Naruto y sus personajes son obra de Masashi Kishimoto. Lo único que me pertenece es la idea y la historia, las cuales hago sin ánimo de lucro, con el fin de entretenerme y entretener a quien quiera leerla.
Nota de la autora: ¡Hola lectores! Veo que os gustó el capítulo anterior, era mi primer SasuSaku jajaja... Me alegra muchísimo recibir vuestros comentarios, me alegran el día. Algunos de vosotros estáis esperando el capítulo NaruHina ¿Verdad? Jajaja bueno, pues no os haré esperar más porque aquí llega ;)
Aunque sí me gustaría comentar una cosa... No sé si algunos venís de Tumblr, porque allí publico el enlace de éste fic. Bueno, me he encontrado un comentario en Tumblr que me ha desanimado bastante, diciendo que "yo he leído el SasuSaku y no voy a leer más". Me he sentido decepcionada con mi proyecto y conmigo misma ¿En serio la gente leerá su OTP y dejará de leer el Fic? Quizás pensaba que sería una buena idea hacer ésto pero parece que no lo es tanto... Si hago esta historia es para divertiros y que paséis un buen rato con Kakashi y conmigo... No sé, me desanimó bastante el pensar que perderé lectores... Pero bueno, sé que todo el mundo no es así y sé que muchos de vosotros me leeréis hasta el final disfrutando de mi esfuerzo, porque mi mayor recompensa son vuestros comentarios de apoyo. Así que muchas gracias a todas esas personas que leerán la historia hasta el final, se agradece enormemente.
Sin más, espero que os guste el capítulo.
NaruHina fue mi primera OTP de Naruto; luego conocí el ShikaTema y me volví loca jajaja. Pero a ésta pareja le tengo un especial cariño.
Disfrutad de mis locuras.
Icha Icha Canon
Capítulo II
Naruto y Hinata.
POV General.
Salió de la residencia Uchiha despidiéndose de Sakura. Fue temprano para no encontrarse con la pequeña Sarada y que le entretuviera, esa niña era un amor pero tenía cosas que hacer.
Con la cámara guardada en su bolsillo sin que Sakura se percatara, se dirigió hacia la residencia Uzumaki, donde se encontraban sus siguientes víctimas... Aunque quizás no debería llamarles así, más bien sería algo como afortunados por serle de inspiración... Sí, eso sonaba mucho mejor. Naruto estaría trabajando en la oficina del Hokage, siempre le sorprendería lo lejos que ese pequeño mocoso llegó; se sentía enormemente orgulloso de haber formado parte de su vida. Hinata, se encontraría en la casa debido a que la hija más pequeña aún no tenía edad para ir a la academia ninja, así que no podía dejarla sola.
Llegó a la casa Uzumaki, una de las más grandes de la villa aunque no era menos siendo Naruto el Hokage. Tocó al timbre y esperó.
—¿Kakashi-san?— La Uzumaki abrió la puerta.
—Hola Hinata.— Sonrió y saludó con la mano, Hinata le devolvió la sonrisa. —Venía de visita.—
Ella le hizo un gesto con la mano para entrar y ambos se dirigieron a la sala de estar, donde una pequeña jugaba con unicornios de juguete y muñecas.
—¡Kakashi-san!— Exclamó la pequeña lanzándose a los brazos del mayor. Kakashi la atrapó y le dio un fuerte abrazo. —¿Has venido a verme?— Preguntó la niña sonriente. El ninja-copia asintió y volvió a abrazarla, agachándose para dejarla en el suelo.
—Parece que le gustas.— Comentó Hinata observando la escena. —¿Quieres un té o algo?— Preguntó dirigiéndose a la cocina.
—Eh... Claro.— Dudó en responder.
Él había venido con la intención de esconder la cámara y largarse, pero Himawari parecía que tenía otros planes para él. Le agarró de la mano y le sentó en el suelo con ella.
—Este es Kari, el unicornio más malo de todo el reino y tú eres quien lo controla.— Le dio un unicornio de juguete que ella misma había pintado con rotulador negro, al ninja casi se le escapa una carcajada. —Y ésta es Quan, la unicornia más bonita, yo soy quien la controla y debo derrotarte con la ayuda de Anna, la unicornia más lista y Kiara, la unicornia más fuerte.— Le enseñó tres juguetes más. La primera era de un color rosado, la segunda era verde y la última era blanca.
Kakashi carraspeó, inspiró y espiró para tratar de calmar la risa y seguir el juego a la niña.
—Me llamo Kari y voy a destruiros a todas.— Alzó el unicornio, haciéndolo volar.
—Kakashi-san, los unicornios no vuelan, esos son los pegasos.— La niña le miró con cara de decepción, haciendo que el mayor se sonrojara y bajara el juguete al suelo.
—Lo siento...— Cerró los ojos y suspiró. Estaba haciendo el ridículo.
—¡Empecemos de nuevo!— Himawari le zarandeó el brazo reclamando atención.
—¡Soy Kari y voy a destruir el reino y a todo el que se ponga en mi camino!— Ahora Kakashi hizo que el juguete galopara por el suelo, llegando hacia donde se encontraban las otras tres unicornias en fila.
Himawari agarró a la unicornia de color verde y se tapó la boca, hablando por el juguete.
—¡Jamás! Soy Anna, la unicornia más inteligente de todo el reino y junto con mis amigas no podrás pasar.— La dejó atrás y agarró la violeta. —Yo soy Kiara, la unicornia más fuerte y no podrás derrotarme.— Por último agarró la rosa. —Se presenta Quan, la unicornia más bonita del reino, juntas somos invencibles.— Entonces, la Uzumaki agarró las tres unicornias y se tiró encima de Kakashi pegándole con los juguetes. —¡Kyaaa!— Gritó.
—¡Espera! Auch, Himawari ¡Auch!— Se quejaba el ninja, tratando de no reírse.
—Tienes que hacerte el muerto.— Le susurró al oído, y al instante Kakashi yació tumbado en el suelo.
—¡Oh no! ¡El poder de las unicornias es demasiado! Me... muero.— Hizo una trágica escena y cerró los ojos aparentando estar muerto. La niña se sentó sobre él victoriosa, alzando sus tres juguetes.
—¡Hemos ganado otra batalla!— Cogió el unicornio de Kakashi tenía y se bajó de encima suya.
Comenzó una conversación ella sola sobre quién debía casarse con Kari. Kakashi frunció el ceño confuso —"¿Casarse? ¿No era ese unicornio el malo?"— Se preguntó a sí mismo abriendo un ojo.
En ese momento llegó Hinata con el té. Estuvieron hablando la mayor parte del tiempo de Naruto, de sus hijos, de la paz mundial que había ahora... Terminaron y Kakashi sentía que era momento de irse, pero aún no había cumplido su deber, Himawari le había distraído. Chasqueó la lengua y se levantó del sofá.
—Hinata ¿Podría ir al baño?— Preguntó.
—Claro, es la segunda...— Pero antes de que pudiera acabar la frase Himawari salió disparada.
—¡No, primero yo!— Y se escuchó la puerta del aseo cerrarse.
—¡Himawari!— La Uzumaki fue a regañarla, pero Kakashi le negó con la cabeza.
Resignado iba a despedirse ya.
—Tenemos un baño en la habitación principal, puedes usar ese.— Sonrió Hinata y a Kakashi se le iluminaron los ojos ¿Había dicho habitación principal?
—¡Sí, por favor!— Dijo con un entusiasmo extraño para la mujer, pero supuso que era porque de verdad tenía ganas.
Llegaron a la habitación y Hinata le señaló la puerta del baño, luego fue escaleras abajo.
Kakashi se quedó dentro hasta que no escuchó ningún paso cerca de allí, entonces salió y miró toda la habitación. No había ninguna leja en las paredes a diferencia de la casa Uchiha, pero había una cómoda justo enfrente de la cama, lo suficientemente alta como para que la webcam tuviera un ángulo perfecto. La colocó y la escondió entre algunos libros, encendió el botón y una perversa sonrisa se dibujó en su rostro.
Bajó las escaleras y se despidió de ambas Uzumakis.
—¡Vuelve pronto Kakashi-san!— Gritó la pequeña despidiéndose moviendo su brazo enérgicamente. Hinata también se despedía con la mano, sonriendo.
Al llegar a casa, esperó a que se hiciera de noche.
Cuando la Luna asomó por la ventana, en nina-copia volvió a prepararse una taza de café, encendió el ordenador y apoyó sus piernas en el escritorio, adoptando una postura cómoda.
—Bueno, vamos a ver qué saco de hoy.— Se dijo a sí mismo agarrando la libreta y el bolígrafo con una mano, mientras con la otra daba un sorbo a su taza de café.
Residencia Uzumaki.
Hinata había acostado a los niños y ahora estaba en la cama mirando algo en el ordenador portátil. Eran la una menos cuarto de la madrugada; ella estaba acostumbrada a que su marido tardara, era el Hokage después de todo, tenía muchas obligaciones que hacer.
Kakashi se empezaba a desesperar, no imaginó que Naruto llegara a tardar tanto y aunque él estaba acostumbrado a acostarse tarde, la espera lo estaba matando. Tamborileó los dedos sobre la mesa y se fijó que no le quedaba café, así que fue a por más. —"Seguro que vuelvo y aún está sola"— Pensó para sí mismo dirigiéndose a la cocina. Pero justo cuando se levantó de la silla, escuchó que Hinata se levantaba de la cama. —¡Arg! A la mierda el café.— Se sentó de nuevo y cogió la libreta, la espera merecería la pena con tal de tener el segundo capítulo de su Icha Icha.
Hinata salió de la habitación y a los pocos segundos entró con Naruto. La mano vendada del rubio pasaba por los hombros de su esposa, la cual le llevaba medio a cuestas hasta la cama con una sonrisa dulce.
—Naruto hoy has llegado muy tarde.— Le comentó dirigiéndose hacia su lado de la cama, tumbándose de lado para poder mirar a su esposo.
—Ah... Lo siento Hinata.— Suspiró con pesadez mientras se quitaba el pantalón quedando en ropa interior y camiseta; acto seguido se metió en la cama.
Hinata se incorporó un poco y los dos quedaron sentados arropados con la sábana hasta la mirad de su cuerpo.
—Hoy pasó algo...— Naruto empezó a reír.
—¿Huh? ¿Algo gracioso? ¿Qué fue?— La Uzumaki sonrió expectante.
—¿Qué es esto?— Se preguntó el ninja-copia. —Se suponía que tenía que haber sexo...— Suspiró y se cruzó de brazos; pero de repente se le vino una idea. —¡Claro! Todas las parejas son diferentes, la mujer le pregunta al marido qué tal su día y ellos hablan por la noche, teniendo un momento a solas ¡Es perfecto, es romanticismo!— Se le iluminaron los ojos y comenzó a apuntarlo todo.
Naruto se secó una lágrima que salía de su ojo debido a la risa.
—Veras, resulta que estaba con Shikamaru, serían las once o así... Antes de salir. ¡Bueno! Pues llamaron a la oficina ¿Y a que no adivinas quién era?—Preguntó girándose un poco para mirar mejor a su mujer.
—¿Quién?— Expectante la Uzumaki le observaba con atención.
—¡Temari!— Soltó el rubio, haciendo que Hinata se sorprendiera. —Le llamó para regañarle porque no había comprado castañas ¿Te lo puedes creer?— Naruto soltó una carcajada y Hinata rió por lo bajo. —Si vieras la cara que puso Shikamaru...— Rió de nuevo.
—Ya sabes que a ella le encantan.— Sonrió Hinata tumbándose en la cama.
—Sí...— Naruto se quedó mirando a su mujer durante un instante y sonrió. —Hina-chaaaan~ Hoy he tenido que trabajar mucho.— Una sonrisa zorruna se dibujó en el rostro del rubio mientras se acurrucaba en el pecho de Hinata.
—Pobre Hokage...— Le acarició el cabello y le dio un beso en la frente.
Naruto alzó el rostro para mirarla. El silencio se apoderó de la habitación; el Uzumaki se acercaba a ella con lentitud, Hinata cerró los ojos esperando y él se apoderó de sus labios en un tierno beso. Se incorporó sin separarse de ella, dejándola bajo él.
—Odio estar sin ti, Hinata.— Su mano vendada acarició la mejilla de su mujer a la vez que volvía a besarla.
Sin decir nada, con lentitud el Uzumaki se puso encima de la morena, abriendo sus piernas con delicadeza para ponerse entre ellas. Hinata abrazó por el cuello a su marido y él se tumbó encima, aguantando su peso en uno de sus codos, mientras que la otra mano se enredaba en sus azulados cabellos. Se besaban lento, el sonido del propio beso, sus labios juntarse; era lo único que se escuchaba por toda la habitación.
La mano que sostenía el cuerpo del rubio pasó ahora a acariciar con delicadeza el níveo cuello de la mujer, apartando algunos mechones del cabello para poder bajar despacio con su boca y comenzar a besar esa zona, tan blanca. Hinata emitió un leve gemido, el tacto de los labios de Naruto en su cuello le hizo cerrar los ojos; sus manos se enredaron en los cabellos rubios y ladeó la cabeza para que pudiera tener mejor acceso.
Las caderas del Uzumaki comenzaron a moverse rozando la intimidad de su mujer, ella volvió a gemir despacio, cerrando la boca para que no se escapara ningún sonido más fuerte de la cuenta. El rubio pasó de su cuello hacia el escote de su mujer dando tiernos besos por todo el recorrido, hasta que llegó a su objetivo; donde paró y se levantó un poco para poder desabrochar uno a uno cada botón de la camisa de pijama que llevaba. Se miraban a los ojos mientras el Uzumaki llegaba al último y por fin pudo ver el torso desnudo de su mujer, pues no llevaba sujetador.
Se acercó a ella y volvió a besarla, ésta vez pidiendo permiso con su lengua para entrar; ambas se entrelazaron, hacían círculos y bailaban en la boca ajena, haciendo que la morena emitiera leves gemidos que morían entre los besos del Uzumaki. Deshaciendo el beso, el rubio volvió a hacer un recorrido hasta los pechos de Hinata, esta vez dando alguna que otra mordida, sonriendo en la piel de ella cada vez que escuchaba un gemido. Agarró ambos y los juntó, lamiendo uno y después el otro, succionando un pezón y después el otro, pasando la lengua por ambos; Hinata permanecía con los ojos semi-abiertos sonrojada y notaba su intimidad mojarse cada vez más.
Naruto dejó uno de sus pechos libre y bajó la mano hacia la intimidad de ella, tapada aún por toda la ropa. Comenzó a rozar su dedo índice notando la humedad mientras continuaba su labor con uno de los pezones. Hinata cerró los ojos con vergüenza, siempre la sorprendía aunque llevaran años casados. Sus gemidos comenzaron a ser más audibles cuando la mano de Naruto se adentró en el pantalón de ella apartando la braga para introducir un dedo dentro.
—Na...ruto...— Gimió diciendo su nombre.
El rubio se apoderó de sus labios con algo más de pasión. La tomó por la nuca para acercarla más a él y profundizar el beso mientras la otra mano seguía masturbándola. Comenzó a sentir como su miembro se agrandaba, el bóxer le estaba molestando por lo que trató de quitárselo; posó la cabeza de ella con delicadeza en la almohada y trató de llegar a la ropa interior. Hinata deshizo el beso para poder ayudarle, el Uzumaki se puso de rodillas en la cama y ella le bajó el bóxer, quedando el miembro de él en frente de ella. La morena se sonrojó y miró hacia otro lado.
Naruto se rascó la nuca con las mejillas levemente rosadas y rió nervioso.
—Como si fuera la primera vez.— Hinata le miró aún más sonrojada y cerró los ojos fuerte.
Kakashi miraba con detenimiento cada escena. Era tan diferente de lo que vio en Sasuke y Sakura... Ellos eran mucho más pasionales y rápidos, aunque también era de decir que el ansia que tenían de verse ayudaba. Naruto y Hinata sin embargo eran dulces y lentos, Naruto la trataba como si se fuera a romper en cualquier momento. El ninja-copia apuntaba todo en el cuaderno.
Sin que Naruto pudiera reaccionar, la Uzumaki comenzó a introducirse la erección de él en la boca. El rubio trató de pararla por los hombros pero la humedad de su boca se sentía demasiado bien como para parar. Succionó la punta y al sacarlo de su boca comenzó a hacer círculos con la lengua en el glande mientras le miraba. Sus ojos blancos como la Luna se encontraron con los azules de él.
—Al final... vas a ha..cer que...— Naruto cerró los ojos con fuerza y delicadamente apartó a su mujer de él.
—¿No te gusta?— Preguntó ingenua mientras el rubio volvía a tumbarla.
—Me gusta demasiado.— Se acercó a ella mientras bajaba sus pantalones y sus braguitas a la vez y le susurró. —Ese es el problema.— La voz del Uzumaki se había vuelto más ronca y el notarlo así hizo que la morena se mojara todavía más.
La lengua del rubio comenzó a jugar con el lóbulo de su mujer, bajando ahora por el cuello con tiernos besos, pasando por sus pechos y deteniéndose ahí jugando uno de los pezones; siguió bajando con suaves mordiscos en su abdomen hasta llegar a su intimidad. Hinata se tapaba la boca con ambas mano, se incorporó apoyándose en el cabezal de la cama quedando sentada mientras su marido empezaba a lamer toda su intimidad, deteniéndose en el clítoris, succionándolo.
Un suspiro salió de sus labios, cerró los ojos y sintió el placer, la lengua del rubio hacía maravillas en su bajo vientre y no pudo evitar agarrar con una mano los cabellos de su marido y comenzar a mover las caderas, pidiendo más. El Uzumaki, orgulloso de las reacciones que provocaba en su mujer; continuó su labor introduciendo dos dedos en su interior mientras seguía succionando el clítoris.
—Sigue...— Le pidió tímida.
Los gemidos de ella comenzaron a inundar la habitación, aún tapándose con una de sus manos los sonidos lograban escaparse entre sus dedos y llegaban a los oídos del rubio; quien no pudo aguantar más y se separó de ella.
—Adoro tu sabor, Hinata.— Comentó relamiéndose los labios, haciendo que la Uzumaki se sonrojara.
—Naruto... Hazlo ya...— No le miraba directamente a los ojos. Sus manos rodearon el cuello de su marido y lo atrajo hacia ella enredando sus piernas en las caderas de él.
El rubio, con una sonrisa dulce comenzó a besarle desde su frente hasta sus labios, fundiéndose en un beso mientras la penetraba con lentitud. Hinata ahogó sus gemidos en la boca de él y él ahogó su gruñido de placer en la de ella. El vaivén comenzó lento y relajado, acostumbrando la pequeña intimidad de ella a la anchura de su miembro, la notaba estrecha y eso lo excitaba más.
—Eres preciosa.— Apoyó sus brazos a cada lado del cuerpo de ella; ella se recostó quedando tumbada, aún con las piernas enredadas en su cintura.
—Naruto...— El rubio besó su mejilla con dulzura, pegando ahora su frente a la de ella. Hinata le miró a los ojos y Naruto pudo notar la excitación en ellos.
El ritmo comenzó a incrementarse, las penetraciones del Uzumaki hacían que la morena gimiera cada vez menos pausado, jadeando su nombre; llevándolo a la locura. Sus ojos blancos le seguían mirando y él notaba que se derretiría en cualquier momento. Acarició su mejilla y ella cerró los ojos notando el tacto, bajó la misma mano por su torso agarrando su pecho y jugando con el pezón mientras seguía penetrándola cada vez con más intensidad.
Su mente comenzó a desconectar, lo único que notaba ahora era le excitación; tener a su mujer debajo de él gimiendo su nombre, pidiéndole más. Notó una corriente eléctrica en todo su cuerpo que le hizo agarrar las caderas de Hinata con fuerza e incrementar el ritmo y la fuerza de las penetraciones. Ella dejó caer las piernas a un lado y él pasó a agarrarle los muslos.
—Más...— Pidió ella arqueando la espalda, cerrando los ojos.
Él gruñó en respuesta y siguió con el ritmo.
—Hinata, no aguanto.— El rubio no quería cerrar los ojos, quería acabar viendo cómo su hermosa mujer acababa con él.
—Yo tam...poco oh..oh...— Hinata casi no podía articular palabra debido a las fuertes embestidas que ahora su marido le estaba dando.
Agarró con fuerza las sábanas, sintiendo el puro placer de acabar, su cuerpo se tensó, abrió los ojos de golpe y emitió un sonoro gemido que Naruto tuvo que acallar con un beso. Hinata en ese momento le abrazó por el cuello y le susurró.
—Ho-ka-ge...sama, córrase donde quiera.— Separó cada sílaba con sensualidad, dando una pequeña mordida al lóbulo de su oreja.
Naruto gruñó con fuerza, saliendo de ella; esa frase dicha con ese tono tan sensual era lo que le hacía falta para que una chispa cruzara sus neuronas y le hiciera llegar al éxtasis. Salió de ella con rapidez y derramó toda su esencia en su vientre, salpicando sus pechos, llegando incluso a su labio inferior. Cerró los ojos con fuerza, masturbándose para acabar del todo.
—Eso no me lo esperaba.— Comentó Hatake sorprendido mientras asentía con la cabeza.
El rubio se tumbó en la cama boca arriba, mientras la Uzumaki sacaba unas toallitas húmedas que siempre guardaban en la mesita de noche de ella. Le ofreció un par a su marido mientras cogía algunas para ella y se limpiaban las evidencias.
—Eso último...— Hinata se sobresaltó y se puso colorada. —Tienes que decirlo más veces.— Naruto se acercó a ella por la espalda y le besó el hombro.
—Trataré...— Comentó realmente sonrojada.
Le dio las toallitas sucias al rubio y éste se levantó para tirarlas al váter mientras ella se vestía.
Ambos se tumbaron en la cama y Naruto acurrucó a Hinata entre sus brazos, dándole tiernos besos en su cabeza hasta que se quedó dormida en su pecho, él sonriente se apoyó en la cabeza de ella.
—Te amo, Hinata.— Sonrió y apartó un mechón de su cabello azulado, le dio un beso en la mejilla y dejó que el sueño se apoderara de él también.
Residencia Hatake.
Kakashi terminó de anotar todo sorprendido. Desde luego se estaba dando cuenta de que cada pareja era un mundo. Sonrió victorioso de tener tantísimas ideas para su libro; el segundo capítulo sin duda iría de Naruto y Hinata pero claro... También debía inventarse nombres falsos, ya lo vería en otro momento.
Miró el reloj y vio que era bastante tarde, las dos de la mañana. Apagó el ordenador, recogió la taza de café y volvió a su habitación. Tomó el cuaderno y repasó tanto la parte de Sakura y Sasuke como la que acababa de apuntar; era todo tan diferente ¡Y eso era genial! Pero estaba claro que necesitaría más ideas para capítulos diferentes ¿Quién podrían ser los siguientes?
Se durmió con esa duda en la cabeza.
¡Hola caracolas!
Madre mía... ¿Qué he hecho? NaruHina es una pareja llena de amor y dulzura, y yo voy haciendo cochinadas con ellos ¡Jajajaja! ¿Qué tal? Hacía mucho que no escribía sobre ellos y me ha traído muy buenos recuerdos porque mis primeros fics (cuando tenía 15 añitos) siempre eran de éstos dos... ¡Los amaba! En serio, escribir éste fic ha sido como viajar en el tiempo, pero supongo que con más perversión xD. Espero que os haya gustado, de verdad.
Agradecimientos:
* Anamicenas: ¡Clauuuuu! No sé qué sería de mí sin ti... Adoro tus comentarios como siempre te digo, me llenas de ganas de seguir escribiendo y a veces me sonrojas y haces que quiera llorar de lo tierna que eres jajaja. ¿Qué te ha parecido éste lemmon NaruHina? Creo que ésta pareja te gusta más, así que espero que lo hayas disfrutado jeje. ¡Gracias por todo! Por leerme, por comentar, por darme consejos, por ayudarme... Gracias. n_n
* RukiaMK: Mi loquilla jajaja. Tus comentarios son la leche, estoy deseando ver qué me pones en el siguiente xDDD, de verdad que me desorino contigo ¡Jajajaja! Oye, muchas gracias a ti también por toda la ayuda que me das, eres una dulzura y espero de todo corazónnnnn que éste lemmon también te haya gustado, jejeje. ¡Gracias por pasarte y por esos comentarios tuyos tan geniales!
* Mister-Walker: "Zabrozongo" ¿Puedo robarte esa palabra? Leí tu review de buena mañana y si me ves a mí sola riéndome en la cama... ¡Jajajaja! Qué risa, madre mía. Muchísimas gracias por pasarte y me alegra enormemente que el capítulo anterior te gustara de esa manera, de verdad estoy muy contenta. Espero que éste te parezca igual de bueno ¡Gracias por comentar!
* Hinata Hyuga -NxH: Por tu nombre puedo saber que esperabas éste capítulo jeje. ¿Qué te ha parecido? ¡Espero no haber decepcionado a un fan NaruHina! Gracias por pasarte. n_n
* Francys Duran: ¡Heeey! Me has hecho sonrojar con lo de "Kishimota" jajajaja. ¿De verdad te gustó? ¡Genial! Estoy muy contenta de que mi primer lemmon SasuSaku haya tenido buena impresión. Espero que el NaruHina también sea de tu gusto. ¡Gracias por comentar y pasarte!
* Sadnezzz: Me recordaste que Jiraya está muerto... Pero la verdad es que Jiraya jamás hubiera conseguido lo que está a punto de hacer Kakashi ¿Verdad? Kakashi es como una ratita espía, se aprovecha de la confianza para ¡Zas! Espiarles mientras están haciendo cosas cochinas... Jajajaja. Me alegra que te haya gustado y muchas gracias por comentar, siempre es genial recibir comentarios de gente que se incorpora; así que ¡Gracias! :D
En resumen: ¡Gracias a todos!
- Próximo capítulo: ¿Qué os gustaría? Tenía pensado hacer una de las parejas que más me sorprendió que surgieran canon KibaTama (No son matrimonio pero sí son pareja) ¿Qué os parece? ¡Dejad vuestros comentarios opinando!
PostData: Los fans ShikaTema deberéis ser pacientes... Ese lemmon tardará, pero os aseguro que será uno de los mejores que leeréis. ¡Prometido!
