Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. Solo la trama me pertenece.

¡Hola! Hoy es Domingo y toca Capítulo.

Estoy demasiado ilusionada con el fic por que estoy viendo una gran acogida ^^ incluso me habéis recomendado en grupos de Facebook y me hace tantísimas ilusión, además tengo 250 comentarios es una pasada para mí ¿llegaré a los 300….? Muchas gracias a tods ^^

El Soundtrack de este capítulo es Leona Lewis- "Stop Crying Your Heart Out" http : / / www . youtube . com / watch?v=miLjaCY0-S8


Capitulo 14

Bella comenzó a abrir sus ojos, el escenario que tenía delante le era familiar, pocas semanas atrás se había encontrado en la misma situación, pero esta vez no estaba sola, alguien le agarraba la mano. Cuando volvió su mirada hacia la persona que estaba allí se dio cuenta que era Emmett, le estaba sonriendo cuando la vio abrir sus ojos, la imagen de sus ropas manchadas de sangre antes de desmayarse volvió a ella.

- Mi bebé -lo miró con terror mientras en un acto involuntario llevó sus manos hacía su vientre y lo notó plano, el miedo se hizo dueño de su cuerpo- no, por favor, no...

La mano de Emmett le apretó fuertemente- tranquila Bella, todo está bien -bajó sus manos, más entonces, notó aquella curva que empezaba a formarse, sonrió con lágrimas en sus ojos- todo fue una falsa alarma -respiró aliviada- el médico dijo que tuviste un principio de aborto pero llegamos a tiempo -sonrió cansado- tienes que permanecer en reposo -mientras le contaba aquello le iba acariciando suavemente su cara.

- ¿Cuánto llevo aquí?

- Creo que unas cinco horas –dijo mirando su reloj- estamos intentando localizar a Angela.

- No deberías estar aquí, no te doy nada más que problemas –Emmett negó con su cabeza mientras le sonreía.

- Tu nunca me das problemas –le quitó una de las lágrimas que caían por su mejilla- no llores, el bebé está bien –asintió mirándole.

- No sé qué sería de mí si lo perdiera –por un momento al tocarse su vientre y no sentirlo creía que moría, Emmett iba a hablarla pero el sonido de la puerta lo interrumpió.

Por ella entró el hombre con el que se había encontrado antes de que todo pasara, creía recordar que se llamaba Jacob o algo así, Emmett se incorporó.

- Viene hacia aquí.

-Jacob ha estado llamando a Angela, parece que ya la ha localizado –Bella asintió cuando le aclaró las palabras de aquel hombre- Creo que conociste a Jacob –asintió mirándole- es mi socio en la empresa –miró a Emmett con sorpresa, no solo tenía a uno de sus jefes allí haciéndole perder el tiempo sino a los dos.

- Deberíais iros, Angela llegará pronto –se sentía muy avergonzada por las molestias que les estaba causando, tanto a ellos como a la empresa, ahora necesitaría recuperarse y no podría trabajar.

- Yo me quedaré aquí hasta que llegue – dijo Emmett mirando a Jacob- márchate tú para organizar la reunión de mañana, no tardaré en reunirme contigo –vio como su socio iba a protestar pero se lo pensó mejor y asintió.

- Recupérate Bella –le sonrió en señal de agradecimiento y le siguió con su mirada hasta que atravesó la puerta.

- Emmett, no es necesario que te quedes.

- No estaré tranquilo hasta que Angela esté aquí.

Suspiró resignada- Creo que debería dimitir en la empresa –soltó de sopetón todo lo que se agolpaba en su cabeza.

- No voy a aceptar tu renuncia –le dijo con decisión.

- Solo os estoy dando problemas, no podré ir a trabajar mientras me recupero…

- No quiero seguir oyendo tonterías, Bella, cualquiera puede ponerse enfermo y la empresa no le despide –se acomodó en la silla que estaba al lado de su cama- eres importante para la empresa, no creas que te dejaré escapar para que te vayas a la competencia –le guiñó un ojo, eso le hizo reír. Emmett desvió su conversación hacia Lily, seguro que lo hacía para no hablar más de su renuncia; se entretuvo oyéndolo hablar de su hija mientras reía por sus travesuras.

….

Cinco aburridos días llevaba tumbada en su habitación por prescripción médica, necesitaba reposo y Angela había sido demasiado estricta con eso. Le agradecía tanto a su amiga que era más que eso, era su hermana. Recordaba como Emmett la tuvo que tranquilizar al llegar al hospital, estaba nerviosa y se abrazó a ella mientras ambas lloraban, su estado no mejoró hasta que el médico fue a visitarla y explicarle que había sufrido un principio de aborto debido al estrés acumulado durante todas esas semanas, necesitaba relajarse y le había puesto un tratamiento durante algunas semanas; podría hacer su vida normal después de varios días de reposo pero no podría coger peso, en el trabajo debería estar relajada y evitar el estrés; a Angela le había faltado tiempo para llamar a Ben para comentarle todo, por lo que cuando se volviera a incorporar su trabajo se reduciría. Rió recordando como Angela dijo que ese tal Ben tenía una voz muy varonil.

-¿De que te ríes, peque? –la vio entrar a su cuarto dejando el abrigo encima de la cama mientras se acercaba y besaba su mejilla, siempre que llegaba de trabajar iba a ver como se encontraba.

- De cómo te quedaste prendada de la voz de Ben –rodó los ojos mirándola.

- Sólo dije que me parecía varonil.

- Ya que te has empeñado en recogerme todos los días cuando salga de la oficina, te lo presentare –le guiño un ojo, su amiga suspiró resignada.

- Será mejor que vaya a hacer la cena.

- Sí, huye cobarde –se giró sacándole la lengua mientras salía por la puerta, apoyó su cabeza en su almohada mientras reía.

….

Sabía que sería una niña, su sueño no podía estar equivocado, deseaba a esa pequeña de ojos verdes que corría por el jardín, sintió la mano de Angela apretándola mientras ambas miraban el monitor.

- Bueno Bella, tu bebé es un – contuvo la respiración mirando a su ginecólogo- niño.

- ¿Un niño? –preguntó.

- Si, no tengo dudas, se ve claramente –Eric la miró- ¿esperabas otra cosa?

- No, me daba igual, pero estaba convencida que sería niña –le dijo recordando a su pequeña de cabellos rizados, miró hacia donde estaba Angela, no lo podía creer, su amiga estaba llorando más que ella, apretó su mano.

- Quizás la próxima vez –volvió su mirada al doctor asintiendo aunque no muy convencida por lo que le acababa de decir, nunca habría una próxima vez, estaba negada a dejar entrar a otro hombre en su vida, siempre acababa mal, Diego, Edward…quitó todos esos pensamientos de su cabeza y limpió su vientre con el papel que el había dado Eric - te veo dentro de tres semanas –bajó de la camilla asintiendo- al mínimo malestar debes venir a Urgencias –se giró para atenderlo mientras recogía su bolso.

- Lo sé –se despidió del doctor y salió acompañada de su amiga. Después de salir del hospital cuando casi pierde a su bebé estaba un tanto paranoica y cada vez que sentía algún malestar pensaba lo peor, solo una vez había ido a Urgencias al sentir unos pequeños pinchazos en sus riñones a los pocos días de volver a trabajar, era primeriza y no había pasado nunca por aquellos síntomas; la tuvieron que tranquilizar diciéndole que aquello era normal pues el bebé comenzaba a crecer y necesitaba estirarse por ello los pinchazos, a partir de ese día sus dolores de espalda estaban comenzado, sus pies comenzaban a hincharse, pero era feliz sabiendo que su pequeño estaba creciendo en su interior.

- Un niño, peque, tenemos que empezar a comprar cosas.

- Sí, será emocionante ver su ropita.

- No quiero que le compres la cuna –le dijo su amiga de repente mientras iban hacía el metro.

- ¿Y eso a qué es debido?

- Porque yo se la regalare a mi bichito –dijo mientras ponía una de sus manos en la barriga acariciándola.

- No quiero que lo empieces a malcriar Ang –su amiga se incorporó mirándola alzando sus cejas.

- Tú eres la mamá, yo la tía consentidora -ambas rieron- te recojo a las siete y media.

- Sí mamá, veo absurdo que vayas hasta allí, puedo ir a casa sola –Angela la miró negando, había cumplido su promesa de recogerla todos los días en la oficina incluso había hablado con su jefe para cuadrar sus horario y así poder llegar a tiempo- aunque creo que recogerme es una excusa, creo que vas por ver a alguien.

- A mi no me gusta nadie de tu condenada oficina –le dijo poniéndose colorada.

- ¿Y que me dices de Ben? –le preguntó burlonamente, Angela le dio un beso, era tan cabezota.

- Nos vemos después –rió mientras la veía irse, no podía ocultarlo, le encantaba Ben y aquello era completamente recíproco; más de una vez su jefe le había preguntado por su amiga, haría lo imposible para que ambos tuvieran una cita, se merecía ser feliz y se había prometido a sí misma conseguir que lo fuera, le debía mucho a Angela, así que solo necesitaba que alguien le diera un pequeño empujón, un plan comenzaba a formularse en su cabeza.

Estaba recogiendo todas sus cosas cuando llamaron a su puerta, alzó su mirada encontrándose con su amiga.

- ¿Estas lista? –asintió cerrando el portátil de su mesa mientras cogía su bolso, rió internamente mientras iba hacia su amiga, necesitaba ver a Ben antes de irse, él mismo le había dado la idea brillante que necesitaba al enterarse de la cena anual de los jefes de la empresa- ¿Por qué tan contenta?

- Nada, tengo el día feliz –su amiga la miró suspicazmente; entonces lo vio- Ben – sintió como su amiga le golpeaba suavemente en su hombro.

- Estás loca –le susurró.

La ignoró mientras veía como su jefe se acercaba a ellas sonriendo- Angela, que bueno verte por aquí –le sonrió sonrojándose, todo aquello le parecía tan divertido ¿desde cuándo su amiga se sonrojaba tanto ante un hombre?

- Sí, ya sabes vengo a por Bella.

- Sí, claro –a pesar que se estaba sintiendo que estaba de más en aquel escenario debía actuar.

- Ben me dijiste que necesitabas a alguien para la cena anual y ya que yo estoy con esta barriga – dijo señalándose- no podré asistir, he pensado que Angela está libre –sintió la mirada encolerizada de su amiga a su lado mientras Ben la miraba con esperanzas.

- ¿En serio? –Cambió su mirada de ella hacia Angela, que tuvo que mirarlo mientras apretaba sus manos nerviosamente- ¿podrías acompañarme? Es un auténtico incordio ir solo.

- Mmm bueno… -esta vez fue el turno de que ella golpeara a su amiga- Si.

- Genial –le dijo abrazándola, Ang se vio sorprendida y le devolvió el gesto- todavía quedan dos semanas, iremos concretando – su amiga asintió y después ambas se marcharon.

- Esta me la pagarás, peque.

- Cuando quieras, estabas deseando decir que sí – no vio la cara de su amiga al entrar en el ascensor pero si lo hubiera hecho habría visto que su cara mostraba una inmensa felicidad.

….

Ese fin de semana había sido divertido aunque Angela le reprochara todos los días lo que había pasado con Ben, estaba muy entusiasmada con la idea de la cena, no había día en que no comentara algo sobre ello. Había visto un vestido en una tienda cercana a su apartamento y esa misma mañana lo había comprado; mientras ella estaba en el restaurante lo dejó encima de su cama para que lo descubriera esa noche, estaría preciosa.

- ¿En que piensas, preciosa? –miró hacia el hombre que la hablaba, alzó su ceja al ver a Jacob entrar en el ascensor.

- No es de tu incumbencia –estaba agradecida a Jacob por su ayuda cuando se desmayó y la preocupación durante los días siguientes, a partir de ese día él no dejaba de coquetear con ella, en un principio se sentía demasiado abrumada pero después empezó a tomárselo como un juego.

- Guau la leona saca sus garras –rió cuando vio como alzaba sus manos en señal de protección, era tan payaso - aunque eso me encanta.

- ¿No tendrías que estar arriba trabajando?

- Si, pero pensé en pasearme un rato por las plantas para ver si te encontraba –abrió la boca ante su descaro – cada día estás más preciosa, el embarazo te sienta bien.

Bajó su cabeza apenada, cuanto deseaba que fuera otro quien dijera esas palabras, se repuso de inmediato antes que él lo notara.

-Tonterías, cada día que pasa estoy más enorme.

- Nada de eso, estás espléndida – se acercó a ella con intención de acariciar su cara pero la puerta del ascensor se abrió, se había olvidado dar a su planta y estaba en la última.

- Jacob ¿terminaste tu café? necesito ir a por uno y despejar la mente del problema con la empresa de Irlanda –Emmett esperó una respuesta.

- Si, tranquilo me haré cargo –fue hacia la puerta- hasta luego Bella – Emmett alzó una ceja mientras entraba.

- ¿Está intentando ligar contigo? –Le preguntó cuando la puerta se cerró, bajó su cabeza avergonzada por que Emmett se dio cuenta de ello- tranquila Bella sé como es Jacob, no puede dejar de intentarlo cuando ve una mujer, pero es un buen hombre, llevo muchos años conociéndole –se acercó a ella- doy el visto bueno.

Rió después de que le susurrara esas palabras- Jacob es increíble pero en estos momentos no quiero una relación –involuntariamente acarició a su bebe mientras le recordaba.

- Entiendo, el padre de tu bebé no sabe lo que perdió – no fue capaz de mirar a Emmett a la cara después de esas palabras. Si supiera que él no sabía de la existencia del bebé... La puerta se abrió y supo que había llegado a su planta, se despidió apresuradamente y salió rumbo a su oficina mientras algunas lágrimas escapaban de sus ojos.

….

Estaba con Angela esperando a Rosalie en un centro comercial, Emmett la había convencido para que acompañara a su esposa a comprar y así pudieran conocerse más, tras mucho insistir le prometió que iría de compras con su mujer pero arrastró a su amiga con ella, después de ver el vestido que le había regalado, Angela no pudo decirle que no. No estaba muy segura como iba a sentirse con Rosalie después de su primer encuentro, fue todo muy confuso, todavía le rondaba por su cabeza aquel encuentro y cómo su hija la confundió con otra persona. Unos minutos después la vio llegar acompañada de otra chica.

- ¡Hola Bella! perdón por el retraso pero Lily quería venir –se acercó a ella dándole dos besos- te presento a Alice, es una gran amiga y en cuanto le dije la palabra compras no pudo resistirse a no venir, espero que no te importe.

Se sintió abrumada después de que le diera tanta información en un solo segundo- no tranquila, encantada Alice –le dijo saludándola- yo también traje a una amiga, ella es Angela –después de las presentaciones las cuatro empezaron a recorrer el centro comercial.

La amiga de Rosalie se acercó a ella y le agarró el brazo tiernamente- ¿De cuánto estás?

- Casi cinco meses -Le dijo un poco impresionada por que cogiera tanta confianza sin apenas conocerse, miró a su amiga que iba hablando animadamente con Rosalie, devolvió de nuevo la mirada a Alice y le sonrió.

- Estás preciosa.

- Gracias.

Descubrió que Alice era una apasionada de las compras y tenía muy buen gusto en lo que se refería a la moda, dos horas después se estaba sentada en una cafetería agotada con un montón de bolsas a sus pies, casi todas para su bebé.

- Son buena gente –le dijo Angela mirando a las dos mujeres que estaban comprando refrescos.

- Si, me he divertido mucho, aunque estoy agotada.

- Yo también amiga, Alice es incansable –ambas rieron, las dos aludidas llegaron cargadas de refrescos y se sentaron a descansar mientras hablaban.

- ¿Ya tienes nombre para el bebé? –Rose le sonrió mientras la miraba.

- Pues, no sé todavía como llamarlo, los nombres de niño no son tan amplios como los de niñas –en realidad había barajado varios nombres pero todavía no se decidía por ninguno- estoy dudando entre algunos.

- Podrías decírnoslos para ayudarte –Alice la miró entusiasmada, cuando se agarró a su brazo al conocerla se sintió un poco abrumada con su parloteo incansable pero a lo largo de la tarde descubrió que se llevaría muy bien con ella.

- Pues he pensado en Eric y Adam pero creo que el que más me gusta es Noah.

- ¡Oh! Me gusta ese –le dijo Rose mientras Angela y Alice asentían.

- Mami –un grito se oyó en la cafetería y todas se giraron al ver venir a la niña que corría hacia Rosalie mientras Emmett iba detrás de ésta. La aludida se levantó para coger a su pequeña por lo aires mientras la besaba.

- Buenas tardes a todas –saludó Emmett mientras llegaban donde estaban sentadas y besaba a su mujer- este diablillo no quería jugar más en el parque –la niña las miró a todas y los ojos de Bella se iluminaron al verla, ésta le sonrió de vuelta y peleó con su madre para que la bajara, Rose la bajó mirando a Emmett asustada.

La pequeña fue hasta ella- mi papá me dijo que te llamabas Bella, no sé por qué has cambiado de nombre –se encogió de hombros-pero me gusta tía Bella, es bonito –no quiso mirar hacia arriba para ver las caras de Emmett y Rosalie, sintió como Lily cogió su mano- ¿vas a tener un bebé? –le preguntó viendo su barriga.

- Si

- ¿Podré jugar con él? – rió mirándola.

- Pero tendrás que esperar a que sea un poquito más grande ¿lo harás? –Lily asintió entusiasmada, para después ir hacía su padre, diciéndole que iba a jugar con el bebé. Los vio interactuar con la pequeña y en ese instante se imaginó a ella misma con su hijo y algo en su interior se encendió, debía luchar con todas sus fuerzas por su pequeño, la primera lucha que debía vencer era dejar atrás a Edward, seguir adelante, no podía lamentarse más por lo que podría haber sido o no con él, debía continuar sin pararse a pensar, sin mirar atrás debía seguir su vida.

...Cause all of the stars have faded away,

Just try not to worry,

You'll see them some day.

Take what you need,

And be on your way,

And stop crying your heart out...

- ¿A qué vino lo de tía Bella? –Angela y ella se estaban en su apartamento después de que Emmett insistiera en llevarlas allí.

- No lo sé, desde que me conoció esa pequeña cree que soy otra persona, el primer día me llamo tía Maddie –se sentó en su sillón- estoy tan confundida como tu.

- Lo que me intriga son las caras de Emmett y Rosalie os miraban con ternura – suspiró mirando a su amiga.

- No puedo echarme al hombro algo como eso, está en sus manos decirme que pasa.

- Lo sé peque –se sentó a su lado mientras acercaba todas las bolsas- vamos a mirar la ropita de Noah, es tan pequeñita.

- Todavía no decidí si ese será su nombre.

- Vamos Bella ambas sabemos que si lo será –se acercó a su barriga- ¡Hola, Noah!

No podía dormir, estaba dando una vuelta tras otra en su cama, deseaba que llegara su amiga para que le contara todo, miró su reloj, eran las cuatro de la mañana, quizás Angela no volviera esa noche, sonrió ante sus pensamientos pero entonces oyó como la puerta de su casa se abría con cuidado y como poco después alguien entraba con los pies descalzos sin hacer ruido, no pudo seguir más en la cama y salió hacía el salón apresuradamente.

- Más vale que comiences a contármelo todo. –Angela al verla allí saltó del susto.

- Dios Bella casi me matas –llevó su mano al pecho calmando su respiración mientras dejaba los zapatos de tacón en el suelo, estaba muy bonita con ese vestido, su moño se estaba deshaciendo pero aun así esa noche brillaba con luz propia- ¿no deberías estar dormida? No acostumbres a mi sobrino a trasnochar.

Fue hacia el sofá ignorándola, se sentó mirándola con las cejas alzadas, su amiga suspiró y fue a sentarse junto a ella- ¿y bien?

- Fue… -perdió su mirada mientras hablaba y por un momento creyó que todo había sido un desastre, pero cuando su amiga la miró de nuevo vio unos ojos iluminados- …. Maravilloso.

- ¿En serio? – asintió con energía, la misma luz que iluminaba sus ojos lo hacia en su sonrisa.

- Si –comenzó a contarle todo lo que había pasado aquella noche, de cómo había sido atento con ella, en ningún momento la había dejado sola en la cena - Bella sé que he estado estas semanas insoportable con respecto a Ben pero gracias amiga.

- No tienes que darlas, desde que os vi hablar la primera vez sabía que estabais destinados el uno al otro.

- ¡Eh! No corramos, por ahora solo somos amigos nada más.

- Ya amigos, bueno creo que me iré a dormir, Noah y yo estamos felices de que hayas pasado una buena noche así es que nos está entrado sueño.

Angela se levantó y abrazó a Bella- Buenas noches peque –se agacho para besar su barriga- Buenas noches bichito.

- Hasta mañana.

….

Todavía no podía creer que un mes atrás hubiera sido la elegida por la empresa para una beca que consistía en ampliar sus estudios incluso poder acceder a la universidad a distancia, quería alcanzar esa meta por eso antes de tener a su bebé necesitaba aprobar los exámenes que le permitirían acceder a la universidad, apenas le quedaban unas pocas semanas para darse de baja y necesitaba terminar aquellos temas.

- Vi tu luz encendida –levantó su mirada para después mirar su reloj, había pasado una hora de su salida habitual del trabajo, menos mal que había avisado a Angela, sino estaría poniendo el grito en el cielo- ¿Qué haces todavía aquí? -Emmett se asomó por la puerta de su despacho.

- Estoy intentando adelantar un poco el tema de economía.

- ¿Cómo lo llevas? -le preguntó mientras se acercaba a ella.

- Bueno, no es la asignatura que más me gusté.

- Venga dame esos apuntes y te ayudo -le miró entregándole los papeles, llevaba dos horas intentando entender un tema así que no rechazó su ayuda, entre risas y apuntes estuvieron allí casi una hora más, se había enterado mejor con él que toda la tarde estudiando- Es hora de irse, no te dejaré quedarte más aquí. - no le contradijo, así que recogió sus cosas.

- Gracias por la ayuda si no nunca me habría enterado.

- Siempre que quieras puedo ayudarte con ello- ambos se dirigían hacia el ascensor- vamos Maddie te llevo a casa.

- ¿Maddie? ¿Por qué me llamas Maddie? ¿Por qué tu hija me llamó Maddie? -la cara de Emmett mostraba sorpresa pero fue cambiando a una enorme tristeza.

-Yo...lo siento.

Antes de que pudiera seguir con todas las preguntas que le rondaban por su cabeza vio como se giraba para marcharse de allí- ¡Emmett! -le gritó siguiéndole pero cuando alcanzó el ascensor éste ya se había cerrado, suspiró profundamente acariciando su barriga de seis meses; en ese instante se prometió a sí misma averiguar que era lo que se escondía detrás de aquel nombre. Fue hasta su despacho a pesar de que se dijo que esperaría a que ellos le contaran algún día que pasaba con esa Maddie, no podía seguir sin saberlo. En su ordenador escribió el nombre de Emmett McCarty

Leyó sobre su vida; había sido un buen estudiante, cursó un master en Estados Unidos antes de empezar a trabajar en la empresa de su padre y el socio de éste, al morir su padre tuvo que hacerse con las riendas de la empresa junto a su socio Jacob Black que había ocupado su puesto una vez que su padre se jubiló, entonces algo llamó su atención: "Madelenie McCarty" buscó ese nombre a través de la red y se quedó con la boca abierta cuando abrió una foto de aquella chica junto a Emmett en la graduación de éste, ambos sonreían, respiró hondo, era exactamente igual a ella, tenía su mismo pelo, sus ojos color chocolate, aunque su cara era un poco más alargada, entonces entendió todo… por qué la pequeña la había confundido, por qué incluso Emmett un instante atrás le había llamado por ese nombre, era igual a su hermana.


¿Os gusto?

Se que no es un capítulo con mucha emoción pero necesitaba estar aquí.

Muchas gracias a mis betas Beth y Vicky por el gran trabajo que hacéis con la historia.

Gracias por los reviews, los alertas, los favoritos ^^

Gracias a las chicas que no tienen cuenta por sus comentarios beakis y Neella.

Nos leemos en el siguiente

Gracias se os quiere

xao