Capítulo XXIII
Kakashi llegó hasta el valle del fin –no podía creer que Sasuke hubiese abandonado la aldea para seguir al sannin de las serpientes–, pues eso de que quería buscar a su hermano no lo consideraba posible sabiendo que Itachi estaba de misión de infiltración, solo le quedaba esperar al Uchiha mayor y preguntarle a él. El de mascara se arrimó a una de las estatuas al ver un bulto y al acercarse notó que era el rubio, corrió hasta él y lo cargó sobre su espalda para llevarlo de regreso a la aldea, pero el chico a pesar de estar inconsciente, aún lloraba.
–Vamos Naruto no debes perder la esperanza de que volverá arrepentido.
El copynin caminó hasta la aldea y llevó al hospital al rubio y Tsunade fue avisada. Con el rubio en una habitación y con la rubia revisándolo, esta le dijo a Kakashi:
–Por eso no confiaba en ese Uchiha.
–No sé que decir, supongo que no conocimos realmente a Sasuke. –fingió Kakashi debatido, sabiendo que debía haber otra explicación.
Naruto ya estaba despierto y sentía inmensas ganas de defender a su teme, pero con eso su secreto ya no lo sería. Optó por abrir los ojos y con eso evitaría que siguieran hablando de Sasuke. La rubia vio los ojos azules abrirse y de inmediato preguntó:
–¿Como te sientes?
–Bien Bāchan. Mi cuerpo se recupera rápido.
–De todos modos te quedaras un día completo
Y como el rubio no se negó –signo de estar realmente consternado–, los adultos se retiraron para dejarlo un rato a solas. Naruto se recostó de lado y suspiró solo tenían horas de no verse y él ya extrañaba mucho a Sasuke, suponía que no era como separarse por alguna horas.
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Tsunade y Kakashi fuera de la habitación conversaban acerca de los últimos acontecimientos.
–¿No había señales del Uchiha?
–No, cuando llegue sólo estaba Naruto.
–Y casualidad que todos los invasores que ayudaron en su huida desaparecieron también -los que no fueron vencidos-.
–Como sea, creo que Sasuke seguirá a su hermano ya sea para unirse a él o para cuestionarle su comportamiento.
La rubia asintió pensando en que la historia de Itachi Uchiha no la conocía del todo.
–Por el momento dejemos que Naruto descanse e informale a su tutor.
–Si Hokage-sama.
El shinobi enmascarado desapareció en una bola de humo y la rubia se dirigió de regreso a la torre.
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Orochimaru iba por delante y Jiraiya lo seguía cargando a Sasuke, el de cabello negro se adelantó para poner al tanto a su equipo. Cuando Jiraiya dejó al chico en la camilla de uno de los laboratorios, los ayudantes del sannin de las serpientes ya estaban listos para atenderlo, pues Orochimaru no podía hacerse cargo, pues también necesitaba atención por el brazo y para ver que su pequeño no hubiese sido lastimado. Un par de horas y Sasuke ya estaba en recuperación siendo monitoreado. Orochimaru solo vio que su alumno estuviese bien y se fue a descansar.
–Me siento muy cansado, te dejare a ti que le informes a Tsunade.
–Si no regreso, promete que le hablaras de mí a mi hijo.
–Que exagerado, veras que se le pasa el enojo al saber que todo lo hicimos por el bien del jinchuriki, pero si no... llevaré flores a tu tumba. –bromeó Orochimaru.
–...
Jiraiya acompañó a su pareja hasta la habitación que compartían y cuando este se quedó dormido él salió rumbo a la aldea y con dirección a la torre del hokage.
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Gaara se puso en guardia y Temari junto con Kankuro lo imitaron, pero Itachi no permitiría demoras y mucho menos que los chicos de Suna llegaran a Konoha.
–Podemos hacer esto rápido y sin dolor o rápido y con mucho dolor –dijo el compañero azul de Itachi.
–No se que quieren, pero llevó prisa y no pretendo perder el tiempo con ustedes.
–Para ser un mocoso hablas mucho. –respondió Kisame.
No es como si los hermano Sabaku no, so supieran quienes eran esos hombres con capa negra, sin embrago, el que estuviesen ahí no los amedrentaría. Un sonido de explosión se escuchó a espaldas del grupo y esa fue la señal de atacar, Gaara convocó a su arena y la lanzó en contra del moreno que de inmediato la esquivó. Kisame movía Samaheda con maestría cortando los hilos de Kankuro hacia su marionetas y deteniendo los ataques de los abanico de Temari.
Por su parte Deidara había hecho un boquete lo suficientemente grande para evitar que los otros que iban con los tres chicos de Suna llegaran hasta ellos y los ayudaran, Tobi aplaudía el movimiento del rubio, mientras que Sasori usaba a Hiruko que luchaba contra Baki que movía su espada de viento tratando de cortar a la marioneta, mientras Deidara seguía arrojando explosivos a los otros shinobis.
–¡Tobi!
Llamó el rubio y le dio varias minas, este usó un movimiento de sus manos y la arena se arremolinó creando una cortina para distraer a los rivales y que no vieran donde colocaba los explosivos, pero tuvo que hacerlo velozmente pues Baki difuminó la cortina para seguir atacando y abrirse paso para ayudar a los tres chicos. Sasori conocía el terreno donde se movían, pero no Tobi y Deidara que si bien eran buenos serían mejores si no sintieran que en cada momento los contrincantes movían la arena bajo sus pies provocando inestabilidad en sus movimientos. Tobi peleaba con taijutsu contra uno, mientras Deidara hacía algunos animales de arcilla que se lanzaban suicidas buscando atrapar al rival en su explosión. Sasori seguía arremetiendo contra Baki, pero no es vano este era un shinobi destacado y su viento era un arma fabulosa que cortó la cola de Hiroku, Sasori quiso evitar el daño y se retiró a distancia prudente cerca de su compañeros de equipo, y un golpe de la espada que evitó Hiruko alcanzó el brazo de Deidara. Tobi uso su sharingan y dejó inconsciente a su rival para ir a ayudar al rubio, pues en el grupo se le consideraba valioso su arte.
Unos metros más adelante Itachi ya tenía rodeado a Gaara con su amaterasu y el chico usaba su arena para intentar apagar las llamas, una distracción que el genio Uchiha utilizó...
–Mangekio sharingan. –dijo el moreno y el chico pelirrojo cayó en el tsukuyomi reviviendo su dolorosa infancia.
Kamatari peleó cortando cuanto tiburón de agua pudo, pero eran demasiados para él y tuvo que retroceder y es que las marionetas de Kankuro ya no era de gran ayuda en un lugar lleno de agua. Las marionetas y la invocación estaban fuera de combate también y Kisame se acercó al jinchuriki que estaba durmiendo.
–Esto fue rápido no creo que Pein tenga reparos por el trabajo está vez.
–...
El grito de una voz conocida detuvo el monologo y Kisame vio como desapareció su compañero sin decir palabra.
–Lo siento por el que hirió al rubio.
Aseguró Kisame y se encaminó pasando sobre unos mojado e inconscientes Kankuro y Temari. Dirigiéndose a donde los otros aktasuki se encontraban.
Deidara estaba sin brazo y sangrando demasiado, cuando Itachi llegó su lado, el rubio al verlo trató de soportar el inmenso dolor. Itachi vio a Tobi y Sasori.
–Ya no sirve. –aseguró como si nada Hiroku/Sasori– Lo convertiré en una de mis marionetas y así será una obra de arte inmortal.
Y Tobi se limitó a señalar a Baki como único culpable y este aún sostenía la espada de aire que fue la que cortó el brazo a Deidara. Pasaron segundos y el chakra de Itachi fue creando al esqueleto que del Susanoo, el moreno giró hacia los otros akatsukis que lo vieron asombrados ya que por lo regular no usaba en exceso su fuerza y menos por algo tan simple como unos pocos shinobis, pero cuando lo vieron tan serio supieron que debían salir lejos de él. Tobi ayudó a Deidara y Sasori se quedó rezagado, pero finalmente avanzó con los otros.
Con el Susanoo el Yasaka no Magatama estaba listo y los tomoes fueron lanzados como proyectiles en contra de los shinobis de la arena...
Pasaron unos minutos y el Uchiha alcanzó a su equipo sin dar explicaciones de lo que pasó con los contrincantes, pero los otros Akatsukis se lo imaginaron. El moreno apresuró al grupo, pues el rubio estaba por caer desmayado. A pesar del desgaste que había sufrido por sacar una técnica tan poderosa, Itachi cargó a Deidara y partió velozmente hasta el punto de encuentro con los otros akatsukis: a la cueva donde estaba la está la estatua demoníaca.
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Tsunade estaba terminando de recibir los reportes, cuando Jiraiya entró y esperó a que la Hokage quedara sola.
–¡¿Donde estabas se supone que Naruto es tu alumno?!
–...
–Ese Uchiha se ha largado y no me creo que con Orochimaru, pues me lo hubiesen dicho, seguro que se fue con el traidor de su hermano y ahora ya no tengo un renegado ya tengo dos.
–Oh vamos no serás la primer ni la última Hokage que se le pierden shinobis. –bromeó Jiraiya.
–¡Callate! ¿Donde estabas y donde está Orochimaru?
–Pues donde más, en su laboratorio.
–¿Entonces no sabe nada del Uchiha?
El de cabello blanco se rascó la nuca y se preparó para lo que venía.
–Creo que es mejor que empiece por el principio, aunque yo creo que el tercero debió dejar algo que le indicara a su sustituto, la misión que le encomendó a Itachi.
La rubia puso los codos en su escritorio, recargó la barbilla en sus manos para escuchar todo lo que debía relatarle Jiraiya. Minutos después se escuchó un estruendo en la torre y se vio a un hombre de cabello blanco que salió volando por los aires y a la rubia dispuesta a no dejarlo aterrizar si no golpearlo más fuerte, pero este se removió y cayó parado corriendo por su vida. Con Tsunade detrás de él Jiraiya llegó hasta la cueva donde estaba el laboratorio y la atravesó cual bólido. Orochimaru fue el primero que sintió el chakra conocido y... cabreado. Pero sabiendo que tenía inmunidad se quedó esperando a que los problemas llegaran. Jiraiya pasó corriendo y el sannin de las serpientes esperó y detrás de su pareja Tsunade llegaba...
–¡Tú también me las pagaras!
Orochimaru casualmente se acarició el estomago y la rubia tuvo que contenerse.
–¡Pero ese crio saldrá algún día!
El de cabello negro se encogió de hombros.
–Piensa tetona si han venido por el jinchuriki de Konoha ¿quien más está en peligro?
La de ojos miel los abrió y susurró apretando los dientes.
–El chico de Suna, por eso no llegaron a ayudarnos. Mandaré a un equipo.
–A los mejores, por que si el otro Uchiha estuvo por allá seguro que ya tiene al jinchuriki.
–¿Por que no me avisaron antes? pude haberlos prevenido.
–Fue una suposición al ver que aquí no vinieron todos, si no que faltaban la mitad. Si atacaron a la misma hora o defendíamos al rubio o al otro. El Uchiha nos hubiese matada si algo le pasaba a sus niños, ademas si los prevenías todos los compañeros de Itachi hubiesen sospechado y él y su ayudante hubiesen sido asesinados.
–Maldito mocoso.
–Mocoso, pero es tu espía así que o lo ayudas o se regresa y pierdes su fuente de información.
–No lo cure para que estuviese de holgazán.
Orochimaru arqueó una ceja.
–Pues no creo que hay sido de a gratis.
–... Debo mandar al equipo de rescate.
El sannin vio partir a la mujer y suspiró aliviado, de pronto vio que un pequeño sapo se posó junto a él y rodó los ojos.
–Ya puedes salir ya se fue.
El anfibio abrió la boca y de su estomago salió Jiraiya aunque un poco lleno de baba.
–Es que si era capaz de matarme o mínimo dejarme en coma.
–... Te das un baño no te me acerques así.
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En la cueva ya los esperaba el otro equipo, al no ver a ningún jinchuriki los que iban de Suna se miraron poniéndose de acuerdo en silencio para no mencionar nada del fracaso, por lo menos no a Pein por que de los otros si que que se burlarían. Itachi caminó hasta Kakuzu y colocó a Deidara frente a él.
–...
Kakuzu lo miró y supo lo que deseaba el Uchiha a pesar de que no había dicho palabra.
–Dame su brazo.
Tobi llegó hasta ellos y sacó el pergamino donde había guardado la extremidad de Deidara. Itachi usó su Mangekio sharingan y durmió al rubio para que no sintiera el dolor. A pesar de todo el descanso era necesario antes de que extrajeran al bijuu y cada akatsuki buscó donde reposar antes de que los llamaran para hacer el ritual.
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El consejo de Suna se reunió y determinaron que buscarían al chico, pues si este se salía del control o le extraían al shūkaku sería muy peligroso, ademas que debían darle un escarmiento a esos renegados que habían acabado con uno de sus mejores equipos de shinobis. Chiyo fue la que no deseaba pedir ayuda a Konoha, pero lo otros se negaron y enviaron el ave mensajera, de eso ya hacía tiempo solo esperaban que la Hokage mandara un equipo.
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En la torre del Hokage Tsunade tenía a Kakashi y los otros lideres de equipo reunidos.
–Kakashi, Gai, Kurenai y Azuma irán.
Los mencionados se alistaron para partir de inmediato. Kakashi fue al hospital para avisarle a Iruka, pero al hacerlo, cierto rubio se enteró y no hubo poder humano que lo retuviera en su habitación.
–¡Es mi amigo!
–No estás en condiciones. –trataba de convencerlo Iruka.
–¡Esto bien! ¡Tú sabes que ya no tengo heridas!
Y con eso el rubio saltó por la ventana y salió corriendo. Llegó hasta al torre aún con al ropa del hospital e Iruka y Kakashi corriendo tras él para detenerlo.
–¡Yo iré Bāchan!
–¡Claro que no mocoso! ¡¿Y que haces aquí si te dije que debías reposar?!
El rubio buscó un buen pretexto y por fin su cerebro dio con la respuesta, le pereció algo cruel, pero necesario.
–Déjame salvar a uno de mis amigos por lo menos. –dijo con su mejor cara deprimida.
–... ¡No te sobre esfuerces! –aceptó Tsunade ya que tal vez con el rubio yendo, Itachi podría hacer algo para ayudar al pelirrojo.
–¡No lo haré Bāchan!
Iruka esperó fuera junto con los otros y siendo que los dos rubios hablaban muy quedo se enteraron de todo la conversación.
Con el equipo de rescate completo salieron rumbo a Suna, esperaban ayudar en algo y encontrar con vida al pelirrojo jinchuriki. Gai ya corría junto con los otros cuando notó de inmediato que eran seguidos por alguien, se quedó rezagado y esperó para montar una emboscada. Las sombras cruzaron entre las ramas y estos fueron atacados por Gai con taijutsu.
–¡Gai sensei!
–¡¿Que hacen aquí?!
Neji y Lee se vieron uno a otro.
–Solo queríamos acompañarlos, no interferiríamos sensei. –contestó el Hyūga.
Para ese momento Kakashi ya estaba ahí con ellos así que solo se encogió de hombros.
–Yo llevo a Naruto.
Y Gai se dio por vencido.
–Se quedaran atrás, los tres.
Los dos chicos asintieron y se unieron al equipo. Los que no estaba de acuerdo fueron Kurenai y Asuma, pero Gai y Kakashi aceptaron toda la responsabilidad.
–¡Esta no es misión para gennin! –aseguró la kunoichi.
–¿Y que hacemos regresarlos solos a la aldea? –preguntó irónico Gai.
–Pues tú eres responsable de ellos.–aseguró Azuma.
–Y yo también. Avancemos que solo perdemos tiempo.
Concluyó Kakashi y siguió corriendo. Naruto vio a los otros chicos y les guiño un ojo para después seguir a su sensei.
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Jiraiya salió de la ducha y se cambió para ir a buscar a su pareja, este seguro aún seguía trabajando, pues había tenido que detener sus investigaciones por los recientes acontecimientos, pero el avance en sus experimentos era notorio. Caminó hasta la sala de congelamiento y buscó a Orochimaru, este manipulaba dos órganos, que a decir verdad Jiraiya no reconocía por lo que se retiró hasta su cuarto de observación y esperó a que el de cabello negro terminara. Orochimaru dejó los dos riñones y Kabuto junto con dos más de sus ayudantes los colocaron dentro de sus contenedores.
–Tal vez parezca poco, pero no lo es... es el primer riñón clonado que se servirá a un shinobi de Konoha. –dijo el sannin y todos los investigadores aplaudieron.
El sannin dejó que los reportes los escribiera Kabuto y le se retiró, al girarse vio a Jiraiya y este sonrió, pero el sannin de las serpientes no fue hasta el de cabello blanco si no que salio hasta donde su alumno reposaba, seguido por Jiraiya. Conectado a varios aparatos Sasuke era atendido y parecía que todo iba bien.
–¿Como está el pequeño vengador?
–¡¿Vengador?! –preguntó Orochimaru.
–Aseguran que se fue contigo para que le dieras más poder y vengarse de su hermano por la vergüenza que le hizo pasar por su partida.
–En algo tiene razón le daré conocimientos eso si. Pero por el momento es mejor que se recupere completamente ¿Y tú que harás con el rubio?
–Creo que lo sacare de la aldea, de ese modo nos quitaremos que no estén vigilando y podré estar contigo sin esconderme.
–Dejaremos este lugar ¿no? Está muy cerca de la aldea.
–Si con el triunfo de tus investigaciones no creo que Tsunade nos necesite aquí, podrás mandarle los reportes desde otro lugar.
–De todos modos no es bueno quedarnos en un solo lugar, akatsuki nos buscara.
–Cierto, cambiar de guarida es bueno para ti, y yo te seguiré de cerca ¡Oh lo olvidaba! estos niños no deben verse es una de las condiciones del Uchiha mayor.
–Lo sé. Aunque si me lo preguntas es exagerado, si los separan más se buscaran. Como tú y yo.
–Cierto, sin embargo si ayudamos un poco no tendrán que pasar tantos años separados como nosotros.
–Si Itachi se entera no le gustara.
–¿Y por que te preocupa eso? ¿Acaso aún sigues obsesionado con él? –preguntó celoso Jiraiya.
–... Si, por eso llevó a tu hijo en el vientre, pronto estaré como vaca y mis pobres pies no soportaran tanto peso, por no olvidar que mi vejiga me dará lata las veinticuatro horas del día.
–...
Jiraiya suspiró derrotado al ver que Orochimaru se alejaba molesto de la habitación, y se preguntó «¿Cual será mejor, el chocolate con menta o el de fresas y crema?» después de todo para que al sannin de cabello negro se le pasara el enojo, le costaría dos tarros de helado.
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Eran todos Jōnin de élite y el dar con el guía era cosa fácil. Pakkun iba por delante y detrás su amo y su alumno. Suna les había asegurado que tendrían un guía y que este los esperaba en un lugar cercano. El perro fue el que lo detectó y el grupo se detuvo buscando al shinobi de Suna. Una anciana mujer apareció y todos le vieron como buscando a alguien más.
–Yo los guiare daremos con el lugar donde tienen al chico.
A pesar del desconcierto que sintieron de primera mano, la seguridad de la mujer los obligó a no negarse a seguirla. El rubio la vio y luego se acercó a su sensei.
–¿Ella soportara nuestro pasó?
–Yo ya era Jōnin cuando tú no habías nacido. –dijo la anciana.
–No lo dudo señora.
Respondió Naruto antes de que su sensei lo golpeara por hablar de más. El camino fue rápido antes de que los primeros contratiempos se presentaran. Chiyo al escuchar el nombre completo de Kakashi se giró para atacarlo, y este solo esquivo, los ataques siguieron hasta que otros shinobis de la Hoja lograron persuadir a la mujer de que no eran tiempos de venganzas.
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El grupo entero estaba en posición y Pein inició el ritual, Gaara yacía en centro del circulo de frente a la estatua. Al rubio Deidara le habían cocido el brazo y con eso ya estaba en acción de nuevo, Itachi estaba algo preocupado por que no había llegado ninguno equipo de rescate, más tomó su lugar en el ritual esperando que no tardaran o si no el chico moriría y no habría nada que se pudiese hacer, por otro lado y a pesar de sentirse egoísta daba gracias de que no fuera su pequeño rubio el que estuviese en esa situación.
Pero lo que siguió fue un cargo más a la conciencia de Itachi, pues la extracción del Bijuu fue un éxito, y con eso los integrantes de Akatsuki se dispersaron dejando a su equipo y el de Sasori deshacerse de los restos.
Sasori fue el que cargó el cuerpo del chico y lo sacó del lugar siendo seguido por los otros tres. El chakra que sintieron acercandose no les era conocido, pero se sentía poderoso, el marionetista sin embargo si lo reconoció.
–Deidara llevate el cuerpo que yo tengo una visita familiar.
El rubio obedeció a pesar de que cargar el cadáver de un chico -casi un niño- no le agradaba mucho. Itachi se acercó y le susurró.
–No te alejes mucho deja que ellos se lo lleven.
El rubio asintió con un guiño de ojo y creó una lechuza para transportar al pelirrojo, se montó en ella con su carga y voló bajo para que los shinobis -que deseaban rescatar al chico- lo vieran y fue justo como lo planeó ya que Naruto y Kakashi notaron el ave y a Gaara. Naruto corrió detrás del otro rubio junto con Kakashi olvidando la orden de quedarse atrás y no interferir, pero debía rescatar a su amigo y que mejor que pedírselo al amigo de su aniki, –pues reconoció de inmediato a Deidara–, lo malo es que Kakashi no sabía nada del rubio y su amistad con Itachi y al querer bajar a Gaara atacó al rubio que no pudo dejar de responder mandando sus creaciones a explotar, pero evitando –muy discretamente– al chico de marquitas, sin embargo Kakashi usó su sharingan e intentó mandar al rubio a Kamui, pero este había sido aleccionado por un Uchiha y logró escapar de la técnica y creó una copia que dejó para que Kakashi se entretuviera y con un gesto llamó al rubio que lo siguió. En la orilla de una barranca Deidara aterrizó, Naruto llegó corriendo y encontró al ave que aún cargaba al pelirrojo.
–¡¿Quien es el que viene contigo hm?!
–Mi sensei.
–¡Oh ya! Te dejo a tu amigo, pero... no está con vida hm.
–... –Naruto apretó los puños con furia.
–Es mejor que entrenes y te vuelvas fuerte para poder vengar su muerte hm.
–Yo más bien creo que para proteger a los amigos que me quedan y a mis anikis.
Deidara suspiró, tiempo atrás se hubiese burlado de la forma de pensar del niño, pero desde que Itachi era parte importante de su vida entendía lo que pensaba el jinchuriki. Se montó en su ave emprendiendo el vuelo, pues la falta de explosión alguna le decía que su clon de arcilla había fallado y que seguro el maestro del chico ya estaba en camino.
Kakashi llegó segundos después y vio como Naruto revisaba a su amigo.
–¡¿Lo dejó?!
–Dijo que ya no servía. –mintió Naruto.– Kakashi sensei ¿él está...
El de cabello plateado se acercó a los dos chicos y revisó los signos vitales del pelirrojo y notó que ya no había tales.
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De nuevo se encontraban peleando con ese hombre azul, pero Kurenai y Asuma era un buen dúo que se conocía lo suficiente para que sus estrategias funcionaran y si bien estaban perdiendo, le estaba costando trabajo a Kisame. Kurenai atrajo al hombre azul al gengutsu de la prisión arbórea y con eso Asuma tuvo un blanco inmóvil para usar sus cuchillos de chakra, pero Kisame logró cortar el árbol en pedazos y detener la mayoría de las navajas a excepción de una que se le clavó en un brazo, más esto no lo detuvo y creó una explosión de olas que inundó el lugar donde Kurenai y Asuma tenían mas de un rival que derrotar y por si fuera poco que les robaban el chakra: los clones de agua.
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No muy lejos de ahí, Chiyo se enfrentaba a su nieto y a las marionetas de este.
–Es mejor que te des por vencida.
–No hasta demostrarte que no aprendiste todo lo que deseabas, aún pudo enseñarte una cosa o dos.
En esa pelea el que ganaría era el que fuese más hábil para manejar a sus armas y no por la cantidad de ellas.
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Itachi vio avanzar a Maito y como sus alumnos se quedaron detrás de él. El hombre de traje verde no hizo contacto en ningún momento con los ojos de Itachi y se concentró en los pies de este, pero el Uchiha sabía que Gai se entrenó para contrarrestar el sharingan por lo que le correspondió con la misma fuerza usando taijutsu y si bien Gai era imparable con los golpes Itachi no se quedó atrás y combinó los golpes con varios katones que dejaron llamas suficientes para que el sensei no pudiera predecir sus movimientos ya que no veía los pies. El moreno quería terminar con eso sin herir mucho al maestro y es que la cara sorprendida de Rock –que veía todo desde lejos junto con Neji– le recordó que este fue el primer amigo de sus hermanos y que no deseaba crearle malos recuerdos, por lo que usando una cortina de cuervos desapareció del lugar y fue en busca de los otros akatsukis. Pasó por Kisame que había llenado el lago con tiburones que Asuma cortaba con sus cuchillas y Kurenai esquivaba. Hoshigaki vio al moreno y dejó su entretenimiento sabía que en cuanto perdieran el chakra que los sostenía, los tiburones desaparecerían. Los dos akatsukis caminaron y se adentraron en el bosque donde vieron que el rubio estaba sentado en las ramas más altas de un árbol.
–¿Y Sasori no danna?
–No lo sabemos aún debe estar combatiendo. –contestó Kisame.
–No lo esperaremos, sabe que solo era hacerles perder el tiempo.
Deidara vio a Itachi y oyéndolo hablar supo que estaba molesto, pero no sabía por que después de todo él solo estaba preocupado por su compañero de equipo, por lo que regresó su vista al horizonte y esperó a que Sasori apareciera. Afortunadamente este ya estaba de regreso y los cuatro emprendieron el camino.
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El equipo de rescate se reunió y entre todos pensaron en lo que debían de hacer. La misión había sido un fracaso y como consecuencia la muerte de un chico. La anciana Chiyo tomó una decisión –que si bien la entendía los Jōnin no podían aceptarla–, pues de todos modos se perdería una vida.
–Tal vez tenga un futuro brillante y se lo estamos negando, y por si fuera poco yo ayude a que le sellaran el shūkaku en él.
–Yo creo que es un buen shinobi que merece otra oportunidad y que la aprovechara. –decía Rock lee que ya no le guardaba rencor a Gaara.
–¡Cierto ttebayo!
No hubo más que discutir y la resurrección inició, cuando está terminó levantaron con reverencia el cuerpo de la anciana Jōnin. Gaara abrió los ojos y lo primero que vio fueron uno ojos negros y unos ojos azules que lo miraba expectantes.
–Yo te conozco –dijo Gaara viendo al moreno.
–¡Yosh él me reconoció! –exclamó Lee que sonrió y alzó su dedo pulgar.
Naruto se acercó para que el pelirrojo también lo viera y este parpadeó sintiéndose algo débil y desorientado, pero tranquilo.
El grupo regresó a Suna y las buenas y malas noticias fueran dadas. Chiyo fue llorada y sería recordada y Gaara seguía siendo un excelente shinobi que seguramente sería tomado en cuenta para ser Kazekage.
Esa noche los shinobis de Konoha fueron hospedados en la aldea y pudieron descansar y pasear un rato –Kurenai y Azuma–. Gaara recibió a los gennin y junto con sus hermanos fueron buenos anfitriones. Rock Lee fue invitado a dar un paseo por la aldea con Temari y Neji junto con Kankuro fueron obligados a ir. Naruto se quedó conversando con Gaara en lo que este descansaba un rato.
–¿Desde cuando Lee ya no te desagrada?
–Fui a disculparme con él al hospital ¿No te dijo el Uchiha?
–No.
Gaara se acomodó en el sillón y algo cohibido preguntó.
–¿Que pasó con él?
–Se fue con Orochimaru.
Después de eso los dos se quedaron cayados un momento y de nuevo el de ojos verdes comenzó a preguntar.
–¿Hace mucho que tú y Lee son amigos?
–Si, desde que teníamos como cuatro años.
–Eso es mucho tiempo... ¿crees que nosotros podamos ser así de unidos?
–¡Claro ttebayo!
Naruto sonrió antes lo dicho y siguió contándole a Gaara acerca de su vida y aventuras.
–Entonces ellos son...
–Mis hermanos, mi aniki... antes de que se fuera me dio todo al igual que a Sasuke y desde que recuerdo me trató siempre como un Uchiha, pero haciendo inca pie en no olvidar a mis padres, aunque no los conocí.
– La gente miente y te dice que te ama, pero no es cierto. Ahora tus hermanos te dejaron solo.
El rubio suspiró abatido, Gaara le contó lo que había sucedido con su tío Yasshamru, pero sus hermanos no mentían, que lo cuidaba aunque no los viera. Pero para le gente ellos se olvidaron de él y buscaron otro camino errado, por lo que lo veían con algo de lástima y eso no le gustaba.
–¡Ellos regresaran o yo los traeré de vuelta ttebayo!
Los demás llegaron para la cena y los tres gennin fueron atendidos, se les asignó un habitación por esa noche ya que regresaban a Konoha al día siguiente. Naruto y Neji acomodaron los futones en lo que Lee tomaba un baño. Gaara fue a ver que no necesitaran nada y se topó con esos dos ya acostados viendo que faltaba el pelinegro.
–¿Están bien así?
El rubio contestó.
–Si, yo compartiré el futon con Lee...
–Traeré otro, seguro que Kankuro tiene otro. –corto el pelirrojo que no quería que Naruto compartiera futon con el chico de cejas grandes.
Neji se encogió de hombros ante el rostro dudoso de Naruto y se dispuso a dormir, a pesar de no haber peleado, el ser testigos del poder de los shinobis renegados lo había dejado exhaustos y a la vez con inmensas ganas de superarse. Lee entró al mismo tiempo que Gaara llevaba el futon y al verlos:
–No es necesario, yo puedo .dormir con Naruto, estamos acostumbrados... –Cuando Lee dijo eso el rostro de Gaara se volvió de piedra literalmente y miró el rubio que sonreía inocente asintiendo a las palabras de Lee– Yo pase muchas noches en la residencia Uchiha cuando eramos más jóvenes, aunque... también Sasuke dormía con nosotros... –Recordó lo que pasó con este último y se disculpó– Oh lo siento Naruto.
Pero el rubio no le dio importancia y mejor se dedico a extender el futon que usaría el pelinegro. El pelirrojo se despidió y los de la Hoja se acostaron para descansar.
Gaara vagó un rato por la casa silenciosa y oscura, para luego ir de nuevo al cuarto de visitas y ver a los invitados, los tres chicos dormían y se podía ver que dos de ellos parecían remolinos en sus camas. Gaara cerró con cuidado la puerta y se dirigió a su habitación para pensar en lo que sentía al estar cerca de ese chico hiperactivo y alegre.
La mañana vino con el equipo de rescate regresando a Konoha.
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Orochimaru recogió todos los documentos y los fue dejando en el pergamino, la mayoría de las muestras viajarían con él, pero para eso estaba una de sus serpientes que junto con uno de los sapos de Jiraiya las trasportarían con cuidado en sus estómagos. El equipo que le había asignado Tsunade se quedaría a seguir creando muestras con los resultados positivos que habían tenido y con el riñón sano trasplantado a una de las kunoichis de Konoha con éxito del noventa y ocho por ciento solo quedaba perfeccionar las formulas y seguir con órganos más complicados. Lo del útero sería dejado hasta que el experimento finalizara con el nacimiento del bebé de los sannin y todos deseaban que el éxito fuera rotundo, con eso la opción de engendrar estaría en la mesa, pero para personas que serían exhaustivamente investigadas y que tendrían que pasar varias pruebas para poder tener ese privilegio. Eso era lo que estipulaba Orochimaru, pero Jiraiya opinaba que con desear ser padres y querer mucho al niño o niña podían ser buenos candidatos.
El sannin de los sapos entró llevando una gran caja que de inmediato metió en el sapo.
–¿Qué es eso? –cuestionó el de cabello negro.
–...
–Jiraiya.
–Es que tu guarida está lejos de cualquier lugar habitado...
–Ese es el sentido de tener una guarida.
–Pero...
–Habla ya.
–Potes de helado, ajos, albahaca, salsa de solla, jengibre, fécula de papa y harina de trigo. –murmuró el de cabello blanco.
Orochimaru dejó los últimos documentos y enrolló el pergamino, que quedó tan grande como siempre –y es que era el que cargaba Jiraiya en la espalda, con nadie más podían estar seguros esos papeles– y se giró para ver a su pareja.
–A veces quiero matarte –Jiraiya frunció el ceño– y otras... haces cosas que me recuerdan el por que te amo.
Orochimaru se adelantó y atrajo al otro hombre hacia él para besarlo, el estomago ya más grande los mantenía un poco separados, pero el sannin de los sapos se acomodó de modo que no apretara a este y abrazó a su pareja buscando desnudarle, Orochimaru ayudó al otro y así quedaron libres de cualquier tela, sintiendo que sus pieles se rozaban despertando todo el lívido que poseían, las invocaciones desaparecieron y ellos aprovecharon la privacidad y el sannin de las serpientes fue subido en la mesa de su laboratorio y penetrado por Jiraiya que buscó el miembro de su pasivo para masturbarlo, el orgasmos llegó y con eso los sannin se liberaron de la tensión y confirmaron que a pesar de los años y las ideas se amaban y la prueba estaba en la redondez que Jiraiya besaba y acariciaba.
–¿Como está mi bebé? ¿Como está mi Kaminari*?
–No le hables como si fuese un varón que si es una niña tendrá complejos.
–De todos modos con dos padres no creo que se muy femenina, pero... es un niño de eso no hay duda. Y si es niña conque no salga como tu alumna me conformo.
–Idiota. Que tanto es un mes, espera y veremos que es.
–Prefiero esperar a que nazca, es más emocionante.
Orochimaru ignoró a su pareja y se removió de debajo de él para seguir con los preparativos para partir esa misma noche.
Jiraiya siguió también cargando sus cosas y ambos volvieron a invocar a sus ayudantes. A Sasuke lo llevarían en uno de los sapos buzos de Jiraiya para que el chico no se moviera. El de cabello negro salió y llegó hasta la habitación de este, para ver que ya lo tuvieran listo, pero lo que lo asombró fue que el Uchiha ya estaba despierto.
–¿Como te sientes Sasuke?
–Bien... ¿Y...
–El jinchuriki está bien incluso ya fue a una misión.
–¡¿Tan pronto?!
–Créeme que él solo necesitaba descanso, en cambio tú si nos preocupaste, tenías una hemorragia interna y tuvimos que operarte, pero nada que no sane con cuidados y reposo. Así que duerme que cuando te este entrenando querrás este tiempo de descanso.
El chico asintió y se acomodó para dormir de nuevo. Orochimaru salió y regresó hasta donde Jiraiya terminaba de empacar.
–Estaba pensando en que pronto cumplirás cinco meses y me preguntó cómo podre estar contigo más tiempo sin que deje solo a mi alumno.
–... No lo había pensado es mejor que hables con Itachi, no puedes descuidar al jinchuriki, pero...
El de cabello negro no terminó la frase, pero Jiraiya supuso que deseaba decir que no se quería quedar solo el resto del embarazo. Por lo que él mismo respondió.
–De todos modos el que ellos no se vean por tanto tiempo es algo cruel.
Orochimaru asintió sin decir nada. Esa misma noche Jiraiya Orochimaru, Sasuke y Kabuto se trasladaron a una de las bases del sannin de las serpientes.
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Con el éxito de la última misión el periodo de descanso no fue tomado en tensión por Itachi y Deidara, pues Pein se había retirado junto con Konan y los había dejado –de algún modo– en libertad, por lo que casualmente Itachi salió a divertirse a una aldea cercana y el rubio fue a comprar materiales para su arte. Los dos corrían de árbol en árbol buscando alcanzar al grupo que se retiraba a Konoha.
–¿Y si el perro nos delata hm?
–Mientras sea el, no hay problema, Kakashi lo sabe.
–¡Ese tipo quiso mandarme a otra dimensión hm!
–Te presentare.
–¡Como si me importara que ellos me conocieran!
Itachi prefirió no contestar, pues no quería molestar más al rubio que seguro estaba cansado y dolorido, pero el muy necio, no se había querido quedar y lo acompañó.
Itachi sintió el chakra y sonrió negando, esperaba que Jiraiya terminara de mostrarle a Naruto como ocultar el chakra del Kyūbi, pues él solo lo había mostrado un poco, pero no era suficiente si podían detectarlo como en ese momento él lo hacía.
–Ya están cerca, mantente detrás de mí.
–Si hm.
–Necesito uno de tus insectos.
–Un escarabajo será lo ideal hm.
El rubio hizo al pequeño animal y lo dejó volar dejando que Itachi le indicara hacia donde mandarlo, ellos se quedaron detrás de un árbol grande y esperaron. No pasaron ni diez minutos cuando una voz llamó en susurros.
–Nii-san... nii-san...
Itachi salió de su escondite y cuando el rubio lo vio sonrió radiantemente y se lanzó a los brazos del moreno quien lo recibió gustoso. Itachi aún cargando a Naruto cual koala vio que el copynin los veía y también Deidara que nunca había presenciado como era Itachi conviviendo con su familia.
–Eso me recuerda cuando los conocí y él no se te despegaba. –confirmó Kakashi.
–Y a ti te gustaba molestarlos, a los dos. –siguió Itachi.
–¿Sasuke... –dijo Kakashi esperando una respuesta.
–Donde debe estar, con su próximo sensei, tú le enseñaste mucho, pero es hora de que aprenda de otro.
El de cabello plateado asintió, pero al notar la otra figura de capa negra y reconocerlo se pudo en guardia.
–¡¿Una emboscada Uchiha?! –preguntó.
–Por favor Kakashi sabes que yo no amenazó. Él es Deidara mi... aliado en Akatsuki.
–Deidara-san me regresó a Gaara.
Dijo el rubio menor y al escuchar eso Itachi tomó el rostro de este y juntando su frente aseguró:
–Siento no haber podido salvar a tu amigo.
Naruto se recargó en el hombro de Itachi y sonriendo contestó.
–Está vivo aniki, lo salvaron. Sé que no podías hacer nada.
Los dos espectadores disfrutaron la interacción de esos dos sin intervenir, hasta que Itachi dejó al rubio en el suelo e inclinándose le despeino el rubio cabello.
–No importa que estemos lejos sabes que te amamos verdad. Y sé que cuidaras a Iruka y nuestro hogar hasta que podamos regresar.
–Los extraño mucho.
–Y nosotros a ti, pero es necesario si queremos vivir algún día todos juntos.
El rubio sorbió la nariz evitando llorar y preguntó:
–¿Deidara-san también vivirá con nosotros? Él me agrada.
Itachi no pudo evitarlo y al igual que Deidara se sonrojó, pero re componiéndose respondió:
–Si, lo llevare para que viva con nosotros... Naruto sigue siendo tal como eres.
El rubito no entendió, pero asintió sonriendo. Itachi deseaba que no dejara esa inocencia que lo caracterizaba y es que con el sensei que le había conseguido dudaba que siguiera de ese modo.
–Debemos partir hm.
–Y nosotros. –contestó Kakashi.
El cuarteto se despidió y los de capa negra corrieron despareciendo entre los arboles, mientras el Hatake y Naruto los veían partir.
–No creo que dejes de verlo. –consoló el copynin.
–Si, Jiraiya mencionó que mi aniki le dijo que lo vigilaría de cerca.
–...
Los dos siguieron su camino para darles alcance a los otros y no despertar sospechas.
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Esa tarde y de regresó a Otogakure Itachi y Deidara disfrutaban de un baño relajante en la tina. El rubio se enjabonaba con una mano, mientras el moreno le lavaba el cabello.
–Espera y yo lo haré por ti.
–No estoy inútil hm.
–No, es solo que yo quiero hacerlo.
El moreno enroscó el cabello del de ojos azules y luego tomó la esponja pasándola por el torso de este que se echaba agua con un mano.
–Uchiha...
–...
–¿De verdad quieres que viva contigo hm?
–Si, si quieres.
–¿Por que?
–Quiero tenerte para mí.
–Estás loco Uchiha hm.
El poseedor del sharingan no respondió, pues estaba ocupado separando las nalgas del rubio y tratando de introducirse en su orificio, consiguiéndolo con ayuda del agua. Deidara gimió al sentir la intrusión, pero se relajó y disfrutó del movimiento leve de las caderas de su amante. Las manos de los dos acariciaron al piel contraria que alcanzaban y se besaron con ternura.
Cuando cayó la noche los dos se dispusieron a dormir abrazados sintiendo como el corazón del otro latía al mismo tiempo que el propio y usándolo como un arrullo, se quedaron dormidos.
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El equipo de rescate regresó a Konoha y dos días después Jiraiya visitó al rubio en su casa. Iruka estaba en la academia por lo que el rubito recibió a su sensei.
–Partimos mañana.
–¿Adonde Ero-sennin?
–¡Mocoso!... ¡¿pues a donde más?! a entrenar.
–¿Pero así como cuidare de Iruka-nii y de la casa? Aniki me lo pidió.
–Seguro hablaba en sentido figurado. Y ademas es mejor conocer el mundo y que mejor que ahora que estás joven.
–¡Siempre quise probar todos los tipos de ramen ttebayo!
–Pues empaca ligero.
La mañana siguiente el rubio dejó la aldea junto con Jiraiya prometiendo que regresaría y sería más fuerte.
*Kaminari o Rai: Relampago o trueno.
Una disculpa y agradeciendo como siempre a :
Kaoryciel94, alessa-vulturi, chizuruchan1999, Alba marina -Si siguen y seguirán, amo a estos dos-, Zanzamaru, harunablakrose, Princezz Inuyoukai, Moon-9215, Hatake.E, YURIKO CHUN-LI, Goshy -Pues he tenido que adelantar un poco, pero trato de que no sea mucho, y gracias por comentar-, Saya Uchiha -Si muy diferente, pero no veía a Sasuke peleando con su bebé-, Nessieprettysweet.
Y si dudan que el nene de los sannin sea lindo, nada más vean al papá de niño se los dejo en el avatar.
