CAPÍTULO 3: LOVE IS ALL AROUND

"I feel it in my fingers

I feel it in my toes

Love is all around me

And so the feeling grows"

Sin necesidad de pronunciar una sola palabra, John sabía lo que pensaba. Hamish era un libro abierto para él, de la misma manera que lo era Sherlock, podía ver los sentimientos del niño reflejados en su expresión, su postura, y hasta la manera que apretaba los labios como negándose a verbalizar sus deseos.

Sherlock no lo entendía o tal vez lo entendía tan bien que a veces se comportaba como lo hubiera hecho Mycroft con él, esperando mucho perdiendo la paciencia si no veía el resultado que esperaba. Pero Hamish no le iba a dar el resultado que esperaba porque estaba sintiendo mucha inseguridad y miedo y no tenía la más mínima idea de como manejarlo.

-Me van a dejar de querer -dijo la primera vez que se aventuró a expresarlo.

John no pudo responder al momento. Se le había hecho un nudo en la garganta y no podía hablar; la miríada de emociones que lo embargaban lo habían dejado incapacitado.Y el pequeño niño con sus ojos llorosos se quedo parado en medio de su habitación, sólo tenia tres años y medio pero podía romper el corazón de su padre con esa simple frase.

-Claro que no mi amor, eso jamás.

John tuvo que pasar el día entero consolando a su hijo que estaba convencido de que Sherlock lo odiaba y quería abandonarlo.

El día que Mary entró en trabajo de parto John salió corriendo al hospital para acompañarla. Cuando Hamish despertó se encontró solo en la casa con Sherlock. Cuando después de estar sentado en su cama un buen rato después de despertar y nadie abrió su puerta para verlo, se levantó y fue al baño, cosa que podía hacer solo pero le gustaba que papá John lo acompañara. Después bajó escalón por escalón sin que nadie le diera la mano y sintió una tristeza infinita porque sabía que aquello sucedería, que a él lo iban a olvidar.

"It's written on the wind

It's everywhere I go, oh yes, it is

So if you really love me

Come on and let it show, oh."

En la cocina estaba Sherlock, con su típica cara de aburrimiento, al verlo, lo único que hizo fue empujar un plato con un sándwich de mermelada y un vaso de leche, tibia, no fría. Lo observó comer, Hamish terminó y esperó a que algo sucediera pero Sherlock se quedó muy quieto, como pensando y el niño sabía tener paciencia. De hecho también pensaba, cosas que no suelen pensar los niños de tres años y medio. Pensaba en el último libro que había leído, uno de papá John sobre anatomía y sobre los reportes de autopsias que había encontrado en la computadora de Sherlock. Pensaba en lo que había buscado en internet sobre hermanitas y lo horrible que sería tener un bebé en la casa y en como ni su mamá ni su papá ni Sherlock le iban a hacer caso cuando él los necesitara porque la bebé siempre iba a querer algo y ella siempre sería más importante.

-¿Terminaste?

Sherlock preguntó pero Hamish sabía que más bien era una afirmación que daba paso a algo. Se levantó y siguió a su padre hacia la puerta donde le puso un abrigo, gorro y guantes y salieron al frío de Londres. Tomaron un taxi para recorrer las calles tranquilamente en el calor del automóvil, Hamish estaba distraído mirando por la ventana pero cuando el coche frenó bruscamente sintió las manos del Sherlock sosteniéndolo firmemente. El niño fue testigo de la mirada de Sherlock hacia el taxista, dura y cargada de mil reproches que dejo en silencio. Hamish pensó que era su imaginación porque a Sherlock no le importaba si él se lastimaba, ¿verdad?

Llegaron al hospital y Hamish creyó que irían a ver a mamá y a papá John pero Sherlock tomó el camino de la derecha en lugar del elevador y bajaron por una serie de rampas hasta terminar en Patología. Era un lugar prohibido para Hamish pero la mirada cómplice de Sherlock le dijo todo, a él no le parecía mal que viera unos cuantos cadáveres.

-Siéntate aquí y no digas nada.

Sherlock abrió una gaveta y sacó un cuerpo en una bolsa, los ojos de Hamish brillaron con anticipación. Aquello era perfecto, aunque estaba sentado podía ver todo, como Sherlock lo sacó de la bolsa, como lo puso en la plancha, como preparó las hojas de bisturí con sus mangos, las sierras, los separadores y cuando por fin estuvo listo para cortar, le dedicó una mirada.

-¿Estas seguro de que lo vas a soportar?

Hamish asintió.

"You know, I love you, I always will

My mind's made up

By the way that I feel

There's no beginning

There'll be no end

'Cause on my love you can depend"

Por supuesto tuvo muchas preguntas pero sólo hizo las esenciales, sabía de sobra que no debía interrumpir a Sherlock más de lo necesario.

-El corazón es muy grande.

Sherlock lo miró con sorpresa por un segundo, suficiente para que Hamish lo notara.

-¿Eso te dice algo?

La pregunta era obvia pero a veces Sherlock le decía esas cosas para que el niño no se sintiera presionado.

-Claro, puede ser la causa de muerte.

Sherlock asintió. De pronto olvidaba la edad de su hijo, olvidaba lo pequeño que era y lo necesitado de seguridad que estaba pero lo que jamás olvidaba era lo inteligente que podía ser y lo mucho que deseaba un reto para su cerebro.

-¿Era hipertenso?

Sherlock sonrió, de verdad sólo Hamish podría preguntar eso a los tres años y medio.

-No, hay que pensar en otras causas.

Las siguientes tres horas realizaron por primera vez una autopsia juntos y cuando por fin terminaron el estómago del niño hizo un ruido fuerte. Sherlock sintió mucha pena, olvidó el hambre frecuente que suelen tener los pequeños. Hamish parecía avergonzado, sabía que Sherlock no comía a menos de que papá John lo obligara.

-Vamos a la cafetería.

Hamish comió un sándwich,una manzana y leche; Sherlock estaba maravillado con lo mucho que parecía disfrutar aquello. Había cosas similares entre ambos, como esa genialidad que el niño tenía pero eran diferentes en tantas otras que a veces Sherlock se sentía desconectado e incapaz de comprenderlo.

-¿Tienes ya un diagnóstico? -preguntó el niño y muy a su pesar Sherlock sonrió. Su hijo había heredado todas las características físicas de él, era una versión miniatura de sí mismo y eso hacia que John lo adorara a más no poder. Esos ojos lo miraban como retándolo, Sherlock sabía que Hamish tenía ya una teoría pero no podía probarla, para eso necesitaba hacer lo que él hacia; tomar muestras de los órganos, hacer los cortes, prepararlos, ponerlos en laminillas, hacer las coloraciones y finalmente, verlos al microscopio.

-Necesito confirmarlo -dijo y esta vez fue el turno de Hamish para sonreír. Sabía que le encantaba decir los diagnósticos previamente a tener la confirmación, era una manera de presumir lo excelente que era y la capacidad que tenía de averiguar cosas con tal facilidad que parecía que los muertos le hablaban y le contaban sus secretos. Nadie más podía hacerlo así, nadie más tenía esa capacidad.

Hamish podía, estaba seguro.

-¿Tu tienes un diagnóstico?

Esa era la pregunta que esperaba, quería que Sherlock lo dejara decir sus conclusiones, quería demostrarle lo mucho que le gustaba aquello, lo mucho que quería tener algo en común con él.

-Miocardiopatia dilatada, idiopatica, no encontraremos una causa; fue diagnosticado con insuficiencia cardíaca hace 3 años pero por su edad, 28 años, no creyó posible eso y jamás recibió tratamiento, por eso las consecuencias.

Sherlock no tenía nada que agregar, era más de lo que hubiera esperado aunque ahora no dudaría jamás de su talento. Nunca lo había hecho para ser sincero pero le era difícil expresar su admiración por un niño tan pequeño porque en cierta manera hubiera deseado que fuera un niño más común, más normal, más feliz.

"I see your face before me

As I lay on my bed

I kinda get to thinking

Of all the things you said, oh yes I did"

-Tienes razón -dijo secamente pero Hamish no se lo tomó a mal, en cuestiones de trabajo Sherlock era muy serio.- ¿Quieres ayudarme con la histologia?

Sherlock no podía dudar que los ojos de Hamish se iluminaron de una manera impensable, jamás había visto tanta alegría en su hijo, salvó cuando estaba con John. Con John todo era bueno y hermoso, John podía hacer feliz a cualquiera y provocaba en el niño todos los momentos de felicidad de los que era capaz.

-¡Si!

Hamish saltó de su silla y tomó la mano de Sherlock, él se dejó llevar con prisa de vuelta a Patología, el niño medio caminaba medio saltaba mientras aventuraba a comentar las técnicas de tinción que sabía y los resultados que se podían obtener y lo que encontrarían al observar al microscopio.

La noche los alcanzó mientras Sherlock le enseñaba como distinguir miocardiocitos de los miocitos presentes en cualquier músculo, sobre el núcleo de cada célula y de las fibras que permiten la contracción. Hamish se sentía en un sueño, estaba ayudando a Sherlock y aprendiendo más que si estuviera leyendo un libro.

Le empezó a dar sueño, sus párpados se cerraron y se quedo dormido junto al microscopio. Sherlock tardó unos minutos en darse cuenta de que el niño no le estaba respondiendo. Al verlo respirar acompasadamente el corazón le dio un vuelco, habían pasado el día entero juntos y había sido un día perfecto.

"You gave your promise to me

And I gave mine to you

I need someone beside me

In everything and I do, oh yes I do"

Su celular vibró. Un mensaje, de John.

"Es una niña, como dijiste, nació a las 18:51 horas, pesó 2,950 kg y midió 49 cm"

Sherlock cargó con Hamish, no despertó a pesar del movimiento, pero de todos modos caminó muy lentamente mientras recorría los pasillos del hospital y llegó al elevador, por fortuna estaba vacío y pudo subir con el niño si que nadie los molestara. En el cuarto piso había bastante gente fuera de la habitación 410, estaban todos aquellos que eran familia para él, Mycroft, Lestrade, Mike, Harry, la Dra. Hudson; y muchos otros desconocidos de los cuales jamás iba a recordar su nombre, médicos y enfermeras que tenían en alta estima a Mary y a John.

Los ojos de todos se posaron de inmediato en Sherlock y de inmediato sonrieron, si, aquella imagen era digna de recordarse. Estaba casi seguro de que Lestrade había sacado una fotografía con su celular. Harry se ofreció a cargar al pequeño pero contra toda probabilidad, puesto que muchas veces Sherlock había dejado a Hamish con Harry, esta vez se negó. No quería que terminara su día, que alguien más lo cuidara y que su hijo volviera a verlo como a alguien frío y sin sentimiento hacia él. Porque no era así porque la verdad, si alguna vez pudiera expresar correctamente lo que su hijo lo hacia sentir, podría decirle que lo amaba desde que John y él había comenzado a platicar sobre la posibilidad de tener una familia. Era algo inconcebible, el que se pudiera amar más allá de la constricción de la palabra o la definición del sentimiento, lo amaba como jamás podría entender y lo amaba como él sabía amar y a veces no estaba seguro de que el niño lo supiera.

Entraron a la habitación donde Mary había dado a luz a su hija, ella estaba en la cama, totalmente exhausta pero volteó a verlo y le sonrió con calidez.

-Sherlock, ven - dijo ella y le extendió una mano. Sherlock la tomó y se acercó lo mejor que pudo, depositó un beso rápido en su frente y tuvo que retirarse porque sintió a Hamish moverse incómodo en sus brazos.

El pequeño sonido que hizo la bebé llamó su atención y vio cómo John caminaba hacia él, una sonrisa inmensa en su rostro y los ojos aún derramando lágrimas de felicidad.

"Got to keep it movin'

Ooh, it's written in the wind

Oh, everywhere I go, yeah, ooh well

So if you really love me, love me, love me

Come on and let it show"

Era un ser tan delicado, tan pequeñito, tan necesitado de protección. Su hija, una Watson por completo, con su cabellito rubio, su naricita, ese destello de azul que alcanzó a ver en sus ojos en el segundo en que los abrió.

Las abuelas, Watson y Holmes estaban encantadas, siguiendo a John por toda la habitación. Lanzaban exclamaciones de asombro hasta con el más mínimo gesto de la bebé. Sherlock pensó que era todo como la primera vez pero esta vez no estaba aterrorizado porque sabía que podrían hacerlo y que no sería una locura total.

-Violet.

Todos voltearon a ver a Hamish que ahora estaba despierto pero descansaba su cabeza sobre el hombro de Sherlock. John se sentó en el sillón y Sherlock lo hizo de igual manera, dejando a Hamish sobre sus rodillas. Los ojos del niño no podían separarse de su hermana, pensaba lo mismo que Sherlock, que era igual a su papá John y entonces sabía que la quería y la amaba con una fuerza incomparable. Sólo se podía igualar el sentimiento con el amor que tenía por su mamá, su papá John y su papá Sherlock.

Papá Sherlock, tenía mucho tiempo que no lo pensaba así porque creía que no le gustaría que lo llamara de esa manera. Tal vez estaba equivocado, tal vez si le gustaría que le demostrara sus sentimientos. Hamish tomó la mano de Sherlock y no la soltó.

-Violet Holmes-Watson -dijo de nuevo su voz infantil, convencido de que era la elección adecuada.

John y Sherlock lo besaron en la frente al mismo tiempo y Hamish sonrió, su familia era perfecta.

Sherlock dejó la libreta como siempre en su lugar, sin ninguna evidencia física de que la hubiera tomado. Aunque dudaba que lo ignorara por completo, John debía sospechar que estaba leyendo lo que escribía porque al día siguiente se comportaba extremadamente cauteloso, como si observara las reacciones de Sherlock.

Era la segunda vez que escribía algo sobre sus hijos, sobre Hamish y Violet y Sherlock tuvo que secar una buena cantidad de lágrimas antes de aventurarse a regresar a la habitación dónde John dormía. Hamish con él en Patología, entendiéndolo, siendo parte su vida, siendo su hijo como ninguno pudiera serlo de esa manera.

Y el nacimiento de lo más precioso que pudiera imaginar, Violet.

El pensar en la familia Holmes-Watson lo hacía feliz, lo hacía sentir demasiadas cosas que no sabía catalogar. No era necesario catalogarlas, le gustaban sentirlas, le gustaba pensar en John y una vida entera juntos. Tal vez algún día, podría ser algo más que un sueño.

Holmes-Watson.

Así era perfecto.

Aunque tendría que valorar el Watson-Holmes que pensaba que sonaba mejor.

"You know, I love you, I always will

My mind's made up by the

Way that I feel

There's no beginning

There'll be no end

'Cause on my love you can depend"


Gracias por la espera, larga espera!

La canción para este capítulo es Love is all around de Wet Wet Wet, una de mis canciones favoritas de hace como mil años jajajaja

Por favor, no lleven a sus hijos de tres años y medio a su trabajo, y menos si es en Patología jajajajajaja

Ahora, con respecto al apellido, Holmes-Watson, estuve leyendo con este tipo de apellidos compuestos y es legalmente posible y no hay una regla sobre cuál apellido se pone primero pero en general en todos los fanfics leo que lo escriben como Watson-Holmes pero a mi no me gusta jajajaja lo prefiero Holmes-Watson así que lo dejaré de esa manera.

Comentarios bienvenidos!

El siguiente capítulo será un TeenLock con una canción que no puedo creer que me guste, Die Young de Ke$ha.