Hola tomodachis!!
Encantada de leerlas de nuevo xD
También agradecer comono, a todos aquellos k me animasteis con vuestros reviews, gracias a los cuales logro continuar este fic!!
Y ahorita, sin más, os dejo el capp, disfrútenlo!!
Contestación a los reviews anónimos:
Dark cristal uchiha hola tomodachi!! Mil gracias por tu reviews, veo k mi aversión por bakura no es unica xD aunque te dir eque aun falta mucho para k terminen con él... Buneo tomodahi te dejo, gracias de nuevo, By
Evangeline hola! Prmeio k nada agradecer tu reviews, y también decirte k si puse a bakura como el malo es por una razón muy simple, spy demasiado mala para invertarme un amlo, asi k me limito a tomar el de la historia... y eso k ryu bakura es uno de mis personajes favoritos... Anzu, un poko tonta si k es, a mi me gustan los personajes femeninos ocn un poko mas de carácter, tipo sakura, o bulma, pero como vez en mi fic la cambie un poko, asi k ahora em gsuta más... En fin, de nuevo gracias, nos leemos tomodahci, By
Asumy mil gracias por tu reviews, tratare de pasarme por el capp lo antes posible, no recuerdo si lo he ya o no, ya ves mi linda cabeza... pero últimamente tengo problemas para acceder a paraíso ff, en fin ya vere lo k hago, porque estoy deseado la conti!! Bueno tomodahci, gracias por el reviews, nos leemos, By
Fiorella hola tomdachi!! Muchas gracias por el reviews, y tienes razon hay repokas historias de atem/anzu, por eso mismo decidí escribir esta, xk keria leeralguna y no encontraba... En fin, me alegro k te gste m fic y meil garcias pro el reviews, nos leemos amiga, By
Cote koka hola tomdachi!! K bueno leerte de nuevo, como siempre, mil garcias!! Me alegro mucho k te guste tanto el fic y k te gsutara el capp pasado, tenia miedo de k no gustara, pr eso de las luchas... auqneu este ya vuelve a ser romántico, epro habra mas de guerra a partir de ahora... En fin tomodachi, bss, te dejo, By
Canela hola toomdachi!! Vaya, se ve k te gsuta mi fic, lo volviste a releer?? Aun no me lo creo, pero me alegro mucho! Lamento hacerte esperar tanto, se k una semana por capp parece poko, pero sabes, la seman k viene me vpy de vacaciones al pirineo con mi familia, y yo allí me aburro, epro me llevare el portátil y tratere de seguir esta historia y acabarla, y si lo logro, proemto k tendréis dos capp por semana como minimo, promesa! Bueno tomodahci, ahora te dejo, y espero k mejores tus problemas sentimentales, suelen ser muy dolorosos... nos leemos amiga, cuidate mucho, no merece al pena sufrir..., By
Sus recuerdos se hallaban dispersos.
Todavía podía sentir en su sangre la tensión del momento, sin embargo era incapaz de recordar el motivo de tal agitación.
Una espesura cubría su mente y la dejaba incapaz de atender a nada más.
Sin embargo ella debía salir de allí, algo le indicaba que ya era hora de retomar el control, de recordar lo vivido.
Lentamente la niebla fue desapareciendo, y una suave luz se filtro a través de sus párpados, recordándole que el mundo se hallaba fuera, y era hora de regresar a él.
- Anzu! Has despertado! – exclamó feliz una conocida voz a su lado.
- Mai? – preguntó la chica débilmente, mientras sus ojos se acostumbraban a la intensa luz que se filtraba por sus ventanas – Qué ha ocurrido?
- Si te refieres a lo acontecido ayer por la tarde, te diré que Atem logró vencer a Bakura – explicó la rubia a su amiga – Por desgracia este último consiguió escapar, pero creo k tardaremos a verle de nuevo, si es k regresa – opino la chica optimista.
- Volverá – afirmo Anzu sin duda alguna, sorprendiendo a su compañera.
- Quizá – consintió esta – por el momento eso no debe preocuparnos – advirtió – lo más importante es k te recuperaste – ante eso Anzu la miró extrañada – llevas durmiendo desde ayer, y ya pasan del medio día – explicó – Deberías haber visto a Atem, en toda la noche se separó de tu lado, y recién ahora no tuvo más remedió que marcharse para atender unos asuntos, y solo porque Seth le obligó. Se nota que te quiere un montón – termino diciendo con una sonrisa.
Sin embargo Anzu no compartía su alegría; se sentía mal por no haber sido de más ayuda. El día anterior todos menos ella habían participado en la lucha, habían sido heridos en la lucha, y no obstante era ella quien los mantenía preocupados.
- Hablando de Atem – continuo Mai – me hizo jurar que le avisaría nada más despertaras, así k será mejor que valla antes de k se enfade.
- Mai espera! – pidió Anzu una vez las palabras de la chica fueron descodificadas por su cerebro, sin embargo nadie llegó a oírla.
Incorpórose lentamente tan solo para ver como la rubia cabellera de su amiga desaparecía tras la puerta.
No sabría bien como definir su estado en esos momentos y lentamente dejo llevar su cuerpo hasta el balcón, rezando porque los rayos de Ra le ayudasen a entender.
Sentía frustración, pero también consuelo.
Sentía temor pero también alivio.
Pero ante todo sentía miedo.
Miedo a la reacción de Atem al verla.
Durante la batalla, la desesperación y el desasosiego la habían inducido a hablar de más, llegando incluso a revelar asuntos que concernían a su vida pasada...
Pasada, o futura?
Pasada; ya ella lo había vivido anteriormente.
Futura; ya que los hecho sucedieron tres mil años antes.
Demasiada confusión; demasiados interrogantes sin respuesta, y hasta no haber hallado la respuesta a todos ellos, no podía confesarle a él la verdad.
Sin embargo en ese momento de desesperación, se dejo llevar, revelando cosas que ninguna persona propiamente "normal" sabría, incluso le confeso que no era la primera vez que se encontraban.
Sintió la puerta abrirse a sus espaldas, visualizo también a la persona que entraba por ella, pero resistió la tentación de girarse hacia ella.
Tenía miedo; miedo de que el volviese a tratarla mal, miedo a que se olvidara de todo lo que habían vivido, miedo a que le reprochara por no haberle hablado sobre sus secreto, miedo a que preguntara cosas que ella no podía responder, miedo a que sus ojos la mirasen fríos, miedo..., a que su amor por ella se hubiera extinguido.
Se encontraba tras ella; podía escuchar su respiración y sentir su aliento en la nuca.
Cerró los ojos, temerosa de lo que sucedería ahora, sin embargo unos cálidos brazos rodearon su cuerpo estrechándola contra si, desechando sus miedos.
- Te amo tanto – susurro que escucho en su oreja y que provoco palpitantes latidos de su corazón, respiración agitada, y lagrimas de alivió – Anzu..., no sabes como me alegro que despertaras, temía perderte, y de ser así habría muerto a tu lado.
- Perdóname – pidió ella en un mudo ruego atragantada por las lagrimas.
- Por qué? – pregunto él extrañado.
- Por todo – era incapaz de describirlo, pero ansiaba su perdón, que perdonara sus dudas, sus secretos, su debilidad.
- No hay nada que perdonar – negó él firmemente, mientras sus brazos estrechaban el abrazo – Nos salvaste la vida, sin ti no lo hubiese logrado y Bakura nos habría matado a todos, y aun antes que eso – recalcó – ya la habías salvado. Hasta que te conocí mi vida era vacía, carente de existencia, pero a tu lado aprendí que si existen motivos para vivir, para luchar, para morir si es necesario – se detuvo un instante para besar su cuello, y lentamente dirigió sus labios hacia el oído de ella y susurró – Tú eres mi motivo Anzu, tú salvaste mi vida y por ello no debes pedir perdón, al contrario, soy yo quien a de decirte, gracias.
Las lagrima corrían por su cara, demasiadas emociones, demasiada felicidad, sin embargo la duda se mantenía en su mente.
- Pero..., lo que te dije, yo.., tu – no sabía muy bien como expresarlo – tendrás preguntas...
- Como te dije una vez – recordó él comprendiendo a que se refería la joven – No me importa tu pasado, se que ocultas secretos, se que hay un gran misterios cubriendo tu vida; siempre la estúpida sensación de que no es la primera vez que nuestros caminos se entrecruzan, y ciertamente cada día que pasa me convexo más de ello. Nuestro amor es eterno y se que en un futuro, en un pasado no hemos encontrado, y se que tú tienes en tu poder tal información, al igual que se que este no es momento de que yo la conozca.
Confió en ti, Anzu, y tan solo hay una pregunta que enturbia mi mente, a pesar de que confío en tener la respuesta.
- Cuál es? – interrogo ella mientras giraba su cara hasta quedar frente a frente, sorprendida, y agradecida ante la sinceridad del chico.
- Me amas? – fue todo lo que él pregunto.
- Atem yo... – el pesar se había ido; él preguntaba la única cosa que ella se cría capaz de responder sin temor a equivocarse – Con todo mi corazón – fue su respuesta sincera.
- Entonces lo demás no importa – acepto él, sonriente, mientras la liberaba de su abrazo y sus labios se encontraban, en un dulce y cálido beso tan mágico como el primero, o incluso más, ya que sus corazones habían quedado vaciados de cualquier duda existente, y sabían con seguridad que solo ellos eran los ocupantes del corazón amado.
Calma, serenidad, quietud, sosiego, tranquilidad, paz..., amor.
Ese beso los colmaba a ambos de los anteriores sentimientos, el mundo era uno y en él solo habitaban ellos, el sol y las estrellas.
Sus lenguas se acariciaban dulcemente, recorriendo la boca del otro, sus labios se pellizcaban entre si, ansiados del éxtasis que solo su amor les provocaba.
Lentamente las manos del joven fueron descendiendo hasta los muslos de ella, para acariciarlos lentamente, para sentirlos suyos.
Por su parte Anzu recorría con sus labios el cuellos del joven, mientras su lengua insistía en dejar la huella de su paso.
Lentamente sus pasos los condujeron hasta la cama, y a punto estaban de dejarse caer sobre ella, cuando...
- Faraón! – la voz de Shimon se escucho tras la puerta, y ambos jóvenes tuvieron escaso tiempo en separarse y relajar sus miembros, antes de que el anciano entrase por la puerta, encontrándose de ese modo con una sonriente y divertida Anzu, que había recuperado su aspecto habitual, y un furioso Atem que expulsaba chispas moradas por sus ojos. – Faraón! – exclamó de nuevo mientras realizaba una pequeña reverencia, intranquilo por el aspecto del joven.
- Qué ocurre? – pregunto el muchacho malhumorado.
- Su pueblo lo aclama faraón; es necesario que contemplen al hijo de Ra para que sus temores sobre la noche pasada desaparezcan – expresó sus palabras de modo rápido, como si lo más que quisiera fuera alejarse de allí lo antes posible.
- Maldición! – replicó furioso Atem – Acaso no... – tomando aire – esta bien, estaré allí en uno instantes – termino aceptando.
- Por cierto – añadió desde la puerta girando su rostro una última vez - sería conveniente que su esposa también acudiera, el pueblo se sentiría satisfecho dado que su presencia supondría que el peligro ya ha pasado.
Ante eso Atem puso mala cara, dado que no quería molestar a Anzu con sus deberes como faraón, sin embargo la chica intervino.
- Esta bien, no te preocupes, no me importa asistir – lo tranquilizó ella, a lo k Shimon asentía aliviado antes de abandonar la habitación.
Sin embargo Atem permanecía contrariado.
- No tienes que... – comenzó, pero inmediatamente fue interrumpido por la chica.
- No te preocupes, si? – pidió – te aseguro que no me molesta, al contrario. Creo que me sentirá bien saberme útil, aunque solo sea para una tontería como esta – expresó tratando de animarle, mientras se acercaba a él y lo tomaba por la espalda para susurrarle – pero que no se le olvide, grandioso hijo de Ra – recalcando el titulo con afán de molestarle – que tiene usted un asunto pendiente – al mismo tiempo que deslizaba su mano por su pecho muy seductoramente.
- Y podrías recordarme cuál es ese asunto? – pregunto él siguiéndole el juego.
- Su majestad tendrá que recordarlo el solito – se burlo ella separándose de él y encaminándose hacia su vestidor, no obstante no llego muy lejos, ya que Atem la sujeto por el brazo, y de un solo movimiento se coloco frente a ella.
- Nunca podría olvidarme – afirmo él con voz seria, mientras la tomaba del mentón dispuesto a besarla.
- En ese caso – susurró ella – recuérdalo para la noche – y con un simple giro se separó de él, dispuesta a arreglarse como correspondía, no si antes haberle dedicado una sonrisa y un pícaro guiño, cuyo destinatario, por mucho que evitar, termino devolviéndole la sonrisa.
Era simplemente imposible enfadarse estando ella a su lado.
- Su majestad hijo de Ra, bendecido de los Dioses, poseedor de todo Egipto, glorioso faraón; se presenta ante ustedes! – la voz de Shimon retumbaba entre las paredes, y el poderoso clamor que surgió tras sus palabras, fue suficiente para acabar todo el supuesto coraje que Anzu poseía instantes antes.
Sin embargo debía hacerlo, se lo debía.
Pálida y con la cabeza gacha, se dejo conducir por el corredor, mientras observaba a unos pies, que sin duda eran los suyos propios, caminar hacía el griterío de la multitud.
Sintió sus pasos detenerse, y el barullo anterior fue sustituido por un profundo silencio.
Su curiosidad la invadió por el repentino cambio, y no pudo evitar alzar la vista, para lo que sin duda sería una gran sorpresa.
Se encontraba en un enorme balcón del palacio, sin embargo, este a diferencia del resto, daba lugar a una inmensa plaza, donde, a su parecer, se había reunido todo el pueblo de Egipto, el cual se encontraba ahora postrado ante de pies y manos ante el faraón, y ante ella misma.
La realidad le golpeo de golpe; realmente nunca había sido capaz de tomar plena conciencia de quien era él, y del lugar que ocupaba.
Sabía que era el faraón, si, pero en su interior lo seguía viendo como aquel muchacho tímido cuyo pasado le había sido borrado, o incluso como un joven que se hallaba perdido y confuso en un mundo que se le quedaba grande.
Pero él no era nada de eso.
Él era El faraón, hijo de Ra, bendecido de los Dioses, y solo ahora se deba conciencia de ello. Ahora que lo veía vestido con total magnificencia, con su túnica blanca bordada en oro, con sus brazaletes sujetos a piernas y brazos, con sus anillos decorando sus dedos, con su resplandeciente corona brillando al Sol y resaltando aun más las pequeñas partes rubias de su cabello.
Con todo Egipto a sus pies.
Se sintió empequeñecida, se sintió nada, a pesar de que su aspecto era el de una auténtica reina.
Se olvidó por completo de la hermosa y fina seda que formaba su blanco vestido, se olvido de ese maravilloso velo bordado en oro con el que cualquier mujer soñaría, se olvido de esa sedosa y transparente piel que sobresalía entre los cortes del vestido, se olvido de los brazaletes dorados que se encajaban en sus muñecas y sus brazos, al igual que de la reluciente corona fundida en marfil que su cabeza portaba.
Se olvido de todo, y solo se vió a si misma, tal y como era, frente a uno de los más gloriosos faraones que el mundo había conocido y conocería jamás.
Sin embargo una mano tomo la suya, estrechándola con fuerza, y al alzar la vista para visualizar al dueño de la misma, no vió ante ella al glorioso faraón hijo de Ra, ni tan siquiera al majestuoso joven vestido en oro.
Lo único que vió, fue al hombre que amaba.
Y sus temores, desaparecieron ante la imagen del mismo.
- Gracias – susurró él.
- Te amo – contestó ella.
¿Qué importaba el tiempo? ¿Qué importaba el título? ¿Qué importaba el oro?
Lo único importante era el amor que se profesaban, amor que sobreviviría más allá de su cuerpo, más allá de sus nombre, más allá de las pirámides, más allá de sus almas.
Amor que ridiculizaría al tiempo y a las leyes del destino, pues aun cuando todo estuviera perdido, su amor se mantendría llameante como fuente de esperanza para la corrupta humanidad.
Hola tomdachis!!
Espero k os haya gustado es este capp, como ven muy romántico!
Ahora les dejo un aviso, la semana k viene, el viernes me voy de vacaiones, así k el capp de la semana se lo dejaré el miércoles o jueves proximo, ya k luego no podre actualizar hasta el finde de aka a dos semanas como poko, ok?
Pero otra cosa, voy a llevarme el portátil con este fic a las vacas, y como en el pirineo me aburro mucho, tratare de continuarlo y acabrlo allá, y si lo logro les dejare dos o tre capp por semana, ok?
Eso si, espero vuestros revioews con sus animos para animarme a escribir!!
Bueno tomodahcis, es todo por ahora, nos leemos pronto, By
