Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. Solo la trama me pertenece.
Lo siento por lo del Domingo pasado, pero después de los carnavales estuve malita y no tenía muchas ganas de escribir y para que saliera mal decidí esperar, ese finde también vino mi amiga de Madrid que nos vemos pocas veces al año entonces no podía dejarla tirada para escribir, jeje Y este día de retraso es justificadísimo por mi Beta Vicky que esta en plenos exámenes y la pobre a hecho todo lo posible para tenerlo, ¡Gracias guapa!
El Soundtrack de este capítulo es "Big Girls Don´t Cry" de Fergie http : / / www . youtube . com / watch?v=bECVY2-FOBs
A leer nos vemos a abajo
Capitulo 16
(Dos años después)
Bella sintió como se abría la puerta de su cuarto y unos pequeños pies se deslizaban hacia su cama, sonrió cuando su hijo comenzó a saltar encima de ésta.
- Mami, dibujos – Decía mientras seguía saltando, ella abrió sus ojos para encandilarse una vez más con la energía y sonrisa que portaba siempre su hijo por las mañanas; éste dejó de botar y se le tiró encima para besarla dejándola en el proceso sin aire- va a empezar Rayo – señaló su pijama de Rayo Mcqueen para recordarle a su mamá que dibujo era; fue un regalo de Rose, era su dibujo favorito, tenía que verlo cada mañana antes de ir a la guardería.
- ¿Por qué no vas a por Mate a tu cuarto? –Besó su mejilla- Sue estará poniendo los dibujos.
- ¡Si! –gritó mientras bajaba de la cama y se iba a por su peluche; se tumbó de nuevo para desperezarse y girando su cuerpo descubrió que él estaba ya despierto observándola, se acercó para dejarle un beso de buenos días.
- Creí que dormías.
- No creo, con el despertador que tenemos –empezaron a reírse- tiene demasiada energía.
- Dímelo a mí –volvieron a mirarse, esta vez fue él quien se acercó para besarla para después de unos segundos separarse.
- Será mejor que me marche, necesito cambiarme de ropa –asintió mirando como se levantaba de la cama y lo imitó, mientras él se vestía ella preparaba todo para darse una ducha. Sintió sus brazos alrededor de ella- no llegues tarde, sabes que la reunión de hoy es muy importante – se removió entre ellos para mirarlo.
- Lo sé, Emmett anda como loco con ese nuevo inversor y posible socio –volvieron a besarse- nos vemos luego.
Estaba preparando la ropa antes de ducharse cuando vio un móvil encima del mueble, salió con él en la mano para dárselo a su dueño que estaba en el salón despidiéndose de Noah.
- Jacob –el aludido levantó la mirada- te dejaste esto.
- Gracias – besó su mejilla y después se inclinó para besar la cabeza de su bebé - nos vemos más tarde Rayo –sonrió ante el apodo con el que le llamaba y que a su hijo le encantaba. Noah le dedicó una sonrisa para después seguir viendo la televisión; Tras despedirse de nuevo de Jake volvió a su cuarto para darse definitivamente una ducha.
Mientras el agua relajaba sus músculos recordó como decidió darle una oportunidad de nuevo a su corazón y aceptó la invitación de Jacob.
Iba hacía el ascensor ansiosa por que por fin su día laboral había terminado y deseaba llegar a su casa y estar con Noah.
- Bella –se giró al oír su nombre, Jacob se encontraba allí- ¿cómo estás?
- Bien.
- Oye me preguntaba si querrías venir esta noche a cenar conmigo, lo pase muy bien el otro día en casa de Emmett, no sabía que ibas todos los domingos.
- No puedo dejar de ir, sino Lily se enfada conmigo por no llevarle a Noah –recordó cuando en uno de esos domingos llegó tarde y ella estaba llorando pensando que no les iba a ver ese día- sobre tu invitación…-se quedó en silencio unos segundos- no puedo, es el día libre de Sue, no puede quedarse con Noah –Jacob se quedó pensativo.
- Bueno, ¿qué te parece si llevo la comida y cenamos en tu casa? me encantaría ver de nuevo a Noah.
- No sé… -Jacob le dedicó un puchero; se lo pensó mejor, de verdad lo pasaba bien con Jacob, no había nada malo en pasar un rato agradable con él- bueno está bien ¿a las ocho?
- A las ocho –le dijo confirmando.
Aquella había sido una buena noche, era un hombre divertido, siempre le hacía sonreír, pasaba buenos ratos a su lado y lo más importante de todo adoraba a Noah. Habían coincido algunos domingos en la casa de Emmett antes de esa cena y vio como interactuaba con los pequeños, jugaba con ellos y no le importaba tirarse por el suelo para seguir a Lily o alzar a Noah en brazos mientras el pequeño estallaba en carcajadas.
Salió de su habitación completamente arreglada, cuando caminó hacia la cocina observó a su pequeño todavía tirado en la alfombra mientras veía los dibujos.
- ¡Noah! –Le llamó, su bebé giró la cabeza para mirarla- tenemos que desayunar o llegaremos tarde a la guarde –el niño se levantó para acercarse a ella.
- ¿Puedo vela lego? –sonrió mientras asentía y lo vio correr riéndose hacia la cocina, mientras ella apagaba la televisión.
Era increíble como había crecido, meses atrás lo arrullaba entre sus brazos para que se durmiera y ahora faltaba poco para que cumpliera tres años. Vio una de sus fotografías en la estantería, apenas tenía un año y medio, sus preciosos ojos verdes resaltaban, herencia de él, algunos rasgos de su cara le recordaban a su padre pero casi todo lo había heredado de ella, su pelo, su nariz, sus mejillas que se volvían rojas cuando pasaba vergüenza, pero la energía y esos ojos….
Observó otra de las fotografías que estaba alrededor y su rostro mostró una enorme sonrisa al verla, si ese había sido un día feliz en su vida no podría imaginar lo que pudo ser para Ángela, estaba preciosa, ambas sonreían a la cámara con Noah entre ellas.
Desde hacía dos horas estaba intentando tranquilizar a su amiga, los nervios la tenían atacada; todavía temía que fuera todo un sueño y que el hombre que la esperaba abajo saliera corriendo, pero nada fue así. La vio caminar hacia donde él se encontraba sin que ninguno de los dos apartara los ojos del otro. Estaba hermosa, reluciente con aquel sencillo vestido color blanco estilo imperio y un lazo que se anudaba en su pecho de color azul. Muy poca gente se encontraban con ellos pero así lo quisieron, solo ellos dos y sus más allegados.
Una vez que se juraron amor eterno tuvo que acercarse hasta ellos con Noah en sus brazos, pues su pequeño de nueve meses era el portador de los anillos. La risa de los allí presentes inundaron el espacio por que Noah tenia el dedo pulgar en su boca y no le daba los anillos a sus tíos pensando que era uno de sus peluches, tuvo que besar su mejilla a la vez que le quitaba las alianzas a lo que él respondió con un pucherito; Angela le dio un gran beso y cuando cogió ambas alianzas le devolvió el cojín en la que estaban enganchadas, entonces Noah volvió a sonreír. Antes de irse de nuevo hacía su sitio besó a su amiga y a Ben y susurrándoles un "os quiero" volvió a su sitio al lado de Emmett y Rose.
- Peque, tenemos que hacernos una foto, antes de que mi bichito se duerma.
- Si, no creo que le falte mucho –ambas miraron al pequeño que bostezaba en brazos de su madre. Ben cogió la cámara y se juntaron mirando hacía ella, después de que el flash saliera se abrazaron - Te mereces tanto esto Ang, te quiero.
- Yo también peque –ambas tenían sus ojos llorosos - Me tendrás siempre para lo que quieras aunque a partir de ahora no vivamos juntas –asintió con una sonrisa triste- pero ¡dios no tenemos que llorar!
- ¿Dónde será el viaje?
Angela miró hacía Ben –no quiere decírmelo –se acercó más a ella- pero creo que iremos a Italia –alzó una ceja hacia ella - descubrí el otro día dos billetes de avión –rieron a carcajadas, Noah rió con ellas.
No se equivocó, dos días después viajó a Italia con Ben para su luna de miel; su amiga por fin había tenido su final feliz, amaba a Ben tanto como él a ella, ambos vivían en una casa a las afueras de Londres, pero a pesar de ello ambas se veían todos los días en la oficina y muchos fines de semanas quedaban para que pudiera estar con Noah o a veces le hacía de niñera para que pudiera salir con Jacob. Noah adoraba a sus tíos Ben y Angela tanto como a Rose y Emmett, nunca pensó que tras aquel horrible viaje donde solo pudo llorar tras alejarse de él encontraría una familia.
Fue hacía la cocina donde Sue estaba ayudando a Noah con sus cereales, y se sentó a su lado, ésta le entregó la cuchara mientras ella iba a por un café, intentó ayudar a su bebé.
- Mami, soy gande –rodó los ojos mientras le entregaba la cuchara, estaba en la fase de "quiero hacerlo todo sólo por que soy mayor".
Observó como llevaba la cuchara a su boca para después mirarla y sonreírle, ella le devolvió la sonrisa, seguro que sería ella quien tendría que limpiarse, se le caía la baba con su hijo. Puede que en un principio todo hubiera sido un poco más difícil al no tener al padre al lado pero volvería a pasar por todo para tener a Noah con ella, él era su vida, nunca podría arrepentirse de ello, aunque temía el momento en el que Noah le preguntara por su papá, había aceptado que aunque Jake estaba con ella no era su papá, entonces recordó la primera pelea con Jacob.
Había ido a ducharse mientras Jacob jugaba con Noah en el salón. Llevaban juntos poco más de tres meses; a pesar de que Jake lo intentara de todas las maneras posible ella siempre se negaba, pero después de que Angela se casara y tras una conversación con Rose decidió que no podía seguir lamentándose por el padre de su bebé así que le dio una oportunidad.
Cuando terminó fue hacía el salón y escuchó a Jacob hablándole a su hijo.
- Venga Noah es fácil pa-pá – Esa palabra dio vueltas en su cabeza hasta que estuvo delante de Jacob, éste alzó su cabeza dedicándole una sonrisa , no sabía por qué pero estaba furiosa, cogió a Noah y lo llevó a su habitación para dormirlo sin dirigirle ninguna palabra al hombre que se encontraba en su salón. Noah no tardó mucho en dormirse, ahora no sabía que hacer tras esa reacción que había tenido al descubrir qué Jacob intentaba que su hijo lo llamara papá, sabía que tenía que salir de allí y enfrentarlo, quizás se había marchado porque no había ido hasta allí para saber que había pasado minutos atrás, tras besar la cabeza de su pequeño suspiró y salió de la habitación.
Cuando llegó al salón lo encontró allí esperándola, él la observaba sentado en el mismo sofá, no hablaron durante lo que le parecieron horas aunque solo pasaran unos minutos, no sabía como empezar hasta que él rompió el hielo.
- No entiendo tu reacción de antes.
Si había intentado calmarse en el transcurso de esos minutos el enfado volvió a ella aumentado - No eres el padre de Noah.
- Lo sé, parece que no haces más que repetírmelo.
- ¿Qué?
- Sí Bella, nunca me dejas que me quede con él cuando sales tarde de trabajar, se lo pides a Rose o Angela, incluso le pides a Sue que se quede unas horas más –lo miró asombrada, no sabía que él se sentía así - ¿Yo no cuento en tu vida para él?- no era eso, simplemente no quería que Noah creyera que Jacob era su padre, no le podía hacer eso a Edward, por eso intentaba alejarlo de Jacob y que estuviera con él lo menos posible, pero Edward nunca sabría de su hijo y aun así la culpabilidad volvía a ella al mirar a su bebé a los ojos y verlo a él, le debía algo y era por lo menos que Noah, cuando fuera más mayor supiera que su padre lo amaba donde quiera que estuviera.
- Siento que te hayas sentido así –se acercó hasta ella mientras cogía sus manos.
- Quiero lo mejor para los dos, Bella –se miraron- y quiero ser un padre para él –soltó el agarre de Jacob, otra vez con eso, se levantó del sofá hecha una furia.
- No lo entiendes, tu no eres su padre –le dijo enfadada.
Jacob se levantó para recoger sus cosas - Si, me ha quedado claro como el agua –ni siquiera intentó retenerlo cuando lo vio irse de su casa.
Estuvieron varios días sin dirigirse palabra, su hijo le había preguntado por él por lo que se tragó todo su orgullo y una mañana fue a su oficina y hablaron sobre ello, Jacob aceptó que Noah no era su hijo pero a pesar de todo lo trataría como si lo fuera y aceptó que tendría que conformarse con que lo llamara Jake, nunca más volvieron a tocar ese tema. A pesar de todo, Jacob siempre había sido una figura paterna para su hijo y sabía que si alguna vez lo de ellos no funcionaba no podría separarlos.
- Bella, te fuiste a otro mundo - pestañeó para mirar a Sue que le sonreía mientras dejaba su café y tostadas encima de la mesa delante de ella.
- Sí, hoy estoy en las nubes –miró a su pequeño que ya estaba terminando sus cereales- ¿desayunaste Nana? –no pudo resistirse a llamarla al igual que hacia su hijo poco meses después de conocerla.
- Un café hace una hora.
- Come algo con nosotros –la mujer le sonrió y cogió una silla sentándose con ellos para desayunar.
Sue había sido la nana de Noah desde que ella volvió a trabajar después de su baja maternal, siempre estaría agradecida por que ella apareciera en su vida; aparte de Noah se encargaba de la casa y la ayudaba con todo, era viuda y sus hijos estudiaban en por lo que se encontraba demasiado sola, por eso aceptó el trabajo, la consideraba como una madre que cuidaba de ella y su pequeño, no recordaba mucho de su mamá por lo que ella en poco mas de dos años se había convertido en su protectora.
Después de que terminaran llevó a Noah a su habitación para vestirlo, miró su reloj, debían darse prisa, iban un poco atrasados. Noah corrió hacía su cuarto de juegos después que le pusiera su abrigo, ella fue hacía su despacho donde tenía los informes para la reunión de hoy, al salir su pequeño salió a la misma vez del cuarto de juegos con su mochila y se agachó para colocársela bien.
- Ve a darle un beso a Sue.
Fue hasta donde estaba su Nana limpiando los cristales de la terraza, ambos se fundieron en un abrazo.
- Adio Nana – le dijo Noah mientras cogía la mano de Bella listo para ir a la guarde.
- Adiós pequeñín, que tengas un buen día Bella.
- Gracias Nana.
Miró a alrededor antes de salir, estaba orgullosa de lo que había conseguido gracias a su esfuerzo y un claro ejemplo de ello era aquel ático, sonrió recordando la mudanza y como Emmett acabó derrotado una vez que terminaron de colocar todo mientras Rose le acusaba de blandengue, era el mejor hogar que pudo imaginar para que criar a su pequeño.
Corría con Noah en brazos por los pasillos de la guardería, llegó hasta su clase y su profesora estaba entrando ya cuando los vio.
- ¡Hola Noah!
- ¡Hola seno! –besó la mejilla de su madre y luchó por bajarse e ir a la clase con sus amigos.
- Te quiero, bebé –besó fuertemente su mejilla y lo dejó en el suelo, salió a correr mientras colgaba su mochila en la percha donde estaba su foto y comenzaba a jugar- hasta luego Bree –le dijo a la señorita de su hijo.
- Adiós Bella.
El tráfico era horrible y se encontraba atrapada en un atasco monumental, Emmett la mataría si no llegaba a tiempo para la reunión, intentó localizarlo pero su teléfono solo comunicaba por lo que llamó a Jacob.
Al tercer tono le contestó- Hola preciosa ¿dónde estás?
- Estoy en un atasco, por favor trata de tranquilizar a Emmett, voy a llegar a la reunión.
- No te preocupes se lo diré, te quiero.
- Yo también.
Después de colgar tiró el teléfono en el asiento de al lado, mientras tocaba la bocina de su coche. Sabía que eso no la llevaría a nada pero quería salir de allí. Recostó su cabeza hacia el asiento. Ya llevaba con Jacob un año y seis meses, a pesar de todo el tiempo no habían hablado de vivir juntos, le daba miedo que él se lo propusiera porque aunque pasara la mayor parte del tiempo en su casa, no era lo mismo que tenerle todo el día allí, su ático era su refugio personal y por ahora no estaba preparada para una convivencia junto a él, recordó aquella primera cita donde se empeñó en acompañarla hasta su casa.
Subió con ella en el ascensor, después de mucha insistencia por parte de él había aceptado salir solo esa noche, Rose se había quedado con Noah.
- No hacía falta que subieras hasta aquí.
- Debo saber que llegas sana y salva – le sonrió burlonamente.
- Lo he pasado muy bien, gracias.
- Yo también Bella –ambos guardaron silencio- espero que esto se vuelva a repetir.
- Claro – apretó las llaves que tenía en su mano y que había cogido de su bolso cuando subían en el ascensor, antes de girarse a abrir la puerta se acercó hasta él y besó su mejilla, Jacob agarró su cintura y se juntaron más, sus miradas se encontraron y entonces supo lo que iba a pasar, pensó en retirarse pero ¿por qué debía hacerlo? Le gustó sentirse deseada después de tanto tiempo, así que no rechazó sus labios cuando se unieron con los suyos, muy pocos la habían besado, intentó no pensar en él y dejarse llevar por los cálidos labios de Jake que la acariciaban suavemente, cuando se separaron, al abrir sus ojos observó que él todavía los tenía cerrados y sonreía.
- Gracias por esto – dijo cuando abrió sus ojos por fin, rió ante sus palabras, alzó su mano y lo acarició.
- Hasta mañana – estaba vez fue ella la que se inclinó y lo besó, después se giró para abrir la puerta, cuando la cerró se apoyó en ella mientras pensaba en lo que acababa de hacer, aquello estaba bien pero no podía ignorar el pinchazo en su corazón.
Un pitido la sacó de su recuerdo y miró hacía delante dándose cuenta que los coches por fin estaban avanzando.
Entró apresurada en la empresa, cogió el ascensor y subió hasta la última planta. ¿Quien iba a decirle dos años atrás que por ir a aquella reunión y seguir con sus estudios iba a ser la tercera socia de la empresa?
Caminaba junto a Emmett cuando se paró en seco asustada.
- Emmett –le llamó y este contempló como se había quedado parada en medio del pasillo- no creo que sea buena idea…-se giró para ir por el camino opuesto de donde se dirigían, pero su hermano fue más rápido y la agarró del brazo.
- Tonterías, necesitas aprender, son unas buenas prácticas para la universidad –lo miró- además no necesitas hablar, solo observar -Dándose valor a si misma asintió viendo una enorme sonrisa en la cara de Emmett.
Allí estaba, en medio de la sala de juntas de la empresa con unos clientes importantes que querían invertir; retorcía sus dedos debajo de la mesa mientras escuchaba todo lo que allí se hablaba y las gráficas que se mostraban en la pantalla que había en la pared. Después de más de una hora los inversores no estaban muy convencidos con las condiciones que les mostraba la empresa, entonces Bella observó que por aquel camino no irían bien encaminados para conseguir el dinero.
- Quizás no deberían invertir todo el dinero a la vez, una tercera parte en este trimestre y el resto en el segundo –las palabras salieron de su boca sin pensar, cuando se dio cuenta que todos la miraban quiso fundirse con la silla y desaparecer de allí. Un silencio sepulcral inundó la sala durante el tiempo que los inversores se dedicaban miradas interrogativas.
- Sí, creo que lo que propone es una buena idea y me convence más que la otra propuesta –miró al inversor que le contestaba- ¿Qué le parece ese trato señor McCarty?
Entonces dirigió su mirada hacia Emmett y este la miraba con orgullo, sin dejar de apartar sus ojos de ella contestó al hombre-. Sí, es una magnifica solución –dirigió su vista a los inversores- mi secretaría redactara el nuevo informe para que puedan firmarlo –todos los presentes asintieron para después estrecharse las manos. Estaba recogiendo sus folios cuando uno de los hombres se acercó a ella.
- Excelente idea señorita…
- Swan.
- Señorita Swan, espero que el señor McCarty no la deje escapar de la empresa, si es así, me gustaría que visitara mi empresa, no podría dejar escapar un diamante en bruto como usted.
- Tranquilo Steve, por nada del mundo dejaría irse de aquí a Bella –en ese momento Emmett se incluyó a la conversación.
- Más te vale Emmett, esta chica vale oro –después de despedirse de ellos fue hacia la salida.
- Emmett siento haber intervenido pero es que…
- ¿Qué lo sientes? Bella, nos acabas de proporcionar uno de los mejores negocios que hemos tenido ¿sabes la de meses que estábamos detrás de ellos? –la abrazó- Gracias, creo que tu puesto en administración queda demasiado pequeño.
- ¿Qué?
- Pues que a partir de ahora mientras estés estudiando te quiero en cada reunión y –se quedó pensando- le diré a Eve que te prepare uno de los despacho de esta planta-iba a protestar pero el la interrumpió- nada de peros, Steve tiene razón eres un diamante en bruto Bella.
Después de ese día, trabajó y estudió duro para que ese puesto en el que se estaba ahora no fuera regalado sino algo que había conseguido por su esfuerzos; no aceptó la propuesta de Emmett de ser una socia más hasta que sus estudios estaban llegando a su fin, eso fue un mes y medio atrás. Y los principios eran duros pero estaba esforzándose al máximo para ser digna de ese puesto.
Sonrió a Angela cuando se acercaba a la puerta de su despacho, tras conseguir ese puesto no dudo en pedirle a Ben que la dejara ser su ayudante personal, quien mejor que ella para ese puesto.
- ¡Buenos días peque! –besó su mejilla y ambas se introdujeron en el despacho, después de dejar su bolso encima de la mesa miró a su amiga.
- ¿Qué tenemos hoy?
- A parte de la reunión en la que Emmett está histérico, debes llamar a la los inversores de París –se sentó en su asiento mientras Angela hacia lo mismo en frente de ella y ambas ponían al día la agenda.
- Deja la reunión con los rusos para la semana que viene, Emmett me dijo que le gustaría estar presente y no puede –Angela asintió mientras escribía en la agenda.
- Pues por hoy no hay nada más –se levantó mirando su reloj- en treinta minutos empieza la reunión – se iba dirigiendo hacia la salida cuando se giró de nuevo- por cierto, el sábado es noches de chicas, Emmett y Ben se quedan con Noah y Lily.
Sonrió hacía ella- miedo me dais, todavía recuerdo tu despedida de soltera –Angela rodó los ojos mientras salía riéndose de allí.
Rose las había llevado a un club de strippers aquella noche, habían dejado a los niños al cuidado de Emmett y Ben, tras llamar más de tres veces para ver como se encontraba Noah, Angela tuvo que quitarle el teléfono y guardárselo, podría ser muy exagerada pero nunca había dejado a su bebé toda una noche solo.
Alice se había unido a ellas en la entrada del local, no podía ir a la boda de Angela por que tenía que viajar para un compromiso familiar, pero no podía perderse esa noche, así que allí estaban esperándola.
- Chicas ¿como estáis? será mejor que nos demos prisa o nos perderemos todo el espectáculo –les dijo Alice mientras tiraba de ellas para entrar.
Las cuatro entraron y después de varias horas todo se desmadró, ella había sido la única que no bebió mucho y pudo ver como sus amigas, entre otras cosas, decían cosas sin sentido; aquella noche rió como nunca.
Tuvo que llevarlas a todas a su casa ya que en la casa de Rose estaban los niños y los despertarían al llegar. Al día siguiente sus amigas no podían moverse y tenían un dolor de cabeza terrible. Durante una semana entera se estuvo burlando de ellas sobre todo lo acontecido durante aquella noche.
No pudo dejar de sonreír recordando ese momento, comenzó a mirar sus folios pero fue interrumpida por la puerta, alzó su vista y vio a Jacob asomándose por ella.
- Veo que pudiste llegar.
- Te dije que lo haría –lo vio venir hacia ella, siguió sentada pero giró su silla hacía un lateral por lo que él pudo situarse delante de ella y se inclinó para besarla a la vez que su silla se echó un poco para atrás- ¿Cómo va Emmett? –le dijo cuando terminó el beso.
- Creo que quiere tirarse por la ventana –Bella golpeó su brazo sonriendo mientras ambos se incorporaban de nuevo- nos vemos después –dejo un corto beso en sus labios y salió de allí.
Había hecho bien en darle una oportunidad a Jacob, le había costado decidirse, demasiados quebraderos de cabeza pero ahora no se arrepentía de haberse arriesgado a ello.
Miraba como Lily jugaba con su pequeño en el césped, Rose se sentó a su lado extendiéndole un vaso con refresco.
- ¿Qué tal con Jacob? –volvió la mirada hacia ella.
- Nos besamos
Vio como la cara de Rose se llenaba de sorpresa- ¿en serio? –Asintió- ¡Oh dios Bella! Eso es magnífico – bajó su mirada entristecida y el semblante de la rubia cambió –no me digas que estás arrepentida.
- No es eso…solo que…
-Todavía estas enamorada del padre de Noah – Rose también sabía de toda su historia, poco tiempo después de contárselo a Emmett decidió que ella también debía saberlo.
- Siento que lo estoy traicionando.
Rose cogió sus manos- Bella, sé que has pasado por mucho, pero tienes que dejarlo ir, no puedes estar toda tu vida pensando en lo que pudo haber sido.
- Lo sé.
- Disfruta de tu vida junto con Noah, es hora de dejar todo atrás, Jacob es un buen hombre, quizás no estés enamorada de él pero con el tiempo… puede hacerte feliz.
...
Miró por el espejo retrovisor de su coche, Noah iba jugando con uno de sus peluches, después de pasar el día con su familia se dirigía de nuevo hacía su casa, en la radio comenzó a sonar una canción.
...I hope you know, I hope you know
That this has nothing to do with you
It's personal, Myself and I
We've got some straightenin' out to do
And I'm gonna miss you like a child misses their blanket
But Ive got to get a move on with my life
Its time to be a big girl now
And big girls don't cry
Don't cry
Don't cry
Don't cry...
Sabía que no podría amar a Jacob como alguna vez amo a Edward pero, si conseguiría llegar a quererlo. Necesitaba darse una oportunidad, su felicidad dependía de ello; ya se había hecho a la idea de no poder tener a Edward con ella y Rose tenía razón, Jacob era un buen hombre, haría que tanto ella como Noah fueran felices. Volvió a mirar por el espejo y contempló a su pequeño dormido; sonrió tiernamente, debía dejar el pasado atrás.
Una semana después de aquello volvió a salir con Jacob, pero esta vez al llegar a su puerta le dijo que si quería entrar a tomar algo, no había planeado nada y después de que él le preguntara si estaba segura, ambos entraron. Tras tomarse una copa los besos comenzaron a ser cada vez más apasionados y por primera vez en mucho tiempo sacó a Edward de su cabeza y solo se dejó llevar por las caricias de Jacob.
Su relación era buena, pero tal como pensó al darle esa oportunidad, lo máximo que ha podido, es quererlo; al parecer su amor estaba reservado para él, quizás nunca podría dejar de amarlo, por que cada vez que veía a su hijo a los ojos le mostraba esa parte de Edward ¿cómo podía dejar de amar a alguien que le dio tanto? Su libertad, su hijo, aceptación, amor….
Ángela la sacó de sus pensamientos- Bella, es la hora.
Recogió sus papales, fue por el pasillo mientras sus tacones sonaban hasta la puerta de la sala de juntas, Jacob la alcanzó atrayéndola por la cintura hacia él.
- ¿No pensabas esperarme? – se acercó y la besó. Ambos se reían mientras el seguía agarrándola por la cintura, antes de traspasar la puerta se soltaron pero no dejaron de sonreírse.
Emmett estaba allí hablando con alguien, al oírlos entrar se giró hacia ella sonriéndole pero su mirada no se apartó de aquel hombre que estaba junto a su hermano; dejó de reírse y se alejó un paso de Jacob que la miró extrañado ante ese gesto, no podía moverse, solo reaccionó cuando Emmett pronunció el nombre que nunca creía poder volver a escuchar.
- Bella, Jacob, os presento a Edward Cullen, nuestro nuevo inversor.
¿Os gusto?
Por fin lo que todas querías y me lleváis pidiendo capítulos atrás y solo podía deciros pronto, aquí llego ^^ esperemos a ver que pasa ahora…
Muchísimas gracias a mis betas Beth y sobre todo al esfuerzo de Vicky esta semana con todos sus exámenes y que ha encontrado un hueco para tener la historia lista, muchas suerte esta semana.
Gracias por los reviews, los alertas, los favoritos ^^
Gracias a las chicas que no tienen cuenta por sus comentarios: Neella y Prettykarol
Nos leemos en el siguiente capítulo
Besitos y gracias
Se os quiere
xao
