Hola a todos mis lectores , espero no haberlos hecho esperar demasiado ejejeejej, antes de que lean este capitulo quiero invitar a todos al foro que yo y unos amigos lectores y escritores de kung fu panda en Factbook, si quieren pertenecer sólo mándenme un mensaje privado jeejejejejeje y si no tienen cuenta pues… tendrán que hacerse una u.u… sorry.
Sin nada más que decir los dejo leer a gusto.
9: Noche de graduación.
Después de ese día los cinco se pusieron a entrenar como nunca antes lo había hecho, los cinco sabían perfectamente que no se enfrentarían a alguien normal así que durante ese tiempo fortalecían sus puntos débiles y reforzaban los más fuertes.
Tigresa, a diferencia de los demás, entrenaba el doble. En su mente solo había una cosa y era detener a TaiLung acomodé lugar. Ellos no eran los únicos que se estaban preparando, TaiLung, durante ese tiempo, entrenaba y planeaba su "fiesta" para ese día, tenía mucho que hacer pero se aseguraría de que la noche de graduación fuera inolvidable para todos…
Las semanas pasaban y el tiempo se les estaba acabando, los nervios empezaban a dar su cara ante nuestros jóvenes amigos pero eso no los detendría, ellos ya se habían jurado a sí mismos que no retrocederían ante nada… o ante él.
Un día antes, los cinco, se encontraban en sus respectivos hogares, ninguno podía dormir, la graduación sería mañana y eso les preocupaba. Los cinco tenían su traje de pelea metido en una bolsa o mochila, si iban a pelear lo harían lo más cómodamente posible, todos y cada uno de ellos sabía lo que venía pero siempre les quedaba ese temor de que tal vez… era mejor no pensar demasiado y cuatro de los cinco los venció el sueño. Tigresa era la única que seguía despierta, pero a diferencia de los demás ella se encontraba aterradoramente tranquila, una parte de ella estaba preparada para lo que venía pero la otra parte de ella quería hacer otra cosa… ella, en más de una ocasión, durante su entrenamiento intensivo se imaginaba el momento en que se encontrara con TaiLung y la asesinaba pero rápidamente desechaba esas locas ideas y seguía entrenando. Esa noche ella estaba recostada sobre su cama, miraba el techo de su cuarto y se perdía en él. Era tarde y todavía no podía conciliar el sueño y sin más que hacer saco una caja que se encontraba debajo de su cama, la abrió sin ninguna prisa y saco un osito, el viejo panda, lo acaricio y contemplo por un rato, una lagrima salvaje se escapó de sus ojos pero fue detenida por la mano de Tigresa, después lo puso a su lado y volvió a meter la mano en la caja y saco aquel dibujo que desde hace años la estaba esperando, no pudo evitar soltar más lágrimas, su cuerpo comenzó a cansarse, los ojos le pesaban y lentamente se fue acostando sobre su cama.
Había oscuridad a su alrededor, sentía que flotaba y a la vez sentía que caía, algo que ya le parecía muy normal a la joven de cabellos anaranjados, de pronto sintió que descendía suavemente y de un gran flash de luz blanco todo a su alrededor se ilumino, Tigresa miro a su alrededor, solo había una infinita capa de agua en la superficie que se extendía hasta el horizonte, un claro cielo azul sin ninguna nube y una agradable corriente de aire que aparecía de vez en cuando. Tigresa admiro el paisaje que por alguna razón la tranquilizaba, dio un paso hacia enfrente y se dio cuenta que unas ondas se produjeron en el agua, agacho su cabeza y miro que se encontraba por encima del agua, eso le sorprendió al principio pero después recapacito y recordó que era solo un sueño… pero algo que le llamo la atención fue su reflejo, ¡Ella era una niña de nuevo!, era esa pequeña y linda niña de vestido naranja, en todos los aspectos parecía que hubiese viajado al pasado sólo para ser otra vez aquella niña, de pronto escucho a alguien acercarse a sus espaldas, Tigresa volteo rápidamente su vista y se encontró con Víbora, Grulla, Mono y Mantis pero todos eran niños, todos y cada uno de ellos tenía una sonrisa en su rostros, se veían felices como cualquier niño, los niños empezaron a acercarse a Tigresa, ella no retrocedió, pero los chicos la pasaron dejándola sola con Víbora, ella la toco en el hombro y le sonrió y corrió a alcanzar a los otros. Tigresa veía esto con intriga y se preguntaba qué era lo que estaba pasando, siguió con la mirada a la pequeña Víbora la cual se situaba ahora junto a los otros y entre los cuatro la miraban con una sonrisa y con movimientos de manos y brazos le indicaban que fuera con ellos, Tigresa estaba confundida pero sintió otra presencia detrás de ella, giro su cuello y miro lo que tenía enfrente y por poco casi se le sale el corazón al ver al pequeño y gordinflón Po, aquel dulce y adorable niño que recordó no hace mucho. Po la observaba sin parpadear con una enorme sonrisa, tigresa, a pesar de ser un sueño, sintió una gran felicidad de poder ver de nuevo esa sincera y cálida sonrisa. El pequeño Po le extendió la mano indicándole que la tomara, Tigresa estaba a punto de tomarla pero escucho que alguien gritaba su nombre.
-¡Ven Tigresa!- le gritaban los cuatro niños que se encontraban a unos metros de distancia.
Tigresa volteo a mirarlos pero prefirió no ir ya que quería estar con Po, se volteó para mirar de nuevo a Po pero éste ya no tenía esa tierna sonrisa, sus ojos estaban sin una pizca de brillo y su mirada parecía de decepción, Tigresa intento tocarlo con su mano pero comenzó a alejarse involuntariamente de él, como si algo la arrastrara lejos de aquel niño.
Intento gritar pero ningún sonido salía de su voz, intento moverse pero no podía controlar su cuerpo, La figura de Po le dio la espalda y empezaba a hacerse más y más pequeña y oía perfectamente la voz de sus amigos diciéndole que viniera con ellos. No, ella no quería eso, no quería que la apartaran de su lado, aunque sólo fuera un sueño, y comenzó a luchar para recobrar la movilidad de su cuerpo, de su boca salió un fuerte grito que como por arte de magia le devolvió la movilidad de su cuerpo y, de manera desesperara, corrió hacia Po, con cada paso que daba se acercaba cada vez más a él y esta vez no se alejaba de ella. Apretó los talones y llego a su lado, estiro su mano para tocar su hombro pero al tocarlo él se voltea pero ya no era el pequeño Po, él se había vuelto más grande, esbelto y de cabello blanco, se había convertido de niño a joven. Tigresa se sorprendió mucho, Po la miraba con el ceño fruncido, era la misma mirada que la penetraba y hacia sufrir, Po levanto su brazo y con su dedo índice apuntando hacia el frente, Tigresa tarda en reaccionar y voltea la cabeza y mira a sus amigos, ya grandes, flotando en el agua, que ahora era roja, los cuatro parecían que estaban muertos y así lo era, todos tenían una expresión de horror en sus rostros inertes, sus cuerpos se veían muy lastimados y a juzgar por su aspecto Tigresa dedujo que algo los ataco. De nuevo giro su cabeza para ver a Po pero este estaba un poco más lejos de donde estaba originalmente, Tigresa noto que de un costado de su cuerpo empezaba a correr sangre que terminaba diluyéndose en el agua dándole un color a un más rojo. Tigresa estaba petrificada, esto no parecía un sueño, esto se sentía muy real, demasiado real. Sin previo aviso Po comenzó a hundirse pero permanecía de pie, Tigresa reacciono y corrió hacia él, apenas alcanzo tomarlo de la mano ya que esta había quedado en la superficie, lo jalaba con todas sus fuerza para evitar que se siguiera hundiendo, Po estaba completamente sumergido solo le faltaba el brazo que tenía Tigresa apresado para irse hasta el fondo de ese mar rojo. La peli naranja, a pesar de sus esfuerzos, no podía sacarlo, sus fuerzas comenzaron a fallarle y empezó a hundirse junto con él, en eso Po levanta la vista y la mira directamente a los ojos seriamente, hubo una leve conexión visual entre los ojos color jade y los ojos carmesí de Tigresa (la verdad no sé de qué color son los ojos de Tigresa, ¿me podrían decir de qué color son?), él cerro los ojos y sonrío mostrando los dientes, Tigresa abrió como platos sus ojos, por alguna extraña razón sintió lo que venía.
-No…- dijo casi en susurro.
Po agita su brazo y logra zafarse de su agarre y empieza a hundirse lentamente, Tigresa trataba de volver a agarrarlo pero su mano no lograba traspasar el agua que parecía una pared hecha de piedra que no se podía traspasar, Tigresa, desesperada, comenzó a golpear con mucha fuerza el agua pero sin obtener resultados, gritos y golpes salían de Tigresa que empezaba a llorar por la impotencia, observaba como la figura de Po se iba perdiendo en ese profundo mar rojo hasta tragárselo por completo. Tigresa suelta un fuerte grito al cielo oscuro que se encontraba sobre su cabeza y éste comienza a soltar su contenido pero no era agua sino sangre que bañaba a la joven de ojos carmín con su tétrico color…
Tigresa abrió los ojos y se levantó de la cama muy agitada, miro a su alrededor y se encontraba en su cuarto, en su mano estaba el osito, lo observo por un segundo y luego lo guardo en la caja con el dibujo.
-Era solo un sueño- se repetía una y otra vez pero lo había sentido tan real que hasta podía sentir el sabor metálico de la sangre en su boca, se levantó de su cama y miro su reloj, era temprano todavía pero ahora ya no podía dormir debido a ese sueño o más bien pesadilla.
Se fue al baño a tomar una ducha rápida, se puso el uniforme y en su mochila metió su traje de kung fu, bajo las escaleras sin mucha prisa y se dirigió a la cocina pero fue grande su sorpresa al encontrar a Shifu sentado en una de las sillas con una taza de té en la mano, él nota su presencia y la mira por unos segundos para después mirar para otro lado. Tigresa se acercó un poco, miro detenidamente a su maestro el cual se veía que no había dormido en toda la noche, Tigresa se encamino a la estufa para calentar más agua, quería un té en ese momento ya que necesitaba tranquilizarse, Shifu, de vez en cuando, la miraba de reojo, quería decirle algo pero no podía. Tigresa se preparó el té y se sentó justo enfrente de Shifu, ninguno decía nada ni si quiera se veían a la cara. Shifu rompe ese silencio.
-¿Estas lista?
-Sí, ¿Y usted?- dijo seriamente la peli naranja. Shifu suelta un suspiro de cansancio.
-No lo sé y para serte honesto tengo miedo…- dijo decaído el pequeño director.
Tigresa no dijo nada, se terminó su té y se dispuso a salir de la cocina pero una voz la detiene.
-Te llevare a la escuela…- más que una afirmación parecía un suplica.
-No es necesario… maestro, iré en el camión junto con los demás, además no estoy acostumbrada a que me lleve y no quiero sentirme incomoda antes de lo que vaya a pasar- después de eso ella sale de la casa dejando a Shifu muy afligido con esas palabras, él, aunque no lo admitiera, quería pasar aunque fueran solo unos minutos con ella, no sabía lo que sucedería en la escuela y quería tener la oportunidad de pedirle perdón aun que sentía que no se lo mereciera.
-Lo he echado a perder todode nuevo… creo que mi destino es arruinar vidas inocentes- se decía mentalmente- Tigresa… como quisiera enmendar todo el daño que te hice…- sin nada más que hacer Shifu se marcha de la cocina dejando la taza de té en la mesa la cual estaba fría por pasar toda la noche en la mesa…
MAÑANA DE VÍBORA.
Víbora se despertó temprano, soltó un gran bostezo mientras se tallaba los ojos con las manos, al abrirlos pudo contemplar su habitación, no pudo evitar sonreír ya que desde que había recobrado la memoria apreciaba más el hecho de poder ver pero luego borra esa sonrisa al recordar lo que pasaría ese día, tenía miedo, era obvio, pero no retrocedería, no ahora, si TaiLung daba la cara ella y el resto de sus amigos lo detendrían, ¿Cómo?, esoaún no lo sabía. Se levantó de su cama y se dirigió al baño para bañarse, al salir se puso el uniforme de la escuela y saco de su mochila todos sus libros después de todo no había clases ese día por el baile de graduación y todos los alumnos participarían en decorar dicha fiesta, si supieran que esa pudiera ser su última fiesta… salió de su cuarto y bajo las escaleras haciendo el menor ruido posible para no despertar a nadie pero le fue en vano ya que su madre la esperaba en la sala comedor con una mirada seria.
-¿Tan temprano?- dijo entre seria y sorprendida.
-Madre- dijo sobresaltada la peli verde.
-Víbora… no sé lo que te pasa pero si hay algo en lo que te pueda ayudar yo o tu padre no dudes en decirnos- decía preocupada su madre.
-No… me pasa nada- decía Víbora para tranquilizar a su madre. Ella negó con la cabeza.
-Te conozco demasiado bien Víbora, te lleve nueve meses en mi vientre y sé que algo te preocupa- dijo de manera dulce pero se notaba la tristeza.
-Es que…- Víbora no podía decirle a su madre lo que pasaba, eso solo complicaría las cosas.
-Está bien Víbora, sino quieres decirme lo entiendo, debe ser algo muy serio para que no me lo puedas decir, sólo… cuídate ¿Si?- dijo la madre de Víbora mientras le regalaba una sonrisa tierna y amorosa.
Víbora quería llorar pero tuvo que aguantarse, respiro hondo y le devolvió el gesto a su madre para luego correr a abrazarla, a su madre le tomó por sorpresa el abrazo pero le corresponde rápidamente, Víbora agarro fuerzas de ese abrazo maternal, lo necesitaba, su madre noto eso y más que un abrazo de madre a hija sentía que era uno de despedida…
-¿Para mí no hay abrazo?- dijo una voz a espaldas de Víbora, ambas voltearon y vieron a padre/esposo con los brazos cruzados mirándolas de manera afectuosa, se separa de su madre y abraza a su padre con mucha fuerza, él hace lo mismo sólo que sin lastimarla.
-Te quiero papá…- volteo a ver a su madre- te quiero mamá- se separa del abrazo- los quiero a los dos.
-Y nosotros también hija- dijo la madre- bueno, ¿Quieres desayunar?
-Si mamá- los tres se sentaron en la mesa y tuvieron un desayuno muy alegre y familiar donde sólo había sonrisas.
MAÑANA DE GRULLA.
Grulla se encontraba en su cama pero llevaba despierto un buen rato, siguió en la cama en un vano intento en seguir dormido pero le fue imposible. Resignado se levantó de su cama y se dirigió a su baño para darse una ducha, al salir se cambió de ropa y tardo un poco en amarrase el cabello ya que no encontraba algo con que amarrárselo, desistió de eso y fue a la cocina para prepararse algo ya que su madre seguía dormida.
Al llegar a la cocina, del refrigerador, saca un par de huevos y los coloca enseguida de la estufa. De un mueble saca un sartén, le pone un poco de aceite, espero unos momentos para que se calentara y vertió el contenido de los huevos en la sartén, pasaron unos minutos y los huevos se cocieron a la perfección, pasó a servirlos en un plato y se dirigió a la mesa para poder comerlos.
-Te levantaste temprano hijo- a Grulla por poco y se le cae el plato al escuchar la voz de su madre que lo había tomado desprevenido.
-¡Madre! ¿Qué haces despierta?- dijo aun sin recuperarse del susto.
-Eso debería preguntártelo yo- dijo para tomar asiento en una de las sillas del comedor.
-B-bueno es que…- grulla no sabía que decir, no le podía decir la verdad a su madre, no quería que se preocupara- es que tengo que llegar temprano a la escuela para poder ayudar en la preparación del baile- dijo tratando de dar una excusa convincente a su madre, su madre lo miro detenidamente, Grulla trataba de verse tranquilo para evitar que su madre lo atrapara y al parecer lo logro.
-Muy bien, diviértete hijo, ah, y cuídate- le dijo con una sonrisa, Grulla no pudo resistir el impulso de abrazarla y rápidamente se funde en un abrazo con ella, por su parte la señora no entendía la repentina acción de su hijo pero le corresponde el abrazo de forma cariñosa.
Después de eso madre e hijo desayunan juntos en la mesa ya que Grulla no sabía si volvería a poder hacer eso.
MAÑANA DE MONO.
Mono se encontraba plácidamente dormido en su cama, sus sabanas y almohadas estaban regadas por doquier, su habitación era un completo desastre, había ropa tirada por doquier y de pronto suena su despertador indicándole que era hora de levantarse. Mono de manera rápida se levanta de la cama y del closet saca su uniforme, no se molesta en tomar un baño ya que se justificaba que se había bañado anoche, en su mochila ya se encontraba su traje de karate porque desde anoche se preparó para el día de mañana, se pone sin mucha prisa su uniforme y sale de su habitación con destino a la cocina donde su tío se encontraba tomando una taza de café mientras leía el periódico, éste, al verlo, se sorprendió bastante, no porque lo haya tomado desprevenido sino más bien que Mono nunca se levantaba "tan" temprano.
-¿Te caíste de la cama o qué?- dijo burlándose de él, pero contra todo sentido Mono no responde a la broma e hizo algo que nunca haría y eso era ignorarlo a él y a su broma, su tío estaba perplejo ante lo que estaba pasando, Mono se dirigirse a la cocina donde tomo unas cuantas galletas, fue hacia el refrigerador y saca la leche y se sirve en un vaso, luego toma asiento en una de la sillas del comedor, su tío lo observo con mucha más atención y pudo ver que no se estaba comiendo la galleta que tenía en su mano, más bien, estaba jugando con ella.
-OK, dime que pasa- dijo de forma demandante dejando de lado su periódico para poder ver mejor a su sobrino.
-¿Ah? No, nada importante tío- dijo tratando de evitar esa conversación.
-No me engañas Mono- dijo mirándolo directamente a los ojos- te conozco lo suficiente y algo te tiene preocupado.
-No sé… de que estas hablando- dijo un poco nervioso, su tío suelta un suspiro.
-Mono, tú no te levantas temprano, soy yo quien te levanta, no respondiste a mi broma y eso es algo que nunca ha pasado y por último no haz probado tus galletas siendo que son tu comida favorita- Mono estaba atrapado, su tío lo había de descubierto pero no podía decirle la verdad. El castaño se encontraba en un dilema, decía cosas sin sentido y evitaba el contacto visual con su tío, él ya se estaba impacientando pero vio que su sobrino se encontraba en un dilema ¿Tan grave era que no podía decírselo?, soltó un suspiro de derrota- está bien Mono, no tiene que decirme- su sobrino lo voltea a ver a la cara- debe de ser muy importante para que no puedas decírmelo y está bien no me lo digas sólo…- hizo una breve pausa- no te metas en problemas ¿Si?- Mono estaba sorprendido pero a la vez aliviado, le dio a su tío una sonrisa y le dijo.
-Si tío- después de eso ambos hombres se disponen a comer unas galletas de banana y nuez con leche aunque Mono no perdió la oportunidad de contarle un buen chiste a su tío y a éste le salió la leche por la nariz, hubo muchas risas después de eso.
MAÑANA DE MANTIS.
Mantis, como todos los demás, ya se encontraba despierto y bañado, sólo que estaba tardando tanto porque se estaba peinando, de pronto escucho unos toques en su puerta.
-Mantis, ¿Ya estas despierto?- dijo una voz femenina la cual pertenecía a su madre.
-Si mamá- su madre entro a la habitación de su hijo y lo mira cómo se trataba de peinar sin éxito.
-¿Te pasa algo hijo?- dijo su madre que se notaba algo preocupada.
-Estoy bien mamá- su madre no se tragó esa mentira.
-Puedes engañarte a ti mismo pero a mí no, hijo, algo te tiene tenso- Mantis se sorprendió mucho pero trato de ignorarla pero no le funciono- Mantis- dijo con una voz más severa, Mantis la voltea a ver a los ojos.
-En serio mamá, no me pasa nad…- pero su madre lo interrumpe.
-Eso es mentira y lo sabes- Mantis baja la mirada al suelo, ella se da cuenta que algo muy importante está pasando, algo muy serio para que su hijo no le pudiera decir la verdad- ¿Qué está pasando? Por favor hijo, sabes que puedes confiar en mi- dijo su madre tratando de averiguar la verdad pero el chico de cabellos platinos permaneció en silencio, su madre resoplo un poco y dijo- está bien hijo, no me lo digas- dijo algo dolida.
-Mamá…- dijo con mortificación.
-Está bien hijo pero prométeme una cosa… prométeme que te cuidaras- dijo mientras le daba una cálida sonrisa mezclada con preocupación.
-Si…mamá- dijo para volver a peinarse pero luego siente como alguien empieza a tocar su cabello- miro por el espejo y vio a su madre que lo estaba peinando con sus dedos, iba a decir algo pero ella le gano.
-Descuida hijo, se cómo te gusta peinarte- decía mientras tomaba un poco de fijador de cabellos y se lo ponía a la cabellera de su hijo, levanto su cabello y lo inclino levemente hacia atrás (las madres saben hacer de todo sino me creen solo mírenlas peinando a sus hijos hasta con limón)- listo.
Mantis admiro por un momento su peinado, era perfecto, una sonrisa se formó en sus labios, su madre siempre lo apoyaba y lo ayudaba cuando más lo necesitaba, se giró hacia ella y le da un abrazo amoroso que es correspondido pero ella siente que había algo oculto en ese abrazo pero decidió mejor no preguntar más.
-Gracias mamá…- dijo felizmente.
-Para eso están las madres, para apoyar a sus hijos sino no seriamos madres.
Al terminar el abrazo los dos se dirigen a la cocina con el objetivo de tener un desayuno familiar.
Los cinco caminaban por distintos caminos pero bien dicen "todos los caminos llevan a Roma" ya que prefirieron caminar pero de igual forma se dirigían a la escuela. Todos se encontraron en la estrada, se miraron unos a otros y sus miradas se pusieron serias.
-¿Están Listos?- pregunto Tigresa como mucha determinación.
-Sí- fue su respuesta unánime.
-Bien- dijo ella pero se dio cuenta de que algunos se encontraban nerviosos, pero qué les podía decir, Víbora se dio cuenta de la mirada de su amiga y dijo-
-Todo estará bien- dijo sonrientemente.
Los muchachos al ver esa sonrisa se tranquilizaron un poco, era cierto, los cinco estaban juntos, siempre lo han estado, si uno tiene problemas los demás lo apoyarían. Ya con esa mentalidad los cinco se encaminaron hacia las instalaciones.
Adentro todos los estudiantes se encontraban emocionados por el baile, algunos ayudaban a decorar y otros organizaban e instalaban lo necesario para la música, los cinco veían sus sonrisas felices y se sentían mal por el terrible peligro en que se encontraban todos y cada uno de ellos, no obstante no podían hacer decirles nada porque si no las cosas sólo se pondrían aún más complicadas.
El trabajo de los cinco consistía en observar por los alrededores y verificar que no haya ningún sospechoso en los alrededores y de ser necesario interferir, esas fueron las indicaciones que les dio Shifu, los cinco jóvenes decidieron separarse para cubrir más terreno y si algo pasaba le avisaría a los otros, de ninguna manera debían pelear solos contra él. Mono estaba verificando los baños pero no encontró nada más que al conserje que estaba limpiando los baños con un cepillo, a Mono le dio igual y decidió irse. Grulla fue a la zona de los dormitorios pero no encontró nada relativamente sospechoso y tampoco pudo entrar mucho ya que había un letrero de "zona restringida" y un conserje se encontraba limpiando las ventanas de los cuartos, Grulla decidió seguir verificando el lugar. Víbora estaba revisando los salones de clases pero solo veía a algunos alumnos platicando animadamente entre ellos, algunos jugando, Víbora seguía buscando pero estaba tan concentrada que no se dio cuenta que tenia de frente a una persona y termino chocando con ella.
-Perdone- dijo ella reaccionando.
-No hay problema- dijo para después marcharse.
Víbora lo vio partir, tenía puesto el traje de conserje así que dedujo que estaba limpiando todo para la noche y sin nada más que hacer decidió proseguir con su labor. Mantis vigilaba las salidas por si veía algo inusual pero lo único que pasaba eran estudiantes, uno que otro animal, maestros, trabajadores y cosas normales.
-Que aburrido- pensó Mantis.
De pronto un hombre con traje de conserje pasó junto a él, traía empujando un carrito con muchas cosas de limpieza, Mantis no le dio mucha importancia y siguió con su aburrido trabajo. Tigresa estaba en el lugar donde se iba a hacer el baile, veía cómo iban y venían de un lado a otro las personas encargadas del equipo y los jóvenes estudiantes colocar todo en donde debía ir para que la fiesta fuera inolvidable, Tigresa ni siquiera parpadeaba, observaba todo con mucha atención sin perder ningún momento. Un grito agudo se escuchó a sus espaldas, Tigresa volteo rápidamente para ver lo que pasaba y vio a una chica colgada en un letrero que decía "Baile de graduación" y a sus pies se encontraba una escalera, al parecer la muchacha estaba dándole los últimos toques al letrero y la escalera cayó al suelo y ella apenas logro aferrarse con fuerza al letrero pero eso no duraría mucho ya que el letrero comenzó a despegarse del techo, la pobre estudiante pataleaba y gritaba con mucha desesperación, la caída si era bastante larga. Tigresa reacciono rápido y con su gran velocidad corrió hacia la joven que estaba a punto de caer para su suerte Tigresa llego a tiempo atrapándola sin mucha dificultad, la joven seguía con los ojos cerrados por el miedo.
-Tranquila, estas a salvo- decía Tigresa para tranquilizarla. La joven abrió los ojos y comprobó que era verdad, no se había lastimado.
-M-muchas gracias- dijo aun un poco asustada.
-No hay de que, a la próxima vez ten más cuidado y coloca bien la escalera.
-N-no, bueno… es que… más bien sentí como si alguien la hubiese quitado- decía un poco más calmada pero en su rostro se apreciaba la duda- creo que debió haber sido mi imaginación- decía para después irse caminado.
Tigresa se le quedo viendo por un momento y luego observo la escalera, sentía que algo más estaba ocurriendo, escucha la puerta abrirse y por una extraña razón voltea rápidamente hacia la puerta de entrada, ésta queda balanceándose de un lado a otro y se ve a una persona vestida de conserje que caminaba a toda prisa, ella se pone de pie y sale en su búsqueda pero al salir no encontró a nadie, dio una vuelta por los alrededores y siguió sin encontrar a aquel hombre. Resignada decidió volver a su puesto pero seguía con esa intriga por aquel sujeto que vio…
Pasaron las horas y todo parecía normal, los estudiantes fueron llegando uno a uno hasta que todos estuvieron dentro del recinto donde sería el baile de graduación de los de ultimo año. Todos bailaban al ritmo de la música, algunos conversaban entre ellos, otros disfrutaban el buen ambiente y alguno se iban a los dormitorios a pasar un rato con sus respectivas parejas ya que los maestros y vigilantes estaban en su propia celebración, ese día era para ellos los estudiantes y ellos aprovecharían esto al máximo.
Los cinco se encontraban reunidos en el centro de la escuela, escuchaban como los estudiantes festejaban en esa gran fiesta de despedida con gritos y música. Se estaba acercando la media noche y era tradición que la escuela lanzara fuegos artificiales como regalo de despedida ya después los estudiantes eran libres de seguir en la fiesta o irse a festejar a otro lado.
-¿Alguno vio algo extraño?- pregunto Tigresa a sus compañeros.
-No, nada inusual- dijo Mono.
-Todo tranquilo- dijo Mantis un poco fastidiado.
-Nada anormal- dijo Grulla.
-Todo bien- dijo Víbora.
Tigresa se encontraba pensando muchas cosas, no tenía sentido, se suponía que TaiLung atacaría pero no se había presentado, eso le preocupaba bastante, no saber dóndeestaba tu enemigo sabiendo que atacara es la mayor tortura para una persona. Tigresa escucho que le estaban hablando y reacciono al sentir que alguien le movía el hombro.
-¡Tigresa!- gritaba Víbora- reacciona.
-¿Eh? ¿Qué pasó?- decía Tigresa que por fin había reaccionado.
-Te decíamos que tal vez TaiLung no aparezca- dijo Mantis ligeramente fastidiado por la desesperante situación.
-¿Entonces entrenamos tanto para nada?- dijo Mono con reproche.
-No, él vendrá- dijo muy convencida de éste hecho.
-¿Cómo los sabes?- pregunto ahora Grulla.
-Es una corazonada- dijo bastante convencida la peli naranja, sus amigos no quedaron muy conformes con esa respuesta pero tampoco cuestionarían a su amiga.
De pronto se escuchó el sonido de una cuenta regresiva, los estudiantes estaban contando desde diez, los cinco miraron sus celulares y vieron que solamente faltaban diez segundos para que los fuegos artificiales empezaran a surcar los cielos oscuros.
-¡Diez! ¡Nueve! ¡Ocho! ¡Siente! ¡Seis! ¡Cinco! ¡Cuatro! ¡Tres! ¡Dos! ¡Uno!...- todos los estudiantes miraron los cielos pero se sorprendieron que no hubiese ningún fuego artificial estallando en los aires. Los estudiantes empezaron a hablar entre ellos y se preguntaban si era algún retraso o los fuegos artificiales aun no estaban preparados.
-¿Por qué no hay luz de explosiones?- dijo Mono algo extrañado.
-A lo mejor hubo un problema o se retrasaron con algo- dijo Víbora a sus amigos.
Tigresa sintió que algo no iba bien, algo realmente malo iba a pasar y no sería nada grato, lo presentía.
-Algo va mal…- Tigresa era de las que le gusta tener siempre la razón pero en esta ocasión hubiese deseado equivocarse…
EN OTRA PARTE DE LA ESCUELA.
Los maestros se encontraban todos reunidos en la gran sala de maestros, todos platicaban y reían juntos, desde el personal de maestro hasta las personas de la cafetería. Algunos maestros tomaban un poco de alcohol que trajeron y/o confiscaron a estudiantes (jejejeejejeje), todos se la estaban pasando de maravilla, todos menos uno, ese era Shifu que seguía con esa preocupación.
-¡Vamos Shifu! Diviértete aunque sea un poco- dijo el maestro Rhino.
-Si Shifu, toma un trago y diviértete con nosotros- dijo el maestro Buey con un vaso de alcohol en la mano.
-Estoy bien gracias- decía el pequeño y ahora director temporal de la escuela.
-Vamos, nada malo pasara- decía ahora el maestro Cocodrilo que se notaba que ya estaba un poco tomado pero seguía consiente.
Shifu no dijo nada, se paró de la silla en la que se encontraba sentado y se dirigió a la salida, los demás maestros lo vieron marcharse pero no dijeron nada y prosiguieron con su convivió.
-Que aburrido- dijo Cocodrilo pero sintió un golpe en la cabeza, giro para ver al responsable y se encontró con Rhino.
-No seas grosero, no podemos culparlo de ser como es después de todo lo que ha pasado- dijo en entono muy serio.
Cocodrilo agacho la cabeza, a veces se olvidaba lo que le había pasado a Shifu. Mientras tanto Shifu caminaba a ningún lugar en específico, sólo quería salir y caminar para despejar su mente, sus pies, inconscientemente, lo condujeron al gran "Templo de Jade" Shifu miro el templo por unos segundos y decidió darle una pequeña visita ya que, después de todo, dentro de poco los fuegos artificiales empezarían a estallar en el cielo. Por el camino Shifu pensaba en muchas cosas, pensaba en TaiLung y recordaba el duro golpe que recibió del pasado y un miedo inconsciente se apoderaba de él con sólo imaginarse cuando atacaría. Luego pensaba en Tigresa y en todo el daño que le causo, esa pobre niña sufrió demasiado y todo por su culpa, se sentía arrepentido de todo lo que había causado pero qué podía hacer… sin darse cuenta llego hasta la cima de la colina. A paso lento se dirigió hacia el "Durazno de La Sabiduría Celestial" para poder meditar, al llegar al árbol sagrado se sentó en la banda de éste y cerró los ojos e intenta meditar.
Los maestros seguían en su pequeño festejo cuando uno de ellos grito.
-¡Ya va a comenzar la cuenta regresiva!- todos los maestro empezaron a contar, junto a sus gritos se combinaron los de los jóvenes estudiantes que también contaban los segundos que faltaban para la media noche. Los maestros se asomaron por las ventanas para presenciarlo mejor y al unísono empezaron a contar.
-¡Diez! ¡Nueve! ¡Ocho! ¡Siente! ¡Seis! ¡Cinco! ¡Cuatro! ¡Tres! ¡Dos! ¡Uno!...- pero se sorprendieron de que no hubiese ningún estallido, pasaron unos segundos y no pasaba nada.
Shifu, que se encontraba de bajo del durazno, estaba extrañado de que el cielo no se iluminara, de pronto tuvo un mal presentimiento y casi de inmediato se escuchó una voz de los alta voces.
-Muy buenas noches estudiantes y maestros- dijo una voz tétricamente familiar para Shifu- espero que se la estén pasando muy bien ya que la fiesta apenas comienza- soltó una leve risa que le erizo los pelos a más de uno, los estudiantes no entendían lo que ocurría pero los maestros se encontraban con los ojos muy abiertos y con una gota de sudor frío surcando por su rostro- y como veo que se la están pasando tan bien he decidido también divertirme un poco-hubo una leve pausa- lo siento todavía aun no me he presentado, mi nombre es TaiLung…- en ese momento todos los presentes empezaron a murmurar cosas, algunos se les hacía familiar ese nombre pero otros ya sabían quién era, el escándalo surgió en el baile, tanto maestros y alumnos iban a salir pero la voz de TaiLung vuelve a aparecer- si fuera ustedes no intentara escapar a menos claro que quieran morir- todos se quedaron petrificados, ¿qué quiso decir con eso?- todo el lugar está lleno de explosivos, si alguno intenta salir pues… sólo les diré que verán los mejores fuegos artíllales de toda su vida, lo mismo va para los maestros por si intentan hacer algo- los maestros apretaron sus puños con fuerza, ese maldito tenia de rehenes a toda la escuela- y para que quede claro si oigo alguna sirena todos mueren… así que espero y nadie utilicé su celular a menos claro que quieran volar por los aires, ah, casi se me olvida, para aquellos que estén en los dormitorios es lo mismo así que no traten de escapar, disfruten su "Noche de graduación" y recuerden el que se mueva muere…- dijo para después cortar comunicaciones.
Hubo un leve silencio pero los gritos de terror no se hicieron esperar, tanto alumnos y maestros se encontraban atrapados y sin salida. Algunos estudiantes lloraban y otros trataban de mantener la calma. Los maestros, por su parte, se sentían impotentes al no poder hacer nada al respecto.
Tigresa, Mantis, Víbora, Grulla y Mono se encontraban estáticos al escuchar eso, sabían de antemano que TaiLung era peligroso pero no a tal extremo.
-Esto no es bueno- dijo Tigresa.
Los cinco se miraron entre ellos y con solo unas miradas supieron lo que tenían que hacer, los chicos se fueron a cambiar de ropa y, al igual que los chicos, las chicas se fueron. Tan rápido como se habían ido regresaron ya cambiados.
-Tenemos que encontrarlo- dijo Tigresa con voz autoritaria, los demás asintieron- esta vez no iremos por separado, iremos los cinco juntos.
-¿No cubriríamos más terreno si nos dividimos?- pregunto Mantis.
-Y si te topas con TaiLung ¿Podrás tú solo contra él?- Mantis no contesto- a quien nos enfrentamos no es como cualquier persona, si queremos tener una posibilidad de derrotarlo será unidos, ¿Quedo claro?- sin decir nada más los cinco se fueron en su búsqueda.
El cielo empezó a oscurecerse a un más amenazando con una fuerte lluvia, Shifu se encontraba al pie de las escaleras en la cima, cerró los ojos por un momento y al abrirlos frente de él se encontraba TaiLung con una sonrisa y los ojos fijos en él, traía puesto su traje de kung fu de pantalones holgados de color morados y un chaleco gris ajustado al cuerpo.
-He vuelto a casa… Maestro- dijo inclinando levemente la cabeza.
-Esta ya no es tu casa y yo ya no soy tu maestro- dijo severamente.
-Ah, qué pena y yo que quería conversar aunque sea sólo por un momento, dime ¿Sigues molesto?- Shifu frunció el ceño- entonces es un sí, bueno, me gustaría quedarme y seguir con esta gran charla pero solo vine por lo que me pertenece- dijo seriamente.
-Jamás lo tendrás- dijo poniéndose en posición de ataque.
-¿Así que a si serán las cosas?- dijo dándole la espalda.
- Así deben de ser- ante esto TaiLung de un rápido giro le da una patada que Shifu bloquea con sus brazos pero taiLung arremete contra él con un puñetazo que hizo que Shifu entrara de golpe al templo girando para aminorar el impacto…
-Sigo sin entender cómo diablos entro sin que nos diéramos cuenta- dijo Mono que corría a la par con los demás.
-Tal vez lo de las bombas sea mentira- sugirió Grulla.
-No- dijo Tigresa- es verdad, él tiene todo el lugar con bombas- dijo firmemente.
-¿Cómo lo sabes?- pregunto Víbora que corría junto a ella.
-Él es de las personas que no bromean, además…-dijo señalando uno de los dormitorios y se veían múltiples luces parpadeantes de color verde y naranja, los cuatro estaban asombrados, ¿En qué momento las puso?- ¿Seguros no vieron nada inusual?
-No, solo vi a unos estudiantes y el conserje- dijo Víbora y los demás dijeron lo mismo, Tigresa abrió los ojos como platos y apretó el paso.
-Demonios- masculló ella.
-¿Qué pasa Tigresa?- pregunto Mantis.
-No existe "el" conserje la escuela tiene "la" conserje…- los demás entendieron todo, estaba enfrente de sus narices y no se dieron cuenta. Los cinco siguieron corriendo buscando a TaiLung pero no sabían que se encontraba con Shifu.
-¡Me pudrí en prisión por diez años por culpa de tu debilidad!- gritaba furioso mientras miraba a Shifu con furia.
-Obedecer a tu maestro no es debilidad- dijo poniéndose devuelta en posición.
-¡Sabias que yo era el merecedor del Diploma del Dragón pero cuando Oogway dijo lo contrario qué hiciste… nada!- dijo recordando lo que pasó hace diez años- ¡¿Quién lleno de sueños mi cabeza?!- dijo mientras le daba un golpe que él bloqueaba.
-Yo.
-¡¿Quién me entreno hasta que se rompieron los huesos?!- le lanza otro golpe pero Shifu lo bloquea.
-¡Fui yo!- volvió a decir mientras se alejaba de él.
-¡¿QUIÉN ME NEGO MI DESTINO?!- dijo mientras tomaba varias espadas y otras armas que se encontraban en el templo y se las lanza, Shifu bloque y desvío cada una de ellas, la última pasó tan cerca de su rostro que pudo ver su reflejo, la tomo por la empuñadura y da unos giros con ella y la clava en un mueble que se encontraba cerca.
-¡Esa decisión no me correspondía!- TaiLung se acercó rápidamente a uno de los estantes y vio el bastón de Oogway y al verlo se puso un poco más tranquilo, lo tomo y miro a Shifu.
-Ahora si…
Shifu se lazo contra él, TaiLung bloqueo sus ataques con el bastón, Shifu trato de darle una patada pero TaiLung la atrapa y de un fuerte tirón lo levanta y lo estrella contra el suelo y lo patea haciéndolo rodar un poco, Shifu trato de levantarse pero le fue imposible ya que él lo apreso con el bastón poniéndoselo en el cuello.
-Dame el diploma- dijo amenazadoramente.
-¡Antes muerto!- TaiLung empujo con más fuerza el bastón, Shifu sentía que el aire se le iba, lo apretó a tal extremo que el bastón se partió. Shifu vio ese antiguo bastón de su maestro roto en dos partes y le dolió un poco el no cuidarlo bien, no tuvo tiempo de nada más ya que se dio cuenta a tiempo de un puñetazo que se dirigía hacia él y lo esquiva apartándose de su trayectoria.
-¡Todo lo que hice fue para que estuvieras orgulloso de mi!- Shifu recibió un golpe en el cuerpo y otro en el rostro- ¡Dime que estas orgulloso Shifu!- su voz se notaba lastimera pero seguía enfurecido, Shifu ya no podía bloquear nada y recibía cada golpe como si fuera un costal de arena- ¡DIMELO!- le dio un golpe con los puños con los dos brazos extendidos, Shifusalió disparado hacia atrás, dio varias vueltas por el suelo y se detuvo enfrente de un estanque que se encontraba debajo de un gran dragón dorado, estaba muy adolorido tanto física como mentalmente.
-Yo… siempre estuve… orgulloso…- decía débil y entre cortadamente- desde el primer momento lo estuve…- Tai Long relajo los músculos de su cara y dejo de fruncir el ceño- y fue mi orgullo lo que me cegó… y no pude ver en lo que te convertías, en lo que yo te convertía… lo siento…- ambos se miraron a los ojos por unos momentos pero TaiLung sacudió la cabeza y volvió a mirarlo enojado.
-No quiero tus disculpas- lo toma del cuello y lo levanta en el aire- quiero mi diploma así que dime dónde lo escondes- Shifu se sorprendió mucho al escuchar eso.
-¿Qué?- dijo incrédulo.
-No te hagas el tonto conmigo, lo busque en la oficina y no estaba en el estante y sólo tú y Oogway tienen la llave para abrir el estante blindado, ahora dime dónde lo escondiste- Shifu no respondió nada seguía sorprendido, TaiLungse impacientaba cada vez más, furioso, lo azoto contra el suelo sin dejar de apretar su cuello- ¡¿Dónde está?!- le grito.
-No puede ser… ¿No está?-TaiLung saco su navaja y la levanto con claras intenciones de usarla pero noto algo en la mirada de Shifu, parecía que el en verdad no entendía algo y ahí se dio cuenta.
-¿No me lo vas a decir?- dijo bajando la navaja- bueno… hay otras maneras en la que te puedo hacer hablar- dejo de apretar a Shifu del cuello y se aparta de él, Shifu respiraba con dificultad y sentía el cuerpo molido- tal vez si destrozo a alguien…- TaiLung pensó por un momento, se llevó una mano a la barbilla y luego sonrío- a un estudiante… tal vez el mejor de la escuela- Shifu volteo a mirarlo lentamente, sentía un nudo en la garganta y sentía que el cuerpo le temblaba, TaiLung noto esto y le dio una sonrisa malévola- ya se a quién.
-¡No te metas con ella!- dijo desesperadamente- ella no lo tiene- TaiLung negó con la cabeza.
-Parece que ya tienes a un favorito…- se acercó hasta él quedando frente a frente- no sabes cómo voy a disfrutar esto.
Mientras tanto los furiosos buscaban desesperadamente a TaiLung pero era como buscar una aguja en un pajar, se detuvieron por un momento a descansar, tenían que darse prisa o muchos estudiantes podrían resultar heridos, de pronto los alta voces se encendieron y volvieron a escuchar la tétrica voz de TaiLung.
-Atención a todos, ando buscando a alguien especial pero no tengo tiempo de buscarla en toda la escuela así que le diré dónde estoy para que venga a verme, me encuentro en el Templo de Jade y por favor… no llegues tarde… jeje…- los cinco se miraron entre si y emprendieron la carrera hacia el Templo de Jade, subieron las múltiples escaleras, en el cielo no se hallaba ninguna estrella debido a las nubes oscuras que las bloqueaban, de vez en cuando era iluminado por rayos y el estruendo de hacían dejaba un panorama bastante tétrico, por fin llegaron al templo. Las puertas estaban abiertas, al entrar vieron el lugar destrozado, con la mirada buscaban a una persona pero se sorprendieron al encontrar a Shifu tirado frente al estanque, rápidamente los jóvenes se acercaron a socorrerlo.
-¿Se encuentra bien maestro?- dijo levemente preocupada Tigresa, Shifu abrió un poco los ojos y miro a los cinco.
-Tienen que irse…
-¿A dónde? Si la fiesta apenas empezó- dijo una voz a sus espaldas, los cinco giraron la cabeza y vieron en la entrada a TaiLung, los cinco estaban impresionados, era la primera vez que lo veían y a juzgar por aspecto deducían que se encontraba en plena forma y era casi igual de alto que Grulla.
-¿Así qué tú eres TaiLung?- dijo Mantis mirándolo de pies a cabeza.
-El mismo que viste y calza- se acercó a ellos lentamente.
-Creí que serias más alto- dimo Mono.
-Qué curioso, yo pensaba que por estar lejos te veías pequeño pero ahora que me acerco veo que si eres un enano- dijo burlándose del castaño. Mono tenso los músculos y lo miro con cara de pocos amigos.
-Libera a los estudiantes- exigió Víbora.
-¿Y si me niego?- Víbora frunció el ceño y se puso al par de Mono y Mantis.
-Entonces será a las malas- dijo Grulla que daba un paso al frente junto con sus amigos.
-Oh, así que quieren pelear…- más que pregunta fue afirmación.
-No sólo queremos- dijo Tigresa que se ponía en medio de sus amigos- vamos a pelear…- TaiLung sonrío de lado.
-Esto se pone interesante- los cinco se pones en posición de pelea, era obvio que pelearían al mismo tiempo- cinco contra uno… que desventaja.
-¿Tienes miedo?- pregunto Tigresa.
-No, la desventaja es para ustedes, debieron de haber traído a más- al terminar esa oración TaiLung se pone en posición de pelea, el brazo izquierdo extendido hacia el frente, el derecho lo tenia retraído hacia atrás a la altura del rostro de su lado derecho con los dedos apretados hacia adentro del puño pero no lo cerraba, su pierna izquierda estaba hacia el frente y la derecha hacia atrás ligeramente doblada.
-¿Qué pose es esa?- pregunto Grulla.
-Es el estilo del leopardo- dijo Tigresa mirándolo fijamente- tengan cuidado, los que practican ese estilo son muy rápidos y oportunos, tengan cuidado- los otros asintieron con la cabeza.
-Parece que alguien si estudio, dime ¿También sabes Kung fu no es así?- Tigresa no respondió- por tu postura veo que practicas el estilo del tigre, agresivo, fuerte, rápido y muy intimidante- Tigresa fijaba más su vista, era obvio para ella que el detectaría eso- esto será divertido.
El silencio se hizo presente, la presión se sentía en el aire, los cinco miraban fijamente a TaiLung, él tenía una sonrisa arrogante pero la cambio por una que emanaba furia y sed de sangre. Un relámpago ilumino todo el lugar y un estruendo hizo temblar las paredes, esa fue la señal, los cinco corrieron hacia TaiLung pero Tigresa les grito.
-¡Él es mío!- los demás detuvieron la marcha y vieron como Tigresa dio un gran salto y le propino una fuerte patada en la cara a TaiLung que no la vio venir pero se recupera rápidamente, Tigresa se lanza de nuevo hacia él y ambos intercambian golpes sin éxito ya que ninguno lograba conectarse uno, ambos dieron un pequeño salto hacia atrás, Tigresa quedo en posición de combate y Tai Long parado con una sonrisa.
-¿Dónde está el mejor estudiante?- pregunto TaiLung.
-¿Cómo sabes que no lo estás viendo?- dijo seriamente. TaiLungrío.
-¿Crees que soy un tonto? Sé que tú no eres el mejor estudiante, ni ninguno de ellos lo es- dijo mirando a los otros cuatro.
-Po…- dijo Mono en vos baja pero TaiLung lo escucho.
-Con que así se llama… Po, me pregunto si será un buen contendiente, tal vez al terminar con ustedes le haga una visita.
Tigresa, al escuchar eso, se lanza contra él con mayor furia, lazo dos golpes que el peli gris esquivo sin ningún problema, dio unos pasos hacia atrás y levanto la pierna derecha y le dio una patada con el talón que Tigresa apenas esquiva pero no se detiene ahí, TaiLung le da un puñetazo que impacta en el estómago de Tigresa la cual sintió que el aire se le escapaba, TaiLung iba a volver a golpearla pero ella reacciona y le da una patada en la cara dejando aturdido a su adversario, ella aprovecha eso y le propina una serie de patadas en el rostro pero él atrapa su pierna y con una extraordinaria fuerza la hace girar y la estrella contra uno de los postes, Tigresa sintió un gran dolor en la espalda pero no le impidió levantarse y encarar a TaiLung, él se lanza contra ella y lanza una gran combinación de puñetazos, Tigresa responde con lo mismo pero TaiLung comenzaba a ganar terreno y ahora ella era quien recibía golpes directos en pecho y cara, TaiLung la toma de la remera y la arroja hacia atrás, ella da unas vueltas y se detiene, TaiLung se lanza contra ella pero es detenido por una patada que impacto en su pecho y otra en su cara, luego alguien le hizo una llave al brazo que provoco que se doblara hacia atrás no tuvo tiempo de hacer otra cosa ya que otra patada lo tumbo al suelo, vio quienes eran sus atacantes y descubrió que eran Mono, Mantis y Víbora, Grulla se encontraba al lado de Tigresa ayudándola a ponerse de pie.
-¿Necesitas una mano?- preguntaron sus amigos.
-Si- dijo ella con una sonrisa.
TaiLung se lazo hacia ellos, tomo a Víbora del cuello pero ella dio un pequeño giro, tomo su muñeca y la retorció con fuerza, TaiLung soltó un quejido de dolor, estaba a punto de golpearla pero una fuerte patada de Grulla hizo que retrocediera, Grulla arremetió contra él con una serie de patadas que Tai Long esquivaba pero Grulla, de forma extraña, le dio una patada que se suponía que no llegaría, Tai Long no vio venir eso y recibe el impacto en su estómago haciendo que se doblara hacia el frente, Grulla no se detiene, da un mortal hacia atrás y le da una patada en el rostro, Tai Long seguía aturdido pero sacude la cabeza y se recupera pero justo enfrente de él se encontraba Mono que no espero para atacarlo, TaiLung le lanzaba golpes pero su oponente era muy escurridizo y no lograba acertarle ninguno, Mono, por su parte, golpeaba con fuerza el torso y barbilla del pelo gris, TaiLung le lanza una patada que mono atrapa con sus dos brazos y de manera rápida le sonríe, TaiLungo no comprendió ese gesto pero luego sintió un golpe en su costado, giro la cabeza y vio a Mantis con su pie incrustado en su cuerpo, Mantis golpea la pierna que tenía apresada Mono haciendo que la suelte y da una combinación de patadas, puñetazos y codazos que dejaron aturdido a su adversario, TaiLung estaba contra las cuerdas, la pelea lo arrastro hasta quedar a unos metros de un ventana, Tigresa, ya recuperada le dice a sus amigos.
-¡Ahora!- grita con fuerza
Los cinco se lanzaron contra TaiLung, Mono tomo a Víbora de las manos y dio un giro y la lanzo hacia TaiLung, Víbora le dio una fuerte patada pero él la esquiva pero no se esperó que ella diera un giro sobre su propio eje y con la otra pierna le da de lleno en la cara, TaiLung retrocede, luego Mono se lanza con fuerza hacia él y le da otra patada en el pecho, esta vez TaiLung no pudo hacer nada y recibió el impacto directo en su pecho, Grulla aprovecho esto y da un gran brinco mientras realizaba unos giros y le da una patada giratoria a TaiLung en la cabeza, él da unos giros sobre sí mismo debido al impacto, Mantis corre a toda velocidad hacia él y le propina un fuerte codazo en su mejilla izquierda y Tigresa da un brinco aún más grande que el de Grulla, junta sus brazos y los junto en su costado, al estar lo suficientemente cerca de TaiLung lo remata con su "Palmada de fuego" que mando a TaiLung con tal fuerza hacia atrás que termino impactando contra la ventana y salió por ella rompiéndola en pedazos.
Los cinco se encontraban muy agitados, se miraron entre ellos y se sonrieron, parecía que habían ganado pero Tigresa sintió que algo no andaba bien, giro su cabeza y miro la ventana rota se acercó a ella, sus amigos la siguieron, Tigresa se asomó por la ventana y se sorprendió al ver que TaiLung no se encontraba ahí, ella volteo a mirar a sus amigos.
-No está- dijo mientras se dirigía hacia el centro del templo.
-¿Cómo que no está?- dijeron bastante sorprendidos los demás, miraron rápidamente por la ventana y definitivamente no se encontraba, luego se dirigieron al lado de su amiga.
Tigresa sintió una brisa proveniente del techo, miro hacia arriba y vio una de las ventas abiertas.
-¿Qué demonios?- pensó ella.
De pronto todos sintieron que algo cayo con violencia justo de tras de ellos, voltearon con rapidez para ver el causante de ese golpe y se sorprendieron al ver a TaiLung parado con los brazos cruzados y una sonrisa prepotente, no se veía cansado ni siquiera agitado, de su boca salía una línea de sangre, él se la limpio con su muñeca y la miro por unos instantes y luego los miro a ellos.
-al parecer los cinco están bien entrenados pero por desgracia…- en un instante apareció frente a Mono y conecto un fuerte golpe en su hombro derecho con la puta del nudillo "crack" se escuchó con mucha claridad, Mono grito de dolor luego le da dos golpes precisos con la punta del nudillo en su pecho y cae al suelo.
-Pero yo soy invencible…- los demás miraron boquiabiertos lo que acababa de pasar, Mono había sido vencido por tres golpes, Tigresa pudo ver que no se trataban de simples golpes, estos estaban dirigidos a puntos débiles del cuerpo.
-¡Maldito!- grito Mantis, pero en menos de un segundo TaiLung se encontraba frente de él y golpea múltiples partes de su cuerpo, Mantis cayó de rodillas y luego al suelo, TaiLung volteo a ver a los que quedaban, estaban petrificados, ellos miraban aquellos ojos rojos deseosos de sangre.
-Sigues tú- dijo mirando a Víbora, la cual dio un paso hacia atrás por el miedo que influía esa persona, en un parpadeo TaiLung se encontraba justo de tras de ella, Grulla quiso ir a socorrerla pero fue tarde, TaiLung la golpeo de tras del cuello e instantáneamente cayó al suelo inconsciente. Grulla, furioso, salto hacia TaiLung con la intención de darle una patada pero éste la atrapo con una sola mano dejando muy sorprendido al peli negro, de un rápido movimiento golpea tres veces la rodilla de Grulla con la punta de su nudillo, Grulla sintió que su rodilla se fracturo con ese ataque, se liberó pero al poner un pie en el suelo su pierna cedió y cayó al suelo debido a la fractura, se encontraba en posición fetal apretando los ojos y los dientes con fuerza. Tigresa se encontraba en shock, sus amigos fueron derrotados en un segundo a otro, por fin reacciona y se pone en posición de ataque.
-¿En serio crees que tu sola podrás conmigo?- Tigresa frunció el ceño- creo que eso es un sí.
Tigresa se lanzó de nuevo contra él pero TaiLung sólo se limitaba a esquivar sus ataques con suma facilidad, Tigresa trataba desesperadamente conectar algún golpe, sabía bien que no le ganaría pero no se rendiría, ella pelearía hasta el final aunque cayera en el intento.
TaiLung se cansó de eso y en el último puñetazo que le lanzo Tigresa el aprovecho y se agacho hasta quedar de cuclillas y le dio varios golpes en el estómago, hígado y riñones. Tigresa, al sentir esos golpes, quedo inmóvil debido al intenso dolor que sentía en ese momento, todo le comenzó a dar vueltas, se le nublaba la vista y sin darse cuenta cayó al suelo. TaiLung se puso al lado de ella ahora después subirse arriba de ella, Tigresa intento quitárselo de encima pero él la tomo del cuello inmovilizándola por completo.
-Shifu, este sería un buen momento para que me dijeras dónde escondiste el diploma- Shifu veía la escena impotente, le dolía todo el cuerpo como para poder hacer algo.
-Ya te dije que no lo sé…- dijo adolorido el pequeño director.
-¡Mientes!- grito él mientras sacaba su navaja y ponía el filo de ella en el rostro de la joven.
-Por favor déjala en paz- le suplico- ella no tiene la culpa, si vas a matar a alguien mátame a mí- decía con voz quebrada.
-Descuida, cuando acabe con ella seguirás tú… bueno claro que primero matare a todos los de ésta mugrosa escuela pero tu turno llegara cuando veas todo lo que te importaba desaparecer- levanto sobre su cabeza el cuchillo sobre su cabeza, los demás, que se encontraban ya consientes en el suelo, miraban como aquel maldito le clavaría esa navaja a su amiga y líder, intentaron en vano moverse para salvarla pero sus cuerpos no respondían, Shifu miraba como su "creación" le iba a quitar la vida a Tigresa, una lagrima se le escapó de los ojos, todo era su culpa y ahora iba a ver como mataban a Tigresa.
-Te volví a fallar- dijo en sus adentros mientras cerraba los ojos para no ver.
Tigresa miraba el filo de la navaja y como ese objeto descendía en cámara lenta hacia su pecho, de pronto su vida entera paso frente a sus ojos, desde que era niña hasta su adolescencia, cada momento que vivió lo estaba recordando, eran tristes y dolorosos pero se reconforto al recordar los dulces y buenos momentos que pasó con Po, una sonrisa fugaz se asomó por su rostro al recordarlo.
-Po…- dijo en un susurro.
Tigresa cerro los ojos esperando su inminente fin pero no sintió el frío acero de la navaja atravesar su piel, abrió un poco los ojos y nunca se hubiese imaginado lo que sus ojos verían, justo enfrente de ella se encontraba Po, él la tenía en sus brazos, tenía un traje de color negro con los últimos botones de la camisa desabrochados, parecía que estuviera viendo algo, giro de forma leve su cabeza y notó que TaiLung se hallaba en el suelo. Tigresa no entendía lo que ocurría, era mucha información para su golpeada cabeza.
-¿Estas bien?- escucho la voz de él dirigiéndose a ella, reacciono algo lento pero lo único que salió de su boca fue una pregunta.
-¿Eres tú?...
-Claro que soy yo- dijo rápidamente- no puede ser, volviste a perder la memoria y me olvidaste de nuevo- dijo en un tono dramático pero bromista. Tigresa seguía sin poder creerlo y no era la única, los demás se encontraban igual de sorprendidos, Po mira a los demás y les sonríe para luego voltear de nuevo con Tigresa que seguía en sus brazos- no es justo chicos, hacen una fiesta y no me invitan, que crueles- dijo fingiendo tristeza.
-Po…- lo llamo Tigresa, Po la mira a los ojos y le da una calurosa sonrisa que hizo que el interior de Tigresa se encendiera e involuntariamente sonrío débilmente- ¿Por qué estás aquí? Creí que…- un dedo se posó sobre sus labios para que no continuara.
-Pasaron unas cosas que me abrieron los ojos…
Flashback.
Po se encontraba en el durazno de la sabiduría celestial, comía desesperadamente una gran cantidad de duraznos, estaba tan concentrado comiendo que no se dio cuenta de que alguien se acercaba a sus espaldas.
-Veo que encontraste el durazno de la sabiduría celestial- Po rápidamente escupe todo el durazno de su boca y deja caer los que tenía entre sus brazos, voltea para ver al dueño de aquella voz y descubre a Oogway que lo miraba con una tierna sonrisa.
-Maestro Oogway- dijo mientras lo saludaba con un puño en su palma y agachaba la cabeza- perdón, no sabía que no era un durazno cualquiera- dijo algo apenado.
-No hay problema, pero algo curioso es que sueles comer cuando estas preocupado- se acercó lentamente hacia él sin quitar esa sonrisa.
-Preocupado, ¿Yo?, no, no estoy preocupado, ¿Por qué debería estar preocupado? no estoy preocupado- decía rápidamente mientras jugaba con sus dedos. Oogway lo mira a los ojos, un poco más serio, para preguntarle.
-¿Por qué estas preocupado?- dijo tranquilamente, Po resoplo.
-Estos últimos días, no, los últimos meses me he sentido asqueroso, fui asqueroso, si hubiera un libro de la historia del asco mi nombre estaría en la portada- decía lastimeramente- fui alguien tan asqueroso a tal grado que casi me vomito a mí mismo- agacho la cabeza con tristeza- creí que podría manejar la situación… pero solo empeore las cosas- hizo una pequeña pausa- papá tenía razón… debería rendirme y cocinar fideos, como debió ser desde un principio…- Oogway escucho todo lo que decía el chico de cabello blanco, sabia la dura crisis por la que pasaba ese pobre chico, puso una mano en su barbilla arrugada y pensó por un momento.
-Rendirte… no rendirte, fideos… no fideos- decía mientras daba una pequeña vuelta alrededor del muchacho hasta quedar frente a él- estas preocupado por lo que eres y lo que será de ti- hace una pausa para retomar aire- hay un dicho "el ayer es historia, el mañana un misterio y pero el hoy un obsequio por eso se llama presente…"- dijo para después retirarse pero antes pasó enseguida del durazno y le dio un leve golpe, del árbol cayó algo justo en la palma de Po y este se sorprendió mucho por lo que había hecho Oogway, miro su mano pero lo que encontró no fue un durazno era algo más… con eso Po se dio cuenta de lo que tenía que hacer.
-¡Gracias maestro Oogway y disfrute sus vacaciones!- le grito Po, el maestro, aunque se encontraba lejos, lo alcanzo a escuchar y sonrío.
-¡Ve al baile de mañana, te aseguro que no lo lamentaras!- grito Oogway. Po no entendió eso pero si Oogway lo decía era por algo.
Paso la noche y Po se preparaba para ir al baile de graduación, tuvo algunos problemas al encontrar traje a último momento, luego anudando la tonta corbata que le demora más tiempo de lo que pensaba, después tuvo más problemas ya que no pasaba ningún autobús a esas horas y su padre no estaba para llevarlo y Escorpión se encontraba en la escuela y no contestaba su celular. Al ver que no le quedaba de otra decidió caminar hasta la escuela, al llegar noto que todo estaba muy tranquilo, demasiado tranquilo. Noto un motón de lucecitas parpadeantes en varias partes de la escuela, no le tomo mucha importancia y se dirigió hacia el gimnasio donde se suponía que sería el baile, limpio un poco su traje con sus manos y se dirigió hacia el recinto, al llegar noto que en la puerta había las mismas lucecitas parpadeantes, al acercarse un poco más pudo notar que se trataba de un aparato.
-Parece una bomba jejeje…je- Po se quedó mudo por un instante, no parecía una bomba ¡Era una bomba!, corrió hacia una de las ventanas del gimnasio y noto que también había más bombas- ¡Hey! Ahí adentro, ¿Todos están bien?- grito preocupado.
-¡No!- gritaron al unísono- ¡Estamos hechos prisioneros por un loco!- grito uno de los estudiantes.
-¡Descuiden llamare a la policía!- un fuerte "no" se escuchó- ¿Por qué no?- pregunto extrañado, los jóvenes le dijeron lo que estaba pasando, Po entendió todo- ¡Descuiden, encontrare la manera de ayudarlos!- dijo para en seguida marcharse corriendo.
Corrió por unos minutos pero se detuvo en seco, miro a su alrededor y exclamo.
-¡¿Qué debería hacer?!- dijo tallándose la cabeza con las manos- ya se, encontrare al responsable y le pediré que desactive las bombas- dijo muy convencido de que esa era a solución- me pregunto dónde estará…- la respuesta no se hizo esperar ya que el culpable de ese caos dijo por el alta voz su ubicación- vaya, eso fue fácil- pero al escuchar que estaba llamando a alguien "especial" a ir tuvo un mal presentimiento…
Se apresuró a llegar a la loma donde se encontraba el "Templo de Jade", miro las infinitas escalera y resoplo con enfado.
-Odio las escaleras…- un estruendoso grito se escuchó desde la sima, un escalofrío recorrió su espalda, miro hacia arriba y corrió lo más rápido que pudo, por el camino se quitó a jalones la corbata rompiendo los últimos botones de su camisa, al llegar hasta arriba vio la puerta abierta, se apresuró a entrar y la escena que sus ojos estaban presenciando lo dejaron en shock, cinco jóvenes tirados en el suelo y uno de ellos tenía encima a una persona corpulenta con una navaja en la mano, era claro sus intenciones pero lo que en verdad lo asusto e hizo enojar por un instante fue ver que la persona que iba a ser apuñalada era Tigresa.
Po, a un increíble velocidad, corrió hacia aquella figura y le da un tremendo puñetazo en el rostro que mando a volar a unos pocos metros al agresor que tenía sometida a Tigresa, a su Tigresa, se había metido con la persona equivocada…
Fin del flashback.
-Y eso fue lo que pasó- de pronto escucho una voz algo enojada que interrumpía ese momento
-¿Quién diablos eres?- dijo TaiLung que se levantaba del suelo.
-Mi nombre es Po Ping- dijo mirándolo con una sonrisa.
-Así que tú eres el mejor estudiante de la escuela- dijo observándolo de pies a cabeza.
-Y tú debes ser el dueño de los explosivos- dijo algo serio.
-Así es- dijo firmemente, pero sintió algo raro en su rostro, algo caliente corría de su nariz, pasó su mano sobre ella y la aparto, sus ojos casi se le salen de sus cuencas, era sangre ¡Su sangre! Nadie, absolutamente nadie lo había hecho sangrar de un golpe, sus puños se cerraron con tal fuerza que sus nudillos crujieron, sus dientes se apretaron tanto que por poco y se rompen por la fuerza que aplicaba- cuando acabe contigo matare a todos en esta mugrosa escuela- dijo amenazadoramente.
-¿Por qué?- dijo inocentemente, TaiLung frunció el ceño.
-Para obtener lo que deseo- dijo aún más enfadado.
-¿Y qué es lo que deseas?- a TaiLung se impacientaba cada vez más, ese chico lo estaba sacando de quicio.
-¡A ti que te importa!- le grito.
-Huy, que carácter- deposito suavemente a Tigresa en el suelo y se alejó unos pasos de ella- y yo que te iba a dar lo que querías para que te fueras- dijo como si fuera algo muy simple. TaiLung solo una carcajada.
-Tu no podrías darme lo que quiero.
-¿En serio?- dijo sacando un cilindro brillante, todos reconocieron aquel cilindro, ¡Era el contenedor del diploma!, TaiLungtenía los ojos muy abiertos, sus pupilas se contrajeron y frunció el ceño a más no poder- pero veo que eres un chico malo así que creo que mejor te doy una lección para que aprendas- Po lo miro fijamente a los ojos.
-¿De dónde lo sacaste?- pregunto sin dejar de ver el objeto que más anhelaba.
-Lo que cayó en mi mano era el diploma, al parecer Oogway lo dejo en el árbol para dármelo- decía mientras miraba aquel codiciado objeto.
-Dámelo…- dijo lentamente con una vos fría.
-Lo quieres…- alzo el rollo y lo movió de un lado a otro- ven por él- en un instante TaiLung llego hasta donde estaba él, eso lo tomo por sorpresa y recibe un fuerte puñetazo en el rostro que lo manda hacia atrás tambaleándose con peligro de caer, el diploma voló por los aires y es atrapado por TaiLung.
-¡Por fin! - Grita TaiLung pero Po justo antes de caer frena en seco poniendo su pie hacia atrás y con el impulso que tenía le dio un rápido y fuerte puñetazo que mando directo al suelo a TaiLung mientras que el diploma volvía a estar en los aires y es atrapado con una mano por Po. TaiLung lo miraba incrédulo sin creer lo que estaba pasando, el chico lo había tirado ya dos veces, era inaudito, lo miro directo a la cara y éste tenía una estúpida sonrisa. Se levantó como rayo y lo miro con furia.
-Ven por él- dijo melodiosamente para después salir corriendo siendo perseguido por TaiLung.
Po corría a toda velocidad y pisándole los talones se encontraba TaiLung, los dos bajaban a toda velocidad los numerosos escalones, TaiLung lo pesco del cuello del saco peor de un ágil movimiento Po se lo quita pero ese movimiento le costó el equilibro haciendo que cayera, TaiLung choco contra él ya ambos empiezan a rodar el resto de las escaleras, ambos se encontraban entrelazados mientras caían y recibían uno que otro golpe por parte de ellas, aunque Po le cayó encima más de una vez a TaiLung, éste sentía una enorme presión cuando el cuerpo de Po caía sobre el de él dejándolo muy aturdido. Al fin después de un rato de caer por las escaleras por fin llegan al final de ella, los cuerpos de ambos cayeron sobre la tierra separándose por el duro golpe, ambos se levantaron con pocas dificultades ya que se encontraban más mareados que adoloridos.
-Aún no se termina- dijo Po que volvió a emprender la carrera, TaiLung se da cuenta y lo vuelve a perseguir.
En la cima, y más específicos, en el templo, Tigresa luchaba para ponerse de pie, quería ir a apoyar a Po, no quería dejarlo solo, necesitaba ir ayudarlo. Haciendo uso de toda su fuerza y determinación Tigresa, a duras penas, se puso de pie y a paso lento se dirige a la salida, sus amigos ven que su amiga se iba por la misma dirección por la que se fue Po, trataron de seguirla pero les era aún más difícil poder levantarse que a ella pero no desistieron y al final tuvieron que arrastrarse, Tigresa noto eso y se devolvió a ayudarlos, levanto a Mantis con algo de esfuerzo, Mantis ayudo a Mono a levantarse, Tigresa Levanto a Grulla que no estaba tan golpeado sólo tenía la pierna herida y ayudo a cargar a Víbora que seguía inconsciente por el golpe. Ya levantados Tigresa prosiguió su camino hacia las escaleras dejando atrás a sus amigos, tenía que alcanzar a Po a como dé lugar.
-Po…- dijo en voz baja mirando hacia el cielo que se iluminaba por una gran cantidad de rayos.
Mientras tanto Po y TaiLung se habían metido a dentro de uno de los edificios de la escuela donde seguía la persecución del pelo gris que cada vez estaba más enojado.
-¡Ese diploma es mío!- grito enfurecido en uno de los pasillos.
-Amigo ¿No crees que estas un poco viejo para ser estudiante de preparatoria?- dijo burlonamente el chico de ojos jade.
-¡No me importa, ese diploma debe ser mío!- acelero el paso acortando la distancia entre los dos, Po vio que estaba a punto de ser atrapado y miro a su derecha, había múltiples casilleros y noto que uno de ellos estaba abierto, TaiLung estuvo a punto de cogerlo de la camisa pero justo en ese momentos Po abrió el casillero que terminó estrellándose en la cara de TaiLung que había quedado marcada a la perfección en el metal de la puerta (estilo caricatura, recuerdan esa parte de la película XD), Po se detuvo justo en frente de una puerta, que era la entrada al salón de cocina, miro a TaiLung que trataba de desatorar su cara y no pudo evitar reírse.
-JAJAJAJAJAJAJA- se reía sin control mientras lo señalaba con el dedo índice pero no noto que TaiLung ya se había liberado y furibundo lo envistió con todas sus fuerzas y ambos se entraron al salón de cocina de golpe, el diploma salio volando (el diploma volador jajajajaajajaja creo que ya se esta hartando de tanto volar XD) y callo dentro de una hoya de metal. TaiLung se levanta rápidamente a por él pero una mano lo jala del pantalón y lo hace caer, era Po que también se había puesto de pie y se dirigía a por el diploma, TaiLung dio un giro en el suelo y pateo el talón de Po que termino cayendo de espaldas contra el suelo, se levanta de un salto y corre hacia la hoya, Po se pone de pie y mira una bandeja que tenía al lado, la toma y la lanza hacia los pies de TaiLung, el cual la pisa, se resbala y cae en seguida del mueble donde estaba la hoya, se pone de pie y mira la hoya con el diploma adentro, iba a tomarlo pero una sartén lo golpea en la mano, él la aparta algo adolorido por el golpe, levanto su vista y se encontró con Po que tenía una sartén en cada mano.
-Eso hora de cocinar- exclamo cómicamente.
TaiLung vuelve a intentar tomarlo pero Po se lo impide bloqueando su mano con la sartén, hubo una pequeña lucha donde TaiLung trataba de tomar el diploma y Po lo detenía con las sartenes. TaiLung se hartó de ese jueguito y golpea con fuerza las dos sartenes que tenía Po en las manos, pero Po miro hacia arriba y noto un montón de hoyas colgadas, les da una pata y toda caen, algunas sobre la mesa cubriendo el diploma, de una rápido movimiento de manos Po empieza a mover todas las hoyas (quien recuerda esta parte XD?) dejando algo impresionado a TaiLung, ahora él no sabíadónde estaba, aunque para ser sincero ni Po lo sabía, miraba una y cada una de las hoyas sin parpadear.
-Mira mis puños trueno- decía Po con una sonrisa que ya empezaba a cansar a cierta persona, TaiLung alzo su pierna al nivel de la mesa y patea todas las hoyas dejando al descubierto el diploma- rayos- exclamo rápidamente Po.
TaiLung no tardo en tomar al diploma pero Po le da un manotazo en la mano y lo suelta, Po lo toma pero recibe un golpe en el estómago sacándole el aire y los suelta con una expresión cómica en su rostro, le diploma vuelve a caer en las manos de TaiLung pero Po lo toma de un extremo y lo jala, TaiLung se negaba a soltarlo y así empezó una lucha de forcejeo para ver quien se lo quedaba.
-Suéltalo…- decía TaiLung mientras lo jalaba con fuerza.
-No- respondió como un niño pequeño.
Ambos se miraban a los ojos y jalaban con más fuerza el diploma pero a Po se le ocurrió algo, hizo un ruido con la garganta que dejo extrañado a TaiLung y luego escupió una gran bola de saliva que cayó en las manos de su adversario.
-¡Maldito cochino!- dijo soltando impulsivamente el diploma por el asco pero Po se fue para atrás y el diploma voló hacia una de las ventanas, la rompió y quedo afuera tirado en la tierra.
Ambos miran la ventana rota y luego se miran entre ellos, Po corrió hacia la ventana pero TaiLung salta la mesa y patea la espalda de Po haciendo que se desequilibrara y cayera al suelo, TaiLung da un brinco por la ventana rota y cae de pecho en la tierra tomando entre sus manos el diploma pero Po salta por la misma ventana y le cae encima. A TaiLung se le escapa el aire y dejo caer el diploma, Po lo toma y sale corriendo. TaiLung recobra el aliento y lo vuelve a perseguir.
Tigresa ya había terminado de bajar las escaleras, ahora tenía que encontrar a Po, ¿Pero cómo? , la escuela era muy extensa.
-¿Dónde estará?- pensó preocupada mientras caminaba entre los edificios, pero a lo lejos vio como dos personas corrían, uno parecía perseguir al otro, enfoco un poco más si vista y se dio cuenta que se trataba de Po, ambos se metieron a un edificio perdiéndose en él. Tigresa no lo pensó dos veces y fue a alcanzarlos, aunque a su ritmo ya que le seguía doliendo el cuerpo.
Po y TaiLung subían las escaleras a toda velocidad, ambos subían piso por piso, uno tratando de escapar del otro y el otro tratando de alcanzarlo. La persecución llego hasta el techo, ya no había a donde correr, Po se detuvo y miro a su alrededor.
-Ya no hay a donde correr- dijo TaiLung al pie de la puerta, Po se voltea a ver.
-Al parecer no…- dijo con un tono algo serio.
-Entrégame el diploma y note hare mucho daño- dijo con un tono amenazante, Po mira el diploma y lo pone en el suelo, mira a TaiLung a los ojos y sonríe.
-Pues tendrás que ganártelo- TaiLung sonríe.
-Esto lo disfrutare- dijo poniéndose en guardia.
-Prepárate porque sentirás el trueno- dijo sonriendo de lado pero al instante un relámpago surco los cielos, dejando parcialmente ciego a Po. Al abrirlo noto que ya no estaba ahí y por instinto apenas alcanzo a agacharse y esquiva una patada ya que él se encontraba atrás suyo, retrocedió un poco y levanta sus puños.
La pelea había iniciado, ambos se lanzan hacia su contrario intercambiando una serie de golpes y patadas, por cada golpe que conectaba Po, TaiLung se lo de volvía y viceversa. Era una pelea pareja, ambos chocaron puños haciendo ruido debido al fuerte impacto pero estos no se movían seguían adelante tratando de ver quien tenía más fuerza.
-Eres bueno- dijo TaiLung, Po sonrío- pero yo soy invencible…
Al terminar de decir esto TaiLung mueve su puño hacia abajo, Po se va de paso y TaiLung le conecta un gancho en la mandíbula, luego le dio una patada en el estómago que hizo retroceder a Po bastante adolorido, no le dio tiempo de recuperarse ya que se fue de nuevo contra él…
Tigresa subía lentamente las escaleras, se detenía por unos segundos para descansar y luego seguía. Su cuerpo estaba muy lastimado como para poder seguir, lo único que la mantenía en pie era ese espíritu que tanto la caracterizaba, tenía que llegar hasta Po, una parte de ella sentía que se encontraba en peligro y la idea de perderlo de nuevo la mataba por dentro.
-Sólo un poco más…- pensaba ella recargada en la pared para después seguir su camino- tengo que llegar…- se repetía una y otra vez.
TaiLung lanzaba golpes furiosos hacia su oponente, el cual apenas si los podía bloquear, se cubría algunos pero recibía otros, TaiLung quería acabar con él de una vez por todas. De un movimiento rápido se agacho y le tiro una patada baja que impacto en los pies de Po lo que provoco que éste cayera al suelo. TaiLung dio un gran salto y extendió su rodilla, cayó en picada justo sobre el estómago de Po. El impacto fue tremendo, Po escupió una mezcla de saliva y sangre, se retorció del dolor en el suelo y se puso en posición fetal. TaiLung sonrío can malicia, después de ese golpe no podría levantarse, él había ganado. Paso por paso se acercó a su premio, jadeaba debido al cansancio, admitía que aquel chico era el primero en hacerlo sudar.
-El diploma- decía mientras lo levantaba del suelo- después de tanto tiempo por fin…- abrió la tapa y saco su contenido que era un papel dorado hecho rollo- ¡Es mío!- le extendió para contemplarlo pero su rostro cambio de feliz a confundido, fijo la vista en ese papel dorado varias veces, lo movía de un lado a otro, lo estiraba una y otra vez- no hay nada- dijo estupefacto, Po se ponía lentamente de pie- ¡No hay nada!-exclamo confundido.
-Tranquilo, es normal que no lo entiendas, yo también tarde un poco en entenderlo- decía poniéndose erguido.
-¿Eh?- dijo incrédulo TaiLung.
-No hay un ingrediente secreto- TaiLung arrojo a los pies del chico de cabellos blancos el papel, Po miro su reflejo en él- sólo eres tu- se sonrío a sí mismo en el reflejo.
TaiLung respiraba pesadamente, tanto esfuerzo para nada, tantos años desperdiciados sólo para nada, su furia se volvió a encender, quería destruirlos a todos, miro enojado a Po que seguía mirando su reflejo, sin pensarlo dos veces lo ataco no la punta de sus nudillos directo al pecho, Po cayo dando un pequeño grito pero en el suelo empezó a reírse, TaiLung abrió los ojos sorprendido, pensó que tal vez no lo había golpeado bien y le dio otro golpe pero río más.
-Basta- decía entre risas mientras recibía más golpes- me hago pipí- volvía a reír, TaiLung se alejó de él, Po se puso de pie entre risas.
TaiLung junto sus dos brazos con los puños cerrados y le dio un fuerte golpe en cuerpo, Po absorbió el impacto y, usando el mismo impulso del golpe, se lo devolvió. TaiLungsalio disparado hacia atrás cayendo de bruces contra el suelo, se levantó casi de inmediato y volvió a atacarlo, dio un salto dando dos patadas en el aire, Po las bloquea con sus manos sin ninguna dificultad, TaiLung lanzo un golpe que fue desviado por Po, este aprovecho que estaba cerca y le da un golpe con el antebrazo haciendo que retrocediera, taiLung iba a patearlo pero Po anticipo ese ataque y le pisa el pie con mucha fuerza, taiLung suelta un quejido de dolor y se aleja dando unos saltitos.
-¡¿Cuánto pesas?!- dijo adolorido.
-Más de lo que aparento- Po empieza a mover los brazos, doblo su pierna derecha hacia atrás y dejo extendida la izquierda hacía en frente, su brazo derecho esta retraído su costado y su brazo izquierdo estaba en gancho apuntando hacia arriba con los dedos ligeramente doblados. TaiLung se le quedo mirando por unos instantes, esa postura ya la había visto antes perono recordaba en dónde.
-Esa postura…- TaiLung abrió los ojos como platos- Es…
-La del dragón…- termino la oración por él.
-No puede ser, eso significa que tú…
-Así es amigo, yo se kung fu- volvió a terminar de hablar por él- me sorprende que no te hayas dado cuenta antes- dijo en tono burlón con una sonrisa llena de confianza.
-Eso no cambia nada, te destrozare con mis propias manos- dijo mientras se ponía en posición de batalla.
-Hablas mucho.
El combate volvió a empezar, TaiLung lanzo un golpe que es desviado por Po y, aun con el brazo extendido, toma una parte del músculo de éste y lo aprieta con fuerza. TaiLung sintió un fuerte dolor en su brazo y lo aparta rápidamente, ahora ataco con una patada pero ésta ni siquiera despega de la tierra ya que el pie de Po evito que siguiera su marcha, intento de nuevo lanzar otra patada pero ocurrió lo mismo, cada patada que tirara era bloqueada por el chico de cabellos blancos, el cual nunca dejó de sonreír, TaiLung cambio de estrategia y le lanzo otro golpe con el brazo izquierdo, Po lo atrapa y aprieta el trícep con fuerza, taiLung volvió a sentir un fuerte el mismo dolor pero en ese brazo, se alejó de él para ganar distancia. Po no dejaba de sonreírle, cosa que empezaba a cabrearlo aún más.
-Esto no puede estar pasando- se dijo a sí mismo.
-Pues créelo- dijo Po, luego hace un ademán con los dedos indicándole que fuera hacia él.
TaiLung se lanzó contra Po, en ese momento ya no pensaba con claridad, sólo quería golpearlo en la cara hasta borrar esa sonrisa que en ningún momento se había esfumado, dio un salto hacia él con la intención de darle una patada voladora, Po ve venir eso y se aparta un poco pero al momento de estar lo suficientemente cerca le propino un fuerte cabezazo que hizo ver luces en plena noche a TaiLung, se tambaleo un poco hacia atrás, Po toma su brazo y lo jala hacia él y le da un golpe un poco inusual ya que lo golpe en la cadera con su cadera (Un caderazo) pero fue tan potente que saco de desequilibro a TaiLung que termino en el suelo dándose un duro golpe contra el suelo. Se pone de pie con dificultad, se tambalea un poco, su vista estaba algo borrosa por el duro cabezazo, al aclararse su vista vio a Po a unos metros lejos de él, ya desesperado se lanza hacia Po como último intento de acabar con él. Po se preparó, puso un pie detrás, sus manos estaban a sus costados y su mirada se fijó en su contrario, espero justo el momento preciso, cuando estuvo a solo unos centímetros de él lo toma por la camisa y se deja caer hacia atrás, puso un pie en su estómago y lo lanzo hacia atrás. TaiLungcayó como costal de papas, el golpe fue muy duro, todo le daba vueltas sentía que perdía el conocimiento, a duras penas se levantó del suelo, le dolía todo el cuerpo, se agarraba con fuerza el brazo izquierdo. Po se encontraba de pie mirándolo fijamente.
-Tú…- decía mientras señalaba a Po- No puedes… vencer- decía mientras se acercaba a él- soy invencible… ¡Soy invencible!- saco su navaja de su bolsillo e intento apuñalar a Po pero su ataque es desviado por la mano de Po y luego su meñique es apresado por la mano de él, lo dobla hacia atrás lo que provoco un leve quejido e hizo que se doblara hacia atrás. Po se acercó a su rostro y le dijo.
-Tú eras invencible…- luego de decir eso le da un fuerte derechazo en el rostro que lo dejo noqueado…
Tigresa por fin llego hasta el último piso, abrió la puerta y lo que encontró la dejo boquiabierta, TaiLung se encontraba en el suelo y Po con el puño extendido ¿Acaso Po lo derroto?, avanzó unos pasos hacia él con una sonrisa.
-Po- lo llamo ella, Po voltea y mira a Tigresa. Los dos se miraron a los ojos por unos momentos, Tigresa, aunque algo dudosa, siguió avanzando hacia él, en ningún momento sus miradas se despegaron, ninguno se movía, ambos se miraban de forma neutra, Tigresa ya se encontraba aun paso de Po. Hubo un breve silencio pero Po empezó a mover los labios pero no para hablar sino para sonreír ampliamente. El corazón de Tigresa dio un brinco al ver esa sonrisa, sus mejillas ardieron a más no poder, sus ojos se empezaron a humedecer y una hermosa sonrisa se formó en su rostro.
El momento les parecía eterno, todo dejo de existir en ese instante, solo eran ellos dos y nada más… lástima que nada dura para siempre… TaiLung comenzó a despertarse, ya no era dueño de su cuerpo, la locura había tomado control de él, no pensaba ni sentía ya nada, lo único que había en su cabeza era muerte, su mirada se topó con lo primero que vio para satisfacer ese deseo insaciable y lo que vio fue a Tigresa, tomo la navaja que se encontraba junto a él y corrió hacia Tigresa la cual no se daba cuenta del peligro en que se encontraba en ese instante, Po se dio cuenta y la aparto de un empujón recibiendo él la embestida de TaiLung, fue tan fuerte el placaje que los dos terminaron cayendo por el borde del techo. A Tigresa se le paro el corazón, movida por la adrenalina corrió hacia el borde y miro que Po apenas se había agarrado con una mano de la orilla para no caer. Tigresa no perdió tiempo y sujeto con fuerza y jalo con fuerza para subirlo pero no podía, se encontraba demasiado cansada como para poder levantarlo, Po trato de subir por su cuenta pero noto que pesaba más de lo que recordaba, agacho la cabeza y comprobó que el peso extra era TaiLung que lo tenía fuertemente agarrado de una pierna, lo miraba como un maniático con una oscura sonrisa.
-¡Dame la otra mano!- grito Tigresa muy asustada, Po trato de subir su otro brazo pero un dolor punzante se lo impido, al mirar su costado comprobó lo que causaba ese agudo dolor, tenía clavada la navaja en su costado derecho lo que impedía la libertad de poder estirarse lo suficiente para aferrarse de algo.
Del cielo comenzó a caer agua, las nubes soltaban el frío y abundante líquido dejando mojado cualquier cosa con la que tuviera contacto. Tigresa comenzó a resbalarse, seguía sosteniendo la mano de Po a tal grado que le clavo las uñas, se negaba a soltarlo eso era obvio, Po la mira a ella y nota que poco a poco ella se resbalaba, miro a TaiLung el cual no dejaba de sonreír cínicamente, en ese momento lo entendió, debía de hacer algo o los tres caerían, pensó por un momento y solo había una solución o al menos era la más rápida para esos momentos, miro a Tigresa que tenía los ojos cerrados debido a la fuerza que empeñaba para no dejarlo caer.
-Tigresa…- la llamo para que abriera los ojos, ella los abre y se miran a los ojos de nuevo, él le sonríe y, por extraño que parezca, ella supo lo que planeaba, negó con la cabeza lentamente mientras que unas lágrimas rebeldes se escapaban de sus ojos y se confundían con la lluvia.
-No…- dijo con vos quebrada.
Él le sonríe y sacude su mano con la fuerza suficiente para que lo soltase, ella mira, en cámara lenta, como caía mientras le sonreía, estiro su mano en un intento desesperado de volver a sujetarlo pero era tarde… Po llevaba ya demasiados metros de distancia. Tigresa tenía un grito atorado en la garganta y más lágrimas recorrían su rostro. Los otros cuatro miraban aterrados, desde abajo, como su amigo caía libremente junto con TaiLung hasta estrellarse con una bodega que se situaba cerca del edificio. Tigresa, sin saber cómo, bajo como relámpago las escaleras hasta llegar al último piso, salió del edificio y se dirigió hacia la bodega ahora destrozada por la dura caída. Le era imposible poder visualizar algo, el golpe había levantado mucho polvo y más la lluvia dificultaba más la vista, de pronto, de entre el polvo, salió Po con una enorme sonrisa, Tigresa sintió un gran alivio al ver que Po se encontraba bien, el polvo se disipo y la lluvia seso dejando ver claramente todo, Tigresa y los demás miraron la pequeña bodega y se impactaron al ver a TaiLung empalado con una tabla que lo atravesó de extremo a extremo quedando suspendido del suelo (tipo exorcista) sin vida. Po se acercó a Tigresa hasta quedar justo frente a frente, amplio más su sonrisa pero esta vez no le transmitió nada bueno a Tigresa, lentamente Po se tambaleaba hasta caer hacia Tigresa, ella lo atrapa pero cae con él, ella no comprendía nada hasta que su mano sintió algo caliente y espeso, alzo su mano para observarla y se aterro con lo que sus ojos miraban, era sangre, ¡La sangre de Po!, Tigresa miro el cuerpo de Po y noto una gran mancha de sangre en el costado de su camisa y seguía saliendo más, sintió una mano en su mejilla, miro al dueño de la mano que la miraba fijamente con una sonrisa que le decía "todo estará bien", luego cerro sus ojos y dejo caer la mano.
-¡POOOO!...
Espero que les haya gustado este capitulo y ¡no se pierdan el ultimo capitulo de Kung Fu School! Jajajajajaja, POR FIN!
ana paula: casi casi le atinas jeejejejej, espero que te haya gustado el cap y espero tu review con ansias.
: muchas gracias por tu comentario ejjejeejejjeje y gracias por la oferta.
Sabee man: muchas gracias por comentar jejejejejeje, espero que te haya gustado. Y la señora es la vieja cabra de gonmen
maestra vibora: descuida, no hay problema jejejejeje, espero qe te haya gustado este cap XD y espero mas de tus fabulosos comentarios, ah y no fuiste la única qe lloro con eso ejejejje
Black rose -IMZ: ami también me gustos esa parte jejejejejeej, espero qe ya no tengas problemas y leas este cap, adiós.
fox macloud: solo el tiempo lo dira amigo jejejeje
BlackRose 223: dime quien es el hijo de ·$| #€ para matarlo, nadie tiene el derecho de criticar una historia, si no le gusta pues que no la lea!, espero qe estes bien y descuida, al final dejaste review , en serio es tu sobrina la dueña de "eligeme"?!
geraldCullenBlack: creo que las palabras no serán suficientes para el review qe me dejes jejejejeej y no es malo ser pregunton XD, espero que te hay gustado jejejejejej
NAZH045: pues moriran con el final del cap ejejejjeejejej, espeor qe te haya gustado
ANA PAULA: nop, ni hay problema jejejeje
Kriton6: no te disculpes, la pasiencia es una virtud ejjejejeej… aun que enfada ¬¬ pero tu historia lo vale y gracias por el comentario.
martymaster: todo pasara con forme pasa el tiempo ejejejejejej.
ezcu: esto…
ErickLsk: tu te le enfrentarías? Y ¿ podrías mirar a Po a la cara aun sabiendo lo que paso? Porque la verdad yo no lo haría ni podría ejjejeje, espero qew te haya gustado este cap.
dani t.g: pues… si les da una paliza peor que la película pero era necesario… creo ejejejej
panther white: el peligro ya paso descuida jejejej aunque ahora creo que lloraras XD.
venture into the imagination: ya no comas ansias porque aquí esta la actualización jejejejejeje, y tu historia la leere con gusto, cualquier duda no dudes en preguntarme
Jack and Alisson: lo se pero todo se arreglo… bueno al menos en parte jejejejeje, me agrada tu comentario, me alegro que te guste y espero pronto mas de tus capítulos XD, y si ese rau lung es casi un vengador.
shanya and ty-rex: muy bien y espero que no haya tardado tanto u.u, te llevare una manta porque sueter no tengo y de comida suchi jejejejejeje, espero que este cap sea de tu agrado y como siempre tus comentarios son muy bien recibidos y creo que ya podras colcer ya que el peligro ya pasó ejejejej, ah, y también te dare unos pañielos porque vas a llorar con este cap.
Misa Hatake: tu deseo se hizo realidad jejejejejeejje, espero que con esto ya no estés tan triste y que sea de tu agrado este cap.
Eme48: si a mi tampoco me gusta mucho lo corto… la verdad este fue y sera el cap más corto que escribiré… espero… muchas gracias por comentar
sabine bardales : espero que haya sido de tu agrado y si esa parte fue muy emotiva y me alaga tu comentario
Miguel el romantico je: si en eso tienes razin njejejej y este capitulo de seguro lo confirmo jejejej y en serio creo que te pasaste con lo de 17 años, ya casi se termina ¬¬, espero qe te hayaq gustado este episodio y de seguro moriras por ver qe mas pasa después.
