Cap. 9 Presión y precisión en plan

En su estudio, se encontraba el rey Ancón, un tanto pensativo, desde hace unos cuantos días se enteró de lo que ocurrió en Smirna, era algo muy grave el tocar un lugar que sus tantos años no había rozado siquiera una guerra, y aquel que había violado la frontera con un ataque terrorista, aún no había aparecido, de igual manera si había alguna información sobre los implicados, Smirna era el único que lo debía de saber y por ende la información no saldría del país. Ancón estaba tan pensativo que no noto que su hija le estaba hablando.

-¿Papá?, ¿Papá?, la luna llama a la tierra, ¿estás ahí? Jeje-dijo Luna agitando su casco de un lado a otro en frente de la cara del rey para ver si reaccionaba, tomo un par de segundos más para que este volviera al mundo real

-ahí, Hola mi pequeña, ¿desde hace cuánto estas ahí?

-Desde hace un buen rato, papi perecía que tenías la cabeza en las nubes, ¿Te ocurre algo?- dijo un tanto preocupada

-amm no mi princesita, no es nada, dime, ¿Por qué me necesitas?

- Solo quería ver que hacías, eso y ellos necesitan hablar contigo- dijo la princesa señalando hacia la puerta en donde se encontraban 5 sementales todos con un uniforme que los destacaba, Ancón al verlos estaba anonado, no sabía por qué la llegada de estos generales.

- ¿Generales?- dijo sin salir del asombro, ellos solo pasaron y se pararon en frente del rey, este último se puso delante de su hija- No entiendo, ¿qué hacen aquí?- el semental que vestía de negro y rojo le contesto

-Solo venimos a hablar un rato, en primer lugar estoy impresionado al verte, has crecido, en segundo, que niña tan adorable tienes- este comentario altero a Ancón que lo hizo retroceder un poco- Si, incluso más amable que su propio "padre"- hubo un silencio durante un rato, Luna estaba confundida y se puso a ver detalladamente a cada general, uno de ellos el que vestía de blanco y dorado fue el siguiente en hablar

- Niña por que no te vas de aquí y juegas con tu esclavo?

-No es mi esclavo -dijo Luna- él es mi amigo

-fuera de aquí Angelito- dijo el de uniforme rojo y negro, y la princesa callada salió del cuarto, el general poso su mirada en Ancón

- Han pasado décadas muchacho, sabes lo que me sorprende de ti, El que hallas desperdiciado toda una vida… imagino que aun te sabes defender bien no es así?- Ancón solo se limitó a asentir

- yo también debo imaginar, que aun buscan poseer más riqueza no es así?

-¡miren no mas quien habla caballeros!... tú y nosotros no somos tan diferentes Ancón, los dos buscamos lo mismo poseer más poder, tú con la enfermedad y la guerra….

-y ustedes con el terror y la extorción… tienes razón no somos tan diferentes unos de otros… pero yo por lo menos me detuve

-Mira, aparte de venir a hablar sobre el pasado, queremos hacer un pacto contigo

- ¿un pacto?... ¿por qué?

-mira comenzando a relatar, y como ya te habrás enterado, en Smirna ocurrió un ataque terrorista, y adivina quienes fueron, bueno no adivines te lo diré, fuimos nosotros

-¿Qué hicieron que?- dijo desconcertado el rey de Lazistan

-espera no te contamos la mejor parte, planeábamos hacer algo parecido aquí- Ancón saliendo de su desconcierto, algo hizo clic en su cabeza y enojado se abalanzo sobre el general, los otros como un gesto rápido lo impidieron y lo lanzaron hacia una silla obligando a que se sentara

-Infelices, voy a hacer que lo paguen- dijo Ancón totalmente furioso

-Espera mi amigo y te sigo contando, planeábamos atacar a tu bello país pero pensándolo mejor, arremeter contra Lazistan es muy laborioso como tu bien sabes, de igual manera sabemos que de haber llegado a cometer el menor daño tu nos lo habrías devuelto el golpe con la misma dificultad que lo habríamos hecho nosotros, aquí viene nuestro pacto…

-¿cuál es?- dijo aguantando las ganas de clavarles a cada uno un cuchillo en el cuello

-unir nuestros dos países, por medio de una boda

-¿qué es lo que están intentando decir?

- que su angelito, se case con mi hijo

-No, no, no, no…. Ustedes están locos o ¿qué?

- ¿Ancón, vez alguna otra opción para unir nuestros países?... No verdad, bien pues creo que cambiaras de opinión cuando te diga que si no lo haces, yo personalmente me encargare de que tu pequeña princesa sufra… no es bonito… se de lo que estoy hablando.

- General, no voy a permitir tal cosa- se levanta el rey molesto- no voy a dejar que le hagan daño, o que la vallan a forzar a casarse con su patético heredero… a mí no me importa unir a nuestros países, no me importa el daño que causen a mi gente, pero si les juro, les juro por mi vida que si algo le pasa a mi hija, les juro que no volverán a Diamarkam con vida- dijo con determinación

- Cuide sus palabras… no lo valla a lamentar… bien, pensé que iba a aceptar, por poder pensé que sí aceptaría, pero dado el caso…sujételo- dijo el general y el resto forzó por un largo tiempo con Ancón, el rey peleaba pero a final de cuentas lograron sujetarlo- Lo mejor será acabar con el rey de uno de los países más poderosos- dijo sacando una daga balanceándola en frente de los ojos de Ancón hasta…

-¡PAPÁ!- entro Luna de súbito a la habitación- ¡¿por favor no le hagan nada?!- dijo la princesa alterada con ojos vidriosos, el general de rojo y negro la miro durante un momento, mientras, se lo pensó un rato y mentalmente se dijo a sí mismo, lo mejor será sacarle provecho a esto, y finalmente hablo

-Princesita que te parece si te ofrezco un trato…

-Luna no…- dijo Ancón, y seguido de eso recibió un golpe lo que altero aún más a la princesita, luego el semental que vestía verde y marrón le tapó la boca para que así no dijera nada y el general que tenía la daga continuo hablando

-querrás que lo soltemos verdad que si?, lo haremos si aceptas mi propuesta

- ¿Qué propuesta?- dijo Luna con un tanto de miedo

- un día antes de que cumplas tu mayoría de edad te vas a tener que casar con mi hijo- dijo muy sereno el general

- ¿casarme con su hijo?- dijo confundía la pequeña- ¿pero ni siquiera lo conozco?

- Lo conocerás te lo aseguro, pero no pronto… ahora dime si aceptas o no

-Yoo….- dijo un tanto dudosa, pero el general de rojo y negro quería una respuesta inmediata así que con su daga, le causo una cortada leve en el rostro del rey de Lazistan-! Está bien ¡Esta bien… si acepto casarme con su hijo- dicho esto el general alejo la daga de Ancón, la guardo y dijo

- que bien, que hallas aceptado futura "nuera", como aun no me presento, me presento, mi nombre es kelheit si quieres llamame suegro- se rio un poco- y ellos son Dumkan (el que vestia de rojo y azul), Lower (el de blanco y dorado), Hawf, (el de beige y rojo) y Merz (el de verde y marron)... ah pero eso si te advierto, si no cumples con tu promesa da por echo que te vamos a matar, ya estas comprometida- esto ultimo le provoco un escalofrio a Luna.

Los generales se dispusieron a retirarse, mientras que Luna y Ancon estaban quietos sin saber como reaccionar, Ancon fue el que reacciono primero, y se dispuso a abrazar a su hija esta tenia aun miedo y eso lo pudo notar en su respiracion rapida he intranquila

-Tranquila, tranquila... ellos no te van a hacer nada- dijo Ancón

En Ecuestria, mas exactamente en la biblioteca Discord se encontraba leyendo, aunque ya habia aprendido a leer en tan poco tiempo, aun le faltaba un poco, siendo que algunas palabras lo confundian y las pronunciaba algo mal y cuando lo hacia el bibliotecario lo corregia inmediatamente

-espreto...extero, ...es...

-expectro, discord expectro- corrigio el bibliotecario

-gracias... el ex-pec-tro aparecio enfrente de sus ojos asutan..dolo de golpe,el corrio y se topo de nuevo con el expeto... espetro...es

-expectro, Discord

- gracias de nuevo...expectro, la figura negra lo empujo hacia atras y el callo al frio suelo, le hacia desear volver a casa, cerró los ojos fuertemente esperando lo invitable…inbetable.. imevitable…im…

- inevitable…Discord creo que ya es suficiente por hoy por que no te tomas un descanso y mañana sigues vale?

- bueno vale- ni corto ni perezoso salió corriendo feliz de tener tiempo libre, para ir a jugar con Celestia. Todo el tiempo en el que había estado en el castillo había sido el mejor que había tenido en días, después de huir

Flash back

Dentro de un bosque caminaban con sus cosas y a paso lento varios draconequus, la mayoría eran hembras, niños y ancianos que veían como el camino los alejaba de lo que en algún momento poseían y gozaron, aquello que perdieron todos en medio de un incidente. Dentro de ese grupo caminaban con la misma marcha un pequeño llamado Discord y su madre ella traía muchas de las pocas cosas que le quedaron y Discord traía unas cuantas en menor cantidad, ellos como los demás estaban rendidos con gran fatiga, pero seguían caminando para poder sobrevivir. El grupo llego al borde de un puente, pero no todos podían pasar así que pasaron de poco en poco, hasta que el último draconequus pasó el puente y siguieron caminando con el mismo ritmo que llevaban sin saber que a un par de metros los iban a emboscar.

Ponis salían en todas direcciones con cualquier tipo de armas los draconnequus soltaron sus cosas y salieron a correr la madre de Discord y él se alejaron del grupo y detrás de ellos venían un par de ponis, cuando se alejaron lo suficiente la madre escondió a su hijo en un arbusto para distraer a si a los que los perseguían a ser solo ella a la que persiguieran.

Los días pasaron y Discord solo deambulaba en el bosque sin un rumbo fijo, soportando la lluvia o el calor y las dolorosas rocas que presionaban sus pies.

Sin querer se topó con uno de los que lo perseguían la última vez este aviso a su compañero y salieron en la persecución de Discord

Fin flash back

-AAAHHH

-¡Te encontré Celestia!- dijo Discord

-¡Discord me asustaste!- dijo Celestia reclamando y con su corazón palpitando sin control

- jajaja debiste ver tu cara fue tan graciosa, jaja gritaste como una niñita

- ¡oye yo soy una niñita!- a Celestia se le encendió el foco y dijo- Discord tienes una araña en la espalda

-¡QUE! AAHHH ¡QUITAMELA! ¡QUITAMELA!- Celestia se partió en risa al ver como Discord caía en su broma