Disclaimer: "Héroes" es la traducción de "Heroes Revisted" de Tidia. Pueden encontrar la historia original en el link s/3596769/1/Heroes-Revisited

Todo lo que puedan reconocer de es de Warner y lo demás de ella. Hace tiempo descubrí que Ridley y Tidia, han creado todo un Universo Alternativo de Supernatural, que ha sido prestado por muchísimos otros autores para escribir sus propias historias de la Hermandad o de algunas escenas que se mencionan en sus fics. Quizá al escuchar universo alternativo, se van a desanimar, pero denle una oportunidad, básicamente es lo mismo, pero los muchachos no están tan solos. La única diferencia es que en vez de ser cazadores independientes, todos los cazadores son miembros de una organización llamada La Hermandad, que está dirigida por tres hombres. El Guardián, El Académico y El Caballero. Por casualidades de la vida, John se ve involucrado con ellos cuando recién está aprendiendo que existen todas las cosas en la obscuridad. Ridley y Tidia tienen más de treinta historias (incluso tienen su propia página de internet en que se han tomado la molestia de ordenarlas cronológicamente y buscarnos fotos y descripciones para todos los personajes. Les dejo el link . . Amablemente me han autorizado a traducir todas las historias que quiera. Estoy traduciéndolas de manera desordenada y por orden de gusto nada más :D

Esta es la historia más importante de todo el UA de La Hermandad. Es la primera. De esta nos enamoramos y han salido todas las demás. Espero que la disfruten mucho.

Sam Winchester está creciendo, pero es difícil hacerlo cuando te ves atrapado en las sombras de tu bien intencionada familia. Un movimiento en falso y Sam se encuentra repentinamente atrapado en una tormenta de emociones sin refugio a la vista.

%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%%%&%&%&%&%&%&%&%&%&

Capítulo 9

"Ser amado profundamente por alguien te da fortaleza; Amar a alguien profundamente te da coraje" Lao Tsu

Estaba soñando

Al menos era como se sentía. Habia una sensación de transparencia; las imágenes no eran tan definidas o solidas como debiesen ser. La falta de dolor en sus costillas y sus lastimadas muñecas también eran un indicador de que no estaba totalmente consciente. El hecho de que estaba sentado en un restaurant en Salt Lake City, Utah, donde no había estado en casi siete años era otro indicador de que el plan de Mac había funcionado.

El restaurant estaba abarrotado. El sonido de fritura flotaba en el aire casi tan fuerte y grasoso como la capa de grasa que cubría la plástica superficie de la mesa. Un destello de color llamó su atención y miró hacia abajo encontrando un gastado comic del hombre araña bajo sus dedos. Sammy

Las voces eran murmullos y ruidosas a su alrededor y un molesto zumbido se escuchaba de fondo. No podía entender nada de lo que decía, posiblemente porque no era importante, pero el sonido metálico de la campana amarrada a la puerta de entrada llamó su atención inmediatamente. Pese al intenso pinchazo de dolor que surgió tras sus ojos, Dean sintió un poco de alivio al ver a Caleb entrar al restaurant que su propia y rara mente había creado. El adolescente se encogió ligeramente de dolor, cerrando y apretando los ojos para intentar contener la creciente presión en su cerebro.

"Solo respira" la voz de Caleb lo hizo levantar la mirada y la tensión disminuyo considerablemente, permitiéndole hacer lo que el otro cazador le indicaba "El dolor desaparecerá si no peleas"

"Que Caballero Jedi de tu parte, Obi Wan" dijo Dean con sarcasmo, encontrando ligeramente divertido que Caleb estuviese vestido con túnicas color tierra y llevara un sable de luces colgando de su cinturón "¿Te bajaste de un viaje a Tatooine?"

Caleb se sentó en la butaca frente a él "Francamente estoy contento de que no aparecí de un pantano, todo verde y con orejas puntiagudas"

Dean se restregó la cabeza nuevamente y gimió "Hablando de verde, siento como si en verdad fuera a vomitar aunque no he comido nada"

Reaves asintió "Lo siento, viejo. Viene con el territorio. Mac dice que tiene algo que ver con la estimulación parietal. Apesta, pero no es mortal" Caleb sonrió "Aunque si le dices a alguien de este atuendo, te mato"

"Entonces estoy dormido ¿verdad?"

"Sip. Como un bebé" Caleb miró alrededor del pequeño restaurant "Pensé que íbamos a terminar en un bar o en un club de stripers"

Dean miro alrededor encogiéndose de hombros "Perdí a Sammy en este basurero cuando tenía como seis años. De hecho, se estaba escondiendo de mí, pero fue la primera vez…" el adolescente dudó.

"Que sentiste que no podías protegerlo" Caleb terminó la oración del adolescente "Tiene un raro sentido que terminaras aquí" Reaves sabía exactamente dónde lo habría llevado su subconsciente. A la cabaña en las montañas nevadas de North Carolina de Griffin Porter. Alejó esos pensamientos "Entonces… ¿estás listo?"

Dean se sintió incómodo cuando la realidad de lo que estaba sucediendo se hizo más tangible "¿Qué pasa ahora, Damien?" preguntó para evitar pensar en lo extraño de la situación.

"Ahora encuentras a Sam" Caleb miró a los ojos al adolescente "Quiero que pienses en él y en nadie más que en él "¿Dónde lo encontraste la última vez que estuviste aquí?"

Dean frunció el ceño "En un closet de abastecimiento en el baño de mujeres ¿Por qué?"

"Ahí es donde comenzaremos"

"¿Crees que estará ahí?" el pecho de Dean se expandió esperanzado, deseando que fuese tan sencillo.

La ligera risita de Caleb reflejó sus propios pensamientos "No, pero será un buen lugar para cruzar el puente del que estábamos hablando antes. La mente no hace nada sin una razón, Deuce" indicó con su mano su atuendo de Star Wars "Tu inconsciente está buscando un vínculo con Sam"

Dean no entendía nada de lo que estaba asando, pero sentía la necesidad de encontrar a su hermano con cada fibra de su ser "Entonces vayamos de paseo al baño de niñas"

Caleb lo siguió por el pasillo, hasta una puerta que indicaba . El psíquico gruño "Dime que esa no fue idea tuya, Deuce"

Dean sonrió "No. Eso en verdad estaba en la puerta en ese entonces"

"Un lugar con clase"

"Cinco estrellas según el ranking de John Winchester"

Caleb sonrió mientras observaba a Dean detenerse junto a la muralla y presionar en la madera, activando el mecanismo que abría la escondida puerta "¿Y cuánto tiempo les tomó encontrar a Sammy?" Reaves estaba sorprendido de no recordar ese particular incidente.

"Horas" contestó Dean "Aunque en ese momento me parecieron días. Papá casi me mata por perder al pedazo de mierda"

"Ya" la sonrisa de Caleb desapareció. Podía imaginar cómo su mentor había reaccionado y entendía muy bien porque Dean no lo había mencionado. John tendía a dejarse gobernar por sus emociones. Era apasionado con todo, ya sea protegiendo a los que quería o castigando a los que lo habían desilusionado. Caleb había estado en ambos lados "Quizá…"

Dean lo cortó "Damien, no puedes cambiar las cosas en mi realidad ¿recuerdas?"

El cazador suspiró, ligeramente molesto por la habilidad del adolescente de conocerlo tan bien. Caleb era el psíquico después de todo. Reaves aceptó a regañadientes la verdad y dio una mirada dentro del pequeño closet de suministros "Creo que esto va a servir"

Dean masajeo su frente "Entonces ¿qué tengo que hacer, exactamente?" dejó caer su mano al lado cuando notó que Caleb lo estaba observando con una mirada de preocupación.

"¿Cómo está tu cabeza?"

Dean dio un paso atrás, cuando el otro hombre se estiró para tocarlo "Estoy bien"

Caleb rodó los ojos "¿Me dirías si no lo estuvieras?"

"Hagamos esto" Dean indicó hacia el closet "Sam está esperando que lo encuentre"

"Okey" Caleb se sintió inseguro. Se sentía incorrecto. Contra natura, apagar la pequeña voz que le había evitado tantos problemas al pasar los años "Necesito que te enfoques completamente en Sammy" le asintió hacia el closet "Piensa en encontrarlo mientras te metes ahí"

Dean lo miró escéptico "¿Y eso es todo?"

"Yo haré el resto" le aseguró Caleb "Tu concéntrate en Sammy e intenta relajarte" añadió pese a que la sensación de preocupación en su panza aumentó "Piensa en que es tu propio closet a Narnia"

La típica sonrisa socarrona de Dean apareció "No hay problema, Obi Wan. Estaré de regreso antes que el sexto sol de Tattoine se esconda"

Caleb le hizo un gesto con el brazo para que entrara al closet "Estás mezclando las metáforas, sabelotodo"

Dean avanzó hacia el closet y luego dudó. Miró al otro joven "Caleb, cuando encuentre a Sam ¿Cómo diablos hago para que salgamos de todo esto?"

"Como te dije, tendrás que convencer a Sam que tiene que dejar su escondite. Todo lo que necesitas hacer es lograr que despierte y toda esto habrá terminado" Reaves esperaba que fuese así de sencillo.

"Como una pesadilla" dijo Dean pensativo.

Caleb asintió "Exactamente" no quería nada más que esta pesadilla terminara. Reaves alejó sus propios miedos y le dio a Dean una mirada tranquilizadora "Has sacado a Sammy de bastantes problemas a lo largo de los años. Puedes hacer esto"

"Ya, nada difícil" el adolescente tomó aire profundamente y lo dejó salir lentamente "Okey maestro. Estoy listo"

El psíquico observó como Dean entraba al closet. Ya, nada difícil. Caleb aclaró su garganta "Recuerda lo que dije, Deuce. Salgan lo más rápido posible. No te hagas el héroe"

Para sorpresa de Caleb, Dean no le dio su típica respuesta en broma o se burló de su preocupación. En su lugar, encontró la solemne mirada del muchacho "Si algo sale mal…Quiero que sepas…"

Reaves estiró su brazo y abarró con fuerza el antebrazo del adolescente, sintiendo que Dean le regresaba el firme apretón "Nada va a salir mal, Deuce" su labio se torció "La Fuerza estará contigo"

Dean bufó con burla y lo soltó "Claro. No sé qué estaba pensando"

Caleb sonrió "Pero solo por si acaso… el sentimiento es mutuo"

El adolescente negó con la cabeza "Cierra la puerta, Damien"

Reaves hizo lo que le muchacho le pedía, encontrando el hueco sonido del pestillo siniestro. Tenía el mismo sonido de finalidad que una tumba de concreto al cerrarse. El psíquico apoyo las palmas de sus manos en la puerta y cerró los ojos.

En segundos, Caleb sintió la conexión que estaba buscando y no por primera vez rezo a quien lo estuviese escuchando. Calmándose, tomó aire y buscó a su padre, quién sabia, estaba sosteniendo la mano de Sam. Entonces le dio el empujón mental a Dean.

Sintió la mental 'perdida' de la conexión con Dean inmediatamente, como un golpe en el abdomen. Caleb se tranquilizaba solo por el hecho del que todavía podía sentir la conexión física con el adolescente. Después de todo, aunque fuese difícil de imaginar, estaba en el hospital, sentado junto a la cama de Dean, todavía sosteniendo su mano. Y por el lado psíquico de las cosas, aunque ahora Caleb estaba solo, se consolaba pensando que Sammy no lo estaba.

%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%%%&%&%&%&%&%&%&%&%&

Dean recién se habia ajustado a la oscuridad del closet cuando una sensación de electricidad paso por su cuerpo. Era doloroso. Sus rodillas lo traicionaron. Se afirmó contra una de las murallas para evitar caer al suelo. Dean mordió su labio para evitar gritar y que Caleb se sintiera más culpable. También temía que su amigo se echara para atrás totalmente, dejando a Sammy despertar por su cuenta, lo que no era una opción.

Dean lucho por respirar. Su respiración se había apretado en su pecho y lucecitas bailaban tras sus ojos fuertemente cerrados. La agonía que pasó por su cabeza fue rápida y aguda, pero afortunadamente disminuyó como una ola de mar.

Parpadeando, solo quedó la sensación residual. Un dolor vago y una sensación de agujas y calambres. Ya no estaba en el pequeño closet de suministros, sino en el pasillo de una casa. Le tomó una fracción de segundos a su revuelto cerebro reconocerlo. Dean estaba en la casa de su infancia. En Lawrence, Kansas.

El doloroso flujo de recuerdos fue peor que cualquier sufrimiento que el viaje mental le había costado. Dean observó el deslavado papel mural floreado. Desgastado y manchado. Apolillado en la parte más alta. Deseo estar en los pequeños confines de su closet. Por unos segundos, infantilmente, deseo que Caleb todavía estuviese allí con él, pero se recuperó preparándose para la misión que tenía. Sam estaba en la casa. En algún lugar, esperándolo"

El piso de madera estaba firme bajo sus pies, pero Dean se sintió inestable. Había humo en el aire y el olor de madera quemada y carne se mezclaban de forma que su estómago se revolvió con ansiedad. Dio un cauteloso paso hacia la primera puerta a su derecha.

Estaba intacta, pero carbonizada. Se alejó luego de posar su mano en la superficie. El intenso calor había quemado su piel "¿Qué diablos estás haciendo aquí, Sammy?" susurró y su propia voz le pareció demasiado ruidosa en el extraño silencio.

Dean se tragó la ola de miedo irracional y se forzó a sí mismo a avanzar por el pasillo. Cada puerta estaba cerrada y destruida por el fuego como la primera, pero él no se detuvo. Avanzó por un instinto que no pudo identificar. Este era el mundo de Sam y por cómo se veía, el chico no estaba en un lugar muy feliz.

Un lugar seguro

Las palabras reverberaron en su mente en la voz ronca de Caleb y Dean se encontró frente a una puerta que no pertenecía a la misma pesadilla. No había sido tocada por el tiempo. Solo era pintura y vidrio. Tenía un oso con una sonrisa tontona rodeado de abejas y mariposas.

"¿Sammy?" el adolescente levantó su mano y cuando toco la puerta, esta se abrió permitiéndole el ingreso. Dean no dudó. Ecos de risas y una suave música lo rodearon cuando entro en la brillante sala de clases.

Era justo como la recordaba. Sus ojos instantáneamente volaron al closet de abrigos en la parte mas lejana. Fue mágicamente transportado a la entrada de la guarida del oso sin recordar haber dado un paso en esa dirección. El sonido de un suave llanto hizo que entrara, sintiéndose esperanzado de encontrar a su hermano finalmente. Ahora todo tenía sentido.

Sam habia comenzado a tener las pesadillas sobre el fuego que se había llevado a su madre cuando había cumplido seis años. El siguiente invierno había comenzado a asistir a primer grado en Kodiak Elementary. Su hermano pequeño había florecido ahí, pese a su crisis del día de la madre.

Todo le resultaba fácil a su hermano y Dean y el resto de su extendida familia de cazadores protegían a Sam de cualquier cosa que pudiese mermar su confianza en si mismo. La primera vez que Sam había enfrentado una crisis que no sabía cómo manejar, había buscado refugio. Así que el hecho de que Dean lo encontrara en la madriguera del oso no debía haber sido un shock. Pero encontrarlo en el mismo lugar que todos esos años atrás, abrazando el mismo murciélago de peluche y no luciendo un día mayor que seis años hizo que el adolescente de diecisiete años se tropezara.

"¿Sammy?" Dean parpadeo, esperando que estuviese imaginando cosas. Secretamente había deseado que su adolescente hermano de alguna manera pudiese volver a ser el niño que había sido, pero nunca había deseado un cambio físico. ¿Acaso su propio subconsciente había captado el estado mental de su hermano? ¿Por eso habían terminado en Salt Lake? La coincidencia era alarmante.

"¿Dean?" susurro Sam, levantado la vista esperanzado. Sus ojos oscuros brillando con lágrimas, pero al ver al adolescente, se aferró al peluche que estaba sosteniendo contra su pecho y retrocedió hasta que su espalda tocó la pared.

Dean dio un tentativo paso dentro, solo para escuchar un suave gemido de su hermano y que diera un salto. Levantó sus manos en gesto de calma "Sammy, tranquilo. Soy yo"

Sam no lucía convencido pero su cuerpo pareció relajarse. Dean esperaba que su hermano lo reconociera a nivel 'esencial' como Mac había dicho. Porque si Sam estaba viéndolo como era ahora, estaba seguro que veía a un Dean sesenta centímetros más alto y cerca de 30 kilos más pesado "Esta bien, Sammy. En verdad soy yo. Dean"

Sam no se alejó esta vez cuando Dean se acercó y se arrodillo en el piso junto al pequeño niño para quedar a la misma altura.

"¿Dean?" Sam lo miró fijamente. Una mirada de pura concentración reemplazó la de miedo, aliviando la horrible sensación en la panza del hermano mayor.

Dean sonrió "Si, Sammy. Soy yo"

El pequeño niño ladeó un poco la cabeza "¿Cuál es la palabra clave?"

La sonrisa de Dean disminuyó y frunció el ceño. Genial. Era un habito inculcado en Sam desde temprana edad. Nunca hablar o confiar en alguien que no supiera la palabra clave. El único problema era que Dean estaba seguro que la actual frase de matar a Kenny no iba a funcionar con el pequeño niño, quien todavía prefería sus dibujos animados más en el lado suave.

Solo podía esperar que alguna viejita funcionase "¿Panqueques?"

El pequeño frunció el ceño "Esa fue el mes pasado"

"Dame un respiro, Sammy" suspiró Dean "¿Dinosaurios? ¿Transformers? ¿Christopher Robin?" Diablos, quizá la favorita de papa "¿Semper Fi?"

Dean supo al instante que su hermano le creía. Una sola lágrima se deslizó por su mejilla. El juguete fue abandonado. Dean repentinamente encontró sus brazos ocupados cuando el niño de seis años se lanzó contra su pecho, aferrándolo como si fuese el último salvavidas del Titanic.

"No sé que hacer" las conocidas palabras lo tranquilizaron y Dean llevó sus propios brazos a abrazar a su hermanito "Estaba tan asustado, pero sabía que vendrías. Lo sabía"

"Siempre voy a venir por ti, Sammy" susurró Dean, sintiendo un extraño deja vu.

"Todo va a estar bien. Estoy aquí ahora. Te tengo"

Era un poco extraño poder consolar a su hermano de una forma que le había sido negada los últimos años. El adolescente Sam se alejaba de cualquier forma de contacto física, apenas conversando cuando era absolutamente necesario. Dean admitía que evitaba los momentos de chicas. Ambos habían cambiado con los años. Habían construido barreras que todos los niños hacían para convertirse en hombres, pero el distanciamiento de Sam había pillado a Dean por sorpresa y lo había lastimado más de lo que había notado hasta ese exacto momento.

Mostrar afecto y preocupación se había vuelto incomodo entre ellos. Cariños y abrazos habían disminuido para ser reemplazados por golpes en el hombre y el cariñoso palmotazo en la nuca. Sin mencionar, los insultos y sobrenombres. Era la manera natural de las cosas, pero Dean no había mentido cuando le dijo a Caleb que las cosas eran mucho más fácil cuando Sam era pequeño. Cuando abrazos y susurradas palabras de consuelo podían espantar hasta la más horrible de las cosas. Justo como ahora.

"¿Cómo te pusiste tan grande? Eres casi tan alto como Caleb"

La pregunta y astuta observación hizo que Dean volviera al momento y sostuvo al pequeño más firmemente "Es una larga historia, niño"

Sam se echó un poco para atrás y quitó su demasiado largo pelo de la cara con el dorso de su mano "Está bien. Me gustan tus historias"

Dean sonrió "Sé que te gusta, pero realmente no tenemos tiempo para eso ahora. Tenemos que salir de aquí"

"¡No!" el rostro del pequeño reflejó pánico "¡No, Dean. El monstruo del fuego está ahí afuera"

Dean puso sus manos en los pequeños hombros "Sammy, no existe el monstruo del fuego. Es solo un sueño"

"¿Tu eres solo un sueño?"

Dean suspiró "Soy real, Sammy, pero la cosa de tus pesadillas no. No puede lastimarte"

Sam movió la cabeza arriba y abajo "Puede lastimarme, Dean ¿ves?"

El niño de seis años extendió sus brazos y Dean notó los arañazos en la camiseta de manga larga que su hermano estaba usando. Inspeccionando más de cerca los tajos y hoyos en el chamuscado material había tres largas marcas rojas donde la suave piel de Sam había sido quemada.

"Maldición" maldijo Dean y suavemente tomó el brazo de su hermano.

"Esa es una mala palabra" dijo Sam, encogiéndose ligeramente cuando su hermano con mucho cuidado quitó la camiseta de la herida piel.

Dean lo miro "Puedo decir malas palabras ahora. Soy todo un adulto"

"Papi todavía es más grande que tu"

"Si, bueno. Papá no está aquí"

"Desearía que estuviese aquí. Mataría al monstruo" Sam dio una mirada alrededor nervioso "Él nos protegería"

El adolescente miró a Sam "No va a lastimarte más, Sam. No lo dejaré"

Cuando Sam encontró su mirada con ojos llenos de dolor, Dean paso una mano por su cabello "Cierra los ojos, Sammy"

El pequeño frunció el ceño, pero Dean le apretó cariñosamente el hombro "Confía en mi, niño"

Con solo un ligero titubeo, Sam lo hizo.

Dean levantó el brazo herido del pequeño y con cuidado presiono sus labios en la herida. Justo como sospechaba, el enrojecimiento comenzó a desaparecer. Las ampollas también y cuando Sam abrió sus ojos, la sorpresa reemplazó al dolor "Wow" el niño miró desde su brazo a la versión adulta de su hermano mayor "Lo arreglaste"

El adolescente sonrió "Besos mágicos ¿recuerdas?" Dean sabía que había una época en que Sam pensaba que él podía hacer cualquier cosa. Incluso sanar codos raspados y rodillas moradas con un simple toque. Era en la misma época en que su hermanito pensaba que usaba una capa. Este Sam, obviamente todavía creía que esas cosas eran ciertas.

"Me acuerdo" susurró el pequeño.

"¿Sammy, recuerdas como llegaste aquí?"

Su hermanito asintió "El monstruo me persiguió. No sabía qué hacer. Donde ir" los ojos de Sam se llenaron de lágrimas nuevamente "Estaba tan asustado"

"No tienes que estar más asustado, Sammy. Yo estoy contigo y mientras yo esté cerca, nada malo te va a suceder"

"¿No podemos quedarnos aquí? Juntos" levantó la mirada. Dean se preguntó si el requerimiento tenía que ver con el monstruo del pequeño Sammy o cualquiera fueran los monstruos que atormentaban su hermano de trece años.

Incluso sabiendo lo mal que estaba, Dean se vio tentado por la ilusión, seguridad y simplicidad que le ofrecía. Aquí, Dean podía proteger a Sam de cualquier cosa. Sanar cualquier herida. Resolver cualquier problema con una historia o un abrazo. El mundo real no ofrecía ese consuelo.

"Tenemos que ir a casa ahora, Sam" Dean se forzó a soltar al pequeño niño y ponerse de pie. Había otros que considerar "Papá está esperándonos. Mac y Caleb también. Estarán tristes si no regresamos"

Sam dio una mirada en el guardarropa. Miedo e inseguridad claramente reflejados en su joven rostro. Finalmente suspiró fuertemente haciendo pucheros y se agacho para recoger a Stellaluna "Okey" dijo simplemente, estirando su mano y envolviéndola en la de Dean "No quiero que estén tristes. Papi nos necesita"

"Ese es mi muchacho" Dean disimulo una sonrisa con la ironía de que este Sammy haría cualquier cosa por hacer feliz a su padre, mientras que le Sam, recargado de hormonas, de trece años, parecía vivir para molestar al viejo.

Llegaron a la puerta del salón de clases donde Sammy dio una mirada sobre su hombro a la guarida del oso antes de mirar al adolescente "Tengo miedo" dijo, sonando más pequeño que sus seis años.

Dean sintió que sus instintos sobreprotectores se encendía, incluso cuando no había nada que temer tras la puerta. Nada excepto los crueles y sigilosos enemigos que eran el tiempo y el espacio. Ambos habían demostrado ser formidables enemigos hasta ahora "Lo sé" dio un apretón a la mano de su hermano pequeño "Pero todo estará bien. Estaré contigo todo el camino. Lo haremos juntos"

El rostro de Sammy cambio, perdiendo algo de inocencia "¿Promesa?"

Dean tragó con dificultad, encontrando que las palabras le eludían, pero logró hacer que su cabeza cooperara y asintió.

Sammy le creyo y levantó su mano hacia la manilla de la puerta al mismo instante que la superficie pintada temblo y explotó en miles de pequeñas piezas, regándolos de pequeños pedazos de vidrio.

El adolescente de diecisiete años se movió instantemente. Instintivamente utilizando su propio cuerpo para escudar a su hermano menor. Ambos volaron por la habitación con el impacto y una repentina ola de calor golpeo sus cuerpos.

Dean maldijo al escuchar el gemido de Sam bajo él. Lucho contra su propio pánico cuando sintió las llamas rozar su espalda y brazos "¡Sammy!" gruño intentando contener el dolor "¡Esto no es real! ¿Me escuchas? Detenlo. ¡Ahora!"

"¡Dean!" gritó Sammy "¡es el monstruo! ¡Va a llevarme!"

No había donde escapar. Donde esconderse porque era imposible escapar de lo que Sam llevaba dentro de él. Dean se empujó para apoyarse en sus codos, sin ceder ante la tentación de mirar sobre su hombro y enfrentar la bestia que la mente de su hermano había conjurado. Bestia que posiblemente sería la cosa que había asesinado a su madre.

"¡Sam! ¡Escúchame!" logró poner sus manos a ambos lados de la cabeza del pequeño niño y forzó a su hermano a mirarlo a los ojos, manteniendo su cuerpo entre Sammy y las llamas que se acercaban "Esto es solo un sueño, hermanito" susurró "Despierta, Sammy y todo estará bien. Los sueños no pueden lastimarte. ¡Solo Despierta!"

Las luces fluorescentes del techo reventaron y nuevamente los llovieron pequeños pedazos de vidrio, dejándolos en la oscuridad, excepto por el extraño brillo de las llamas a su alrededor. Todo el lugar se estaba quemando hasta los cimientos. La sangre que sentía gotear por su rostro, deslizándose por sus labios también era muy real, igual que las heridas y raspones en la cara de su hermano "¡Sammy!"

"¡No puedo!" gritó Sam "¡No sé cómo, Dean! Estoy asustado"

El rugido del fuego iba en aumento mientras consumía la habitación. El intenso calor era agonizante y Dean podía jurar que sentía como sus ropas se deshacían "Si puedes, hermanito" se esforzó para mantener sus voz calmada "Sé que puedes"

"¡NO! Tengo miedo" el labio inferior de Sam tembló "Tengo mucho miedo"

"¿De qué, Sammy?" sonaba ridículo a sus propios oídos, considerando todo lo que estaba pasando a su alrededor, pero como Caleb había dicho, las cosas no eran lo que parecían. Esta era la película de Sam y Dean tenía que seguir el guion.

"De perderte" susurró el pequeño niño y entonces justo frente a sus ojos, el pequeño Sammy de seis años se transformó en el Sam de trece años "Tengo miedo de perderte…tu gran idiota" sollozó cerrando los ojos cuando sus lágrimas decidieron derramarse.

"Maldición, Sammy" Dean movió las manos de la cabeza de Sam para afirmarse contra el suelo.

"Es Sam" susurró el adolescente, forzándose a abrir los ojos y manteniendo la mirada preocupada de su hermano. Pese a la transformación, el fuego todavía los rodeaba. Partes del techo habían caído y Dean nuevamente puso sus manos sobre la cabeza de su hermano, intentando escudarlo.

"¡Sam!" intento Dean nuevamente, levantando su cuerpo lo suficiente para ver el rostro de su hermano "No voy a irme a ningún lado. No vas a perderme"

"No puedes prometerlo" sollozó Sam mientras una ventana al otro lado del salón explotaba "No puedes prometer eso" gritó Sam "Tú no sabes…"

"¿Todo?" lo interrumpió Dean, sorprendiendo a su hermano.

"No. No puedo prometerlo, pero sí sé sobre eso"

"¿Cómo? ¿Cómo puedes saberlo?" preguntó Sam desolado

"Porque…" Dean agarró la mano de su hermano y la apretó con fuerza "Nunca me rindo. Jamás"

Sam dio un vistazo a sus manos entrelazadas "Perdón, Dean. Por todo lo que dije…no te odio. Dios, quiero decir…yo…tu sabes"

"No hay problema, niño" Dean torció un poco la boca "Lo sé…y el sentimiento es mutuo"

Sam bufó con sorna "Claro"

"Diablos, solo despierta Francis. Así podemos salir de este raro cerebro tuyo"

Sam soltó una carcajada. Estaba a punto de preguntarle a su hermano qué quería decir cuando el techo se derrumbó sobre ellos, aplastándolos con su peso. Sam escuchó a su hermano gritar y sintió su peso colapsar sobre él. Luego un dolor insoportable surgió en su cabeza haciéndolo intentar recuperar el aliento que le habían robado "¡Dean!"

%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%%%&%&%&%&%&%&%&%&%&

"¡Sammy!" John estaba junto a la cama de su hijo de trece años cuando se sentó repentinamente llamando a su hermano.

Mac dio un salto igual de brusco como si hubiese estado quedándose dormido. Soltó la mano del adolescente, luciendo casi tan desorientado como Sam, pero rápidamente se recuperó.

"Sammy" dijo John nuevamente, prácticamente habiendo gateado sobre el colchón junto a su hijo y acunando su cabeza en sus temblorosas manos "Habla conmigo, hijo ¿estás bien?"

"¿Papá?" murmuró Sam. Parpadeo confundido y miró aturdidamente a su alrededor en la penumbra de la habitación "¿Qué está pasando?"

"¿Sam? ¿Puedes decirme dónde estás?"

"¿Mac?" Sam parpadeó nuevamente, sin saber si podía confiar en lo que estaba viendo "¿Cuándo llegaste aquí?"

Mac sonrió pacientemente, manteniendo sus dedos apretados contra la muñeca de Sam "¿Dónde es aquí, Samuel?"

El adolescente frunció el ceño notando que el hombre estaba tomando su pulso "¿Oeste de Virginia? Intentó Sam, dándole una mirada incierta a su padre.

John asintió, pero Mac preguntó nuevamente "¿Puedes decirme tu nombre completo?"

"Samuel Jonathan Winchester" dijo Sam, recuperando su brazo y apoyándolo en su regazo.

"¿Qué edad tienes?"

"¿Qué edad tengo?" repitió Sam con una mirada extraña en su rostro. Los recuerdos regresaron en flashes y una sensación de pánico lo inundó "¿Dónde está Dean? ¿Dónde está mi hermano?"

"Sammy tranquilo" John coloco sus manos en los hombros del muchacho. La respiración de su hijo era agitada. Ansiedad y miedo lentamente tratando de apoderarse de él mientras intentaba levantarse de la cama "Dean está bien. Solo respira ¿okey?"

"¡No!" Sam negó con la cabeza y continuó forcejeando "Quiero a Dean"

John y Mackland compartieron una mirada y ambos voltearon a mirar la otra cama. Los ojos de Caleb todavía estaban cerrados y su mano entrelazada con la de Dean, pero su joven rostro reflejaba angustia.

Mackland se movió rápidamente al lado de su hijo, dudando momentáneamente antes de posar su mano en el hombro de Caleb "¿Hijo?"

"¡Dean!" gritó Caleb abriendo sus ojos de golpe.

Ames mantuvo su mano en el hombro de su hijo mientras el joven cazador tastabillaba de su silla "Tranquilo, Caleb. Cálmate"

Caleb quitó su mano "Algo está mal" la mano de Dean estaba fría y sudada y la mirada de Reaves viajó al rostro del adolescente. Todos los ojos de los presentes en la habitación siguieron su mirada. La repentina inhalación de Mackland y la maldición que escapo de los labios de John fueron amortiguados por el rugido que Caleb escuchaba en su cabeza "¿Dean?"

Dean no reaccionó a la voz de Caleb o a los desesperados gritos de su hermano que lo llamaba una y otra vez. Caleb agarró bruscamente el rostro pálido, muy pálido de Dean. Al quitar su mano sus dedos estaban manchados con sangre que brotaba del oído de Dean "Maldición, Deuce" susurró Caleb. Había notado las gotitas rojas esparcidas en la almohada. Mackland se inclinó sobre el adolescente y presionó el botón de llamado.

"¿Qué diablos hemos hecho?"

%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%%%&%&%&%&%&%&%&%&%&

Espero que les haya gustado. Obvio que Dean iba a encontrar a Sam, pero no podía ser tan fácil ¿verdad? ¿Qué creen que sucederá ahora?