Scorpius se encoge en un sofá de terciopelo rojo en la sala común de tenía que haberle tirado ese plato de pasta a Rose Weasley en la cabeza. Ahora un miembro del clan Weasley ( James Potter, presumiblemente) le partirá las piernas. Y Scorpius adora en sobremanera sus extremidades inferiores. Además, Weasley no le volverá a hablar en la en eso se equivoca, o así lo descubre momentos después cuando levantando la vista hacia arriba se encuentra con la silueta de la pelirroja que, con los brazos en jarras, le mira divertida, todavía con restos de spaghetti alrededor de su rostro, adornado con una mueca de suficiencia.

-¿Cómo has logrado entrar aquí?

-Albus me dio la contraseña-replicó Rose - suspuso que querría hablar contigo … después de Esto- dijo señalándose la cabeza.

-Rose … yo lo sien-

-Calla-dijo ella- estoy saboreando el momento.

-El día que Scorpius Malfoy perdió el control y atacó a una Gryffindor con un plato de pasta- dijo ella, burlona.

El Slytherin pestañea fuerte. Dos, tres veces.

La debe de haber golpeado con el plato más fuerte de lo previsto. Rose ha perdido completamente el juicio.

Literalmente.

Rose volvió a sonreír, esta vez maliciosamente, y giró alrededor del sofá hasta ponerse en cuclillas frente a él.

- … y celoso.

-¡Yo no estaba celoso! ¿¡Cómo demonios se te puede ocurrir semejante estupidez?!- dijo el rubio, rojo de furia.

-Lo siento era mi intención ponerte celoso-dijo ella, aunque su expresión satisfecha decía otra cosa.

-No estaba celoso …

-Ya- dijo la pelirroja, con una sonrisa en la cara.

-Que no

-Te creo

-…-Scorpius enmudece, rabioso.

Rose sonríe, y entrelaza su mano con la del Slytherin.

-Tal vez un poco …

Las risas de la pelirroja rebotan por toda la sala común de Slytherin.