"ella me odia, de eso estoy seguro"

Al parecer, solo fui allí para mi propio beneficio… solo para poder estar en paz.

Ella solo salió corriendo por el pasillo… y mis impulsos solo me hicieron ir tras ella. Sabia por huía, porque lo hacía… de verdad merecía que se alejara. No estaba preparado para verle huir, y menos para correr así, estaba decidido no tenía más oportunidades, perdí muchas y ahora sabía lo que valían. Pensé, después no pude ver más que el suelo contra mi rostro.

— ¿Por qué? – pregunto ayudándome a levantar –dime.

— ¿Por qué estoy aquí? ¿me lo preguntas?

Ella solo afirmo con su cabeza…

— Toma…- le di una copia que había en casa de su libro favorito, el que yo queme -¿lo recuerdas? Yo sí, te gustaba mucho

— Si… - agachando su cabeza

— Aun no es suficiente… aun no recibo un buen castigo, no puedo morir así – pensé antes de decir lo siguiente – siendo sincero, esto solo es una mala excusa para verte – solté un poco nervioso mi corbata – acepte dar clases aquí, solo para verte… para mi propio beneficio – agache mi cabeza – cuando me dijeron que sería tu maestro, acepte sin pensarlo… te he buscado desde que termine la escuela, pero no te encontré…

— Porque disculparte ahora – me interrumpió

— Si solo hace cuatro años lo hubiera visto, no hubiera hecho eso – proseguí –me odio a mí mismo – murmure – encerrado en mi mundo egoísta, no pensaba en que sentías tu… odiándolos a todos, en diecisiete años no he sido jama una buena persona…

— Y que te hace creer que lo eres ahora – altanera

— No me interrumpas… - dije molesto - la única vez que te escuche… fue en el momento que te golpee, quiero que me perdones… quiero… quiero ser tu amigo.

Tomo de mi mano y acento con su cabeza. No entendí en ese momento porque use la palabra amigos… si ese mismo día en la mañana, solo pretendía morir. "que lindos… son tan jóvenes, el nuevo maestro es guapo" escuche murmurar a las personas que estaban viendo la escena

— Nos vemos después – me murmuro al oído – marchándose al auto de su madre… que solo rodo sus ojos al verme.

Caminaba por la calle mientras pensaba… en cómo había estado aislado de todos estos últimos años o tal vez era aislado por los demás, cuando fui a mis trece años a la universidad me sentí asustado porque estaba solo, pero siempre lo había estado… había pensado por varios años, de todas formas voy a morir, porque no terminar lo que empecé.

Esa maña rompí mi calendario en el día de hoy porque para mí no habría mañana… vendí mi auto, vendí todas mis cosas sin que mis padre supieran, necesitaba dinero… dinero que dividí en dos partes, una la deje sobre la cama de mis padre y la otra le envié a la compañía, debía devolverles al menos el dinero que invirtieron en mi educación… no tuve tiempo para pedirle perdón por ser un hijo tan inútil. Creí que encontraría a Potts en años pero debía enfrentarle esa mañana.

Pero ahora estoy feliz, feliz de verla es extraña la verdad. Aunque ya me había rendido, es como si ella me hubiese sacado del fondo.

Llegue a casa y mamá me esperaba con un gran plato de comida, papá estaba en la mesa… como si fuéramos una familia.

— Vamos mi amor, come… hay mucho hoy – dijo contenta… extrañamente contenta

— ¿Qué bicho raro les pico hoy? – pregunte

— Es que hemos visto cuanto te has esforzado – dijo papá con la boca llena – estamos felices de ello – dijo mamá

Si me hubiera matado esa tarde no hubiese visto esta escena, extraña pero por primera vez agradable.

— ¿Qué tal el trabajo? Interesante… - pregunto papá con una sonrisa, como si estuviera orgulloso de mi

— nada... normal - dije indiferente

— mentiroso. Llegaste sonriendo - agrego

— Eh nada… - nervioso – solo quiero que me pases la salsa

— Mi madre tomo asiento a mi lado y saco un fajo de billetes que conocía bien – ¿cariño… porque intentaste suicidarte? – pregunto llorando

— Hay muchas razones… - agache mi cabeza

— Entonces estabas muy decidido – dijo papá – de verdad te suicidarías – con un nudo en la garganta

— Me vigilaron… acaso no respetan mi privacidad – que hice mal… pensé

— Limpiaste tu cuarto – dijo mamá – y ambos encontramos este calendario roto en tu habitación – dijo papá sacando el calendario… me tomaron ambos de los brazos y me llevaron frente a la chimenea.

— Que hacen – dije cuando los vi lanzando el dinero al fuego – hijo desobediente – dijo papá enojado – no te dejaremos morir Anthony – dijo mamá llorando - lo siento me detendré no lo volveré hacer –arrodillándome – hacer que – dijeron ambos.

— No lo volveré hacer… renuncio a morir – dije llorando.

— Sentimos todo lo que hemos hecho – pasando saliva – no he sido un buen padre, nos hemos golpeado, te he dado malos ejemplos sé que esto en parte es mi culpa…

— Deja de lamentarte – interrumpí – son muchos factores - pase saliva –ahora me presta algunos de los dos un auto… vendí el mío para juntar el dinero.

— Ambos se miraron y rieron – lo sabemos – sonriendo – se lo compramos al que se lo vendiste… esta tarde, ten – dijo lanzándome las llaves – espero no rompas tu promesa

— Ni yo lo espero… ahora, mamá dame otro plato de pastas tengo mucha hambre.

Fue un día extraño la verdad…

Mis padres siendo padres, la chica que me odia acepto ser mi amiga… realmente extraño pero cálido, si me hubiera lanzado de aquel séptimo piso, esto jamás hubiera pasado


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Atte. Tobiouchiha