, compromiso y no he tenido esas cosas, pero Tenoh, de verdad amo a Shizuru y quiero ser digna de ella, quiero estar con mi hija. – si diciéndole lo que estaba haciendo por cambiar no era suficiente, le diría lo que había aprendido de sus errores.

- lo sé, el que reconozcas tus errores es un avance, sigue así, lo siento pero esta vez no voy a ayudarte, tendrás que arreglarlo por ti misma, solo te daré una mano con algo, mañana saldremos tu y yo, pasare por ti a las diez. – le ayudaría para que cuando menos al hacer la propuesta para que Shizuru se sintiera especial.

- ¿Qué? ¿Para qué? – no entendía nada, bueno una cosa sí, estaba sola, lo que había hecho era muy grave porque hasta Haruka se negaba a ayudarle está vez.

- iremos a comprar los anillos de compromiso, te ayudare a escoger unos para ti y Shizuru y te daré algunas ideas para que se lo pidas apropiadamente. – explicaba Haruka de manera tranquila. – así que ahora, déjame disfrutar mi fiesta de "bienvenida" y diviértete tú también. – dijo Haruka y dejo a Natsuki ahí, mientras que ella se iba al jardín a disfrutar de su fiesta.

Lo que restaba del día lo había pasado disfrutando de la fiesta como le había dicho a Natsuki, había hablado con Darien, con Sakura, con Yukino, había estado evitando a Mina y a los hermanos Kou, pero fuera de eso todo había estado bastante divertido, había visto como Kuga se desvivía en atenciones para Shizuru, como Midori no perdía oportunidad para estar a solas con Youko, Serena la había hecho reír con sus ocurrencias, Reito y Setsuna no perdían el tiempo y ella como le había dicho a su padre en el hospital se estaba embriagando, tenía muchos motivos, el día de mañana se comprometería con la mujer que amaba, tendría una hija, si, sabía el sexo del bebe porque de acuerdo a lo que le había dicho Midori y por razones de genética no podría ser niño, ella y Michiru eran chicas, así que la posibilidad de que fuera niño era imposible ya que no había cromosoma "Y"; además haría ese viaje a los Ángeles para hablar con su madre y decirle la verdad, aunque si era sincera consigo misma, ella tenía el presentimiento de que su madre ya sabía la verdad, pero no quería aceptarlo, pero aun si eso fuera cierto ella tenía que ponerlo en palabras; ahora que lo pensaba no había hablado para nada con su madre y las veces que ella había intentado llamarla siempre saltaba en buzón de voz.

La tarde dio paso a la noche y así muchos de los invitados comenzaron a marcharse, después de todo ya pasaba de las doce y ese día muchos tenían que levantarse temprano ya fuera por trabajo o por la escuela, así que una vez que todos los invitados se fueron la familia Tenoh se retiró a descansar, ese día sería un gran día. En la mañana, en la mansión Tenoh había movimiento desde temprano, Hiro tenía que salir a trabajar, Takuma tenía que hacer movimientos en la bolsa, Shizuru a la universidad y Haruka tenía que ir primero por Kuga, después por los anillos y después a ver a Michiru, que era lo que más ansiaba, así que lo primero era tomar un buen desayuno en compañía de su familia.

- termino de arreglarse y bajo al comedor donde ya la esperaban Shizuru, Takuma y Hiro. – buenos días familia. – saludo de buen humor.

- ara, buenos días primito. – respondió Shizuru, le agradaba ver de vuelta al viejo Haruka, aunque con ella no había cambiado mucho con las personas a su alrededor si, era más frio y desconfiado. – veo que estas de buen humor hoy.

- sí, así es, hoy veré a Michiru y si soy sincero me muero por hacerlo. – contestaba Haruka mientras tomaba asiento en la mesa.

- ¿se lo pedirás hoy? – cuestiono Shizuru refiriéndose al compromiso y recordando que cuando su abuelo se lo dijo no había podido hablarlo con Haruka, así que la primera noche que Haruka paso en la mansión ella durmió en su habitación y en la mañana le dijo a Haruka como se sentía.

Flash back.

Su abuelo le había dicho que se tenía que casar con Natsuki porque, además de estar esperando una hija de ella, había perdido la apuesta, Natsuki la había dejado a un día de cumplir la apuesta, habían dado de alta a Haruka después de la semana acordada y después de la fiesta y de estar dando vueltas en su cama sin poder dormir, se decidió a ir a la habitación de su primo, siempre estaba abierta para ella, Haruka le hizo un lugar en la cama y abrió las mantas para ella, Shizuru no quiso hablar esa noche, solo quería dormir bien después de tantas noches en vela. A la mañana siguiente y gracias a Haruka había despertado tarde, de hecho cuando había abierto los ojos, Haruka ya estaba despierto.

- ¿Qué pasa? – le había cuestionado ese día. – y no me digas que nada porque tú nunca duermes hasta tan tarde, además tienes ojeras. – sin duda Haruka era la única persona que la conocía muy bien, se daba cuenta de que algo le pasaba sin ella tener que decirlo.

- el abuelo me dijo hace unos días que me tendré que casar con Natsuki. – le había confesado con tristeza.

- ¿y tú…no quieres? ¿Ya no amas a Kuga? – Haruka siempre sabía las preguntas correctas para hacerla ver las cosas.

- si quiero, Haruka es lo que más deseo, pero… es un compromiso forzado, Natsuki se está esmerando por que la perdone, me llena de detalles, ya no se contiene en público, incluso me llevo a un festival a Kioto, pero aun así… no logro olvidar lo que hizo. – en más de una ocasión había besado a Natsuki, por lo tierna que había sido, por como la había hecho sentir, pero después venían esas palabras tan hirientes y se arrepentía de ello.

- no es fácil olvidar y Kuga te ha dejado una cicatriz, pero ¿sabes? Lo más difícil de olvidar es perdonar, si no logras perdonar a Kuga, no podrás olvidar ese dolor, porque a pesar de que digas que la amas, no la has perdonado, busca en tu corazón que es lo que quieres, si el deseo de tu corazón es estar con ella, te apoyare, si no lo es, también te apoyare, estaré ahí sea cual sea tu decisión. – le había dicho, Haruka siempre tenía las palabra correctas para ella, por eso y más lo había extrañado mucho.

- Haruka. – le había dicho y se había abrazado a él. – yo de verdad deseo estar con Natsuki, de corazón deseo perdonarla, pero a mi mente siempre vienen esas palabras y sus acciones, ya no sé qué pensar. – le había dicho con frustración y Haruka la había abrazado con más fuerza.

- ese es el problema, deja de pensar, Shizuru, el corazón tiene razones que la razón no entiende, no trates de sincronizarlos, no podrás, no pienses Shizuru, solo siente, déjate llevar por tus sentimientos. – le había dicho de manera tranquila y con serenidad.

- ¿eso es lo que estás haciendo tú? – porque para ella no había otra explicación, Haruka no estaba molesto con Michiru, ya no, no se veía triste.

- sí, yo deje de pensar en lo que ya paso, amo a Michiru y estoy convencido que es el amor de mi vida, vamos a tener una hija y ya no quiero seguir sufriendo, si sigo pensado en lo que hizo, en lo que paso ese fin de semana, nunca voy a hacer feliz y yo quiero serlo, quiero darme esa oportunidad, yo quiero dármela, por una vez en mi vida, quiero ser egoísta y dejarme llevar por lo siento. – le había respondido de la mejor manera posible, jamás pensó que Haruka le respondería así.

- gracias. – había sido lo único que le había dicho, sabía que Haruka entendía, a partir de ese día solo se había dedicado a sentir, no iba hacer una tarea fácil pero se esforzaría, ella también quería una oportunidad para ser feliz y se la iba a dar.

Fin flash back.

- sí, hoy es el día, no será como lo tenía pensado, pero ya no puedo esperar más. – haría que fuera especial, Michiru se merecía eso y más. – ya veré que hacer para hacerlo especial. – tenía que preparar el camino para Kuga, aunque fuera solo un poco, tampoco quería dejarle todo en bandeja de plata.

- me alegra mucho por ustedes, se merecen ser felices, además lo que más quiero es que tú seas feliz. – y claro que lo quería, que suerte tenía Michiru, Haruka era muy romántica, estaba segura que ya le tenía algo preparado y seria espectacular.

- gracias Shizuru, pero no olvides que Kuga también te lo pedirá a ti. – y con un poco de su ayuda haría que fuera inolvidable para Shizuru.

- buena suerte Haruka y para ti también Shizuru, aunque sé que no la necesitaran. – les decía Hiro terminando su desayuno. – Haruka sé que tu pedida no será en las mejores circunstancias y lo siento, debí de estar más atento a Michiru. – Hiro se sentía un poco culpable por lo de la aguamarina y como todos estaba preocupado por él bebe.

- no te preocupes papá, no te diré que son cosas que pasan, pero te puedo asegurar que esto no fue tu culpa, Seiya estuvo planeando el momento perfecto para actuar. – contesto Haruka con voz neutra, no quería tocar el tema y menos ese día.

- por cierto Haruka, la información que pediste ya está lista para cuando la necesites. – dijo Shizuru cambiando el tema, no quería que Haruka pensara en eso justamente ese día.

- genial, dile a Sakura y Yukino que la necesitare hoy por la noche, tengo que terminar mi plan antes de la rueda de prensa que darán acerca de nuestros compromisos. – sabía que después ese comunicado que darían, los Aino no tardarían en llamar a su padre para exigir una explicación y claro para amenazar.

- bien, se los diré cuando las vea en la sala del consejo. – respondió con alegría en la voz, ella también estaba deseando que llegara ese día, no solo por su compromiso, sino porque los que osaron meterse con ellos pagarían. – oye Haruka ¿le dirás a Michiru lo de tu enfermedad? – Michiru merecía saber la verdad pero no estaba segura de lo que Haruka pensaba al respecto.

- aún no lo sé, lo he estado pensando pero aún no logro tomar una decisión al respecto, por lo pronto hoy no le diré nada. – tenía que pensarlo bien, no quería que Michiru estuviera con ella por lastima, por temor que a dejarla y causarle daño. – por cierto Shizuru, no hagas planes para hoy. – dijo, ese día Kuga haría su jugada y con un poco de suerte Shizuru la perdonaría.

- entiendo, pero recuerda que Michiru necesita saberlo, no es justo que le exijas sinceridad cuando tú no lo eres y con respecto a la salida ¿tienes algún plan? – era raro que Haruka le dijera eso, pero tal vez después de ver a Michiru y aclararlo todo querría celebrarlo.

- lo sé, no te preocupes, se lo diré, solo no hoy y sí, así es, tengo un plan así que el chofer pasara por ti a la salida ¿está bien? – Shizuru solo había asentido a su petición, bien pasó uno listo, ahora tenía que irse, porque aún tenía que pasar por Kuga.

Así que después de esa charla, todos se despidieron y cada uno tomo su camino, Shizuru a la universidad, Hiro a la empresa y Haruka por Natsuki para después ir al centro comercial a buscar los anillos; llego a la casa Kuga y Natsuki ya la estaba esperando fuera, vio su reloj y eran las diez en punto, al parecer Kuga ya era puntual cuando menos, le pidió que subiera al coche y después la llevo al centro comercial, una vez ahí se dedicaron a ver en diferente joyerías, pero ningún anillo les llamaba la atención y donde había encontrado unos que más o menos les habían gustado, la encargada les había dicho que hacían una bonita pareja, claro que ambas habían fruncido el entrecejo y habían salido de ahí lo más pronto que pudieron; ya estaban por irse hacia otro centro comerncial porque simplemente no encontraban lo que buscaban hasta que casi a la salida vieron la última joyería y decidieron entrar, después de todo no perdían nada.

- nada más entrar Haruka y Natsuki fueron recibidas por el encargado. – oh bienvenidos ¿buscan algo en especial? – cuestiono el hombre de manera amable.

- buscamos anillos de compromiso. – respondió Haruka esperando que el hombre no las confundiera con una pareja como lo había hecho la chica de la otra joyería.

- oh, maravilloso, maravilloso, permítanme mostrarles lo último que nos ha llegado. – dijo el hombre con una sonrisa sin hacer ningún comentario, después de todo ellos no parecían una pareja.

- se lo agradeceríamos mucho. – respondió Haruka de manera amable. – Kuga ¿Por qué no vienes? nos mostraran algunos anillos. – invito, después de todo quería que Shizuru tuviera un buen anillo.

Natsuki solo se acercó y espero al lado de Haruka hasta que llego el encargado con los anillos que les había mencionado, los dejo en el mostrador y uno a uno Haruka y Natsuki los revisaron, en verdad eran muy bonitos, pero lo que ambas buscaban eran anillos a juego, es decir un par; Haruka vio uno que realmente le había gustado mucho y lo tomo.

- este es perfecto. – dijo tomando un anillo de oro blanco, con un diamante circular color turquesa en el centro y a los lados tenía dos pequeños diamantes blancos, era sencillo pero muy hermoso.

- oh, tiene muy buen ojo joven y déjeme decirle que ese anillo viene con otro a juego, permítame. – dijo el hombre y se fue de nuevo. – aquí tiene. – le dijo al rubio una vez que volvió con el otro anillo.

- vaya, me gustan. – dijo Haruka tomando el anillo que el hombre le mostraba, era de oro blanco igual, más grueso que el otro y este tenía también un diamante azul pero más pequeño, se veía realmente bien. – me los llevo, son perfectos. – dijo Haruka de manera decidida. -

- yo me llevare estos. – hablo Natsuki, ella también había encontrado un juego de anillos, eran también de oro blanco, el que sería para Shizuru tenía siete rubíes formando una flor, era hermoso y el que le correspondería a ella, tenía igual siete rubíes más pequeños pero alrededor del anillo, hacían una pareja hermosa.

- excelente jóvenes, ustedes tienen un muy buen gusto, permítanme. – el encargado tomo los dos juegos de anillos y se los llevo, los coloco en sus respectivas cajas y se los regreso. – aquí los tienen.

Haruka y Natsuki tomaron sus cajas respectivamente y cada una le entrego al encargado su tarjeta para que se cobrara lo de los anillos, una vez que el hombre lo hizo, les dio las gracias y las despidió, una vez fuera de la tienda Haruka le dijo a Natsuki lo de tomar un café, necesitaba decirle su plan y que ella pensara en algo para Shizuru.

- ¿y? ¿De qué quieres hablar? – cuestiono Natsuki una vez que estuvieron sentadas y con sus respectivos cafés.

- mira Kuga, he conseguido que Shizuru no haga planes hoy y como no contaba con que Michiru no pudiera levantarse tienen una reservación en el restaurant más caro de la ciudad, solo tienes que planear como se lo dirás. – hablo Haruka, no quería desperdiciar la reservación y sabía que ha Shizuru le hacía mucha ilusión, además ya había pensado como sorprender a Michiru.

- ¿Cómo? ¿Quieres que lo haga hoy? ¿Tú lo harás hoy? ¿Ya tienes listo algo? – cuestiono Natsuki de manera apresurada, era demasiado pronto, no estaba lista para eso, no aun, pero si no lo hacia Haruka la destrozaría ahí mismo.

- despacio Kuga, si, quiero que sea hoy, mañana se hará el anuncio oficial, pensé que Saeko-san ya te lo había dicho, con respecto a tus otras dos preguntas, si lo hare hoy y si ya tengo algo preparado. – claro que sí, había hablado con Aoi para poder hacer su plan, la nana de su chica, le había dicho que Michiru siempre dormía dos horas después de tomar uno de sus medicamentos, así que tenía tiempo para poder preparar su sorpresa.

- vaya, okaasan me dijo que tenías pensado algo así y lo del anuncio también, pero no pensé que quisieras que se los propusiéramos un día antes, es muy precipitado. – hablaba Natsuki, sentía muchos nervios por todo eso, todo se estaba dando muy rápido.

- escúchame bien Kuga, no puede esperar porque después del anuncio lo único que la prensa va a estar buscando, serán los anillos en sus manos, así que será mejor que pienses como se lo propondrás, el chofer pasara con ella después de clases, será como a las cuatro de la tarde, la llevara a casa y después la dejara en el restaurante, así que tienes algo de tiempo para pensar que hacer. – esa chica simplemente no entendía, ya estaba con su miedo e indecisión otra vez, eso no lo iba a permitir.

- suspiro, no tenía alternativa y no quería decepcionar a Shizuru otra vez. – bien, pensare en algo, hare que este día sea muy especial para Shizuru, gracias por ayudarme. – agradeció la peliazul, aunque sabía de sobra que esto que Haruka estaba haciendo no era por ella o para ayudarla, era porque no le tenía confianza, así que tenía doble trabajo, pero se esforzaría para ganarse la confianza de las Tenoh otra vez.

- muy bien Kuga, creo que ya es tiempo de que nos vayamos, aún tengo cosas que hacer, pero déjame decirte algo, esto lo hago por Shizuru, pero te juro que si la vuelves hacer llorar, lo lamentaras, te arrepentirás te lo prometo y si quieres ver de lo que soy capaz, no te pierdas lo que pasara mañana con la familia Aino y con Seiya Kou. – sentencio, parecía que Kuga de verdad quería cambiar, pero aun así tenía que dejárselo claro, no permitiría que otra vez le hiciera daño a la castaña.

Después de eso Haruka llevo a Natsuki a su casa para que se preparara y ella también se fue a la mansión Tenoh, para esa hora los que se encargarían de decorar la habitación de su sirena ya estarían llegando a la mansión Kaioh, había tenido mucha suerte en hacer que Aoi la ayudara con su plan, además fue gracias a Aoi que supo de qué manera le daría el anillo a Michiru; llego a la mansión y lo primero que hizo fue subir a su cuarto, tomar un baño, quería estar perfecta para Michiru, así que termino de prepararse, arreglo su sorpresa y salió de su habitación, bajo las escaleras y después salió de la casa, ya iba un poco tarde y quería estar ahí cuando Michiru despertara.

- llego de manera rápida a la mansión Kaioh, respiro profundo, tomo el paquete y bajo del auto, se acercó a la puerta y toco el timbre. – hola Aoi, buenas tardes. – saludo la rubia cuando la castaña abrió la puerta.

- hola, pase por favor, Michiru-ojousama no debe de tardar en despertar. – dijo la nana y le abrió paso a Haruka para que pasara.

Mientras Haruka esperaba un momento en la sala, Michiru estaba en su habitación, poco a poco se hacía consciente de un delicioso olor, olía como a rosas, muchas rosas, abrió poco a poco sus ojos y miro a su alrededor, parecía que estaba en su habitación, pero está estaba llena de rosas y globos ¿Qué estaba pasando? Una imagen vino a su mente pero no quería hacerse falsas ilusiones, después de todo eso no tendría sentido, Haruka estaba molesta.

- ¡Aoi! – hablo la aguamarina, quería una explicación del porque su cuarto estaba así, no quería ilusionarse en vano, pero simplemente era imposible; no demoro ni cinco minutos cuando tocaron a su puerta. – pasa Aoi. – permitió la aguamarina.

- hola. – saludo la rubia. – no soy Aoi pero… ¿puedo pasar? – pidió permiso Haruka con nerviosismo.

- Ha-ru-ka – hablo con nerviosismo Michiru, no podía creer que Haruka estuviera ahí, en su habitación y con una rosa en la mano, eso quería decir ¿Qué todo eso era obra suya? ¿Por qué? - ¿Qué…? – quería preguntar ¿Qué hacía ahí en su casa? ¿Qué hacía decorando su habitación así? ¿Por qué le sonreía así? ¿Por qué no le gritaba? Pero las palabras no salían de sus labios.

- tenemos que hablar. – hablo la rubia entrando a la habitación de Michiru y cerrando la puerta tras de sí, era ahora o nunca, ya tenía una decisión, quería escuchar a Michiru y que ella la escuchara, tenían que cerrar el ciclo para así poder ser felices, porque pronto serian una familia, por fin tendría SU familia y eso era algo que estaba anhelando.

Continuara…