Disclaimer: El mundo y los personajes de este fic pertenecen a Rick Riordan.
Muchas gracias a todos los que me dejaron review y marcaron la historia como favorita (y todo eso), espero que les siga gustando :D
Punto de vista de Percy
Casi siempre Ann y Thalia iban a capturar la bandera, y como siempre, con Nico nos quedábamos defendiéndola, eso o nos dejaban como carnada para Clarisse.
Nos pusimos en posición…
-Vamos a jugar a capturar la bandera. No más de dos personas defendiendo la bandera. Solo se puede desarmar al enemigo, no se permite matar, mutilar ni amordazar. Se puede usar cualquier artefacto mágico.
Empezamos…
Annabeth y Thalia salieron directamente hacia la frontera marcada por el arroyo. Atenea siempre tiene un plan, pensé. Ellas ya habían aprendido casi todas las estrategias de Clarisse, dependiendo de la situación de las alianzas, ubicaban la bandera de una u otra manera.
-Uf, yo ya me cansé de que siempre ellas se lleven la victoria mientras que nosotros solo defendemos la bandera como perros guardianes-Dije ya con ganas de golpear a alguien.
-¿Vamos?, y ¿dejamos un par de esqueletos vigilándola?
-Sí, vamos.
Salimos corriendo atrás de Thalia, Nico se quedó para invocar a los guerreros.
Lo esperé y mientras terminaba de acomodarlos y seguimos hacia la bandera, nos encontramos con algunos chicos de Ares, los evitamos.
-Sigamos, allá está el arroyo, según Annabeth la bandera debería estar alrededor de cien metros hacia adelante y 23 hacia la izquierda. Seguimos corriendo y justo vi a la semidiosa predilecta de Ares, Clarisse. Ella atacó a Nico y dos más me atacaron a mí. Al primero le di una estocada en el pecho, y al segundo lo derribé haciéndole una especie de… No sé qué.
Cuando me quise dar cuenta, Nico estaba derribado y tenía a Clarisse encima, con una nueva lanza apuntándole. En un intento por liberarlo me lancé hacia Clarisse y le quité la lanza. Quedamos espada contra espada.
-¡Corre Nico!-Le grité.
El con una mirada me indicó que contuviera a Clarisse todo lo que pudiera mientras iba a ayudar a las chicas.
Con la distracción no me había dado cuenta de que estaba retrocediendo, intenté avanzar hasta el arroyo, pero ella adivinó mi estrategia e hizo algo para contenerme. Siguió haciéndome retroceder hasta que me dejó contra un árbol. Lo que ella no sabía, es que yo podía controlar el agua aunque no estuviera sobre ella. Sentí el líquido fluir a través de mis manos y de un momento para otro, estaba tirada en el piso empapada de la cabeza hasta los pies. Le saqué la espada y junto con la lanza las arrojé al bosque.
Empecé a caminar hacia donde había salido Nico, y en ese momento lo vi. Habían tomado nuestra bandera…
Punto de vista de Annabeth
-¿¡Pero qué hicieron!?-Pregunté con furia.
-Pensamos que necesitaban…-Respondió Percy. No lo podía culpar, realmente estábamos en problemas, aunque Percy nunca llegó.
Luego de que salimos a buscar la bandera no pasó mucho, hasta que nos encontramos con unos campistas nuevos, todavía sin determinar, nos atacaron, pero no tenían mucha experiencia. Aunque eran unos cuantos. A decir verdad, me dio lástima herirlos, así que intenté evitarlo.
-¡AAH!-Escuché a gritar a Thalia. Uno de esos chicos le había cortado la pierna. Justo en ese momento llegó Nico. Uso más fuerza de la que tenía para invocar unos guerreros esqueleto que se quedaron vigilándolos.
-Si le llegan a tocar un pelo…
Los chicos se quedaron mirándolo con cara de "no me mates por favor", y él se arrodilló en donde estaba Thalia.
-¿Estás bien?-
-Sí, muchas gracias- Dijo mientras intentaba disimular una sonrisa.
Seguimos y en ese preciso momento, los Stoll estaban cuidando la bandera. Los atacamos al instante, pero ellos tampoco se hicieron esperar.
Justo cuando estaba por vencerlo, vi que habían tomado nuestra bandera.
-No importa, solo fue una batalla perdida, la guerra no se define por eso- No podía enojarme con él, siempre hacía las cosas con buena intención.
-Lo siento-Dijo apenado, antes de irse a su cabaña…
-Gracias Nico-
-No fue nada, esos chicos tienen que aprender con quien meterse-Le respondió él casi riendo. –Bueno, me voy a mi cabaña a descansar un poco-
Nos quedamos Thalia y yo solas, y ya tenía una idea de que iba a hacer.
Punto de vista de Thalia
Nos habíamos quedado solas en mi cabaña. Mire a Annabeth y pensé Oh, no. Esto no me puede estar pasando.
-¿Y?
-¿Y? qué- Dije medio molesta
-Ay, boba, Nico-Dijo intentando que captara la idea, en realidad ya la había entendido, pero no quería aceptarlo.
-Nico nada-Me levanté y empecé a dar vueltas por la habitación-Ah, está bien, te lo voy a contar…
Me senté en la cama y empecé…
-Sinceramente, no sé qué me pasa, pero si querés que sea sincera… Me parece que me está empezando a gustar Nico…
-Pero…
-Sí, ya lo sé-Dije interrumpiéndola-Soy una cazadora de Artemisa.
Ella solo me contestó con una sonrisa
-Es que yo… y precisamente en ese instante, empecé a llorar.
Annabeth me abrazó y nos quedamos así durante unos instantes. Me sequé las lágrimas.
-Bueno, ¿Qué hacemos?-Dije apenada
-No sé, ¿vamos a entrenar con el arco?-Me respondió
-Claro, vamos-Le contesté un poco más animada…
Salimos de la cabaña en busca de un par de arcos y flechas...
Si, ya se que hoy es miércoles, pero me parece que esta historia me entretiene más a mi que a ustedes, así que lo escribí hoy, y lo publico hoy. Decidí retardar un poco la aparición de la profecía, ya que soy horrible escribiendo poesía.
Resumendo, que bueno que les haya gustado, si es que les gustó ;)
