A veces cuando caminaba por la calle ( ¿por donde mas? ) me preguntaba hacia donde se dirigía todo eso. Cuales eran mis objetivos. Claro que era Serena y por ello mi vida daría un vuelco importante.

Creo que jamás habia amado tanto como la amaba a ella y como la amo.

Tal vez la ame desde el primer dia que la conoci. Me brindo calidez , sencillez, y un oído y sobre todo me supo aconsejar. Fue amor a su caridad, a su voz, a su todo. Nunca lo crei posible, hasta que me encontré pensando en ella, celoso por ella, desvelado por ella. Tarde en asimilarlo. Tarde en darle un nombre a lo que sentía. Y luego de repente todo fue mas que claro, mas que suficiente. Ella era lo que siempre habia esperado y estaba allí a unos pasos de tenerla, de amarla, de protegerla.

Solo que yo no sabia lo que ella sentía ¿podria enamorarla?

No puedo describir lo que sentí al saber sobre Natan. Lo detestaba por el solo hecho de haber despreciado a Serena. Pero el joven no tenia la culpa. Serena jamas le dijo sus sentimientos y cada cual es digno de querer a cualquier persona.

Quería conocerlo. Saber como era aquel personaje que tanto hacia temblar el piso de mi psicóloga. Aquel que sin buscarlo habia ganado lo que yo quería. Su corazón.

R.E.M sonaba en aquella tarde de verano donde hacia mas fresco de lo normal me cantaba Losing My Religion mientras la cuidad empezaba a oscurecer y las luces de a poco se iban prendiendo. Era un viernes, al dia siguiente tenia el encuentro programado con los elderes, con los que ya habia hablado. Para tener mi primera clase formal. El domingo iria a la iglesia. Quería ser un hombre nuevo y Serena traía consigo infinada de cosas nuevas.

Esperaba con ansias la llegada del otoño. No servia para vivir el verano. Amaba ver caer las hojas y el colorido que se tornaba frente a los diferentes tonos de los arboles de la cuidad. El dia se despedia y con ellos los acordes de R.E.M que me decía a viva voz "Just a Dream" (solo un sueño) rogué cada noche que no sea asi.

Los Elderes Showen y Kuolem por medio de mi compañero de oficina, Yamato, habían hablado conmigo. Me contaron de donde provenían y me mostraron fotos de su familia. Eran jóvenes ansiosos por hacer amistades y no sentirse tan solos en Japon.

El Elder Showen era del estado de Utah en los Estados Unidos, según el, sede de la Iglesia, allí estaba los orígenes y allí vivía aquel profeta viviente que dirigía la iglesia a nivel mundial, algo asi como el papa para los católicos. El hermano Showen era sumamente alto para sus 19 años y aun le costaba muchísimo nuestro idioma, por lo que le producia varias veces en una charla se sonrojo por no poder expresarse bien. Solo llevaba 5 meses en Japon y en mi cuidad apenas 1 mes. Su tez blanca y pelo rubio a menudo sufrían las transformaciones de su timidez y los rasgos de la vergüenza hacían mella en sus mejillas. Sonreía a menudo y era muy amable.

El Elder Kuolem era igual de simpático que su compañero pero a diferencia de este ultimo llevaba 18 meses en Japon por lo que su idioma se entendia a la perfeccion. El me entendia a mi y yo a el. Kuolem era el encargado de enseñarle a su compañero, al ser de mas antigüedad, era como maestro de Showen.

Kuolem era de una cuidad de Filandia no recuerdo cual. Me dijo que en su cuidad no habia un templo muy cerca, por lo que instaba a los miembros de mi cuidad a ir mas seguido ya que ellos tenían la oportunidad. Vivía en una zona rural, por lo que las reuniones se hacían en casa de un granjero adinerado que ofrecia su salón como centro de reuniones. El vivía lejos de la cuidad de Helsinki (capital de Finlandia ) por lo que el templo le quedaba lejos. Me conto que en su pequeño pueblo o campo, a veces llegaban hermanos de lugares vecinos ofreciendo pasajes en bus, para ir hasta la capital. Pero el era muy pobre, el dinero que tenia ahorrado era para servir en un futuro en una misión. Quede sorprendido, no conocía jóvenes que se preocupaban por la religión tanto como ellos lo hacia, cuando uno es joven no piensa en Dios sino mas bien en divertirse y vivir de cierta forma que no concuerda para nada con la religión. Sus padres le han enseñado valores que ahora sin saberlo me los estaba transmitiendo a mi. Kuolem tenia una madures mental mucho mas que yo. Les hice mas preguntas, mi curiosidad y yo salimos a relucir.

-¿a que edad ya ahorraba?

-Tal vez co años. Ayudaba a mi padre en el campo y me daba algunos monedas, eso siempre lo guardaba y mi madre me ayudaba. Aun asi fue mucho el esfuerzo que tuve que hacer. Recuerdo que por un tiempo vendi fruta, salía en mi bicicleta a vender a los pueblos vecinos, siempre tuve la convicción de que algún dia pudiese tener el dinero suficiente. Mi madre me compraba tela y me hacia las camisas para la misión, y mi padre se encargaba de comprarme el resto de la ropa.

Cuando tuve 15 años trabaje en la escuela del pueblo como conserje de limpieza, allí gane un sueldo moderado y con dos años allí habia ahorrado suficiente y estaba muy cerca.

Al cumplir 18 envie mi carta para pedir ir a la misión. Mi madre me regalo el dinero para el pasaporte y eso me conmovio, habia ahorrado también parte de su tiempo para mi. Fue su regalo. El dia que llego la carta anunciando que me tocaba Japon hubo una gran fiesta en el pueblo, todos estaban tan felices que iria a tierras extranjeras a predicar la religión. Antes de irme de la cuidad conoci el templo de mi cuidad para hacer mi investidura. La capacitación la hice aquí.

-¿investidura?

-Ya le comentaremos sobre eso. – dijo sonriente.

El Elder conto mas sobre su historia y ella penetro mi corazón, era agradable ver como habia gente que perseguia sus sueños y trabajaba duro por ellos.

Comparti con ellos un café en la calidez de mi antiguo hogar. No los lleva al lugar donde comparto con Rei porque aun era un tema que no habia arreglado por completo.

Los elderes me compartieron ambos , fotos de sus familias. El hermano Showen tenia una familia numerosa. 6 hermanos. La mayoría ya casados y con sus familias. La foto contenia a sus padres sentados en un sillón y alrededor de ellos sentados las mujeres y detrás de pie los hombres con sus hijos en alza. Eran en total 12 personas grandes y 4 nietos.

Me nombro con emoción y nostalgia el nombre de cada uno de ello. Al nombrar a sus sobrinos su voz se quebró.

Sin falta el hermano Kuolem también me mostro fotos de su familia. La foto principal contenia a su padre sentado en una humilde silla tomado de la mano de su esposa y detrás su hijo. Los 3 vestido con ropa de domingo sonreían. En los ojos del padre se podría distinguir un disimulado orgullo. Kuolem era el mas humilde de los dos y su historia como dije penetro mi corazón. También me mostro fotos de su novia.

-Cuando llegue a mi pueblo nos comprometeremos solo faltan seis meses- dijo como si 6 meses fueran una simple semana.

Ambos jóvenes me calleron muy bien y queria saber mas de ellos pero en otra oportunidad veía a lo lejos que posiblemente ellos pudieran ser mis amigos.

Les comente que conocía a Serena Tsukino y ellos se alegraron en sobre manera parecían apreciarla ¿ y quien no?

-Nos gustaría enseñarle sobre la iglesia sino le molesta.

-Claro que no para es les he llamado- conteste sonriente- pero me gustaría que la señora Tsukino también me enseñe.

-Ok, a veces es mejor contar con un miembro el cual pueda ayudar mas,

Les rogué por pavor que asi lo hiciesen. Me dejaron algunos folletos y se marcharon muy contentos. Em mi vida habia tenido infinidad de reuniones pero ninguna tan interesante como esta, tan gratificante.

Quede solo en la soledad de mi casa, me servi otra taza de café empece a pensar como debería hacer con Rei se debía terminar en ese momento, no habia vuelta atrás.

Quede leyendo aquellos coloridos folletos.

Decidi salir a caminar al templo del que tanto hablaba Kuolem. Al fin y al cabo yo tenia la oportunidad de tenerlo a pasos. Tal vez me ayudase a pensar como debía hablar con Rei.

Mientras llegaba allí me preguntaba si el domingo conocería a Natan. El hombre que habia hecho sufrir tanto a Serena y no lo sabia. Serena - como la extrañaba.

Serena me habia contado que se habia enamorado de Natan por su humor y buena "onda" como decían los jóvenes hoy.

Me sentía amenzado. El la habia mantenido enamorada durante años y a mi simplemente ni me miraba de esa forma.

Suspire largo y tendido mientras la espesa noche caia sobre la cúpula de aquel personaje que yacia sobre el templo tocando una trompeta.

Continuara.

Bueno lo siento por no haber actualizado esta historia que me encanta escribir. En breve tendrán capitulo porque estoy mas disponible en tema horario. Gracias por estar siempre.

Losing my religión

La vida es mas grande

Mas grande que tu.

Y tu no eres yo.

Las distancias que recorreré

Son las distancias en tus ojos.

Oh no he dicho demasiado, lo que estableci.

Ese soy yo en el rincón.

Ese soy yo en el punto de atención.

Perdiendo mi religión.

Intentando mantener contacto contigo.

Y no se si pueda lograrlo.

Oh no. He dicho demasiado. No he dicho lo suficiente.

Crei escucharte reir.

Crei escucharte cantar.

Crei verte intentarlo.

Cada susurro.

En cada momento que estoy despierto,

Estoy escogiendo mis confesiones.

Intentando no perderte de vista.

Como un tonto herido, perdido y ciego.

Considera esto como el consejo del siglo

Considera esto como el desliz que me hizo arrodillar,

Decepcionado

Crei escucharte reir,

Crei escucharte cantar

Crei verte intentarlo

Pero eso solo fue un sueño

Solo un sueño.

R.E.M LOSING MY RELIGION…