Capítulo V
El tercero pasó poco tiempo en el orfanato, pero el suficiente para dejar ordenes precisas a los directivos y cuidadoras, era necesario que esos tres niños crecieran libres para ser unos fuertes shinobis leales a Konoha y eso requería del trabajo de todos…
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A la mañana siguiente y con un pequeño Uchiha cuidando de dos infantes con habilidad, entre un rubito que se iba a acostumbrado a ser atendido y un Sasuke que no hacia mas que dormir, comer y molestarse cuando el otro bebé lo interrumpía en alguna de las dos actividades. Itachi descubrió que el niño rubio era muy risueño y activo por lo que agradecía que su hermano se limitara a hacer mohines cuando tenía hambre o sueño y es que en eso Itachi trataba de acostumbrarlos a una rutina haciendo que los dos durmieran al mismo tiempo. Los dos en sus brazos y con la manta como soporte -para equilibrar el peso- de ese modo el niño se las había arreglado; ahora el reto era como salir a la calle con los dos y es que ambos pesaban lo suficiente y no era ese un problema, pues le servía como entrenamiento, pero su entrenamiento no solo consistía en su fuerza, sus otras habilidades debían ser debidamente ejercitadas y con esos dos a su cargo debía buscar una solución y la tenía, pero necesitaba ir a su casa. Itachi entró a la oficina de Botan y este trató de no hacer un gesto de molestia.
─Escuché que hoy es un día de paseo y quiero salir también.
─Eres nuevo y no puedes, tal vez para la próxima.
─Necesito salir.
─No hay cuidadoras extras que puedan quedarse con…
─No pensaba dejarlos e insisto necesito salir.
Azami que escuchaba todo sin intervenir y viendo que el adulto estaba a punto de perder la paciencia, se acercó al niño moreno.
─Puedes salir, pero no podremos acompañarte ¿Puedes llevar a los dos bebés tú solo?
─Claro.
─Partimos después del desayuno.
─Bien.
Los dos adultos se miraron y encogieron los hombros, no sabían como tratar a ese niño, pero por lo menos era muy independiente y con eso les ahorraba mucho trabajo.
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El de ojos negros fue por su almuerzo y al subir a su habitación notó que el rubito ya estaba despierto y por ende había despertado a Sasuke.
─Naruto, dormir otro rato no te hará daño.
El bebé de ojos azules escuchó la voz, la única que le había hablado con cariño y lloró desconsolado.
─Ya, ya te daré la botella, pero deja dormir a Sasu-chan porque si se despierta enojado, ni tu ni yo nos libraremos de sus berrinches.
Dejó su almuerzo y preparó el biberón para el voraz rubiecito.
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─ ¿Y ahora en donde se encuentra?
─Le perdimos la pista y sospechamos que se ha unido a un nuevo grupo.
─ ¿Qué sabemos de este grupo?
─Todos criminales S Hokage sama, pero es lo único; tendremos que encontrarlos primero y no se dejan ver.
─Siempre hay un peligro latente si no son unos mercenarios, son las otras aldeas e incluso nuestros propios habitantes, pero la información nos ayuda… y es mejor poner nuestras esperanzas en las nuevas generaciones.
El ANBU que informó de los planes de Orochimaru se retiró y el guardaespaldas se acercó al Hokage
─ ¿Eso incluye a esos tres?
─Si.
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Itachi cambió a los bebés y ya listos, se acomodó la manta cruzada como venía haciendo para moverse con los dos pequeños.
─Espero que nos quieran vender lo que necesitamos, tú Naruto ya no te llenas con el biberón de este tamaño ─dijo tomando el recipiente─ Sasu-chan ya no cabes en esta ropa y necesito esa silla para dejarlos en ella en lo que entreno, no confió en esta gente si los dejo a sus cuidados.
El niño dejó de conversar y bajó con cuidado hasta la salida del edificio donde los niños se tomaron de las manos y escuchando las instrucciones de las cuidadoras caminaron en fila de dos en dos, hasta el final iba el Uchiha mayor viendo como la aldea aún sufría los estragos de ataque del zorro, las personas trabajaban para levantar de nuevo Konoha y él se prometió que algún día pagaría esa deuda con la aldea, pues se sentía responsable por las acciones de sus padres y parientes.
El grupo de infantes siguió hasta su destino: el parque, pero Itachi se desvió hacia el barrio Uchiha y al entrar la realidad de que estaba solo lo golpeó, caminó hasta su casa y al llegar notó con sorpresa que ninguna casa del barrio había sido vandalizada, suponía que estaban muy ocupados o aún le tenían un poco de respeto al barrio Uchiha. Entró a la casa y dejó en la sala a los dos bebés, subiendo a su habitación, ahí buscó en su escondite su caja de ahorros y la sacó para ver con cuanto contaba y para que le alcanzaría, pues de su dinero en las cuentas de su padres y clan no podía disponer hasta que Sarutobi lo ordenara y sospechaba que con todo lo que sucedía no tenía tiempo para eso. Contaba los cuando escuchó el golpe y un lloro en la sala, tiró todo a su paso para correr hacia ahí y al llegar notó que Sasuke estaba en el suelo.
─¡Sasuke!
Corrió para levantarlo y ver si se había lastimado, y es que al llanto de dolor del bebé pelinegro se había unido el del rubio que presentía el miedo de su compañero de crianza. El niño de cinco años revisó a su hermanito y vio, que este tenía una gran hinchazón en la frente. Lo arrulló consolándolo y después de mucho rato se calmó y por fin pudo sostener a Naruto para calmarlo también.
─Ya, ya lo llevaremos al doctor no te preocupes, pero es que Sasu-chan es mas grande que tú y mira que ya se mueve más.
Decía Itachi mientras sus lágrimas también rodaban pues se había asustado mucho al ver a su hermano en el suelo; sorbiendo la nariz le susurró a Sasuke.
─Otouto baka me asustaste mucho. ─Y lo besó.
Con trabajo los cargó a los dos y subió hasta su habitación, ahí dejó a los niños en la cama y recogió el dinero y volvió a contar, con los suspiros de los bebés de fondo se decidió por ocuparlo en el medico para Sasuke ya vería como conseguir ropa y la silla que requería, y Naruto tendría que conformarse con tomar dos biberones pequeños en vez del grande que necesitaba.
Revisó a los dos y salió hacia el hospital Konoha. Llegó a la recepción y buscó a alguien que lo atendiera, una joven enfermera lo vio y enseguida se acercó a ellos.
─ ¿Con quien vienes y que traes ahí? ─La chica se acercó y vio a los dos bebés uno de los cuales hizo un mohín semejando una sonrisa─ ¡¿Pero quien te dejó solo con estos dos bebés?! A ver vamos con los doctores y busquemos a tus padres.
─No tengo padres, y ellos son mis hermanos, pero él ─Mostró a Sasuke─ se cayó.
Ella lo miró y enseguida entendió que el niño hacia de cuidador de los dos bebés y con más ahínco busco a un superior, pero no sin antes ver a Sasuke, lo cargó y lo revisó.
─Parece que no es grave solo un golpe le pondré un des inflamatorio y ¿sabes si es alérgico a algo?
─No.
Itachi rebuscó en su mochila y le mostró el historial de salud de Sasuke a la enfermera.
─Eres muy responsable y precavido, ven conmigo.
Entraron a uno de los consultorios y la enfermera dejó a Sasuke en la camilla y buscó la pomada, al encontrarla se la untó al bebé pelinegro quien hizo un mohín, pero no lloró, la mujer lo acunó.
─Huy que bebé tan valiente.
El niño de cinco años se quitó la manta y dejó a Naruto en la cama pues este ya estaba inquieto, lo descubrió por completo y los ojos de la enfermera se dirigieron a las marquitas que no había notado. Itachi se dio cuenta que las facciones de la mujer se descompusieron y molesto tomó de nuevo al rubito y le pidió a Sasuke y esta se lo dio de inmediato.
─ ¿Dónde Debo pagar por el servicio?
─No tienes por…
─No recibo limosnas.
La chica frunció el seño atando cabos: los dos niños de ojos y cabellos negros era muy probable que fueran Uchiha y por la soberbia del mayor lo confirmó, el otro era...
─Te llevaré a la caja.
Dijo cortante y caminó saliendo de la habitación con el niño detrás de ella, al llegar ella le susurró al oído algo al encargado y este la vio mal.
─ ¿Eres recién graduada y ya te das el lujo de no respetar el juramento? Aquí todos son pacientes y se les trata por igual, si no estas de acuerdo con eso no hubieses estudiado esta carrera ya tenemos suficientes enfermeras prejuiciosas aquí como para sumar otra más.
La chica se sonrojo y salió prácticamente corriendo de ahí, luego el hombre se giró hacia los pequeños y amablemente le dijo al mayor.
─Serán diez Ryō, pues solo fue algo pequeño, pero no te detengas en venir otra vez si algo les sucede y si no quieres encontrarte con alguien como ella, ven conmigo que a pesar de estar en este lugar soy un medico ninja.
─… Gracias.
Itachi sacó de su bolsa del pantalón un monedero con forma de cuervo y entregó la cantidad que le pedían, se sintió orgulloso cuando le dieron su recibo de pago y con esto una sonrisa amable –la primera que recibía aún sabiendo quienes eran─ de parte del hombre. Se retiró a seguir con sus compras, ya que como el pago fue mínimo le alcanzaba para algo de todo lo que debía comprar.
Salió del hospital sabiendo que como existía gente con prejuicios, también existía gente amable y eso le pareció un excelente conocimiento, buscó en donde ver la hora y al notar que aún tenía tiempo, fue hasta uno de los barrios mas alejados; en la orilla contraria al barrio Uchiha y es que corrió lo mas que pudo. Sasuke estaba un poco molesto por el golpe en su cabecita y el movimiento, pero no lloró, en cambio el rubio mostraba su herencia shinobi, sumamente divertido de la velocidad que llevaba.
En una tienda -que era solo un pequeño espacio con una puerta de madera y desvencijada- el niño se acercó y entró. Un jovencito al verlo entrar se levantó de un tronco y se acercó a él.
─Hola ¿Quieres comprar? ¿O vienes a pedir ayuda por lo que paso en la aldea?
─Vengo a comprar ¿que tienes? ¿Que me puede ofrecer? ─dijo muy serio Itachi.
─Tengo shuriken y kunais ─ofreció el joven que esperaba que el niño buscara lo mismo que los otros niños que iban. ─ Mira.
Y le mostró lo que parecían unas copias perfectas de las armas, pero el morenito las vio sin interés alguno y de su porta shurikens sacó los propios.
─Yo ya tengo de esos y los míos son reales.
Y el joven se asombro negando con la cabeza.
─Entonces ¿Qué es lo que busca un cliente tan importante? ─Sonrió el joven.
─Eso ─mostró Itachi una silla porta bebé doble.
─Bien eso cuesta cincuenta Ryō ¿los tienes?
Itachi sacó su monedero y contó la cantidad para entregarla.
─Aquí tienes.
─ ¿La quieres armada o desarmada?
─Desarmada para poder cargarla. Y también quiere esos.
Mostró lo que parecía un corral y una bañera.
─Bien, pero no creo que puedas con todo si pagas diez Ryō más yo los llevaré a donde vives.
─Es lejos.
─Bueno has sido un buen cliente.
─Está bien, pero la silla si me la llevo.
─Tú pagas, tú mandas.
Minutos después se veía a un Itachi muy satisfecho con sus compras, si eran de segunda mano, pero era eso o no tener donde dejar a los bebés en lo que el entrenaba su habilidades shinobis.
Siguiendo esa mismo camino, buscó otra tienda y la encontró al final de esa calle. Examinó por los pasillos –que no eran muy grandes─ y al no encontrar lo que buscaba fue hasta una dependienta.
─ ¿La sección de artículos para bebés? mi madre me ha encargado varias cosas.
La chica asintió y le indicó el pasillo. Itachi agradeció y fue hasta ahí. Había mentido, pues se daba cuenta que la gente hacía muchas pregunta si lo veían solo y con dos bebés. Compró ropa, biberones, más pañales para sus niños y él se compró algunas golosinas, consideraba que era una justa recompensa y además necesitaría energía para regresar al parque antes de que los otros volvieran sin ellos al orfanato. Derrapando llegó antes de que se hiciera la fila y con todas sus compras a cuestas -junto con los dos Bebés- inició el regreso, lo único que deseaba era llegar darles de comer y dormir hasta el otro día pues el cansancio hacia mella en él.
Acomodó a los peques en la cama y se las arreglo para armar la sillita, cuando estuvo lista los colocó en ella y la meció con el pie en lo preparaba las botellas; cuando estuvieron listas, con habilidad se las dio a los niños -una en cada mano- y estos bebieron con gusto. Después de que los hiciera expulsar los gases, los llevó hasta la cama. La silla era para salir, pues no podía dormir sin ellos a su lado ya se había hecho costumbre.
─A dormir…otootos.*
*Así se escribe según la traducción, no se sin en plural es igual, sé que no se combinan los idiomas en un fic, pero traté de que fuera un poco más apegado a como habla Itachi.
Mil gracias por sus reviews a xonyaa11, Karu-suna, Alba marina, Princezz Inuyoukai, Moon-9215, Hatake.E, Guest, SARAHI, KataristikA –no hay problema es bueno ver tu comentario─, Eternidad Absoluta y a todos los lectores anónimos, y disculpen si me tardé un poco, pero no tenía internet.
