Hola ¿como están? apuesto a que no esperaban el capitulo tan pronto, pero tengo algunas semanas recibiendo comentarios de que no los deje así por una semana completa, así que me puse manos a la obra para terminar antes el capitulo, pero no les puedo asegurar que el sábado pueda subir otro cap y la espera seria mas larga, espero que les guste y nuevamente les reitero, la historia ya ha entrado a su arco final, sin mas espero que lo disfruten.


Capítulo 40.

- claro que no hará nada y ¿sabes porque no lo hará? Porque a partir de hoy tú, ya no eres miembro de la familia Kou, te desconoceré como hijo. – sentencio el hombre molesto, con eso se evitaría problemas y aun le quedaban dos hijos perfectamente capaces de hacerse cargo de su empresa y sus negocios, ahora comprendía que estaba ciego confiando en que Seiya sería como él.

Continuara…

- ¡¿Qué?! NO, TU NO PUEDES HACERME ESTO, SOY TU HIJO, NO ME PUEDES DESCONOCER. – grito Seiya furioso por la decisión que había tomado su padre, era increíble, ahora hasta su propio padre le daba la espalda.

- tan puedo como que lo hare, tú no tienes el menor respeto por nuestra familia ni por nuestro apellido, eres una deshonra para los Kou. – dijo el señor Kou con molestia, su padre Mamoru Kou había puesto en alto el apellido de la familia y el cómo su hijo, como Naoki Kou tenía que seguir los pasos de su padre.

- ¡¿Cómo?! ¡¿QUIERES DECIR QUE YA NO TE SIRVO?! ¡¿Qué YA NO SOY UTIL?! SOLO HE HECHO LO QUE, TU, HAS QUERIDO, PERO JAMÁS TE HE DADO GUSTO Y AHORA COMETO UN ERROR, UNO PADRE Y TU YA ME ESTAS REPUDIANDO. – gritaba Seiya furioso por la decisión de su padre que para él era injusta.

- eres un inconsciente, ¿DICES UN ERROR? SEIYA TODA TU VIDA HAS COMETIDO ERRORES Y YO HE TENIDO QUE SACARTE DE ELLOS, PERO ESTE ES EL PEOR DE TODOS, ESTO ES UNA COMPLETA ESTUPIDEZ ¿Cómo SE TE OCURRIO TRATAR DE ABUSAR DE ESA MUCHACHA? ¿Qué NO TE ADVERTI QUE TE ALEJARAS DE ELLA? – Kami, parecía que tenía a un niño de diez años en lugar de un hombre de casi diecinueve, hecho y derecho.

- ella me pertenecía papá, ella fue la única que no me lleve a la cama, tenía que ser yo el primero, no podía dejar que mi reputación se fuera por tierra. – alegaba Seiya pensando que así su padre lo iba a disculpar.

- eres un idiota ¿me estás diciendo que hiciste lo que hiciste porque ella no se quiso acostar contigo? ¿Hasta dónde llega tu estupidez? Largo, sal de aquí, recoge tus cosas y sal de nuestras vidas. – declaro el señor Kou más que molesto, pensó que su hijo se iba a disculpar o cuando menos iba a inventar una excusa para zafarse, pero no, había hecho esa idiotez porque la chica no se quiso acostar con él, había maneras, pudo haberse ido con otra chica, pero no, tenía que encapricharse con la chica de los Kaioh y ahora él tenía que tomar medidas si no quería que su empresa fuera destruida por los Tenoh.

- padre, no puedes hacerme esto. – volvió hablar Seiya, así lo había educado, ha siempre obtener lo que quería y ahora que hacia valer ese derecho su padre lo reprendía, eso no le parecía para nada justo.

- ya lo hice, así que vete, tienes tu coche y tu apartamento, están a tu nombre, no te los quitare, así como tu cuenta de banco, tendrás que arreglártelas tu solo a partir de hoy. – sino hacía eso, los Tenoh lo destruirían a él y a su empresa, eso sin contar el daño que ya le estaba causando a su imagen lo que su hijo había gritado a los cuatro vientos en el colegio.

- bien, me iré, pero TU. – dijo señalando a su padre con rencor. – te vas a arrepentir de todo padre. – soltó con ira y asco las palabras, para después abandonar la oficina.

- Taiki, tú y Yaten se harán cargo del negocio familiar, se olvidaran de Seiya para siempre, no quiero escuchar su nombre nunca más ¿entendido? – sentencio Naoki con autoridad, Seiya había muerto para el cómo hacia diez años su esposa lo hizo.

- entendido padre. – respondieron ambos hermanos al mismo tiempo, sabían que Seiya siempre había hecho lo que había querido y nunca había tenido consecuencias, pero ahora parecía que estaba pagando por todo lo malo que había hecho.

- muy bien, ahora por favor, regresen a sus clases o vayan a casa, aún tengo cosas que hacer, llegare para la cena. – dijo el hombre de manera tranquila, ahora esos dos chicos eran su única familia.

- ya no alcanzamos a volver a clases, así que nos iremos a casa a hacer los deberes y esperaremos por ti para la cena. – respondió Yaten, él y Taiki habían sido educados de manera diferente a Seiya y ahora daba gracias por eso.

Después de eso, Naoki despidió a sus dos hijos y llamo a su asistente y le pidió llamar a sus abogados, despojaría a Seiya de su apellido ese día y después llamaría a algunos contactos en los medios para que dieran la noticia como si fuera un chisme, no quería verse involucrado en más, ya había tenido suficiente por un día, además así los Tenoh lo verían y con suerte desistirían de querer arruinarlo, no era secreto para nadie que las familias como los Tenoh o hasta ellos arreglaban asuntos de honor de esa manera y por lo que le había dicho Haruka, ese era uno de esos asuntos, después de todo había llamado a Michiru su mujer.

Mientras el señor Kou arreglaba los asuntos para que mañana a primera hora la noticia de Seiya ya estuviera en las noticias y los Tenoh lo pudieran ver, Haruka iba a casa de Michiru después de todo le había prometido ir a verla, además si era sincera ella se moría por volverla a ver, abrazarla y besarla, durante todo el día su único pensamiento era Michiru, había estado en una junta bastante importante y mientras explicaba cuál sería la utilidad para cada uno de los socios en su mente solo estaba Michiru y su bebé, condujo un poco después de salir del despacho de Naoki y llamo a su padre, no quería que lo que había dicho Seiya pasara a mayores en los medios, no quería que acosaran a Michiru, así que le pidió que se encargara de eso, también hablo con Yukino y le dio las gracias por haber agendado la cita con Naoki y por lo de la junta, una vez que termino con las llamadas se dirigió hacia la mansión Kaioh, estaciono el auto y se dirigió a la puerta, toco y espero a que le abrieran, Aoi ahogo un grito al ver a Haruka en ese estado, el rubio ni siquiera se había cambiado de camisa, la que traía estaba con sangre y los golpes que le había dado Seiya ya comenzaban a ponerse morados, así que al ver la reacción de Aoi, Haruka regreso al coche y se colocó el saco, se le había olvidado lo que había hecho y ni siquiera era consciente del dolor, Michiru hacia que todo lo demás pasara a segundo término, estaba haciendo un poco de calor para portar el saco, pero eso era mejor a que Michiru lo viera así y después se puso unos lentes oscuros tratando de que sus golpes no se notaran mucho.

- de igual manera lo va a notar, lo sabe ¿verdad? – dijo Aoi convencida que eso no engañaría a Michiru para nada.

- suspiro, si la nana de su prometida le decía eso era porque su camuflaje no era bueno. – lo sé, solo no quiero que se lleve una fuerte impresión, no quiero que se vaya a poner mal. – explicaba Haruka de manera tranquila.

- ¡Aoi! ¡¿Quién toco la puerta?! – grito Michiru, ella usualmente tomaba una siesta muy larga pero desde ayer que había arreglado las cosas con Haruka simplemente no quería dormir, tenía miedo, miedo de que todo fuera un sueño, así que al escuchar que tocaban la puerta su corazón se aceleró mucho.

- Aoi subió las escaleras para no gritar como lo había hecho su ojousama, llego a su habitación y después de tocar y que Michiru le diera el paso hablo. – Haruka-sama está aquí Michiru-ojousama, ha venido a verla. – informo Aoi con una sonrisa.

- dile que suba, quiero verlo. – dijo Michiru con una sonrisa en su rostro por las palabras de Aoi.

- aquí estoy hermosa. – dijo Haruka detrás de Aoi, había desistido de su plan y se había quitado los lentes y el saco de su traje, no tenía caso, de igual manera Michiru lo iba a notar y muy seguramente lo iba a reprender como si fuera un niño de cinco años, pero ya debería de estar acostumbrado, era como cuando le reclamaba a los tipos que la veían como si fuera carne en la calle y ella lo reprendía.

- ¿Haruka? ¿Qué pasa? ¿Qué haces detrás de Aoi? ¿Por qué no entras? – cuestiono Michiru pues a su parecer Haruka estaba actuando un poco extraño.

- ehh… bueno mi amor… veras… sucedieron algunas cosas y… - no quería decirle lo que había hecho porque sabía lo que Michiru opinaba de las peleas y además de llegar en ese estado, sabía que la aguamarina mínimo lo regresaba a casa por pelear y por haber ido a verla como estaba, pero tanto era su interés en ver a Michiru que hasta se había olvidado de los golpes que le había dado Seiya.

- ¿y qué, Haruka? Quiero verte. – ordeno Michiru, y lo que dijo no había sido una petición, Haruka si estaba actuando extraño.

- bueno… amor… déjame… - pero Michiru no la dejo terminar, ya sabía que algo así iba a pasar, pero no quería regresar a la mansión a cambiarse, Michiru se había dado cuenta que alguien había tocado la puerta y decirle que nadie no parecía una buena opcion.

- ¡ahora, Haruka Tenoh! – dijo Michiru con autoridad y Haruka salió de detrás de Aoi en el acto, mostrando el estado en el que estaba.

- por Kami. – exclamo Michiru al ver a Haruka, el labio partido, una ceja rota, se estaban formando algunos moretones y su camisa tenía sangre.

- no es tan malo como parece amor, estoy bien, te lo juro. – dijo Haruka con nervios, no quería pelear con Michiru, no cuando no tenían ni siquiera veinticuatro horas de haber vuelto a hacer una pareja.

- Aoi, ¿podrías por favor traerme el botiquín de primeros auxilios? – tenía una ligera idea de lo que Haruka había hecho, no quería pelear, muy dentro de ella sabía que eso iba a pasar y más por el carácter de Haruka.

- hai, Michiru-ojousama. – respondió Aoi, salió de la habitación y cerró la puerta tras de sí.

- Michiru… - Haruka iba a decir que eso no era necesario pero Michiru la volvió a interrumpir.

- ven aquí. – llamo Michiru palmeando a un costado de su cama para que Haruka se sentara. – déjame ver eso. – hablo Michiru una vez que Haruka se sentó a su lado.

- Michiru yo… lo siento. – dijo Haruka con arrepentimiento no quería alarmar a la aguamarina y que eso empeorara su estado, minutos antes estaba tan orgullosa de lo que había hecho y ahora no le parecía tan buena idea.

- Haruka… - comenzó Michiru pero fue interrumpida por Aoi que llego con el botiquín, se lo entrego y la aguamarina con diligencia comenzó a curar las heridas de Haruka. – hablaremos después de que cure tus heridas.– hablo nuevamente y vio como Haruka solo asentía, se veía tan dulce, parecía un cachorrito regañado.

Mientras Michiru comenzaba a curar las heridas de Haruka, Shizuru y Natsuki iban rumbo a la mansión Tenoh, Shizuru no había querido cuestionar a Natsuki acerca de nada en la escuela para evitar que gente indeseable escuchara lo que iban a hablar ambas, ya tenían suficiente con un problema, que por cierto, ese estaba por finalizar, así que espero a que llegaran a la mansión y paso a Natsuki la sala, pidieron té y sin esperar mucho Shizuru cuestiono.

- Natsuki ¿puedes decirme que paso en la escuela? – cuestiono la castaña, quería saber qué era lo que Haruka estaba tramando y ¿Por qué Natsuki lo sabía?

- ¿a qué te refieres Shizuru? Pasaron muchas cosas en la escuela. – contesto Natsuki con simpleza, pues no quería que Tenoh se molestara con ella.

- suspiro, Natsuki era muy leal a Haruka, incluso con ella que era su prometida. – amor, sabes muy bien que me refiero a lo de Haruka y Seiya, ya de verías saber que Haruka no me oculta nada, me envió un mensaje para decirme que tú me explicarías. – cuando menos le alegraba saber que esas dos ya habían limado asperezas y se llevaban bien.

- bien, veras, Tenoh me llamo hace unas horas y me dijo lo que iba hacer, era parte de su plan para castigar a Seiya. – explicaba Natsuki, al parecer Haruka tampoco le había dado mucha información, solo le había dicho que el golpear a Seiya y que confesara lo que hizo era la fase uno y la fase dos era hablar con el padre, pero era todo lo que le había dicho.

- Shizuru volvió a suspirar, no tenía ni idea de que era lo que Haruka estaba tramando. – me preocupa que haga una tontería, no ha consultado con nadie ese supuesto plan suyo, no quiero que le pase nada ahora que está bien con Michiru. – decía Shizuru con preocupación en su voz, en verdad odiaría que algo le pasara a Haruka, además la rubia estaba abusando de su buena salud.

- no te preocupes amor, Tenoh no hará nada que pueda hacer que Michiru-san este mal, estoy convencida que esto que está haciendo es porque es necesario y no quiere que nadie más esté involucrado. – decía Natsuki con optimismo, si algo había aprendido de Haruka en ese año que lo conocía era que siempre que hacia algo era porque tenía una buena razón.

- en eso tienes razón Tsuki. – dijo Shizuru y le dio un beso a Natsuki, su peliazul había aprendido a calmarla, cuando siempre era al revés. – amor, ahora que nuestro compromiso ha salido a luz, Haruka quiere que nos casemos cuanto antes por lo de él embarazo, pero aún no se ¿Qué piensas tu amor? ¿Qué te parece la idea? – no quería que Natsuki sintiera que no la tomaban en cuenta y que su familia tomaba todas sus decisiones, quería que la peliazul participara.

- Shizu, sabes que esas cosas a mí no se me dan muy bien, pero estoy de acuerdo con Tenoh en eso, no quiero que digan que pues… bueno… ya sabes. – trataba de decir Natsuki, le agradaba saberse incluida en las decisiones, pero con eso del vestido, las flores, circo maroma y teatro no era lo suyo.

- Tsuki ¿en serio estas bien con las decisiones que tomemos? Haruka dijo que lo hablaría con Michiru hoy, así que dependiendo de lo que le diga pues tomaremos una decisión, yo solo quiero que tú estés cómoda con esto. – no quería que Natsuki se agobiara con todo eso y volviera a salir huyendo, quiera hacerla participe y que tomaran las decisiones juntas.

- Shiz, no voy a salir corriendo, ya te dije que estoy de acuerdo, Shizu, tu familia es muy importante y bueno la mía también tiene su historia, un embarazo sin estar casadas, ni mucho menos comprometidas pues… digamos que la prensa nos comería vivas, además ¿Cómo lo íbamos a explicar? – decía Natsuki para que Shizuru entendiera que no iba huir, sabía que Shizuru aun desconfiaba un poco pero estaba trabajando en ello.

- gracias mi amor. – dijo Shizuru con alegría al escuchar las palabras de Natsuki. – por cierto amor, una vez que estemos casadas, a la prensa le importara muy poco como concibamos un hijo, el abuelo se encargara no te preocupes por eso. – decía la castaña restándole importancia, no eran la primera pareja gay, así que no tenían de que preocuparse, además tenían a Midori, ella daría fe del tratamiento que utilizaron.

- como tú digas preciosa, yo aceptare todo lo que tu decidas. – informo Natsuki, no le importaba si la boda, era en un mes o en una semana, lo que ella quería era estar con Shizuru siempre.

Shizuru estaba más que feliz por la nueva actitud de Natsuki, en verdad estaba cambiando y se veía más segura en sus decisiones, ya no dudaba y se veía que de verdad estaba de acuerdo y disfrutando todo lo que estaba aconteciendo justo ahora, así que mientras ellas seguían hablando de sus cosas, Michiru había terminado de limpiar las heridas de Haruka, que como había dicho la rubia no eran la gran cosa, pero ahora la aguamarina se sentía mucho mejor, no le gustaba ver a Haruka herido ni mucho menos que se fuera a los golpes, así que termino de guardar las cosas que utilizo y dejo el botiquín a un lado para poder hablar con Haruka.

- ahora, dime ¿Qué paso? – dijo con calma, no quería iniciar una discusión, solo quería que Haruka le explicara lo que había pasado.

- bueno, pues… hubo una junta en la empresa y después lleve a Shizuru a la escuela y… bueno vi a ese imbécil y no me pude contener… lo golpee. – confeso Haruka bajando la cabeza, pues ahora frente a Michiru se sentía mal por estar recordándole lo que había pasado. – es que Michiru, nuestra hija y tu… - sentía que de nuevo la ira se apoderaba de él, de solo recordar.

- oh Haruka. – Michiru no podía enojarse con la rubia, simplemente se veía muy tierna con esa cara, sus ojos viendo hacia abajo, jugando con sus manos y sus orejas estaban rojas. – sabes que no me gusta que vayas por ahí peleándote, no quiero que te vaya a pasar algo. – odiaría que en uno de esos encuentros Haruka de verdad resultara herida.

- lo siento de verdad amor, pero yo de verdad estoy muy ilusionado con él bebé y… - no quería recordarle lo que Seiya había hecho, pero ahora era inevitable, de verdad se sentía mucha rabia contra ese imbécil.

- shhhh. – la interrumpió Michiru, para ella también era muy doloroso todo, pero no quería pensarlo, su hija iba a estar bien. – amor, todo va estar bien, sé que nuestra hija va a estar bien, así que por favor, prométeme que ya no vas a golpear a Seiya, yo lo único que quiero es estar bien contigo y que podamos ser felices. – pidió la aguamarina, confiaba en que todo saldría bien, lo sentía, sentía que su bebé estaría bien y ella pondría todo de su parte para que así fuera.

- está bien, no volveré a pelear con él, tienes razón, todo va a estar bien. – cedió Haruka, sabía de la bondad de Michiru y no quería discutir, además confiaba que como con ella, las vitaminas ayudaran a que la bebé estuviera bien.

- gracias. – dijo la aguamarina y sin esperar más, abrazo a Haruka del cuello y comenzó a besarlo con cuidado ya que no quería lastimarlo, se separaron por falta de aire y porque debían controlarse. – cuéntame amor ¿Cómo te fue en la escuela? – cuestiono la aguamarina de manera natural.

- amm. – "genial" pensó, ella no estaba yendo a la escuela, estaba tomando… - como sabrás amor, estuve de viaje, así que ahora no estoy asistiendo a la universidad, me estoy regularizando con clases particulares. – bueno eso no era una mentira… del todo, así que contaba como una a medias.

- es verdad, lo había olvidado. – dijo la aguamarina con una sonrisa. – por cierto vi la conferencia de nuestros padres, ahora ya es oficial nuestro compromiso amor. – eso era lo que más deseaba, ser la esposa de Haruka y ya estaba muy cerca de lograrlo, a pesar de que antes lo creía muy lejano.

- así es amor y hay algo de lo que debemos hablar. – comenzó Haruka, le había dicho a Shizuru que hablaría con Michiru acerca de la boda para hacerla lo más pronto posible.

- te escucho Haru. – dijo Michiru, sabía que no era algo malo por la sonrisa con la que Haruka se lo había dicho, tal vez era algo relacionado con la fiesta de compromiso que harían o algo relacionado con el mismo.

- bueno veras amor… - comenzó Haruka a explicar.

Y mientras Haruka y Michiru pasaban un agradable tiempo juntas y hablaban de su futura boda, Taro Aino había ido a buscar a Hiro a la empresa Tenoh; nada más salir de su empresa, se había subido a su auto, tomado el revolver de la guantera y se había dirigido a TenohCorp, arreglaría eso, ya fuera por las buenas o por las malas, pero nada más llegar, había armado tal escándalo en la empresa Tenoh que los de seguridad tuvieron que sacarlo, quería ver a Hiro Tenoh, pero había modos para pedir las cosas y la manera en la que había llego a la empresa, a los empleados no les había gustado, además que había maltratado a la recepcionista, así que fue sacado prácticamente a patadas de ahí, pero no rindiéndose se dirigió a la mansión Tenoh, donde por cierto ya estaban Takuma, Hiro, Shizuru y Natsuki conversando amenamente hasta que escucharon los gritos y uno de los de seguridad les fue a avisar lo que estaba pasando, a Hiro no le quedó más remedio que salir y hablar con ese hombre.

- ¿Qué es lo que quieres Taro? – cuestiono Hiro con tono neutral, el hombre ya estaba alterado y no quería alterarlo más… aun.

- ¿Qué, QUE ES LO QUE QUIERO? ¿Qué, QUE ES LO QUE QUIERO? HAS COMETIDO UN GRAVE ERROR Tenoh, TU Y YO TENIAMOS UN TRATO ¿SABES LO QUE HARE? AHORA LLAMARE PARA QUE ESAS FOTOGRAFIAS SALGAN EN TODOS LOS DIARIOS Y SE SEPA LO QUE USTEDES ESTAN OCULTANDO. – amenazaba Taro, ya no le importaba el compromiso, ahora tenía que conseguir el dinero para poder pagarle a los viejos o de lo contrario lo perdería todo, hasta su libertad.

- me sorprendería que ese hombre le contestara Aino-san, pero adelante, no le quito la intención. – hablo Takuma llegando también a la reja de la mansión, no se lo había dicho a nadie, pero se había encargado de ese reportero, no podía permitir que dijera algo, así que ese hombre ya no existía.

- ¿Qué QUIRES DECIR CON ESO VIEJO? – cuestiono Taro marcando el número del reportero que le había ayudado, el teléfono sonaba y sonaba pero no respondían. –No puede ser ¿Qué HICISTE VIEJO? – había comprendido las palabras de Takuma, el reportero estaba muerto, ya no tenía nada.

- de verdad pensaste ¿que nos íbamos a quedar como si nada esperando a que nos llamaras para pedir dinero o cualquier otra estupidez? – cuestiono Takuma con autosuficiencia, una vez que los abogados y auditores ingresaran a la empresa Aino mañana el nombre de Taro Aino ya no tendría valor y lo que dijera ya no sería tomado en cuenta.

- USTEDES LO ARRUINARON TODO, SE ARRPENTIRAN Tenoh, ESTO NO SE QUEDARA ASÍ. – aunque sabía que ya no tenía nada y el día de mañana estaría condenado, si el caía se llevaría a los Tenoh con él, así que dio media vuelta y saco la pistola de su saco, al voltear simplemente disparo, no importándole a quien le diera.

Se escuchó el sonido del disparo y rápidamente los guardias acudían al lugar, junto con ellos Shizuru y Natsuki, que también habían escuchado el disparo, Taro no perdió tiempo y se marchó del lugar a toda prisa, tenía que salir de ahí, tenía que salir de Japón antes de que los Tenoh pusieran la denuncia y lo empezaran a buscar; por otro lado en la mansión Tenoh, ya habían llamado a la ambulancia, Hiro tenía un disparo en el estómago y estaba perdiendo mucha sangre, algunos elementos de seguridad estaban revisando las cámaras para darle caza a Taro Aino, solo querían las placas del coche, ese hombre estaba loco; la ambulancia llego y sin perder tiempo atendieron a Hiro ahí para asegurarse de que llegara al hospital, a primera vista se podría decir que la bala había entrado y salido, pero no era seguro; Takuma se fue en la ambulancia y dejo atrás a Shizuru y Natsuki para que se encargaran de avisar a Haruka, quien no iba a estar nada feliz con lo que estaba aconteciendo.

En otro lugar, uno más feliz por cierto, Haruka y Michiru seguían hablando de la boda, Haruka le había expresado a Michiru su preocupación por su embarazo, no por el riesgo de este, sino porque se notaría si esperaban mucho para la boda y no quería que la prensa comenzara con sus mal intencionados comentarios, ya estaba cansada de ellos, por suerte la conferencia había sido no tan temprano y la prensa no las había molestado pero estaba segura que el día de mañana comenzaría a huir de ella, como cuando se anunció su noviazgo, le menciono lo que había dicho su padre acerca de una boda doble ya que su embarazo y el de Shizuru tenían casi el mismo tiempo.

- amor, a mí me parece una excelente idea. – comenzaba Michiru. – la verdad es que no importa cuando sea la boda, yo lo único que quiero es estar contigo, formar una familia y ser felices. – confeso la aguamarina, le encantaba la idea de la boda, si, era algo con lo que siempre había soñado, casarse, que su padre la entregara en el altar y estar al lado de la persona que amaba, pero ahora que había pasado por lo de Mina, se conformaba con estar al lado de Haruka siempre.

- gracias mi sirena, pero yo quiero que tengas lo mejor, quiero que tengas lo que siempre soñaste, así que si estás de acuerdo con la boda doble, quiero que hables con Shizuru y mientras estés en cama vayan acordando algunas ideas, yo aceptare todo lo que tu decidas. – decía Haruka, claro que esto era plan con maña, no quería involucrarse en la boda, sabía que de hacerlo mínimo pelearían cada cinco minutos.

- te amo mi viento y no me importa hacer una boda doble, pero si nos vamos a casar, quiero que juntos planeemos esto, por favor. – ella había soñado con Haruka y ella tomando las decisiones acerca de qué color de mantel, de flores, que clase de comida, todo eso quería hacerlo con Haruka, no le importaba la boda doble, pero siempre y cuando Haruka fuera participe de todas las decisiones.

- pero Mi… - antes de que Haruka pudiera hablar o decir algo para negarse de la mejor manera, su celular comenzó a sonar "salvada por la campana" pensó la rubia y vio su teléfono, era Shizuru, no lo pensó dos veces y contesto. – hola Shiz ¿Qué pasa? Sabes que estoy Michiru, estamos hablando de la boda y…

- Haruka algo ha pasado. – interrumpió Shizuru, Haruka se escuchaba muy feliz y ella tenía que romper eso aunque no lo deseara, aunque tenía tiempo que no lo escuchaba así.

- ¿eh? – Shizuru nunca lo interrumpía, además se escuchaba como si hubiera estado llorando, solo esperaba que no fuera por Kuga. - ¿Qué pasa Shizuru? Te juro que si Kuga…

- Haruka es el tío Hiro. – dijo volviendo a interrumpirlo, Haruka estaba pensando que todo era por Natsuki y estaba lejos de ser la verdad.

- ¿Qué? ¿Papá? ¿Qué fue lo que sucedió? – ya se estaba preocupando, Shizuru si había llorado, además ahora escuchaba sus sollozos, algo malo de verdad había pasado.

- le dispararon. – dijo sin más rompiendo a llorar, sabía que no era una noticia para dar por teléfono pero no tenía otra opción, sabía cómo era Haruka y si no se lo decía se habría molestado y no habría escuchado razones.

- voy para el hospital, te veo ahí. – dijo Haruka controlándose, no quería mostrarse débil con Michiru ahí y tampoco quería entrar más en detalles con Shizuru, se despidió de la castaña y volvió al lado de Michiru. – me tengo que ir, ha ocurrido algo con mi padre. – le dijo a la aguamarina, no quería entrar en detalles.

- ¿Qué paso? Te has puesto muy pálido, no pienso dejar que salgas en ese estado de la casa, dime ¿Qué ha sucedido? – ¿Kami no les podía dar un día? solo uno, en el ¿que no hubiera noticias malas? Por favor estaban hablando de planes de boda y ahora esto.

- suspiro, sabía que Michiru no la dejaría ir así como así. – mi padre, está mal, amor, tengo que ir al hospital, Shizuru no me explico nada más, tengo ir y saber que está pasando. – no le diría a Michiru lo del disparo, algo malo estaba pasando, tenía que hablar con su suegro y poner vigilancia en la casa.

Por otro lado Seiya al salir de la empresa de su padre después de que este lo echara, fue a su casa recogió todas sus cosas y las llevo a su departamento, a partir de ese día tendría que valerse por sí mismo, pero ya se encargaría de hacer pagar a su padre y a Haruka, esto que le habían hecho no se quedaría, después de dejar sus cosas tomo su auto y se dirigió hacia la casa de Mina, ella le ayudaría, de seguro ya había visto la noticia del compromiso y estaría como loca.

Horas antes Mina había salido del colegio sin prestar mucha atención, había escuchado de la pelea de Haruka con Seiya pero no le había dado mucha importancia a los chismes que decían que se habían peleado por Michiru, después de todo, Haruka seria suyo muy pronto, pero ahora que prestaba más atención a los cuchicheos se daba cuenta que decían algo de un compromiso, más específicamente que Haruka estaba comprometido ¿sería posible? ¿Ya habrían anunciado su compromiso? Corrió a la salida pero no vio el chofer de su padre, pero ahora no se molestaría por eso, tomo un taxi y se dirigió a su casa, al llegar lo primero que hizo fue encender el televisor, cambio y cambio de canal hasta encontrar uno que estuviera hablando acerca de las ultimas noticias, le dejo ahí y escucho atenta como decían algo del compromiso del heredero Tenoh, se quedó en ese canal hasta que dieron la noticia pero… no era lo que esperaba, la noticia decía que Haruka tenía tres meses de compromiso con Michiru y que se casarían muy pronto, no lo soporto y comenzó a destruir todo en la sala, a llorar y gritar de rabia, su padre le había fallado; habían pasado horas desde que llego a casa, se había quedado dormida en el sillón de la sala después de destrozarlo todo, pero un ruido la había despertado.

- ¿papá? – dijo al ver un hombre con una gabardina negra, un sombrero y una maleta en la mano. ¿Qué haces? – cuestiono al ver que el hombre se dirigía a la salida.

- me voy Mina y creo que tu deberías de hacer lo mismo, los Tenoh lo saben todo, lo descubrieron y mataron al reportero, no tenemos nada. – decía Taro más que nervioso y tenía muchos motivos para estarlo, le había disparado al hombre más poderoso de Japón, tenía muchos, muchos motivos.

- ¿Cómo? – cuestiono Mina con asombro. – ¿Qué paso? – no entendía, tenían todo para cumplir sus sueños y ahora pasaba esto, todo su esfuerzo tirado a la basura.

- no tengo idea de que paso, quiero suponer que todo el tiempo lo han sabido y solo han estado esperando el momento para atacar, todo se ha perdido, es mejor que huyamos. – claro que eso solo era por el momento, una vez que estuviera a salvo ya pensaría en cómo hacer para que los Tenoh pagasen, porque el disparo de Hiro solo había sido el inicio.

- ¿huir? ¿A dónde? Hay algo más ¿verdad? Papá ¿Qué estas ocultándome? – conocía muy bien a su padre, sabía claramente cuando le ocultaba algo y ahora era uno de esos momentos.

- estamos en la ruina Mina, no tenemos ni un solo yen, había estado tomando dinero de la empresa para darnos la vida que tanto nos gusta, pero ahora eso ha acabado, esos vejetes ya no quieren seguir haciendo negocios conmigo y creo que los Tenoh tienen que ver en eso, mañana irán con abogados y auditores, todo se sabrá, vendrán por mí, tengo que irme. – decía Taro nervioso por todo, además estaba su acreedor, cuando todo eso saliera en las noticias sabía que lo iban a buscar por todas partes hasta dar con él, le podía pasar algo peor que la cárcel.

- ¿pero qué dices? ¿Somos pobres? No lo puedo creer ¿Qué haremos ahora? Todo esto… - pero antes de que continuara con su monologo una noticia llamo su atención, la televisión seguía encendida en el mismo canal.

"Está tarde-noche Hiro Tenoh, el actual presidente de TenohCorp ha ingresado al hospital privado de su hermano, Sho Tenoh, con un disparo de bala en el abdomen, nuestras fuentes nos indican que los Tenoh aún no han dado declaraciones así que no se sabe quién ha sido el agresor, lo que sí sabemos es que Tenoh-san está muy grave, hace cinco minutos vimos ingresar a su hijo, el joven Haruka Tenoh al hospital, se notaba más que serio y desconcertado, pero como no estarlo si hace apenas unas horas se había anunciado su compromiso con Michiru…"

Pero Mina había puesto el "mute" no quería escuchar esa noticia otra vez, poco a poco en su mente estaba atando los hilos, pero no quería creer que su padre hubiera hecho algo como dispararle a alguien, eso ya era mucho peor que solo tratar de chantajearlos para realizar una boda, su padre hizo un movimiento y vio un reflejo en su cintura, un arma, entonces si había sido él, había disparado al padre de Haruka sin ni siquiera tener un plan, ahora toda posibilidad de perdón del rubio se había perdido, el oji-verde jamás se lo perdonaría.

- fuiste tú. – declaro Mina con seguridad, viendo la cara de confusión de su padre agrego. – tú le disparaste a Hiro.

- Mina, esto… – trataba de explicar Taro.

- LE DISPARASTE Y NI SIQUIERA FUISTE CAPAZ DE MATARLO. – grito exasperada, sabía que con Hiro vivo pronto se sabría que había sido su padre quien había disparado.

- ¿Y QUE QUERÍAS QUE HICIERA? TODO SE FUE A LA BASURA, NO SE ME OCURRIO OTRA COSA ESTABA FURIOSO, además ni siquiera sé dónde le dispare, salí corriendo, estaba en su casa y Takuma estaba con él. – confeso Taro, Mina tenía razón en molestarse, ni siquiera había hecho bien el trabajo.

- ¿Qué? POR KAMISAMA. – dijo más que molesta, todo se estaba complicando aún más. – será mejor te vayas papá, yo haré lo mismo, nos iremos por caminos separados, una vez que estés seguro marca a este número. – dijo la rubia entregándole un papel a su padre, una vez que este lo tomo siguió dando instrucciones. – cuando esto se calme otra vez, los Tenoh nos la pagaran. – sentencio la oji-azul con rabia en la voz, le habían quitado todo y ella pensaba devolverles el favor.

- esa es mi hija. – hablo con orgullo Taro, su niña había crecido. – no te diré a donde iré, pero pronto me pondré en contacto contigo. – dijo Taro, le dio un beso en la frente a su hija y abandono la casa en un auto que había rentado con una identificación falsa.

Mina se había quedado sola, los Tenoh le habían arrebatado a su padre, su empresa, su futuro y su amor, ya no tenía nada, pero ella se encargaría de que ellos pasaran por lo mismo, eso no se quedaría así, los Tenoh pagarían, Michiru pagaría, nadie saldría ileso de su venganza; estaba comenzando a subir las escalera para comenzar a empacar su ropa y salir de ahí, cuando el timbre de la puerta sonó, vio por la mirilla y vio a Seiya parado, abrió un poco la puerta, saco la mano y tomo la del pelinegro para meterlo rápido dentro de la casa.

- ¿pero qué…? – exclamo Seiya no sabiendo que sucedía, pero se tranquilizó al ver a Mina. - ¿Qué ocurre? ¿Por qué no enciendes ninguna luz? – cuestiono.

- estamos jodidos, todo se ha ido a la basura. – dijo Mina y comenzó a subir las escaleras de nuevo, pero está vez Seiya iba tras ella.

- ¿Qué? ¿A qué te refieres? ¿Qué sucedió? – volvió a cuestionar, esperaba que Mina tuviera una buena idea de cómo hacer pagar a los Tenoh pero ahora que la veía sabía que algo andaba mal, terriblemente mal.

- Seiya, nuestro plan se fue a la basura. – dijo Mina y comenzó a contarle lo que había ideado con su padre, claro que omitiendo lo del secreto de Haruka, sabía cómo era Seiya y más que proteger a Haruka se estaba protegiendo ella, continuo contándole lo de la empresa y al final lo del disparo.

- vaya, pues sí que estamos jodidos. – dijo el pelinegro. – a mí me expulsaron de la familia Kou. – Seiya también le conto a Mina lo que había pasado en la empresa de su padre, lo que habían hecho los Tenoh y como su padre por miedo lo había desconocido como hijo.

- los Tenoh pagaran por todo, ellos tiene la culpa de todo lo que nos está pasando, mi padre y yo nos vengaremos de ellos cuando las aguas se hayan calmado. – declaro Mina con seguridad, con Seiya no tenía nada que temer, sabía que el pelinegro era de confianza.

- me apunto. – declaro Seiya con seguridad, él también quería venganza contra los Tenoh y contra Michiru y sabía que Mina quería lo mismo. - ¿A dónde iras? – cuestiono pues hasta hora se daba cuenta que Mina había comenzado a empacar sus cosas.

- aun no lo tengo claro, pero como comprenderás no puedo permanecer aquí, no con todo lo que ha pasado. – declaro Mina refiriéndose a lo que le había contado hace poco.

- ven a mi departamento, nadie sabe que trabajamos juntos y estarás a salvo, tu padre será boletinado y a ti será a la primera a la que buscaran. – ofreció Seiya, con Mina a salvo él tendría una oportunidad de poder vengarse, ella era la de los planes y si su padre se había atrevido a dispararle a un Tenoh sin importarle las consecuencias estaba del lado correcto.

- gracias. – respondió Mina, agradecía tener a alguien de su lado además de su padre. – aceptare tu oferta. – eso era mejor que un hotel de mala muerte, además contaba con que no estaría mucho tiempo escondida y podrían ponerse en acción.

Seiya y Mina siguieron empacando lo necesario para salir de esa casa lo más pronto posible, no sabían que era lo que los Tenoh estaban tramando y ellos eran ratas a las que querían cazar; mientras ellos planeaban la graciosa huida, Haruka hacía tiempo que había llegado al hospital, se había despedido de Michiru aunque realmente no quería hacerlo, quería estar con ella y verificar él mismo que nada malo iba a pasarle en ese día de locos, hablo con su suegro y le informo de la situación, así como también dejo a varios hombres custodiando la casa, ya que Max había vuelto al lado de su abuelo, Selene a su lado, mientras Akira estaba al lado de Shizuru, Haruka le había pedido a Selene de favor le consiguiera a alguien tan bueno como ella para que vigilara a Michiru, Selene hizo una llamada y le dijo que estaba hecho, la chica que había enviado se llamaba Ayame y Selene la describió como alguien muy buena en su trabajo así que Haruka estaba más tranquilo, lo primero que había hecho era echarle la bronca a su abuelo, a Shizuru y a Natsuki, aunque ellos no se lo tomaron muy apecho y le pidieron que se tranquilizara, pero el rubio estaba lejos de tranquilizarse y menos aun cuando le dijeron que el que había hecho aquello no era otro que Taro Aino, estaba más que claro para Haruka que ese hombre lo que quería era morir, siguió despotricando pero se calmó al ver que Shizuru lloraba por un comentario que había hecho, al parecer las hormonas ya estaban comenzando a hacer estragos en el cuerpo de la castaña.

- lo siento Shizuru, de verdad, no fue mi intención, estaba muy molesto. – dijo la rubia para que su prima dejara de llorar, nunca le había gustado verla así y menos sabiendo que ella era la causa.

- ¿de verdad? ¿No crees que fui una inútil? – obviamente Haruka jamás dijo eso y nunca lo diría, pero el comentario del rubio le dio a entender eso.

- yo jamás dije eso, era más que obvio que ustedes no podían hacer nada, además no quiero que te pongas en riesgo, lo siento. – dijo y abrazo a su prima, tenía que controlarse ¿Cómo quería que Shizuru o Natsuki hicieran algo?

Shizuru se tranquilizó y nadie dijo más, solo se dedicaron a esperar por noticias; era obvio que Sho no podía intervenir, por mucho que fuera su hospital, la cirugía general no era lo suyo, así que solo podía ver y llevar noticias a su familia, así que cuando su colega salió y le dijo como estaba su hermano no dudo en ir he informar a su familia, sabía de cierta persona que se pondría como loco al escuchar el estado de su padre, pero él tendría que tranquilizarlo, Haruka no podía ir por ahí haciendo lo que quisiera solo porque ya se sentía un poco mejor; camino por el pasillo hasta llegar a donde se encontraba su familia y comenzó a explicar cómo estaba Hiro.

- ¿entonces lo van a operar? – cuestiono Haruka de manera incrédula. – ¿hay algo más? ¿Estará bien? – cuestionaba quería saber cómo iban a proceder para el también comenzar a moverse.

- así es, estará bien, ha perdido mucha sangre, pero afortunadamente la bala entro y salió, a simple vista no se logró ver ningún órgano dañado pero no se sabrá hasta que no se abra. – exponía Sho de manera calmada, porque de acuerdo a lo que le había dicho su colega, no era muy grave.

- bueno, era de esperarse, ese imbécil de Taro ni siquiera vio a quien le apuntaba y eso me alegra, gracias a eso Hiro va a estar bien. – decía Takuma recordando que Taro ni siquiera había volteado completamente al momento de disparar.

Después de darles esa información, Sho se fue por el mismo pasillo, quería ver la operación, dejando a su familia sola de nuevo, Haruka le dijo a Natsuki que se llevara a Shizuru para que descansara ya que eso le podía hacer mal al bebé, pero la castaña se negó a moverse de ahí y la peliazul no logro convencerla de lo contrario, así que la rubia solo suspiro y se resignó Shizuru no se iría; resignada le contó a Shizuru y a Takuma lo que iba a hacer, iba a denunciar a Taro Aino a la policía, no podía esperar más ya que si no lo hacía tal vez el tipo podía huir, además de que no sabían si Mina también estaba involucrada y debían tener toda la protección posible, ya después se vengarían de los Aino, después de todo en las investigaciones solían ocurrir "accidentes"

Haruka después de hablar con Shizuru y Takuma y estar de acuerdo con ellos en su siguiente plan de acción marco el número de la policía y les conto lo acontecido, el oficial que le contesto le dijo que tenía que tomar declaración de los testigos a lo que Haruka le dijo que solo había uno, su abuelo y claro la cámara de seguridad de la entrada de su mansión, el oficial estuvo de acuerdo con eso y le pidió acceso al video y Haruka se lo dio, le dijo que después iría al hospital para levantar la declaración de Takuma ya que tenía que ser en persona. La rubia volvió al lado de Natsuki y Shizuru quien se había dormido en el hombro de la peliazul, al parecer el embarazo le estaba pasando factura, se preguntaba si Michiru sería igual, al parecer aun no tenían antojos, pero según le había dicho Saeko no debían tardar con eso, pero en este momento solo quería que su padre estuviera bien, porque pese a que no le dijera a nadie se sentía culpable, ese había sido su plan después de todo y se le había salido de las manos.

- es mi culpa. – dijo a nadie en particular, por orillar a Taro fue que había sucedido todo eso.

- no lo es, tu solo quería vengarte por lo que esa familia le hizo a la tuya, yo hubiera hecho lo mismo de estar en tu lugar. – respondió Natsuki, Shizuru le había comentado lo que estaba sucediendo con su familia.

- van a pagar por todo Kuga, esto no se va a quedar así, los Aino sabrán que con los Tenoh, nadie se mete. – declaro Haruka con frialdad, no tenía pensado hacer más con los Aino pero ahora con eso que le habían hecho a su padre las cosas no se quedarían así.

En otra parte de la ciudad de Tokio, más específicamente en los barrios bajos, en una imponente mansión que estaba custodiada por más de un centenar de hombres fuertemente armados y vestidos de negro, estaba un hombre sentado tras su escritorio fumando un puro y esperando por noticias; en no más de cinco minutos tocaron la puerta y cinco hombres aparecieron frente a él.

- Yuichi-sama. – hablo uno de los hombres frente a él, esos hombres eran de su total confianza y solo ellos sabían todo sobre él.

- hablen. – dijo el hombre con una voz profunda, Yuichi era un hombre rubio, de ojos color miel y mirada dura.

- fuimos a buscar a ese hombre a su casa pero no había rastro de él o de su hija, parece que han huido señor y además de eso, nuestro informante en la policía ha dicho que Taro Aino ha disparado a Hiro Tenoh. – informaba otro hombre, habían ido a la casa de los Aino ya que la fecha para el pago a su señor había pasado y el hombre no se había reportado con el dinero, así que tuvieron que ir a buscarlo.

- ¿Tenoh? ¿Has dicho Tenoh? – cuestiono el hombre, él tenía una deuda muy grande con los Tenoh y para él, ellos eran intocables.

- hai señor, en este momento Hiro Tenoh está en el hospital. – informo otro, había tratado de rastrear a Taro pero parecía como si se lo hubiera tragado la tierra.

- hace tiempo, antes de que yo tomara mi puesto como jefe de la familia, la policía estaba siguiéndome, estaba herido y entre en una casa, esa casa era de los Tenoh, Takuma Tenoh-sama me encontró en su jardín y en lugar de denunciarme me ayudo, curo mi herida y me oculto hasta que yo tuve fuerzas para defenderme solo otra vez. – relataba Yuichi, pues para él esa deuda seguía ahí, además de que había un escrito en cual se decía que todo lo que su familia tenía era debido a los Tenoh. – así que era la familia Tenoh a la que estaba chantajeando… búsquenlo, traigan ante mí a Taro Aino, está afrenta solo se paga con la MUERTE. – sentencio Yuichi, ese hombre había lastimado a la familia a que él le debía la vida y la posición de jefe que tenía ahora, ya que si Takuma no lo hubiera salvado posiblemente ahora estaría muerto.

Mientras su abuelo lo entrenaba para que fuera el próximo líder de la familia, sufrió un desafortunado "accidente"por llamarlo de alguna manera, se lo habían arrebatado y había dejado a un niño de apenas catorce años para que le sucediera, porque su padre había muerto también por un "accidente" él sabía que así era como se manejaban las cosas en la yakuza, pero solo era un niño, asumió su posición como líder y en una reunión a la que lo habían citado poco tiempo después, acudió la policía, había sido una trampa, sus guardaespaldas habían caído defendiéndolo del fuego de la policía y de las personas que lo habían traicionado, un disparo lo había herido en el hombro y estaba perdiendo mucha sangre, como pudo tomo un auto y arranco tratando de escapar, pero no logro ir muy lejos, la pérdida de sangre lo había mareado mucho así que terminó estrellando el auto, por suerte había ganado algo de ventaja, se bajó del auto como pudo y vio una gran verja y sin ponerse a pensar ingreso en ella, así había conocido a Takuma Tenoh, lo había encontrado en su jardín a punto de desmayarse, recordaba que había pensado que era su fin, pero el hombre lo había ayudado, sin conocerlo, curo su herida y nunca le cuestiono nada, por eso y más estaba en deuda con esa familia.

Por otro lado en el departamento de cierto chico pelinegro, la situación se había "calentado" un poco puesto que Seiya y con Mina no estaban de acuerdo, el pelinegro quería atacar durante la fiesta de compromiso que había sido anunciada en todos los diarios y se celebraría dentro de poco, pero Mina al hablar con su padre para informarle lo que estaban pensando, este le dijo que no era buena idea puesto que la situación aún estaba muy reciente y seguramente estarían esperando por ellos, la rubia le había explicado a su compañero esto pero el simplemente no atendía razones, por lo que molesto con la negativa, el pelinegro había salido furioso de su departamento y se había marchado de ahí, tenía que despejarse, el consideraba que esa era una buena oportunidad para vengarse y si sus "amigos" no le ayudarían con su plan, trataría de encontrar a alguien que si lo hiciera, pero antes se divertiría un poco, además ¿Qué mejor lugar para obtener información de hombres peligrosos que un prostíbulo? El lugar al que había entrado se veía más o menos decente, las chicas al verlo comenzaron a rodearlo ofreciéndole sus servicios, cosa que no desaprovecharía, tomo a una de las chicas y la llevo a un hotel, pero antes de satisfacerse, le pidió información sobre algunas cosas y cuando su curiosidad estuvo satisfecha, declaro.

- prepárate Tenoh, porque esto acaba de comenzar. – susurro mientras arrojaba a la chica que se había llevado a la cama e imaginaba que era Michiru.

Continuara…