Tarde, muy tarde, pero se los traje. Disfrutenlo mucho, ya veremos lo que planeo Mira en el oneshot ante-anterior ;)
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Summary: Fue tu culpa, Luce. Culpa tuya y de lo dulce que hay en tus labios rojos –Dieciseisava línea: Lo dulce que hay en tus labios rojos.
Pareja: Natsu Dragneel y Lucy Heartfilia
Palabras: 2,768
Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece. La letra de la canción Adoro tampoco. Pero mi imaginación y esta trama, sí.
Advertencias: Ooc de parte de Natsu, pero vamos, si no fuera así no tendría gracia todo el asunto XD
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è MaD3 bYmE ç
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16. Lo dulce que hay en tus labios rojos
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Natsu gruño, haciendo que todos en un radio de dos mesas a su alrededor lo miraran con alarma. Mientras que Happy paso completamente de su compañero, comiendo animadamente un pescado que Mirajane le había obsequiado, Erza alzo una ceja y Grey sonrió con malicia, visiblemente entretenido.
Cuando un segundo gruñido más fuerte que el anterior resonó fuera de la garganta del Dragón Slayer y el cubierto de metal que estaba sosteniendo en sus manos se volvió un charquito ardiente sobre la mesa, humeando visiblemente y casi prendiendo en llamas la madera, Erza decidió intervenir.
- ¡Natsu! ¿Se puede saber a qué se debe este comportamiento?
Natsu hizo entonces una de las cosas probablemente más estúpidas que podría haber hecho en su vida: ignoro a Erza Scarlet, más concentrado en seguir gruñendo con sus ojos fijos en la barra al otro lado del gremio.
Erza lo miro con los ojos entrecerrados, una venita amenazando con formarse en su frente, al tiempo que su mano iba hacia la empuñadura de su espada.
- ¡Natsu, te he hecho una pregunta!
Un gruñido fue la respuesta.
Erza se levanto de su silla, sacando la espada y apuntándola hacia Natsu.
Happy siguió comiendo su pescado.
Y Grey escogió ese momento para soltar una carcajada sádica ante la desgracia de su "ami-enemigo". Cuando la espada de Erza se volvió hacia él, rozando su cuello al estar más cercano él que Natsu, lo lamento profundamente.
- ¡O–Oi, Erza! ¡Baja la espada!
Erza lo pincho con la punta, un brillo asesino en sus ojos cafés – Confiesa, Grey ¿Qué es tan divertido?
El alquimista de hielo pensó por un momento si responder "La jodida suerte del idiota traga fuego" iba a ameritar que Erza lo golpeara. Seguramente. Así que solo dijo – ¡Na–Nada!
- Grey…
O quizá "Nada" era una respuesta peor. Grey trago duro, mirando con horror a Titania – ¡Di–Digo, es que el idiota…! – una mirada fulminante de Erza – ¡D–Digo, Natsu! ¡Natsu esta ce–celoso porque Loke esta coqueteando con Lucy e–en la barra y ella no se ha dado cuenta!
Erza parpadeo, la ira asesina dejando sus ojos – ¿Ah, sí?
Erza se volvió a la barra y vio que, efectivamente Loke tenía la mano izquierda de Lucy en una de sus manos, aparentemente señalando cosas con el dedo índice de su otra mano en la palma de la chica. También, se encontraba bastante cerca de la chica y le sonreía con visible coquetería, haciéndola reír.
Happy se termino su pescado, suspirando con satisfacción y llevándose las patitas a su estomago abultado.
- Oh, no me había dado cuenta. Realmente le esta coqueteando, ¿No?
- A–Aye.
Erza se volvió a Natsu, esbozando una sonrisa – Estoy orgullosa de ti Natsu, conteniéndote tan bien cuando un hombre atractivo y soltero coquetea con tu chica y ella parece estar bien con ello.
Gruñido furioso.
- Más que bien, de hecho.
La mesa comenzó a arder donde Natsu puso su mano, pero Happy vació un vaso con agua en las llamas antes de que se propagaran.
- Iie – Happy atrajo la atención de Erza, una risilla maliciosa en sus labios felinos – Lucy lo regaño porque golpeo a un chico que la miro ayer y ahora está castigado. Si no aprende a portarse bien Lucy no lo dejara besuquearse con ella.
En una situación normal Grey se habría reído hasta ensuciar sus pantalones de la suerte de Natsu, pero ya que todavía tenía la punta de la espada peligrosamente cerca de su yugular, temía hacer cualquier movimiento.
Erza soltó algo que sonó como un "Ohhh" y movió imperspectiblemente la espada, haciendo que Grey tragara duro.
- E–Erza…
- ¿Hn?
- ¿Pu –Puedes bajar la –gulp!– es–espada?
- Oh, cierto. Lo había olvidado.
El alquimista de hielo suspiro de alivio, casi desmayándose en la silla cuando se vio libre del arma de Titania. Cuando le volvió el alma al cuerpo no pudo contenerse de mirar la escena de telenovela que se desarrollaba frente suyo, y fue entonces cuando paso. El clímax de la novela que estaban protagonizando dos de sus compañeros de equipo y el espíritu de uno.
Loke, en un movimiento descarado y perfectamente planificado, se metió más en el espacio personal de Lucy dejando menos de un palmo de distancia entre sus rostros, acercando su boca peligrosamente –o al menos desde el punto de vista de Grey, Erza y Natsu– a los labios de la rubia, brillantes y rojos por algún labial que solo Dios sabia de donde se había sacado, porque no lo traía esa misma mañana. La mesa crujió bajo las manos de Natsu cuando Loke comenzó a decirle algo en el oído, a lo que la chica no pudo evitar sonrojarse violentamente.
Un último gruñido resonó y Natsu prácticamente se teletransporto desde su mesa hasta donde estaba su compañera. Su mano voló hacia el brazo de Lucy y prácticamente la arrebato de las garras de Loke, arrastrándola a su lado con una mirada furibunda para el espíritu celestial.
Lucy soltó un "Ouh" sorprendido y se sujeto de la camiseta de Natsu para no caer cuando la agarro tan bruscamente, mirando a Natsu con sorpresa. Y Loke esbozo una sonrisa perezosa, sus ojos brillando con diversión detrás de sus gafas.
- ¿Natsu?
- Oh, Natsu. Hola – dijo con inocencia, una macabra satisfacción brillante en su tono de voz al ver la expresión asesina del Dragon Slayer – ¿Cómo has estado?
- ¡Nada de "Natsu, hola"! – gruño – ¿Qué le estabas haciendo a Luce?
- ¿Yo? No le estaba haciendo nada. Solo le decía a mi princesa – le guiño un ojo a la chica y Natsu gruño – Lo bien que le sienta ese labial rojo.
- ¡Tenias agarrada su mano!
- Le estaba leyendo la mano – corrigió.
- ¡La estabas tocando! – recrimino como si fuera el peor delito.
Lucy parpadeo un par de veces, mirando a su compañero escupir fuego –literalmente.
- Oh – Loke se encogió de hombros todavía con su sonrisita socarrona – Si, lo hacía. La piel de Lucy es bastante tersa, en realidad. Como seda. Y huele bien, por cierto Lucy amo la nueva loción de vainilla y canela.
- Ehh, ¿Gracias?
Los ojos de Natsu llamearon peligrosamente, su voz saliendo como un siseo bajo que estremeció a la mayoría de los presentes – Tú. NO. Puedes. Tocarla.
- ¿Por qué?
- ¡Porque no!
- ¿Y por qué no?
- ¡Porque no! ¡Tú no puedes tocar a Luce y punto!
- Esa no es una respuesta – señalo, inclinando levemente la cabeza con fingida curiosidad – No veo por qué no puedo tocar a mi Lucy, mi princesa, mi otra mitad, el amor de mi vida, siendo que nuestro amor es tan fuerte que trasciende hasta las mismas barreras del mismo mundo espiritual y…
- ¡Porque ella es mía! – grito, cortando a Loke a medio monologo y encerrando a la rubia en sus brazos.
Varias exclamaciones y gritos ahogados resonaron por todo el gremio.
- Luce es mía. Mía–mía–mía–toda–mía. ¡Tú no tienes derecho a tocarla ni olerla porque Luce es mía, mi chica, mía de mi propiedad!
Erza parpadeo lentamente, su rostro tan rojo como su cabello; Happy señalo que "se gusssssssstaban" y Grey soltó una carcajada ahogada, mientras que Juvia comenzaba a bailar cantando algo sobre que Lucy ya no era un rival del amor y que ahora Grey-sama seria solo de ella. Por su parte, Cana miro su barril de vino con una ceja arqueada, Lissana grito emocionada comenzando a buscar la video cámara que su hermana guardaba para esas ocasiones, y Mirajane esbozo una brillante sonrisa –"Ara, ara. ¿Quién lo iba a decir?"– al tiempo que Laxus y su sequito maldecían en voz baja; y Elfman gritaba algo sobre proteger a su mujer era algo que hacían los hombres de verdad.
- ¡Na–Natsu! – Lucy paso a un tono carmín, sus ojos marrones mirando al muchacho abiertos de par en par, visiblemente avergonzada por la escena que se estaba montando.
Y contra todo pronóstico, la sonrisa se acentuó en los labios de Loke.
Natsu omitió el gesto y lo señalo amenazadoramente, literalmente en llamas – ¡Y si te vuelvo a ver a menos de 3 metros cerca de ella, voy a cazarte hasta en el mundo celestial y asarte en una fogata hasta que estés bien cocido, y te daré de comer al Rey del Lago! – y, cargándose a Lucy en el hombro como un costal de patatas, salió del gremio.
El portazo que dejo la salida de Natsu y Lucy resonó por todo Fairy Tail y el gremio se quedo en completo silencio, asimilando lo que acababa de suceder.
Ante la mirada atenta de un público expectante de más drama, Loke se levanto tranquilamente, yendo hasta Mirajane y extendiendo la mano con una sonrisa triunfal.
- Me parece que son 2000 jewels para mí, si eres tan amable Mira-san.
Mirajane sonrió en respuesta, sus ojos azules brillantes de la emoción apenas contenida, y le entrego el dinero sin decir una palabra. Con un guiño del ojo hacia la mesera, Loke regreso al mundo de los espíritus celestiales.
La mesera se volvió entonces hacia Laxus y la tribu Raijinshuu, su sonrisa tiñéndose con un ligero toque de malicia que no concordaba con su rostro angelical.
- Me pregunto que acaba de pasar allí. Bastante inesperado ¿No te parece, Laxus? Aunque yo siempre supe que Natsu y Lucy estarían juntos tarde o temprano.
-Tsk – Laxus aparto la mirada, como si no le estuviera hablando a él.
- ¡Tu lo arreglaste todo con Loke! – protesto Freed.
- ¡Exactamente, vi claramente como le pagaste! – apoyo Evergreen, señalando a su –casi– cuñada acusadoramente.
Bickslow soltó una carcajada divertida, palmeándole la espalda a un enfurruñado Freed – ¡Bastante sorprendente! ¿Quién iba a decir que la chica Cosplayer iba a amarrarse al mocoso Salamander? – asintió a Mirajane, sacando la lengua en una mueca burlona – ¿Verdad babies?
El sequito de muñecos dio su aprobación.
- ¡Mirajane hizo trampa! – Freed repitió.
- Ara, ara, ¿Qué tiene de malo que haga una inocente apuesta con mi amigo Loke? – inclino levemente la cabeza, todavía sonriendo – ¿Y qué tiene de malo si mi apuesta con Loke coincidió, por azares del destino, en el día que terminaba el lapso de tiempo que habíamos acordado nosotros antes?
Bickslow se soltó a reír, acompañado de sus "babies", y Evergreen y Freed siguieron protestando.
Laxus miro a sus compañeros un par de minutos antes de suspirar cansinamente, llevándose la mano a la cartera con resignación. Ante eso, la tribu Raijinshuu calló en seco.
- Cinco grandes, ¿No?
Mirajane asintió, mirándolo con inocencia – De cada uno.
- ¡Laxus-san!
- Solo callen y páguenle.
Y así, todos fueron sacando el efectivo, amontonándolo en la barra delante de una sonriente Mirajane.
- Bien jugado, Mirajane – reconoció Laxus mientras Evergreen le gritaba a Elfman para que pagara su parte y él decía que los verdaderos hombres pagan sus apuestas completas por su cuenta.
- Ay, Laxus. Te dije que no apostaras contra mí – la expresión inocente del hermoso rostro Mirajane se quebró, dejando ver una maligna, sus ojos brillantes con triunfo y satisfacción – La demonio nunca pierde.
Después de que Elfman pusiera la parte de Evergreen y pusiera en su lugar en la barra, Mirajane tomo los montones de billetes y comenzó a contarlos. Alzando una ceja, miro a su hermano.
- Faltan doscientos, hermanito.
- Mierda – y saco lo que faltaba.
- Muy bien chicos – Mirajane sonrió con dulzura guardando el montón de billetes en el escote de su vestido y aparentemente olvidando su lapsus anterior – ¡Si que fue divertido! ¿No? ¡Hay que repetirlo otro día!
Evergreen y Freed la miraron boquiabiertos cuando se dio vuelta y comenzó a lavar unos vasos, mientras que Bikslow se burlaba de ellos y Laxus se ajustaba los audífonos y subía el volumen de su música.
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Omake:
- ¡¿S–Se puede saber que mierda fue todo eso?!
- …
- ¡Loke no estaba haciendo nada malo!
Gruñido.
- ¡Y a mí no me gruñas! ¿No te dije lo que iba a pasar si no te comportabas?
La amenaza floto un segundo en el aire y golpeo justo donde ella quería.
Natsu miro a la rubia finalmente, descruzando sus brazos y mirándola con pánico – ¡Pero Luce…!
- ¡Nada! Te dije que te comportaras y tú decidiste ignorarme.
- ¡Pero… pero si no fue mi culpa!
- ¡¿Ah no?!
- ¡No! ¡Fue tu culpa, Luce!
- ¿MIA?
- ¡Si, tuya! ¡Culpa tuya y de lo dulce que hay en tus labios rojos!
Lucy lo miro con irritación, llevándose ambas manos a las caderas y soltando lo primero que le cruzo en la cabeza – ¿Y tu como sabes si son dulces? ¡Este labial es nuevo, y me lo regalo Mira-san!
Natsu guardo silencio unos segundos, mirando sus labios rojos con ojos críticos. Lucy miro con desconfianza como él se inclinaba hacia ella olfateando sus labios, y se fue echando hacia atrás hasta que su espalda golpeo contra la cabecera de su cama. Natsu se quedo quieto en ese momento, dando una rápida mirada a los ojos chocolates.
- Huele a dulce.
- Natsu… – musito a modo de advertencia. Cuando Natsu le dedico su jodida sonrisa que hacia su corazón dar un vuelco, no pudo evitar sonrojarse como siempre.
Tras olfatear una última vez, sin previo aviso, corto la distancia entre ellos con un rápido movimiento.
Lucy grito con indignación contra sus labios, llevando sus manos hacia su pecho para intentar empujarlo, pero sus manos fueron rápidamente sujetadas por una sola de las de Natsu, con la que las sostuvo sobre su cabeza contra la cabecera de la cama, tomándole suavemente el rostro con la otra mano para que no pudiera apartarse. Lucy forcejeo solo un poco, antes de resignarse y dejarse hacer por él pero negándose aun a corresponder, obteniendo una sonrisa satisfecha que la hizo querer patearlo.
Natsu no corto el beso hasta que no le robo todo el aliento y entonces se separo lentamente, delineándole los labios con la lengua mientras ella jadeaba por aire y saboreando su labial.
Lucy soltó lo que vendría siendo su versión de un gruñido, fulminándolo con la mirada – Natsu…
- Dulces, ¿Ves? – le chupo fuertemente el labio inferior, liberándolo con un sonoro ¡Pop!, y luego lamio el superior como si fuera un caramelo, haciéndola gemir involuntariamente de satisfacción – Como cerezas, o quizá fresas.
- ¡Na–Nat…!
Le beso las replicas, su mano acariciando su mejilla y bajando hasta su cintura.
- Tan dulces… – besando la comisura de sus labios y borrando todo el rastro de labial, gruño con aprobación – Deliciosos.
Los ojos de Lucy se cerraron cuando la comenzó a besar lentamente en el cuello, marcándola en la base el cuello y pasando su lengua en la marca caliente, antes de volver a subir hacia sus labios. 'Hijo de…' La estaba engatusando. Ese idiota infantil la estaba engatusando. Y joder, estaba funcionando. Comenzaba a preguntarse porque lo había castigado –castigo que Natsu obviamente no es estaba tomando muy en serio– cuando rozo sus labios con los suyos en un efímero beso que fue más como el roce de una mariposa que un beso en sí, apagando su mente. Antes de que se diera cuenta, Lucy se encontró a si misma luchando por soltar sus manos para agarrarlo de la bufanda y besarlo, lo que la hizo sonrojarse violentamente.
- ¿Qué sucede Luce? – canturreo su nombre con una sonrisita burlona, rozando sus labios y apartándose rápidamente antes de que ella pudiera besarlo de vuelta – ¿Ya no estás enojada conmigo?
'¡Hijo de…!' Lucy lo fulmino con la mirada, gimiendo de frustración – ¡Nats…!
- Shhhh… – soltó contra sus labios, riendo suavemente.
Le soltó las manos y Lucy lo tomo por la bufanda como había pensando, tirando de él hacia ella para comenzar a besarlo casi con desesperación y callando sus risas. Cuando Natsu le correspondió, intensificando el beso y colando su lengua en su boca, Lucy estuvo segura de que algo en su cerebro se había apagado definitivamente. Pasando las manos por su torso, llego hasta el cierre y le abrió la camiseta, comenzando a tirar de ella inútilmente para sacársela.
- Fuera – demando, escuchándolo reír contra sus labios ante su frustración.
- ¿Quieres abusar de mi, Luce? – pregunto con su sonrisa inocentona, sus ojos oscuros.
Pero se saco la camiseta, tirándola a alguna esquina de la habitación.
A Lucy se le seco la garganta.
- Cállate y bésame.
- Creí que estaba castigado… – señalo burlonamente.
'Hijo de…' – Natsu…
- ¿Si?
- Voy a ponerme más labial.
Una sonrisa y volvió a besarla, apagando su cabeza.
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Que Omake más largo XD
Lo que paso después lo dejo a sus pervertidas imaginaciones, porque la mía no da pa más y me están quitando mi compu U.u
Soo, ¿Qué les parecio? ¿Les gusto? Estuve frustrada con el comienzo unos dos días, pero ya salió finalmente. Ame a Mirajane :3 Es mi heroína *.* Y creo que tengo una mania porque Grey moje los pantalones XD
Y Natsu hot y posesivo y mañoso *.*
Ame este capitulo, aunque me dio muchos problemas.
Espero les haya gustado a ustedes también. Muchas gracias por los reviews del capi anterior, aquí les traje esto, un poco tarde pero llego.
¿Qué piensan? ¿Les gusto? Dejen un review. ¿No les gusto? Dejen un review
¡Hasta la próxima! ¡Besos!
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¿Reviews?
