Hola a todos mis lectores que tanto amo y respeto, espero que estén bien porque yo si y en el anterior cap. Dije cosas que no debía losiento por eso, volviendo a mi historia , tarde tanto por mis exámenes de universidad ejjejejejej , espero no haberlos hecho enojar y que sigan leyendo mi historia y los invito a que hagan las propias, es una experiencia muy buena y a para los que ya tengan una los motivo para que la terminen y nunca dejen fanfiction, que la edad no nos separe quiero que todos los que estemos aquí sigamos siendo fanáticos, eso es lo que quiero y deseo de corazón, que no muera el amor a esta pagina y que viva ¡kung fu panda!

P.D.: sigo disculpándome por la tardanza y espero que este cap les quite la sed de no saber de esta historia

Capitulo 6: En busca de la verdad parte 2.

Llevaban aproximadamente una hora en el vehículo, Tigresa, a pesar de los berrinches de Mono, conducía el auto, Víbora estaba de copiloto y los demás iban en la parte trasera, la razón de que Tigresa estuviera al volante es que ella era la única que conocía el camino, los otros le preguntaron cual seria su destino al salir de la ciudad pero ella se abstuvo de responder, pasaron por un terreno en muy mal estado, había desde baches hasta piedras haciendo que el auto votara en mas de una ocasión pero se notaba que hubo un tiempo en donde ese desgastado camino fue transitado por varios años. Paso un rato mas cuando Víbora le pregunto a Tigresa.

-¿A dónde vamos exactamente Tigresa?- pregunto un poco impaciente ya que no sabia a donde irían a parar, Tigresa no respondió- Vamos Tigresa dinos de una vez a donde nos llevas- exigió esta vez ya que se había desesperado, algo raro en ella. Tigresa paro en seco el vehículo que de no ser por los cinturones todos se darían un buen golpe en la frente con lo que tuvieran enfrente, ella no dejaba de ver por la ventana del copiloto un enorme árbol.

-¿Por qué te detienes?- pregunto esta vez Mantis, el cual se encontraba molesto por tan repentina acción de Tigresa.

-Ya llegamos- dijo tajantemente, los otros voltearon hacia donde Tigresa miraba y observaron un pequeño edificio muy maltratado por el tiempo, la hierba la rodeaba casi por completo, había una cerca que parecía que sedería en cualquier momento, la hierva estaba muy alta y el enorme árbol que estaba cerca de ahí tenia sus ramas caídas hasta el techo de la instalación y en el suelo bloqueando el paso hacia atrás.

-¿Qué es este lugar?- pregunto Grulla.

- A mi me parece un basurero- dijo Mono.

-No lo creo amigo, a mi me parece que fue algún tipo de oficina o una restaurante de carretera- dijo Mantis que se encontraba pegado en la ventana tratando de ver mejor todo el lugar.

-Sentados aquí nunca lo sabremos- dijo Tigresa que paso a bajarse del auto y se dirigió hacia la entrada del lugar, los cuatro imitaron lo mismo que hizo su amiga y la siguieron pero un poco más precavidos ya que era un sitio desconocido para ellos pero parecía que Tigresa ya conocía el lugar.

Se encontraban frente a la pequeña cerca, se detuvieron a contemplar mejor el lugar, en serio si se veía mal pero de cerca lucia peor, Tigresa tomo la iniciativa e intento abrir el pequeño cerco pero este se encontraba atorado debido a la maleza y a lo vieja que se encontraba así que decidió brincarlo, los demás hicieron lo mismo que ella y ahora se encontraban justo de frente a una puerta de metal muy oxidado, Tigresa intento abrir la puerta pero esta se encontraba cerrada, ella empezó a usar mas fuerza, se veía muy desesperada por entrar.

-Tigresa, hace años que nadie viene aquí es obvio que la puerta esta cerrada y mas el oxido que tiene será muy difícil abrirla, además creo que es mejor que nos vayamos este lugar… me da escalofríos- dijo Víbora tratando de convencer a su amiga, Tigresa dejo de forcejear y agacho la cabeza se veía deprimida, los demás se empezaron a preocupar porlaextraña actitud de Tigresa. La vista de Tigresa se poso ahora sobre la pared que tenia mucho polvo, recordó lo que había en la pared de uno de sus sueños y de manera involuntaria sacudió con la mano la mugrienta pared, los demás observaron esto bastantes extrañados.

Tigresa noto algo familiar en la pared y aplico mas velocidad para quitar el polvo, el cual estaba bien pegado, de repente se detuvo en seco, los ojos los tenia muy abiertos y la boca la tenia entre abierta, los cuatro se quedaron observando a su amiga muy extrañados y les preocupo el hecho que no se moviera, la rodearon un poco para ver que pasaba y vieron que en la pared, ya mas limpia, había una huella de una manita y sobre ella había un nombre muy borroso pero era legible todavía, ha ellos no le pareció gran cosa pero no era hacia para cierta peli naranja que no dejaba de mirar fijamente esa marca en la pared.

-Es la misma que en mi sueño, ¿Cómo puede ser posible esto? Entonces eso significa que este lugar es el mismo que el de mis sueños- pensó muy alterada Tigresa que se llevaba a la boca su mano.

Mono que se había dedicado a explorar el lugar encontró un letreo muy viejo de madera, lo levanto y lo sacudió un poco.

-¡Oigan chicos!- grito Mono para llamar la atención de sus amigos- miren esto- los demás se acercaron a él y vieron el pedazo de madera que tenia en sus manos.

-Mono eso es solo un pedazo de madera- Dijo Mantis

-Es cierto, no es la gran cosa- dijo Grulla que miraba para otro lado.

-No me refiero a la madera sino a lo que lleva escrito aquí- dijo Mono mientras le daba la vuelta a la tabla, esa parte llevaba con letras amarrillas algo difíciles de leer.

-No distingo muy bien lo que dice- dijo Víbora que se acercaba más para verlo mejor. Tigresa le arrebato de las manos la tabla a Mono el cual se quedo muy sorprendido ante aquella acción, Tigresa clavo su mirada en las letras borrosas tratando de leer lo que decía pero le fue inútil, estaba apunto de soltar el pedazo de madera cuando la vista se le empezó a poner medio borroso, se limpio un poco los ojos y casi le da un infarto al ver que las el letrero estaba completamente restaurado, el letrero tenia el nombre de "BaoGu", por un extraña razón Tigresasintio que el piso se le movía causando que esta callera de rodillos, sentía unas nauseashorrendas, el estomago lo tenia patas arriba y algo dentro de ella empezó a quemar, era un sentimiento difícil de explicar, los otros cuatro se preocuparon mucho por su amiga.

-¿Te encuentra bien?- dijo Víbora muy preocupada, Tigresa respiro hondo para poder responder y tranquilizarse un poco, luego respondió.

-Si… estoy bien- dijo lo más normalmente posible.

-¿¡Debes estar bromeando!?- dijo Grulla que se encontraba muy alarmado- ¡Tigresa te acabas de caer! Eso de por si ya es raro y por un momento parecía que querías vomitar.

-Es que el letrero…- Tigresa mira el letrero pero este estaba viejo y dañado, tal y como se encontraba al principio, esto le sorprendió a Tigresa y a la vez la preocupo mas de lo que ya estaba- pero hace un segundo…- Tigresa sacudió la cabeza para recobrar la compostura para luego decirle a sus amigos- este lugar se llamaba "BaoGu"- dijo seriamente.

Los demás intercambiaron miradas que daban a entender que no entendían absolutamente nada de lo que ocurría.

-¿Cómo sabes que así se llamaba este lugar?- pregunto Mono con una ceja alzada, Tigresa se pensó un momento su respuesta, ya que después de todo, quien le creería que vio como se reconstruía aquel letrero viejo, lo mas probable es que la tacharían de loca.

-Es una corazonada- dijo secamente para dirigirse de nuevo hacia la puerta. Los demás la siguieron, ya un poco dudosos del estado físico y mental de su amiga.

-Amigos- dijo Mono haciendo que los otros, a excepción de Tigresa, lo mirasen- creo que nuestra amiga peli naranja se volvió loca- dijo con un toque de miedo.

-… Creo que tal vez tengas razón viejo- contesto Mantis que se sentía un poco nervioso ahora.

-¡Chicos como pueden pensar eso!- dijo Víbora muy decepcionada de esos dos- ella esta bien solo a pasado momentos muy difíciles, ¿No es así Grulla?- dijo Víbora que volteaba a tras de ella para mirarlo pero se sorprendió de que no se encontrar ahí-... ¿Grulla?- volvió a decir tratando de encontrarlo.

-¡Aquí estoy!- grito Grulla que se encontraba enseguida del auto.

-¡¿Qué haces ahí?!- le pregunto Víbora.

-… Solo es por precaución- dijo un poco apenado por su comportamiento.

-¡No puedo creerlo! ¿Incluso tu?- dijo Víbora muy decepcionada del peli negro el cual solo bajo la cabeza- ven inmediatamente aquí- le exigió la peli verde.

-¡No!- le dijo Grulla.

-¡¿Por qué no?!

-Aquí estoy bien, además alguien debe cuidar el auto- dijo tratando de dar alguna excusa de para ir.

-Si no vaya a ser que un arbusto parlante o el yeti venga y se robe el auto- dijo ya molestapor el comportamiento de Grulla.

-…- el no contesto nada.

-… Mono, Mantis…- ellos la voltearon a ver- si lo traen les doy quinientosyuans- los dos se miraron mutuamente y con la mirada se pusieron de acuerdo y corrieron hacia Grulla que al verlos venirsalió corriendo pero rápidamente fue alcanzado por ellos, lo tiraron al piso y lo sujetaron de brazos y piernas y lo cargaron como costalito, Grulla forcejeaba pero le fue inútil liberarse de esos dos.

-¡Traidores!- les grito el chico de ojos amarillos.

-Quinientos yuans son quinientos yuans amigo- dijo Mono el cual embozo una gran sonrisa al pensar en el dinero.

-¡Oigan payasos!- grito Tigresa-desde el techo del pequeño edificio- si ya terminaron vengan rápido y suban.

-Tigresa ¿Qué rayos haces ahí?- preguntoVíbora.

-Solo así se puedo llegar a la parte de atrás, mejor apresúrense y vengan- dijo Tigresa que empezó a caminar sobre el techo en dirección hacia atrás, los demás se acercaron a la pared del lugar abandonado, media mas o menos dos metros y medio.

-Mono- lo llamo Mantis-¿Podrás subir al techo o te ayudo?- pregunto burlonamente, dando a entender que se burlaba de su baja estatura a lo cual Mono frunció el seño, se aparto unos metros de la pared y corrió hacia ella, cuando estaba apunto de llegar pone un pie en la pared y toma impulso con esta y con las manos se sujeta de la orilla de esta y se sube sin ninguna dificultad.

-Decías algo- contesto triunfante el castaño dejando callado a Mantis.

Los demás hicieron mas o menos lo mismo, a excepción de Grulla el cual de un brinco se alcanzo a agarrar de la orilla del techo, ya arriba miraron para todas direcciones, el lugar tenia una excelente vista ya que se podía ver todo, pero recordaron que Tigresa estabaahí hace solo un segundo, con la mirada la buscaron pero se dieron cuanta rápidamente que ya no se encontraba en el techo.

-Por aquí- dijo Tigresa que había bajado a la parte de atrás de la vieja instalación, rápidamente se asomaron a la orilla del techo para ver a Tigresa que se encontraba abajo en el patio trasero del lugar, desde arriba se podía ver los numerosos juegos infantiles, desde columpios hasta pasamanos y un pequeño fuerte de madera, los cuatro bajaron de un brinco del techo cayendo sin dificultad a lado de su amiga que los esperaba con los brazos cruzados.

-Parece que era una escuelita para niños- dijo Mono, todos lo miraron con cara de "no me digas" haciendo que el castaño ocultara el rostro por la vergüenza de su comentario.

-Que listo eres amigo- dijo Mantis que se burlaba de su mejor amigo.

-¡Déjame en paz!- se quejo Mono.

Así empezó una discusión que Tigresa ignoro completamente, estaba demasiado sorprendida como para regañar a alguien.

-Este lugar… es idéntico al de mis sueños…- pensó Tigresa- pero… ¿Cómo es posible?... y ¿Por qué me siento tan extraña? Como si este lugar ya lo conociera de alguna parte- Tigresa recordó el ultimo sueño que tuvo, recordó que Po había entrado a la escuelita y ahora que lo pensaba bien en ninguno de los sueños que tuvo jamás entro ni vio nada adentro, sintió la necesidad de entrar, sentía que al estar adentro de ese lugar todo se revelaría, como si las respuestas a sus preguntas y dilemas estuviera allí.

Sin perder tiempo, con paso veloz, se dirigió hacia la puerta que, al igual que la otro, era de metal solo que esta tenia una ventana de vidrio en la parte superior, era viejo y algo sucio pero se encontraba entero a lo menos hasta ahora ya que, Tigresa, con su mano envuelta en la manga de su chamarra, rompe el cristal de la puerta, esta acción asusto mucho a sus amigos.

-¡Tigresa!- grito Mantis- !¿Pero qué demonios haces?!- dijo exaltado mientras que se acercaba para ver si Tigresa se lastimo.

-Era la única manera de entrar- dijo Tigresa que metía la mano por el agujero para abrirla por dentro pero de repente la puerta se abre cuando Tigresa se recarga un poco sobre ella, esto sorprendió a Tigresa.

-¿Cerrada eh?- dijo Grulla con un tono burlón lo cual molesto a cierta peli naranja de ojos brillantes que lo miraba de manera amenazante, Grulla voltea a otra dirección para evitar la mirada asesina de su amiga.

Tigresa, que ya se le había pasado el enojo, entro de manera precavida al viejo edificio, los demás imitan esta acción y la siguen por detrás pero lo suficientemente cerca para ayudarla en cualquier caso.

El interior no era muy grande, había muchos estantes de madera ya viejos y podridos en las paredes, algunas sillas pequeñas, mesitas, unos libros, un escritorio y un pizarrón, todo ya viejo por el paso del tiempo, siguieron avanzando y llegaron a un pasillo, que por cierto era bastante oscuro, los cinco abrieron aun mas lo ojos para intentar ver mas, con cuidado fueron avanzando cuando vieron una puerta entre abierta y de ella salía un pequeño pero visible luz, los cinco se acercaron a la puerta, Tigresa estiro su brazo para empujar la puerta, que era de madera, muy despacio la puerta se abrió soltando de ella un chirrido my seco a causa de las bisagras muy oxidadas, causando que el ambiente se tensara. Tigresa fue la primera en reaccionar y avanzo adentro, luego le siguió Mantis, de ahí el resto los siguieron.

Una vez adentro lo primero que observaron fue una cama muy gastada, a su derecha había un pequeño buro lleno de velas a medio terminar, algunas encendidas y otras apagadas, siguieron observando un poco mas, Mono dio un paso y rompió algo del piso, los demás miraron enojados a Mono el cual, con la miraba, les decía "lo siento".

-Ten mas cuidado Mono, no sabemos quien vive aquí- dijo Víbora que le daba un zape mientras lo regañaba.

-Si, de plano entramos sin su permiso y ahora rompemos las pocas pertenencias que tiene- dijo Grulla un poco triste por la situación de la pobre persona que vivía en esas condiciones.

-¡Hey!, yo no fui el único que rompió algo aquí- decía Mono mientras miraba a Tigresa que al sentir la mirada del castaño volteo rápidamente y lo fulmino con la mirada, Mono la aparto de inmediato.

Tigresa miro lo que Mono había quebrado y era un tazón blanco con adornos azules en las orillas, por una extraña razóncreyó haber visto ese plato antes, miro a su alrededor y había mas platos, en seguida de la cama, en cima del algunos muebles y amontonados en el piso, se agacho y tomo uno, lo miro con sumo cuidado y lo olio.

-¿Qué haces?- pregunto Víbora.

-Sopa…- contesto Tigresa.

-¿Cómo que haces sopa?-

-No Víbora- dijo Tigresa bastante seria- esto huele a sopa de fideos.

-¿En serio?- dijo Mono que se sentaba en el suelo.

-Así es y creo haber olido esto antes- dijo mas seria- creo que en el restaurante del Sr. Ping.

-¿Cómo estas tan segura que es de ahí?- pregunto Grulla.

-Además de que huelen igual es el mismo plato blanco con detalles azules- les muestra el plato, ellos lo toman y lo examinan, era cierto, los platos eran idénticos a los del restaurant.

-¿Me pregunto si serán sabrosos?- pregunto Mono.

-¡Mono eso no viene al caso!- dijeron los cuatro bastante molestos por la falta de seriedad de su pequeño amigo.

-¿Qué?- dijo inocentemente- es que me quede con ganas de probar esa sopa caliente.

-Créeme que son deliciosos…- dijo una voz muy suave a sus espaldas.

Todos quedaron sorprendieron al oír una voz a sus espaldas, se giraron para ver al dueño de aquellas palabras y encontrón a una pequeña anciana parada en la puerta, tenia puesto una ropa vieja de color guinda, usaba unos lentes que solo se recargaban en su nariz, y en su mano derecha tenia un bastón que usaba de apoyo, por su aspecto se veía mayor que Shifu, su cabellos era corto y completamente canoso, sus ojos eran dorados y en su rostro había una tierna sonrisa y los miraba fijamente con dulzura. Los cinco por fin reaccionaron, la primera en hablar fue Tigresa.

-Lo sentimos mucho por entrar sin su permiso pero creímos que no…- fue interrumpida por la anciana.

-Había nadie… descuida mi niña, no hay problemas- dijo pasivamente la anciana.

-Pero rompimos su ventana y técnicamente allanamos su casa- dijo Víbora que se veía un poco preocupado, no quería meterse en problemas.

-No hay problema, ya luego la arreglare- respondió la anciana.

-Al menos déjenos pagarle por los daños- dijo Tigresa que sonaba muy preocupada por la anciana, no la conocía pero le tenía un extraño cariño y no era la única- es lo menos que podemos…- nuevamente fue interrumpida por ella.

-Ya te dije que no hay problema Tigresa…

-Si pero…- Tigresa abrió ampliamente los ojos- ¿Cómo me llamo?...- la anciana le sonrió.

-Tigresa- repitió la anciana. Tigresa se quedo en shock, el silencio se hizo presente en el cuarto, por fin Tigresa reacciono y dijo.

-¿Cómo sabe…?- volvió a interrumpirla.

-¿Tu nombre?- Tigresa asiente con la cabeza-se tu nombre-mira a Mono- y el tuyo también travieso Mono- el castaño abrió los ojos sorprendido, luego mira a Víbora- también el de la dulce Víbora- la peli verde se sorprende- el de Mantis el "pequeño" y el de Grulla- dijo mientras veía a estos últimos dos- mira cuanto han crecido los dos- soltó una suave risa.

Los cinco estaban enormemente sorprendidos y a la vez asustados, ¿Cómo es que sabía sus nombres? Y por lo que dijo parecía que los conocía muy bien, Mono fue el primero en hablar y asustado grito.

-¡Es una bruja!- cuatro puños le impactaron en la cabeza haciendo que el castaño soltara un quejido de mucho dolor.

-¡Mono! ¡Se mas educado pos Dios!- dijo muy enfadada Tigresa por la falta de modales de Mono.

-Pero es que…- la mirada de Tigresa hizo que se callara, pero se empezó a escuchar la risa de la anciana la cual no dejaba de reír mientras se sostenía el estomago de tanto reír.

-Veo que son mas animados- dijo dejando de reír- me alegro por ustedes- a paso lento se dirigió hacia la parte de atrás, los demás se miraron mutuamente y siguieron a la anciana.

Afuera, la anciana, se encontraba dentro del pequeño fuerte de madera regando unas plantas y flores muy bonitas (su invernadero), los cinco la miraban como un si fuera un ser extraño, ella noto eso y los miro.

-Parece que no ven a muchos ancianos regando sus plantas- dijo burlonamente, los cinco reaccionaron, tenían muchas preguntas pero sobre todo Tigresa que deseaba saber que era este lugar, la peli naranja respiro hondo y hablo.

-Señora, si no es mucha molestia, ¿Qué es este lugar?

-En serio no recuerdas nada…- dijo en un susurro apenas audible- este, mi niña, era una escuela-guardería, donde podían tanto ser cuidados los menores como educados, solo que por el tamaño solamente había treinta lugares disponibles, por cierto que eran muy peleados esos puestos jejeje- rio la anciana al recordar aquellos días, los cinco estaban callados, era obvio que se encontraban desconcertados por las palabras de aquella anciana, ella los mira y comprende su desconcierto, de pronto el cielo se empezó a nublar y un fuerte viento empezó a soplar haciendo que las ramas de los arboles se doblaran hacia un lado.

-Es mejor que entremos, ya allí lejos de la lluvia les responderé todas la preguntas que quieran…- dijo para luego meterse a su hogar seguida de los cinco muchachos. Una vez adentro la anciana saco seis sillas, les hizo un gesto con la mano para que tomaran asiento, los cinco aceptaron, un poco dudosos por la gran generosidad de la anciana- iré a preparar té- dijo la ancianaque se dirigía hacia una esquina del lugar donde se encontraba la vieja estufa, puso un poco de agua a hervir, saco unos vasos de porcelana (los típicos vasos chinos para tomar té), y unas hojas.

-¿Necesita ayuda?- pregunto Víbora.

-Así estoy bien mi niña y además aquí quien necesita ayuda son ustedes no yo…- esto dejo muy desconcertados a los presentes, después de un rato el agua empezó a hervir, la anciana hecho unas hojas dentro del agua y espero unos minutos a que esta la absorbiera bien, una vez ya listo sirvió el caliente liquido en los vasos, los puso en una bandeja y los llevo a donde se encontraban sentados los jóvenes.

-Muchas gracias- dijeron los cinco al unisón con la tasa de té ya en sus manos.

-¿Qué es lo que quieren saber exactamente?- pregunto la anciana directo al grano.

-La verdad es que nuestra amiga es la que quiso venir a este lugar sin comentarnos nada- dijo Víbora mientras miraba a Tigresa que estaba mirando al suelo en ese instante, la vieja mujer la mira por unos segundos y luego le dice.

-¿Qué quieres que te responda mi niña?- Tigresa se encontraba en un debate mental, ya que si quería saber algo tenia que contar los extraños sueños que había tenido, la posible vergüenza que pensaba ella que pasaría por dejarse llevar por simples sueños se desvaneció cuando recordó al pequeño niño o mas bien a Po en el ultimo sueño.

-Primero les contare lo que me pasa, asísabrán como es que llegamos aquí- Tigresa empezó a relatar sus sueños, desde el primero hasta el ultimo, omitió algunas cosas como lo del vestido claro esta, al terminar de contar lo que le había pasado en sus "sueños" sus amigos estaban bastante impactados y asombrados por lo que acababan de escuchar.

-¿En serio terminamos aquí por un sueño?- dijo Mono un tanto asombrado- eso si esta de locos.

-Pero si te lo piensas bien en los sueños de Tigresa aparece esta escuela, eso es mucha casualidad en mi opinión- dijo Mantis.

-Lo que a mi se me hace extraño es que un Po miniatura y gordinflón haya aparecido en tus sueños Tigresa- dijo Víbora a su amiga.

-Tal vez el tenga algo que ver con tus sueños Tigresa, él y este lugar- agrego Grulla. Tigresa pensó unos minutos la futura respuesta pero por más que buscaba una simplemente no la hallaba, nada tenia ningún sentido.

-En eso te equivocas jovencita- dijo la anciana que le volvía a leer la mente.

-Esta señora de seguro es psíquica- pensó Tigresa ya un poco alarmada por los constantes acosos a sus pensamientos.

-Este lugar, tú, Po y los otros tienen que ver con lo que te está pasando, eso fue hace más o menos doce años- dijo tranquilamente la anciana, los cinco intercambiaron miradas confusas, ¿Cómo que entre ellos?

-Disculpe señora…- dijo Grulla pero fue interrumpido por la misma.

-Señorita, pues nunca me case.

-Bueno, señorita, creo que esta equivocada ya que, después de todo, ninguno de nosotros se conoció hasta los 10 años- la anciana negó con la cabeza.

-Ustedes estuvieron aquí, tenían solo 7 años cuando todo paso- dijo recordando lo que paso aquel día- eran demasiado chicos e inocentes, no se merecían vivir tal experiencia, por lo que debieron bloquear ustedes o alguna clase de terapia para que olvidaran aquel horrendo día- en esto ultimo suelta una pequeña lagrima que corre libremente por su mejilla hasta caer por su barbilla, los cinco la miraron con un poco de lastima pero a la vez estaban estupefactos con las palabras que salían de la boca de la mujer mayor.

-¿Qué fue lo que paso exactamente?- pregunto Tigresa. La anciana la mira por unos minutos de forma seria.

-¿Segura que quieres recordar?

-Si- contesto decisivamente la peli naranja.

-¿Y ustedes?- dijo refiriéndose a los otros cuatro, los cuales se miraron entre ellos para después contestar.

-Si- dijeron al unisón.

-Muy bien- se acerca a un pequeño baúl y de él saca unas cosas, entre ellas había velas, polvos extraños y una bola de cristal.

-¡Lo sabia! ¡Les dije que era una bruja!- afirmo Mono victorioso pero lo silenciaron con una buen coscorrón.

-Les advierto- dijo llamando la atención de los cinco- que una vez que empecemos no abra marcha atrás- tardaron unos segundos en responder pero afirmaron con la cabeza que no se echarían para atrás. Ella, a paso lento, puso el extraño polvo en el té de los cinco mientras murmuraba unas extrañas palabras, luego se sitúa en medio de ellos sentándose en el suelo con la bola de cristal en sus manos- Víbora- la nombrada volteo- tu serás la primera- ella no entendió nada- bebe tu té- ella dudo por unos momentos si hacerlo era correcto pero querría saber lo que ocurrió y cual era la razón de que no recordara nada y sobre todo quería saber que relación tenia Po con su pasado, lentamente le dio un sorbo a su caliente bebida la cual no sabia nada mal y mas gustosa le dio otro pero de pronto comenzó a marearse, se alarmo un poco- descuida los mareos son normales.

-¿Cómo lo sabe?- pregunto aun mas mareada Víbora.

-Por que es el primer paso para hacer que tus recuerdos olvidados se abran en tu cabeza- contesto la anciana.

-Y ¿Cómo le ara después?- pregunto dudosa, ahora la vista se le empezaba a nublar.

-Además de ser buena con las hiervas yo soy adivina- los presentes ya tenían la impresión de que era una anciana loca ahora estaban convencidos- si no me creen pues se los demostrare… Mantis, tú estas pensando en muchas mujeres, Mono no te bañas hace dos días, Grulla a ti te gusta alguien de tu escuela y no me obligues a decir quien y Tigresa tu estas sorprendida- los presentes estaban boquiabiertos, la anciana no se había equivocado en nada, esto los asusto un poco- ahora Víbora toma la bola de cristal- ella obedeces y, algún algo mareada, la toma- dime que es lo que vez- Víbora clavo su mirada en la esfera, no veía nada inusual.

-No veo nada- pensó ella pero algo empezó a brillar justo en medio del cristal, la luz se hacia aun mas grande hasta que no veía nada mas que luz.

Los demás veían preocupados a Víbora la cual observaba detenidamente la bola de cristal sin siquiera pestañar, sus ojos habían perdido su brillo y por su mirada parecía que no se encontrara con ellos, esto preocupo mucho a Grulla.

-¿Ella estará bien?- pregunto el peli negro a la anciana.

-Esta en un transe donde liberara sus recuerdos comprimidos, en pocas palabras, esta recordando algo que paso…- la confusión se hizo presente entre los jóvenes, ¿Cómo era posible aquello que escuchaban?, esos pensamientos se disiparon al escuchar unos sollozos provenientes de una pequeña peli verde que ahora se encontraba soltando unas lagrimas mientras seguía mirando esa esfera de vidrio solo que el brillo de sus ojos ya había vuelto, el primero en reaccionar ante esta acción fue Grulla, que se acerco preocupado a Víbora.

-¿Qué te pasa Víbora? ¿Qué sucede?- pregunto afligido el joven de ojos amarrillos que secaba con sus manos las lagrimas de Víbora, verla así le dolía mas que cualquier otra cosa. Víbora lo miro, aun las lagrimas en los ojos, con mucho dolor y sin aviso alguno lo abraza fuertemente mientras sigue soltando gotas saladas que ahora caían sobre el hombro de Grulla.

-¿Qué le paso?-pregunto Mantis a la anciana.

-Ella es la que debe decir eso…- Víbora se separa, ya mas calmada, se separa de Grulla, él saca un pañuelo de su bolcillo y se lo ofrece y ella lo acepta para secar las lagrimas.

-No creo que este bien, solo mírenla, solo Dios sabe que es lo que le paso para que acabara así- dijo Grulla oponiéndose a que Víbora les contara lo que sea que haya visto.

-No Grulla, tengo que decírselos- dijo Víbora la cual lucia mas calmada.

-Pero…- fue interrumpido por ella.

-Solo así me sentiré mejor…

Grulla ya no dijo nada mas, si eso es lo que ella quería él no se opondría, Víbora dio largos suspiros para poder articular mejor su garganta con su lengua, cerro los ojos para poder recordar mejor lo que había visto o mas bien recordado, los abrió despacio pero no totalmente y con la cabeza agachada empezó a relatar lo que había pasado en su cabeza.

Flashback Víbora.

En una cama de hospital yacía una pequeña niña de cabellos verdes, de no más de cinco años, tenía puesta una bata blanca y se encontraba acostada en una cama, una venda cubría sus ojos en su totalidad, ella se movía como si se acabara de despertar.

-Hija que bueno que despertaste- dijo una mujer que se parecía mucho a ella.

-¿Mamá?- dijo la pequeña.

-Si, soy yo mi amor- dijo la mujer que acariciaba su pequeño rostro con sus dos manos.

-¿Ya estoy curada?- le pregunto la pequeña con voz esperanzada. La madre no respondió nada solo se limito a besar su cabeza, no quería ilusionar la con eso- ¿Mamá?

-Tenemos que esperar al doctor hija- justo en ese momento, por la puerta, entra un señor con una bata blanca, unos pantalones negros y corbata azul acompañado de un hombre, de unos cuarenta años, vestido con ropas de militar con varias estrellas en los hombros y pecho, su cabello era oscuro pero ya tenia varias canas en el y en su cabeza había un sombrero con una enorme estrella en el dando a entender que no era un simple soldado.

-¿Cómo amaneció la paciente?- pregunto el doctor amablemente a la pequeña.

-Quiero quitarme las vendas de la cara- respondió la niña, los adultos se miraron entre ellos unos momentos.

-¿No es muy pronto para eso doctor?- dijo la señora.

-La verdad es que a eso mismo vine señora- respondió el doctor haciendo que la señora soltara un suspiro de resignación, el hombre se acerco despacio a la niña la cual se veía muy ansiosa.

El hombre empezó a desenvolver las vendas que cubría los ojos de la niña, el tiempo parecía eterno haciendo que las vendas parecieran interminables, por fin el doctor término de desenrollar aquellas vendas revelando completamente el dulce rostro de la niña la cual, al no sentir las vendas, sonrió.

-Ahora, despacio, abre los ojos- indico el doctor. Ella abrió los ojos con cuidado, los tres adultos estaban nerviosos pero en sus ojos se veía un brillo de esperanza. La niña abrió sus ojos, su sonrisa desapareció de su rostro cambiándola a una mueca de sufrimiento y desilusión.

-No veo nada…- dijo débilmente, apenas audible para los presentes- ¡Sigo sin ver nada!- exclamo ella para después echarse a llorar, la mujer se acerco a ella y la abrazo con fuerza y también soltaba varias lagrimas de dolor.

-Ya mi hijita- decía la consoladora mujer que sufría mucho por verla así- todo saldrá bien, yo estoy contigo.

-Doctor…- dijo el hombre de ropas verdes que por fin dice algo- vamos a fuera- dijo secamente mientras salía por la puerta, el doctor traga grueso y lo sigue, ya a fuera, en el pasillo para ser mas exactos, el hombre lo voltea a ver con enojo- ¡Maldita sea doctor! Usted dijo que funcionaria esta vez- dijo molesto el hombre militar.

-Yo le dije que había una posibilidad no que era seguro, la operación era de un éxito del diez porciento- dijo el doctor que se defendía con argumentos bastantes convincentes pero a aquel hombre parecía no importarle.

-No sabe cuanto he pasado yo y mi familia para poder ayudarle a mi hija a que pueda ver, ¡Así que no me venga con idioteces y vuelva a intentarlo! ¡No me importa lo que cueste!- exclamo exasperado el padre de familia.

-¡Ya basta!- grito una mujer a sus espaldas- querido…- tomo un gran respiro- no quiero que lo intentemos de nuevo- el hombre quedo en shock por lo que había escuchado.

-Acaso ya perdiste la fé, es que no quieres que nuestra hija viva una vida normal, ¡Es que no la quieres lo suficiente…!- el hombre recibió, en contestación, una bofetada de parte de su mujer.

-¡Como te atreves a decir eso! ¡Yo amo a mi hija más que a mi propia vida! ¡Pero no puedo soportar verla de nuevo ilusionada para que al final sea siempre el mismo resultado!- exclamo ella apunto de echarse a llorar.

-Querida…- no lo dejo hablar.

-¿Has pensado en lo que siente ella? ¿Crees que podrá seguir soportando ese dolor? Después de cada operación ella tiene la esperanza de poder ver pero…- soltó una lagrimas- solo mira oscuridad, no puedo ver como ella se lastima por tus deseos egoístas… la vida nos la dio así y si ese es su deseo pues no podemos hacer nada- el hombre se quito el sombrero y se sentó en una de las sillas del pasillo.

-No tendrá una vida normal… ¿Lo sabes?- dijo el hombre ya cansado, le dolía ver a su familia sufrir, que a pesar de su carácter y su aspecto recio e imponente el tenían un gran corazón.

-No es exactamente así señor- dijo el doctor- ella puede tener una vida normal, estudiar, divertirse, salir con amigos e incluso casarse algún día, estar ciego no es una limitación señor Cobra (así le puse yo ya que no encontré su verdadero nombre y si es "maestro víbora" no me gusta para nada así que se lo cambio), pero en fin la decisión es de ustedes y si me disculpan me retiro- el doctor los deja solos a los dos, pasaron unos minutos en silencio hasta que el hombre hablo.

-Esta bien…- le dijo a su mujer- si es lo que quieres pues que así sea- la mujer le toma de la mano y le deposita un suave beso en la mejilla.

-Gracias…

Después de eso los dos padres se llevaron a su hija a su casa, ella se veía muy deprimida pero era comprensible su estado de animo ya que siempre había soñado con ver el mundo, ver como son los colores, las cosas, los rostros de sus padres… eso era algo con lo que soñaba… pero ahora eso solo le traía dolor ya que nunca podría ver en su vida. Pasaron los días, todo volvía a la normalidad en la vida de la pequeña niña, un día su madre decidió meterla a clases para personas especiales (ciegos, mudos, etc.) para que aprendiera a leer, escribir y todo lo que un niño debería aprender y saber, al principio la pequeña tuvo dificultades pero después de unos meses se acostumbro y dio buenos progresos, su madre decidió premiarla por su esfuerzo y la llevo al parque junto con sus otras hermanas. Al llegar al parque la niña, que a pesar de no poder ver, se sintió muy alegre como cualquier otro niño de su edad, su madre la sentó junto a ella en la sombra de un árbol sobre el suave césped.

-Mamá- dijo una de las hijas llamando la atención de la madre- ¿Podemos ir jugar con los demás niños?- dijo la hermana mayor apuntando hacia un grupo de niños que jugaban a las escondidas, la madre iba a decir que si pero luego pensó en la mas pequeña (la ciega es la menor) que tal vez se sentiría mal.

-Mejor quedémonos las cuatro juntas- dijo la señora, las otras dos bajaron la cabeza y un ligero suspiro de una de ellas no paso desapercibido para cierta niña con sentidos más desarrollados.

-A mi me gustaría que ellas jugaran con los otros niños- dijo la pequeña tratando de convencer a su madre.

-Pero…

-Por favor- volvió a insistir la pequeña.

-… Esta bien pueden irse pero tengan cuidado- las otras dos dieron un sonoro gracias a su madre y un fuerte abrazo a su hermana menor y le susurraron "te la debemos" y se fueron corriendo con los otros niños dejando sola a la madre y a la niña la cual al escuchar que sus hermanas se alejaban bajo la cabeza.

-Como quisiera poder acompañarlas- pensó ella muy deprimida por no poder ir a jugar.

-¿Estas bien hija?- pregunto su madre un poco preocupada por su hija.

-Si, estoy bien- trato de sonar convincente para convencer a su madre, ella se dio cuanta de que trataba de ocultar algo pero no quiso insistirle más.

-Hija…- la niña, por medio del sonido de la voz de su madre, voltea- se que es difícil pero estoy segura que podremos salir de esta situación… espero que entiendas por que no habrá mas… "intentos" por hacer que…- fue interrumpida por la pequeña niña.

-Lo se… mamá yo no estoy molesta solo es que…- la niña suelta unas pequeñas lagrimas que la madre seco- estaré bien, creo que solo es cuestión de adaptarme…- la madre la acaricia un sinfín de veces la cabeza, que a pesar de ser pequeña, entendía muy bien su situación y eso era lo que mas la lastimaba, saber que tu hija había aceptado aquel cruel destino, pero era en definitivo que jamás la dejaría sola. El sonido de una campanita de un carrito la saco de sus pensamientos, era el señor de los helados, los niños corrieron fugazmente hacia el como moscas al pastel (al niño que no le guste el helado es raro y escaso), la madre lo miro unos momentos y vio como sus otras hijas se abalanzaban sobre el carrito ambulante.

-Hija ¿quieres que te traiga un helado?

-…Si mamá…- dijo en voz baja.

-Animo hija, veras como un helado mejora tu animo- dijo la madre convencida de que la alegraría un poco- ¿De que sabor lo quieres?

-…De limón- dijo la niña después de pensarlo un momento. La madre se levanto de e intento levantar a su hija pero esta se negó- yo te esperare de aquí- la madre no le pareció muy buena la idea de su hija pero no quería discutir con ella en esos momentos.

-Esta bien hija, pero no te muevas de aquí y si pasa algo solo grita- dijo para después alejarse lentamente de ella.

La hija escucho como los pasos de su madre se iban haciendo cada vez mas débiles, ya cuando creyó que estaba a una distancia recomendable ella empezó a soltar poco a poco todo el dolor que sentía por sus ojos, las lagrimas que eran gotas se convirtieron en ríos abundantes de aquel liquido salado, le dolía mucho, sentía una enorme tristeza ya que deseaba mas que nada poder ver la luz del día, los colores y todas la cosas maravillosas que le habían contado… pero ahora y siempre solo vería oscuridad, un vacio eterno donde no hay nada. Ella seguiría llorando si no fuera por que sintió que algo había tocado su pie, creyó por un momento que era su madre e inmediato se seco las lágrimas de su rostro, pero al no escuchar a su madre se pregunto que había sido eso.

-¡Hey me pasas mi balón!- oyó la voz de un niño no muy lejos, la niña no se molesto en ni en contestar, esperaba que el niña simplemente recogiera su balón y se fuera, después de todo lo único que quería era estar sola. Después de unos segundos escucho unos pasos acercándose a ella, cada vez mas fuertes comprendió que no era su madre y se asusto un poco- ¿No me escuchaste?, te pedí que me pasaras el balón- ella no respondió de nuevo- ¿Oye estas sorda?- ella sintió una punzada en el corazón- ¿O muda?- la niña no aguantaba mas, quería llorar pero no quería hacerlo frente a un desconocido- ¿O las dos cosas? Digo al menos se educada y responde de alguna manera o te comió la lengua el gato…

-¡ESTOY SIEGA, QUE NO VEZ!- grito la pequeña peli verde que había estallado en llanto.

-Si veo… pero no adivino…- contesto calmadamente el niño.

-Pues ya lo sabes, ahora vete- exigió la niña.

-¿Sabes que el parque es publico no?- ella asintió con la cabeza- entonces no me puedes obligar a irme- dijo el niño que había tomado asiento junto a ella lacual al sentirlo se alejo un poco de él- ¿Por qué lloras?- pregunto inocentemente el niño asiendo enojar un poco a la niña por la pregunta.

-¿Por qué crees tú?- dijo descortésmente.

-Mmm… ¿Te caíste y te raspaste la rodilla?

-No, o acaso vez que tenga polvo en mi ropa- dijo aun molesta.

-¿Se te cayo tu helado? Eso a mi me pone triste.

-No, sino dime tu donde vez tirado dicho helado- dijo la niña algo cansada por aquella situación.

-Tienes razón… te ataco un súper villano y te robo algo- dijo animadamente el infante.

-¡No!- exclamo ya arte de tantas tonterías.

-¿Entonces dime porque lloras? Después de todo no soy adivino- la niña respiro profundo, si quería deshacerse de aquel molesto niño tenia que contestarle.

-Porque soy siega- dijo en voz baja.

-¿Qué?- dijo el niño que no había escuchado nada de lo que le dijo.

-Soy siega- dijo un poco más fuerte.

-¿Qué eres que?- dijo el niño que no había vuelto a escuchar bien.

-¡Soy siega!- grito la niña sobresaltando al pequeño que casi se cae de espaldas, la niña rápidamente oculta su rostro en sus manos tratando de ocultar las lágrimas que se le habían escapado.

-… ¿Qué es eso?- pregunto inocentemente el niño asiendo que la niña se extrañara por esa pregunta.

-¿No sabes lo que es ser ciego?- pregunto un poco incrédula.

-Lo ignora por completo- respondió sinceramente.

-Ser ciego es no poder ver absolutamente nada.

-¿Cómo cuando cierras los ojos?

-Mas o menos.

-Una vez me cayo salsa extra picante en los ojos, dure varios horas sin poder abrirlos, me caí varias veces buscando algo de agua para lavarlos- la niña no pudo ocultar una leve risa por la anécdota del niño.

-Es por eso que estabas llorando- mas que pregunta era afirmación, ella asintió tristemente- ¿Y que tiene de malo?- ella arque una ceja por la pregunta, la cual le resulto muy tonta.

-Que tiene de malo… ¿Preguntas que tiene de malo?, pues te diré que los ciegos no pueden ver nada, se pierden todas esas cosas maravillosas que pueden ver los demás, solo se puede ver una infinita oscuridad, he vivido en ella desde que naci,anhelando un día poder ver- volvió a llorar un poco- eso tiene de malo- la niña no escucho respuesta solo el sonido de unos pasos alejándose lo que hizo que pensara que el niño se fue pero luego escucho unos pasos acelerados y muy pesados.

-Que no puedas ver no significa que no te la puedas pasar bien- dijo el niño que ponía en el suelo una radio algo grande.

-¿Qué haces?- pregunto algo dudosa.

-Ya veras… o más bien oirás- dijo el niño que rio nerviosamente.

El niño encendió la radio y el sonido de la música se hizo presente a los oídos de la niña, escucho que el niño empezó a moverse de un lado a otro, daba pequeños saltos y varios giros, la niña no sabía lo que pasaba y le intrigaba lo que pasaba.

-¿Qué estas haciendo?

-Bailando- contesto el niño como si fuera la cosa más normal del mundo.

-Ya te dije que no puedo ver así que deja de bailar que de todas solo escucho tus pasos y esa música- dijo enfadada pensando que se burlaba de ella.

-El baile no es algo que se ve o se oye, es algo que se siente con tu cuerpo, dejándote llevar por la sensación, es el algo del arte corporal- la niña se quedo cayada por lo que acababa de oír, tenia los ojos abiertos y ahora solo se concentraba en el sonido de la música- ¿Quieres intentarlo? – ella reacciono.

-No… puedo…- dijo tímidamente.

-¿Por qué eres ciega o por que no quieres?- dijo el niño que había dejado de bailar, la niña bajo su cabeza pero una mano se poso en la suya y la jalo con delicadeza- vamos se que tu puedes.

-Yo no se bailar- dijo tratando de dar una excusa para que desistiera pero el niño era bastante persistente.

-Solo déjate llevar- el niño puso a la niña aun lado de el, se dirigió a la radio y cambio de música a una mas tranquila (para danza)- respira profundo- ella siguió la indicación- cierra los ojos y escucha la música con cuidado y mas que escucharla siéntela- la niña hizo lo que el niño le había dicho.

Alrededor de ella solo había oscuridad, solo el sonido de la música resonaba en esos momentos, nada mas existía en ese instante, soltó un suspiro, estiro una pierna y curvo la otra y dio una pequeño salto, al tocar el suelo da un pequeño giro sobre si misma y sin darse cuenta empezó a bailar libremente, dando giros, pequeños saltos, movimientos sutiles con los brazos y manos. En ese omento ella sintió que volaba, sentía el aire golpear suavemente su rostro levantando su cabello un poco por el suave contacto, dio un brinco mas grande que los anteriores y cayo con solo un pie en el suelo y la otra pierna alzada, el niño tenia los ojos abiertos y una alegre y enorme sonrisa en su rostro.

-Y decías que no sabias bailar- dijo el niño bastante impresionado.

-No creo que haya sido la gran cosa, solo di unas vueltas- dijo la niña que creía que solo lo decía para hacerla sentir mejor.

-Bromeas ¿verdad?- dijo en niño- ¡Lo que tu hiciste fue bárbaro!- dijo dando unos brinquitos, la niña al escuchar la sincera respuesta se sonrojo un poco, ya que sentía muy agradable aquel elogio.

-¿De versas lo crees?

-Mmm… no lo creo- la niña baja la cabeza- estoy cien porciento seguro- dijo en ese tono animado, ella sonríe- me gustaría hacer lo que tu hiciste.

-¿Por qué no lo haces?- pregunto dudosa por lo que acababa de decir.

-…Yo soy gordo, por lo tanto no puedo hacer muchas de las cosas que hacen los demás niños, pero sigo intentándolo, estoy seguro que algún día lo lograre así que jamás me daré por vencido y tu deberías hacer lo mismo- la niña estaba callada por las palabras de aquel niño, tenia razón, rendirse no era su opción, si ella quería ver tenia que esforzarse y luchar por ello.

-Gracias, de verdad muchas gracias- dijo la niña que le sonreía al niño el cual también le devolvió la sonrisa.

-Bueno… lo siento pero me tengo que ir- dijo el niño con ese tono alegre.

-¿En serio?- dijo la niña un poco desanimada por este hecho- este bien- dijo al final con una sonrisa.

-Descuida, nos veremos otro día después de todo siempre vengo a este parque- dijo el niño aun con esa sonrisa

-… La verdad es que lo dudo mucho… mis papás y yo nos mudaremos esta tarde- la niña se puso triste al recordar que se iría a vivir a otro lado-Entonces esto es un adiós- dijo desanimada y bastante triste, si es que se podía mas, por que tal vez no volvería a ver a su nuevo amigo.

-…Un adiós es muy triste…-dijo el niño algo serio- es mejor un hasta luego, ya que no se como ni cuándo pero te prometo que un día volverle a bailar contigo así que mas vale que te prepares ¡Por que sentirás el trueno!- dijo cómicamente con una mano alzada en el aire, ella sonríe por la palabras del niño y le da un abrazo, que toma desprevenido al niño pero luego corresponde, ella sintió lo grande y suave que era, tenia un olor a tierra y galletas, se separaron y miraron por unos segundos (mas bien el la miraba a ella por… ya saben), se separan y el niño se empieza a alejar corriendo, la niña oye tristemente como aquel niño se alejaba mas y mas pero recordó algo…

-¡Oye!- grito la niña-¡No me dijiste tu nombre!- el niño escucho sus gritos y se detuvo.

-¡Mi nombre es Po!- contesto el niño.- ¡¿Y el tuyo?!

-¡Víbora!

Después de eso el niño se fue dejando sola a Víbora, ella seguía pensando en esas palabras que le había dado, tenia que luchar, esforzarse y mas que nada no tener miedo… si quería ver tendría que llorar sangre (es una forma de hablar no se asusten) y si no lo logra pues al menos lo intento. Tan metida en su cabeza no se dio cuenta cuando su mamá se sentó a su lado.

-Hola hija, perdón por la tardanza (vaya que te tardaste) es que había muchos niños- Víbora no le respondió, esto le preocupa un poco a su mamá- ¿Estas bien?- la toca en el hombro y se sobresalta por la sorpresa.

-Mamá ¿Cuándo llegaste?- pregunto incrédula por no sentirla venir.

-Hace un minuto hija, ¿Qué tienes?- la niña se quedo callada, sabia lo que tenia que decir pero no era fácil.

-Mamá… yo…- decía un poco insegura pero recordó el animo que le dio Po- quiero volver a intentarlo- dijo decidida- quiero que me vuelvan a operar los ojos- la medre quedo hecha piedra, no por lo que escucho sino mas bien de quien lo escucho, su hija, su pequeña y tímida hija había dicho eso.

-Pero hija…- iba a tratar de convencerla pero vio la determinación en el rostro de su hija.

-Por favor… aun que sea una ultima vez- dijo la peli verde, la madre no pudo decir nada mas, si su hija quería intentarlo una ultima vez no se opondría.

-Esta bien…- dijo la madre aceptando la petición de su hija- oye ¿Tu sabes quien dejo esa radio?- dijo refiriéndose a la radio que había dejado el niño.

-Es de un amigo, ¿Me la puedo llevar?- la madre creyó en sus palabras, después de todo ella nunca mentía.

Sin nada mas que hacer la familia se fue del parque, pasaron unos minutos hasta que se detuvieron justo en frente de su casa, ya adentro se encontraron con Cobra, la madre no perdió tiempo y le dijo lo que su hija menor quería, el la miro por unos instantes y vio esa determinación que el tenia cuando se proponía algo, sonrió para si mismo, que a pesar de que tal vez no obtendrían resultados, al menos tendría la fuerza para seguir adelante. La cirugía seria dentro de dos meses, en ese lapso Víbora le había mostrado a los miembros de su familia su talento nato para el baile y era de esperarse que todos se sorprendieran, tanto que la metieron clases de baile en lecciones privadas con otras personas (lo que es ser rico y poderoso) las cuales dejo con los ojos cuadrados por la manera libre en que se movía que, a pesar de ser de cinco años, era sorprendente. El tiempo paso rápido y los dos meses llegaron a su fin, el día de la operación toda la familia se encontraba muy nerviosa, todos menos Víbora que estaba con la frente en alto lista para lo que viniera. Pasaron unos interminables horas donde sus padres solo estaban sentados esperando las noticias de los médicos, un enfermero se les acerco y les dijo que la operación había terminado y que podían ir a verla, los padres no perdieron tiempo y se dirigieron a la cama donde estaba su hija y allí estaba recostada durmiendo pacíficamente con una sonrisa, ellos solo sonrieron por la escena que veían, parecía que estuviera en paz.

A la mañana siguiente los padres estaban con su ya despierta hija, esperaban al doctor para que diera el permiso de quitarse las vendas de la cabeza y como si de magia se tratara apareció el doctor.

-Buenos días- dijo cortésmente, los padres devolvieron el saludo- muy bien niña, ya te la puedes quitar.

La niña comenzó retirase las vendas, ya cundo acabo abrió lentamente los ojos pero… no veía nada, los presentes esperaban una respuesta de la niña la cual solo soltó un suspiro.

-Sigo sin ver nada- dijo con voz neutral, los presentes solo bajaron la cabeza en señal de decepción, pero ella seguía neutra como si fuera lo más normal del mundo.

-¿Estas bien hija?- pregunto el padre.

-Si- contesto Víbora- vamos a casa- dijo la niña.

En la salida del hospital se despidieron del doctor y se dirigieron hacia su auto, condujeron en silencio hasta su casa, ninguna tenia nada que decirle al otro pero la tranquilidad de su hija los intrigaba. Una vez en su casa los tres entraron y fueron recibidos por las otras dos hijas, las cuales notaron por la cara de sus padres que seguía igual, de inmediato la abrazaron y la llevaron a su habitación donde pasaron unas horas con ella, es lo que hacían después de cada operación solo que esta vez bailaron con la música, los padres vieron el comportamiento positivo de su hija y se tranquilizaron un poco. La noche llego pronto y después de la cena todos se fueron a dormir, menos cierto individuo y para ser mas exactos era Víbora que no podía conciliar el sueño, sin poder dormir se levanta de la cama y se dirige hacia un buro que, a pesar de no ver, encontró con facilidad, estiro su mano y toco un objeto electrónico que era nada mas ni nada menos que la radio que había olvidado Po aquel día… sintió como unas lagrimas escapaban de sus ojos, trato de secarlas pero por mas lagrimas detenidas mas salían hasta que no aguanto mas y lloro por un rato y hubiera seguido pero recordó las palabras de Po, esas palabras le dieron consuelo y bienestar, respiro profundo y se tranquilizo un poco, camino hacia su ventana y sintió el frio viento nocturno golpear su rostro miró hacia arriba, sabia que ahí estaba el cielo oscuro lleno de estrellas, era de esperarse que deseara que alguna estrella fugaz pasara e inconscientemente le pidió que le regalara la vista, fue irónico que en ese instante pasara una estrella fugaz y, aunque ella no la viera, sintió como paso por aquel amplio cielo oscuro esa luz que dejaba ese hermoso brillo que dejaba o al menos eso es lo que le habían contado. Paso un rato en la ventana hasta que el sueño le estaba ganando, con pasos pesados se dirigió hacia su suave cama, se acostó y se cubrió con las sabanas y cerro los ojos, Morfeo no tardo mucho en llevársela al mundo de los sueños, en el sueño Víbora no soñó con oscuridad como siempre, esta vez soñó que estaba en una gran pradera verde, con arboles, un rio, animales y demás, era la primera vez que veía algo tan hermoso, sonrió para si misma, sabia que era un sueño pero deseaba que algún día se hiciese realidad, solo se limito acostarse en el suave césped y miro el limpio cielo azul, cerro los ojos y todo se volvió oscuro, para variar, intento abrirlos pero fue el mismo resultado, oscuridad, esa oscuridad que la a acompañado toda su vida, se había acostumbrado a ella era por necesidad no por que quería, solo quería despertar un día y poder ve como todos los demás…

La noche paso rápido, la noche iba desapareciendo lentamente y cambiada por la luz del sol que le decía adiós a las estrellas, las aves comenzaron a cantar y volaban por los cielos azules, la gente empezó a movilizarse, Víbora se encontraba en su cuarto dormida pero la ventana se encontraba abierta ya que se le olvido cerrarla anoche lo que permitió el paso de una ráfaga de viento que sacudió los cabellas de Víbora, que al sentir el contacto, espeso a mover manos y pies, tenia los ojos cerrados por el sueño que tenia (ese sueño o flojera que tenemos al levantarnos) se puso de pie y fue hacia la ventana para cerrarla, después se dirige al baño y se lava la cara, tomo una toalla y se seco la cara, abrió lentamente los ojos esperaba ver oscuridad como siempre lo hacia pero… lo que vio solo fue un imagen borrosa de una cara (hasta los ciegos saben que es un rostro), poco a poco empezó a ver una imagen mas clara y era un pequeño rostro de una niña de cabello color verde y hermosos ojos azules, quedo muda por la imagen, levanto la mano y se toco la cara y aquella niña hizo lo mismo, era claro, esa niña era ella, se tallo fuertemente los ojos para comprobar si seguía soñando pero no, la imagen seguía ahí, salió rápido del baño y miro toda la habitación, su cama, muebles, tocador y todo lo que tenia lo miraba perfectamente, sin perder tiempo fue hacia la ventana, la abrió de golpe y miro hacia arriba, las lagrimas empezaron a amontonarse en sus ojos, lo que sus ojos miraban era el cielo azul, claro y limpio acompañado de sol y de unas aves que pasaban volando, no podía decir nada, sentía un gran nudo en su garganta que le impedía decir algo, una idea cruzo por su mente en ese instante, se dio la vuelta y se encamino a la radio, la encendió y espero que la canción fuera la que había escuchado en el parque junto con Po y para su suerte así fue, sin perder tiempo empezó a bailar, quería expresar lo que sentía y así lo hizo, sentía como su corazón latía con mas fuerza con cada movimiento, la alegría era tanta que sentía como se desbordaba, cerro los ojos y se dejo llevar por ese hermoso sentimiento. La música sonó muy fuerte y como la casa estaba en silencio fue fácil que todos los miembros de su familia escucharan con claridad aquel sonido, todos salieron, de sus respectivas habitacionese intercambiaron miradas.

-Parece que alguien ya esta despierta- dijo la hermana mayor.

-Pero es sábado, ella no se levanta tan temprano…- dijo la madre.

-Iremos a verla- dijo la de en medio.

-Esta bien, yo iré asiendo el desayuno, querido ¿Me acompañas?- el asintió y los dos adultos se dirigieron a la cocina, las dos hermanas se dirigieron a la habitación de su hermana, al llegar a la puerta la abrieron y vieron a su hermana bailando, bastante bien por cierto, con los ojos cerrados.

-Tan temprano y ya estas tan energética- dijo la hermana mayor.

Víbora se detuvo, abrió los ojos y volteo hacia donde su hermana se encontraba, esto extraño a las otras dos, ella les sonrió con lágrimas en los ojos, camino hacia ellas y se paro enfrente de ambas hermanas.

-Buenos días hermanas- dijo ella ladeando la cabeza con una sonrisa mientras les tocaba, con las dos manos, sus rostros, esto dejo muy sorprendidas a las hermanas mayores- en serio si que son lindas las dos- ellas empezaron a lagrimear un poco- que feliz soy- dijo para verlas a los ojos, ellas miraron los iluminados ojos de su hermana, se movían constantemente y tenían un gran brillo azul.

-Vi-víbora…- dijo una de ellas con la voz entrecortada.

-¿Tu?...- dijo la otra, Víboraa sitio con la cabeza, las dos empezaron a soltar mas lagrimas.

-¡MAMÁ! ¡PAPÁ!- gritaron las dos al mismo tiempo, los padres escucharon el grito desde la cocina y salieron disparados como balas a la habitación de su hija menor por la preocupación de que le haya pasado algo, al llegar entraron por la puerta chocando entre ellos y lo que vieron fue que las tres hermanas estaban de rodillas en el suelo muy abrazadas, las tres los miraron con cara de ¿Qué les pasa?

-¿Por qué gritaron?- dijo la madre mas tranquila ya que vio que estaban bien. Las tres se pararon al mismo tiempo, dejaron un poco de espacio para que su pequeña hermana se moviera, ella se encamino hacia su madre y se detuvo enfrente de ella y la abraza con mucha fuerza.

-Es bueno verte por fin- dijo Víbora, la madre al escuchar estas palabras se aleja de ella con las manos en la boca.

-Hija… tu… debe de ser un sueño…- la madre no encontraba las palabras, la pequeña peli verde se le acerco, tomo la mano de su madre y se la pone en su mejilla.

-No es un sueño- respondió ella- puedo verte- la madre comenzó a llorar a mares y con mucho cariño abraza la cabeza de su hija y la aprieta contra su cuerpo como si se le fuese a escapar algo muy preciado.

Cobra, que estaba en la puerta, no había dicho nada y era de esperarse una reacción así, el no lo podía creer, simplemente le parecía imposible, su hija, su pequeña hija podía ver. Víbora miro a su padre que se encontraba inmóvil, se separo del abrazo de su madre y se encamino hacia el.

-Buenos días padre…- dijo respetuosamente, de pronto unos fuertes brazos la rodearon y la aprisionaron, era su padre que la había abrazado sin previo aviso.

-Hija… yo… no sabes lo mucho que deseaba este día- dijo el al borde de las lagrimas.

-Y yo también papá- dijo ella que correspondía al abrazo.

Las otras integrantes de la familia, conmovidas por la escena se lanzaron a ellos en un gran abrazo grupal, la alegría y el llanto se hizo presente en esa habitación, era de verdad un milagro, después de esos dolorosos años por fin el deseo de una familia se hacia realidad.

Pasaron las semanas como relámpago, los días eran llenos de felicidad y no era para menos, Víbora fue a una escuelita normal, veía cosas con las cuales solo soñaba hizo amigos y jugaba con ellos, era feliz, aunque deseaba volver a ver a ese niño del parque, la promesa que se hicieron ese día la motivaba a esforzarse mas en el baile, sabia que un día lo volvería a ver y quería que bailara con toda una profesional, paso el tiempo y los recuerdo de ella con Po se fueron borrando de su mente hasta que un día lo olvido por completo, en dos años todo recuerdo de él desaparecieron como el humo dejando solo en un oscuro rincón ese día en el parque, hasta el día de hoy…

Fin del flashback Víbora.

Los presentes estaban mudos por la historia de su amiga incluso Tigresa, que creía saber todo de su amiga, se sorprendió bastante por algo tan sorprendente, Víbora, en cambio, no dejaba de llorar a ver olvidado aquel día le dolía demasiado por que al olvidar ese día olvido a ese niño que le había extendido la mano y animado con palabras dulces que venían del corazón, se sentía como un ser despreciable e inhumano.

-¿Cómo pude olvidarme de él?- dijo entrecortadamente debido al llanto.

-No fue tu culpa- dijo Grulla tratando de consolarla.

-No Grulla, si es mi culpa, yo lo olvide y ahora el es así conmigo por cometer ese gran error- dijo tristemente, Grulla hizo que lo mirase a los ojos.

-De seguro el también se olvido de ti- dijo calmadamente- así que deja de acerté sufrir a ti misma, después de todo, aunque yo no se como te sientas en este momento, eso ya paso.

-¿Quieres comprobar eso?- dijo la anciana.

-¿Perdón?- dijo el dudoso.

-Que si quieres comprobar lo que dijiste- dijo la señora mayor que le daba una tasa con el mismo té que le había dado a Víbora, el lo miro dudoso pero al final le dio un trago, la señora tomo su bola de cristal y se lo dio a Grulla, el hizo lo mismo que Víbora y se le quedo mirando, pasaron los minutos y no veía nada.

-No funciona- dijo el peli negro.

-Debes esperar- inquirió ella.

Grulla volvió a fijar mas la mirada en el objeto de cristal, de pronto vio una pequeña luz la cual se hacia mas grande por cada segundo, Grulla sintió como fue absorbido por aquella luz, ya no sintió su cuerpo, parcia que flotara en el aire.

Los otros cuatro miraban a su amigo algo preocupados sobe todo Víbora, la cual deseaba que no le pasara nada perecido a lo que ella paso, de pronto Grulla empezó a mover el cuerpo, sudaba de la frente y parecía bastante triste y estaba demasiado pálido, la mirada que tenia reflejaba dolor y mucho sufrimiento, lo que haya visto lo dejo como muerto.

-No… puede… ser…- dijo el muchacho de ojos amarillos.

-¿Qué paso Grulla?- pregunto Mono, Grulla lo volteo a ver, luego miro al suelo con los ojos cerrado y comenzó a relatar lo que vio o mas bien lo que le paso.

Flashback Grulla.

En la ciudad del Valle de la Paz, en los barrios mas pobres, había una casa en el fondo de una calle en malas condiciones, era rustica hecha de cartón y laminas para reforzarla, ahí había una familia, un hombre algo alto de cabellos y ojos oscuros, una mujer, de cabellos largo y negro pero los ojos color amarrillo profundo y un niño con las características físicas del padre pero los ojos de la madre, estaban los tres sentados en una mesa muy vieja y desgastada, se encontraban comiendo un simple caldo de unas cuantas verduras y agua. Al terminar de comer el hombre se levanta y se dirige al refrigerador, que también era igual que la mesa, y vio que no había nada.

-Otra vez vacio- mascullo él.

-Es porque no has encontrado trabajo- le replico la mujer. El hombre la voltea a ver, no muy contento, y le dice.

-¿Qué quieres que haga? Si no encuentro empleo en ningún lado.

-¿Y de quien es la culpa?

La discusión se prolongo por un buen rato, el niño, que presenciaba todo lo que pasaba, empezó a soltar unas lagrimas, los padre vieron esto y dejaron de discutir y prestaron mas atención al niño.

-¿Por qué lloras hijo?- dijo el padre.

-¿No es obvio? Es por que estamos discutiendo- dijo la madre, el niño niega con la cabeza confundiéndola con esta acción le pregunta- ¿No? ¿Entonces que es?- el niño no responde- vamos hijo… dilo- lo animo la madre que le daba un pequeño abrazo, el niño la mira a ella y luego al padre, los dos le estaban sonriendo.

-…Tengo hambre…- dijo con un poco de vergüenza mesclado con tristeza, a los dos padres se les borro la sonrisa que tenían, sentían impotencia, ver como su hijo pasaba hambre era algo que no les gustaba para nada, eso le partía el corazón y mas al padre que sentía que no hacia un buen trabajo como hombre de la casa.

-Descuida hijo, todo se va arreglar ya lo veras- dijo el padre que lo abrazaba con cariño junto con su madre, después de eso el niño se va a jugar con los pocos juguetes que tenia, la madre comienza a lavar los platos, el padre se sentó en una silla y pone sus manos en la cabeza, estaba desesperado. La mujer lo ve y se le acerca y lo abraza por la espalda.

-No te martirices querido.

-No pudo evitarlo- dijo muy triste- ustedes no se merecen esta vida, debería poder darle todo lo que quisieran pero solo les doy… nada- el hombre se dejo caer la cabeza en la mesa, la mujer solo lo mira por unos segundos, lo amaba mucho a pesar de su situación económica.

-ya se te ocurrirá algo, siempre nos sacas adelante- dijo ella tratando de animarlo.

-…Eh estado pensando- espero unos segundos para continuar- en irme a trabajar a Estados Unidos- la mujer se sobresalta y deja de abrazarlo, se aleja de el con las manos en el corazón y con las lagrimas apunto de escapársele de los ojos.

-¿Nos quieres abandonar?- dijo ella soltando unas lagrimas.

-CLARO QUE NO- dijo asustado- los amo mas que a mi vida… pero no obstante aqui no seré de ayuda para ustedes- dijo decaído- un amigo me llevara como inmigrante en un avión de carga, haya podre encontrar un empleo y mandárselo a ustedes.

-Pero querido…- no pudo seguir hablando.

-¡Es la única manera! No puedo seguir viendo como mi familia pasa hambre y mi hijo no reciba una buena educación, no quiero que termine como yo- soltó unas lagrimas, la mujer se le acerca y lo abraza.

-Esta bien… ¿Pero volverás?- el se separa de ella y la mira a los ojos.

-Claro que volveré, no se cuando pero te prometo que un día volveremos a vernos…- le da un tierno beso en los labios- me iré esta noche.

-¿Tan pronto?

-Entre más pronto será mejor, por el bien de nuestro hijo…- la mujer soltó un suspiro.

-¿Qué le dirás a nuestro hijo?- el hombre se quedo callado, había pensado en eso antes pero seguía siendo muy difícil.

-No me despediré de el…- ella estaba apunto de protestar pero el siguió- no podía soportar verlo triste, es mejor que me vaya sin decir nada, y mas adelante te encargo que le digas las razones de mi ida- ella no se encontraba de acuerdo con esa propuesta pero era lo mejor.

Sin nada mas que decir los dos se separaron, el día paso rápido y dio paso a la noche, el niño se encontraba dormido, los dos padres se encontraban en la puerta de su casa, el hombre tenia una mochila y un abrigo, después de todo hacia frio por estar en pleno invierno, se despidió de su esposa y se fue en medio de la noche. A la mañana siguiente el niño se levanta y se dirige a la cocina donde su madre estaba sentada en la silla, parecía que había estado llorando un largo tiempo.

-¿Qué pasa mamá?- pregunto el niño inocentemente, ella se sorprende ya que estaba tan distraída que no se dio cuenta de la presencia de su hijo.

-Nada mi amor- dijo secándose las lagrimas, el niño mira a su alrededor y no ve al no ver a su padre dice.

-¿Dónde esta papá?- la madre estuvo unos minutos callada, se levanta de la silla y se dirige hacia su hijo, se pone a su altura y le responde.

-Tu padre… tuvo que irse…- el niño abre los ojos como platos.

-Irse ¿P-pero porque?- dijo al borde del llanto.

-Es que el…- la madre no encontraba las palabras correctas.

-¿Ya no nos quiere?- la madre reacciona ante esto y le dice rápidamente.

-¡Tu padre nos ama mas que nada en este mundo hijo!- dijo la madre un poco alterada pero se calmo- se fue para darnos una mejor vida, pero descuida… el volverá- el niño suelta unas lagrimas y baja la cabeza.

-¿Cuándo?...

- Un día hijo… un día…- madre e hijo se fundieron en un abrazo, sentían el mismo dolor pero sentían el consuelo de que un día estarían juntos.

Los días se convirtieron en semanas y las semanas en se convirtieron en meses, no tenían noticias de aquel hombre, solo el dinero era lo único que llegaba, hasta que un día ya no llego, pasaron dos meses mas sin recibir nada, la situación empeoro, la madre tuvo que buscar un trabajo como sirvienta en una casa, la paga no era mucha pero era eso o nada, el niño, por iniciativa propia, decidió empezar a trabajar, vendiendo chicles, limpiando vidrios y barriendo banquetas. Un día vio como unos niños iban a la escuela, se preguntaba si algún día el podría asistir a una… pero en la situación en la que se encontraba le era imposible, al llegar a casa no encontró a su madre pero si una nota donde le decía que no llegaría en toda la noche y que no había nada para comer, sin nada mas que hacer se fue a dormir sin nada en el estomago después de todo no comió nada en la tarde por que no vendió nada.

A la mañana siguiente se levanto, con mucha hambre, y se fue a la cocina, su madre aun no había llegado, pensó que era mejor ir a vender temprano periódicos en la calle, se salió de su casa y fue con el señor que le daba los periódicos y se fue a venderlos en una esquina de una escuela, vio como muchos niños iban y venían, paso un rato y todos entraron a sus respectivas clases, el se quedo sentado en la banqueta, pensaba en muchas cosas entre ellas en sus padres, escucho el timbre del recreo de los niños, todos salieron corriendo de sus aulas hacia la tienda de la escuela y otros se fueron a comer lo que ya tenían en su lonchera, al verlos comer el estomago le gruño, unos chicos se situaron cerca de el y empezaron a sacer sus emparedados, al pobre se le hizo agua la boca al verlos comer, uno de ellos se dio cuenta de eso y les dijo algo a los demás.

-¡Hey niño!- grito uno de ellos que tenia mas o menos ocho años- ¡Ven!- el niño se les acerco a paso lento.

-¿Tienes hambre?- pregunto uno de ellos, el asintió con la cabeza, el partió un pedazo de su emparedado y se lo extendió- tómalo- dijo con una sonrisa, el niño sonrió ampliamente y extendió la mano.

-Gracias- dijo apunto de tomar el trozo pero antes de alcanzarlo el niño lo dejo caer al suelo y lo pisoteo.

-Que tonto- se burlo para luego reírse junto con sus amigos, el niño de ojos amarrillos se sintió un poco mal y miro el pedazo de comida aplastado en el suelo, los otros niños lo miraron como se le quedaba viendo al sándwich del suelo y se rieron aun mas.

-¿Por qué no te lo comes?- dijo uno de los niños que se burlaba de el- eres tan pobre que ni para tomar agua tienes "patas de alambre"- se burlo otro- por que no vas a la basura tal vez ahí encuentres algo de comer- dijo el que había tirado el sándwich al principio, el niño solo agacho la cabeza- o algo decente para vestir- dijo uno de ellos- si, mira eso trapos- se rio uno- hasta tiene parches y agujeros en los zapatos- con cada burla el niño quería llorar, apretaba con fuerza las manos, en medio de todas esas burlas la campana sonó, los chicos que se mofaban de el se fueron a su aulas aun riéndose del pobre. Otra vez quedo solo, ya cuando no vio a nadie se sentó en la acera y empezó a llorar, se sentía muy triste, tenia hambre y frio, quería que alguien lo salvara, que un ángel llegara del cielo, como le decía su madre, y lo ayudara… pero solo eran sueños, a demás no se creía digno de que un ángel lo ayudara, creía que si un ángel lo viera se reiría de el por ser pobre, volvió a llorar, se cubría la cara con sus piernas y se abrazaba con fuerza. De pronto una mano se poso sobre su hombro haciendo que el volteara lentamente para ver de quien se trataba, se sorprendió ver a un regordete niño de cabellos negros y ojos verde jade, estaba abrigado y tenia en su cabeza un gran gorro morado, aquel niño tenia una enorme sonrisa y en una de sus manos una bolsa de plástico.

-Hola- dijo aquel niño con una sonrisa, el no le respondió- ¿Qué pasa? ¿Te comió la lengua el ratón?- el peli negro creyó que se estaba burlando de el y frunció el seño.

-¡Vete!- le grito enojado- ¡Vete de aquí gordinflón o que ser gordo no te deja moverte!- dijo ofendiendo al otro niño, el creía que le respondería con otro insulto pero en vez de hablar comenzó a llorar, los ojos parecían dos cataratas y de la nariz le empezó a moquear en abundancia, el peli negro se mostro indiferente pero luego se empezó a sentir mal por el niño, no quería hacerlo llorar, por mas mal que alguien le hiciera el no era rencoroso- oye… lo siento no quise hacerte sentir mal- dijo sinceramente, el otro niño dejo de llorar y con los ojos aun rojos le sonrió.

-Gracias- dijo muy feliz.

Los dos pasaron un rato en silencio, el niño no lo dejaba de ver con esos verdes y brillantes ojos, el otro no entendía por que lo miraba tanto, ¿Es que no se iba a ir?, a demás le incomodaba que lo mirara de esa manera tan… extraña.

-¿No deberías ir a la escuela o algo?- pregunto el peli negro, el solo negó con la cabeza.

-No voy a la escuela aun- dijo sin dejar de sonreírle- ¿Por qué estabas en la banqueta? Esta muy sucia.

-No me importa- se sentó en ella, esperaba que aquel gordo niño se fuera pero solo se sentó junto con el.

-¿Vendes esos periódicos?- el peli negro mira el bulto de periódicos que están a su lado y luego lo mira a él.

-Si- creyó que se burlaría de el por vender cosas en la calle.

-¡Eso es bárbaro!- dijo animadamente, el otro niño estaba muy confundido.

-¿Bárbaro? ¿Y porque?

-Por que es divertido poder salir, hacer cosas, pasar aventuras por ahí y cosas como esas, me gustaría que mi papá me dejara salir un poco mas- el otro niño al escuchar esa palabra bajo la cabeza y empezó a llorar, él se da cuenta de esto y se preocupa- ¿Dije algo malo?- el otro lo mira por unos segundo y, un poco dudoso, le dice.

-Mi padre se fue hace mucho- dijo tristemente, el regordete niño lo mira por unos segundos y le dice.

-Yo no tengo mamá…- el niño de ojos amarrillos lo mira anonado, no se imaginaba si su madre no estuviera, si sentía horrible no tener padre era peor no tener madre.

-…Lo siento.

-No lo sientas, la verdad es que si me gustaría tenerla…- tomo una pequeña pausa- pero tengo a mi padre que me quiere y cuida mucho, es tanto padre y madre para mi, estoy feliz de tenerlo, es por eso que le ayudo en todo lo que puedo, para hacerlo sentir orgulloso y feliz- dijo sonriente el "pequeño" niño dejando impresionado al otro, era verdad, el todavía tenia a su madre, eso lo hizo sonreír.

-Tienes razón- dijo mas feliz pero recordó su estado económico- pero no creo que pueda- dijo desanimado.

-¿Por qué crees eso?- tardo en contestar, no era fácil para el hablar de ese tema después de todo no era algo por lo cual estar muy orgulloso.

-Soy pobre…- dijo bajando la cabeza.

-¿Eso es todo?- dijo incrédulo, el otro lo miro con una ceja arqueada.

-¿Cómo que es todo?- dijo algo dudoso- ser pobre te limita muchas cosas, estudiar, comer, tener cosas- y asífue dando una lista de lo que no podía hacer.

-…¿Ser pobre te impide ser feliz?- el peli negro se le queda mirando- yo, por ser gordo, me impide hacer muchas cosas, no puedo correr mucho sin cansarme, me maltratan mucho los demás niños tanto física como verbalmente, es por eso que no tengo amigos… pero eso no impide ser feliz y soñar, ya que si me esfuerzo lo suficiente se que puedo lograr cualquier cosa, por que yo tengo confianza-estas palabras llegaron a lo mas profundo del corazón del pequeño niño de ojos amarrillos, el tenia razón, ser pobre no le quitaba la felicidad, tenia a su madre que lo apoyaba en todo lo que podía, aun que la falta de confianza lo entristecía bastante.

-Pero yo no tengo confianza…. Y no tengo amigos…- inquirió desanimado con la cabeza agachada.

-Pues yo te ayudare a tenerla- dijo el niño con una sonrisa haciendo que el otro lo volteara a ver pero en ese instante le gruñe muy fuerte el estomago- ¿Tienes hambre?- asiente la cabeza muy avergonzado, el regordete niño saca de la bolsa un recipiente de plástico con una tapadera y se lo extiende- toma- el niño lo toma y lo abre y lo que había adentro era una sopa de fideos y por el olor que emanaba parecía deliciosa- vamos cómelo antes de que se enfrié- decía sonriente.

-Pero… ¿No es tuyo?- pregunto un poco dudoso.

-Si- respondió asiendo que el niño lo mirara muy sorprendido, estaba apunto de devolvérselo pero el niño de ojos jade siguió hablando- pero no tengo hambre y seria una pena que se desperdiciara- ya con eso no alego mas, aun un poco dudoso, la probo y era deliciosa y mas el hambre que tenia la devoro muy rápido- vaya, comes igual de rápido que yo- soltó una risa que contagio al niño.

-Muchas gracias por la comida- dijo sonriendo.

-De nada- le devolvió la sonrisa, tomo el traste de plástico y lo metió a la bolsa y se levanto del suelo- mañana a la misma hora nos vemos aquí- dijo para emprender su camino.

-Adiós- dijo el peli negro feliz pero recordó algo importante- ¡Oye!- el niño detiene su macha y lo voltea a ver- ¡¿Cómo te llamas?!

-¡Po Ping!- le grito- ¡¿Y tu!?

-¡Grulla!- ambos niños se sonrieron a lo lejos y se fueron por caminos distintos.

Grulla volvió a su casa donde ya se encontraba su madre y por su rostro se podía deducir que se veía casada, ella al verlo se levanta y lo abraza, el corresponde a abrazo.

-Lo siento mi vida, tuve que trabajar hasta tarde- dijo mientras se separaba del abrazo.

-Descuida mamá, lo entiendo- el niño le sonríe.

-¿Tienes hambre?- pregunto algo preocupada ya que eso no la dejaba tranquila, después de todo no dejo nada para que comiera- te preparare algo- Grulla la detiene.

-Descuida mamá, ya comí- dijo sonriendo, la madre creía que le estaba mintiendo pero al acercarse a el noto el olor a fideos.

-Está bien hijo- tomo asiento en el sofá, se sentía muy casada de tanto trabajar y se quedo profundamente dormida, Grulla se le acerco y le quito los zapatos y le ayudo a acostarse en el viejo sofá.

-Descansa madre- le dio un beso en la frente- me esforzare para poder ayudarte.

Los días fueron como los anteriores pero con la diferencia de que todos los días se encontraba con Po, el todos los días llevaba comida para los dos, al principio le preocupo eso a Grulla pero Po le decía que su papá estaba feliz de cocinar para un amigo suyo, la palabra "amigo" lo hizo sentir feliz en gran manera, Po era su primer amigo y eso lo hacia feliz, un día Po tenia un cuaderno donde hacia un montón de cosas, como garabatos e intentos de dibujos fantasiosos los cuales hicieron reír a Grulla, Po le dio un lápiz para que hiciera algo también al principio el se negó pero al final accedió y fue una gran sorpresa que su primer dibujo fuera muy bueno, Po le dijo que tenia talento para el dibujo así que al día siguiente le regalo un cuaderno de dibujo que a duras penas acepto, todos los días el dibujaba cosas, algunas por gusto y otras para su amigo, el cual alababa su habilidad eso le daba una extraña sensación que no había sentido antes… era confianza, eso lo hacia feliz, muy feliz y dicha felicidad la noto su madre la cual le alegraba mucho así que también iba hacer algo para mejorar la situación, en cambio, Grulla no podía estar mas feliz, su vida estaba mejorando… pero nada dura para siempre. Un día, cuando llego a su casa, su madre lo esperaba y por alguna razón estaba feliz.

-Hijo te tengo buena noticias- dijo con una gran sonrisa- con seguí un trabajo en la casa de una familia muy adinerada, ahí me pagaran mejor.

-Que bien mamá- dijo alegre por la noticia.

-Si pero ahí no termina, los convencí de que te dejaran trabajar conmigo como barredor, de ahora en adelante estaremos siempre juntos- dijo feliz su madre ya que le preocupaba mucho cuando su hijo se iba a la calle a trabajar solo pero noto que Grulla no se veía muy feliz- ¿Qué pasa hijo? ¿No estás feliz?

-No mamá, no es que no lo este es que me tomo por sorpresa- trato de disimular su tristeza, la madre dudo al principio de sus palabras pero al final le creyó.

-Esta bien hijo, mañana empezamos a trabajarasí que duérmete temprano.

-…Si mamá- Grulla se fue a su cuarto bastante pensativo, estaba feliz por su madre pero preocupado por el hecho de que tal vez ya no vería a su amigo.

A la mañana siguiente Grulla y su madre se levantaron, se alistaron para salir a su nuevo trabajo, en el camino su madre le decia cosas como que su futuro va a mejorar, que le gustaría el lugar y cosas por el estilo pero Grulla no prestaba mucha atención ya que su mente no dejaba de pensar en que le diría a Po, pasaron cerca de la calle donde frecuentaba con el y se detuvo en seco.

-Mamá, ¿me permites hacer algo?- le pidió a su madre.

-¿Qué vas a hacer?-le pregunto dudosa, el niño busco una excusa.

-Es que… tengo que decirle al señor que me da los periódicos que ya no podre trabajar para el- dijo Grulla que trato de dar una excusa convincente.

-Esta bien hijo pero no tardes- dijo su madre.

Grulla no perdió tiempo y se fue corriendo, tardo solo unos minutos para llegar y ahí estaba sentado en la banqueta de la calle, al verlo Po sonrió pero al ver la cara de Grulla se preocupo.

-¿Qué tienes?- Grulla no respondió en seguida, no sabia que decir- puedes decirme lo que sea, somos amigos después de todo ¿No?- dijo esto ultimo con una sonrisa la cual solo lo hacia sentir mal.

-Po…- dijo tristemente el peli negro- mamá consiguió un trabajo de sirvienta en una buena casa donde le pagaran más…

-Que bueno- dijo feliz.

-Y ella quiere que también trabaje ahí como barredor…

-Felicidades- volvió a decir muy feliz, Grulla lo mira incrédulo ¿No había entendido nada?

-¿No sabes lo que significa?- dijo un poco molesto por la ignorancia de su amigo.

-Si, si se lo que significa- dijo serio, algo que no había visto en el desde que lo conoció- pero no quita el hecho de que este feliz de que te vaya a ir mejor, al fin al cabo solo quiero que estés contento junto con tu madre- volvió a sonreír.

-…Entonces… ¿Este es el adiós?- dijo desanimado, no quería dejar de verlo y la verdad sin el cerca tenia miedo y su confianza se iba con el.

-No diría que un adiós sino mas bien un "hasta luego", ya que no importa el tiempo que pase se que algún día nos volveremos a ver y te garantizo que are un dibujo mejor que los tuyos, aun que sea solo uno ese será el que te venza y confió en que tu también te esforzaras para poder triunfar- dijo animado.

-Es-esta bien- tartamudeo un poco por las palabras de confianza que le dedicaba su amigo- entonces nos vemos- le dio la espalda y emprendió su marcha pero algo le tapo la cabeza con una tela, se sorprendió un poco y al tocar la tela sintió su suavidad, se lo quito de la cabeza y reconoció el color morado de este, era el gorro de Po que usaba en su cabeza, se volteo a verlo y el lo observaba con una sonrisa.

-Aun hace frio… así que te lo doy- dijo con una sonrisa pero se le escapo una lagrima que paso desapercibido para Grulla, después de todo se encontraba sorprendido, miro el gorro que estaba en sus manos y se lo puso- te queda el color, aunque te queda algo grande jejeje- ambos niños se miraron por unos minutos para luego dar la vuelta e irse cada quien por su camino.

Grulla llego con su madre, la cual ya se veía preocupada por su retardo, ambos se fueron caminando hasta la esquina de una avenida ahí esperaron un camión, cuando llego los dos se subieron ahí, pasaron veinte minutos hasta que la madre de Grulla le pidió al del camión que se detuviera, al bajar los dos pudieron apreciar una enorme casa a unas cuadras, Grulla estaba impresionado, sin perder tiempo ambos se encaminaron a la enorme vivienda. Una vez que llegaron tocaron el timbre y fueron recibidos por otro sirviente, el cual ya conocía a la señora por la solicitud de trabajo, lo hizo pasar y los llevo adentro donde les dio uniformes y les indico las responsabilidades que tenían las cuales acataron al pie de la letra. Paso un año, la casa le pertenecía a la familia Ling, dueños de empresas de ropa, cosméticos, cosas del glamur y moda, Grulla había crecido mucho y era mas alto que los niños de su edad que en vez de parecer de seis años parecía de ocho, un día, a la hora de su descanso, Grulla se puso a dibujar las flores de la mansión, estaba sentado en el césped dibujando, en un año se había vuelto mejor dibujante que antes, y lo que resulto al final fue una obra de arte que parecía mentira que un niño la haya dibujado, el admiro su creación y le gusto pero lo que no sabía era que alguien lo estaba observando y en un segundo le quita el dibujo de las manos, Grulla volteo a ver al responsable y se encontró con una hermosa niña y no cualquier niña, era la hija única de los señores, el agacho la cabeza en señal de respeto y pidió disculpas por dibujar las flores sin permiso, ella lo miraba a el y miraba de reojo al dibujo y le sonrió, le había gustado, el se sonrojo un poco, la había visto antes, pero de lejos, y le pareció muy linda pero prefería mantener la distancia por obvias varias razones y se fue a seguir barriendo. La niña entendía porque la trataba tan formalmente pero fuera de eso aquel dibujo le parecía maravilloso, tanto que se lo mostro a sus padres los cuales se asombraron por el talento del muchacho, lo mandaron a llamar, el se preocupo bastante ya que creía que se había metido en problemas, al llegar los señores le preguntaron si era suyo el dibujo el no lo negó, intercambiaron miradas entre ellos y luego observaron al niño, el cual se encontraba muy incomodo, y le dieron la noticia que cambio su vida, le darían una beca para jóvenes talentosos en el arte, la familia Ling tenia muchos becarios en este tema ya que siempre fueron amantes del arte, Grulla no se lo podía creer, les agradeció la oportunidad y fue a contárselo a su madre la cual lloro de la alegría ya que su hijo tendría la oportunidad de estudiar. Pasaron los meses, Grulla mejoraba cada vez mas y se hizo un amigo muy cercano de la chica, la cual le había tomado mucho cariño y estima, los padres se alegraron bastante ya que su hija no tenia muchos amigos y respecto al chico lo quisieron tanto como a un hijo.

Grulla no volvió a ver a Po en todo ese tiempo, que fueron dos años en total, y el tiempo hizo que lo olvidara esos momentos que había paso a su lado, dejando solo en un rincón oscuro aquellos recuerdos de la persona que lo ayudo cuando mas lo necesitaba…

Fin del flashback Grulla.

Los presentes se encontraban muy sorprendidos y mas Grulla que no podía creer lo que había recordado, haber olvidado a esa persona que le extendió la mano de niño le dolía demasiado, se llevo las manos a su cabello y se quito la liga del pelo dejando suelto su cabello.

-¿Con que es por eso que tienes ese gorro morado?- dijo Mono que fue el primero en hablar, Grulla lo mira, su rostro reflejaba una gran tristeza- tu sabes, el que cuidas como si fuera de oro, recuerdo que un día en la secundaria te lo quitaron unos chicos y los mandaste al hospital a patadas- dijo esto ultimo riéndose un poco por aquella ocasión.

-…- Grulla no respondió nada, seguía demasiado afligido.

-Creo que no es momento de bromear Mono- dijo Mantis que se encontraba a su lado.

-Yo pienso lo contrario, la risa es la mejor medicina y ahuyenta las penas- dijo muy animado.

-Siempre de bromista "Monito"- dijo la anciana la cual había molestado a Mono por su diminutivo- pero creo que es hora de que tu recuerdes- dijo extendiéndole el té. En cambio Mono no quería probarlo pero en su mente apareció el recuerdo de cuando Po lo miraba a lo lejos con una sonrisa cuando salió de los baños vendado de las manos y le entro la curiosidad del porque había hecho eso, miro la taza y se la bebió de golpe- no era necesario que la tomaras toda- Mono escupía en señal del horrible sabor de esa sustancia (la anciana le hecho algo para que supiera feo por llamarla bruja).

-¡Sabe a…!- pero todos los presentes le dicen al mismo tiempo.

-¡QUE NI SE TE OCURRA TERMMINAR ESA ORACIÓN!- Mono se tapo la boca con las manos.

La anciana tomo su bola de cristal y se la extendió a Mono que la tomo con cuidado, la observo detenidamente y empezó a ver una débil luz mientras que su alrededor se oscurecía.

-Veo la luz al final del túnel… que miedo- pensó el castaño pero la luz cubrió de golpe su alrededor dejándolo parcialmente ciego por la luz.

Los demás lo veían en trance, sin hacer ni decir nada, sus ojos carecían de brillo y no dejaba de ver esa bola de cristal, sus amigos, al igual que con los otros se preocuparon pero de pronto empezó a reaccionar y sin ningún aviso empezó a llorar y a moquear en grandes cantidades, dejo caer de sus manos la bola de cristal al suelo y por milagro Mantis la atrapa, se la entrega a su dueña y luego mira a Mono.

-Mono ¿Qué paso?- dijo preocupado por su mejor amigo.

Mono tardo en contestar debido por el llanto, se limpio los mocos con sus mangas y se las limpio en Mantis el cual quedo muy asqueado por esa acción de su pequeño amigo.

-Recordé…- dijo en voz baja- recordé algo… que… fue hace bastante tiempo.

Flashback Mono.

En una casa, ni muy humilde ni muy costosa, vivía una familia de tres integrantes, un mujer y dos niños, uno de cinco años y otro de doce, ambos eran castaños de ojos azules, a los dos les encantaba gastarles bromas a la gente, muy pesadas por cierto, para ellos la vida era perfecta, solo que eso no duro para siempre… el hermano mayor empezó a robar a las personas del barrio, todos se quejaban de el pero por falta de pruebas no podían incriminarlo pero su madre siempre lo defendió hasta que un día el cometió el error de robarle a una persona muy peligrosa, al tratar de robarle el dinero que tenia en su casa fue sorprendido por esta la cual intento apuñalarlo con un cuchillo y en medio de su persecución el hombre lo embiste pero dejo caer el cuchillo y empezó a ahorcarlo con sus grandes manos. El niño, que sentía como se le iba el aire, vio el cuchillo de aquel hombre, lo tomo y se lo calvo en el cuello y lo sacaba y metía repetidas veces hasta que el hombre se le quito de encima y cayo muerto, el chico se dio cuenta de lo que hizo y huyo por la puerta principal y fue visto por todos los vecinos salir lleno de sangre y el cuchillo en su mano, al entrar a la casa encontraron el cuerpo y alertaron a las autoridades, la madre y el hermano menor se enteraron, por medio de los mismos, de lo ocurrido , la señora no les creía lo que decían, ella defendió a su hijo mayor y hecho a las autoridades de la casa, después de eso la señora se encierra en su recamara y llora amargamente, el pequeño castaño se fue a su habitación, que era también de su hermano, y se acuesta en su cama.

Ya en la noche escucha un ruido en la cocina, va con mucho cuidado en dirección al ruido y en la entrada de la cocina y estira la mano hacia un interruptor con el fin de encender las luces, al subir el interruptor se ilumino toda la cocina y no vio a nadie pero se le hizo extraño que la ventana estuviera abierta, se acerco a cerrarla pero noto que esta tenia unas machas rojas, parecían manchas de sangre, había un pequeño rastro de sangre en las paredes haciendo un camino de manchas, el pequeño las sigue y lo llevan a su propio cuarto, al querer girar la perilla noto que esta tenia leves manchas de sangre, le entro un escalofrió por toda la columna, abrió lentamente la puerta y debido a la oscuridad del mismo no vio nada pero un furioso relámpago hace que la habitación se ilumine de golpe mostrando la imagen de un muchacho ensangrentado de la camisa y el pantalón, su rostro mostraba entre locura y asombro, en su mano derecha había un cuchillo con sangre seca impregnada en la hoja, a simple vista parresia un asesino de las películas de terror que la gente mayor veía y temían, el pequeño estaba asustado pero se tranquilizo al ver que se trataba de su hermano.

-Hermano- dijo feliz el pequeño pero el no le respondió- la policía te esta buscando, dicen que mataste a alguien pero se que no es cierto porque tu no lo arias ¿Verdad?- hubo un largo y tétrico silencio en el lugar, el pequeño castaño esperaba una respuesta, quería escuchar a su hermano que dijera que el no mato a nadie pero lo que siguió no se lo espero.

-Si…- dijo fríamente, el pequeño borro su sonrisa- mate a una persona- el pequeño no podía creer lo que escuchaba.

-¿P-porque?- dijo bastante triste.

-…No lo entenderías- deposita el cuchillo en su cama y saca de bajo de su cama un baúl que contenía sus cosas mas preciadas- tengo que irme, no dejare que me metan a la cárcel- dijo decidido.

-¿Pero que aras?- pregunto incrédulo el pequeño.

-Me iré lejos… muy lejos, donde nadie pueda encontrarme- del baúl saco mucho dinero y otras cosas de valor.

-¿De dónde sacaste todo eso?- dijo el niño muy asombrado por todo ese dinero.

-¿De donde crees?- dijo secamente mientras metía todo en su mochila.

-Lo robaste- mas que pregunta fue afirmación, su hermano no le respondió- no debes robar, eso es malo.

-Por favor hermanito- dijo cansado de todo eso del bien y el mal- no seas ingenuo, solo aquellos que lo tienen dinero lo tienen todo, el mundo es comer o ser comido, deberías entenderlo antes de que sea tarde- se puso la mochila en el hombro.

-Pero ¿Y mamá?

-…Ella…- dijo entre cerrando los ojos- es una tonta… - dijo al final con una expresión burlesca como si se tratara de una broma.

-¡Ella no es una tonta!- grito el pequeño- ella lo único que a hecho es defenderte y tu sigues haciendo cosas malas y no te importa- dijo muy molesto y apunto de llorar- debes ir con la policía hermano si no serás un prófugo toda tu vida- dijo muy seriamente.

-¿Ah si?- dijo sarcásticamente- ¿Y quien me entregara?- dijo mientras se dirigía a la salida.

-…Yo…- el se volteo y vio que su hermano tenia el cuchillo con la punta apuntándole hacia el, un relámpago volvió a surcar los cielos dando una imagen bastante aterradora para esa situación.

-Baja eso…- dijo acercándose a el con una mano extendida, el niño estaba temblando, no quería hacerlo pero no quería que su hermano se fuera, estaba tan pensativo que no se dio cuanta cuando su hermano se agacho y, con la punta de los dedos, toco el cuchillo con la intención de quitárselo pero el pequeño reacciona por el contacto y lo aparta pero en ese movimiento le da en su hermano en la cara haciéndole un corte que le llegaba desde el labio inferior izquierdo hasta casi el ojo, el hermano mayor grita del dolor, el otro queda en shock por lo que acababa de pasar, justo en ese momento llega su madre y ve lo peor que podía ver una madre, a uno de sus hijos cubierto de sangre y una herida en su rostro y al otro con un cuchillo en su mano, la escena se veía horrenda, su corazón empezó a latir con fuerza, se sujeto con una mano su pecho y lo apretó, el aire comenzó a faltarle y en un momento a otro cayo al suelo, el mayor al ver esto tomo su mochila y salió como alma que se lleva diablo dejando solo al pequeño de ojos azules con el cadáver de su madre.

Al día siguiente los vecinos se enteraron de lo que paso y llamaron al forense, el dio su diagnostico, el cual decía que sufrió un paro cardiaco debido al estrés, rápidamente todo el vecindario se entero y, a pesar del odio que le tenían al hijo mayor, entre todos le hicieron un funeral ya que la conocían muy bien desde hace años y la querían por ser tan bondadosa y amables con ellos, en el funeral asistió un tío paterno del pequeño castaño que era el único familiar que había, el era tosco, frio y distante, casi nunca los visitaba, de hecho, nunca los visitaba, el pequeño siempre le tuvo miedo y cuando se entero que el seria quien lo cuidara de ahí en adelante, y que además vendería la casa, salió corriendo del velorio, sentía dolor, mucho dolor, había perdido en un día a su madre y a su hermano… sentía que ya no tenia nada, que era un pobre diablo y mas al tener a alguien como su tío cuidándolo. Después de varias cuadras recorridas se detuvo en frente de un parque, ahí había un montón de niños jugando felizmente con sus padre y hermanos, esa escena le traía melancolía, saber que jamás podrá volver a jugar con su hermano a la pelota, ni que comería esas ricas galletas que su madre le preparaba hicieron que el infante se soltara a llorar, se sentó en el suelo frio y duro, lloraba por su soledad, sentía que no tenia a nadie, pero de pronto recordó lo que su hermanos le había dicho…

"comer o se comido hermano, deberías entenderlo antes de que sea tarde…"

Si el mundo era así entonces el le devolvería el mismo favor al mundo a su estilo, fue a una tienda y compro tres plátanos y en la calle se las comió, espero un rato y vio a un hombre que iba con prisa, en el momento que el paso enseguida de el lanzo la cascara del plátano hacia los pies de aquel pobre incauto que a su vez este al pisar la cascara se resbalo dándose de bruces con espalda a suelo, el pequeño rio muy fuerte mientras corría para no ser atrapado, ya a una distancia prudente empezó a analizar lo que sentía, ver como alguien caía después de pisar esa cascara de plátano le causo una sensación de bienestar y le gusto… se paso toda la tarde tirando cascaras de plátano a cualquier persona, las cuales reaccionaron como cualquier otro pero por mas que intentaron pescarlo no funciono. Al llegar a su casa encontró a su tío que lo esperaba enfrente de su casa con una maleta.

-Nos vamos- dijo para luego agarrar la maleta y subirla en una camioneta, el niño no le contesto solo se subió al vehículo, el trayecto fue muy silencioso y aburrido, ninguno decía ni hacia nada.

Al llegara a su destino, la casa del tío, ambos se bajaron, el hombre, que era castaño de ojos azules también, lo llevo adentro, tenia suficiente espacio para dos personas pero no estaba muy decorado, lo llevo por un pasillo y metió la maleta en una habitación.

-Esta será su recamara- el niño paso a inspeccionarla, tenia una cama, repisa, televisor, una ventana con salida de emergencia y un closet- la comida estará en media hora- cerro la puerta dejando al niño solo en su nueva casa…

Los días se pasaron y la relación de ambos era distante cuando mucho, solo se veían en la hora den comer o se topaban por casualidad en el pasillo, el niño lloraba por las noches, soñaba con su familia, deseaba con todo su corazón que al despertar ahí estuvieran pero siempre era lo mismo. Lo único que lo hacia sentir mejor era hacerle bromas a la gente, dichas bromas iban empeorando, hacia desde la broma del plátano hasta la papa en la tubería de escape de los autos, a pesar de reír a lo grande se sentía vacio… como si algo le faltara, un día, ya hartos los vecinos, le reclamaron al tío del castaño, el comprendió la situación, una mañana el lo esporo en la sala y al verlo le dijo que se sentara.

-Tú eres el bromista que se la lleva gastando bromas pesadas a los demás- mas que preguntárselo se lo recalco.

-Si- afirmo orgulloso como si fuera lo más normal del mundo.

-Deja de hacerlo- dijo secamente.

-¿Por qué debería? Tu no eres nadie para decirme que hacer- dijo cruzándose de brazos.

-Por que soy tu tío, debes respetarme y hacer lo que yo te diga ¿Quedo claro?- dijo molesto por la forma que le hablaba el niño.

-¡No!- grito el niño- ¡Tú no me obligaras!

-Oh claro que puedo- dijo levantándose- estas castigado, ya no saldrás a ninguna parte, te quedaras en tu habitación hasta que yo te diga- dijo con voz autoritaria.

-Oblígame- lo reto el pequeño, su tío lo tomo del bracito y lo empezó a jalar hacia su cuarto, por mas lucha que hiciera el pequeño no podía soltarse hasta que le dio una patada en la espinilla, el hombre al sentir contacto lo soltó para sobarse, el niño aprovecha y sale corriendo de la casa.

-¡Vuelve aquí!- escucho que le grito pero hizo caso omiso de esto y corrió aun mas rápido.

Al dejar de correr se dejo caer en una banca de un parque, curiosamente era el mismo parque en el que había llorado hace unos días, le entro melancolía, los ojos le ardían, tenia un nudo en su garganta y sin darse cuenta empezó a llorar, volvía a sentir esa soledad y ese vacio, quería que su madre llegara a consolarlo y que le diera un abrazo como ella sabia darlo y que su hermano se burlara de el y que le diera esos zapes que le propinaba, recordaba aquellos días en los que los tres eran felices pero solo empeoraba el llanto.

-¿Estas bien?- dijo una voz misteriosa.

-¿Eh?- miro a todos lados pero no encontró a nadie.

-Aquí- dijo nuevamente la voz, el castaño miraba por todos lados pero no encontraba a nadie.

-De tras de ti- dijo por fin, el niño se voltea y con lo primero que se encuentra son unos enormes ojos esmeralda muy pegados a su cara, esto asusto al castaño haciendo que retrocediera de golpe pero no se dio cuenta de que atrás de el había una piedra, se trompiza con ella y cae a un charco, el niño de ojos esmeraldas se empieza a reír, mientras que se sobaba su gran panza debido a que se reía demasiado, el niño pudo verlo mejor, su cabellos era oscuro y tenia un gran y voluminoso cuerpo.

-No es gracioso- se quejo el empapado castaño que seguía en el suelo.

-Claro que si- contesto el niño.

-Que no- dijo aun mas molesto el niño de los ojos azules.

-Que si.

-Que no.

-Que si.

-Que no.

-Que no.

-Que si- el otro niño empieza a reír, el castaño se da cuenta de su error y se pega en la frente.

-Haber deja que te ayude- dijo el otro niño que le extendía la mano para levantarlo pero el castaño aprovecha y lo jala hacia el haciendo que también callera en el charco, ahora era el turno del castaño reír pero le sorprendió que el rechoncho niño se empezara a reír junto con el.

-¿Por qué te ríes?- pregunto incrédulo.

-Lo siento, no sabia que no debía reírme- dijo disculpándose.

-No, es que… la gente normalmente no serie cuando le hacen una broma- dijo bastante extrañado por su comportamiento.

-¿En serio?- dijo sorprendido- no lo sabia… pero sabes, a veces es bueno reírse de si mismo jejejejejejeje- sonrió ampliamente, el castaño estaba desconcertado.

-Sabes, ¿eres raro?- dijo con una ceja arqueada.

-Si, me lo dicen seguido, pero no me molesta- dijo mientras tomaba asiento en una banca.

-¿Por qué?- pregunto el castaño.

-Ser raro no es algo malo, al contrario eso te hace único y diferente de los demás, ya que seria aburrido que todos fueran iguales ¿no?- el castaño escucho estas palabras pero recordó lo que le había dicho su hermano.

-Todas las personas son iguales, ya que la vida es comer o ser comido- dijo seriamente.

-Entonces yo me salve- dijo felizmente, esto dejo un poco confundido al castaño que lo miraba con cara de "¿Que?"- es que yo me como todo lo que sea comida y no creo que alguien quiera comerme ya que lo mas seguro es que se enferme del estomago- el castaño guardo silencio pero luego empezó a carcajearse, tanto que cayo al piso con las manos en la pansa por el dolor de tanto reírse- ¿Qué? ¿Dije algo malo?- pregunto incrédulo.

-Eres… m-muy gran… gracioso- dijo entrecortadamente entre risas.

-Gracias- dijo mostrando una sonrisa, el castaño también le sonrió.

-¿Te gustaría jugar a la pelota?- dijo el castaño.

-Pero no tengo balón- respondió el niño- y no veo que tú tengas uno.

-Espérame aquí- dijo el castaño que salía corriendo hacia un rumbo desconocido, pasaron unos minutos y volvió con un balón- listo.

-¿De donde lo sacaste?- pregunto un poco preocupado.

-Mmm… me lo prestaron unos amigos- dijo confiado.

-¿Seguro?- volvió a preguntar el niño.

-Lo juro- dijo levantando una mano al aire y la otra en la espalda, que dicha mano tenia los dedos cruzados.

-Está bien- dijo alegre.

-¿A que quieres jugar?- le pregunto el castaño.

-No lo se… ¿Qué te gustaría a ti?- el castaño pensó por un momento hasta que se decidió.

-Futbol- dijo muy animado.

-Bien, quien lo tenga por más tiempo gana- dijo igual de animado.

Ambos niños comienzan a jugar, aun que la diferencia fue demasiado grande entre el niño de ojos esmeraldas y el de ojos azules ya que el castaño era muy bueno y tenia la ventaja de que su hermano le enseñara, mientras que el otro… bueno se canso a los cinco minutos.

-Tú… ganas…- dijo entre jadeos de cansancio.

-Que poco duraste- dijo un poco decepcionado.

-Lo siento- dijo ya menos cansado pero algo decaído.

-Descuida- dijo para tranquilizarlo- no pasa nada- en ese momento se le vino una idea- que tal si ahora jugamos un mete gol (a los que nunca jugaron esto es porque no tuvieron infancia… o balón… o una lata… o un perro… Xp).

-De acuerdo pero yo primero- dijo el niño para ponerse entre dos arboles simulando que era una portería.

El castaño puso el balón en el suelo e hizo un magnifico despliegue del control del balón, moviéndolo de un lado a otro, girándolo, lanzándolo en el aire y demás, estos movimientos confundían al niño de cabellos negros que no dejaba de mirar ese increíble juego de piernas y de un momento a otro le da una patada al balón que por el impulso salió disparado a la improvisada portería metiendo gol ya que el otro niño no tuvo tiempo de reaccionar.

-¡Gooool!- grito el castaño.

-Eso… fue… ¡Bárbaro!- dijo muy emocionado.

-Bueno ahora me toca a mi ser portero- ambos niños intercambiaron lugares, ahora era el turno del peli negro.

-Prepárate por que sentirás el trueno- dijo mientras corría hacia el balón, lo puso en posición y pateo el balo que fue derecho hacia las manos del otro.

-Eso es todo- dijo engreído.

-Esto apenas empieza- dijo decididamente el niño.

Paso mas de una hora y en todo ese tiempo no pudo meterle ningún gol, todos sus tiros eran rectos y fáciles de tapar, ya cansado se tiro al suelo derrotado, respiraba con dificultad ya que se sobre esforzó.

-¡JA!- grito el castaño- ¡Te gane!- dijo muy orgulloso.

-Si… bien… hecho…- dijo entrecortadamente por el cansancio, el castaño se quedo callado, hacia tiempo que nadie le decía que lo que hizo estuvo bien.

-…Gracias…- dijo un poco deprimido.

-¿Por qué tan deprimido?- el castaño no le respondió- parece que no te felicitaran muy a menudo- el castaño bajo la cabeza- ¿Qué?- dijo sorprendido-¿Y por que no?- dijo incrédulo e inocentemente el peli negro.

-Creo que tiene que ver con las bromas que les hago a todos- se rasco la nuca mientras hablaba.

-¿Bromas?- pregunto confundido- ¿Qué clase de bromas?- el castaño le conto todo lo que hacia y se reía mientras le contaba cada "broma" que hacia, mientras que el peli negro lo miraba serio- oye…- dijo para llamar su atención- tal vez no sea muy listo pero creo que eso se considera vandalismo- el castaño lo miro fijamente- y creo que deberías dejar de hacer bromas…- fue interrumpido.

-¡No me digas que hacer!- le grito molesto- ¡Tu no eres nadie para decirme que puedo o no hacer! Además, sea vandalismo o no, no importa lo que si importa es comer y no ser comido- dijo fríamente pero se noto un leve toque de melancolía y aparto la mirada.

-Dime una cosa- el castaño lo vuelve a mirar- ¿Quién te dijo eso?- el castaño no sabia si responder a eso ya que si lo hacia tendría que contarle lo que paso y eso lo deprimía mucho pero al ver los ojos esmeraldas de aquel niño sintió que era confiable y muy bueno, así que opto por contarle todo.

-Mi hermano…- dijo al fin- el fue quien me enseño eso y a jugar futbol- y así le conto toda su vida hasta ese instante, hubo un leve momento de silencio hasta que fue roto por el regordete niño.

-Tu hermano… esta equivocado- dijo seriamente, el castaño estaba a punto de responder algo pero el no lo dejo y siguió hablando- se nota que cometió muchos errores y eso fue lo que lo termino destruyendo y tu vas por el mismo camino que el de tu hermano- el castaño no dijo nada, el peli negro prosiguió- tu madre, a pesar de todo, lo defendió y termino decepcionándola y eso fue lo que termino con ella… la decepción- tomo una pausa y siguió- tu puedes cambiar eso, puedes ser mejor de lo que fue tu hermano, puedes cambiar antes de que sea tarde, no creo que quieras que tu madre se decepcione de ti en el cielo ¿Verdad? - el castaño asintió la cabeza pero no sabia que hacer.

-Pero… no se como hacerlo- dijo desanimado.

-¿Qué es lo que hacia tu madre para que los vecinos la quisieran tanto?- le pregunto el chico de ojos verde brillante.

-Les hacia galletas- el otro niño le hizo señas para que continuara- los saludaba a todos y era amable con ellos- le hizo otra seña para que siguiera- nunca se quejaba… ayudaba a quien lo necesitara… nunca presumía ni decía nada malo- decía con mas dificultad ya que hacia memoria de lo que su madre hacia pero el peli negro le decía a señas que siguiera-… Mmm… era…- le hacia mas señas- humilde… y le gustaba eso…- el otro lo señalo con el dedo diciéndole que dio en el clavo.

-Eso es lo que tienes que hacer- dijo con una sonrisa.

-Pero… ¿Cómo?

-Con la boca- le contesto el peli negro, el castaño lo miro con una ceja arqueada- oh, lo siento creí que era una broma, mmm… no lo se…- hacia como si se la pensara pero ya sabia como.

-Por favor y te digo como patear bien el balón- dijo con ambas manos juntas en forma de suplica.

-De acuerdo- dijo extendiéndolo la mano para sellar el trato, el castaño no tardo nada y apretó su mano con la de el.

-Bien, primero deja de patear el balón con solo la punta del pie e intenta pegarle con otras partes del pie- decía mientras señalaba las zonas con las que podía patear, el peli negro lo intento pero termino calleándose- oh podrías patearlo mas fuerte, tal ves atraviese al portero y metas gol- dijo soltando una leve risa.

-Esta bien- decía mientras se sacudía su ropa- bueno, ser humilde es fácil, primero debes ser grosero con los mayores, debes ver en que puedes ayudarlo, no te metas en problemas, ayuda a ancianitos a cruzar la calle, salúdalos con naturalidad y no como un pillo- así empezó a dar una gran lista de cosas que empezaban a dormir al castaño- y por ultimo pero mas importante… es que lo hagas por que te gusta sino la gente jamás te apreciara.

-¿Y si finjo?

-Créeme que las personas se dan cuenta tarde o temprano, casi lo olvido, debes dejar de hacer bromas ¡Espera! No me refiero a que no bromes solo hazlo menos… peligroso y dañino para los demás, eso si lo apreciaran bastante y la verdad no creo que tu tío sea tan malo, solo habla con el- sonrió mostrando los dientes e intento volver a patear el balón pero le pego de punta, fue tan dura la patada que el balón salió volando hacia una casa y rompió una ventana y una alarma se en cedió.

-Es hora de correr- dijo el castaño que emprendió la huida junto con su nuevo amigo, estaban empezando a tomar caminos separados cuando el castaño se dio cuenta de que no sabia el nombre de aquel niño- ¡Hey! ¡¿Cuál es tu nombre?!

-¡Po Ping!- le contesto con un grito- ¡¿Y el tuyo?!

-¡Mono!

-¡Bien! ¡Nos vemos algún día y te demostrare que mejore en el futbol!- después de eso se alejo corriendo, Mono hizo lo mismo pero en su mente estaba el consejo que le había dado.

Después de mucho caminar llego a la casa de su tío, abrió la puerta y entro a la residencia, no vio a nadie a dentro eso le pareció extraño, se dispuso a ir a su habitación a descansar un poco pero de golpe se abre la puerta de la entrada, fue tan fuerte el golpe que la rompió y la saco de las bisagras, el responsable era su tío, se veía muy cansado como si estuviese corriendo y tenia una cara de pocos amigos, lentamente se fue acercando a Mono, el cual temblaba de miedo, cuando estaba a un metro de distancia extendió sus dos brazos que se dirigían al cuello del pequeño, Mono temblaba de miedo y cerro los ojos esperando lo peor pero en vez de sentir dolor sintió una sensación cálida que lo rodeaba, abrió los ojos y descubrió que su tío lo estaba abrazando, esta acción dejo sorprendido a Mono y mas el hecho que su tío estaba llorando.

-Te eh estado buscando por todos lados- dijo preocupado- tenia miedo de que te pasara algo ¡No lo vuelvas a hacer!- grito exasperado, no estaba molesto sino asustado, Mono se le quedo viendo- lo siento sino eh podido actuar como un buen tío… es que nunca eh cuidado a nadie y no se que hacer en situaciones parecidas a la tuya pero te quiero- en sus ojos azules se reflejaba la sinceridad de sus palabras pero aun así Mono le pregunto.

-¿Entonces porque te eras así con migo, mi madre y mi hermano- el adulto en mudo por unos instantes.

-…Tu padre… mi hermano… era lo único que tenia cuando era mas joven- agacho los ojos por aquellos recuerdos con su hermano- el siempre cuido de mi, el todo lo hacia por mi y yo era feliz así- miro a su alrededor- este era nuestro departamento, así es, el vivió aquí por un largo tiempo y así siguió hasta que conoció a tu madre- recordó el día en que ella llego por esa puerta- ella era muy buena, amable y comprensible, mi hermano se enamoro profundamente de ella y un día me dijo que se casarían, yo no me tome muy bien la noticia ya que eso significaba que el se iría de aquí. Proteste varias veces pero solo ocasionaron que no me invitaran a la boda…eso me dolió... el día en que ustedes nacieron me invitaron pero me negué, yo le echaba la culpa a tu madre de que nos distanciáramos y viví con esa mentalidad por mucho tiempo. Un día tu madre me llamo por teléfono obviamente no conteste… que mal hice al no hacerlo… después de unos días me entere que mi hermano había fallecido, fui volando hacia su casa y entre sin avisar, tu madre se sorprendió pero supo la razón por la que estaba ahí, ella me dio la noticia mas cruel de todas… mi hermano sufrió un accidente de tránsito y termino en el hospital ahí los médicos dijeron que no sobreviviría ella quiso comunicármelo pero…- soltó unas lagrimas del dolor que le causaba el tormentoso día que vivió- ahí fue cuando vi a tu hermano, se parecía a el pero no lo suficiente… fueahí cuando te vi… tu hermano te tenia de una mano y parecías muy contento, eras la viva imagen de mi hermano, con el dolor apunto de salir por mis ojos me salí de la casa, fui al cementerio y ahí llore por muchas horas y en medio de ese dolor le jure a mi hermano que si pasaba algo yo estaría ahí para cuidarlos… que jamás los dejaría y los protegería a toda costa- al terminar su historia acaricia la cabeza de Mono y suelta unas lagrimas- entiendo el dolor por el que estas pasando y te prometo que jamás te dejare, siempre estaré aquí y nunca volverás a sentirte solo… promesa de hermano menor ¿Te parece?- el pequeño niño sin poder aguantar mas empieza a llorar y abraza a su tío que corresponde al abrazo, duraron varios minutos abrazados hasta que se pararon del agarre amoroso que tenían.

-Gracias tío…- dijo feliz Mono.

-No hay de que- se levanta pone de pie- oye ¿Qué te parece si hacemos las galletas de plátano y nuez que tanto te gustan?- dijo con una sonrisa.

-¡¿Sabes hacerlas?!- pregunto muy emocionado.

-¡JA!- rio el tío- ¿Quién crees que le enseño a tu madre hacerlas?

-… ¿Tu?- pregunto incrédulo.

-Mmm… tu papá… pero yo le enseñe a él para que conste- dijo orgulloso- vamos- los dos se fueron a la cocina donde pasaron largo rato preparando galletas ya que al "adulto" le dio por tirarle toda la masa en la cara a pequeño, Mono no sabia que su tío era un bromista profesional y auto proclamado "rey de las bromas" aun que esas bromas eran de la edad de la canica.

Pasaron los días y el comportamiento de Mono cambio drásticamente, hacia sus bromas, pero ayudaba a cuanta gente lo necesitara, al principio pensaron que era un truco pero fueron desechando la idea al ver que Mono iba en serio, dejaron de tenerle miedo y rencor e incluso le fueron tomando mucho cariño ya que vieron como ayudaba a un anciano a cruzar la calle, aun que aventó una pelota en la calle y la primera reacción de los conductores fue frenar en seco… hizo que chocaran varios autos (si ustedes estuvieran manejando y de pronto pelota salvaje aparece frente suyo lo primero que pensarían es que un niño aparecerá de la nada para recogerla y lo terminas atropellando) pero el anciano cruzo feliz y entero y se lo agradeció. Los meses pasaron volando y se convirtió en un año y un año se convirtió en dos dejando en el olvido aquel día en donde conoció a Po, haciendo que el y lo que hizo se esfumaran como el humo del fuego en el aire hasta desaparecer por completo… hasta el día de hoy.

Fin del flashback Mono.

Mono seguía llorando por lo que acababa de recordar, no podía creer que había olvidado algo tan importante, ahora sentía lo que Víbora y Grulla habían experimentado, eso le dolía demasiado, aquella persona que lo ayudo cuando mas lo necesitaba se había borrado de su mente.

-No es tu culpa amigo- dijo Mantis tratando de animarlo.

-Es fácil decirlo Mantis ya que a ti no te paso lo que nos paso a nosotros- dijo Mono con suma tristeza.

-Es cierto- dijo Víbora ya mas calmada- no sabes lo que se siente el haber olvidado a la persona que cambio tu vida y no habérselo agradecido.

-Te sientes como basura el haber olvidado a la persona que te apoyo en los momentos que mas lo necesitabas y ser el que nos impulso a ser lo que somos ahora… sin el… no seriamos nada ahora- dijo Grulla muy desanimado por ese recuerdo.

-…Tienes razón- dijo Mantis- pero ahora me toca mi- dijo decidido, los otros lo miraron un poco extrañados.

-¿Cómo sabes que tienes algún lazo con Po?- pregunto Grulla.

-Ustedes lo conocieron cuando era pequeños, no me extrañaría que yo también lo conociera- dijo muy convencido de su teoría.

-¿Estas listo entonces?- dijo la anciana, Mantis asintió con la cabeza.

La anciana le extiende el té y lo bebe con calma para luego tomar la bola de cristal y verla fijamente, paso un rato y no veía nada, pero seguía viéndola sin ningún resultado, se estaba desesperando, empezó a agitarla con fuerza para ver si así funcionaba, le daba mil y un vueltas al objeto de cristal, le era desesperante aquella situación, los demás también comenzaron a desesperarse pero no porque pasara nada sino que el solo ver a Mantis desesperado era suficientemente molesto para ellos. Mantis, ya cansado de eso, recargo la esfera en sus piernas, cerro los ojos y se quedo así por un rato luego los abrió y volvió a mirar a la bola de cristal y vio un leve esplendor proveniente de ella, se acerco mas a ella y la luz fue aumentando hasta que dejo todo su entrono en blanco.

Los otros solo miraban como su amigo veía fijamente la esfera sin siquiera pestañear, algo les decía que ya estaba recordando algo, sus dudas se disiparon al ver como Mantis comenzaba a reaccionar pero no de la manera que esperaban ya que el chico de pelo platino empezó a retorcerse en el suelo como gusano mientras escupía espuma de la boca, rápidamente los cuatro se acercaron para ayudar, Mantis respiraba con dificultad parecía que se estaba ahogando, la anciana se acerco lentamente hacia un cajón y saco algo que los demás no vieron para después acercarse a Mantis y darle algo en la boca y casi instantáneamente se calmo.

-¿Qué fue eso?- pregunto Mono muy sorprendido y asustado.

-Un ataque de asma- dijo la anciana muy seria.

-¡¿Qué?!- dijeron al unisón.

-Eso no puede ser posible- dijo Víbora- conocemos a Mantis desde hace tiempo y el nunca tuvo asma- dijo muy segura, la anciana le enseña el aparato a Víbora la cual lo toma y examina, casi se le va el corazón al ver que tenia el nombre de Mantis en el, la mismareacción se reflejo en los demás.

-No puede ser- dijo Mono.

-Debe de haber un error- dijo Grulla que trataba de hallarle el sentido a todo eso.

-No chicos… si tengo asma… o al menos ya no tan grave- dijo Mantis que se reincorporaba en ese momento.

-Pero… ¿Por qué no nos dijiste?- dijo Víbora algo preocupada.

-Por que nunca me preguntaron- dijo seriamente- y además no tiene importancia ya que no he sufrido ningún ataque desde hace años.

-Hasta ahora- dijo Grulla asiendo que Mantis abriera los ojos como platos, se desconcertaron al principio por la reacción de su amigo pero entendieron que el no se dio cuenta que acababa de sufrir un ataque.

-Pero… como…- Mantis no sabia que decir pero sintió que alguien le tomaba la mano y le depositaba algo en la mano.

-Eso es tuyo- dijo la anciana que se dirigió a su silla, Mantis vio lo que había en su mano y se sorprendió al ver un inhalador con su nombre.

-Recuerdo este inhalador- dijo con una sonrisa- siempre lo llevaba con migo a todas partes- borro su sonrisa- hasta que…- hizo una larga pausa.

-¿Hasta que?- pregunto Víbora.

-Hasta que conocí a Po…- los presentes quedaron mudos (cuando dejaran de ponerse así por cada vez que escuchen su nombre? -.-u) por lo que acababan de oír, Mantis también conoció a Po, la curiosidad los mataba por dentro, querían saber lo que Mantis había visto o mas bien recordado.

-¿Qué viste en la bola de cristal?- preguntaron Mono y Grulla, Mantis toma asiento y suelta un suspiro.

-Verán…

Flashback Mantis.

En un parque publico, sentado en una banca, se encontraba un niño sentado viendo como todos los demás niños correteaban de un lado a otro, este tenia sus ojos y cabello de color platino y para su edad era muy pequeño y por eso era la burla de casi todos los demás niños, eso y porque no podía hacer casi nada debido a su problema asmático que era bastante serio ya que el pobre no podía correr sin arriesgarse a que le de un ataque, el asistía a consulta varias veces a la semana con su madre, su padre trabajaba mucho para poder pagar los medicamentos y por eso casi no lo veía y un día los abandono para no tener que hacerse cargo del el, volviendo a lo del parque, el estaba sentado en la banca (que mas podía hacer) observando detenidamente como unos niños se mojaban con agua y otros jugaban con la pelota, en una de esas la pelota sale volando en su dirección y cae en sus pies, los niños se aproximaron a el y al estar mas cerca se dieron cuenta de quien se trataba.

-Miren todos es el pequeño enfermo bastardo- se burlo uno de ellos- si y tiene nuestro balón- dijo otro, Mantis estaba a punto de devolvérselo pero otro niño dice- ¡Cuidado! Te puede pegar su enfermedad- dijo burlonamente, el niño se comenzaba a enfadar- Es cierto, ahora tendré que lavarlo- dijo el niño del principio- no vaya hacer que me encoja como el- ya no aguanto mas y se levanto de la banca y encaro al otro niño- ¿Qué?- dijo arrogantemente.

-Déjenme en paz- dijo algo molesto.

-¿O que?- dijo mientras se le acercaba, el niño era mucho mas alto que el y en comparación parecía David contra Goliat, el pequeño de ojos platinos se puso nervioso y comenzó a respirar con dificultad, metió su mano a su bolsillo y saco un inhalador de el pero antes de usarlo uno de los niños se lo quita- ¡De vuélvemelo!- dijo apresuradamente.

-Quítamelo- dijo retadoramente.

El niño trata de quitárselo pero este se lo paso a otro niño y al tratar de llegar a ese otro niño se lo paso a otro y así consecutivamente hasta que lo atrapo el mas grande, el peli platino se le acerco muy cansado y agitado por la falta de aire.

-Vamos- dijo sínicamente- solo un poco mas- el niño no aguanto mas y callo al suelo, los demás niños se burlaron de el- no aguantas nada- tiro el inhalador al suelo y se va seguido por los demás niños, el niño de ojos platino trato de alcanzar el inhalador pero no podía por que le faltaba el aire, sentía todo nublado, creía que iba a morir allí mismo pero de pronto sintió como alguien le ponía algo en la boca y sintió como el aire volvía a sus pulmones, empezó a ver mejor y vio a un niño que sostenía algo en su mano, era su inhalador.

-Oye ¿Estas bien?- por su tono de voz sonaba muy preocupado.

-Si, eso creo- dijo reincorporándose.

-Que bien- dijo con una sonrisa, el niño lo vio mejor ahora, era alto (para el todos son altos), gordo, de cabello negro y unos extraños ojos color jade o esmeralda (es como quieran pero para mi es la misma).

-Gracias por ayudarme.

-No hay de que pero ¿Por qué te desmayaste?- dijo incrédulo.

-¡Que te importa!- le grito el pequeño niño.

-Es que… so-solo quería saber, es que un tío usa esta cosa cuando le falta el aire- dijo mostrando el inhalador- por que dice que sufre de asma ¿Tu también tienes?- el niño miro hacia otro lado evitando el contacto visual.

-Si- dijo de forma seca y directa- si quieres ahora puedes burlarte- dijo algo molesto- anda, búrlate del tonto pequeño que sufre de asma- el niño de cabello negro se le acerco y cuando estuvo lo suficientemente cerca le dijo.

-¿Por qué crees que me burlaría?- dijo seriamente, el pequeño no contesto- no es correcto burlarse de las personas ni mucho menos burlarse de algo que nunca pidieron, como yo, por ser gordo todos se burlan de mi y me hacen feas bromas pero no dejo que me afecten-le sonríe- además no me burlaría de ti ya que me caes bien.

-… ¿En serio?- pregunto un poco dudoso pero asombrado.

-Si- afirmo el- ¿Quieres jugas? Traje una pelota- dijo sacando una de quien sabe dónde (XD).

-Pero…- el otro niño no lo dejo hablar.

-No debes dejar que eso te detenga sino te controlara toda tu vida y jamás serás feliz- el pequeño niño no sabía que decir, tenía miedo de un ataque de asma pero quería divertirse como cualquier otro niño.

-Está bien- dijo un poco nervioso.

-Descuida si te pasa algo yo te ayudo- su sonrisa volvió a aumentar.

-¿No deja de sonreír o que?- se pregunto a si mismo.

Los dos niños tomaron distancia y le pasó el balón con el pie, el otro, con algo de miedo, lo recibió y al tenerlo bajo su pie sintió algo nuevo que no había experimentado antes, después de tenerlo un rato lo paso hacia el niño.

-Ves, no te paso nada- dijo alegremente.

-Tienes razón- dijo igual de contento.

Ambos niños pasaron un buen rato jugando con la pelota y sin darse cuenta empezaron a intensificar el juego y toda vía el niño no le daba un ataque esole sorprendió al niño de cabello negro.

-Vaya- dijo asombrado.

-¿Qué cosa?- pregunto el pequeño.

-Que no te ha dado un ataque de asma y estamos jugando mas rápido- dijo aun asombrado.

-Aaaaah- dijo un poco neutral- oh- cayo al suelo convulsionándose sin control, el otro niño corrió hacia el y le dio su inhalador rápidamente, paso unos minutos y el pequeño niño se estabilizo- gracias.

-¿Estas bien?

-Si…- contesto el asmático.

-Que raro- dijo seriamente.

-¿Que cosa?- pregunto extrañado.

-Hace un minuto estabas jugando muy bien y debiste sufrir un ataque pero no fue así yen el momento en que te lo recordé caíste al suelo y te retorciste como caracol en sal.

Los dos niños estuvieron un rato en silencio, ninguno decía nada, solo se miraban de ves en cuenda.

-Háblame de ti- dijo entusiasmado el gran niño de ojos jade, el niño dudo un momento pero sintió que podía confiar en el.

El niño peli platinocomenzó su relato desde el principio, desde que tiene memoria claro, le conto sobre su enfermedad, de su mamá y su papá, aun que en esta parte se notaba que sufría, lo que le gustaba mas era la medicina, de grande quería ser doctor para curar a todos los enfermos y también lo que no le gustaba que era que le dijeran "pequeño" y "bastardo", lo que quería mas que nada en ese momento era crecer y ser muy alto.

-Descuida ya crecerás- dijo muy seguro- pero a su tiempo.

-No- replico el otro- yo quiero crecer ya- hizo cara de puchero que provoco un risita de parte del redondo niño- ¿De que te ríes?- dijo un poco molesto.

-De lo chistoso que tenias la cara al hacer un puchero- dijo riéndose u poco mas- mas o menos así- imito la cara que tenia y el niño de ojos platino no pudo contener la risa- la risa es la mejor medicina.

-¿Lo crees?- dijo un poco dudoso.

-Si- dijo muy convencido de eso- y no te preocupes ya crecerás y serás alguien muy alto.

-Si pero aunque eso pase me seguirán molestando- dijo bastante desanimado.

-No le tomes tanta importancia- el niño lo mira con un ceja arqueada- se que duele cuando alguien te molesta, a mi me pasa por ser gordo pero no le tomo mucho importancia después de todo son solo palabras que no deberías dejar que te afectaran en tu vida- hizo un pausa- debes ser feliz con lo que tienes y mirar hacia adelante sin importar que pueda pasar, si en verdad quieres ser doctor tendrás que prepararte y eso te tomara tiempo, por eso debes ser paciente ya que si quieres que todo sea de golpe no obtendrás lo que en verdad deseas y eso no es lo que quieres- al terminar de hablar el otro niño quedo mudo por las sabias palabras de aquel niño que apenas si conocía.

-¿Y crees que así lo lograre?

-No, no creo- dijo serio, el infante baja la cabeza- lo se- dijo volviendo a sonreírmostrando pelando los dientes.

-Gracias- dijo el pequeño- gracias por todo.

-No tienes que agradecérmelo- dijo fingiendo orgullo- yo solo te di el empujón para que pudieras lograrlo- toma el balón y lo mira a los ojos- me tengo que ir, pero nos vemos mañana.

-Si- dijo feliz- por cierto mi nombre es Mantis ¿Y el tuyo?

-Po… Po Ping- después de eso ambos niños se fueron en distintas direcciones, Mantis iba con una enorme sonrisa por tener a su primer amigo, tenía ganas que fuera mañana para poder verlo de nuevo pero tendría que ser paciente. Al día siguiente Mantis fue al parque donde había quedado de verse con Po, espero sentado en un banca pero pasaron tres horas y aun o había llegado, empezó a creer que el no vendría pero borraba esa idea de su cabeza ya que el le había dicho que vendría, paso media hora mas y vio como el grupo de niños de ayer habían llegado al parquey al verlo se le acercaron, no se necesitaba ser psíquico para saber que no tramaban nada bueno.

-Oye pequeño bastardo- le dijo uno de ello- ¿Qué haces aquí?- Mantis trato de ignorar lo primero que dijo y respondió.

-Esperando.

-¿Qué cosa?- volvió a preguntar.

-…A alguien.

-¡Ja!- dijo otro- como si alguien quisiera estar contigo- Mantis optó por ignorarlo- eres un pobre bastardo enfermo que nadie quiere por ser un enfermito- Mantis no decía nada- ¡¿Estas sordo o que?!- le grito otro de los niños- a parte de asmático eres mudo y sordo- insulto otro pero por mas cosas que le dijeran Mantis permanecía inmutado, los chicos empezaron a enfadarse no importaba cuanto lo insultaran el no hacia nada lo que termino por hartar al mas grande ellos que tomo a Mantis por la camisa y lo tiro al suelo asiendo que el pequeño soltara un quejido de dolor- ¿Te crees mejor que nosotros?- dijo entre burlón y molesto- pues veremos que tan mejor eres- después de decir eso se acerca a el con la intención de patearlo pero algo lo empuja y hace que caiga al suelo, Mantis mira a su salvador y era Po.

-¿Estas bien?- dijo extendiéndole la mano.

-S-si- dijo un poco entre cortado ya que estaba a punto de recibir otro ataque de asma. Mantis estaba apunto de tomar la mano de Po pero dicha persona es arrojaba al piso por el niño mas grande.

-¡Eso me dolió gordo seboso!- después de decir eso le empieza a dar de patadas al pobre de Po, el cual solo se hace bolita tratando de aminorar el daño.

Mantis veía la escena sin poder moverse, le faltaba el aire y le dolía el pecho, sabia que necesitaba su inhalador pero no podía dejar de mirar como pateaban a su amigo, sentía que algo emergía de su interior, algo que le quemaba como si fuera fuego y por una extraña razón lo llenaba de algo que no sabia como describir, una tremenda fuerza hizo que se levantara, sentía furia con aquel niño que estaba golpeando a su nuevo amigo, no podía dejar de mirarlo y ese fuego aumentaba cada vez mas.

-Oye- dijo un de ellos- creo que te estas pasando- el gran niño se detiene y lo voltea a ver.

-¿Quieres tomar su lugar?- el otro niega rápidamente- ¡Entonces cállate!- le dice enojado mientras se disponía a volver a patear a Po pero vio que mantis se puso delante de el con el seño fruncido- ¿Qué?- dijo retadoramente- Mantis no le responde- mejor vete sino quieres terminar como el bastardito.

-Puedes llamarme pequeño- dijo Mantis- puedes llamarme enfermo- cerraba los puños- incluso me puedes llamar bastardo- conla fuerza de sus puños la sangre de sus manos se comprimía e iba perdiendo color pero su rostro estaba que ardía- pero nunca… nunca- lo miro con tal enojo que hizo que retrocediera- ¡Golpes a mis amigos!- Mantis corre en dirección a el y lo embiste y para sorpresa de todos lo derriba con demasiada facilidad y una increíble fuerza, aun en el suelo mantis lo toma de la camisa y el pantalón y lo levanta del suelo dejándolo sobre su cabeza para luego arrojarlo a una considerable distancia para su tamaño, los otros niños veíanatónitos como ese pequeño levantaba al mas grande y lo arrojaba de un lado a otro como si de una pelota se tratara, al terminar, Mantis, lo toma del cuello y lo mira amenazadoramente- te iras de aquí y no volverásjamás- el chico estaba muy adolorido después de ser lanzado tantas veces, eso y el miedo lo paralizaba- ¡Quedo claro!- grito aun molesto.

-S-s-si- dijo temblorosamente.

El niño se levanta mas de fuerza que de gana y junto con los demás niños que lo acompañaban emprenden la huida dejando a Mantis y a Po, el cual ya se estaba levantando del suelo y se sacudía la ropa.

-¿Estas bien?- dijo preocupado Mantis temiendo que le pudiera pasar algo.

-Estoy bien- dijo terminando de sacudirse y luego empieza a reírse.

-¿Por qué te ríes?

-Por la ironía- dijo muy alegre, Mantis no entendía- apenas ayer yo te preguntaba eso todo el tiempo pero ahora se cambiaron los papeles.

-Es cierto- dijo sonriéndole, Po le devuelve la sonrisa.

-¡Oye!- dice sorprendido Po- no tuviste un ataque- Mantis abre los ojos como paltos- espera, tranquilo- dijo Po tratando de calmarlo- lo estuve pensando ayer y me di cuenta de que no sufriste un ataque cuando jugábamos ni ahora que te enfrentaste a ese grandote ¿Sabes porque?- Mantis niega con la cabeza- todo esta en tu cabeza, en realidad todo esta en tu cabeza- dijo serio mientras se daba toques con el dedo el la cabeza- tehiciste a la idea de que lo siempre lo necesitabas y ahora eres dependiente de el- Mantis pensaba que tenia lógica, ¿Cómo no se había dado cuenta antes?

-Tienes razón- dijo aun sorprendido.

-Lo se- dijo muy engreído como si fuera un genio prestigioso- pero lo que hiciste fue… ¡Bárbaro!- dijo emocionado- eres mas fuerte de lo que pareces.

Ambos niños empiezan a reír, Mantis, por su parte, estaba feliz, se sentía libre por fin como si unas cadenas muy pesadas se fueran y lo dejaran poder volar y hacer cualquier cosa que quisiera.

-Mantis- lo llamo Po haciendo que este lo mirara- se esta haciendo tarde, tengo que volver a casa.

-Igual yo- dijo Mantis- ¿Nos vemos mañana?

-Claro- dijo Po, Mantis, en ese instante recuerda algo importante.

-Se me había olvidado- dijo poniéndose las manos en la cabeza- mañana tengo cita con el doctor así que tal vez no pueda venir- dijo desanimado con la cabeza agachada.

-No importa- dijo sin perder el animo que tanto lo caracterizaba- yo vendrétodoslos días y te esperare en esta banca, no importa el tiempo que pase yo estaré aquí. Mantis lo miraba incrédulo- hasta que te vuelva haber jamás dejare de venir a este parque y será todos los días de mi vida.

-…Gracias…- dijo Mantis al borde de las lagrimas.

-No me lo agradezcas, pero si no nos volvemos haber nunca olvides tu sueño, ayuda a todas esas personas y yo también tratare de ayudarlos, no se como pero quiero que todos sean felices y eso te incluye a ti.

Po y Mantis se miraron por un largo rato para luego darse un abrazo, no de despedida sino uno de hasta luego, ambos infantes tomaron sus respectivos caminos, Mantis se fue a su casa y de ahí a la consulta del doctor el cual quedo asombrado con los resultados, Mantis estaba totalmente sano, le hizo barias pruebas física y salió por enzima del promedio, la madre estaba muy feliz con la noticia, tanto que se lo llevo de vacaciones, el al principio no quiso ir pero fue persuadido por su madre y al final accedió.

Paso el tiempo, en el trascurso de las vacaciones con su madre mantis iba olvidando poco a poco a su amigo de ojos color jade y después de un año apenas recordaba lo que paso aquel día y después de otro año se olvido completamente de Po dejándolo solo en el olvido como si de una sombra se tratara lo dejo atrás…

Fin del flashback Mantis.

Mantis seguía mirando aquel aparato respiratorio con nostalgia y a la vez con tristeza, se sentía un miserable por haberse olvidado de Po, ahora estaba seguro de lo que sentía Mono, Grulla y Víbora, recordar eso no era nada grato y dolía como si un cuchillo rasgara su pecho.

-No puedo creer que lo haya olvidado- dijo Mantis aun triste.

-No eres el único viejo- dijo Mono secándose las lagrimas que aun tenia.

-Me siento como basura- agrego Grulla.

-No digas eso Grulla- dijo Víbora tratando de animarlo- no creo que él haya querido que nos pusiéramos así- los chicos reaccionaron ante esto y sonrieron de lado.

-Tienes razón- dijo Grulla- además solo nos olvidamos de el- mientras Grulla decía eso Tigresa tomaba una taza de ese té.

-Es cierto y ahora que lo recordamos podemos empezar de nuevo- decía Mantis mientras Tigresa bebió su contenido.

-Si- dijo Mono- mas animado- creo que si hablamos con el todo esto se puede arreglar ya que parece que el tampoco se acuerda de nosotros- Tigresa tomaba la bola de cristal y lo mira fijamente.

-Podemos volver a ser amigos como antes- dijeron los cuatro con alegría y al mimo tiempo pero el sonido de un objeto de vidrio rompiéndose los sacó de su plática.

Miraron al origen del ruido y vieron la bola de cristal hecha pedacitos en el suelo a los pies de Tigresa, voltearon a verla y se quedaron impactados con lo que vieron, Tigresa, la mas dura, fuerte, seria, fría, orgullosa y furiosa que jamás hayan conocido estaba llorando, sus ojos parecían dos cataratas, de su voz salía gemidos de dolor, se estaba abrazándose a si misma, no dejaba de temblar y de decir cosas que no escuchaban muy bien.

-¡Tigresa, ¿Qué tienes?!- dijo alarmada Víbora pero luego vio la taza enseguida de ella y estaba vacía- ¿Tomaste ese té?- Tigresa asiente con la cabeza.

-Recordé…- dijo con voz quebrada.

-¿También recordaste a Po?- ella vuelve a asentir.

-Esta bien, se que debe ser doloroso- dijo Víbora que acariciaba la cabeza de su amiga- pero descuida, ahora que lo recordamos todo será como antes.

-Nada será como antes…- dijo con suma tristeza.

-¿Por qué no?- pregunto Preocupado Grulla.

-Por que es nuestra culpa… es mi culpa- Tigresa volvió a llorar.

-Tigresa me estas asustando- dijo Víbora- ¿Por que es tu culpa?- Tigresa respiro onda para tranquilizarse, en eso llega la anciana con un baso de agua y se lo da, Tigresa lo toma y lo bebe de golpe, ya un poco mas calmada mira sus amigos y les dice.

-…Por que…

Felicidades a los que hayan llegado hasta aquí, ya que significa tres cosas.

1.- les gusta mucho leer.

2.- mi historia les gusta demasiado

3.- las dos cosas.

Espero no les haya enfadado tanto leer pero quería que estuvieran entretenidos por un tiempo pero, descuiden lo are mas corto a la próxima, espero que les haya gustado y dejen review y despreocupense terminare esta historia aunque sea lo ultimo que haga.

Renton-torston: je ya lo subi (obvio) me alegro que te guste mi historia y espero que este cap sea de tu agrado y creeme que habrá mas misterios y draaaaaama.

Miguel el romantico je: tranquilo amigo ya actualise, no pierdas la cabeza, espero que sea de tu agrado y me gusta tu comentario aunque da miedo sabes?, espero no tardar tanto a la próxima.

DeeDee: ya amiga deedee, gracias por el comentario y por la amenazasa de secuestro… creo, espero que te guste este cap y que seas pasiente conmigo n.n… ._.y ahora estoy bien gracias por preocuparte y tu en el aeropuerto se me hizo gracioso espero que no me secuestres XD

kungfubijuu100: oye! Que atrevido, como puedes pesar que no seguire asiéndola siendo que me quede en la mejor parte!, no estoy molesto, di muchos sospechas de que no subiría pero descuida que aun que me maten esta historia seguirá y se terminara, gracias por el comentario.

Anika Britania Hung Ga Kung Fu: y se pondrá un mas extraño y dramático amiga jejejejejej, este cap te dejara WTF y , pero espero que lo largo no te moleste, es que quería saciar la sed de los que ya tenían ganas de mas de esta historia XP, también espero tu historia jovencita no se le olvide ejejejejejejeeje.e, esopero pronto hablar con tigo y que te encuentres bien.

Ezcu: no esperes mas amigo ezcu que ya actualise XP, gracias por darle esta oportunidad a mi historia y espero que sea de tu agrado este cap y losiento si te molesta lo largo pero no volverá a pasar.

mikoblue: jejejeje me alegra que te haya gustado la parte de tigresa y el vestido, fue un golpe de inspiración, jejejejejejejeje espero que hayas hecho mas historia y que estes bien, y lameto la demora XP, espero con ansias tu respuesta

Zhihui de xinzang: todo a su tiempo pequeño salta montes XD, espero que te haya gusta el cap y si, si me tarde algo pero espero que lo largo lo compense Xp, actualiza tu también que me muero por saber que pasa

Misa Hatake: gracias por el review y todas tus dudas se responderán a su tiempo y espero que hayas disfrutado de este cap,

jannin: jejejejeej si verda y creo que moriras, resucitaras y morirasotraves después de leer este cap, XD

ErickLsk: jejejjejeejej gracias me alaga tu cometario, y lo de los agradecimientos fue un pequeño error y me alivia el saber que no te molesto.

tantanteamfortres 2: me alegro escuchar… leer eso Xp, espero que este cap sea de tu agrado y que estes bien y descuida ya leeré tu fic

invanickname: descuida la espra a terminado XD, comentarios como los tuyos hacen que me demas ganas de subur mas rápido, deberas gracias por todo y descuida pronto volveré actualizar y gracias por tu compresión e.e, espero con ansias tu comentario.

Kriton6: si, muchas puestas se abren… solo para decubrir que hay mas puestas detrás de esta XP, ejejejejejejej espero que este cap. Sea de tu agrado y gracias por el apoyo.

shanya and ty-rex: jejejeje me alegro que te haya gustado y espero pronto tu actualización, lo de los fideos fue ago que solo me nació XD, jajajajaj los emporezeng pero es para la causa e.e, este cap no hara que te orines, ara que mmueras y revivas siete veces jejejej, o al menos eso espero n.n, siempre me gustan tus comentarios y gracias por todo, lo del fórum fue un gran honor para mi, aun que no he podido ir últimamente ._.u, espero poder ir mas siguido.

Black rose -IMZ: jejejejej te enviare chocolates si terminas ahí XP, la intriga aumenta por cada segundo jejejejejeje eso te dejara este cap.

Bolttens: todo a su tiempo ejejejejjeejeje, espero que este cap de haya gustado.

Eme48: nadie o casi nadie se espraba eso y creo que este cap te dejara mas preguntas que respuestas pero todo se descubrirá ajajajjajaj

NAZH045: gracias por el comentario y comociendote te dara flojera leer tanto Xp, me gusto tu cap espero mas de el.

sabine bardales: quien sabe jeejjejee.e, espero que el cap te haya encantado y que pronto dejes review XD

darkoden: aprecio tu sinceridad y quie te guste tanto mi historia, me esfuerzo para que a mis lectores les agrade e inspirar a otros a escribir su propia historia.