Capítulo XII
Su estomago dolía, pero más su alma y es que si Itachi les estaba jugando una broma o poniéndolos a prueba dudaba que lo perdonara fácilmente, tal vez él siendo mayor estaba menos herido, pero los pequeños no habían parado de llorar y hundirse en un mutismo que ni él pudo romper, Sasuke se aferraba a sus rodillas hundiendo la cabecita entre ellas y no había permitido que Naruto lo tocara, y este mismo abrazaba a su muñeco de felpa y se había metido debajo de la cama y en eso llevaba Iruka mucho rato en tratar de sacarlo de ahí.
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Las voces susurradas de los aldeanos ahora cobraban más fuerza en su cabeza: monstruo, maldito, indeseado y muchas más, se sentían verdaderas y es que estaba tan orgulloso y feliz de ser parte de esa familia, que nunca se dio cuenta que era una carga para Itachi y que este por caridad se había hecho cargo de él y por eso no debió pedir nada, al contrario hacer todo lo posible por ser útil. Se escondió más bajó la cama sintiéndose avergonzado de haber sido abusivo… siendo que no se merecía nada.
La mente de los dos menores era un caos Sasuke se sentía insignificante y repudiado y cada vez que se repetían las palabras de su hermano en su mente intentaba desaparecer a ver si con eso Itachi regresaba por Naruto e Iruka, después de todo si él era una vergüenza no creía que los otros dos tuviesen la culpa.
El sensei comenzó a sentir desesperación al ver a esos dos pequeños ─ ¡que había criado con el idiota ese! ─, tan perdidos. Itachi había destrozado en un segundo lo que les había costado años construir… la confianza y felicidad de esos dos niños. Las lágrimas escurrieron por las mejillas morenas, lágrimas de impotencia y coraje, luego su llanto se hizo mas fuerte y angustiante.
Escucharon como si fuese un sueño -o más bien pesadilla- que su nii-chan lloraba, él que era un sensei tan rudo estaba llorando y eso fue como un llamado para los dos pequeños que con algo de timidez se acercaron al mayor queriendo consolarlo y a su vez recibir consuelo.
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El hokage lo vio llegar y sus años de experiencia lo hacían ver más allá de la mascara que el mayor de los Uchiha utilizaba para esconder sus sentimientos, ese joven dejaba en Konoha su alma entera, pues el que partía de misión era un cascaron vacío. Sin demoras mandó a que lo escoltaran a uno de los refugios fuera de la aldea, ya le mandaría sus órdenes en unas horas, lo importante es que saliera de Konoha esa misma noche.
No miró atrás ni por un segundo, no quería perder la fuerza y regresar a ver a sus seres queridos, su corazón latía lleno de angustia al pensar que ellos estaban mal en ese momento.
La cabaña estaba pasando la cascada y ahí sin decir una palabra los shinobis de confianza del hokage lo dejaron.
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El amanecer se veía llegar por el horizonte, los tres se habían quedado dormidos abrazados y aún llorando. Sasuke despertó antes -un milagro en él- y se levantó sigiloso, vio a los dos chicos y los cubrió bien con las mantas, luego se vistió y calzó en total silencio, caminó fuera de la casa. Cruzó corriendo el barrió Uchiha con dirección a las afueras de la aldea. Si su hermano tenía un problema con él, pues que lo mandara a un internado, a otra aldea o a donde fuera, pero que no dejara solos a Iruka y Naruto ¡no era justo! se repetía el niño, mientras corría con más fuerza.
Los guardias no lo notaron y es que este se escabulló con cuidado y su tamaño lo dio ventaja. Salió al bosque y ahí buscó el camino hacia las cascadas estaba seguro que Itachi se habría ido por ese lugar, caminó y caminó. El sol se veía ya muy arriba cuando el morenito se dio cuenta que se había perdido, sin embargo no debía estar lejos y regresó sobre sus pasos. Una sombra cubrió los rayos del sol y Sasuke buscó la causa.
─ ¿Estás perdido niño? ─pregunto un tipo de aspecto feroz.
─No.
─Yo diría que si ─dijo otro sujeto.
A eso se les unieron otros dos y empezaron a burlarse del pequeño, de los insultos siguieron los empujones a los que respondió Sasuke, pero si bien era un gran peleador, sus fuerzas no estaban al cien por ciento y su animo tampoco. Lo dejaron con solo su ropa interior todo lo que traía encima se lo quitaron para venderlo.
Al atardecer Iruka cargaba a Naruto que se había quedado dormido, habían estado toda la mañana buscando a Sasuke y por fin Kakashi y sus perros habían dado con su paradero, estaba muy golpeado con derrames internos y deshidratado. En ese momento se debatía entre la vida y la muerte en una de las salas de urgencias. El sensei rogó por que Itachi al saber la noticia regresará, pero no fue así y con eso se dio cuenta que todo lo que les había gritado un día antes era cierto y dolía mucho. El rumor de la deserción del mayor de los Uchiha ya circulaba por la aldea y con eso se recrudeció el rencor en contra de los pequeños. Los únicos que estaban pendientes de ellos eran Kakashi que estaba a su lado e Hiroshi que operaba Sasuke en ese instante.
Al anochecer Hiroshi salió del quirófano.
─Hicimos lo que está a nuestro alcance, esperemos que despierte. Lo pondremos en observación. Será mejor que te vayas y lleves a Naruto a descansar.
─Prefiero quedarme con él, si me permite. Naruto estará bien durmiendo en mi brazos, no se preocupe.
El medico asintió sabiendo que ese chico no querría dejar solo al otro niño, de pronto sintió que él también había vivido en un engaño y se regañó por no estar más pendiente de esos cuatro tal vez si se hubiese dado cuenta de que la responsabilidad le pesaba tanto a Itachi hubiese podido hacer algo, sin embargo creyó que Itachi podía con todo la responsabilidad sin quebrarse y ahí estaban las consecuencias.
El de cabello plata se despidió prometiendo regresar si sabía algo del Uchiha mayor, pero Iruka negó.
─Si él no quiere ser encontrado no lo será, pero agradezco tu ofrecimiento.
El sensei vio partir al mayor y cargando al rubio se adentró en la habitación donde podía ver al morenito. Dejó a Naruto en una de las camillas cubriéndolo con la manta que le había conseguido Kakashi y se acercó al vidrio que los separaba de terapia intensiva.
─Vamos pequeño no puede dejarnos tú también, te necesitamos.
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Sus órdenes eran partir de inmediato y no regresar a la aldea, debía buscar a Akatsuki, por lo que se dirigía a Amegakure donde se rumoraba tenían su base estos mercenarios. De frente y sin mirar atrás Itachi se embarcó en una nueva misión de la cual no sabría si saldría con vida y por eso se permitió sonreír irónico tanto que Iruka e Hiroshi habían hecho para sanarlo y tal vez viviría el mismo tiempo siendo akatsuki que estando enfermo.
Viajó por varios días buscando información en el camino y al saber que nadie en sus cinco sentidos se acercaría a una aldea que lideraban unos asesinos su trayecto fue más fácil, pero algo solitario, cuando por fin estuvo a las afueras de la aldea que parecía estar abandonada de inmediato se percató que era vigilado, al ir recorriendo las calles se preguntó como se presentaría; algo que dejó de lado cuando frente a él y tapándole el paso el conocido chico de cabello naranja lo esperaba.
─De nuevo aquí.
─Si, pero por propia voluntad.
─Y yo que pensé que Orochimaru se equivocaba contigo.
─Conoce demasiado bien a su ex aldea y como se comporta la gente ahí.
─Bien, pues veremos que tan preparado estás y si nos convienes como socio.
Y es que llegar a con los lideres y decirles ¡Ya llegué y quiero unirme a ustedes! no era viable, afortunada o desafortunadamente Orochimaru -el compañero de Sasori- fue de gran ayuda para que lo recibieran, claro que Itachi sabía perfectamente que esa serpiente no hacía nada sin que le reportara beneficios, pero si el sannin creía que le cedería su cuerpo como sustituto sin pelear, estaba muy equivocado.
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Un mes y Sasuke no daba señales de despertar y por consiguiente Naruto no quería moverse de su lado, faltaba a la escuela también y eso lo estaba haciendo retrasarse.
─Tendrás que repetir año. ─amenazaba Iruka.
─Si Sasuke lo hace conmigo, estará bien.
─Naruto no puedes perder lo que has avanzado, tus compañeros ya tienen equipo y tú…
─No Iruka-nii yo quiero estar en el mismo equipo que el teme.
Si bien Iruka entendía al pequeño rubio se entristecía que lo mucho que habían trabajado esos dos para sobresalir e incluso estar un año adelantados en la academia se estuviese perdiendo, sin embargo lo que más deseaba es que Sasuke despertara y no importaba si tenía que enseñarles todo de nuevo.
La puerta se abrió e Hiroshi entró con el historial medico del morenito.
─Hola ¿como están hoy?
─Bien Hiroshi-san. ─dijo Naruto.
Los dos mayores cruzaron miradas tensas y es que el rubito era un poco más serio y cohibido que antes.
─Naruto he hablado con Iruka y creo que es mejor que no estés todo el día aquí, eso no es bueno para tu salud y si te enfermas tú ¿entonces quien cuidara de Sasuke?
─Pero… ─Naruto buscaba algún pretexto.
El medico se acercó al rubio y lo abrazó.
─Estará bien yo no lo dejaré solo y te prometo que si hay alguna novedad avisare de inmediato ¿si?
Era mejor de ese modo, el rubio no podía seguir encerrado entre cuatro paredes en un hospital, sus facciones estaban palideciendo y sus sonrisa decayendo, ese ambiente no era sano para un niño tan pequeño, si no estaba enfermo.
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El desayuno estaba servido y el rubio lo removía con la cuchara sin intenciones de comerlo, el sensei lo vio y tuvo que llamarle la atención.
─Come Naruto se nos hace tarde.
─…
Apresurados y con un Iruka jalando a un Naruto apático llegaron derrapando a la escuela. Con las noticias recientes las miradas y murmuraciones entre los niños del nuevo grupo de Naruto se intensificaron al grado que Iruka tuvo que poner orden en la clase.
En la hora de descanso el rubio exiliado por los demás se fue a su columpio y se meció en el hasta que retomaron clases, el bento fue devuelto a su mochila completo. Iruka lo veía desde el salón sintiéndose culpable por no saber que hacer para que las cosas volvieran a como eran y es que nunca creyó ver a ese rubio sonriente como esa figura solitaria y triste meciéndose bajo el árbol.
Al salir de la academia Naruto regresó a casa solo ya que el sensei tenía reunión de profesores. Por supuesto que no fue al barrio Uchiha si no se encaminó al hospital, ahí se escabulló y llegó hasta la habitación de su Sasu-chan, acomodó su mochila en la silla y la acercó hasta la cama, ahí tomó la mano de su amigo y acariciándola lo saludó.
─Siento llegar a esta hora, pero me han obligado a ir a la escuela; sabes todos nuestros amigos ya no están y solo nos quedamos tú y yo, los nuevos no los conozco y algunos siguen siendo unos idiotas. ¡Pero ya veras que hare que me tomen en cuenta! ─Sonrió el niño ideando alguna travesura, pero después se quedó serio y se recargó en el cuerpo durmiente─, por eso tienes que despertar para decirme ¡Dobe deja de hacer tonterías!
Al atardecer un sensei sin aliento entró azotando la puerta, estaba por regañar al rubio, pero al ver a este durmiendo sobre su gran amigo se quedó inmóvil, Hiroshi puso una mano sobre el hombro del sensei.
─Llévalo a casa, pero no lo despiertes. ─El medico detuvo al joven y le dijo─ Él estuvo contándole las novedades a Sasuke, tal vez eso sirva de algo.
Con el rubio cargando, el de coleta salió en dirección de la residencia Uchiha y en ocasiones como esa se preguntaba si estaba bien que él y Naruto siguieran viviendo en ese lugar después de todo… ninguno de los dos era Uchiha.
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Regresaban de una de sus misiones, compartida con el equipo de Sasori este se había adelantado con Kizame y Orochimaru caminaba al lado de Uchiha.
─He notado cierto rastro de chakra de una vieja amiga en tu cuerpo.
─…
─Pero si estoy en lo correcto tu cuerpo ya no es tan fuerte o bien puede ser más fuerte, depende si ella consiguió su objetivo.
Itachi miró con el sharingan activado unos segundos al de cabello largo como diciendo que no le daría la oportunidad de disipar esas dudas. Más Orochimaru buscó el punto débil de Itachi.
─Bueno siempre esta la otra opción… un Uchiha más joven aunque en este momento este hospitalizado y en coma, es joven y seguro se recuperará y si no despierta, por lo menos dejara un cuerpo útil.
Itachi usó cada miligramo de control para no destrozarle la cabeza a Orochimaru, pero eso no evitó que su corazón se estrujara al pensar si eso era cierto y si lo era como es que había pasado.
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El rubio corría escapando de Iruka y uno que otro shinobi, aún con el bote de pintura en sus manos, llegó hasta el barrio Uchiha y se escondió en una de las casa abandonadas, estaba seguro que por lo menos los acompañantes de Iruka se detendrían al llegar a ese lugar, sintió que lo agarraban de la oreja y lo sacaban de su escondite, no contaba con que Iruka conocía todo los recovecos que Sasuke y él usaban como escondites.
─ ¡Naruto como se te ocurrió semejante barbaridad!
─ ¡Ay Iruka sensei no me jales!, solo creí que necesitaban color.
El de coleta lo vio y en sus ojos parecía haber llamas.
─ ¡Las limpiaras ahora mismo!
Iruka llevó a su protegido hasta las montañas y ahí lo dejó con lo necesario para quitar la pintura de las caras de los Hokages.
─Terminaré muy tarde ¿Y a que hora podre ir a Sasuke?
─Eso debiste pensarlo antes.
El sensei se quedó viendo que Naruto hiciera su labor, pensando en como el rubio se había vuelto tan bromista e hiperactivo, sintiendo que Sasuke siempre fue la parte seria de esa pareja.
Cansado y con ganas de dormir Naruto concluyó con su castigo y se encaminó a la casa, ahí lo recibió Iruka con la cena lista, lo acompañó y siguió preguntándole cosas de la escuela esperando que el rubio contestara, pero parecía que todo lo había olvidado o bien se había obligado a olvidarlo. La puerta de la cocina se abrió.
─ ¡Yo!
Kakashi entró como siempre con toda la confianza y se sentó esperando a que el amable y educado Iruka le ofreciera de cenar, cosa que sucedió minutos después, ya era costumbre que el de cabello platas se pasara a ver a esos chicos, lo sentía como una promesa no dicha entre Itachi y él, y creía firmemente que el mayor de los Uchiha no sentía en lo más mínimo nada de lo que les dijo esa noche.
El rubio pidió permiso para irse a dormir y los mayores se quedaron conversando en la sala.
─Algunos aseguran que lo han visto rondando la aldea.
─Ah si, eso dijeron desde que se fue, solo habladurías y nada más.
─ ¿No te importa?
─No tengo tiempo de pensar en Itachi y lo que haga, tengo un niño en el hospital y a otro que se ha vuelto una amenaza, créeme que no tengo mente para otra cosa.
─Naruto solo busca atención y me atrevo a pensar que Sasuke también a su propio modo
─ ¡Que tontería! ¡¿Crees que su estado es voluntario?! ¡Lo golpearon hasta casi matarlo por Kami! ¡Estás loco!
Kakashi se quedó callado no porque se arrepintiese de lo dicho si no por que esperaba a que el menor se calmara para explicarle su punto de vista, cuando los temblores en las manos de Iruka se detuvieron prosiguió.
─Sé lo que le pasó y que casi muere, pero el medico dijo que ya estaba recuperado ¿Entonces porque no despierta? Yo creo que su subconsciente no quiere reconocer lo que sucedió y volver a una realidad en donde su hermano lo abandonó y lo despreció.
─… Entiendo y… he pensado lo mismo.
Reconoció Iruka dejando caer la cabeza en sillón.
Escuchar a escondidas conversaciones ajenas era de mala educación, pero últimamente no le importaban mucho los buenos modales, se dirigió a la habitación y buscó su chamarra. Abrigado se dirigió hasta el hospital a ver a su amigo, se coló por la puerta cuando unas enfermeras salían y de ahí fue escondiéndose hasta llegar hasta la habitación. Con cuidado se subió a la cama y se metió en las mantas buscando el calor que tanto añoraba, con cuidado de no jalar las sondas con el suero, se aferró al cuerpo dormido.
─Te extraño teme, no me dejes como… ¿O tampoco me quieres? ¿Ya no quieres estar conmigo porque dicen que soy un monstruo?
En ese lugar y solo ahí se permitía ser el niño acostumbrado a ser mimado por sus hermanos mayores ahí, dejaba su sonrisa y travesuras para esperar que esas manitas pálidas le acariciaran el cabello o que su Sasu-chan lo abrazara y le dijera como siempre que la gente mentía y que no debía hacerles caso, pues con las palabras de Itachi todo lo que creía se tambaleó, ¿entonces cuando Itachi le decía hermanito o lo mimaba también mentía? Las lágrimas empezaron a caer desde las mejillas morenas mojando la bata de hospital del durmiente…
La luna iluminaba la cama con las dos pequeñas figuras, un suspiró se escuchó, Naruto se removió, pero no despertó sintiendo demasiado agradable las caricias en su cabello que lo invitaban a dormir más… ¡Caricias en su cabello! Se despertó sobresaltado y buscó a Iruka y su cara molesta por escaparse de la casa y de noche ¡seguro que ahora si le tocaba tunda!
─Do… be…
El rubio giró la vista hacia Sasuke y encontró los ojos negros viéndolos y una pequeña sonrisa bajo la mascara de oxigeno dirigida a él. Tardó diez segundos en reconocer que no era un sueño y gritó a todo pulmón:
─ ¡Sasuke!
Su grito atrajo a las enfermeras, ellas se apresuraron a separarlo -con mucho trabajo- de Sasuke y a este lo revisaron de inmediato, su medico de cabecera fue llamado a su casa y también el responsable del niño: Iruka. Sasuke se quedó toda la madrugada en observación, y con la plática del rubio no durmió en ningún momento, todos creían que Naruto temía que Sasuke al dormir no volviera a despertar y por eso no lo dejaba pegar un ojo.
El rubio se negó a ir de nuevo a la academia hasta que Sasuke fuera con él y para asombro de todos Hiroshi lo apoyó. Los niños jugaban con sus muñecos esperando que al moreno lo llevaran a su terapia, pues estando tanto tiempo en cama sus músculos se habían entumido, Hiroshi lo llevaba cargando -algo humillante para Sasuke-, pero como respetaba al medico no se quejaba, solo hacia mohines mientras el rubio se burlaba por que lo traían como princesa, de ese modo Naruto lo instaba a esforzarse en sus ejercicios, si bien ya se iba recuperándose la palidez aún se notaba en su piel y sus facciones estaban algo delgadas.
Una silueta estaba cerca de la ventana de la habitación donde los dos niños jugaban ajenos a que los observaban. Itachi creyó que sus pulmones no estaban curados, pues no le permitían respirar, sentía que un hoyo negro se lo tragaba y que su corazón lloraba; dejó la aldea con los ojos refulgiendo rojos y dispuesto a buscar hasta debajo de las piedras a los que habían lastimado a su otouto, de pronto pensó también en el rubio y… una risa histérica salió de su garganta, en medio de un bosque se le veía riéndose enajenado preguntándose ¡¿Buscando venganza?! ¡¿Y quien lo haría pagar a él?! Por abandonarlos a su suerte y dejarlos en la mira del odio de los aldeanos –de nuevo─. Y como un cerillo el Uchiha mayor se fue apagando, su risa se detuvo y con eso todo sentimiento de revancha hacia los agresores de Sasuke. Nació en el Sensō no Ichizoku y no debía permitirse tener sentimientos ni desear estar con sus seres queridos, era un maquina de guerra y nada más. El Nii-san o aniki de esos niños había muerto, no debía permitir que ellos importunaran su pensamiento de nuevo, la misión era lo único importante.
Con ese pensamiento llenando su cerebro se dirigió hasta donde su compañero lo esperaba.
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Iruka hablaba con Hiroshi y este asentía dándole al razón Sasuke y Naruto jugaban encima de la cama que ese día dejaba el moreno, estaba dado de alta y con eso el rubio estaba feliz de tener de nuevo a su compañero inseparable. Los adultos los llamaron para salir rumbo a la casa del medico ya que este había preparado una celebración por la recuperación del menor de los Uchiha. El barrio se veía alegre, afortunadamente eran pocos los que veían mal a los niños en las calles y no murmuraba nada por respeto a Hiroshi. Naruto corrió hasta la entrada de la casa e iba a abrir como si fuese la suya, pero la mano de Sasuke sobre su brazo lo detuvo.
─Esperemos a que Hiroshi-san abra.
El rubio asintió y se quedó brincando y gritando a los mayores.
─ ¡Apresúrense!
─ ¡Naruto que modales son esos! ─gritó Iruka.
El medico se apresuró y al abrir la puerta el rubio entró corriendo y es que le gustaba estar en el jardín de Hiroshi eso le traía buenos recuerdos. Sasuke lo siguió más tranquilo. Los mayores acomodaron la comida para llevarla al jardín.
Al verlos, los niños se acercaron y se sentaron, Hiroshi los miró y dijo:
─Antes de comer queremos hablar con ustedes de… Itachi.
Los niños se removieron inquietos Sasuke giró la cabeza y Naruto la inclinó clara muestra de que les afectaba mucho el tema, pero era necesario que lo aclararan y que expusieran lo que sentían.
─Cuando se fue, Itachi dijo cosas hirientes, la pregunta es ¿Eran ciertas? ─pregunto el medico─ ¿Sasuke?
El morenito vio al mayor y frunció el seño, inhaló y contestó:
─Lo que importa no es que sean ciertas o no, es lo que él piensa y eso es lo que interesa.
─Yo no lo creo, tu hermano nunca los dejó solos. ─dijo Iruka.
─Los cuidó y protegió desde que eran bebés, buscó siempre su bienestar, incluso se enfrentó al hokage y lo retó para que le permitieran regresar a su casa y llevarse a los dos… los tres. ─dijo el medico viendo a Iruka.
─ ¿Y entonces porque estaba tan enojado y dijo esas cosas feas? ─preguntó Naruto, y Sasuke asintió también.
─Eso no lo sabemos, pero estoy seguro de que sus motivos tuvo y créanme yo los vi crecer a todos, Itachi los ama tanto que sería capaz de todo con tal de que ustedes estén bien
─Y yo… lo creo también, a pesar de que me hubiese gustado que tuviese la confianza de decirme que estaba sucediendo… bueno sabía que tenía una misión muy importante y por eso se me hace imposible que se haya ido así como así.
Aseguraba Iruka e Hiroshi se quedó pensando un momento y suspirando les dijo lo que creía, no sin antes advertirles que esa conversación se quedaba entre ellos cuatro y nada más.
─ ¿Y si esta repentina partida tiene que ver con su misión? Y por supuesto debe ser un total secreto incluso para su familia, no sería la primera vez que un shinobi es enviado a una de estas misiones S totalmente secretas.
Los niños abrían los ojos asombrados ante las conclusiones de los adultos, no podían negar que Itachi siempre les había demostrado amor y comprensión y de pronto solo unas cuantas palabras y ello caían en la desesperación, pero es que era algo lógico siendo que los aldeanos siempre los habían discriminado y repetido esos mismos insultos ─o parecidos─, que oírlos en la boca de una persona querida los había herido mucho.
─En realidad no sabemos la verdad, él único que puede aclararlo no está, pero por mi parte deseo que no le guarden rencor y que recuerden solo lo bueno de él. ─concluía el sensei.
─Yo quiero contarles que cuando ustedes se lastimaban o estaban enfermos siempre los llevaba de inmediato conmigo y que no se separaba de ustedes hasta que estaba de nuevo sanos, de hecho la única vez que lo vi llorar fue cuando los atacaron en el parque y…
Los niños escucharon el relato de esa ocasión en que habían lastimado a Naruto e Itachi había peleado con Chūnin siendo solo un niño de cinco años. Sasuke al terminar el relato se acercó a Iruka y muy serio le dijo:
─Voy a entrenar muy duro para hacerme más fuerte y seguir protegiéndolos a ti y a Naruto y… algún día buscaré a mi hermano para pedirle explicaciones.
Naruto abrazó a Sasuke sonriendo.
─¡Nos cuidaremos los tres Sasuke!
Hiroshi aplaudió el entusiasmo y la reacción de los niños ante la partida de Itachi, pero de verdad rogaba por que este recapacitara y por lo menos les mandara un mensaje, a fin de cuentas esos tres eran su familia, él mismo Itachi lo había decido de ese modo al hacerse cargo de Naruto e incluir a Iruka en eso.
La tarde se fue rápida con lo tranquilo de la conversación y el sonido de risas de ese par que afortunadamente ya estaban más recuperados de ánimos.
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Lo notaba tenso desde que había regresado de esa escapada de la cual ni siquiera mencionó nada. Kizame se guardaba sus comentarios después de todo lo que importaba es que su compañero fuera eficaz en los trabajos que se les encomendaban y no tenía quejas de eso, lo que hiciera con su tiempo libre no era de su incumbencia, a menos que le afectara cosa que no sucedía.
Jugaba con Suzaku* en su dedo anular derecho sintiendo que este representaba un contrato irrompible que lo ataba a este grupo de mercenarios y sabiendo que un regreso a su vida anterior es imposible, pero deseando con toda su alma estrechar a sus pequeños y estar en su casa esperando por su amigo, por desgracia la voz de su compañero lo sacó de sus pensamientos.
─Supongo que su deserción se veía venir y más cuando no pudo obtener a un Uchiha, de todos modos eso de que nos manden por el nuevo compañero de Sasori no me parece lógico ¿no podías venir solo? ─pregunto Kizame a un Sasori que ignoraba sus comentarios.
─Una especie de castigo para el Uchiha, por hacer que uno de los miembros desertara. ─contestó el pelirrojo.
─Ya, por eso no tocó ir a Iwagakure. ─concluyó Kizame apático.
─…
El destino les sonreía de nuevo; caminado en su dirección venía un rubio que hablaba de la incomprensión de algunas personas por el efímero, pero hermoso arte que él realizaba. El trio se paró enfrente de este y las explicaciones fueron inmediatas, al escuchar la proposición de esos tres el rubio se negó de inmediato, Itachi se acercó a él sin cambiar el gesto le dijo:
─Si me vences te dejaremos en paz, pero si no, tú te iras con nosotros.
─Tú no pareces muy fuerte y te ves joven hm.
─Es uno de nuestros miembros y eso es suficiente para ser de cuidado, además estás frente a un Uchiha, el genio Uchiha.
Dijo sarcástico Kizame, pues consideraba una buena ocasión de medir la fuerza del futuro socio de Akatsuki, mientras Sasori ignoraba toda la escena.
─Para mí eres alguien a quien derrotar y no me interesa que te consideren un genio hm.
─…
─Y aparte de todo, necesitas que otros hablen por ti hm.
Las manos se movieron rápido y formaron una paloma pequeña que voló hasta Itachi, al explotar este estaba varios metros lejos de ahí, su rapidez no se comparaba con la del rubio que lo enfrentaba lanzándole sus mejores obras de arte, pero el moreno lo esquivaba magistralmente. Kizame observaba lo que sucedía sin intención de intervenir. Una parvada de pájaros de arcilla se dirigieron al Uchiha y este optó por esperarlos y lanzar un Katon que hizo explotarlos antes de alcanzar su objetivo y con esto enfureció más al rubio.
─ ¡Los has arruinado hm!
El sharingan relució en los ojos negros y el rubio fue conducido a un mundo de tortura quedando medio muerto, Sasori se le acercó y lo removió.
─Déjalo ya, te unirás a nosotros y con eso algún día tendrás la oportunidad de ganarla a este tipo. ─cortó el berrinche del rubio.
─No tengo opción, pero te aseguro que ese día volaras y ni tu rapidez te ayudara Uchiha hm.
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Con sus cuerpo recuperado Sasuke ya andaba por aquí y por allá y ahora se encontraba preparando sus cosas para ir a la escuela al siguiente día, el rubio entró corriendo buscando -para variar- algo, al abrir los cajones una foto de ellos con Itachi cargándolos de bebés se tambaleó amenazando con caerse, Naruto alcanzó a detenerla y Sasuke al ver eso se acercó quitándosela de las manos y con intenciones de guardarla en un cajón, el rubio lo detuvo y la tomó de nuevo colocándola en su lugar.
─Él nos cuidó cuando más lo necesitábamos, que importa si lo hizo por lastima o por ¡Qué se yo! Si terminó odiándonos es por que…
─Tienes razón dobe ─cortó Sasuke─ él nos dio una familia se fue, pero nosotros estamos aquí y juntos.
─ ¿Tú no te iras verdad?
─No lo creo y si lo hago prometo avisarte.
─ ¡Baka!
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La entrada de la escuela se veía más grande o era el sentimiento de lo que podría ocurría dentro, Sasuke se acomodó la mochila y Naruto tomó su mano y de ese modo se adentraron, las miradas los seguían hasta llegar al salón y ahí algunos cuchicheos se escucharon, pero pronto se fueron parando y solo se escuchó un murmullo.
─Púes es un Uchiha muy guapo. ─La chica que no creía que sería escuchada se puso tan sonrojada que hasta las orejas brillaban en carmín.
La niña de cabello rosa fue codeada por su amiga rubia y todos no pudieron evitar reír a carcajadas, mientras Naruto veía la escena sonriendo, pues la niña se veía graciosa toda roja.
─Esa niña es bonita, aunque no ve bien. ─El moreno vio curioso al rubio.
─ ¿Por qué lo dices?
─Dice que eres guapo, seguro que necesita gafas.
─Dobe.
Dijo el moreno e ignoróo el alboroto de los otros niños y se dispuso a sentarse en la misma banca de Naruto.
El regreso a la academia fue más tranquilo con Naruto acompañado de Sasuke, si bien el moreno se había vuelto más serio, la sonrisa del rubio lo compensaba y con eso los dos regresaron a su rutina de entrenar después de clases y solo en una semana estuvieron a la altura de los otros niños. Entre carreras por el bosque y enfrentamientos fingidos sus días pasaban. Con esos niños creciendo Iruka tenía más tiempo para misiones y tareas pues ellos se habían hecho responsables de las cosas de la casa y ayudaban mucho a su nii-chan, porque afortunadamente el de coleta no les había permitido retirarse y los instó a seguir llamándolo y tratándolo de la misma forma: como un hermano mayor, era una buena terapia para los tres.
Los dos corrían para llegar antes de que su nii-chan llegara para cenar y es que esa tarde se habían tardado más entrenando, caminaron por las calles y al pasar por una florería la chica ─fastidiosa en opinión de Sasuke y bonita en la de Naruto─ salió con su amiga rubia, las dos niñas sonrieron y dieron un tímido:
─Buenas tardes Sasuke.
Y luego se metieron riéndose a la florería, el moreno miró al rubio y este aún veía hacia donde las niñas se habían perdido.
─Como te gusta ver cosas inútiles ─dijo serio y molesto.
─No digas eso, son amables al saludar.
─Esas tontas no dijeron tu nombre, eso es una grosería aquí en la Tsuna, no quiero tener nada que ver con ese tipo de gente.
El rubio miró a Sasuke y sonríendo lo tomó de la mano, sabía que Sasuke se había retraído más con la huida de Itachi, pero por otro lado se había vuelto más sobreprotector ─si se podía─ con él y era bueno saber que todo lo que le hicieran Sasuke lo sentiría como ofensa propia. Sasuke aferró la mano de Naruto sintiéndolo suyo y es que no le gustaba que Naruto le dijera bonitos o bonitas a nadie.
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El mono de cuatro colas estaba sellado, con eso un éxito más al equipo de Itachi/Kizame, ahora tenían una semana libre ─por así decirlo─, claro que sin poder salir de Amegakure no era muy divertido lo vieras como lo vieras, era estar encerrado. El hombre azul descansaba limpiando a su amada Samehada, mientras su compañero veía el horizonte y sabía que en esos instantes no había que molestarlo por que podrías terminar en otra dimensión.
Los extrañaba y cada recuerdo de sus sonrisas, primeros pasos y primeras palabras llenaba su mente, tal vez ─se dijo─ si no hubiese cuidado de ellos como si fuesen sus hijos ese lazo que tenían podría romperse con más facilidad, pero de este modo ¿como olvidaba el calor de esos cuerpecitos en sus brazos y dependientes de él en todo momento?, ¿como olvidar esos bracitos estirados en su dirección como si fuese su sol?... ¡Y es que lo era! Él era su familia y único sostén, Iruka no debía cargar con una responsabilidad que no le correspondía… ¡Aniki! ¡Nii-san! Escuchaba en su mente ¡no podía dejarlos! sus misión era importante, pues no podría permitir que Akatsuki pusiera las manos sobre su bebé rubio ¡Jamás!, pero tampoco podía dejarlos solos y a merced del rencor de los aldeanos… Aceptando la realidad él no podía vivir sin sus niños… Itachi se sabía un humano con defectos y virtudes y consideraba que contradecía su credo de shinobi del clan de la guerra, pero ¿porque convertirse en algo inhumano y perder tu corazón para cumplir una misión?, ¿acaso no podía tenerlo todo si buscaba un termino medio?
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¡Estaba furioso! el Hokage tenía atadas las manos, pero eso era una clara injusticia, ellos eran los más adelantados de esa generación y eso que habían perdido un año por la hospitalización de Sasuke, pero de eso a no querer darles su banda ninja era un total abuso de autoridad y es que los sensei recordaban la traición de Itachi y algunos lo sentían personal y como insulto, sin embargo eso no les daba el derecho de negarles la bandana ninja: solo por prejuicios. Iruka se mantuvo firme y en contra de esa decisión arbitraria y exigió una prueba extraordinaria para ellos, los directivos se negaban, pero el Hokage por fin opinó:
─Ustedes aseguran que los dos niños no están listos, pues que mejor que hacerles la prueba que exige el sensei.
Los directivos se vieron entre si y supieron que más que una sugerencia era una orden y si bien el tercero aceptó su veredicto no quería decir que estuviese de acuerdo así que negarse era tentar a su suerte.
─Mañana tendrán su respuesta ─dijo el vocero de los directivos.
Mizuki se salió antes de Iruka y yéndose hacia la salida, pues les daría la mala noticia a los niños. Los vio jugando en el columpio y se acercó amable a ellos.
─Hola, siento ser yo él que les traiga esta noticia, pero tengo que decirles que no recibirán sus bandas ninjas.
─ ¡¿Por qué?! ─preguntó Naruto.
Sasuke solo vio al sensei con actitud seria.
─Bueno ellos dicen que ustedes no están listos y que…
El adulto calló a propósito haciendo que los niños buscaran la posible respuesta y ambos supieron que era por la discriminación de siempre. Naruto se puso muy triste y unas lágrimas corrieron por sus mejillas Sasuke lo abrazó fuerte y aprovechando ese momento de sensibilidad Mizuki les comentó como si fuese una ayuda desinteresada el hurto de los rollos de pergamino. El rubio si lo consideró como una posibilidad y convenció a Sasuke para hacerlo.
Iruka trató de persuadirlos de no perder las esperanzas y asegurarles que convencería a los directivos, los niños asintieron, pero ya tenían un plan bajo la manga y esa noche lo llevarían a cabo.
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Para él era bastante fácil entrar sin ser detectado; solo los vería como hace meses y se iría con eso era más que suficiente para seguir su misión, brincó entre los árboles y luego los tejados como una simple ráfaga de viento sin ser detectado, y como si fuese un Déjà vu, ese par huía de la casa a mitad de la noche, Itachi los siguió y de lejos pudo ver lo que trataban de hacer, corrección lo que lograron hacer y luego observó que se dirigían hacia el bosque; el moreno los siguió, podía dejar que los pequeños siguieran ese camino, pero su corazón de hermano no deseaba permitir que cometieran ese error que los llevaría directo a la cárcel de Konoha y es que con los antecedentes que les atribuían, no les darían ni el beneficio de la duda.
* Suzaku: Fénix Carmesí.
Agradeciendo a: Karu-suna, Alba marina, xairany, YURIKO CHUN-LI, Nessieprettysweet, abbie pain, Moon-9215, Lucychibi, Guest, Hatake.E, kaoryciel94, zilfyks, Linne-'Malfoy, SARAHI, Fanaticasailormoon, Kyuubi ─Con tus comentarios haces mucho. Gracias.─, xairany, Lienmarys ─No mueras─ y Princezz Inuyoukai.
