Lágrimas.
Rose odia llorar delante de la gente.
Eso Scorpius Malfoy lo sabe perfectamente, ya que la pelirroja suele huir de las multitudes cuando sus ojos están brillantes y sus nudillos apretados. No por cobardía, por orgullo.
Por eso, en estos instantes, Scorpius se siente terriblemente culpable por espiarla.
Pero tampoco es que sea culpa de Scorpius estar allí. Él solo se escondió en aquellos lavabos para escapar de James Potter, que amenazaba por hacerlo volar por los aires. De nuevo. Entre las cañerías, se escucha la lejana rise de Myrtle la Llorona, la cual adora deleitarse en el sufrimiento de los demás.
Scopius mira el espejo, que le devuelve el reflejo de la cara de la Gryffindor-ojos rojos, labios mordidos, pelo más revuelto de lo normal.
El rubio bufa, y se intenta sujetar como puede a las estrechas paredes del lavabo, en un intento vano porque Rose no se fije en la puerta estropeada que a duras penas lo tapa.
No quiere ver a la pelirroja.
Al fin y al cabo, ellos llevan semanas sin hablarse, y todo porque Rose comenzó a salir con Chad Smith, un idiota que se dedicó a torturar a Scorpius durante todo su primer año con la ayuda de James, y al que, por tanto, el rubio no soportaba.
Él fue la razón de su disputa.
Scorpius aún recuerda aquellas palabras, afiladas como cuchillas, que se lanzaron mutuamente él y la pelirroja aquél día.
"Es un imbécil, Rose"
" Chad ha cambiado Scorp"
" Te hará daño"
" Ni siquiera lo conoces"
" ¡No pienso quedarme de brazos cruzados mientras babeas detrás de ese idiota! Elige Weasley, o él o yo "
" Eso es infantil, Malfoy"
" No, no lo es"
"…"
"…"
" Él, por supuesto, no es como si te necesitara o me necesitaras, al fin y al cabo ¿no?"
Y Scorpius no pudo decir nada. Y tras esa pelea, ni las continuas intentonas por parte de Albus, ni las miradas tristes por parte de Rose, pudieron ahcer que Scorpius estuviera a más de diez metros de la "parejita feliz". O más bien, de la exparejita feliz. Porque si Scorpius hacía caso a los rumores sobre Rose ( lo que la gente le contaba, no es como si él se interesase por ella) ayer la Gryffindor había encontrado a Smith metiéndole mano a una chica de la casa Slytherin, lo que había provocado el que la pelirroja rompiera la relación.
Lo cual, a su vez debería haber servido para que Scorpius fuera feliz.
Pero no lo era.
En parte, porque Rose y él seguían sin hablarse, y por otro lado, porque odiaba ver llorar a Rose.
El rubio suspiró, un suspiro demasiado fuerte.
Rose se enervó de pronto
"¿Hay alguien allí?"
El rubio trastabilleó, y una de sus piernas entro directa a la taza del váter, loq eu ocasionó que soltara una maldición, lo que a su vez trajo consigo que la Gryffindor abriera la puerta del baño con celeridad … y … bueno, todo sucedió en un instante.
Una mirada.
Una risita por parte de Rose.
Una sonrisa por parte de Scorpius.
Y al cabo de diez segundos, los brazos del rubio rodeaban a la pelirroja.
"Te lo dije" susurró él.
" Cállate idiota" dijo ella.
Y entonces, él no puede evitar sonreír. Sonríe incluso horas después, cuando James Potter los encuentra- el empapado y apestoso, una mezcla de las lágrimas de ella y agua de váter, ella húmeda y todavía abrazada a su cuello- y los obliga a separarse entre grandes aspavientos.
Porque, evidentemente, ellos no han disfrutado del abrazo. Aunque horas después, ambos sueñen una y otra vez con el mismo.
