Capítulo IV

Itachi se enrolló las mangas -como su mamá cuando hacia el aseo- y miró alrededor analizando por donde empezar a limpiar. Con la ventana abierta los rayos del sol se colaban iluminando y calentado el pequeño lugar, el niño se acercó a su hermano y le sonrió tocando con su dedo la naricita.

─Quietecito y calladito que ahora debo limpiar… nuestra nueva casa.

El bebé de cabellos azulados le dio una sonrisa desdentada.

─Solo será por un tiempo, regresaremos a nuestra casa te lo prometo.

El niño de cinco años dejó la charla fraternal y se puso a limpiar y sacar todos lo muebles que no le servían, a pesar de su animo lo cierto era que su edad y estatura no le ayudaba mucho, pero se las ingeniaba para subirse a bancos o a la cama para limpiar la parte de arriba, ya que no podía dejar nada que afectara la salud de Sasuke ni la suya. Itachi debió parar, para ir por su comida y la de Sasuke al comedor, pues prefería comer en su habitación. El director y subdirectora estaban más que felices por no tener que soportarlo y las preguntas que harían los otros niños por su presencia.

Entró en la cocina y él mismo se sirvió pues la cocinera estaba muy ocupada, el niño acercó el termo que llevaba y lo llenó de agua caliente así no tendría que bajar cada vez que Sasuke tomara su botella. Dejó una parte de la comida con la bandeja y lo que pudo cargar lo subió, tuvo que hacer tres viajes, pero no le importó.

La comida era buena por lo menos, pensó el niño, terminando de comer dejó dormido a Sasuke y bajó a dejar sus trastes; los dejó lavados, dio las gracias a la cocinera que lo miró con seriedad, pero sin molestia.

Ya entrada la noche el niño terminó de limpiar y bajó hasta la oficina de los directores a pedir ropas de cama. Se las entregaron y con mucho esfuerzo las subió hasta el ático, las acomodó y de inmediato metió bajo las mantas a su hermanito, solo se puso la pijama y se dejó caer a su lado, pues el cansancio lo venció, era un genio y todo, pero su cuerpecito seguía siendo el de un niño, por inercia atrajo el cuerpo del bebé para abrazarlo. El sueño llegó de inmediato y hubiese seguido de corrido hasta la mañana siguiente, pero escuchó el llanto de su Sasu-chan, con mucho trabajo abrió los ojos y buscó la luz, la prendió y tomó la formula en polvo para preparar enseguida el biberón, ya listo se subió de nuevo a la cama y acomodó al bebé, pero al girarlo para darle la botella, notó que el niño dormía plácidamente. Itachi se rascó la nuca y puso más atención despertando todos sus sentidos… si había un bebé llorando y no era su Sasu-chan, debía ser en la zona maternal y como ellos estaba exactamente arriba de esa área se escuchaba perfectamente, el niño sospechó que la bruja esa lo había hecho a propósito para que no pudiesen dormir tranquilos, por lo menos él por que Sasuke seguía durmiendo –afortunadamente─; dejó la botella un una cómoda -que había armado con varias cajas apiladas- y se recostó de nuevo. Intentó, e intentó conciliar el sueño, pero los lloros de bebé no se lo permitían. El pequeño pelinegro se removió inquieto, pues parecía que en ese lugar todos estaban dormidos o no les interesaba el niño o niña. El menor molesto se incorporó y dándole un último vistazo a su propio bebé, bajó de la cama y se dirigió hacia el piso de abajo. Con paso lento caminó por el pasillo hasta llegar a la puerta de los cuneros, con discreción se asomó por si no había nadie -no quería que le llamarán la atención por inmiscuirse-, pero se dio cuenta que el bebé estaba solo en la sala, pues o no había más niños pequeños o no estaban en ese lugar, maldijo a todos los responsables de la institución y se acercó a la cuna. En ella había un pequeño rubio que lloraba a mares y movía sus manitas desesperado, Itachi lo sabía, pues Sasu-chan se ponía así cuando se enojaba, pero este niño no parecía enojado, más bien parecía asustado.

─Pobre a ti también te trataron como a nosotros. ─La voz del Uchiha infundió en el pequeño un poco de alivio. El niño Uchiha notó que un olor desagradable envolvía al niño y supuso que era el pañal -ni eso, habían podido hacer-. Itachi tomó la manita y miró el brazalete de hospital─ ¿Naruto? ¿De verdad te llamas así o es una broma? ─El bebé lo veía sin dejar de llorar. Buscó al frente de la cuna algo que le indicara si el niño estaba enfermo o algo parecido ya que lo habían dejado aislado. Al encontrar su historial medico -en uno de los esquineros-, leyó y vio que al contrario el rubiecito estaba muy sano. Leyó más y supo la razón─ Naruto Uzumaki eres hijo de ellos, estos idiotas deberían de tratarte con más respeto, yo se quien eres y lo que tienes... en fin creo que estás en el mismo barco que nosotros, te subiré con Sasu chan, nuestra habitación no es muy grande, pero servirá para los tres parias… que digo ni has de saber que es eso.

El niño de cinco años escaló por los barrotes y alcanzó al bebé, lo cargó y de un salto regresó al suelo, el recién nacido seguía llorando, pero más quedo, Itachi caminó hasta las escaleras y subió con mucho esfuerzo y es que el rubito pesaba tanto como Sasu-chan y eso que era un recién nacido. Al llegar lo recostó en la cama y buscó entre sus pocas pertenencias.

─Lo primero será quitarte ese tufo ya mañana te bañare. ─El niño cambió al bebé rubio y este se calmó un poco─ Ahora te daré esto, espero que no este frio.

Itachi acomodó al rubito y le dio la botella y casi llora cuando notó que el contenido se vaciaba con rapidez. ─ Estabas hambriento, Sabes yo creo que al ser una aldea shinobi no has vuelto insensibles y vengativos, mira que no ver que aquí ─Tocó la nariz del niño con la suya─ no hay mas que un bebé indefenso… solo eso. Mis padres tampoco hubiesen hecho mucho por ti, te lo aseguro.

Limpio y con el estomago lleno, Naruto se quedó dormido, Itachi lo recostó entre él y Sasuke para que entrara en calor. El bebé pelinegro se removió un poco.

─ Shh está pequeño Sasu-chan hay que cuidarlo, si. ─Puso una barrera de almohada a un lado de su hermano y él los estrechó hasta donde alcanzaban sus bracitos. Y calientitos los tres, durmieron tranquilos.

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La movilización inició a las siete de la mañana, discretamente las nanas y los directivos buscaron por todas las habitaciones, recorrieron los dos pisos de arriba a abajo y no había señal del bebé rubio. Azami*-la subdirectora- se acercó a Botan** -el director- algo nerviosa.

─El hokage no tardará en llegar y que explicaciones le daremos.

─Déjame pensar no pudo desaparecer a menos que…

Botan se encaminó apresurado hasta la buhardilla y jaló con violencia la cadena de la escalera, subió por esta y de inmediato bajó furioso.

─¡Nosotros buscando al niño ese y mira donde está con lo otros malparidos!

─ ¡Cierra la boca! ¡¿Quieres que te escuchen o peor aún que lo haga el tercero?! Hay que ver el lado bueno, si ese mocoso Uchiha se trajo al monstruo, pues será su responsabilidad ¡por metiche!

El hombre y la mujer caminaron hasta su oficina y ahí esperaron que el hokage llegara.

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Mientras en la buhardilla, Itachi se levantaba algo adolorido, pero contento ya que los dos niños lo habían dejado dormir el resto de la noche. Rebuscó entre sus cosas, ropa para los bebés y él. Sasuke tendría que compartir la suya con Naruto, pues no podían comprar hasta que pudiera salir o regresar a la academia… Y se dio cuenta que ahora con dos bebés ¿como podría seguir en la academia? ¿Con quien los dejaría o que haría con ellos?

Su mente comenzó a trabajar con velocidad… ¡Dinero! ¡Ellos tenían y mucho! contrataría a alguien para que cuidara a los bebés en lo que él entrenaba, podía ser de otra aldea para que no tuviese resentimiento y los fuera a tratar mal… No. Era mucho lio, se giró hacia los niños.

─Los llevaré conmigo, ya no creo necesitar estar en clase, entrenaré por mi cuenta.

El morenito se ató una manta cruzando su espalda y su pecho y colocó a los niños, con infinito cuidado bajó por la escalera y buscó los baños ahí encontró a una nana y esta -en un arranque de buena voluntad- se ofreció a ayudarle a bañar a Sasuke, Itachi aceptó y él se dedicó al rubito.

Ya limpios subieron de nuevo y con algo de nervios los dejó solos para ir por el desayuno. Realizó la misma rutina del día anterior, con la diferencia de que los pequeños tenían que turnarse para que él les diera su biberón. En eso estaba cuando la escalera fue bajada, y Sarutobi apareció.

─Ya están instalados me dice Botan. Oh si quieres tú termina de desayunar y yo le daré de comer a Naruto así tendremos tiempo de conversar.

El niño asintió y le entregó al rubio.

─ ¿Ahora me dirás por que todos ustedes están aquí?

─Yo no quise separarme de Sasuke y este era el único sitio disponible.

─ ¿Y Naruto?

─No le dijeron nada ellos.

─Prefiero ¿si me lo permites? escuchar las dos versiones.

─Usted es el Hokage, pero no puede estar en todas partes y no sabe que hay gente que no es amable por culpa de su miedo animal.

─Soy el hokage y por eso puede tener shinobis que estén pendientes de lo que yo no puedo ver. Itachi…

─No me lo diga, lo hubiera hecho sin que me ordenara. Lo que me parece raro es que deje a un Uchiha a cargo del contenedor.

─Se que no eres un Uchiha común.

─Me imagine, si mi gente estuviesen vivos usted no nos dejaría acercarnos a él. Yo lo cuidaré pero a cambio quiero regresar a mi casa.

─Eres muy joven para vivir solo y encima tener dos bebés a tu cuidado.

─ ¿Si me gradúo de la academia seré un adulto no? ¿Así, si me lo permitirá?

─Lo haré, pero para eso falta mucho tiempo.

─Tengo su palabra… lo demás déjelo de mi cuenta.

El tercero miró al niño frente a él y no dudó que lo haría cumplir su palabra, pero por el momento esos tres se quedarían en ese lugar; ya hablaría con Botan y Azami para que le dieran más libertad de acción al pequeño Uchiha y le prestaran ayuda si lo necesitaba.

*Cardo.

**Peón.

Pues ya se han conocido. Espero que les siga gustando.

Mil gracias por sus reviews a: Alba marina, Izumi Masen vB, Princezz Inuyoukai, Moon-9215, Sasuko-Uchiha, Karu-suna, kaoryciel94 y milk goku.