Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. Solo la trama me pertenece.
Perdonarme por favor por este gran retraso pero entre las vacaciones de Semana Santa y mi poca inspiración no podía sacar este capítulo adelante un gran lo siento así es que aquí estoy casi las dos y media de la mañana en España y subiéndolo.
El Soundtrack de este capítulo es: "Broken Strings" de James Morrison http : / / www . youtube . com /watch?v=r0zk6PJMYdI
A leer. Gracias por la espera.
Capitulo 19
Edward no dejaba de mirarla, así como tampoco pudo evitar que la sangre le hirviera cuando aquel hombre se le acercaba para susurrarle algo; pero lo que más le sorprendió fue que ella extendiera su mano para presentarse. Así es que ¿jugarían al juego de los desconocidos? Sonrió para sí con maldad, él podía divertirse de esa forma.
Durante toda la reunión no dejó de observarla y prestar especial atención a los elogios que Emmett le dedicaba por su trabajo, cosa que fue el detonante para soltar la rabia que llevaba acumulada desde que la vio entrar por lo que dejó salir las palabras justas que sabia que harían devolverle toda su atención. Era necesario que le mirase a los ojos, hacerle entender que llegaría hasta el final, dejarle claro que eso solo acaba de empezar. Por ello, una vez que acabó la reunión pidió hablar a solas con ella; ante la reticencia de Emmett y Black, tuvo que recordarle que sino aceptaba hablar soltaría todo delante de las personas que se encontraban en aquella sala; sonrió cuando vio como ella suplicaba para que todos salieran.
Todo lo que pretendía hablar con ella se le salió de control; tenerla de nuevo cerca hacia que sus palabras se descontrolaran, que no pensara con claridad, por ello su rabia e ira se unieron en su cuerpo volcándolas en un beso fiero, para demostrase a si mismo que lo hacia para dañarla, por ello incluyó un mordisco, por ello introdujo su lengua en ella sin compasión; quería sacar todo lo que había guardado durante esos años haciéndole daño, hacerle sufrir. Sin embargo, sabia que su cuerpo no se correspondía con su razón, por esa contradicción interior estaba allí, bebiendo de ella desesperadamente.
Cuando ella abandonó el beso, rechazándolo, su interior ardió, eso le demostró que prefería a Black. El dolor volvió de nuevo a él; tenía que hacerle entender que solo era una cualquiera, su dinero era lo único que le importaba; ignoró la descarga que sintió al volverla a tocar, tan solo la miró de frente haciéndole saber que su venganza acaba de comenzar, que nunca volvería a escaparse de él. Fueron interrumpidos por su amigo y aquel bastardo que le vociferaron que la soltase mientras se acercaban a él y la apartaban de su agarre, estaban allí protegiéndola cuando ella no se lo merecía. ¿Los tendría engañados como una vez lo estuvo él?
Le hervía la sangre, ese hombre defendiéndola estando a su lado, tocándola…no pudo resistirlo y de su boca salió todo lo que se había callado durante ese tiempo desde que la vio entrar en la sala. Cuando la última palabra salió de su boca, Black se abalanzó sobre él, Edward intentó esquivar los golpes pero un par de puños le dieron de lleno y cuando iba a comenzar a golpearlo sintió que se lo quitaban de encima, se levantó mientras veía como el idiota que le había golpeado salía de allí; se tocó su labio y le escocía terriblemente, Emmett se dirigió a él mientras observaba como Bella lloraba pero no se creyó sus lágrimas, salió de la sala enfurecido mientras iba a uno de los baños de la planta para ver como le habían dejado los golpes.
Estaba sentado en el despacho que le habían asignado mientras se tocaba con cuidado su labio, jodido Black que se lo había roto y le dolía como el demonio. La puerta se abrió de golpe y alzó su mirada para ver a Emmett totalmente furioso.
-Te lo aviso Edward, vuelves a humillarla o acercarte a ella y esa vez no será Jacob el que te rompa la cara –intentó sonreírle pero la herida le dolía.
- Creo que no me oíste bien allí dentro Emmett – se levantó de su sitio.
- Y yo creía que tu no eras de esos que iba a locales para buscar satisfacción en otras mujeres que no fueran la tuya –miró furiosamente al hombre que tenía delante.
- Tú no sabes nada.
Emmett se acercó hasta la mesa- Solo sé que esa chica es mi hermana y ya ha sufrido bastante…
- Te has creído su historia de huerfanita en un internado, vamos Emmett, te creía más listo.
- Escúchame bien Edward, yo la conozco mejor que tú, llevo tres años a su lado – apretó los puños mirando al que hace pocas horas consideraba su amigo- no me des lecciones de creer o no creer. Tus cuatro polvos no te hacen conocedor de su verdad…
Golpeó la mesa- ¡Basta! –Le gritó- no te permito que insinúes que ella para mi solo fue eso.
- Si tanto significó para ti déjala, no merece más sufrimiento.
- No voy a caer nuevamente en su lástima.
- Haz lo que quieras Edward, pero te aviso que no dejare que la dañes más.
- ¿Y yo, Emmett? –Su amigo le miró contrariado- ¿No crees que también estoy dañado? le di todo y me dejó tirado para irse con otro… -dejó de mirarlo y miro por los ventanales hacía la City de Londres.
- No sé porque crees eso Edward –ambos se quedaron en silencio- pero no dejare que la maltrates y le hagas daño, es parte de mi familia.
- ¿Por qué confías en ella? ni siquiera es tu hermana –le miró por encima de su hombro.
- Porque el día que la conocí no parecía alguien que estuviera bañándose en dinero, sino una simple chica que estaba buscando trabajo para salir adelante –escuchaba las palabras de Emmett mientras sus propios pensamientos se entremezclaban ¿por qué él le engañaría? no conseguía nada de ello- Quizás deberías saber que nunca he conocido a ningún hombre que estuviera con Bella, Jacob ha sido el único.
- Por unos días yo también fui el único o eso creí –volvió a su asiento mientras Emmett permanecía de pie.
- Yo solo sé que el hombre que estaba en esa sala no era el Edward que alguna vez conocí en la universidad.
Sonrió tristemente recordando sus años en la facultad donde todo era sencillo, donde solo se tenía que preocupar por aprobar sus exámenes.
- Estoy demasiado dañado Emmett, aunque no lo creas, Bella es responsable de eso.
Emmett suspiró y se sentó frente a él- Edward, no puedo llegar a entender que ella pueda haber hecho cosas terribles, no es así – afirmó rotundamente.
- Yo también conocí a esa Bella de la que me enamoré y a día de hoy no he podido olvidar la traición, por mucho que lo haya intentado –su amigo lo observó y ya no veía la furia en sus ojos sino más bien compasión.
- No soy yo el que te tenga que contar las razones de por que ella huyó, pero nunca creas lo que te han podido decir sobre ella sino lo oyes de sus labios.
¿Por qué demonios Emmett le decía eso? ¿Sería verdad que Bella no lo dejó por James? Negó con la cabeza quitándose todas esas preguntas de encima, no podía creerlo, tantos años odiándola, ahora no podía flaquear; no sabía si debía confiar en Emmett, quizás él también estaba engañado; se llevó las manos a su rostro intentando relajarse y no pensar más en todo, se iba a volver loco.
- Lo mejor sería que no trabajaras aquí, no hasta que se resuelva todo o las aguas vuelvan a su cauce.
- ¿Qué? –le preguntó confundido.
- Edward, no te quiero fuera de la empresa ni tampoco quiero perder tu amistad, pero estando aquí con Bella todo se puede ir a pique –Emmett se quedó pensativo- Tengo una sucursal al sur de la ciudad, podrías dirigirla.
- Me estás desterrando –le dijo con media sonrisa; por un momento pensó que lo mejor sería estar alejado de ella pero después de haberla encontrado ¿podría hacerlo? ¿Estar en la misma ciudad y no buscarla?
- Piénsalo, creo que es lo mejor para todos por ahora.
No pudo contestarle pues salió de su despacho después de esas palabras ¿qué debía hacer ahora?
….
Llevaba tres malditos días encerrado en el hotel, no era necesario que fuera a la oficina hasta que todo estuviera en orden, solo un par de veces había vuelto para firmar algunos papeles por lo que decidió encerrarse en esa habitación con el objetivo de emborracharse y olvidar, pero no lo conseguía, la cabeza le daba vueltas, entre lo que él creía y lo que le había dicho Emmett se había creado un mar de dudas respecto a todo lo que daba por sentado desde tres años atrás.
Estaba decidido a encontrarla, ansiaba de una vez por todas aclarar su mente, todavía no había decidido nada con respecto a la oferta de Emmett. Se levantó de la cama y fue hacia el baño para darse una ducha y despejarse. Una vez listo salió sin siquiera probar bocado del desayuno que le habían llevado a la habitación; llegó muy temprano para sorprenderla en el pasillo que llevaba a su despacho, tendría que pasar por ahí en algún momento. Se apoyó en la pared y minutos después la vio venir hacia él, estaba sonriendo, la miró con nostalgia, la intensidad de sus ojos se profundizó cuando encontró los suyos, pero entonces todos sus intentos de hablar con ella se fueron por el desagüe cuando la vio girarse para irse. No podía negarlo, sentirse rechazado le quemó en lo más profundo de su interior y el pasado volvió a el. La alcanzó para enfrentarla, pero le dolió tanto que pudiera decir que estuvo enamorada de él que no dejó que terminara, no la creía por más que Emmett sembrara una duda en él; era mentira, ella nunca pudo sentir algo si lo engañó de esa manera.
Su mundo se vino abajo cuando la vio llorar mientras intentaba defenderse pero estaba cansado de todo aquello, no quería que le dijera que le había amado, no merecía ni una mentira más de su boca y ella intentaba decirle que todo fue su culpa, que lo dejó por que no la aceptaría cuando sabía que hubiera dado todo por ella, no quería escucharla más, la odiaba con todas sus fuerzas, por que dolía y ella no podía sentir eso…por eso cuando le dijo que aquello sería como si no hubiera existido la rabia fluyó por todo su cuerpo, necesitaba soltar todo besándola, pero una vez más le rechazó.
Oh it tears me up
I try to hold on, but it hurts too much
I try to forgive, but it's not enough to make it all okay
You can't play on broken strings
You can't feel anything that your heart don't want to feel
I can't tell you something that ain't real
Se sentía agotado, esa situación podía con él, nunca sería capaz de llevar a cabo lo que alguna vez pensó para ella, porque todo dolía demasiado, porque por más que quisiera ella nunca se iría de su corazón, porque aunque lo hubiera dicho y pensado, nunca podría odiarla, estaba condenado para siempre.
Deshizo los pasos que le llevaron hasta allí para volver al hotel, quizás a emborracharse o a sufrir más, pero entonces su móvil vibró en su bolsillo.
Llevas en Londres varios días y no te has dignado en venir a vernos, te echo de menos.
Alice.
¿En qué momento de toda esa locura se había olvidado de su familia? ¿Por qué Bella nublaba su mente y no le dejaba ver más allá? Se dirigió al coche que había alquilado hasta que comprará uno y fue al único lugar en el que podría sentir cariño.
Cuando su hermana abrió la puerta y lo encontró allí se lanzó a sus brazos y él solo pudo apretarla fuertemente, después vio como Jasper iba hacia allí y lo abrazaba.
- Por fin apareces por Londres y vienes a vernos –sonrió a su amigo mientras agarraba la cintura de su hermana para sentirla más cerca de él- vamos para dentro y tomamos algo.
Echaba de menos tenerlos en Chicago, disfrutaba hablando con su hermana y su mejor amigo. Alice se había sentado a su lado acurrucándose como cuando eran pequeños, Jasper se había tenido que ir a la oficina, minutos atrás le habían llamado por un problema que no habían podido resolver.
- Y por fin ¿sabes quienes son los dueños de la empresa con la que te fusionaras? –le preguntó su hermana intrigada después de que habían hablado por más de una hora de cómo les iba a ellos en Londres.
- Pues me quedé sorprendido al saber que pertenece a uno de mis amigos de la facultad – su hermana lo miró extrañada- Emmett Mcarty.
Alice gritó ilusionada al escuchar el nombre- ¡Dios mío! ¿Con Emmett?
- ¿Lo conoces? –ahora fue el turno de que él preguntara intrigado.
- Pues claro, soy amiga de su esposa Rose, nos conocimos meses después de venir aquí –Alice le miró emocionada- también trabajas con Bella.
Todas las alertas de su cuerpo se encendieron al escuchar el nombre de ella en boca de su hermana, pero algo en su interior encendió una mecha, su hermana la conocía y por su emoción parecía que eran buenas amigas, necesitaba saber que fue de ella durante esos años; si era sutil quizás podría enterarse de todo y si fue verdad que escapó con su amante, Alice debería haberlo conocido.
- Si, estuvo en la reunión de presentación –le dijo haciéndose el desinteresado.
- Ya la conocerás Edward, es una persona increíble, la adoro, siempre tan atenta y muy buena amiga.
- Vaya, parece que te agrada.
- Si, la pobre lo ha pasado tan mal por lo que me dijo Rose. Llegó con una amiga pocos años atrás y no se les hizo fácil hasta que empezó en la empresa de Emmett pero ahora es feliz, ya la conocerás mejor –quería que siguiera hablando de ella, saber más, pero sería demasiado sospechoso, tenía que ir con cuidado, sin embargo esas simples palabras le había dejado varado en un mar de dudas ¿Qué pasó aquella noche? –Edward –le llamó su hermana volvió su atención a ella- te quedaste pensativo.
- Perdona –Alice le sonrió.
- ¿Te preguntaba qué que tal con Tanya?
Al oír el nombre de su novia pensó en ella, solo la había llamado cuando llegó a Londres, necesitaba hablar con ella y contarle todo lo que había ocurrido, Tanya sabría que decirle. No tardó mucho en despedirse de su hermana para ir de nuevo a su hotel no sin antes prometerle que volvería el domingo para comer con ellos, ella había estado convenciéndole que debería estar allí con ellos hasta que encontrara algo para vivir pero el se negó, su hermana necesitaba intimidad y no le apetecía oír lo mucho que se querían ella y Jasper.
Al tercer tono oyó su voz- Edward, amor ¿cómo estás?
- Bien –le mintió, necesitaba prepararla antes de soltarle la bomba- perdona por no haberte llamado en estos días.
- No te preocupes, estarías muy ocupado, por eso no te molesté con llamadas absurdas –rió escuchándola, le encantaba la relación que tenía con ella pues no era necesario saber donde estaban en todo momento, la confianza era el secreto, algo que no tuvo con ella- Tanya…
- Dime, te noto la voz algo apagada ¿seguro que estás bien?
- Si, es solo que no me esperaba encontrarme a alguien aquí en Londres – no escuchó nada al otro lado de la línea sólo su respiración esperando a que le dijera quien era esa persona pero entonces su voz vino a su mente "…era una puta, todos tus amigos me reconocerían, incluso allí, en la isla, uno de los clientes regulares de Aro me reconoció… ¿de verdad crees que podría haberte hecho eso toda la vida?..."
- ¿A quien te encontraste Edward?
- …Emmett – ¿Por qué demonios le había mentido? ¿Qué le pasaba? Esas palabras rondaban en su cabeza…necesitaba hablar con ella y saber de una vez la verdad, su hermana no podía mentirle y le había dicho que lo paso mal cuando llego ¿pero si tenía su dinero por que habría de pasarlo mal?
- ¿Emmett? –escuchó la pregunta al otro lado del teléfono.
- Sí, un amigo de la universidad, es el dueño de la empresa –le dijo sin ánimos.
- Pero eso es estupendo Edward, no entiendo por qué…
- Solo es que estoy cansado –no le dejó terminar- Te llamo mañana ¿de acuerdo?
- Claro, te quiero.
Cuando colgó el teléfono se levantó del sofá para ir hacia su maletín, sabía que había guardado ese papel allí antes de que Angela pudiera descubrirlo.
Aun recordaba su cara de sorpresa y cómo lo retó cuando lo encontró…
Estaba harto de que todos la protegieran allí pero averiguaría donde vivía y la enfrentaría allí sin nadie de por medio, la discusión de hacía unos minutos no sería nada. Miró por encima del ordenador por si venía alguien mientras buscaba la dirección de su casa, su secretaria tenía que tenerla por algún lado, le iban a descubrir mirando el ordenador, necesitaba darse prisa; cuando ya creía que todo estaba perdido la encontró, cogió un papel que había sobre la mesa y la copió rápidamente, en ese instante el ascensor se estaba abriendo, se apresuró a meter el pequeño papel en su maletín mientras se enderezaba y miraba a quien entraba. No podía ser ella, también estaba allí, cuando ella alzó su cabeza para mirarlo se le cayeron todos los folios que llevaba encima.
- ¿Cullen?
- Debí imaginar que si ella estaba aquí tu también lo estarías- le dijo con desdén acercándose a hasta ponerse enfrente- tal para cual…
- Si le has hecho algo juro que vas a pagar por ello.
- Mira como estoy temblando.
- Te lo advierto, no te acerques a ella, por que si lo haces…
- ¿Qué me harás? Correr a la policía creo que no, porque podría decirles a todos aquí lo que sois ambas o ¿perdisteis la memoria? – le sonrió con maldad para después pasar por su lado y marcharse hacia su despacho.
…..
Después de pensarlo días y días decidió ir hasta allí, había llamado más de cinco veces al timbre pero nadie le había abierto, en un principio pensó que no quería hacerlo pero al no oír nada supo que no debería haber llegado todavía a casa; esperó durante toda una hora cuando oyó como el ascensor de la planta se abría y esperó por que fuera ella.
- ¿De quién fue el cumple? –si, aquella era su voz ¿Quién estaría con ella?
Entonces oyó la voz de un niño
- De Eri, la seño le puso una coona de rey – y lo vio cuando doblaron la esquina que les llevaba hacia su casa, Bella lo traía en brazo ¿Quién era ese pequeño?
- ¡Oh Noah! Mira como tienes tu boca – sonrió al verla reñirle al pequeño cuando vio su cara manchada, lo vio como se acercó a ella y la besó - no, manchaste a mamá de piruleta – ¿mamá? ¿Bella tenía un hijo? ¿Por qué nadie se lo había dicho? ¿Cuando había tenido un niño?
- Hay un nene, mami.
Sus pensamientos se interrumpieron cuando lo escuchó de nuevo y miró sus ojos verdes, se refería a él, después posó su mirada en Bella y no pudo decir nada, aquello no podía pasar. Su cabeza daba mil vueltas y una más. Sin volver a mirarlos pasó por su lado para salir de allí.
Bella tenía un hijo ¿sería de su amante? Quizás por eso huyó a pesar de haberle podido sacar más dinero, porque pronto se le notaría el embarazo y no podía hacerle creer que era suyo pues siempre se protegían, era una de sus reglas.
Respiró hondo cuando llegó a su coche y entró en él para poner rumbo al hotel, sus ganas de saber la verdad se habían esfumado al ver a ese niño, tuvo que frenar bruscamente cuando un coche le pitó; agarró el volante con fuerza haciendo que sus nudillos se volvieron blancos ¿Cómo podía creer ahora a Emmett o incluso a Alice? Ni siquiera le habían dicho nada de ese niño, aunque su hermana nunca se imaginaría que el tuvo algo con Bella. Volvió a ponerlo en marcha para irse de allí.
Dejó el coche en la puerta del hotel y le lanzó las llaves al portero, cuando abrió la puerta de su habitación se sirvió una copa de Whisky y de un solo trago bebió su contenido para después sentarse en el sofá. Recordó la mirada de ese niño y se levantó corriendo para ir al baño y mirar su cara y entonces su mundo dio un vuelco de 180º, era imposible, no podía ser, estaba soñando y se iba a despertar, su mente le estaba jugando una mala pasada; volvió a mirarse para ver los mismo ojos de ese niño en el espejo que le devolvía la mirada, fue hacia atrás negando con la cabeza hasta que chocó contra la pared y fue deslizándose hacia el suelo, ellos se cuidaban; en ningún momento…
- ¡Joder! – gritó dentro del baño, recordando las noches en Hawaii, en ningún momento pensó en ello, solo en ella, en sentirla, las últimas noches vinieron a su mente, no habían utilizado nada, pero ese niño…No, eso no…
No cogió nada, solo salió desesperado sin siquiera saber si había cerrado la puerta de su habitación, corrió por los pasillos hasta el ascensor, pero a pesar de pulsar el botón en repetidas veces este no llegaba, en un acto de impaciencia corrió hacia las escaleras para bajarlas tan rápido como pudo; le gritó al portero por no tener su coche en la entrada.
Cuando por fin pudo sentarse y tomar el volante condujo como un loco por las calles de
Londres hasta llegar a su destino, salió del coche sin quitar las llaves del contacto y fue hacia la puerta golpeándola fuertemente, minutos después se abrió pero a él le parecieron horas, ella totalmente soñolienta lo miró al verlo allí.
- Edward, es muy tarde ¿qué haces aquí? –Entró apresuradamente dentro de la casa- Jasper, es Edward, puedes seguir durmiendo –le gritó a su marido desde abajo para que la oyera.
- Alice, necesito saber algunas cosas.
- ¿No puede esperar a mañana? – Su hermana bostezó mientras iba al sofá y se sentaba- algunos trabajamos, que tu no hayas empezado todavía no significa…
- ¿Bella tiene un hijo? –le interrumpió.
Alice giró su rostro para mirarlo extrañada- ¿a qué viene eso ahora?
- Respóndeme, Alice.
Rodó los ojos antes de contestar- Eres tan impaciente. Si, Noah es una ricura ¿puedo irme a dormir ya? – Noah, si, ella lo llamó así- ¿Para eso me despiertas? ¿Qué es tan importante con el hijo de mi amiga?
- ¿Cuantos años tiene?
- Casi tres años, nació en octubre –las cuentas volvieron a hacerse en su cabeza, ellos estuvieron en Hawaii en febrero... pero quizás ella estuvo también con James por esa época…pero esos ojos eran de él. Se estaba volviendo loco, su hermana lo miraba asustada- ¿Qué pasa? ¿Por qué me levantas a mitad de la noche para preguntarme por el hijo de Bella?
- ¿Conoces a su padre? –Le preguntó desesperado, ella lo miró pasmada- el padre del niño ¿lo conoces? –le preguntó con desesperación.
- Bella es madre soltera, ni siquiera sabia que estaba embarazada cuando llegó a Londres, lo descubrió pocos meses después, unos tres meses creo que me dijo –su hermana se cruzó de brazos mirándole seriamente- o me dices a que vienen tantas preguntas o no respondo ninguna más.
Miró a su hermana- Alice, creo que Noah es mi hijo.
¿Os gusto?
Muchísimas gracias a mis queridas betas sobre todo en este capitulo por el apoyo para seguir con él saben de mi dificultad para sacarlo adelante os quiero chicas ^^
Gracias a las chicas que no tienen cuenta por sus comentarios
Nos leemos en el siguiente capítulo
Besitos y gracias
Se os quiere
xao
