Me miro confundida.
Como si la idea de que ella y yo fuésemos a salir por ahí, no como paciente y profesional, sino como hombre y mujer, fuese la idea mas descabellada del mundo.
El largo silencio que hubo despues de su pregunta, me dejo sin aliento y sin esperanzas.
Me estaba consumiendo por esa mujer, la queria en mi vida. Queria saber que seria sentir esos labios. O simplemente el tacto de su mano sobre mi.
Y entonces me di cuenta que no podia aceptar un rechazo. No podria asimilarlo. Lo que estaba sintiendo por ella pareció florecer cuando la vi salir con Seiya de aquella capilla y posterior cuando vi aquel retrato sobre su escritorio. Todo estaba volviendose claro, me estaba enamorando de ella. Y la verdad no bastaba estar enamorado para sentirme ya celoso.
Mi manos empezaron a temblar esperando un rotundo NO...
Entonces me di cuenta que habia ido demasiado lejos. Yo y solo yo era el que estaba imaginando cosas que no existian. Yo solo yo, habia visto esta relacion como no profesional. Yo solo yo, era un paciente. Nada mas. Nada mas. Nada mas...
Un paciente nada mas, repetia la voz de mi conciencia.
Me empeze a revolver en mi asiento, y solo podia mirar la pared donde sus logras estaban escritos. Aun asi sentia su mirada clavada en mi.
Tendria que decir algo, pero ya no me quedaban palabras, solo pensamientos de los cuales solo podia plasmarlos de la forma que lo hago.
El reloj de arena aun tenia minutos de vida. Y yo no me creia capaz de aguantarlos.
Al parecer ella no iba hablar. Pero no tenia ganas de irme. Y aunque me creia capaz de no aguantar el resto del tiempo no me queria marchar.
Y si ella queria hacer de cuenta que la pregunta no habia existido tal vez con dolor y pesar podria seguirle el ritmo.
Suspire largo y profundo.
- ¿ Tiene amigos Serena ?
Se escucho un suspiro de alivio y a mi me partio en dos. Ella no queria contestar mi pregunta y estaba esperando que yo lo dejara pasar.
Ella no me quería. Pero era un hombre fuerte. Seguiria alli hasta que el reloj quedase quieto.
- No en mi pais. - contesto
- ¿no tienes? ¿En la iglesia tampoco?
- No. En la Iglesia solo hay conocidos. Aunque vaya hace 12 años, el unico amigo que tuve era Natan y ya sabe como termino eso. Mi amiga alli adentro es Mina.
...¿Y Seiya?...
- Ya veo... Pero pareciera que tuviera mas...
- Son buenos conocidos. Pero la palabra amigos es muy grande.
- Yo tampoco tengo amigos. Pero a diferencia de ti, Serena, yo tampoco los tengo en el extranjero. Una vez tuve una amiga cuando tenia 17 años. Era una gran amiga, me llevaba bien con ella, y la veia a diario en la escuela. Pero...
No se porque habia recordado eso. Habian pasado 13 años. Tal vez tenia algo que ver. Pero el recuerdo de la memoria olvidada de mi amiga de la juventud, me hizo ver que aun me dolia esa relacion que habia tenido.
- ¿Pero...?
- Pero ya no la vi como amiga. Sino como algo mas. No se si estaba enamorado. Pero ya no me satisfacía ser su amigo, no me alcanzaba, no me llenaba el alma. Necesitaba tenerla junto a mi de otra forma. Mas aun ella era imprescindible para mi. La adoraba y no pasaba dia sin ella. Entonces un dia sin que yo lo esperara ella se declaro ante mi. No sabe cuan grande fue mi sorpresa. Yo no iba a decirle nada, ya que no iba a arruinar nuestra amistad. Pero cuando ella lo hizo, suspire de alivio, y la emocion era in controlable no le dije nada, simplemente la abraze muy fuerte y por primera vez en mi vida me senti lleno, satisfecho. Tenia lo que queria.
- ¿Y que ocurrio?
- Ocurrio que yo queria mas. Mas de todo. La necesitaba junto a mi, pero tambien necesitaba su amor. Pero ella era muy limitada. Era su pareja pero no me daba lo suficiente. En cambio tenia amigos al que trataba mejor que yo. A veces ni siquiera me llamaba para ver como estaba. Al principio me consumia. Pero cuando el tiempo empezo a pasar, yo tampoco la llamaba. De vez en cuando nos encontrabamos y no hablabamos sobre lo que estaba sucediendo, disfrutabamos el tiempo juntos. Y cuando tenia 19 no aguante mas esa situacion. Deje de llamarla o escribirle por completo. No la veia y ni tenia interes. Un dia apareció y por una idiotez discutimos. Y esa discusion se hizo tan grande que dimos por terminada la relación. Y es donde me dijo que nunca me habia querido como algo mas. Ella se habia dado cuenta que yo estaba enamorado de ella y habia querido hacerme "feliz" pero no lo habia logrado. Seguia viendome como un amigo. Eso me debasto. Furioso le dije que se marchara.
- ¿ Y que mas paso?
- Me dijo que ella queria seguir siendo mi amiga. ¿ Como podria hacerlo? Si creo que desde siempre la vi como algo mas. Y con lo que habiamos vivido yo no podia verla como amiga. Y nunca mas supe de ella.
- ¿Como se llama la joven?
- Hotaru.
- Tal vez Hotaru, le halla dicho la verdad. Queria hacerlo feliz y se le ocurrio esa idea. Pero no pudo obviamente sostenerlo.
- Pero ¿por que mentirme de esa forma? Hubiese preferido ser su amigo eternamente.
- ¿No se hubiese sentido mal? Es dificil ser amigo de quien se esta enamorado.
- Aun asi, no me hubiese importado. Simplemente era feliz si yo a ella le importaba, si ella sabia quien era yo, si ella me queria, aunque sea, como amigo. Yo con eso me conformaba. Si queria mas, pero me conformaba. Cuando probe la otra mitad, es obvio que no quise volver al tiempo anterior.
- ¿Aun piensa en ella?
- No. Ya no mas. Le he olvidado. Ahora la recorde y por un momento su traicion me dolio de nuevo. No se porque la recorde.
- No pienso en ello como una traicion. Ella quiso hacerlo feliz, pero es humana y se equivoco. Si, a usted le dolio, pero el tiempo ya ha pasado. Es hora de perdonar y olvidar ¿no cree?
- No. No lo creo. Cuando alguien me hiere, dificilmente puedo perdonar. Creo que jamas he perdonado a nadie.
- Que tristeza. ¿no sabe perdonar señor Chiba? Eso es muy triste.
- No para mi.
Se levanto de su silla y se dirigio a una pequeña biblioteca detras de su escritorio y saco un libro mediano.
Me lo tendio.
- Lealo por favor. Tomelo como parte de la terapia. Lea lo que quiera y luego me dice que tal le fue.
Lo tome con cuidado. No queria leer nada. Pero tal vez si ella me lo recomendaba me hacia bien.
El libro rezaba : " El Milagro Del Perdon. Y algo mas"
- Gracias.
- Cuando paso lo de Hotaru ¿fue cuando empezo a tener esas ideas del suicidio y demas?
- No. Fue mucho mas antes. Hotaru me hizo ver que todo tenia un lado positivo. Y deje esas locas ideas de lado.
- Y ¿no puede agradecerle eso en vez de tener esos recuerdos tan malos de ella?
- A veces Serena, lo malo penetra mas que lo bueno. Aun sigo enojado. Y mas aun enojado conmigo mismo.
Asintio silenciosa pero no me miraba. Tomaba notas en su cuaderno.
- El reloj se ha detenido-
Levante la vista para comprobar que era cierto y me encontre con su mirada triste. Rapidamente cambio para mirar el atardecer de ese dia.
- Es hora de irse - susurre mientras me levantaba.
Tome mi maletin y me encamine hacia la puerta. Con el corazon fallecido...
Cuando alcanze el pomo de la puerta solo pensaba saludarla con un escueto " hasta mañana" pero en cambio escuche su voz.
- Me encantaria salir con usted. Pero... Debe saber que no salgo con pacientes. Y usted debe arreglar sus problemas primero.
Mi corazón reboso de alegria. Aquella oracion no era un rechazo. Me decia dos cosas: que debia dejar la terapia para invitarla a salir y debia hablar las cosas con Rei.
Me di vuelta y pude comprobar que mis pensamientos eran acertados cuando me dedico una sonrisa llana y limpia.
- Lo hare. Recuerda que tienes una cita conmigo...
- Cuando usted lo disponga - susurro.
Antes de cruzar el umbral sabia algunas cosas...
1) Dejaria terapia.
2) Hablaria con Rei.
3) Lucharia porque Serena fuese mia y solo mia.
