¡Capi nuevo! Este me gusto mas que el anterior :D Aunque mis drabbles se me estan yendo mucho a la China :( Ahora todo lo que escribo es un oneshot
Espero les guste.
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Summary: Y Natsu lo sabía, Lucy estaba segura. Es por eso que se había dejado golpear más de lo necesario y se había negado a que nadie salvo ella tratara sus heridas, dejando a Happy con Wendy y Charlee. Frunció el ceño levemente al recordarlo, especialmente porque ambos sabían que ella no rechazaría atenderlo. –Séptima línea: Adoro la seda de tus manos.
Pareja: Natsu Dragneel y Lucy Heartfilia
Palabras: 1, 350
Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece. La letra de la canción Adoro tampoco. Pero mi imaginación y esta trama, sí.
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è MaD3 bYmE ç
Dedicado a Darkrius13
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7. Adoro la seda de tus manos
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- Luceee…
- ¿Hm?
- Acééééércate.
Lucy lo miro con desconfianza, sacando su botiquín del baño.
- ¿Para qué?
- Solo acércate.
Y sonrió. De esa manera tontorrona e inocente que solo él conocía, ahora un poco ida por culpa de los analgésicos que le había dado y que a juzgar de como arrastraba la lengua, le acababan de hacer efecto. Lucy dudo unos segundos, antes de suspirar e ir a sentarse en su cama junto a Natsu, poniendo el botiquín en el espacio vacío junto a ella
- ¿Qué?
- Acércate maaaaasss.
La maga estelar se había comenzado a inclinar hacia él, pero se detuvo en seco, mirándolo nuevamente con desconfianza de su petición – ¿Por qué?
- ¡Es importante Luceeeee! – insistió, formando un puchero que le sentó como un puñetazo en el estomago a la rubia. Sintió como su aire se escapaba de sus pulmones. Natsu se veía tan… adorable que ella solo quería… solo quería…
Tragando saliva suavemente, evito por todos los medios que el pensamiento terminara de formularse en su cabeza. En su lugar Lucy se inclino hacia él, acercándose más como le había pedido.
- ¿Y bien?
- Me gusssssstas, Lucee – canturreo de igual manera que Happy, la sonrisa tontorrona e inocente que siempre la convencía de seguirlo en sus labios de nuevo.
Sus ojos se abrieron de par en par – ¿Qué…? – con un movimiento demasiado rápido, considerando que el muchacho estaba bastante golpeado y anestesiado en ese momento, Natsu se incorporo, eliminando la distancia que Lucy había dejado entre ellos y junto sus labios, atrapando entre los suyos el labio inferior de ella.
Lucy abrió sus ojos de par en par, sus mejillas sonrojándose instantáneamente mientras sentía como un extraño cosquilleo en su estomago se hacía presente, que le nublaba la mente y la engatusaba a quedarse quieta mientras su compañero de equipo la besaba. Un latido. Dos latidos. Tres latidos. Cuatro… Natsu chupo suavemente su labio inferior y eso mando una corriente eléctrica por su cuerpo directamente hasta su vientre, que la obligo a apartarse bruscamente con un respingo.
Escuchando la risita divertida del Dragón Slayer, se llevo las manos a la boca, su rostro carmín. 'Me… Me beso. Natsu me beso… De nuevo'.
- ¿P–Porque hiciste eso?
Natsu se dejo caer recostándose de nuevo sin dejar de reírse, sus ojos cerrados y sus mejillas levemente sonrojadas.
- ¿No escuchaste o simplemente te quieres acercar de nuevo para que te lo repita? – y sonrió.
Lucy suspiro, sacudiendo su cabeza con resignación – Esos analgésicos no eran muy fuertes, ¿Verdad?
- Nop.
La rubia tomo el botiquín de nuevo, lo abrió y saco alcohol y algodón, mandándole al pelirosa que se sentara para poder tratar sus heridas.
Natsu obedeció, sonriendo en todo momento y sin dejar de mirarla haciéndola sonrojarse un poco más. 'Idiota'. Remojo una de las motitas de algodón en alcohol y comenzó a limpiarle las heridas en su pecho desnudo, sintiendo como se estremecía levemente pero no hacía nada más que mirarla.
Lucy decidió terminantemente no subir la mirada de su trabajado pecho. Él estaba actuando extraño otra vez desde la misión en que la habían herido y la había besado, y había vuelto a ponerse sobreprotector, pero ahora era diferente. Ella sentía que era diferente. Natsu ya no la miraba igual, ni le sonreía igual, o la tocaba igual. Algo había cambiado entre ellos y ella no estaba exactamente segura de lo que era. Y ese algo la hacía sentirse nerviosa a su alrededor, dudosa cada vez que él la tomaba de la mano o la abrazaba, y definitivamente no le gustaba, porque sabía perfectamente lo que eso significaba.
Y Natsu lo sabía, Lucy estaba segura. Es por eso que se había dejado golpear más de lo necesario y se había negado a que nadie salvo ella tratara sus heridas, dejando a Happy con Wendy y Charlee para estar a solas con ella. Frunció el ceño levemente al recordarlo, especialmente porque ambos sabían que ella no rechazaría atenderlo cuando estaba herido.
- Eres un idiota.
- Pero a mí me gusta cuando me atiendes tú – protesto, y Lucy se pregunto si le había leído la mente – Adoro la seda de tus manos…
- Seda de mis manos – repitió en voz baja.
- …Son tan delicadas y me tratan con cuidado, no como Erza o Grandine, ni siquiera Wendy me trata con tanto cuidado como tú.
La chica se sonrojo involuntariamente y no necesitaba mirarlo para saber que había sonreído. Eso la hizo fruncir el ceño. Froto el algodón con más fuerza en una herida más grave que los otros pequeños rasguños, haciéndolo soltar un suave quejido.
- Luceee, eso duele – se quejo con su voz infantil, y seguramente un puchero, pero Lucy estaba decidida a no mirarlo otra vez – ¿Qué paso con tu delicadeza?
- No te la mereces por dejarte golpear.
- Era necesario.
- ¿Ah sí? – dejando las motas de algodón ensangrentadas en el bote de basura junto a su cama, tomo la pomada que Grandine les había dado y la puso en todas las heridas con toques ligeros como el rose de una mariposa, intentando no lastimarle demasiado. 'Supongo que si son de seda' – ¿Y se puede saber porque era necesario? – prácticamente le gruño.
- Porque yo necesitaba hablar contigo, pero tú estás tan nerviosa de estar a solas conmigo que solo me esquivas y no podemos hablar en privado.
Lucy se detuvo, alzando su rostro con sorpresa al escuchar la clara amargura en su voz levemente adormecida por las drogas.
- Yo no…
- Lo estas.
Lucy se mordió la lengua.
- ¿Por qué? – cuestiono con tanta seriedad que Lucy ya no pudo sostenerle la mirada.
Continuo aplicando la pomada, respondiendo con un susurro – ¿Porque, qué?
- Tú sabes que quiero decir.
Lucy trago saliva al escucharlo gruñirle, mordiéndose levemente el labio inferior. No le podía decir que tenía miedo de que las cosas cambiaran entre ellos, decidió. Aunque esa era la verdad y la única respuesta aceptable, reconoció a su vez inmediatamente.
Cubrió con los mismos dedos suaves como mariposas la herida con una venda esterilizada, vendando su torso en silencio. Una vuelta, dos vueltas, tres vueltas… Natsu le detuvo las manos, claramente harto de esperar.
- Tengo miedo – forzó finalmente las palabras a salir, sus ojos fijos en las vendas.
- ¿Miedo… de mi? – pregunto, dolido.
Lucy alzo su rostro con sorpresa, sus ojos abiertos de par en par ante la idea de que le estuviera dando a Natsu esa idea con su comportamiento.
- ¡No!
- ¿Entonces qué te pasa?
- ¿Qué me pasa? ¡Más bien te pasa a ti! – frunció levemente el ceño, picándole en el pecho con un dedo claramente olvidando sus heridas – ¿Por qué estás actuando tan extraño conmigo, eh? ¿Por qué me robas besos? ¿Por qué ya no me miras o me tocas como a las otras chicas del gremio?
- ¡Porque ya no eres una chica más del gremio! – respondió alzando instintivamente un poco la voz, como si fuera obvio – ¡Ya no eres solo mi compañera y tú lo sabes! Esto, nosotros, así – los señalo a ambos y a su alrededor con ademanes tan expresivos que en cualquier otra situación Lucy seguramente se habría reído – Ya no es suficiente.
Lucy aparto la mirada, terminando de anudar las vendas ahora que tenía las manos libres.
- Tengo miedo de que nuestra amistad cambie – confeso.
Natsu esbozo una sonrisa irónica, volviendo a señalarlos a ambos.
- Nuestra amistad ya cambio.
Ella lo miro fijamente con cansancio, dando por terminada la conversación, dejando en el aire cualquier negación o aceptación suya.
Termino de curar las heridas que le faltaban en silencio, y una vez que hubo acabado fue que paso. Lucy no supo cuando exactamente, pero Natsu había comenzado a besarla, sus ojos entre abiertos para mirar su reacción. 'Nuestra amistad ya cambio' Reconoció por fin. Cediendo al cosquilleo, dejo que la neblina cubriera sus pensamientos y le correspondió el beso por primera vez, dejando ella también sus ojos entreabiertos, sin apartar su mirada de la de Natsu ni un solo segundo.
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Antes que comience mi monologo que seguramente todos ustedes se saltan –¡Ingratos! Me rompen el corazón Sniff, sniff– quiero disculparme sinceramente con Darkrius13. Se me subieron los colores al rostro. Nunca se me paso por la cabecita que algún hombre leyera mi historia... ni siquiera sabia que habían hombres en Fanfiction o.o En los cinco años que llevo aquí -aunque la mayoria de esos años eran solo de leer- jamás me había encontrado con un hombre. Ahora estoy entusiasmada, me siento especial porque uno me lee XD Y este capi esta dedicado a ti porque me siento avergonzada y esta es mi manera de decir: Lo siento mucho.
Darkrius13: Dame tu punto de vista masculino, por favor: ¿Del uno al 10, que tan cursi esta esta serie de drabbles/oneshots? Porque de ahora en adelante, se va a poner mas cursi. Mucho mas fluff, darlings. Ya avise.
PD: Wendy no se sonrojo ni nada, porque la pobre estaba traumada de que Lucy casi se muere. Después, esa noche, en casita y ya pensando bien, se puso mas roja que el pelo de Erza y se desmayo.
Muchas gracias por sus reviews. Son lo/as mejores lectore/as del mundo y lo/as quiero mucho-mucho, asi como mucho-mucho.
Aunque sigo esperando que alguien me mande mi camiseta de Super Fluff ¬¬
Eeeeen fin. Me callo.
Y me despido.
Nos leemos en el proximo capi ;)
No olviden dejarme reviews :3
Chiiiiiiaaaaaaoooooooooo!
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