Naruto y sus personajes son obra de Masashi Kishimoto. Lo único que me pertenece es la idea y la historia, las cuales hago sin ánimo de lucro, con el fin de entretenerme y entretener a quien quiera leerla.
Nota de la autora: Vamos a sincerarnos... ¡Casi me di por vencida con ésta pareja! Tenía bastantes ideas y de pronto se desvanecieron todas ¿Qué me pasó? Ni idea... Pero logré retomar la historia y arrancando mis motores con toda la fuerza que pude, al final... ¡Salió ésto! Jajaja, es el primer ChoKaru que hago en mi vida... Estoy realmente nerviosa. Y sé que para vosotros -al menos bastantes- será el primer ChoKaru que leeréis ¡Y encima lemmon! ¿Qué os estoy haciendo? Jajajaja, perdonadme por los daños mentales que pueda llegar a ocasionar; pero no pago hospitales xD
Sin mucho más que decir;
Disfrutad de mis locuras.
Icha Icha Canon
Capítulo V
Choji y Karui.
POV General.
Los rayos del astro diurno amenazaban con quemar las retinas del peli-blanco si abría los ojos ahora. Se tapó con su brazo y se levantó perezoso a bajar la persiana de la ventana por donde entraban la intensa luz.
Era sábado; salió a la calle ya aseado, vestido y bien desayunado para darse una vuelta por la villa. Ésta vez no llevaba la cámara encima, tenía pensado tomarse un descanso después de ver a sus jóvenes alumnos en unas situaciones tan... intensas. Pero cómo son los caprichos del destino ¿No?
Kakashi paseaba tranquilamente observando cómo la villa había cambiado tanto; serían cerca de las once de la mañana. El Sol brillaba con ímpetu haciendo resaltar el azul del cielo y el verde de los árboles; sin duda Konoha era hermosa. Los cambios tecnológicos también implicaron unos cambios en los edificios que ahora lucían más altos, pero siempre conservando un espacio para poder observar el cielo.
Ensimismado en sus pensamientos y recuerdos no escuchó que una voz joven le llamaba hasta que se puso delante suya.
—¡Kakashi-san!— La voz provenía de la menor de los Uchiha, que había recorrido al parecer una distancia considerable debido a que tuvo que parar para coger aire.
—Sarada ¿Qué tal?— El hombre sonrió y acarició la cabeza de la pequeña, ésta se sonrojó levemente y le devolvió la sonrisa.
—¡Espera!— Otra voz femenina se escuchó tras el ninja.
ChoCho, la hija de Choji y Karui Akimichi al parecer se había cansado de correr y caminaba con paso rápido, levantando la mano en señal de que los otros dos no se movieran de ahí.
—Kakashi-san ¿A que es cierto que visitó mi casa y jugó conmigo?— La moren tomó el brazo de Hatake y lo abrazó con fuerza mirando como su amiga; ChoCho, abría los ojos de sorpresa.
—Sí, es cierto.— Kakashi se rascó la nuca, no sabía de qué iba ésto; pero le hizo gracia la expresión de la Akimichi.
—¿Quéeee?— Se quejó sonoramente la nombrada. —¡Kakashi-san! Tiene que venir a mi casa también, y debe jugar conmigo. ¡No es justo!— Con notoria molestia, ChoCho agarró el otro brazo del mayor abrazándose también.
Kakashi estaba encantado con las dos pequeñas, las hijas de sus alumnos eran adorables; en cierto modo le recordaba a los viejos tiempos. Pero su cara cambió cuando recordó que ChoCho le había propuesto ir a su casa ¡Y no tenía la cámara! Debía pensar algo.
Las dos amigas hacía rato que le habían soltado y ahora conversaban con entusiasmo sobre algo que él no logró a escuchar, así que carraspeó y las jóvenes le miraron.
—Me encantaría visitar tu casa ChoCho.— Sonrió el ninja, aún pensando algo para ganar tiempo e ir a por la cámara. —Pero primero...— Y antes de que pudiera hablar, la Akimichi le interrumpió.
—Estupendo, le diré a mi madre que prepare más comida... aún.— Sarada rió ante el comentario y negó con la cabeza divertida.
—¿A comer?— Preguntó asombrado el Kakashi. —Bueno, al menos hoy no beberé té...— Pensó para sí, sin poder evitar sonreír.
—¡Nadie puede decir que ha venido a mi casa si no prueba la comida de mi mamá!— Orgullosa, ChoCho se cruzó de brazos con una gran sonrisa. —¿A que sí, Sarada?— Le preguntó a su amiga que asintió sin dudarlo.
Kakashi aceptó la invitación, le comentó que iría sobre las dos de la tarde después de que la Akimichi le insistiera en que su madre no tendría ningún problema, y menos Choji.
Se despidió de las pequeñas y antes de llegar a su casa pasó por un establecimiento de cupcakes; unas magdalenas con formas divertidas, y compró unos cuantos como presente para los Akimichi; no quería parecer mal invitado. Llegó a su casa y esperó.
La mañana pasó rápido y Kakashi no quiso comer nada de almuerzo debido a la gran cantidad de comida que se esperaba en la residencia Akimichi.
El ninja-copia llegó a la hora acordada y desde la puerta se podía apreciar el delicioso olor a comida.
—¡Kakashi-sensei!— Como Ino le comentó el día anterior, se podía apreciar una disminución del peso del padre de la familia.
—He traído ésto.— Kakashi le ofreció la bandeja cuidadosamente adornada con las magdalenas y a Choji se le iluminaron los ojos.
—Gracias.— Le susurró. —Karui me tiene a régimen y no puedo comer dulces, pero si es un regalo seguro que hace una excepción.— Ambos hombres rieron y se adentraron en la casa.
ChoCho estaba poniendo la mesa pero en cuanto vio a Kakashi corrió a abrazarlo. Karui al escuchar tanto escándalo salió de la cocina a recibirlo también.
Esperaron durante unos minutos; ChoCho se quedó con el ninja-copia en su habitación jugando con algunas muñecas como hizo aquel día con Sarada. Aunque esas dos niñas eran bastante diferentes, la amistad que tenían hacía que Kakashi sonriera. Choji no tuvo una infancia fácil y de no ser por Shikamaru jamás hubiera salido de ese pozo. Por suerte la nueva Akimichi había sacado la personalidad opuesta a la de el padre; totalmente descarada y segura de sí misma. Cosa que Choji no consiguió hasta hace relativamente poco.
Kakashi reía con las cosas que le contaba ChoCho, y quizás era más por la forma de hablar que tenía la niña, tan suelta; que por otra cosa.
Se escuchó cómo Choji subía por las escaleras.
—¡La comida está lista!— Comentó el hombre entrando a la habitación. —ChoCho... No molestes a Kakashi-sensei con tus juegos.— Le regañó cariñosamente.
Kakashi iba a decir que no le importaba, pero la niña habló antes.
—¡Si le encanta! Él es el Rey ¿No has visto su muñeco? Nunca dejo que Sarada lo coja, debería sentirse afortunado.— La niña dio un golpe de cabeza con orgullo y los dos hombres no pudieron evitar reírse.
Kakashi ayudó a ChoCho a recoger la habitación; Choji había vuelto a bajar por las escaleras.
—Oye ChoCho... ¿Dónde está el baño?— Preguntó metiendo la mano en su bolsillo, agarrando con fuerza el objeto que había dentro.
—La tercera puerta a la izquierda.— La niña le indicó la puerta que era. —Bajo ya ¿Vale? No tardes.— Se paró enfrente de las escaleras antes de bajar y le señaló con su índice. —¡Lávate las manos con jabón!— La pequeña bajó y Kakashi se rió por lo bajo.
Adoraba a la pequeña Akimichi.
Kakashi esperó a que ChoCho empezara a hablar con sus padres en señal de que no había riesgo de que volviera a subir; así que se encaminó por el pasillo del piso superior y abrió con cuidado las puertas para encontrar la habitación de matrimonio.
Hasta que la encontró.
Victorioso requetemiró el cuarto buscando algún lugar idóneo para su cámara. Encontró una mesa donde reposaba el ordenador y unas cuantas pilas de papeles que por supuesto no iba a cotillear. Sin embargo le sirvieron para esconder la cámara. Quedaba bien pero... No era el sitio perfecto. El ordenador era un objeto que posiblemente utilizarían mucho; así que la cambió de lado. Probó varios sitios y al final la puso arriba del armario, teniendo que coger la silla del escritorio del ordenador para poder colocarla bien. Puso la silla en su sitio y la limpió por si podían haber huellas de sus zapatos.
Suspiró; sentía adrenalina recorrer su cuerpo pero también algo de culpa ¿Merecía la pena? Entonces pensó en la fama que tendría el libro... ¡Claro que merecía la pena!
Corriendo se dirigió al baño y ya que estaba orinó, lavándose posteriormente las manos; con jabón.
Bajó las escaleras, había tardado demasiado pero ninguno de la familia dijo nada. Todos estaban sentados en una mesa repleta de comida. Kakashi se sorprendió y un delicioso olor le vino, haciendo que sus tripas rugieran. ChoCho yacía al lado de su madre y él ocuparía el sitio al lado de Choji.
—Espero que te guste Kakashi-sensei, mi querida Karui y yo nos hemos esmerado hoy más de la cuenta.— Karui sonrió a su esposo y le hizo una señal a Kakashi para que comenzara a comer, sin quitar la sonrisa.
Kakashi gozó con todos los sabores, lo que más le gustó fue la carne. Choji le comentó que las mujeres de la familia Akimichi tenían una receta secreta para hacer esa carne y hace poco se la pasó a Karui; la cual comentó que se sintió realmente emocionada.
Comieron también los pasteles que Kakashi trajo -a regañadientes de Karui-, con un poco de té.
Sí, té. Otra vez.
La tarde pasó increíblemente amena y sin darse cuenta el sol comenzaba a desaparecer por el horizonte. La familia Akimichi le había sorprendido; sobretodo Karui, a la que no conocía demasiado. Eran unos anfitriones increíbles... Tenía que volver alguna que otra vez.
Se despidió de los tres y le prometió a ChoCho que volvería. Quizás más pronto de lo que ella imaginaba... Tenía que recuperar la cámara después de todo.
Llegó a su casa y no tuvo que esperar mucho a que se hiciera de noche.
Como ya era costumbre para él, se dirigió a la cocina y preparó café; pero esta vez se echó bastante más whisky que ayer.
—Ahora sí que sí...— Le dio un sorbo y saboreó el amargor del café mezclado con el fuerte sabor del alcohol.
Bajó el ordenador a la sala de estar y se tumbó en el sofá con la libreta y el bolígrafo.
Esperó.
Residencia Akimichi.
Choji entró al cuarto el primero, seguido por Karui quien cerró la puerta al pasar. Se notaba cierta tensión.
—Espero que no haya pasado nada malo...— Pensó Kakashi preocupándose.
La pareja se tumbó en la cama y Choji fue el primero en hablar.
—Es normal que se preocupe por su cuerpo; no deberías culparla...— El Akimichi abrazó a su mujer y la acunó en su regazo; ella seguía tensa pero aún así aceptó y relajó los hombros.
—¡Lo sé! Pero ella es tan perfecta como está... Tengo miedo a que se metan con ella y por eso quiera cambiar.— Karui miró a Choji. —Sé que tú lo pasaste mal.— La pelirroja habló despacio, temía hacerle daño con sus palabras.
Pero al contrario, el hombre sonrió con dulzura y besó a su mujer en los labios. Ella no pudo evitar sonrojarse, Choji era tan cariñoso...
—Yo tenía a Shikamaru, y ChoCho se tiene a ella misma y a Sarada. Además de a Inojin y Shikadai, quienes estoy seguro que la protegerán de todo.— Le comentó tranquilo, transmitiendo esa tranquilidad a base de caricias sobre el cabello rojizo de su mujer.
Karui simplemente asintió y sonrió abrazándose a él; se quedaron así por unos minutos, ella no lo soltaba y él tampoco quería ser soltado.
—Karui... ¿Te apetece...?— No acabó la frase pues la pelirroja le besó.
—¿Por qué siempre tienes que preguntarlo?— Rió medio burlándose, apoyando una de sus manos en el pecho de su marido y la otra acariciaba la mejilla. —Siempre me apetece si es contigo.— Ambos sonrieron y Karui posó ambas piernas a cada lado de la cadera de él.
La pelirroja agarró las mejillas de Choji y se fundieron en un tierno beso por parte del hombre, el cuál fue aumentando de intensidad por parte de ella. Choji acarició la espalda de Karui hasta llegar al borde de su camiseta de pijama y rápidamente se la despojó; dejando ver su piel morena con los pechos al desnudo coronados por dos pezones oscuros aún relajados, pero no duró mucho cuando las manos del Akimichi se posaron sobre ellos, dando suaves masajes, admirando la belleza de su mujer.
Karui ahora desabrochaba cada botón de la camisa de su marido; lo hacía con mucha más ansia que él. Mirándole de reojo para encontrarse con sus ojos negros que la miraban embobado. Choji se incorporó un poco para que Karui pudiera quitarle la camisa. Volvieron a besarse y ésta vez la pelirroja adentró su lengua en la boca de su marido sin si quiera pedir permiso; sacando un leve gemido de él.
Choji siempre se dejaba hacer; su mujer era apasionada y le gustaba tomar el control de las situaciones íntimas y él con gusto se deleitaba de todos y cada uno de sus movimientos.
Las manos de la pelirroja recorrieron el torso del Akimichi; que aún habiendo bajado de peso considerablemente, no se le había quedado un cuerpo feo por haber adelgazado. No tenía pectorales ni músculos marcados; pero a ella le encantaba tal y como estaba ahora, incluso le gustaba antes.
El beso se hizo más intenso cada vez y ahora era Karui la que gemía en la boca de su esposo al notar cómo una de las manos de él apretó con fuerza su trasero, incitándola a moverse encima. Ella captó la idea y comenzó a mover sus caderas haciendo que las intimidades se rozaran por encima de las telas, mientras sus manos recorrían cada centímetro de sus cuerpos y sus bocas seguían fundiéndose en una.
Karui tuvo que interrumpir para respirar y apartándose de él, le bajó los pantalones sin llegar a quitárselos e hizo lo mismo con los suyos, pero ella si los tiró por ahí.
Choji la miraba excitado, pero se contenía. Prefería observar cómo su mujer le desnudaba y se desnudaba. La pelirroja volvió a sentarse encima de él y ahora con una prenda menos el roce era más notorio, haciendo que la intimidad de Choji comenzara a despertar más aún de lo que ya estaba. Pidiendo atención.
Karui rió por lo bajo sobre los labios de su marido y bajó una de sus manos por el torso de él llegando a la intimidad. Levantó un poco su trasero para poder agarrar el miembro ya erecto por encima de la ropa interior, masajeándolo.
—Vaya, vaya...— Lamió la mejilla de él y posteriormente mordió su labio superior. Choji jadeó. —Parece que somos tres los que estamos despiertos en ésta habitación.— Comentó Karui con una sonrisa pícara y una voz increíblemente sensual.
Kakashi estaba sonrojado. Choji era demasiado puro para él... Cuando puso la cámara en la habitación no se podía imaginar la gran sorpresa que se llevaría al ver al tímido muchacho que fue una vez, convertido en todo un adulto amando a su mujer de una manera tan increíble. El peli-blanco anotaba como un loco en su cuaderno, esta experiencia le estaba gustando.
Choji cerró los ojos al notar que ahora; su mujer había adentrado la mano dentro de su ropa interior y lo masturbaba notando el tacto de su piel, haciendo que el vello se le erizara. Karui volvió a besarle mientras seguía su labor, excitando más al Akimichi con cada roce a su miembro.
Él no queriendo quedarse atrás, con algo de vergüenza -como siempre- bajó una mano hacia la intimidad de ella y comenzó a masajearla por encima de la ropa interior. Karui gemía en la boca de él, excitándolo más y más. A veces pensaba que podría acabar por el mero echo de escucharla gemir cerca de su boca.
Se masturbaron mutuamente entre jadeos, gemidos y miradas lascivas. Karui mordió con algo de brusquedad el hombro de su marido cuando éste introdujo uno de sus dedos dentro de ella y ésta en respuesta; a parte del mordisco, comenzó a masajear con más ímpetu la intimidad de él. Karui sentía el cielo con los dedos de Choji, con sus ojos penetrándola con la mirada; por muy puro que pareciera... Era un hombre; y deseaba a su mujer como cualquier otro.
No pudiendo aguantar más, sacó los dedos de ella y giró para quedar encima, despojándose tanto de su ropa interior como de la de su mujer, quedando desnudos.
Choji se posicionó entre las piernas abiertas de Karui. Su pene rozaba el clítoris de ella, haciendo que ésta se mordiera su índice de pura ansiedad y desesperación; el roce le estaba haciendo volverse loca. Ella era la que empezaba normalmente; la que llevaba las riendas al principio pero... Cuando Choji se soltaba le hacía ver el cielo, las nubes y todo el firmamento.
Choji se introdujo en ella poco a poco. Ambos cerraron los ojos de gusto y placer. Cuando estuvo por completo dentro de ella; Choji abrió los ojos y rozó con su mano la mejilla de su esposa mientras seguía penetrándola. Karui le miró con lujuria; esos ojos amarillos le traspasaban el alma al Akimichi. Y con esa lujuria que le transmitió con esa mirada; Choji bajó el pulgar hasta la boca de ella y ésta comenzó a lamerlo con sensualidad; Choji entrecerró los ojos y jadeaba al verla succionar su dedo como si fuese su miembro. Karui agarró ahora la mano del Akimichi y lo lamió con más ansia, mirándolo; excitándolo.
Las embestidas del hombre sonaban más rudas que antes; sus pelvis encajaban a la perfección y sus intimidades chocaban emitiendo un sonido delicioso a los oídos de ambos.
Choji sacó el dedo de la boca de su esposa, si seguía haciendo eso lo más probable es que acabara en menos de un segundo, lo excitaba demasiado. Karui rió con una sonrisilla pícara en sus labios mientras seguía mirándole. En ningún momento dejaban de mirarse.
—Más...— Susurró la pelirroja, ansiosa; excitada.
—Karui...— El Akimichi se forzó a mantener los ojos abiertos; no quería perderse ninguna expresión de su mujer.
Karui se removió debajo de él, haciendo que saliera de su intimidad y con un brusco empujón lo tumbó en la cama, posándose ella encima de él, introduciendo su miembro dentro de ella en una sola bajada. Ambos gimieron. Karui por placer; Choji por placer y sorpresa.
La pelirroja comenzó a moverse hacia arriba y hacia abajo con ayuda de las manos del Akimichi; que posaban sobre sus caderas, incrementando el ritmo, moviéndose él también para que la penetración fuera más profunda. Las manos de Karui recorrían todo el torso de su marido de nuevo, explorando cada poro y cada centímetro de éste.
Sus miradas se cruzaron de nuevo, pero ésta vez ambos sabían que pronto llegaría el final. Karui sabía que Choji se excitaba más si ella estaba encima; montándole y Choji sabía que ella se excitaba más llevando las riendas. El castaño mordió su labio inferior mirando cómo los pechos morenos de su mujer rebotaban a cada embestida que ella misma se daba con su miembro. Los agarró con fuerza y se incorporó para lamerlos y succionar cada pezón. Karui abrazó a su marido por el cuello y acercó su boca a la oreja de él.
—Me corro...— Susurró ella, apretando las uñas en su espalda; dejando fuertes marcas en él.
Choji en respuesta, mordió con fuerza uno de sus pezones, haciendo que la pelirroja gimiera más fuerte y se moviera más excitada aún. Podían sentir cómo la electricidad inundaba sus cuerpos; sus conexiones cerebrales habían salido disparadas junto con toda la ropa que yacía esparcida por su habitación, solo el instinto guiaba a la pareja.
Karui comenzó a notar su clítoris mojarse cada vez más, cerró los ojos con fuerza y se dejó llevar por el orgasmo. Un sonoro gemido salió de sus cuerdas vocales que fue acallado con un beso de él. Los movimientos de la pelirroja disminuyeron debido a lo rendida que quedó a causa de haberse corrido, por lo que Choji aprovechó y la tumbó en la cama; salió de ella y acercó su miembro a sus pechos.
—Choji...— Karui agarró el miembro de su marido y lo masturbó con una mano mientras con la otra succionaba y lamía su propio índice.
El castaño no podía aguantar más, su mujer le estaba excitando a propósito lamiéndose ese dígito con tanta sensualidad y masturbándole mientras le miraba a los ojos.
Se derramó en los pechos de ella, salpicando su mejilla; soltando un sonoro jadeo al acabar, seguido de un gruñido.
Se quedaron amainando sus respiraciones, tragando saliva; sus bocas estaban algo secas.
Choji se sonrojó al verla de esa manera y se levantó corriendo para coger algunos pañuelos mientras Karui se reía.
—No pasa nada, tonto.— Se incorporó en la cama.
—¡Lo siento!— Se disculpó el castaño entregándole los pañuelos de su mesa de noche.
Se asearon y se pusieron de nuevo sus pijamas.
Estaban recostados en la cama; Choji le decía cosas entrañables a su esposa y ésta se limitaba a sonreír y decirle que era un tonto, seguido de un beso en la mejilla o en los labios. Según le pillara.
De pronto, la puerta de la habitación se abrió.
—Mamá...— La pequeña Akimichi entró al cuarto y la pareja se asustó.
—¿Ha pasado algo cariño?— Preguntó Choji, incorporándose en la cama.
—¿Pesadillas?— Karui también se incorporó.
La niña se acercó a la cama por el lado de Choji y éste la cogió en brazos y la puso entre ambos.
—No es nada de eso...— La niña miró a su madre y la abrazó. —Perdona por haberte hablado mal antes.— Karui se sorprendió y sonrió abiertamente abrazando a su hija con fuerza.
Choji miraba con ternura a las dos mujeres de su vida y se unió al abrazo.
—¡Papáaa!— Se quejó la niña al notarse aprisionada.
—Te queremos ¡Te queremos!— Repetían ambos mayores, la menor se sonrojó y trató de zafarse.
Al final de varias risas y momentos algo incómodos para la niña debido al excesivo amor que le demostraban sus padres; se quedaron dormidos los tres juntos.
Residencia Hatake.
Kakashi había acabado su café, sabía que necesitaría algo fuerte para ver al que creía más puro de todos hacer el amor. Sin embargo, la escena del final; verlos a los tres durmiendo abrazados le ablandó el corazón. Eso no tenía nada que ver con lo que él estaba buscando, pero también se lo anotó.
Desconectó el USB para dejarles dormir y apagó el ordenador dejándolo ahí. Llevó la raza al lavaplatos y se dirigió a la habitación con el cuaderno en la mano.
Al meterse en la cama, como cada noche solía hacer; revisó lo escrito hacía unos minutos. Choji y Karui habían sido impresionantes; tanto como las parejas anteriores y estaba muy satisfecho de todas las anotaciones que apuntó.
Dejó la libreta en su mesa de noche y apagó la luz. La Luna iluminaba el cielo y miró por la ventana que tenía a su lado.
—Mañana será Luna llena...— Comentó para sí.
Colocó sus brazos tras su nuca y miró el techo; acostado.
—Shikamaru y Temari...— Susurró cerrando los ojos. Shikamaru sería un hueso duro de roer; siendo Domingo él estaría en casa, debía pensar bien cómo entrar en la residencia Nara y esconder la cámara.
Durmió de un tirón debido al alcohol y no se movió en toda la noche.
A ver Glow ¿Qué has hecho? Replantea tu vida antes de continuar con ésto... Jajajaja. Dios, no sé qué ha pasado; es como si el tiempo se hubiera detenido y mis dedos hubieran escrito ésto por sí solos. ¿Qué tal? A mí me ha acabado gustando :D Pero Choji es tan adorable... Y yo lo he mancillado ¡No tengo perdón de Dios! xD, de todas maneras, espero que al menos os haya entretenido.
Agradecimientos:
* Anamicenas: ¿Me perdonas? No sé qué tal te habrá parecido éste capítulo... Madre mía, estoy loca xD. Pero bueno, me alegro muchísimo de que el SaiIno te gustara. Yo también creo que Ino y Sai tienen que ser bien hot en la cama jajaja, sino Ino no sería Ino... Es toda una diosa. Aunque no tanto como NUESTRA Diosa. :D Como siempre, tus comentarios alegran el día a cualquiera porque son tan intensos; se nota que vives lo que lees y eso es una delicia para mí. ¡Gracias Clau, eres un amor! No me canso de decírtelo. Espero que no te lleves una imagen de mí fea por leer éste capítulo... xD
* TemariAckerman06:¡AAAY MI LOQUILLA! Menudos comentarios me dejas, en serio que no puedo parar de reír. ¡No sabía que eras española! O sea, me lo imaginaba porque tenemos una forma de hablar bastante parecida xD, pero no sabía a ciencia cierta. Estoy súper encantada contigo y tus reviews, son de lo mejor xDDD. ¿Te gustó el SaiIno? Parece que sí, y la verdad es que yo opino lo mismo que tú; a mí Ino me da que podría ser bastante "putilla" en la cama ¿No? xD y eso a Sai le pone to burrote jajaja, no sé... Me los imaginé así del todo. ¿Y qué tal el ChoKaru? Pffff, me costó bastante ¿Sabes? Menos mal que WhiteTigerKiara me ayudó un poquillo... A su manera xD. ¡Bueno! Espero que te haya gustado... Estoy nerviosa por saber el impacto que tiene en los lectores... xD
* Francys Duran: El ShikaTema está por llegar querida ¡Es el siguiente! No sé quién está más ansiosa... Si tú o yo jajaja. Me alegra que el SaiIno te haya gustado... Sólo espero que el ChoKaru también haya sido de tu agrado. ¡Muchísimas gracias por comentar y alegrarme el día con lo de Kishimota! Eres un solete. :D
* anto-chan-SS: El final llegará y espero que os guste... Pero sería una pésima escritora si diera alguna pista jajaja. ¡Paciencia querida! Estoy planeándolo todo para que quede entretenido y os guste tanto como a mí. :D. Me alegra muchísimo que el capítulo SaiIno te haya gustado; espero no haberte traumado con éste jajaja. ¡Gracias por comentar!
* Sadnezzz: ¡Hola! Tomé en cuenta tu propuesta de incrementar un poco la violencia del sexo. Aunque no sé cómo quedó... Espero que te haya gustado porque me diste una idea genial. De todas maneras toda la artillería pesada la descargaré en el ShikaTema xD. Es genial que el KibaTama te gustara y me alegra que te fijaras en la personalidad de Sai en el capítulo anterior; la verdad es que Sai era una incógnita y estoy segura que Ino le cambió la vida por completo. :D Espero que el ChoKaru te haya gustado; me ha costado un poco hacerlo debido a que no sé bien cómo es la relación de ambos, pero me lo he podido imaginar sobre la marcha... xD ¡Muchísimas gracias por pasarte y comentar! :3
* Ixrryfeelsso0d: Shikamaru es un vago por naturaleza... Hasta que Temari le espabiló jeje. ¡Y nooo! No se acabará ahí, habrán mas cositas después que espero que os gusteeeen. Gracias por leer. ;)
* Haruno SB: ¡El ShikaTema está a la vuelta de la esquina! Muchísimas gracias por leer y tomarte la molestia de dejar una review tan estupenda, me alegra el día. :D
* yomii20: Kakashi es un loquillo... Todo lo hace por su libro ¿Cómo podrá mirar a Choji a la cara después de ésto? Yo no podría jajaja. Muchas gracias por pasarte y comentar, me alegra que el SaiIno te haya gustado tanto. n_n
* Shoenstand: ¡Spaaaaaaaaaam! Has violado brutalmente mi bandeja de correo ¡Y me encanta! Todas tus reviews han sido geniales y más genial ha sido vérmelas todas de golpe jajajaja. En serio, MUCHAS GRACIAS por comentar en todos los capítulos. ¿Qué decirte? Estoy increíblemente fascinada de que hayas estrenado tus ojitos leyendo mi lemmon SS & NH jajajaja; me siento muy bien porque te han gustado... Espero no haberte traumado con éste D: ¡Ah! Y estoy muy feliz de que el capítulo SaiIno te hiciera reír, porque a mí también me hizo reír conforme iba escribiendo, me imaginaba las situaciones y era divertido xD. ¡Gracias de nuevo querida!
* Mest: Ino es toda una parlanchina ¿Verdad? No soy la única que lo nota xDDDD. A mí me encanta como personaje y también adoro el SaiIno... Aunque no tanto como el ShikaTema jajaja. ¡Muchísimas gracias por pasarte y comentar! Me alegra que el capítulo te haya gustado. :3
¡Gracias a todos! A todas esas personas que añaden a favoritos, a los guests que entran y no comentan... Jajaja. ¡A todos en general! Espero no haberos traumado con éste capítulo; aunque a mí me gustó como quedó. ¿Y a vosotros? ;)
- Próximo capítulo... ¡No habrá! MWHAHAHÁ.
...
Es bromiiii.
¡SHIKATEMAAAAAAAAAAA! Dios mío, estoy ansiosa, nerviosa, excitada y mojada. Espeera ¿KHÉ? Eso último lo olvidáis xDDDDDDDDDDD. No puedo esperar, los dedos se me van solos ¡Encima tendrán Luna llena! UF, UF, UF... ¿Qué dirá Shikamaru? ¿Se enterará de lo que planea Kakashi? ¡No os perdáis el siguiente capítulo! EL TAN ANSIADO SHIKATEMA.
