Cap. 1- FOTO DE PERFIL
-¡Renessme Carlie Swan! ¿DONDE TE HAS METIDO JOVENCITA?-
Me encontraba caminando como loca por todo el departamento, iba a llegar tarde y mi hija de 5 años no aparecía. Justamente cuando necesito llegar temprano ella desaparece, hoy, la disquera, mi disquera, recibiría a Mike Newton, un exitoso cantante, y ha pedido que produzcamos su nuevo disco, pero ¿Cómo poder irme a trabajar si mi hija no aparece?
Rebuscaba en cada esquina de la casa, hasta que ¡claro! El armario de mi cuarto, ella se escondía allí prácticamente siempre.
Yo podría ser la empresaria más exitosa de toda Inglaterra, pero tenía a la hija más problemática de todas.
Renessme Carlie Swan, con tan solo 5 años, todas las niñeras que tenía, las espantaba y si la metía en escuela de verano, la expulsaban.
Había estado en 9 diferentes escuelas y no se adapta en ninguna, ¡nueve! Y la vez que intente tratarla con una psicóloga, esta termino corriendo desnuda por todo el consultorio, ¿Cómo? Ni idea…
Así era Renessme, brillante para hacer travesuras, y la causa de mi desesperación en estos instantes.
Pensaba todo esto mientras caminaba hacia mi armario, y ¡efectivamente! Ella estaba allí, envuelta entre varias sabanas.
-¡Renessme! Ni creas que te esconderás- en cuanto lo dije arrebate las sabanas en las que estaba envuelta-
-¡déjame! ¡Vete!- gritaba ella desafiante y después me saco su enorme lengua-
-¡Renessme Carlie Swan! ¡Ponle un alto a tus groserías y ve a bañarte antes de que llegue la niñera!-
-¿y...si me niego?- volvió a gritarme como si ella fuera la reina del mundo-
-jovencita, estoy llegando tarde por tu culpa, ahora ¡VE A BAÑARTE!-
Ella me respondió con un gruñido y dando enormes pasos molestos hacia la puerta del baño.
Era difícil controlarla, con el pasar de los años, las cosas se hacían cada vez más difíciles siendo madre soltera.
Eran estos momentos en los que me hubiese gustado tener a alguien que me ayudara.
Sin embargo, ya estaba acostumbrada a luchar sola, y así pretendía seguir.
El teléfono sonó prontamente sacándome de mis pensamientos.
-¿bueno?- conteste al instante-
-si, hola, soy yo, Leah, la niñera-
-hola, ¿ya esta llegando?-
-eh si, de eso quería hablar, hable con una amiga mía, y será mejor que renuncie-
-¿Qué? ¡¿Por qué?!-grite sorprendida-
Esa muchacha no había ni empezado a trabajar, si apenas ayer renuncio la antigua niñera que duro exactamente una hora.
-pues, ¡su hija es una loca! Todas mis amigas que la han cuidado lo dijeron, ¡está loca! Preferiría conservar mi cabello así que gracias, pero no gracias-
Y de ahí, me colgó, ¡maldición!
No había remedio, ella tendría que acompañarme a trabajar.
Entre a la inmensa cocina que tenía y me encontré con Renessme vestida con un hermoso vestido color rojo claro sin mangas con una adornativa cinta blanca que iba a la cintura, medias blancas hasta el tobillo y sus zapatos tipo bailarina con correa en medio negros.
Renessme sabía vestirse muy bien, gracias a las adictivas clases de moda que le daba Alice.
-muy bien jovencita, tendrás que venir al trabajo conmigo y si no te comportas cierto señor oso estará bajo custodia ¿estamos?-
Sus enormes ojos verdes se hicieron aún más inmensos, ella sabía que yo era capaz.
-¿me quitaras al señor oso?-
-si te portas mal sí- afirme- vamos, termina de desayunar que estoy tarde Nessie-
Hizo un puchero, esos estilo Alice, que te desgarraban por dentro y te hacían sentir la peor persona del planeta.
Sin embargo, tenía inmunidad desarrollada luego de cuatro años de intensa tortura persuasiva.
-he dicho vamos-
Ella solo se limitó a resoplar enojada.
Luego del desayuno, ambas nos subimos a mi preciado Ferrari, pero desgraciadamente nos encontrábamos atascadas en medio del tráfico ¿no es irónico?... Justo cuando necesitas llegar temprano.
No tuve más opción que apreciar las afueras de mi ventana, era un día de nieve, caía suavemente como lluvia en los vidrios de mi ventana.
Y aquellos ojos verdes volvieron a mi mente, los mismos ojos que tenía mi pequeña en su rostro, ella era tan parecida a él, parecida a un fantasma que nunca tuve el honor de conocer.
-¿mami en que piensas?-
Sonreí al mirar esos verdes esmeralda, no me importaba conocer al fantasma, la tenía a ella, no necesitaba nadie más.
-Roce mi mano por su rostro y ella me sonrió de vuelta-en que eres lo más hermoso del mundo-
En verdad lo era, y no lo digo por ser su madre, (aunque eso es lo que dicen todas las madres) sin embargo, para mí, lo era, la niña más bella del planeta.
Tenía los ojos de su padre, no lo conocí, pero tenían que ser de él, por generaciones mi familia siempre ha tenido los ojos cafés, por tanto, era lógico pensar que aquellos orbes esmeraldas provenían de aquella persona.
Y no solo eso, la forma de la cara también tenía que venir de él, su mirada tan penetrante debía provenir de él, sus perfectas facetas al marcar una sonrisa, su intelecto tan desarrollado a pesar de su comportamiento, inclusive sus risos cobrizos.
Ella era una réplica del recuerdo ajeno de mis memorias, sin embargo, no le prestaba atención a ello, ella estaba sana, era activa, inteligente, persistente…mi hija, mi adoración y mi vida, como fuera, no me interesaba.
Aunque si era una niña muy traviesa.
-resople- y también una niña mal portada-dije apretando sus mejillas-
Ambas reímos y por fin el tráfico avanzo.
Ya habíamos llegado a la oficina y subimos rápidamente al ultimo piso, estaba retrasada 10 minutos pero bueno, no podía hacer nada al respecto, Renessme corrió a el estante de la recepción para saludar a Ángela, mi secretaria.
-hola Ángela- decía feliz mientras intentaba alcanzar de lleno el escritorio-
-hola Ness, ¿y eso que nos acompañas hoy?-
-¡asuste a la niñera otra vez!- comenzó a reírse en alto volumen-
Suspire, este iba a ser un largo día.
-buenos días Ángela-
-buenos días señora Swan- dijo levantándose y su enorme panza sobresalió del escritorio-
-¿Mike te confirmo el almuerzo de hoy?
-sí, llegara a las 12 e hice la reservación para las 12:30-
-perfecto, llama y diles que reserven dos mesas, una para mí y para Mike y la otra para ti y para Renessme, la cuidaras hoy-
-ah, Señora Swan…sucede que…no me he sentido muy bien y…yo…-
Fruncí el ceño, ¿se estaba atreviendo a negarme?
-será un placer cuidarla hoy-
-muy bien, bueno para hoy necesitare el informe de las ventas del nuevo disco de Tyler, un informe completo de los nuevos demos con su debida información, no hagas lo que hiciste la última vez, asegúrate de obtener las entradas para el concierto de Mike, necesitare una entrevista con el gerente de JRecords, llama a los accionistas y diles que tendremos reunión el viernes, prepara los folletos para ello y no te olvides de mí té helado, sin hielo, ah y un pastelillo para Renessme, procura que sea sin azúcar, no quiero que se inquiete, ¿comprendido?-
Ángela anotaba todo en la pequeña libreta mientras yo hablaba de lo que pretendía hacer en este día.
-lo tengo todo Sra. Swan, enseguida lo tendrá-
-bien…ah y por cierto, ¿Dónde está tu reemplazo? Necesito que venga hoy, deberé de ajustar algunos detalles con ella-
-em bueno….acerca de eso-
-¿Qué hiciste ahora?-
-pues, no ha habido solicitantes-
-¿se puede saber porque?-
-bueno, con tantas cosas, no había puesto el anuncio hasta hace dos semanas y…-
-¿perdón? ¿Has dicho dos semanas? El embarazo te ha vuelto más estúpida ¿verdad? Debiste haber hecho eso hace más de un mes, se supone que te vas el jueves ¿no? Bueno, más te vale que consigas a alguien para mañana o no vuelvas a asomar tu cara por esta empresa ¿me entiendes?-
-comprendo Sra. Swan-
-excelente, vamos Renessme-
Tome a mi hija de la mano, y me dispuse a abrir la puerta de mi oficina con la llave que tenia en mi bolso.
Mi oficina era bastante amplia, claro, yo era la dueña de todo, había una sala de estar con dos grandes sofás, y una mesa de centro de vidrio adornada con un florero de rosas rojas, mi escritorio estaba en el centro de todo el lugar, muy organizado y con varias fotos enmarcadas de mi pequeña hija, tenia la foto de en cuanto nació, una de cuando cumplió los dos años y otra en la que estábamos ella y yo en uno de esos juegos de Disney. Es la más reciente.
También estaba el librero, y las varias fotos autografiadas de diversos artistas y por supuesto la enorme ventana del tamaño de la pared detrás de mi escritorio con la vista de prácticamente toda Inglaterra.
-mami-me llamo mi pequeña-
-¿si, preciosa?-
Vale, yo podía ser dura con todos, pero apenas esa vocecita me llamara, todas mis defensas se hacían polvo.
-fuiste muy grosera con Ángela-
Resople, Nessie todavía era muy pequeña para comprender lo difícil que era mi trabajo.
-lo se nena, pero Ángela tiene que aprender a hacer bien su trabajo-
-si…pero eso no justifica que le hayas dicho…-se interrumpió, e hizo ademan con su mano para que acercara mi oído a su boca-
Así lo hice y ella susurro.
-estúpida…-
Me separe de ella lentamente y la envolví en mis brazos,
-mi amor, lo siento, mami no quiso decir esa palabra ¿ok? Pero debes entender que a veces los adultos tenemos que usarla-
-¿yo también tendré que usarla?-
-depende del trabajo que elijas-
-si quiero ser como tu ¿tendré que usarla?-
-sonreí-¿quieres ser como yo?-
-sip, pero no usare esa palabra-se cruzó de brazos-es una mala palabra-
-vale, vale, no la uses, pero ahora debo trabajar ¿ok? Toma tu cuaderno y ponte a pintar ¿está bien?-
-ok- contesto soltándose de mi agarre y agarrando su mochila, para luego esparcir todos los colores sobre el suelo-
Encendí mi ordenador y me dispuse a preparar la información para la reunión con Mike, hasta que sonó el auricular de mi oficina.
-Sra. Swan, Tanya desea verla-
-dile que venga más tarde-
-vamos hermanita, no puedes rechazarme, te tengo una propuesta-
-ya te dije que no aceptare la política de shorts los viernes, ahora vete a trabajar-
-no se trata de eso, aunque deberías reconsiderarlo, pero en fin, te aseguro que amaras mi propuesta-
-bien, tienes 10 minutos-
Y su voluptuoso cuerpo se apareció en la puerta.
-awww, ¡pero mira quien nos acompaña hoy! Estas tan grandota Remesme-
-es Renessme tía…y me viste hace dos días-
-aja, como sea, bueno Bella…-dijo sentándose en las sillas en frente de mi escritorio, cruzando sus piernas de manera mordaz, como si yo quisiera ver sus "tispan" o más bien sus "grasba".
Y si no saben a lo que me refiero pongan las palabras al revés.
Éramos hermanas, medio hermanas y aunque compartimos el mismo vientre seguíamos siendo como agua y aceite, ella era rubia, tenía los ojos azules, un cuerpo de modelo de ropa interior, interesada y el alma de toda fiesta.
Podría decirse que le tengo cierto rencor desde que me escondió mis crayones en el preescolar, sin embargo, yo era la mayor, la heredera de esta empresa y su jefa.
Nada podía hacerme más feliz.
-¿Qué necesitas?-
Una sonrisa se dibujó por sus carnosos labios.
-me entere que buscas asistente, y pensé en ayudarte, y como jefa de recursos humanos, ¿Por qué gastar tiempo buscando y entrevistando personas extrañas cuando puedes contratar a alguien de la empresa internamente?, ¿mejor no crees?-
-aja, continua-conteste sin quitar la vista de mi ordenador-
-que educada, en fin, estos son los que aplicaron-dijo colocando un sobre sellado en mi ordenador-
No tuve más opción que abrirlo, cuando lo hice, extrañamente solo había un currículo adentro.
-¿solo uno?-
-pues, supongo que a pesar del salario exuberante que estas dispuesta a pagar, sigues sin agradarle a nadie…la mayoría me dijo que preferiría lamer…-se interrumpió mirando a Nessie- digámosle "popo" del zapato de alguien en la calle antes de ser tu asistente, no te ofendas, yo también lo preferiría-
Vale, eso no me gusto…
-ok…-resople tratando de mantener la calma-
Adiós a la fiesta del día del trabajador
Mire el documento, había una foto en él y sin saber porque, un sentimiento familiar me invadió.
-"Edward Cullen"-
Por una extraña razón, el nombre me sonaba.
-¿Quién es?-
-¿un bombón verdad? Esta para comérselo en crema batida y con una cereza ¿a qué no? Lástima que tenga novia-
Mire a Renessme…
Miraba a su tía como si esta estuviese hablando en otro idioma.
-Tanya, ¿te importa? Tengo una niña de cinco años escuchando-susurre fulminándola con la mirada-
-al nuevo secretario de tu mamá le gusta el helado nena- explico en su dirección-
-oh-
Y continúo con sus colores.
Continúe admirando aquella foto de perfil, Tanya tenía razón, no se veía mal, oh, bueno, se los diré, se veía muy, muy bien, tanto que pensaba que mi labio sangraría de tanto morderlo y había algo en su mirada, ese "ye ne se pa" que algunas cosas en la vida contienen, pero algo había y provocaba un aguijón en uno de mis órganos vitales.
Si, ese mismo, mi corazón.
Y sí, estoy sonando completamente ridícula.
-Bella, te vas a partir el labio si sigues mordiéndotelo-
Deje de hacerlo, y me maldije internamente.
Muchas personas muerden un lápiz, juegan a ser bateristas con el bolígrafo, bailan tap con los zapatos en el suelo o quitan y ponen la tapita del lápiz mecánico para quitarse la ansiedad de los pensamientos, yo, en cambio, me muerdo el labio hasta que sangra.
Y no soportaba ese sentimiento.
-¿y…que dices? ¿Contrataras a Eddie?-
-¿Eddie?-
-sí, así le digo, a él no le gusta pero tiene que soportarme porque soy su jefa, vamos Bella al diablo tengo trabajo, decide ya-
Este horrendo sentimiento me daba mala espina, pero mis opciones no eran muchas y Ángela podría dar a luz en cualquier momento.
-antes, necesito saber, ¿Por qué él sí decidió aplicar al trabajo?-
-oh, bueno, su novia trabaja en contabilidad y es una ambiciosa, así que lo obligo a aplicar, y allí lo tienes, ah, pero creo que es muy bueno, tiene experiencia como asistente, es muy trabajador, honesto y nunca me ha dado problemas, si fuera tu no lo pensaría-
Volví a morderme el labio, indecisa, pero sin otra opción, acepte.
-ya que, dile que venga después del almuerzo-
-gracias…y espero un buen bono por esto-dijo levantándose de la silla-
-cierra la puerta al salir-
-claro…ah y si duermes con él, págale bien por el sacrificio queri-
-¡Tanya!-
No me escucho, cerró la puerta justo en ese momento.
-¿tendremos pijamada con el nuevo asistente mami?-
-no le hagas caso a tu tía nena-
Ella se encogió de hombros y continúo con sus dibujos.
Gracias al cielo esas conversaciones todavía estaban fuera de tema.
"Edward Cullen"
Desde ese preciso sentimiento, el individuo no me agradaba.
…..
Una música lenta sonaba de fondo y debía admitir que papá había hecho un excelente trabajo con el lugar, el restaurante había cambiado de ser un puesto de hamburguesas a un exclusivo ambigú.
-Su padre hizo un excelente trabajo Isabella…o prefiere que la llame Sra. Swan- Mike rio naturalmente-
-Isabella está bien y…me alegra que le guste el ambiente, pero vamos a los negocios ¿quiere?-
-directa y seria, me impresiona Isabella-
-reí-gracias Sr. Newton, bueno, su abogado me ha dicho que ya han leído el contrato, ¿desea agregarle algo al mismo?-
-confió en lo que diga wenley y me ha dicho que los términos son buenos y según lo poco que leí me parece bien, estoy ansioso por trabajar con usted-
-son excelentes noticias entonces-
-siempre me he caracterizado por mis canciones y también por como trato a las personas que trabajan conmigo Isabella, y me agrada conocerlas, por eso, me gustaría saber un poco más de usted-
Tome un sorbo del geraurd que tenía entre mis manos.
-no hay mucho que decir, soy aburrida-
-otra risa se asomó por sus labios-no todos dicen eso, es más, la mayoría de los que trabajan con usted están muy interesados en saber más de usted-
-¿de verdad? Interesante, jamás me lo han dicho-
El mesero llego con el almuerzo y una vez las comidas estaban acomodadas y servidas se retiró.
-probablemente no se atreven a preguntarle-
-¿y usted si?-
-tal vez, la curiosidad mato al gato, pero apostaría mi casa en las montañas que murió feliz y…-
-cantando….conozco su canción Sr. Newton, "just say yes" un gran éxito, sin embargo, el pobre gato ya no puede decirle a nadie lo que descubrió ¿o si?-
-touche…usted en serio es una mujer fascinante-
Luego, su mano logro alcanzar mi mano.
Me removí un poco incomoda, tratando de recordar que era mi cliente y que no podía arrancarle los sesos.
Iba a quitar la mano, pero en un segundo inesperado, una de las camareras se tropezó encima de Mike, con todas las copas de bebidas que estaban en la bandeja, las cuales aterrizaron encima de este.
-¡¿pero qué diablos!?-
-disculpe…yo…la niña…-
Y entonces comprendí, Renessme estaba justo detrás de la mesera.
-dios, ¡Nessie!... ¿qué hiciste?-grite exasperada-
-perdón…señor-dijo haciendo sus ojitos de perrito hambriento-
-esta camisa era nueva-
-disculpa Mike, fue un accidente…tu…sígueme-afirme mientras tomaba su mano-
A pesar del desagrado que provocaba Mike, no podía permitir que Renessme siempre hiciera esto.
La lleve hasta donde estaban las puertas de los baños.
-a ver señorita ¿Qué te dije esta mañana? ¿Qué cierto señor oso estará bajo custodia verdad? Pues así será ya que te sigues comportando de esta manera Renessme y ¿Dónde está Ángela? Se supone que debía estar contigo en la mesa…-
-….en el baño- sus ojos se humedecieron-¿Por qué el señor oso? ¡El no hizo nada! ¡Es mi oso! ¡No puedes quitármelo! ¡No!-
Me desgarraba verla así, pero era su madre, tenía que ser firme.
-ah no, no me vengas con tus lágrimas de lagarto Renessme, no te servirán, quiero que entres a ese baño, busques a Ángela y le digas que te lleve a la oficina, no habrá postre para ti hoy-
-pero mama…-
Y ahora si estaba llorando.
Pase mi mano por la frente, era increíble cómo podía llorar tan fácil, y como podía hacer que me volviera vulnerable.
-entra…ahora…-me pare firme-
-¡yo no quería que te agarrara la mano!-grito dando una patada-
-suspire ruidosamente-Renessme, tienes que entender que no siempre puedes meterte en esto ¿vale? Soy tu madre y tú no debes meterte en mis asuntos ¿entendido?-
-¿pero qué paso con papi? –
Algo se retorció en mi pecho.
Yo era un mujer acostumbrada a saber todo, y Renessme preguntaba exactamente las cosas que yo también me preguntaba.
-hablaremos de eso cuando estemos en casa…entra y busca a Ángela-
-eres mala-respondió enojada y luego entro-
Si, ella tenía razón, nadie podía ser más cruel que yo en estos momentos, era una pésima madre y era lo único en esta vida que me dolía.
Regrese a donde estaba Mike, todavía secándose la camisa con un trozo de servilleta.
-lamento lo sucedido-
-no importa-dijo no muy convencido-tu hija es…adorable-
Forzó una sonrisa….yo también lo hice.
Escribí rápidamente un texto para Ángela y el almuerzo continuo sin distracciones.
Aunque yo estaba totalmente absuelta en la conversación con mi hija en vez de prestarle atención a las habladurías de Mike, asentía y sonreía siempre que la conversación lo ameritaba, pero no podía esperar para llegar a la oficina, y tratar de arreglar las cosas con Ness.
Aparque el auto en mi estacionamiento, estaba muy ansiosa por llegar a mi oficina, y no entendía porque.
Por enésima vez, volví a llamar a Ángela, me empezaba a preocupar que no me contestara.
Hasta que por fin, como respuesta a mis oraciones, mi celular sonó, solo que no era Ángela.
-eh…buenas… ¿Sra. Swan...?-contesto una voz dudosa-
-si… ¿Quién pregunta?-
-soy Ben, el novio de Ángela-hablo nervioso-
-¿sucede algo?-
-pues, llamo para decirle que Ángela está en labor de parto y….la notica la impacto un poco y se desmayó…por…por eso…cuando se levantó me dijo que la llamara-
-mi tiempo es oro Sr. Ben…-
Y entonces caí en cuenta de algo importante…Renessme estaba con Ángela.
-¿Dónde está mi hija?-
-Sra. Swan, llamo para decirle que…Ángela dice que…tuvo que salir rápido al hospital y por eso no puede cuidar este día a Renessme…-
-espere… ¿Ángela no está con mi hija?
-eh…no…ella la dejo en el restaurante… ¿no está con usted?-
Desesperación, angustia…culpa
Esas tres palabras describían a la perfección mis sentimientos en esos momentos.
-voy a repetirlo Ben, ¿Dónde…esta…mi hija?-
Las palabras apenas si salían de mi boca.
Supongo que deberían ser madres para entender lo que sentía, era como si algo se desgarrara en mi pecho y retorcía mis venas y otro dolor agudo que provocaba que mis mejillas se vieran invadidas por lágrimas.
El muchacho no contesto.
Colgué, y en definitiva Ángela se iría directo a la fila de desempleados de por vida.
Maneje lo más rápido que pude y corrí hacia el restaurante, habían pasado menos de dos horas de nuestra pelea y de haberla visto.
Fui directo hasta la chica que nos recibió, saque de mi bolso una de las fotos que tenia de Renessme y se la mostré angustiada.
-sí, claro, acabo de salir-
-¿en serio? ¿Hacia dónde? ¿¡Cómo demonios se les ocurre dejar salir a una niña sola?!-
-pero no estaba sola Sra. Swan, la niña iba con su padre ¿no?-
Y aquel dolor agudo punzo tan fuerte que estalle en llanto, estaba temiendo lo peor.
Sádicos, violadores, secuestradores, todo lo peor se estaba imaginando en mi cabeza y me sentía más vulnerable que una pulga, si es que ellas pueden sentirse así.
-¿padre? ¿Qué padre? ¡Ella no tiene padre! ¡Dime ahora mismo donde está mi hija maldita!-
Tome su camisa, jalaba desesperadamente e iba a ahorcarla si en ese momento justo unas manos no hubieran sostenido mi cintura.
-¡cálmese por favor!-
-¿mami?-
Reconocí su voz, voltee rápidamente soltándome de la persona que me sostenía y fui hasta ella.
Allí estaba, mi niña, mi hija, mi Renessme, la abrace fuertemente soltando las ultimas lágrimas y dando gracias al cielo porque ella estaba a salvo.
-¡dios mío Renessme! ¡Casi me matas de un susto! ¿Dónde estabas? ¿Con quién? ¿Cómo regresaste?-
Ella señalo hacia mi espalda
Mi mirada siguió su dedo y lo vi.
La foto del perfil estaba en carne y hueso, justo en frente de mí
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Roceta111
