Este one-shot me quedo demasiado largo pero no podía recortar ninguna de sus partes si quería que plasmara mi idea: Un día X tranquilo y bonito, solo de Natsu, Happy y Lucy.
Aunque bueno, les prometi que este iba a ser mucho más largo que el 3, y aquí está. Espero les guste mucho ;)
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Summary: Y–Yo, creo que ya extrañaba estos momentos entre nosotros. Solo tú, Happy y yo, sin problemas ni batallas ni… lágrimas… Especialmente no lágrimas. Solo nuestros ratos felices que yo adoro tanto. –Cuarta línea: Nuestros ratos felices.
Pareja: Natsu Dragneel y Lucy Heartfilia
Palabras: 3,027
Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece. La letra de la canción Adoro tampoco. Pero mi imaginación y esta trama, sí.
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è MaD3 bYmE ç
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Nuestros ratos felices,
Los adoro vida mía
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- Así que esto es lo que hacen en sus ratos libres.
- ¡Aye sir!
Lucy miro la caña de pescar que le habían puesto en sus manos, mirando luego las de Natsu y Happy. Llevaban en el lago aproximadamente unos veinte minutos y nada había picado todavía, pero aun así Natsu y Happy continuaban sentados muy quietecitos, platicando a voz moderada.
- Es una buena manera de conseguir pescado fresco – le explico Natsu, mientras Happy comenzaba a babear.
- ¡Pescaaaado!
Natsu continuo hablando sin hacer caso a la interrupción de su gato – Así que acostumbramos venir al menos una vez por semana si no salimos de misión ese día.
- ¿Y siempre es así de tranquilo?
- Hay días a días – respondió, encogiéndose de hombros – No nos vamos hasta no llevar suficiente para Happy.
- ¡Aye, pescado!
- ¡Wow! – Lucy los miro a ambos como si recién los conociera – ¡Jamás pensé que a ustedes dos les gustara tanto la pesca!
Natsu y Happy se miraron un momento, antes de volverse a ella.
- ¿Por qué lo dices?
- Bueno, porque parece requerir mucha paciencia y… – hizo una pausa al percatarse que seguían mirándola fijamente de esa manera que siempre la ponía nerviosa – Y hemos estado aquí por veinte minutos y nada ha picado.
- ¿Y?
- Y ustedes son dos de las personas –y gatos– más impacientes que he conocido. O más bien los más impacientes.
Natsu y Happy se miraron de nuevo.
- Natsu, creo que Lucy acaba de insultarnos.
- Si Happy, yo también lo creo.
- ¿Quééé? – Lucy chilló con sorpresa – ¡Yo no los he insultado, ustedes si son impacientes!
- Y lo ha hecho de nuevo – se quejo Happy con voz lastimera.
- Aunque tiene razón en eso de que los peces no han estado picando – menciono Natsu.
- Aye – Happy le dio un largo vistazo a la rubia, antes de exclamar, señalándola con el dedo – ¡Es su culpa!
Lucy se hizo un poco hacia atrás, sorprendida – ¡¿EHHHHHH?!
- ¡Natsu, Lucy espanta a los peces!
- ¡No es cierto! ¿Cómo puedo espantarlos si no me he movido?
- ¡Natsu, Lucy espanta a los peces con su horrible y chillona voz!
- ¡CÁLLATE GATO, MI VOZ NO ES HORRIBLE NI CHILLONA! – grito, usando una voz más aguda sin darse cuenta de ello.
- ¡Sí lo es!
- ¡Que no!
- ¡Que si!
- ¡Que no!
- ¡Que si!
- ¡Que no!
- ¡Que…!
- ¡Oi, algo ha picado! – exclamo Natsu de pronto.
Happy y Lucy se callaron en seco, volviéndose hacia un entusiasmado Natsu, pero él no estaba mirando a su caña.
- ¡Pescado! – chillo el gato con entusiasmo, al mismo tiempo que Lucy chillaba al sentir un fuerte tirón en su caña, haciendo que se inclinara hacia adelante por la fuerza de este.
- ¡No lo sueltes, Lucy!
- ¡Es muy fuerte! – se quejo, poniéndose de pie para intentar tirar mejor de la caña, sintiendo como era arrastrada un paso hacia adelante.
Los otros dos comenzaron a animarla canturreando su nombre – ¡Lucy, Lucy, Lucy, Lucy!
Haciendo acopio de todas sus fuerzas, Lucy hizo un pie hacia atrás para hacer palanca y dio un tirón que saco por un instante la cabeza de un enorme pez fuera del agua.
- ¡E–Es gigante! – grito, clavando sus talones en el suelo en un esfuerzo de resistirse a la fuerza del animal.
- ¡Es el Rey del lago! – chillaron Natsu y Happy al mismo tiempo.
Silencio atónito de ambos. Y entonces…
- ¡LUUUUCEEEEEE, NO LO SUELTES! ¡SIEMPRE HE DESEADO ESE PEZ! ¡ESE PEZ NUNCA QUIERE PICAR! ¡QUIERO TANTO A ESE PEZ! ¡TODA MI VIDA ME HE PREPARADO PARA COMER A ESE PEZ, INCLUSO TENGO MI PLATO ESPECIAL PARA ESE PEZ! ¡NO LO SUELTES POR FAVOR, LUCEEEEEEE! – gritaba Happy bailando de un lado a otro con espirales en sus ojos y saliva corriendo por su boca.
- ¡Lucy, tira con más fuerzas!
- ¡Haaai!
La rubia intento hacerse un poco hacia atrás para arrastrar al pez hacia ella, consiguiendo lo contrario. Viéndose atraída hacia adelante con la fuerza del pez, intento encajar sus talones más hondo en la tierra para que su presa no se escapara. Jadeo, cerrando sus ojos con fuerza por el esfuerzo y sintiendo el sudor correr por su frente.
- ¡Más fuerte Lucy!
- ¡Aye sir, más fuerte!
- ¡E–Eso intento, pero…! – El pescado la arrastro un paso más, haciendo que ahora sus pies estuvieran al borde de donde estaban sentados a metro y medio por encima del lago. Sus ojos cafés se abrieron de par en par, un jadeo asombrado saliendo de su boca al sentir como si le estuvieran desencajando los brazos. Sus manos se aferraron con todas sus fuerzas a la caña para que no se la arrebatara de entre los dedos – ¡Es demasiado fuerte, Natsu! ¡A–Ayúdame, por favor!
Natsu se puso inmediatamente de pie para responder a su petición, con la idea de "abrazarla" y tirar de ella hacia atrás –y llevándose con Lucy al Rey del lago–, pero antes de que sus manos pudieran sujetarla correctamente de su estrecha cintura, el pescado dio un último tirón tan fuerte que arranco a Lucy de entre sus brazos y se la llevo hacia adelante cuando ella no soltó la caña.
Por un segundo todo se vio en cámara lenta.
- ¡KYAAAAAAAAAAAAAAAA, NAAAAAAAATTTSSSSSUUUUUUUU! – Tras una fugaz visión de las bragas rojas de la chica al alzarse de alguna manera incomprensible su mini–ridículamente–corta–falda, Lucy cayó de cabeza adentro del lago con gran estrepito, haciendo saltar agua hasta ellos.
- ¡LUCY!
Natsu y Happy miraron atónitos y levemente sonrojados por la visión de la ropa interior de su amiga, como el pescado desaparecía en el agua, arrastrando a Lucy con él. Después de varios chapoteos y salpicaderos, el lago quedo completamente en calma.
- Se fueron – sentencio Happy.
Natsu asintió con la cabeza.
- ¿Crees que el Rey del lago se haya comido a Lucy?
Silencio.
1.
2.
3.
- ¡Lucy! – grito Natsu, sacándose la bufanda para entrar al agua a buscarla, cuando la cabeza de Lucy emergió finalmente a la superficie, escupiendo agua mientras sus dientes le castañeaban.
- ¡E–El a–gua esta he–he–helada! – Chillo, pataleando para intentar acercarse a donde estaban sentados – ¡M–M–M–MALDI–TO PEZ!
- ¡Lucy, no te comieron! – exclamo Happy.
Lucy miro al exceed con sus ojos entrecerrados – ¿P–Por–que pareces so–sorprendi–do, gato?
- ¡Iie, por nada!
Natsu se acerco al borde e inclinándose, le tendió la mano, alzándola del agua con un tirón –uno con la misma fuerza que debió tener el que la tiro al agua, estaba segura– y subiéndola junto a ellos.
- ¡Lucy, Happy tiene razón, pesas más de lo que aparentas! – Exclamo Natsu con cierta sorpresa – ¿Dónde guardas ese peso extra?
- ¡Cá–Cállate!
- Probablemente en sus gigantescos pechos – apunto el gato.
Ambos miraron fijamente su delantera, llevándose la mano a la barbilla en actitud pensativa.
- Si, debe ser eso.
Lucy no pudo evitar sonrojarse violentamente ante la mirada apreciativa de ambos. Se abrazo a sí misma para intentar conservar calor corporal y cubrirse los pechos con los brazos mientras los fulminaba con la mirada – ¡Cá–Cállense ustedes d–dos, per–per–! ¡ACHU! ¡Pervertidos!
- ¡Lucy, si sigues con esa ropa mojada te vas a enfermar! – soltó Happy de pronto, volando hacia la chica.
- N–No me di–gas, ga–gato – tartamudeo por el frio, arreglándoselas para, aun en esa situación patética, fulminarlo con la mirada y que el exceed corriera aterrado detrás de Natsu.
- Sácate la ropa y la seco – dijo Natsu con naturalidad.
Lucy se sonrojo violentamente, intentando cubrirse mejor – ¡¿Q–QUÉ?! ¡N–N–NO! ¡N–NO ME VOY A DES–NUDAR DE–DELANTE DE US–USTEDES!
- ¿Por qué no? Siempre te vemos desnuda.
- ¡Aye, todos los días!
- ¡Q–QUE NO HE DI–CHO!
- ¡Vamos Lucy!
- ¡NO!
- Te vas a enfermar.
- ¡NO ME I–IMPOR–! ¡ACHU! ¡I–IMPORTA!
- Si te enfermas, no podremos ir a misiones hasta que te alivies – razono el pelirosa – Y no podrás pagar tu alquiler.
Lucy abrió la boca para chillar de nuevo, pero no le se ocurrió nada ante esa respuesta sorpresivamente inteligente y lógica. Por un momento miro a su amigo como si recién lo acabara de conocer –¡Primero descubría que podía contar con la paciencia necesaria para pasarse toda la tarde pescando y ahora que era lo bastante inteligente para darle una replica que la dejara callada!– y Natsu aprovecho su silencio para continuar.
- Además, puedes meterte detrás de esos arbustos mientras seco tu ropa – añadió.
- ¡Aye, no vamos a espiarte!
La maga celestial miro dudosamente primero al gato y después al Dragón Slayer, después se miro a sí misma y finalmente suspiro –o lo intento, porque lo que salió en su lugar fue un estornudo.
- Mu–muy bien. ¡Pe–Pero no es–píen!
- Claro que no.
- Ni siquiera pensé en ello.
Lucy les dedico una larga mirada, antes de suspirar –exitosamente en esta ocasión.
- N–No sé porque te– ¡Achu! Tengo un m–maaaaal presentimiento de e–esto – mascullo, yendo a los arbustos señalados y metiéndose entre ellos.
Pasados unos segundos la ropa mojada comenzó a volar de los arbustos hacia ellos, todo salvo las bragas rojas. Happy lo atrapo todo al vuelo –arreglándoselas para ponerse el sostén rojo en la cabeza como diadema– y fue a llevárselo a su compañero, mientras que Natsu hacia aparecer una llamarada en la palma de su mano, esbozando una enorme sonrisa.
- ¡Tranquila Luce! ¿Qué puede salir mal?
- ¡Aye!
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- ¡Naaatsuuuu! ¡Tu camisa me no quiere cerrar en el pecho! – se quejo la rubia dejándose caer junto a él, intentando en vano por enésima vez subir el cierre más allá de la mitad de sus pechos.
Natsu la volteo a ver, alzando una ceja – ¿Y la culpa de quién es por tener un pecho tan grande?
- ¡Deja a mis pechos en paz, pervertido! – Protesto, abrazando su delantera con cariño – ¡No es mi culpa que quemaras mi ropa y por eso tenga que usar tu camisa!
- ¡Pues tampoco es mi culpa que te estuvieras quejando de tener frio por estar semi desnuda en los arbustos y me dijeras que me apresurara!
- ¡Eso no quiere decir que tenias que quemar mi ropa, solo secarla!
- ¡Eso hacia!
- ¡Convertiste mi ropa en cenizas! – chillo, señalándolo acusadoramente.
- ¡Pues si sabes que prendo todo en llamas, ¿Por qué no tienes ropa a prueba de fuego?!
- ¡Porque no sé donde compras la tuya!
- ¡Habla más alto Lucy! – Exclamó Happy de pronto, visiblemente entusiasmado – ¡Puedo ver al Rey de todos los peces regresando por ti!
Lucy soltó un grito de horror, escondiéndose detrás del Dragón Slayer.
- ¿En serio? – Natsu soltó una carcajada divertida – ¡Parece que le gustas, Luce!
- ¡Nooo! Todo esto es culpa de mi atractivo – lloriqueo – de nuevo me causa problemas.
- ¡Natsu, tengo una idea estupenda! – Soltó el gato, sonriendo animadamente con espirales en los ojos – ¡Hay que ofrecerle a Lucy como carnada!
- ¡NO! – Lucy cerró sus brazos alrededor del cuello de Natsu tan efectivamente como una llave – ¡ME NIEGO A SER UN SACRIFICIO PARA QUE USTEDES ATRAPEN A ESE MONSTRUO!
- ¡Vamos Lucy!
- ¡QUE NO HE DICHO, GATO!
- Lu–Lu–cy, me e–stas a–horcan–do.
- ¿Eh? – Lucy miro al muchacho de pelo rosa, percatándose que su rostro comenzaba a tomar una tonalidad azulosa. Rápidamente lo soltó, dejándolo respirar de nuevo – Oh, lo siento Natsu.
- ¡Noooooooo! – Happy chillo al ver como el Rey del lago desaparecía debajo del agua de nuevo – ¡Vuelve por favor! ¡Por favoooooor!
Natsu y Lucy miraron con una gotita de sudor al gato soltarse a llorar a moco tendido, cayendo de rodillas en el borde de la pequeña saliente donde estaban sin dejar de mirar hacia el lago.
- Creo que ya le afecto el sol.
- Aye – Natsu miro hacia donde el cielo comenzaba a ocultarse, volviéndose luego a donde tenían un montón de peces que finalmente habían comenzado a pescar Happy y él después de que Lucy tuviera su accidente con el Rey del lago. Sonriendo, se puso de pie – Yosh, hay que cocinar algunos para comer.
- ¡Pero el Rey del lago…!
- Vamos Happy, otro día será – Natsu sonrió, levantándolo del suelo – Después de todo, siempre podemos traer a Lucy.
- ¡OYE!
Happy se limpio las lágrimas con sus patitas y asintió con la cabeza, sonriendo – Aye.
- ¡Muy bien, ahora cocinemos esos pescados!
- ¡Aye sir! – soltó el gato, visiblemente más entusiasmado.
Lucy solamente sonrió.
Así que dejaron las cañas a un lado y los siguientes minutos los pasaron en el bosque buscando algo de madera en buen estado para arder. El sol ya estaba medio oculto en el horizonte de un cielo teñido de colores rosas y naranjas cuando tuvieron suficiente leña, la cual apilaron en forma para hacer una fogata mediana que Natsu prendió en fuego haciéndola arder con una enorme llamarada. A continuación comenzaron a hacer la cena y Lucy fue mandada a un lado cuando se ofreció a ayudar, Natsu alegando que ella era su invitada y Happy que iba a echar a perder el pescado con sus supuestos terribles dotes culinarios. En ese momento el gato omitió todas las veces que había comido la comida de Lucy y había terminado perfectamente satisfecho.
Por lo que Lucy se sentó junto al fuego para calentarse, resintiendo el ambiente cada vez más frio en el bosque –maldiciendo también a Natsu por quemar su ropa y verse obligada a usar la de él– y se limito a mirar como Natsu y Happy preparaban el pescado con una ligera sonrisa. Los miro finalizar el trabajo empalando la comida y metiéndola en el fuego para que se cocinara.
- ¡Luucyyy! ¡Ya es hora de cenar!
- ¡Aye sir! ¡Ahora probaras el mejor pescado de toda Magnolia! ¡No, de toda Fiore! ¡No, de todo el mundo!
Mientras el gato saltaba de un lado a otro, Natsu le extendió un pescado empalado a Lucy con una cálida sonrisa como el fuego que ardía delante suyo, las sombras danzando en su rostro y enmarcando los rasgos de su rostro –o eso pensó, sonrojándose ligeramente no bien la idea le paso por la cabeza.
- Arigato, Natsu.
Dieron las gracias e inmediatamente Natsu y Happy comenzaron a comerse sus pescados. Lucy, que no podía comer cosas ardientes o había perdido la sensibilidad en sus papilas gustativas en todo lo referente al pescado, espero a que estuviera un poco frio antes de llevárselo a la boca y morderlo.
Ligeramente carbonizado, poco condimentado y todavía demasiado caliente para ser comido, Lucy juro que había sido el mejor pescado que había comido en toda su vida.
- ¿Quieren quedarse a dormir en mi casa esta noche?
Natsu y Happy dejaron de comer unos segundos para mirarla con cierta sorpresa –y es que Lucy rara vez los invitaba a dormir en su casa, aun si ellos acostumbraban hacerlo de todas maneras– antes de asentir animadamente.
- ¡Claro!
- ¡Aye sir!
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Había pasado más de una hora desde que Natsu y Happy se habían quedado dormidos, el primero tumbado a un lado suyo abarcando la cama casi por completo de tal manera que le dejaba únicamente un diminuto espacio contra la pared y el segundo prendado a su pierna mientras murmuraba "Pescado" una y otra vez. Las sabanas habían caído al suelo pateadas por el Dragón Slayer hacia varios minutos atrás, pero ella se sentía bastante abrigada por la cálida presencia de Natsu junto a ella, así que supuso que no importaba.
Lucy miro al gato que había comenzado a babear su pierna con un suspiro, volviéndose luego al dueño del gato que babeaba su almohada entre ronquidos. Suspiro de nuevo, esbozando una sonrisa. Natsu había estado actuando demasiado inquieto y protector –especialmente con ella– desde que cambiaran el curso de la historia y regresaran las cosas a la normalidad hacia ya más de un mes, pero después de la última misión que habían hecho y de que ella hablara con él parecía haberse tranquilizado un poco, al menos lo suficiente como para poder darse el lujo de relajarse en el lago pescando como siempre hacia antes de los Grandes Juegos Mágicos. Y si bien la había llevado con ellos, ella quería pensar que había sido porque quería pasar el rato con ella, y no porque estuviera preocupado de que algo le sucediese si no estaba a su lado.
'Aun así…' Lucy esbozo una sonrisa enternecida, estirando lentamente su mano para pasarla por el rostro de Natsu en una suave caricia.
- Muchas gracias Natsu, me la pase muy bien hoy. Aún si ese horrible pez me quería comer o si tú quemaste mi ropa o el pescado estaba algo quemado – murmuro bajo su voz, queriendo no despertarlo – Y–Yo, creo que ya extrañaba estos momentos entre nosotros. Solo tú, Happy y yo, sin problemas ni batallas ni… lágrimas – se mordió el labio inferior, deteniendo sus dedos en la mejilla de Natsu – Especialmente no lágrimas. Solo nuestros ratos felices que yo adoro tanto. Gracias.
Natsu no le respondió, para su alivio. Siguió durmiendo y roncando mientras babeaba su almohada y Happy siguió aferrado a su pierna y babeándola, pero por ese momento Lucy lo hubiera dado todo, solo para que no terminara nunca.
Sin saber muy bien porque lo hacía, se arrastro de su esquina más cerca hacia Natsu, acurrucándose contra él. Sus mejillas estaban completamente sonrojadas y se estaba regañando a sí misma, porque dormir abrazados no era precisamente lo que hacían los amigos normales, pero aun asi acomodo su cabeza sobre su pecho, abrazándose a él, y enredo entre las de él la pierna a la que Happy no se había colgado. Lucy sonrió sin poder evitarlo cuando los brazos de un todavía dormido Natsu la aferraron y cerrando sus ojos, se quedo dormida.
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Listo. Algo fluffy el final, pero con esta serie me siento una pesona fluffy :D Si les ha gustado, por favor dejen un review. Son gratis y no les toma más de un minuto, y le alegran el día a alguien, en este caso a mí.
Aprovecho también para promocionar mi nuevo one-shot a parte de esta serie, Heart Attack, si se echan una pasadita y me dicen que les pareció me harían el doble de feliz :D
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¡Eso es todo amigos, nos leemos despues!
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¿Reviews?
