No hay cosa que más odie Scorpius Malfoy que tener clase con los Gryffindor.

Y es que, cuando esa terrible catastrofe ocurre, Scorp tiene que aguantar ver a Rose Weasley con la mano alzada y dando saltitos cada vez que un profesor hace una pregunta.

"Sabionda" piensa el Malfoy siempre que eso ocurre.

La mecánica es siempre la misma.

Da igual la asignatura, o la pregunta, Rose Weasley siempre conoce todas las respuestas.

Y eso molesta al rubio más de lo que quisiera admitir.

Ahora están en clase de Pociones. El ancho y gordo profesor Slughorn -que ,aparte de lo mencionado anteriormente, guarda también un curioso parecido con una morsa- está señalando una poción que tiene delante.

-¿Alguien me podría decir que es esto?-dice con entusiasmo.

Un segundo después, la mano de Rose Weasley se alza sobre las demás, pues además de ser de las chicas más altas de la clase, la pelirroja se pone de puntillas para destacar aún más sobre los otros.

Ante eso, Scorpius pone los ojos en blanco.

Las risitas de su mejor amigo, Albus Potter, no se hacen de esperar. Al moreno le divierte enormemente el entusiasmo de su prima.

La insultante pero verídica imitación de una de las otras Slytherins, Bellatrix Lestrange -su padre no podía haber escogidu otro nombre menos … ¿polémico? para ella, se pregunta siempre Scorp- no s ehace de esperar, y gente de ambos cursos, tanto Slytherins como Gryffindors, no pueden evitar aullar de risa.

Rose los fulmina con la mirada antes de contestar con una perfección que solo podía haber sido sacada directamente del libro de Pociones de 1er curso.

-Es un Filtro de Amor. El Filtro de Amor provoca en la persona que lo ingiere una obsesión similar al amor. La gran particularidad de esta poción, es que huele diferente para cada persona, dependiendo de sus gustos.

-¡Diez puntos para Gryffindor! Tan excelente como su madre, señorita Weasley-dijo con gran entusiasmo- y bastante más joven de lo que ella era por aquél entonces.

Ante ello, Rose adquirió el color de su pelo.

Scorpius tenía ganas de vomitar en el caldero.

Pero entonces, a su nariz llegó un ligero olor… lavanda,bergamota y …

Scorpius sacudió la cabeza, y después miró al caldero sospechosamente.

Olía igual que Weasley.

Lo cual era ridículo.

Giró la cabeza para ver si alguien se había percatado de su atontamiento. Todos parecían embobados con el aroma procedente del caldero y, entonces … los ojos de Weasley, azules y sorprendidos se clavaron en los suyos, y la pelirroja le lanzó una divertida risita.

Scorpius sintió como su temperatura corporal aumentaba de repente, y sus manos comenzaban a sudar.

Era ridículo, la poción debía de estar defectuosa, eso es.

Prque si la poción olía como Weasley, eso significaba que Weasley le gustaba, lo cual era lo más ridículo que alguien podía haber sugerido jamás.