Cap. 2: la princesa de Lazistan.
Ya habían pasado dos años desde que Ancón llego a Ecuestria, el rey y la reina no entienden que paso con el rey de Lazistan. Durante estos dos años la reina volvió a dar a luz a otra niña. La llamaron Luna porque nació en una noche de luna llena ya tenía 2 semanas de nacida era una niña muy idéntica a su padre su tono de piel era azul como el mar, tenía una rara mancha en su costados, sus ojos eran azules con un tono muy oscuro y su cabello claro como un tono celeste. Su hermana Celestia tan solo tenía 2 años ya había aprendido a caminar y también podía interpretar algunas cuantas palabras. En el salón real se encontraba el rey y la reina habían recibido una carta del Rey Ancón y esta decía:
Sus majestades rey Solaris y reina Bella Noche de Ecuestria
Es un placer informarles que iré a hacer una visita a Ecuestria llegado el amanecer del próximo lunes, se estarán preguntando si planeare un ataque en su reino, pues les responderé que no, puede que no vaya a atacar Ecuestria, sin embargo les hare una propuesta que esperaría yo aceptaran de buena o mala manera ; como me han informado la reina ya ha dado a luz a su segunda hija, mis felicitaciones a su majestad así que este es el trato, quiero que me entreguen a alguna de sus dos hijas, si bien pensaría yo que es mejor para ustedes dos y es más fácil entregar a una de ellas , aunque sé que no me la van a dar así de fácil (a la bebe o a su primera hija), así que les ofrezco algo que no creo que puedan rechazar, si ustedes me dan a una de sus niñas yo les cederé una gran cantidad de parcelas, además algunos de mis súbditos irán a vivir a Ecuestria para trabajar la zona agroindustrial, les entregare un tratado para que sus habitantes puedan comerciar en Lazistan o viajar a Lazistan según sea los intereses de los ciudadanos Ecuestrianos, también les daré metales preciosos, y por último; y esto implica a una de sus hijas, la niña a la cual me entreguen yo gustoso le entregare la corona cuando cumpla su mayoría de edad será reina de mi país.
Todo esto es bajo condición de que en primer lugar me entreguen a su hija, en segundo sea yo su padre legalmente y con este punto ustedes no tendrán derecho siquiera a dirigirle la palabra, finalmente aunque tengan ustedes y sus ciudadanos el derecho de ir a Lazistan cuando les plazca ningún Ecuestriano se puede acercar al castillo, aunque tengo mucho más que decir opto por discutirlo con ustedes el próximo lunes
Atentamente: Rey Ancón de Lazistan
El rey y la reina al leer la carta terminaron mirándose con preocupación conjuntamente sabían que era una propuesta que podía ayudar con la situación actual de Ecuestria pero ellos no podían entregar a una de sus hijas, aunque Ancón cumpliera con todo lo estipulado en la carta, ellos no podían darle a Ancón a Luna o a Celestia por más que Ecuestria estuviera súper mal, así que ellos sin dudarlo ya tenían una respuesta y era un rotundo no.
El día lunes, como quedo en la carta llego el rey de Lazistan ya no con su armadura si no con un traje muy formal, lo que hizo principalmente fue discutir con el rey y la reina y responder todas la dudas, dialogar sobre lo que pretendía sin embargo aunque parecía muy convencedor lo que decía Ancón el rey Solaris y Bella Noche dijeron, No, a lo que Ancón hizo reunir al consejo ecuestre, y hablo de la propuesta que ya anteriormente les había dicho al rey y la reina, básicamente todo lo que se dijo se trató de lo que quedo pactado en la carta, al finalizar el rey de Lazistan, una varonesa con un vestido violeta oscuro y de peinado alto fue la primera en hablar.
-¿pero no entiendo, porque todo por una niña?
-porque como saben nunca me case a lo que no poseo herederos, así que una parte es por eso la otra parte es porque hay un dictamen que se tomó en el mandato de mi abuelo el cual decía que si un miembro de su linaje no tenía hijos por cualquier causa, motivo o circunstancia un miembro de dicha familia tendría que ser muy generoso y entregar a uno de sus hijos, y como yo soy un muy buen nieto quiero cumplir lo propuesto por mi abuelo. Bueno entonces que dicen ¿me entregaran a una de las niñas?, o bien puedo hacer las cosas a la fuerza.
El rey y la reina no sabían que responder, ellos si recordaban el decreto del anterior rey, Neptuno de Sol, y tristemente era una obligación cumplir lo dicho, solo abrasaron a sus hijas como si no quisieran que se las llevaran, hasta que Solaris iba a decir algo, un conde tomo la palabra.
-Rey Ancón, creo que para los reyes es una muy difícil decisión, tanto como decidir qué hijo es mejor al otro para salvar la vida de uno y dejar morir al otro, por eso yo pienso que…mejor usted escoja a una de las princesas, se la lleve y cumpla con lo dicho, es mejor tan solo por el bien de Ecuestria. Y si bien nos dolería en el alma ver a los reyes sufrir, obligación es obligación y se debe cumplir
El resto de ponis en la sala estaba de acuerdo con lo que dijo el conde, no quedo más que solicitarles a los reyes las dos princesas pero estos negaron rotundamente entregarlas, a lo que tuvieron que llamar a un par de guardias para arrebatárselas a la fuerza exhibiéndolas como si se tratara de un platillo que degustar
-muy bien, creo que me llevare a….ella- dijo señalando a la menor de las hermanas, a Luna
¡NO!- grito la reina entre lágrimas iba a ir corriendo a quitarle a Luna de los brazos a Ancón pero la detuvieron los guardias, mientras tanto la mayor de la hermanas estaba confundida por lo que pasaba, ella con tan solo dos años le dio una gran tristeza ver a su madre llorar, así que por confusión y por temor rompió en llanto, su padre lo que hizo inmediatamente fue a calmar a su hija.
-muy bien como ya tengo a la niña cumpliré con lo acordado, mañana por la mañana se les entregara las piedras preciosas, oro, plata, rubís, esmeraldas y no tan precioso el cobre y hierro, hoy les entregare las escrituras de las parcelas del sur, en donde la producción agrícola es muy buena y con ello también el tratado de comercio Lazistan-Ecuestria, después que ustedes me den los papeles de adopción como se acordó.- dijo mirando a los reyes, en especial a la reina la cual le daba risa, más que pena o lastima.
Los ponis que estaban en la salan quedaron en completo silencio excepto la reina la cual estaba llorando a mares siendo consolada por Solaris que se acercó a ella después de tener a Celestia en sus brazos, a él también se le notaba su gran tristeza, en la tarde el rey Ancón y el consejo obligaron a los reyes a firmar unos documentos, el de comercio, el de las tierras y finalmente el que decía que Luna era hija legitima de Ancón, al finalizar el Rey se fue a Lazistan con la niña antes de que anocheciera.
Mientras tanto en una de las habitaciones el rey intentaba consolar a la reina, la cual no había parado se llorar después de que le arrebataron la niña, ella estaba completamente destrozada como si le hubieran quitado una parte de su vida, el rey estaba tan destrozado al igual de que su esposa trataba de ocultar sus emociones pero en ratos no lo podía evitar soltar una que otra lagrima.
-ya calma querida- le dice Solaris a Bella Noche- mira el lado positivo
-¡Lado positivo! ¡¿Qué de positivo tiene que nos hayan arrebatado a nuestra bebe?!- dijo la reina en cólera
-Es el de…. Es…es…- Solaris no sabía que responder, ella tenía razón no tenía nada de positivo lo que ocurrió hasta que finalmente se le ocurrió decir- Ella va a regresar algún día
-¿y si no vuelve?, ¿Qué le vamos a decir a Celestia cuando sea mayor?
El rey se lo pensó un momento y finalmente dijo: no le diremos que tiene una hermana
-¿Qué dijiste?
-no se lo diremos, y si se entera emm pues…. Le diremos la verdad, y la verdad es que no podrá siquiera saludarla- dijo algo deprimido
En Lazistan ya había llegado el anochecer, el rey acababa de llegar al palacio y bajaba feliz de su carruaje y se encontraba hablando de una manera tierna con la bebe, nunca se le había visto así, siempre se le veía amargado y estricto como si fuera un militar, y lo era el comandar a sus tropas para dar temor a casi medio mundo le había dado en título de general mayor, fuera del castillo lo llamaban así, dentro le decían su majestad, señor o rey. A Ancón parecía que la nueva princesa cambiaba algo en él como si hubiera avivado una nueva emoción.
-vaya sí que eres hermosa preciosa, quien es mi nueva hija, aja si eres tu preciosa.
- mi señor el cuarto de la princesa está listo.-dijo uno de los guardias que resguardaba el castillo
-muy bien, llámame a mercedes y que me vea en la torre norte.
-como ordene mi señor.
Unos 5 minutos más tarde el rey se encontraba en la torre norte con mercedes, ella es de un tono azul claro muy parecido a la crin de Luna, sus ojos son cafés al igual que su cabello y es bastante alta y su cutiemark es una estrella color violeta.
-Mercedes esa idea tuya de leer los decretos de mi padre y mi abuelo, sirvió de mucho mira nada más, les obligaron a esos estúpidos reyes quitarle a su hija, nunca creí que esos dos viejos fueran a escribir algo que me fuera a servir, de ahora en adelante revisare que más hay en esos viejos libros y pergaminos, jajaja casi me parto de risa con la expresión de la reina cuando yo elegí a la niña.
-mi rey me alegro de verlo así de contento con su objetivo logrado, pero no es bueno burlarse de una madre que ha perdido a su hijo.- dice Mercedes con su característica voz ronca y dulce a la vez
-lo dices por experiencia
-….solo no es bueno, la pobrecita debe de estar sufriendo.
- jajaja sufriendo jajaja yo creo que ella quiere que se la trague la tierra.- dijo Ancón entre risas
-mi señor con mucho respeto pero….. Sabe que olvídelo- suspiro- y como se llama?
- Luna
-muy bien Luna, parece estar cansada y con sueño creo que debería dejarla durmiendo en una cuna.
-jumm sabes tienes razón, toma llévatela y arrúllala yo lo haría pero descuide muchos documentos importantes así que iré más tarde
- como ordene mi señor.-dijo inclinándose para luego llevarse a la niña a su nueva habitación.
En la nueva habitación de la princesa había una gran cantidad de peluches y en el centro una cama-cuna con dosel, con cortinas color rosado pastel adornándola, dentro de la habitación se encontraba una yegua y una bebe.
-muy bien pequeña ya es hora de dormir, sabes mi mamá siempre me cantaba una canción para dormir y yo siempre quise cantársela a un bebe.
Mercedes se aclaró la garanta y comenzó a cantar:
Duerme profunda,
Con dulces sueños,
Y espera el amanecer
Tal vez la realidad
No es buena
Pero siempre habrá
Un lugar en que te quieran,
Ahora duerme tranquila
Y sin preocuparte
Yo te cuidare, aunque lejos este
Siempre estaré ahí.
Duerme profundaa,
Abrasada por las estrellas
Yo te prometo
No alejarme nunca
Y si me voy
No llores al perderme
Siempre habrá
Un lugar en que te quieran.
En el instante en que Mercedes termino la niña estaba dormida, lo que hizo que esta diera un suspiro de ternura, sin más la metió en su cuna. Apenas mercedes hizo eso a los 10 minutos llego Ancón.
- Hola Mercedes-dijo con sutileza- ¿ya está durmiendo?
- Si su majestad, de verdad estaba cansada, no me costó nada dormir a su hija
-eso es bueno, Mercedes quero que me responda algo y quiero que sea totalmente sincera conmigo.
-Dígame señor, yo le responderé con total sinceridad
- ¿cree que tenerla a ella como mi hija, me hará ver menos malo ante mi reino?
- amm, no lo sé- mercedes estaba un tanto indecisa sobre que responder- ¿usted cree que es bueno separar a una niña de su madre? Yo creo que no, pero sabe mejor no les diga que se la quitó a Bella Noche y a Solaris, eso no será muy bien visto por los plebeyos, sin embargo si preguntan diga que la adopto en Ecuestria, después de todo no mentiría del todo.- luego de eso se le ocurrió algo
-arrulle a Luna
-¿Qué?- pregunto un tanto confundido
-que la arrulle, después de todo se comprometió a hacerlo
-pero ya está dormida, la podría despertar
-y eso que tiene, usted es su nuevo papá, y además que pensó?¿que solo sería traerla aquí y ella se balería por su cuenta?, no señor ahora tiene una hija y la debe cuidar como se debe no dejársela a los demás; como sé que planeaba hacer.
-pero….
-sin peros, arrulle a su HI-JA
Ancón lo dudo por un momento y finalmente cargo a Luna, verla dormir le causaba algo en su corazón, algo que no sentía desde hace tiempo, incluso sonrió, Mercedes solo veía gustosa esa escena, mientras tanto pensaba que no sería justo o no es justo tener a la nueva princesa en ese lugar más porque principalmente estaba lejos de su familia que quizás no iba a conocer
