Capítulo XVII

Kakashi los llevó hasta la aldea y los felicitó a los tres por su triunfo en los exámenes, este por fin les dice que entrenara más con Sasuke ya que su adversario a parte de peligroso era impredecible. Con esas últimas instrucciones los dejó ir para que descansaran ese día y ya se verían al siguiente. Sakura se despidió y caminó a su casa mientras los chicos lo hicieron a la suya donde seguro Iruka los estaría esperando, pero el ambiente era tenso y es que el rubio aún estaba dolido y Sasuke muy celoso y molesto, así que no cruzaron palabra en todo el trayecto. Al llegar Iruka estaba en la cocina preparando sus comidas favoritas y al verlos corrió hasta ellos y los abrazó para felicitarlos, entre preguntas del mayor se pasaron la comida y terminando los mandó a ducharse para que se fueran a acostar y descansaran lo que necesitaban, así cada uno buscó una baño y se duchó pensando en lo que deberían de hacer con esa extraña pelea, pues Naruto no sabía el motivo y Sasuke no quería decirlo por temor a que el rubio se alejara.

El de ojos azules se dispuso a buscar ayuda y que mejor que Iruka-nii, así que se terminó de bañar quitándose todo el cansancio y se dirigió a buscar al mayor que leía un mensaje, de Itachi en la cocina donde la informaba de los arreglos y a pesar de que el sensei no confiaba en Orochimaru por ser un criminal y traidor de Konoha, si lo hacía en Itachi y su buen juicio y sabía que no permitiría que ese loco abusara de la oportunidad que se le daba al ser sensei de Sasuke. Naruto notó que su aniki estaba algo ocupado, y temiendo interrumpir no se atrevió a llamarlo, pero Iruka se dio cuanta de su presencia.

–¿Que pasa Naruto?

–... ¿No estás muy ocupado?

–No ¿que necesitas?

–... Hablar y preguntarte. Sasuke me dijo...

Y el rubio le confesó todo lo que había sucedido con el moreno y su actitud hacia él, a lo que Iruka preguntó algunas cosas para saber a que se debía la actitud de su otro chico. Conforme el rubio le relató todo con lujo de detalles la respuesta estuvo ahí.

–Naruto tú has notado está actitud de Sasuke cuando hablas mucho de otras personas como...

–¡Si ttebayo! Cuando hablo de Sakura –El rubio inclinó su rostro y se quedó rascándose los rubios cabellos.

–Él está celoso de ti, de que alguien sea más importante para ti que él.

–¡Eso no pasara nunca ttebayo!... a ustedes los quiero mucho y son muy importantes, pero Sasuke es... ¡Sasuke! Él es mi amigo, mi hermano... todo.

Concluyó el rubio no sabiendo como llamar a tanto que sentía por el moreno. Iruka lo abrazó y suspiró derrotado, Sasuke no diría realmente lo que sentía por orgullo y miedo, pero con eso estaba dañando al rubio a quien deseaba proteger.

–No soy un Uchiha, soy un Uzumaki y creo que eso también es importante y Sasuke no debió decir eso. –concluyó enojado y triste el rubio.

–No, no debió decirle, pero a veces cuando nos enojamos decimos cosas que no sentimos y lastimamos a las personas que queremos.

–Eso no está bien.

–No, sin embargo sucede. –El rubio cruzó los brazos y negó con la cabeza inconforme.– Recuerdas cuando invitaste a tus compañeros a jugar... –Naruto pensó un poco y abrió los ojos asombrado.– Es lo mismo, tú le gritaste que lo odiabas ¿Y era cierto?

–¡Claro que no!

–Bien, pues Sasuke sacó su enojo de esa manera, no digo que este bien o que lo justifico, pero...

–Es cierto yo mentí y no pienso que no seas parte de esta familia... de mi clan –se escuchó -algo nunca antes visto- la voz tímida de Sasuke.– ¿Iruka-nii puedo hablar a solas con Naruto?

El sensei aceptó y dejó a los chicos solos sintiendo que cada vez maduraba más. Naruto buscó algo que hacer y abrió la nevera para sacar un tarro de helado y servirse o bien comer del recipiente. Sasuke al ver esto caminó hasta la alacena y sacó dos platos de postre y dos cucharas, para colocarlos frente al rubio. Sentados uno frente a otro comenzaron la charla.

–Hemos crecido juntos tú y yo como compañeros de juegos y travesuras, hemos sido el consuelo el uno del otro, viéndonos como hermanos, pero... –El rubio vio al moreno y esperó con angustia las palabras que seguirían ya que creía que serían más crueles.– ya no te veo de ese modo.

–¿Por que? –preguntó angustiado Naruto con tristeza.

–Hace un tiempo que los que siento por ti no es hermandad o amistad o bueno es algo como eso, pero más fuerte. Naruto... tú me gustas.

–¡Ya me habías asustado baka! Tú también me gustas...

–¡No es lo mismo! Me gustas como se supone que deberían gustarme las niñas o una niña, que no creo que seas una o que lo parezcas, y que me pongo muy celoso cuando estás muy amable con ellas, ¡Ah ya no se ni lo que digo! –dijo desesperado Sasuke.

Naruto dejó el helado de lado y se acercó a su Sasu-chan, para tomar su mano.

–Dices que como deberían de gustarte las niñas... entonces ¿lo que sentimos el uno por el otro está mal?¿Es incorrecto?

–Le pregunté a Itachi y dijo que no lo es, que si hay amor, este viene en diferentes formas... Espera ¿entonces tú?

Naruto tomó su cuchara y siguió degustando su postre sin levantar la mirada de su tazón, mientras Sasuke lo miró con ganas de gritar de alegría. Naruto alzó fugazmente la vista y dijo:

–Ahora resulta que el Uchiha es el más lento –dijo el rubio sonriendo.

Sasuke se acercó y recargó su cabeza en el hombro del rubio inhalando el aroma amado y disfrutando el calor que irradiaba Naruto.

–Me gustas mucho, mucho.

–Y tú a mí, baka. ¿Sasuke?

–Si.

–¿Seguirás consintiendome como tu otouto?

–No... ahora más.

El rubio rió con ganas, pues eso era humanamente imposible.

–¿Naruto?

–...

–¿Me das un beso? Pero que sea mejor que el error de la academia.

Naruto dejó su golosina y acercó tímidamente los labios a los de Sasuke que de inmediato se acercaron a corresponder la caricia, de ahí el roce se hizo más profundo y las lenguas se saborearon degustando el sabor de helado en el contrario, luego el moreno abrazó la cintura del rubio y lo acercó a él. Todo estaba claro y ahora ambos sabían que sus acciones no los afectarían solo a ellos si no que otra persona estaría ligada a ellos. Al separar sus bocas siguieron abrazados y Sasuke susurró:

–Perdóname por decir mentiras que te hirieron, tú eres parte de nuestra familia: Un Uchiha honorario y sé de buena fuente que el Uzumaki fue un clan muy fuerte.

–¡¿De verdad?!

–¡Claro! Termina eso y vamos a nuestro cuarto te mostrare el pergamino que tomé del sótano.

–Pero aniki dijo que ya no entráramos ahí.

–Fue antes de que lo prohibiera.

Al rubio no se necesitó decirle dos veces cuando el plato de su postre quedó vació y esperando ansioso a que Sasuke terminara. Caminaron tomados de las manos y evitando salir por el pasillo exterior se fueron por los interiores y por eso Iruka los vio cuando llevaba la ropa limpia a la habitación de Itachi.

–¿Ya van a dormir?

–Ya Iruka-nii.

Contestaron los dos y se apresurar para que no les hiciera más preguntas no querían mentirle. Por su parte el sensei estaba feliz de que esos dos hubiesen arreglado sus diferencias y a él le tocaba hablar con el mayor de los Uchiha y ponerlo al tanto de la situación, pero eso sería cuando este regresara de... donde anduviera.

–¡Yo!

Ese pensamiento quedó de lado, ahora le tocaba lidiar con su pareja y sus quejas o preguntas acerca de sus protegidos y es que Kakashi cada vez estaba mas perspicaz y ya no sabía como salir de los cuestionamientos de este, más parecido a interrogatorios.

–Buenas tardes. Ya te he dicho que entres como la gente normal y no como si fueses...

–Un ninja –dijo jocoso el de cabello plata.

–Tú sabes a que me refiero. ¿Ya cenaste?

–No, es que no hay comida que me parezca sabrosa si no está preparada por Iruka sensei.

–Adulador.

Al decir eso, Iruka recordó la frase favorita de su mejor amigo "Estamos manteniendo a ese sinvergüenza, mínimo que les enseñe buenas técnicas a mis hermanos", Iruka rió y negó con la cabeza, los Uchiha eran celosos, solo que según ellos no lo demostraban. Itachi sentía celos de todo el tiempo que Kakashi -como sensei de los chicos- pasaba con ellos. Kakashi siguió a Iruka hasta la cocina y ahí se recargó en la puerta.

–¿Tus guardianes están durmiendo?

–Hermanos aunque te cueste más trabajo. Y si están descansando.

–Los viste pelear en el torneo no y según esto afirmó Sasuke que mucho de eso te lo deben a ti.

Y ahí estaban las preguntas discretas.

–Te recuerdo que soy un chunnin y que no he dejado de practicar a pesar de mi puesto como sensei de la academia, también tengo misiones. ¿O dudas de mi capacidad?

Dijo el moreno para escabullirse de esa conversación y darla por zanjada.

–Por superpuesto que no, solo creo debes de enseñarles más de esas técnicas milagrosas, si quieres que Sasuke no quede lisiado, pues con ese rival de Suna será difícil y Naruto se enfrentará a un no menos peligroso: Neji a quien por si no fuera poco, provocó.

Iruka notó la ironía, pero ese hombre estaba muy equivocado si creía que con esa trampa le sacaría alguna información.

–Te recuerdo que en todo caso eres tú el que debe encargarte de entrenarlos.

–...

Hatake no contestó, pues había aprendido a base de malas experiencias que prefería tener la boca cerrada para sus comentarios y abierta para la cena.

000

Sasuke le leyó parte de lo que el pergamino decía y con esos los ojos azules brillaron ilusionado y orgullosos, pero no solo por que aprendió del clan Uzumaki si no que por todo lo que había sucedido antes y por que el sentimiento tan grande que tenía por Sasuke era plenamente correspondido y con eso cada roce de labios en sus mejillas o cada apretón de manos entre ellos eran doblemente apreciados e incluso provocados y es que Naruto siempre deseo ser el centro del universo de Sasuke así como este lo era de él y al ver esos ojos negros brillando por él, sentía que en su pequeño cuerpo no cabía tanta felicidad y se consideraba capaz de enfrentarse a lo que fuera. Ese pensamiento lo llevó hasta el combate que tendrían los dos y se recargó en el hombro de Sasuke y este pasó su brazos sobre los hombros para atraerlo hacia él.

–Ya hay que dormir, quiero ira a ver a Lee al hospital.

–Bien.

–Sasuke quiero que venzas al pelirrojo.

–Lo haré.

Y es que si Naruto que era todo amabilidad le pedía tal cosa es por que lo que le había sucedido a su amigo Lee si le afectó mucho y Sasuke concordó, después de todo Rock era muy apreciado para ellos.

Sasuke lo atrajo y lo besó de nuevo y Naruto enredo sus brazos en el cuello del moreno al terminar la caricia los dos buscaron compartir el calor y se metieron a la cama del rubio muy pegados y abrazados suspirando gustosos; se separaron un poco sonriéndose cómplices y las manos recorrieron curiosas el cuerpo contrario y a pesar de ser inexperto ambos deseaban sentir más piel, por lo que las pijamas salieron volando, con esos años de convivir conocían el cuerpo opuesto, sin embargo nunca lo habían visto con deseo, todo ese deseo que venían reprimiendo desde que sus hormonas despertaron. Naruto fue el primero que se atrevió a recorrer con las yemas de los dedos el pecho de Sasuke hasta llegar al ombligo y viendo que bajo la ropa interior de este ya se abultaba el miembro, la curiosidad que lo caracterizaba no se hizo esperar.

–¿Alguna vez te has tocado?

–... No.

–¿Puedo verlo?

–No se, me da un poco de vergüenza.

Los ojos azules lo vieron anhelantes y con las mejillas teñidas de carmín Sasuke permitió que el otro le bajara los boxer. Naruto observó el falo que a pesar de ser de un niño era de buen tamaño, por lo que no se conformó con verlo, lo acarició y jugó con el, luego miró al dueño que trataba de retener los gemidos mordiéndose los labios y sonriendo le dijo:

–No es tan diferente al mio.

–Dobe –dijo el moreno negando por la inocencia de su rubio.

Pronto entre risas, besos y mimos, los toques íntimos fueron compartidos y disfrutados por los dos y cuando el final inevitable llegó, los dos se abrazaron para comprobar que estarían juntos siempre.

Naruto se removió un poco y Sasuke entendió de inmediato, se levantó fue por otra muda de ropa y abriendo el baño, entró y mojó una toalla con agua caliente, y regresó a la cama para limpiar al rubio y así mismo. Aseados y felices se fundieron en otro abrazó apretado.

000

Le llevó toda la tarde arreglar y dejar claros los puntos con los sannin y... separarlos al saber que Orochimaru pensaba invadir la aldea con ayuda del Kasekage de Suna, Jiraiya empezó un combate para detener a Orochimaru.

–¡Como puedes atacar la aldea que te vio nacer!

–¡Superalo anciano, eso es historia! Ademas el Kasekage ya pensaba hacerlo solo, yo solo le ofrecí mi amable colaboración.*

–Y lo peor de todo es no lo dudo –dijo Itachi que sabía por la información que recababan de los jinchurikis como este había usado como contenedor a su esposa y luego a su hijo.

–Concuerdo contigo chico, ese tipo tiene una ambición desmedida y por su aldea haría esto y mucho más. –concluyó indignado Jiraiya, pero luego recordó el motivo de la discusión y lo retomó.–, pero tú ¿¡seguirlo e incluso ayudarlo?! esta sigue siendo tu aldea ¡¿Y tus padres?! ¡Ellos murieron peleando por ella!

Itachi vio el gesto de furia en el rostro de pelinegro y consideró que Jiraiya no debió mencionar eso de murieron. El sannin de las serpientes se lanzó con todo sobre sus contrario y este lo esquivó magistralmente, más a pesar de la velocidad del movimiento, la serpiente que le aventó Orochimaru alcanzó a rozar las ropas del de cabello blanco.

Y eres tú quien impedirá el ataque. –dijo burlón Orochimaru.– Los años se te acumulan Jiraiya.

–Bueno es que yo no uso cadáveres para verme más joven, todo mi hermoso cuerpo es natural o que te lo aseguren las señoritas que lo han comprobado.

Orochimaru se quedó estático y en un movimiento no propio de un hombre con las emociones controladas, se bajó la parte de arriba de la ropa y dejó al descubierto su torso. Y haciendo honor a la verdad era de una palidez etérea, pero sin ser cadavérico, eso si algo fino para ser estructura masculina. De todo esa blancura lo que resaltaba eran dos puntos rosas que se erguían en los pectorales, dos pezones que atrajeron la vista del sannin de los sapos.

–Esto es tan natural como tu gordo cuerpo, solo que yo si me cuido, así que no creas todos los cuentos de niños que se dicen de mí.

–...

Orochimaru al ver que su adversario no reaccionaba buscó la dirección a donde miraban los ojos de su antiguo compañero y encontró que su pecho era el centro, de inmediato se volvió a vestir. Lo que sacó de su ensoñación a Jiraiya fue el gritó indignado del otro.

–¡No son los de una mujer! ¡Baka!

–Oh eso lo se, esos son diminutos, pero son lindos. –Orochimaru trató con todas sus fuerzas de no sonrojarse, pero fue inútil.– Pero los de Tsunade son mucho más grandes y deben ser hermosos.

Itachi se quedó boquiabierto ese sannin de los sapos tenía la sensibilidad de una piedra se dijo, así que los sellos y sangre que siguieron después no fueron una sorpresa, la Gran cobra apareció y el sapo tardó un poco más, esa fue su señal para retirarse, si se querían medio matar allá ellos y su ignorancia acerca de sentimientos, que el Uchiha mayor no se consideraba un experto, pero tan ciego no era.

–¡Traten de no matarse... aún los necesito como senseis de mis hermanos! Y tú –Señalo a Orochimaru.– como mi familia salga herida te mataré y buscaré otro sensei como remplazo.

Gritó desde el suelo, mientras los sannin estaban sobre sus invocaciones. Luego se dirigió a su casa dispuesto a felicitar a sus pequeños que estaba seguro habían ganado sus combates y es que debía terminar todos sus pendientes lo más rápido posible antes de regresar a Akatsuki, seguro de que no tendría ya mucho tiempo de ahora en adelante.

Su ojo izquierdo aún le dolía, pero no podía hacer nada por el momento más que descansar. Ya cruzaba hacía el bosque cuando una voz lo detuvo.

–¡He chico espera! –Era Jiraiya que al parecer había dejado la pelea inconclusa, pues iba arrastrando a su enemigo– ¡Este me ha dicho que puede sanar tu ojo!

Orochimaru se re acomodó la ropa y alisándola, asintió.

–Puedo, pero será con el implante de una parte de cornea. Y por supuesto uno que sea Uchiha.

Itachi pensó en rechazar la oferta, pues seguro el método de haber obtenido la cornea de un poseedor de sharingan no fue decoroso, pero debía admitir que no podía seguir con sus capacidades disminuidas, pues los tiempos que se veían venir eran muy oscuros y de guerra.

–Yo seré el guardián y no permitiré que hagan nada sospechoso en tu contra, durante la operación. –dijo solemne Jiraiya.

–Aceptó, pero será mañana hoy debo terminar algunos pendientes.

Mientras esta importante decisión se discutía Itachi trató de no poner atención al fondo donde las invocaciones prácticamente dejaban su vida en un combate y es que ver a Jiraiya que ya había olvidado el tema y ahora se embarcaba en descubrir el cambio de color en las pupilas de su ex compañero y este contradiciendolo, en lo que Manda enredado en el enorme cuerpo de Gamabunta trataba de asfixiarlo o quebrarlo y este se defendía con golpes de su ¿pipa? Ignorados por sus invocadores, era algo muy bizarro. Sin poder evitarlo les preguntó:

–Saben que sus invocaciones casi se están matando ¿cierto?

–La muy tonta de Manda dijo que se comería a los hijos de Gamabunta, este se enfadó y... Esto ya no tiene nada que ver con nosotros. –respondió Jiraiya.

–Manda es macho, Jiraiya baka. –contestó indignado Orochimaru.

–Ahora veo el parecido de las invocaciones con sus dueños –replicó el de cabello blanco.

–Por supuesto ¡Sapo gordo y feo! –arremetió el de cabello largo.

Las opciones eran quedarse ciego de un ojo o dejarse curar por un loco, custodiado por un demente; sus ojos eran indispensables para un Uchiha y aún con eso Itachi lo pensó mucho.

–Me voy los veré mañana, aquí mismo y si no quieren que todo mundo se entere que están aquí y haciendo destrozos, es mejor que detengan a esos dos –Señaló a los dos gigantes.

Los sannin lo vieron partir y la voz de Jiraiya aún se escuchó antes de perderse.

–¿Que le vez? es un mocoso, mejor tú y yo retocemos un rato...

No hubo respuesta solo un sonoro golpe que prefirió ignorar. Con dolor de cabeza y fastidiado se juró que de Anbu no pasaría, no deseaba ser considerado tan fuerte como un sannin no si todos era como esos tres: Una alcohólica, un pedofilo y otro pervertido... bueno, pero su fuerza y conocimiento no se podían negar, se consoló a si mismo, ya que pronto serían los senseis de sus niños y para vigilarlos debía tener sus dos ojos en buenas condiciones.

Orochimaru vio perderse la figura del akatsuki en el bosque y regresó a donde Manda aún deseaba devorar a Gamabunta. Vio a la gran cobra y la desapareció, dejando que el gran sapo rumiara su coraje y se desquitara con Jiraiya. Ya dejaba el campo rumbo a su guarida cuando el de cabello blanco lo alcanzó.

–Sabes que defenderé Konoha.

–Sin duda.

–Nos enfrentaremos, es inevitable.

–Será divertido.

–... ¿Lo conseguiste?

–Por supuesto, me llevó años, pero lo hice. Solo necesito la prueba final.

–¿Y que esperas? podemos hacerlo nosotros.

–Ya no tenemos edad para eso.

–Yo diría que sería, algo perfecto. ¿O prefieres a un sujeto de prueba más joven? ¿Por eso quieres un Uchiha?

–No. De ellos lo que buscó es el sharingan.

–... Bien, insisto ¿Por que nosotros no?

–Demasiado diferentes y con caminos totalmente opuestos, no sería una buena opción.

El de cabello blanco calló y no insistió más. Caminaron juntos y al pasar una pequeña colina cubierta por arbustos Jiraiya jaló al de cabello largo y lo atrajo hacía él, este no se resistió y dejó que las manos fuertes lo desnudaran y lo recostaran ahí como ya era costumbre en amantes de años, abrió las piernas para que el otro se acomodara. Jiraiya se desnudo velozmente y empaló esa entrada que a pesar de conocer como la palma de su manos no terminaba nunca de saborear y desear. Orochimaru se movió al ritmo de los embates de Jiraiya. No se veían muy seguido ni tenían las mismas ideas, ambos se conocían lo suficiente para saber los defectos errores y vicios de cada uno, pero esa relación había durado años, aun teniendo en contra los deseos de poder e inmortalidad del pelinegro y coquetería e ilusiones de paz del de cabello blanco. El extraño cariño o amor que se tenían solo ellos lo comprendían.

Jiraiya eyaculó dentro de Orochimaru y este lo siguió pronto, el sannin de los sapos giró a su pareja y le levantó las caderas para iniciar otra ronda. Los momentos juntos eran escasos y por eso los disfrutaban para después regresar a su camino sin que ninguno intentara hacer cambiar al otro, aunque lo desearan... uno más que otro, de esas entregas y cariño solo eran testigos ellos dos y así sería siempre...

*La verdad necesitaba un chivo expiatorio y bueno el papá de Gaara no ganó el premio al padre del año -ni esposo-, en pocas palabras fue un desgraciado -en mi humilde opinión-.

Mil disculpas, pero el trabajo me ha tenido muy absorbida y no he tenido tiempo de escribir, pero prometo subir otro mañana.

Gracias mil a: mitsuki uchiha namikaze, Tatii Cx, Hatake.E, Princezz Inuyoukai, Nessieprettysweet, kaoryciel94, Moon-9215, Dr. Patrick O A'Sakura -La edite a ver si se entendió mejor.-, konata san, harunablakrose , Zanzamaru, alessa-vulturi, EtsukoNoNeko , Ally -si te inscribes en Fanficition me podrás enviar mensajes privados a mi correo-, pues son muchas preguntas jejeje, Dakota Boticcelli, ShinigamiXD. Si me faltó alguien díganmelo y me disculpo de antemano.