CAPITULO 4: PLEASE DON'T SAY YOU LOVE ME
"Summer comes,
winter fades
here we are just the same.
Don't need pressure don't need change,
so let's not give the game away."
Estaba hundido en el sillón del camión, en la última fila, ignorando la vibración de su celular porque sabía que la llamada era de Harry y no tenía la fuerza necesaria para explicarle a su hermana qué había sucedido y que simplemente no podía hacer otra cosa más que regresar a casa a esconderse en su habitación hasta que fuera necesario ir de nuevo a la escuela cuando el verano terminara.
Para lo cual no faltaba mucho la verdad. Había convertido el viaje de unos días en varias semanas, a costa de Mycroft, de otra manera no habría tenido mucho dinero para mantenerse en la casa de playa. Pero el amigo de Harry parecía muy complacido por mantenerlos a los seis si de esa manera podían permanecer juntos. No lo podía negar, pero en el mundo real todos ellos serán siempre criticados por ser quiénes eran; sin embargo, en ese lugar podían simplemente olvidarse de los demás, de sus reglas y convencionalismos.
John maldijo por lo bajo cuando en su ipod comenzó a sonar una canción que no quería escuchar porque parecía que hablaba de la mentira que había vivido, la mentira que había creído porque lo hacía feliz.
Las lágrimas rodaron por sus mejillas y empezó a sorber por la nariz sin importarle si era demasiado ruidoso y los pocos pasajeros del camión podían escucharlo. Quería llorar todo lo posible antes de llegar a casa, antes de tener que enfrentarse con su madre y las multitud de preguntas que le haría por su repentina aparición.
Si hubiera podido olvidaría todo, esos días, esas noches, simplemente borrarlas de su mente y no volver a pensar en ellas ni por equivocación. Pero no quería olvidar realmente, no quería porque había sido algo bueno y por primera vez no se sentía avergonzado por ser quién era y todos a su alrededor lo aceptaban de esa manera.
Y se había permitido creer que Sherlock sería alguien permanente en su vida.
¡Pero qué estúpido había sido!
Toda su esperanza, porque esperaba cosas que jamás debía haber pensando, fue rota cuando esa mañana abrió la puerta y se encontró la realidad ahí parada en el porche, sonriendo.
-¿Puedo ayudarte? –dijo John cuando vio que la persona parada frente a él no parecía dispuesto a hablar. El chico sonrió. John fue abatido en sus pensamientos por un momento, esa sonrisa, era lo segundo más hermoso que había visto en su vida. Claro, lo primero era Sherlock, siempre Sherlock. Pero era imposible negar que la nariz larga y recta que estaba viendo y los imposible ojos azules eran de una belleza singular. Pero la sonrisa, por todo lo sagrado, era cautivadora.
-Lo siento, por un momento olvidé que no me conoces, yo siento como si te conociera –dijo él y John se sintió demasiado confundido.- Sherlock parece no tener otra cosa de hablar más que de ti, a tal grado que debo confesarte que comienzo a ponerme celoso.
Cuando el corazón se rompe puede ser algo muy sutil, de repente no hay más latido acompasado y rítmico dentro del pecho, simplemente un vacío tremendo y una frialdad comienza a recorrer el cuerpo en vez de la sangre cálida.
-¿Quién eres? –preguntó John con la poca voz que logró salir de su boca. El chico volvió a sonreír pero esta vez John sólo sintió escalofríos desagradables.
-Victor –dijo y al no obtener ninguna evidencia de reconocimiento por parte de John quien obviamente no había escuchado su nombre jamás.- El novio de Sherlock.
John le cerró la puerta en la cara. Corrió a la cocina para encontrar a un Sherlock bostezando y buscando algo que beber en el refrigerador.
-Tu novio esta afuera, quiere verte –dijo con la voz afectada por los sentimientos que lo recorrían. Quería ver a Sherlock reaccionar ante aquello, quería ver algo en sus ojos que negaran lo que acababa de decir, quería escucharlo decir que Victor no era su novio sino un loco alucinado que estaba obsesionado con él.
Pero no fue así. Por un segundo John vio arrepentimiento en los ojos de Sherlock y entonces comprendió que no era un mentira y que el chico con el que había hablado era verdaderamente el novio de Sherlock.
¡Pero qué estúpido había sido!
Sherlock había cerrado la puerta del refrigerador lentamente pero John no le dio tiempo de decir nada, corrió a la habitación que habían compartido cuando los otros amigos de Harry regresaron a sus casas y empezó a aventar su ropa en su maleta. Si olvidaba algo, Harry tendría que llevarlo de regreso.
Las voces inundaron la habitación y John sintió un vuelco en el estómago. Esa habitación quedaba directamente encima del porche y estaba escuchando lo que decían.
-¿Qué estás haciendo aquí? –preguntó Sherlock con algo reproche en la voz.
-¿Acaso no puedo extrañar a mi novio? –respondió la voz de Victor.
-No debiste aparecer así de la nada –dijo Sherlock y esta vez era claro que comenzaba a enojarse.
-Sé que no te gustan las sorpresas pero no pensé que lo tomarías tan a mal –dijo Victor. No sonaba herido, más bien divertido por haber sacado a Sherlock de su normal estabilidad emocional.
-No lo tomo a mal, es simplemente que … -la voz de Sherlock fue interrumpida y los sonidos claros de los labios intercambiando un beso fue demasiado para John quien cerró la ventana de un golpe.
"There used to be an empty space,
a photograph without a face,
but with your presence and your grace,
everything falls into place"
Las palabras de la canción lo regresaron al momento en el que estaba. Ahí, en la carretera, con la oscuridad rodeando el camión, parecía ya estar lejos de la playa, de esa casa dónde pensó que todo estaría bien y nada ni nadie lo iba a lastimar una vez más. Debió saberlo, que no iba a durar, porque finalmente Sherlock iba a la escuela en un internado en Oxford y él tendría que regresar a su instituto común y corriente donde los chicos creían que había molestado sexualmente a Jim. Aunque tal vez ya lo habían olvidado, no era como si Jim fuera el más popular entre los estudiantes, la verdad era que a nadie parecía agradarle. En cambio John siempre había gozado de un buen grupo de amigos, cosa que no había servido para nada cuando las cosas se pusieron mal y los únicos que se quedaron a su lado fueron Molly y Mike.
Su celular vibró una vez más y por fin se cansó de aquello así que lo respondió sin revisar primero de quién era la llamada.
-Harry estoy bien, sólo que tenía que regresar a casa, lo siento –dijo al instante.
-¿Estás ya en tu casa? –preguntó la voz de Sherlock y John sintió una patada en el estómago. Demonios, estúpido y más estúpido, había contestado una llamada de Sherlock.
-No –dijo John cuando el aire volvió a entrar y salir con regularidad de sus pulmones y pudo articular sonidos- el camión no salía hasta las 3 por lo que llegaré a Londres cerca de las 6.
-Le avisaré a tu hermana, esta completamente enloquecida porque no sabe nada de ti –dijo.
-Gracias –dijo John y de repente no supo qué más decir. Quería decir muchas cosas, por ejemplo preguntar la razón por la que no pudo informarle que tenía un novio con el que se mensajeaba todas las noches después de que John se quedara dormido; después de que John se quedara dormido a su lado cansado de las interminables sesiones de besos y caricias que compartían al cerrar la puerta de la habitación. Eso quería gritarle, porqué, porqué lo había besado de aquella manera para luego mandarle mensajes a su novio.
-John… -intentó decirle pero no estaba listo para escuchar una excusa o peor aún, la verdad, porque Sherlock no iba a decirle una mentira para condonarle una tristeza, le diría tal vez que había tenido una pelea con Victor y que lo estaba usando para olvidar aquello. John cortó la llamada. Era horrible imaginar lo que podía decirle y sería peor escucharlo lo que verdaderamente iba a decirle, así que mejor no lo haría y ya, era todo, no lo haría.
Las lágrimas regresaron a sus ojos y así permaneció hasta que tuvo que bajar del camión y tomar el metro hasta su casa.
Su madre lo dejó entrar sin preguntarle gran cosa, John estuvo en cuestión de minutos en su cama, en la oscuridad, tan solo con sus recuerdos.
"Just please don't say you love me,
because I might not say it back,
doesn't mean my heart stops skipping when you look at me like that.
There's no need to worry when you see just where we're at.
Just please don't say you love me, me because I might not say it back"
A media noche se despertó y tras media hora de dar vueltas en su cama se dio cuenta de que no iba a poder volver a dormirse. Era extraño, sentía como si alguien lo estuviera mirando pero no era posible, ¿verdad?
Prendió la lámpara junto a su cama y la luz bañó el rostro de Sherlock que estaba sentado en la silla de su escritorio, totalmente en silencio. John tuvo que acallar un grito cuando lo vio, demonios, ¿qué estaba haciendo ahí?
-El siguiente camión a Londres salió a las 6, llegué a alrededor de las 9 a la central. Tomé un taxi hasta aquí y usé la llave que Harry me dio para entrar. Tu mamá esta dormida, no me vio entrar y pensé que no despertarías hasta mañana pero creo que mi mirada te impidió seguir durmiendo.
Las palabras parecían amontonarse en su boca, hablaba rápido y un poco precipitadamente, como jamás lo había visto. Parecía un poco fuera de control, un poco fuera de sí, pero eso no era posible, pensó John, no era posible.
-Sherlock, no deberías estar aquí –la voz de John era apenas audible, un poco por miedo a que su madre lo escuchara y un poco porque no sabía que debía decir o hacer. Sherlock Holmes estaba en su cuarto, lo había seguido en su huida y ahora estaba en cuarto, lo había visto dormir por 2 horas, esperando el momento para hablar con él.
-No John, no debería estar aquí –dijo y se levantó de la silla, en dos pasos rápidos cubrió la distancia hasta la cama y se dejó caer al lado de John quien por instinto lo recibió entre sus brazos. Demonios, pensó John, esto no va a ayudarme en nada.
Pero qué mas da, John cedió ante su cuerpo y escondió su cara en el cuello de Sherlock y aspiró su delicioso aroma.
-John –dijo Sherlock pero su voz temblorosa no lo dejo elaborar su idea, tuvo que cerrar los ojos por un minuto. Quería decirle todo a John, explicarle lo que había sucedido y porqué nunca había mencionado a Victor.
-John –volvió a empezar ahora que sentía un poco más de confianza. Las manos de John lo estaban sujetando con fuerza y su aliento cerca de su oreja podía enloquecerlo pero no era momento para eso, necesitaba hablarle.- Te mentí y me siento muy avergonzado por eso.
John lo dejó hablar aunque su corazón latía con tanta fuerza que sentía que se iba a salir de su pecho o peor aún, que iba a dejar de hacerlo, que ya no tendía corazón porque tal vez Sherlock se lo iba a destrozar por completo con lo que dijera.
-Victor y yo hemos estado juntos desde hace un año y justo el día anterior a que llegáramos a la casa de playa él fue a mi casa y me dijo por primera vez que me amaba. Le pedí que no lo hiciera, que no pronunciara aquellas palabras porque no quería escucharlas. Así que no le respondí y él se fue de mi casa entre herido y enojado. Yo no entendía porqué no quería escuchar aquello, la relación con Victor ha sido todo lo que pudiera pedir de una relación con alguien inteligente, carismático y lleno de vida. Victor es perfecto.
John sintió que Sherlock se movió para poder verlo a la cara, cerró los ojos antes de quedar atrapado por aquella mirada. Pero entonces tocó su cara con su mano y John apretó con más fuerza sus párpados para no verlo, no quería verlo porque iba a comenzar a llorar y no podría evitarlo. Victor era perfecto y le había dicho a Sherlock que lo amaba.
Los labios de Sherlock se posaron con tal suavidad sobre los de John que por un momento creyó estar soñando. No podía estarlo besando después de decir aquellas cosas sobre Victor. Pero lo estaba besando y John se dejó llevar de tal manera que empezó a responderle, abrió su boca y permitió la entrada de la lengua de Sherlock, acción que lo hizo gemir.
-John cuando te conocí entendí porqué no pude responderle a Victor a pesar de esa adecuada relación que teníamos, a pesar de que lo considere perfecto. John, yo no lo amo y eso lo sé ahora porque… porque …
"Heavy words are hard to take,
under pressure precious things can break,
and how we feel is hard to fake
so let's not give the game away"
Entonces John abrió los ojos y entendió.
No era momento para decirlo, no era momento si quiera para insinuarlo pero era algo que ambos sentían y que era real y que solamente con verse a los ojos podían entender la cantidad de cosas que no se iban a decir pero que no podían negar.
-John no me vuelvas a dejar jamás.
Jamás, pasara lo que pasara, estuvieran donde estuvieran, jamás lo volvería a dejar.
-¿Le mandabas mensajes todas las noches? –dijo John después de una buena sesión de besos compartidos en su cama, algo que definitivamente no iba a olvidar nunca.
-Él me mandaba mensajes y yo respondía a veces –dijo Sherlock después de algunos minutos, John pensó que no iba a responder la pregunta. Era lo único que quería saber con claridad, porque era lo que más lo conmocionaba. Entendía ahora que a pesar de no haber tenido una ruptura oficial, cuando Sherlock conoció a John la relación con Victor llegó a su fin. Entendía que Sherlock no amaba a Victor después de un año de estar a su lado pero sí amaba a John después de unas semanas de convivencia. Entendía que no podía vivir sin John ni por unas horas y había ido tras él para aclarar las cosas.
De la multitud de cosas que Sherlock había dicho todo eso quedaba muy claro. También que Mycroft había hecho unas llamadas durante el verano para transferir a Sherlock a la escuela de John, aunque esta no fuera tan buena escuela como la de Oxford. Era un mero trámite, si Sherlock quisiera podría estar en la universidad pero no quería porque eso sólo lo haría ser un fenómeno más grande. Lo que quería era estar cerca de John y de dónde se graduara era lo de menos, simplemente usar el apellido Holmes le bastaba para abrirse la puerta de las grandes escuelas del país.
-Le hablé de ti en esos mensajes, esperando que comprendiera que ya no pensaba en él pero acabo siendo contraproducente. Por eso fue a verme, porque sabía que la relación había terminado pero no quería aceptarlo.
-Ahhh –dijo John sin poder elaborar una respuesta más coherente. Aunque eso explicaba mucho, la presencia de Victor esa mañana y que inmediatamente supiera quién era John.
Y entonces volvieron a quedar en silencio porque muchas cosas entre ambos no se decían pero se sentían con mucha intensidad.
"Fools rush in.
I've been a fool before,
but this time I'm gonna slow down
'cause I think this could be more,
the thing I'm looking for."
Sherlock lo besó de tal manera que John sintió en todo su cuerpo las palabras que no iba a escuchar. Aquel beso era un "te amo" mucho más completo y comprensible que si lo hubiera dicho con las palabras adecuadas. Y era cierto, John lo sentía de igual manera pero no quería arruinarlo, no quería asustarlo. Si no podía decirlo aún seguro no estaba listo para escucharlo. Sólo habían sido semanas pero aún así sabía que era cierto, que lo amaba y quería que fuera para toda la vida y si para lograr eso debía tomar todo con calma y tranquilidad, entonces estaba listo para tomarlo todo con calma y tranquilidad.
Cuando por la mañana bajaron a la cocina su madre no se sorprendió de verlos juntos.
-Harry llamó –dijo- por cierto, gusto en conocerte Sherlock.
-Igualmente –respondió con la mayor educación de la que fue posible y John sonrió pensando que lo estaba intentando, estaba intentando poner buena cara y no ofender a su madre con algún comentario, cierto pero hiriente, sobre ella.
Y viendo a John desayunar pan tostado con mucha mermelada mientras tomada sorbos pequeños de su té, pudo sentir una gran alegría y sonreír. Eso estaba bien, no lo podía negar. Tal vez no podría decirlo, tal vez pasaría mucho tiempo para poder hacerlo, eso no significaba que su corazón no saltara cada vez que John lo miraba. Sabía que lo sentía y que el simple hecho de haber salido corriendo tras él probaba que era cierto.
Algún día John, le dijo con la mirada y John sonrió. El mundo era un lugar mejor cuando John sonreía.
"Please don't say you love me because I might not say it back,
doesn't mean my heart stops skipping when you look at me like that.
There's no need to worry when you see just where we're at.
Just please don't say you love me because I might not say it back."
Sherlock terminó de leer y creyó entender el significado de aquello. Pero no estaba seguro, tal vez había estado omitiendo algo que no pensó ser capaz de pronunciar. ¿Pronunciar? No pensó ser capaz de sentir, esa era le verdad.
Regresó a la cama donde John dormía y lo abrazó.
-Te amo –le susurró pensando que no lo iba a escuchar y se sorprendió de escuchar una respuesta.
-También te amo Sherlock.
Listo, tuve que cambiar canción para este TeenLock porque quedé por completo enamorada de la canción de Gabrielle Aplin "Please don't say you love me".
Escúchenla por favor, es una belleza.
Gracias a todos los que han leído este fanfic, me ayuda mucho a canalizar mis emociones jejeje aunque no lo crean.
Y pues si se puede, un comentario no estaría de más.
Gracias a mis amigas, Merenwen y Runa por leerlo, jamás fallan jejeje. Y gracias a Lady Blue por leer y por también ser parte de la página de Facebook, es tan genial!.
Bueno, a ver si alguna vez puedo usar la canción de Ke$ha xD
