Capítulo 6

Una mañana atareada para el trio, pues el mayor había decidido no retrasar más su entrenamiento, y entre acomodar sus armas y las cosas que necesitaría, pasó la mayor parte de la noche, pues deseaba madrugar y lo sentía por los bebés, pero los abrigaría bien. Con todo listo Itachi se fue a dormir pues los pequeños ya le llevaban ventaja en el mundo de los sueños, solo rogaba por que no tuviesen hambre en la madrugada. Como de costumbre abrazó a los dos y se dispuso a dormir. Ya estaba quedándose dormido cuando un estallido lo hizo despertar y levantarse apresurado temiendo un ataque; el llanto de los dos bebés se escuchó y el niño corrió a cargarlos y salir de ahí; los amarró con una cinta gruesa a su cuerpo y se dirigió a la ventana como única salida. Estaba por saltar pues ya entraba humo por la escalera cuando una voz lo detuvo.

─¡Buh!

Un kunai pasó rozando por la cara de quien se atrevía a detener su escape y es que en el último momento Itachi vio que era uno de los niños del orfanato –uno de los nuevos cabe decir─ y dispuesto a enfrentarlo si era necesario se detuvo.

─ ¡Que tonto no sabes distinguir una broma! ¡Que gran shinobi!

Itachi entrecerró los ojos y se dispuso a pelear. El niño más grande comenzó a reírse y eso molestó aún más a Itachi, claro que su rostro no lo demostraba.

Un Uchiha no supo distinguir un petardo de un ataque.

─Mizuko ahí viene la subdirectora.

Se escuchó abajo la voz del cómplice, el mencionado le enseñó la lengua a Itachi y salió de ahí corriendo. Mientras el pelinegro dejó a los bebés en la silla y los movió para que se calmaran, después de un rato Azami se asomó por la trampilla.

─ ¿Están bien?

─Si.

─Entonces calla a esos niños que no dejaran dormir a los demás.

Y con eso último se largó de ahí sin molestarse en subir a ver a los tres niños. Itachi trataba de calmar a los dos bebés, cuando escuchó la voz gentil de alguien.

─Fue Mizuko y sus amigos, lanzaron unos petardos a tu trampilla de salida.

Itachi bajó a su hermano, ya se le hacía raro que no los hubiesen molestado por su historial y es que los niños tienen como ejemplo a los adultos, adultos con prejuicios, miedos y odios, pero este que aún llevaba una gasa sobre la herida de su nariz, no era como los demás o sería que era mayor.

─Mi nombre es Umino Iruka.

El moreno extendió su mano e Itachi dudó un momento, pero la aceptó, luego dejó a los bebés en su silla y trató de calmarlos arrullándolos.

─ ¡Esos idiotas! ¿Están asustados verdad? no debieron hacerlo. Si quieres te ayudo con uno y tú cargas al otro.

Itachi lo miró desconfiado y es que no a cualquiera le permitía acercarse a sus bebés, pero este niño además de ser mayor que él se veía amable.

─Bien, él es Sasuke ─Mostró a su hermano─ y este es Naruto, tú carga a Sasuke ─dijo Itachi pues siendo Sasuke el más grande de los bebés era más fácil de calmar y Naruto estaba llorando muy asustado y seguro que no querría nada que no fueran los brazos de Itachi.─ Yo soy Itachi… Itachi Uchiha.

El niño de cinco años esperó una reacción negativa al escuchar el apellido, pero Iruka no hizo gesto alguno, estaba arrullando a Sasuke sin percatarse de nada más. El morenito de cabellos azulados suspirando, pero sin llorar se quedo dormido, Iruka muy orgulloso le mostró a Itachi.

─ ¡Mira el mio se ha dormido!

─ ¡Bah que chiste! mi otooto se la pasa durmiendo. ─le quitó importancia.

─Ah… ─dijo descorazonado Iruka. Itachi se sintió un poquito culpable y quiso arreglarlo.

─Pero cuando está asustado tarda mucho, así que hiciste un buen trabajo.

El niño de nueve años sonrió orgulloso, en tanto Itachi aún seguía tratando de calmar al rubito que sollozaba quedito.

─Ya ¿A ver con esos lloros quieres ser un shinobi de elite? No verdad, hay que ser valientes y superar todo lo malo ¿a ver donde está mi rayito… ─Y dejó inconclusa la frase, pues Iruka lo veía asombrado como le hablaba tiernamente al bebé y si escuchaba el mote cariñosos que le había puesto a Naruto, sacaría sus conclusiones, -en su caso él lo haría- por eso no terminó de decir… mi rayito amarillo.─ mi futuro Hokage?

─ ¿Hokage? ─Y el moreno comenzó a reír─ ¡¿Cómo esa bola rosada será Hokage?!

─No es una bola… bueno ¡Pero si será Hokage!

El moreno dejó de reír, pero seguía pensando que el niño rubio era una bola.

─Tú estabas con los que hicieron la broma verdad.

─Si, pero nunca pensé que lo tomaras tan en serio.

─No soy… no somos bienvenidos aquí y creí que de verdad era un ataque.

─ ¿Y entonces por que huías? Los ninjas deben quedarse y pelear.

─Es mejor huir y planear una estrategia y más cuando estás en desventaja y yo teniéndolos a ellos no puedo pelear.

─Tienes razón, para ser un mocoso no eres tan tonto.

─Soy un niño y por supuesto que no soy tonto.

─Espera… ¡Claro tú eres ese del que hablan en la academia! ¡El niño genio!

─Genio es algo exagerado.

─Vaya ¿Y ellos son tus hermanos?

El pelinegro pensó que debía decir la verdad, pues después sería peor si Iruka se enteraba por otro lado.

─ÉL es mi hermano pequeño ─Señalo a Sasuke─ y él es Naruto… lo adoptamos hace poco.

─Dos niños no pueden adoptar a otro.

─ ¿Por qué no? Si no hay nadie que se oponga y nosotros queremos, no le veo el problema.

─Eres raro.

Itachi se encogió de hombros.

─Yo no pienso en que me adopten, ni lo quiero… aún extraño mucho a mis padres y no quiero que nadie ocupe su lugar.

─Tus padres…

─Murieron en el ataque del demonio.

Itachi guardó silencio y es que no podía decirle lo de Naruto, ya era suficiente con que los adultos odiaran sin razón a su rubio protegido.

─Me voy, si me descubren recibiré un buen castigo ¿Irás a la academia pronto?

─Mañana, a ver a los sensei.

El niño de coleta se despidió y bajó sigiloso de ahí. Itachi en tanto acostó a los dos bebés, los arropó y se dispuso a planear como darles un escarmiento a esos de la bromita.

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A la mañana siguiente Iruka fue llamado a la dirección de la academia donde el Tercero lo esperaba, ya antes se había conocido cuando este le había dado consuelo y le contó acerca de la Voluntad de fuego cuando visitaba el monumento de los caídos, así que no le pareció raro que estuviese ahí.

─ ¿Cómo estás?

─Mejor.

─Que bien, por que tengo una misión para ti.

─…

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Ese mismo día en la habitación de Itachi este ya estaba preparado para partir, se acomodó el bolso para que no le estorbara al sacar sus armas y tomó la silla con los dos niños, ambos estaban despiertos, pero al parecer tranquilos. Bajó los dos pisos y salió sin despedirse de nadie, corrió por las calles hasta llegar a las afueras de la aldea donde podría entrenar sin que lo molestaran. Buscó un claro donde no perdiera de vista a los niños, pero lo suficientemente lejos para no afectarlos con su katon, suiton o con el lanzamiento de kunais. Y al encontrarlo bajo un árbol frondoso acomodó la silla, les acercó un chupón y les amarró los animales de felpa en la agarradera de la silla. Con esos dos entretenidos, se dispuso a entrenar.

Los shuriken volaban a diferentes puntos, mientras un Kage bunshin salía corriendo en otra dirección y desaparecía convertido en cuervos; los kunais, la espada y los jutsus del clan fueron practicados durante un tiempo, más tuvo que parar para alimentar a los bebés y cambiarlos.

Luego de comer él también, siguió entrenando hasta que la tarde cayó, y dio por terminado ese día, regresando al orfanato en la puerta de este vio que Iruka lo esperaba con los brazos cruzados en la entrada. Itachi llegó hasta él.

─Él es ese del que hablan en la aldea ¡Es el monstruo!

─Naruto no es un monstruo.

─No. Es un asesino.

─Quieres hablar entra, hablaremos en mi habitación.

Los niños entraron y subieron al ático, ahí Itachi dejó a los bebés en la cama, las cosas en el suelo y él se dejó caer.

─Siéntate.

─ ¡No!

─Gritando no resolveremos nada.

─Tú sabías lo que era y no me dijiste nada, te conté que mis padres habían muerto en el ataque y aún te callaste.

─ ¿Que diferencia habría? tú solo buscas a alguien a quien odiar.

─ ¡Tú no entiendes como me siento!

─Si lo se, yo también perdí a mis padres, pero agradezco a Naruto por tener sellado a ese demonio, pues con eso nos salvó a todos y al contrario de todos ustedes lo que puedo hacer para agradecerle es que su vida sea más fácil, pues por él estoy vivo.

Iruka miró al niño más pequeño y negó saliendo muy molesto del lugar. El Hokage le había pedido que le ayudara a Itachi a cuidar a los bebés y que los protegiera a los tres, pero también le había confesado que el bebé rubio era el contenedor de Kyubi, por eso estaba enojado ¡ese niño tenía al asesino de sus padres en si interior!, pero… las palabras de Itachi eran iguales que las del tercero, Naruto no era culpable de nada al contrario gracias a él la aldea había sido salvada de la total destrucción… si tan solo lo hubiesen hecho antes de que sus padres murieran.

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Sasuke hacía esfuerzo y por fin lo logro, sentadito lanzó una carcajada a su modo y con eso Itachi giró la cabeza, al ver a su hermanos sentado aplaudió contento y lo cargó dando vueltas con él. Después de celebrar la hazaña de Sasuke, Itachi los cargo a los dos y bajó a bañarlos, al llegar no vio a nadie y dejó a Sasuke sentado en lo que iba a bañar a Naruto, pero luego sintió otro chapuzón en la bañera y a voltear…

─Te ayudare… muéstrame que él solo es un bebé como cualquier otro.

─No es como otro… es más tragón y llorón. ─dijo Itachi.

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Iruka tomó el bolso y caminó por delante, mientras Itachi iba detrás con los dos niños.

─Apresúrate que los senseis ya deben estás esperándonos, ¿crees que te permitan dejar la academia y entrenar solo?

─Claro, soy muy bueno.

─Arrogante.

─Sincero.

Los dos dejaron de discutir, pues ya estaba en la entrada de la academia.

─Yo lo cuido y tú da lo mejor Uchiha.

─Siempre.

Dos de los profesores Chūnin ya los esperaban y uno de ellos era el maestro de Itachi.

─Bien es hora; será examen practico por supuesto y tendrá varios objetivos, el control de chakra escalando y corriendo –hablaban de agua y arboles─, control de tus elementos: en tu caso agua y fuego; taijutsu, gengutsu y sellos.

Iruka escuchó y negó con la cabeza, él consideraba que era demasiado para un niño de cinco años, estaba a punto de reclamar, pero una mano lo detuvo. Sarutobi estaba presente.

─Ellos saben que él ya es capaza de eso, esto solo es un mero tramite.

La rapidez del niño Uchiha era formidable y sus jutsus bien concentrados, los enemigos -que eran Genin voluntarios de la academia- no se daban abasto con la pequeña amenaza. Después de hora y media, Itachi tenía el permiso de estudiar por su cuenta y cuando estuviese listo haría el examen para genin.

─ ¡Uchiha eres un mocoso especial! ─gritó Iruka.

Itachi se acercó y saludó al tercero.

─Hokage-sama.

─Itachi-kun, lo lograste.

─Y no será mucho tiempo para que me gradué, así regresaré a mi casa.

Y con eso agarró a su niños y se dirigió a entrenar de nuevo, está vez Iruka iba con él para ayudarle y entrenar.

Sasuke veía todo desde su lugar, pero algo le llamó la atención trató de alcanzarlo, y se fue de frente… encima de Naruto, quien se molestó y comenzó a llorar, Sasuke miró el objeto debajo de él y tomó las regordetas mejillas aplastándolas, luego se acercó la forma a la boca y los lloros quedaron silenciados por la unión de las boquitas.

─ ¡Sasuke deja de comerte a Naruto! ─gritó Iruka, separando al morenito del rubito que sollozaba quedito.─ Itachi tu hermano tiene hambre.

─No tiene hambre, solo se mete todo lo que encuentra a la boca, es normal en los bebés.

─Pues yo que tú no lo dejaba cerca de Naruto, en una de esa lo confunde con un tomate. ─se rió el de coleta.

─Cállate Umino.

Regresaron dejando a los bebés otro rato ya que el rubio saboreaba su chupete y Sasuke jugaba con una mordedera.

La interacción de los tres aislados con Iruka se fue estrechando y con eso los bebés ya tenían más atención, ahora cada niño se hacía cargo de un bebé y así comían, se bañaba y dormían al mismo tiempo; con eso los pequeños se hacían muy cercanos. Naruto debía estar cerca de Sasuke a pesar de que este ya gateaba por todos lados y con eso los berrinches del rubito no se hacían esperar cuando era dejado atrás.

─Naruto no llores, si quieres ir con él has el intento de levantarte ─decía Itachi al bebé que lo veía con ojos llorosos señalando al morenito─ No puedo estar llevándote a seguirlo, si ya te quedas sentado ahora el siguiente paso es gatear.

─Itachi no te entiende, no se porque siempre le hablas como si lo hiciera.

─No le voy hablar como si fuese tonto.

─ ¡Oye Así se les hablan a los bebés! con cariño.

Naruto ignoró a los dos menores -que seguían cosiendo ropa a los muñecos gigantes- y se lanzó al piso, se quedó tirado de pancita. Sasuke se levantó y sentado miró al otro bebé, pero siguió jugando con un gusano que se había encontrado. Con mucho esfuerzo el rubio intentó levantar su cuerpo con sus bracitos y pies, y después de varios golpes lo consiguió, una mano, luego la otra, el pie y el otro y ya gateaba hacia su objetivo: el bebé moreno que estaba sentado más allá. Los niños miraron al bebé.

─Te dije que lo lograría.

─Pues si ¡y mira que no es cualquier cosa levantar su cuerpo! después de todo tú sobre alimentas a ese rubio. ─decía bromista Iruka

─…

Más allá Naruto ya peleaba con Sasuke por la posesión del gusano aplastándolo en el proceso, lo vieron embarrado en sus manitas y… no les gusto el sabor.

Iruka levantó su costura y la analizó.

─Se ve real.

─Ese es el objetivo.

─Se morirán de un infarto.

─Espero que solo se asusten.

Los niños recogieron todo y fueron por los bebés que babeaban tratando de sacar el mal sabor de sus bocas.

─ ¿Qué se comerían?

─Un gusano, pero era inofensivo.

─ ¿Lo viste?

─Si. ─dijo Itachi señalando un cuervo que se dirigió a él y desapareció en su cuerpo.

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Naruto dormía aferrado a Sasuke que también dormía, era el momento de bajar. Itachi sacó la bolsa con todo lo que tenían preparado y bajó por la escalera sin hacer ruido. Iruka ya lo esperaba.

─Yo voy al cuarto, tú al baño.

─ ¿Les diste los jugos?

─ ¡Claro! sé que irán los tres.

─Espero que lo hagan juntos.

Las dos sombras se perdieron en diferentes direcciones y rato después se veían a tres niños de nueve años yendo al sanitario, detrás de ellos iba Iruka siguiéndolos sin que se dieran cuenta.

En el baño los tres hacían sus necesidades cuando las siluetas de varios shinobis aparecieron y con ellos varios kunais y pergaminos explosivos estallaron; los gritos y accidentes no se hicieron esperar y luego se veía correr despavoridos a los valientes shinobis buscando ayuda.

─¡Un ataque! ¡Corran todos!

Las cuidadoras se levantaron y encendieron todas las luces… pero no había rastro de nada, solo una pluma negra por toda pista. Las mujeres acompañaron al director revisando todo el lugar, pero los demás niños aseguraban que los habían despertado los gritos ningún otro ruido. El castigo para los alborotadores fue quedarse sin salir en una semana.

Al día siguiente Iruka e Itachi con los bebés salían a entrenar y cuando pasaron cerca de Mizuko y sus amigos… sonriendo le mostraron otra pluma.

Mil gracias a: Hatake.E, kaoryciel94, Alba marina, Karu-suna, Moon-9215, Princezz Inuyoukai, Pikacha y a todos los que leyeron.

Pues ya van creciendo y… ¡Su primer beso! O eso creo.

Y por Iruka según tengo entendido no quería ser maestro de Naruto por lo mismo de kyubi, pero el tercero lo convenció en este caso y como respeto mucho a este personaje, compartirá con Itachi la tarea de criar a eso dos.