Cap.4: La Cita perfecta

Ya había oscurecido en Lazistan, la noche era pacifica, el sonido de los grillos era muy tranquilizador para los que seguían aun despiertos, los esclavos, los ponis que trabajaban todo el día hasta la media noche, estaban dispersados en el jardín haciendo y recogiendo dejando todo perfecto, más arriba del jardín justamente en una de las torres del palacio se encontraba Ancón, colocándose perfume y arreglándose el mechón que se escapaba de sus cabello; estaba nervioso por lo que iba a pasar esta noche por fin le iba a declarar lo que sentía por Mercedes, para su cita pidió las mejores flores, los mejores platillos y una pulsera de oro con incrustaciones de diamantes, nada podía arruinarse todo tenía que ser perfecto solo tenía que esperar a Mercedes, la cual se había ido a comprar unas especias, mientras tanto recordaba el momento en que la conoció

Flashback

Una ciudad destrozada hasta sus cimientos, he aquí las atrocidades del ejército más poderoso conocido, los ponis que gritaron callaron en lamento, toda una vida perdida en cuestión de minutos, los que quedan también son asesinados, el fuego de la plaza, la masacre de la escuela y la rifa de muerte ,Ancón y su ejército habían conquistado el pueblo de Diarkam, en las calles había ruinas y sangre y de las pocas estructuras que quedaban algunas estaban en llamas, había un silencio que se desvaneció con unos susurros y luego un llanto, Ancón se acercó más a los sollozos que provenían de una casa, una de las única que aún no se incendiaba pero si estaba en gran parte demolida, entro en ella y vio a dos ponis una poni terrestre y un pegaso, el pegaso se encontraba debajo de escombros mientras la muchacha intentaba sacarlo, los dos estaban cubiertos de escombros casi no se podían distinguir solo la cutiemark de la yegua que era una estrella y también los profundos ojos cafés de ambos, Ancón enseguida ordeno que sacaran al pegaso de allí lo que les pareció raro a sus más apegados soldados por la razón de que no les dejara quitar les vida, ni siquiera los encerró, solo los envió a su castillo a que los revisaran, los limpiaran y alimentaran, luego el rey se reunió con ellos dos

-saben ustedes tienen suerte de seguir vivos-dice Ancón con bastante seriedad

-Lo dice porque fue tan cobarde para no matarnos, sino asesinar enfrente de nosotros a unos niños¡ - responde el pegaso con unas ganas inmensas de golpearle

- hermano cálmate- dice la poni terrestre

-mejor le haces caso a la muchacha- Dice Ancón sin mostrar la más mínima expresión

- si, por favor perdone a mi hermano por su comentario

-tranquila, me han ofendió mucho peor, pero si yo fuera tú, cerraría mi boca-dijo mirando de mala gana al pegaso

- ¡y si yo fuera usted, me iría lejos, muy lejos sabandija y me escondería como la rata que es usted!

- ¡ya basta muchacho!, yo tengo un límite y te aseguro que no querrás rebasarlo.- dijo sacado de quicio el rey

- por favor ya basta- dijo la yegua susurrándole a su hermano

- desacuerdo me callare, por ahora.

- menos mal, porque ya empezaba a perder mi paciencia, ahora ustedes no me han dicho sus nombres, ¿Cuáles son?

- la poni terrestre toma la palabra- mi hermano se llama Shaftwar y yo soy Mercedes

-Mercedes, lindo nombre-dijo con una sonrisa

Fin flashback

Tock- tock- tock

- amm pase-dijo sacado de sus pensamientos y luego entro Luna, tan sonriente como siempre

-hola papi

-hola preciosa, ¿Qué no debes estar durmiendo ya?

- jeje sip, pero no tengo sueño

- ¿y que necesitas, quieres que traiga algo o que te cuente una historia?

-mmmm creo que una historia está bien

-de acuerdo si quieres entonces recuéstate en mi cama, como niña obediente- luego Luna hizo lo que su padre quería, ella se recostó en la cama de su papá y él luego la arropo y comenzó con su historia-

Había una vez, un pescador, su nombre es Penh, cada mañana llegaba a la quebrada, nunca salía tarde de su hogar, se le veía un pescador de bien y un poni con una vida onírica, inventaba un montón de cosas solo para atrapar un pez como por ejemplo hacer que su pollo buceara y le trajera un pececito o que su gato hiciera lo mismo pero temía que su gato conociera a un pez-gato y se pusiera a pelear , esta vez anhelaba un pez enorme, recientemente vio uno color verde intenso, hizo todo lo que pudo pero no logro atrapar su tan deseado pez lanzo su bota a ver si caía he intento encender el mar para rostizar a los peces mas rápido, un día se rindió de buscarlo y decidió buscar otro, al pez que atrapo fue el pececito verde se puso contento al instante, pero se dio cuenta que el pobrecito estaba sufriendo sin el agua, cosa que no le importo, luego una vez que el pez verde dejo de moverse estalló en centellas que subieron al cielo, Penh no podía creer lo que estaba viendo, creyó que estaba dormido y no lo sentía así, luego las centellas se convirtieron en estrellas fugaces de las cuales nadie más iba a atrapar. Fin

- que linda historia-dijo algo somnolienta

-me alegro que te gustara, ahora a dormir mi princesa

-no tengo sueño papi

-jeje no te creo

-de acuerdo si tengo un poquito de sueño, pero tengo una pregunta

-¿cuál mi vida?

- ¿qué es onírica?

- es como decirte que es estar en un sueño

- entonces Penh vivía en un sueño?

- supongo que si

- entonces si vivía en un sueño, ¿Por qué pudo ver que un pez estallaba y se convertía en centellas y no noto que era un sueño?

-humm supongo que no lo supo sino que hasta despertó, ahora a dormir

-No tengo sueño- dice Luna

-supongo que iré con una historia más fuerte- directamente Ancón se acercó a su librero buscando un libro de todos lo que tenía, Luna lo miraba curiosa viendo que libro tomaba, el rey por fin tomo uno y comenzó a leer un capitulo, a él le parecía fascinante leer dicho capitulo, pero la princesa no entendía de que estaba hablando cosa que le hacía aburrir como cuando estas en una clase y el profesor da un discurso que te dan ganas de dormir no tardó mucho en que le diera sueño y callera profunda

Ancón luego noto que Luna se durmió y le dijo en voz baja- buenas noche mi princesita, ahora mejor me voy a mi cita

Luego se fue al jardín, en una parte en donde se encuentra adornado con flores exóticas, cada una estaba perfectamente escogida pero en especial predominaban las flores violetas ya que eran las favoritas de Mercedes, el paisaje era hermoso las estrellas y la luna alumbraban tan bien como la luz de una vela pero lo más hermoso, y lo que combinaba con el lugar era una poni terrestre, Mercedes se encontraba viendo una de las hermosas flores, Ancón estaba tan enamorado de ella que lo único que veía era ella era como si fuera la mejor pintura de todas, solo hacía falta que él estuviera con ella así que Ancón se acercó a Mercedes un tanto nervioso más de lo que había estado en su vida.

- hola Mercedes

- Buenas noches Ancón

-¿dime te gustan las flores?

- por supuesto que si…. Son bellísimas

- me alegro de escuchar eso ¿vamos a cenar?

- si seguro- luego los dos se acercaron a la mesa en donde sus platillos ya estaban servidos a los extremos se encontraban los esclavos dispuesto a cumplir las órdenes, en la mesa había algo más en una cajita pequeña por lo que Mercedes pregunto- ¿para mí?

- Si…. Es una pulsera, espero te guste- el muy gentilmente abre la caja y toma la pulsera para ponerla en el delicado pero fuerte casco de la yegua

Me encanta- dijo mercedes con el brazalete ya puesto- es muy bello Ancón

-qué bueno- luego hubo un silencio entre ambos, no porque no tenían nada de qué hablar sino porque Ancón se perdió en los ojos de Mercedes, y ella en los de él, pero la primera en romper el silencio fue Mercedes

- mejor continuemos con la comida

- si mejor comamos –acto seguido los dos continuaron con sus platillos, charlaron, se rieron y disfrutaron de la compañía del otro.

Dentro del castillo más exactamente en uno de los pasillos cerca de los aposentos de Ancón se encontraban unos tres ponis encapuchados, todos armados con cuchillo y navaja, burlando la seguridad que se hallaba en el lugar

Poni 1- ¿seguros que Ancón no está aquí?

Poni3- claro que no, está en su cita

Poni2- mejor entremos rápido antes de que sus guardias nos vean- los otros dos solo se limitaron a asentir conjuntamente y entraron al cuarto, ya adentro todo parecía normal pero no se esperaban que la princesa Luna se encontrara allí aparentemente durmiendo

Poni2- que vamos a hacer si la princesa está aquí

Poni1- podríamos secuestrarla

Poni 3-gran idea, seremos más ricos en un día, que robando 100 casas al mes

-¿Porque se ganan la vida robando?- dice la voz de una niña

Poni2- Porque….-los tres ponis se sorprendieron al escuchar esa voz y vieron que la princesa estaba despierta- ¿niña no estabas durmiendo?- Luna sin mostrar el más mínimo temor niega con la cabeza

-no, hace rato me desperté por una pesadilla y no he podido dormir, además ustedes no son de los más sigilosos saben pude escucharlos desde afuera… ahora pueden responder mi pregunta?

El 3 poni responde a aquella pregunta- mira niña, robamos porque no sabemos otro modo de ganar la vida y es muy sencillo no es más que no dejarse atrapar- este agito su cuello haciendo una señal- robamos no para ser ricos, sino para ser poderosos, quieres saber que hemos robado, joyas, dinero, todo lo que un poni necesita para ser feliz, pero sabes cómo seriamos felices teniendo una joya como tú, ahora dime princesa ¿quieres dormir un buen rato?

Poni1- Rick sujétala-Este sujeto hace lo que el otro le dice y esto en parte alarma a la niña ella con su magia alcanza a coger una lámpara y lanzársela en la frente del poni1 luego esta corre pero no alcanza a huir

-¡suéltame!- grita la princesa, el poni al que le dio en la cabeza saca un pequeño retazo blanco y le agrego un poco de alcohol que traía, luego este lo acerca hacia la nariz de Luna ella se movía bruscamente pero por más resistencia que pusiera termino por perder las luces

De acuerdo Lalune-dijo Rick (poni2) dirigiéndose a Lalune (poni1) este se acerca a la niña y escucha su corazón para asegurarse de que no la había matado y luego Rick la levanto y la subió en su lomo

- muy bien, pero por ahora no me voy a ir hoy con los cascos vacíos, ven Lalune saquemos todo lo de valor-dice en poni 3

- ¿y yo porque no puedo tomar las cosas también? -Dice Rick

Poni3-amm déjame pensar, a ya sé, porque tu cuidas a la niña

- umm que mal- dijo mirando a sus otros dos compañeros romper las cosas y esconder las que más les llamaba la atención, hasta que un rayo potente de luz atravesó a Lalune, cuando sus dos amigos miraron bien quien mato a Lalune después de haber salido del shock se asustaron al ver al Rey Ancón

-suelten a mi hija-dijo con severidad

Poni3: …No, primero danos 5 bloques de oro o tu hija se muere; Rick ponle la navaja en el cuello- Rick enseguida hiso lo que su amigo ordeno temeroso

-¡no! – luego Ancón lanzo un rayo a Rick hacia su frente tal y como lo hizo con Lalune, a lo que Rick (ya muerto) soltó el cuchillo y cayó encima de Luna

-ahora tu desgraciado- pero cuando miro el otro poni había desaparecido estaba más que furioso pero después se preocuparía del otro misterioso poni, inmediatamente se fue a quitarle de encima el cadáver de Rick a Luna

-mi niña despierta- dijo temiendo lo peor, así que reviso su pulso luego la reviso por si tenía alguna herida y luego se tranquilizó un poco- que bueno que esos desgraciados no te hicieron nada grave

-¿Ancón que paso aquí? , ¡¿Qué le paso a Luna?!- dijo Mercedes acabando de llegar

-tranquila está bien, solo no despierta algo le hicieron, ayúdame Mercedes esta aun incrédula asiente con la cabeza

Mientras tanto en otra parte del mundo, en un reino están planeando algo, en una sala en un lugar "x" unos sementales con uniforme de diferente tipo que denotaban gran poder, discutían sobre cómo acabar con la amenaza del reino de Lazistan, ellos por su cuenta con sus propios recursos para la guerra no pudieron acabar siquiera con el 30% del ejercito del Rey Ancón, creen que ahora unidos pueden tomar a todo el reino de Lazistan, y no solo ese también piensan controlar Smirna y Ecuestria por toda la riqueza que estos tres reinos poseen.

Por ahora empiezan a mover sus fichas en Smirna con cuidado y sigilo comprometidos a tomar el reino, repartirlo entre todas las grandes cabezas que planean desde hace tiempo esto y hacer lo mismo con los otros dos reinos.