Capítulo XXVI
Cada uno buscó un lugar que le que gustara o que le acomodara. Orochimaru llegó hasta sus habitaciones. Jiraiya le siguió dejando que los otros se acomodasen solos.
–Tómalo. –Entregó Orochimaru a Kaminari.
El de cabello blanco cargó el niño y paseó con él contándole alguna historia, en lo que el sannin de las serpientes usaba dos clones para que le ayudaran a acomodar el lugar y
limpiarlo un poco.
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Naruto corrió hasta las habitaciones de la cumbre de la montaña, seguido por Sasuke. El moreno y rubio mayores iban detrás de ellos con paso sosegado.
–Se han emocionado por que los dejarás compartir habitación hm.
–Si, pero conociéndolos y como van creciendo, en unos cuantos meses querrán su privacidad y buscaran su lugar.
–O les gustara demasiado y no querrán separarse ni para dormir hm.
Dijo el rubio sabiendo que Itachi no estaría muy conforme con esa idea. Ajenos a esa conversación los dos menores seguían su recorrido, hasta que le rubio encontró una que estaba casi al final de la cima y que tenía dos pequeñas aberturas que semejaban ventanas.
–¡Esta teme! ¡Esta me gusta!
–Pero nos dará la luz todo el día.
–De eso se trata.
Y Naruto usó su mejor técnica de ojitos tiernos -aprendida de Iruka- para convencer al moreno.
–Bien.
El rubio se lanzó a abrazar a Sasuke para agradecerle.
–Ya decididos, a desempacar entonces. –interrumpió Itachi.
–¿Y ustedes no van a buscar una habitación aniki? –preguntó inocentemente Sasuke.
–Si, la de a lado hm.
Contestó inocentemente Deidara, sabiendo que tener a dos guardias a lado no era la idea de pasarla bien de Sasuke. Con los mayores ayudando, la habitación de Sasuke y Naruto estuvo lista pronto, con ellos instalados Itachi y Deidara se fueron a la otra solo para hacerla habitable, pues solo la usarían cuando estuviesen de visita.
Sasuke le pidió a Naruto que llamara al sapo que trasportaba su equipaje, para poder sacar sus terrario y acomodarlo.
–¿Tiene que estar en nuestra habitación?
–Si, ellas son mis mascotas.
–Pues es más bonito Taka.
–Si pero él anda suelto y ellas necesitan donde poner su nido.
El rubio hizo gestos.
–Yo no me quejo de las cosas babosas que traes. –dijo Sasuke.
–No son mías, Orochimaru se las encontró.
–¿Qué?
–Te refieres a Karin ¿no?
Preguntó el rubio pestañeando burlón. Sasuke lo vio y no pudo evitar reírse de semejante broma.
–Definitivamente no te agrada.
–No, y donde se atreva a colgarse de tu brazo de nuevo, le voy a meter y rasengan por...
–Naruto. –regañó Itachi
Los mayores entraban en ese momento y escucharon la amenaza del rubio de bigotitos. El de coleta rubia se acomodó sobre una de las camas y se dispuso a escuchar a Itachi amonestar a los menores.
–¿Por que la amenaza y a quien? –cuestionó Itachi.
Naruto giró la vista y se tardó en contestar y al hacerlo lo hizo en un susurró que si no fuesen todos shinobis no hubiesen escuchado.
–A Karin.
–... –Itachi no supo que decir, pues hasta para él era obvio la admiración de esa pelirroja hacia su hermano biológico.
–Tiene toda la razón de meterle un rasengan en...
–Deidara no ayudes.
–Oh vamos Uchiha esa chica es una bolsa de hormonas alborotadas y dirigidas a un blanco... que –El rubio mayor se permitió observar durante el viaje a Sasuke notando que este no tenía ojos más que para Naruto.– no la notara ni en mil años hm.
–Trato de dar una lección aquí. –replicó Itachi.
–La lección es que hay que ponerle un alto a las ilusiones de esa chica si no quieres herirla... física y emocionalmente hm, aunque si quieren yo podría hacer una araña que...
El Uchiha mayor negó interrumpiendo las elucubraciones de Deidara.
–Como diría Iruka, hay que ser amables con las personas, pero no condescendientes.
Los dos chicos asintieron sabiendo que la lección era para ambos, Sasuke debía poner freno al pelirroja y Naruto... no matarla en el intento.
Los cuatro bajaron hasta donde el laboratorio y las otras salas se estaba poniendo en orden. Los sannin ya estaban en el lugar guiando a los otros. Para el anochecer ya cenaban con la base en forma.
Orochimaru se dirigió a su equipo de científicos y los instó a seguir con los proyectos de Kabuto en honor a él. Aunque el pelinegro aún se negara a aceptar que su alumno ya no estaba. Jiraiya se llevó a Kaminari a dormir sabiendo que el sannin pelinegro no iría a descansar pronto, no hasta que su laboratorio estuviese totalmente listo y siendo que no entendía mucho de las cuestiones medicas se retiraría con su hijo para ayudar de ese modo, pero el sannin de los sapos no se fue hasta que habló con Itachi.
–El lado norte de la montaña tiene una cascada, que ellos mediten en ese lugar.
–¿Los dos? –preguntó Naruto.
–Desde este momento los dos nos tendrán como maestros. Lo que Orochimaru o yo les ordenemos será para los dos a menos que entrenemos su elemento en donde cada uno lo hará por separado.
Itachi los vio y les hizo una señal de que salieran, los dos menores tragaron saliva sabiendo que su aniki era todo un tirano cuando de entrenamiento se trataba. Con la noche iluminada por la luna menguante los dos menores se quitaron la ropa y se metieron bajo el torrente de agua. Deidara observó como Itachi se desnudaba también y preguntó:
–¿Tú también lo harás?
–Educar con el ejemplo.
El rubio se encogió de hombros y ya se desnudaba cuando Itachi lo detuvo.
–Necesitaremos a alguien que monte guardia.
El rubio asintió y se volvió a acomodar la ropa, por lo que no notó las mejillas un poco sonrojadas del moreno que temía que al ver desnudo a su pareja no se concentraría mucho.
Al amanecer despuntando los cuatro regresaron a interior de la montaña y ahí se dispusieron a descansar un poco o por lo menos los menores que cayeron como piedras con la mente y emociones más tranquilas.
Los mayores sin embargo se dispusieron a disfrutar de su sexualidad y el rubio –que estaba más activo– desnudó al Uchiha y lamió de arriba a abajo el pálido cuerpo, dejando el miembro de este en condiciones de ser atendido. Deidara degustó el falo que ya goteaba mientras –y en un ocasión muy especial– se preparó a si mismo. Y cuando estuvo listo el mismo se empaló subiendo y bajando por el pene erecto de Itachi, llevando el ritmo que deseaba. El moreno acarició el pene rosado de su rubio y lo masturbo con delicadeza, deseando que ese momento robado de su vida peligrosa se extendiera mucho más. Cuando tiempo después el orgasmo los alcanzó y el rubio cayó sobre el moreno, juntaron sus pechos sudorosos. Itachi abrazó a Deidara apretándolo contra si y sintiendo el ritmo cardíaco de este calmándose, de ese modo y con ese arrullo los dos se quedaron dormidos.
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La tarde del segundo día en la base, una tromba rubia llegó gritando que le dejaran pasar y es que llevaba una pobre mensajera que ya casi no respiraba por el fuerte agarre de esta.
–¡Déjenme pasar que debo ver como está mi ahijado!
Kimimaro corrió hasta el laboratorio y llamó a Orochimaru, quien con paciencia caminó hasta la salida.
–Ya Tsunade.
Dijo e hizo unos sellos para que la puerta de la base quedara a la vista, afortunadamente la rubia no escuchó lo de «vieja loca» de la serpiente que llevaba agarrada. La rubia entró y soltó al pobre reptil que se perdió en uno de los pasillos.
–Te dejo un mensaje de la ubicación de mi nueva base y mira como tratas a mi mensajera.
–Ese nos fuimos no fue de mucha explicación. –contestó la rubia.
–Ella debía guiarte.
–Y lo hizo.
–Olvídalo y entra ya, que Jiraiya traerá a Kaminari en unos momentos.
–¿Y que pasó?
–Digamos que Pain tendrá que buscar dos reemplazos para sus akatsukis.
–Si al parecer la noticia corrió muy rápido. Incluso en Suna ya lo saben. El nuevo Kasekage nos visitara en breve para conocer los detalles.
–¿Nuevo Kasekage?
–Un chico de la edad de Naruto.
–¡¿Como rayos paso eso?!
–No lo se nunca he entendido a Sunaenses.
–Quieren formarlo a su imagen. –afirmó Orochimaru.
–Si eso pasa no habrá mucha diferencia con su padre, ¿lo recuerdas? Con quien hiciste ese trato.
–El jinchuriki. Eso explica muchas cosas, pues aunque ya no lo sea, su fuerza es bien conocida.
–Ciertamente.
Los sannin siguieron conversando mientras eran seguidos y escuchados por Shizune y Kimimaro que con esa conversación aprendían más. Llegaron hasta una de las salas de entrenamiento donde Naruto y Sasuke peleaban en contra de Deidara e Itachi.
–Y pensar que todos ellos son shinobis de Konoha. –dijo orgullosa la rubia.
–Pues merecemos un poco de crédito por los dos menores.
Contestó Orochimaru. Desde distancia segura observaron el enfrentamiento y poco después llegó Jiraiya corriendo con Kaminari que estaba feliz de como lo llevaba velozmente su padre.
–¡Jiraiya vas a lastimar a ese bebé! –regaño la rubia con voz potente que hasta los que entrenaban se quedaron estáticos... El bebé de cabello negro comenzó a reír aligerando el ambiente. Tsunade arrebató al niño de los brazos de su padre para saludarlo.– Así que te agrada el alboroto, eso quiere decir que por desgracia te pareces a Jiraiya.
–¡Oye! –reclamó el aludido.
La rubia aún cargando el niño se acercó a los Akatsukis.
–Uchiha Itachi y Deidara, integrantes de Akatsuki y criminales de rango S o debo decir aliados de Konoha, por lo menos uno de ellos ¿pero el otro?.
–Aliado de Konoha no lo creo hm. –La tensión se sintió de nuevo al escuchar la respuesta del rubio.– Yo solo estoy ayudando a mi...
–A su familia.
Concluyó Itachi, Naruto y Sasuke se pararon a un lado de los mayores apoyando la decisión de su aniki.
–Los Uchiha siempre me sorprenden por sus decisiones, confiare en su juicio. En fin vamos a conversar que debemos ponernos de acuerdo en la estrategia que seguiremos de ahora en adelante.
La reunión se extendió hasta entrada la noche en que algunos después de cenar siguieron la convivencia con sake dando como resultado a una Tsunade y un Jiraiya cantando a coro un arrullo al pobre Kaminari que dormía en los brazos de Orochimaru, mientras Deidara tuvo que ser conducido en brazos por su amoroso novio a su habitación.
A escondidas de los adultos Suigetsu había tomado algunas botellas de sake y ahora las llevaba a la otra salita donde sus cómplices lo esperaban. Kimimaro vio esto y solo negó, él y Jugo ya tenían más edad que los otros por lo que estaban ahí solo como apoyo para que la travesura no tuviese consecuencias nefastas. Naruto se acercó al chico de cabello violeta.
–¿Seguro que no lo notaron?
–No Orochimaru-san, está muy ocupado tratando de que los otros sannin no lleven a dar una vuelta a Kaminari.
–¿Dar una vuelta? –preguntó Kimimaro.
–Si, en Gamabunta o en Katsuyu. –terminó Suigetsu y todos entendieron que tenían suficiente tiempo.
–Entonces tenemos distracción para un buen tiempo. –concluyó Naruto.
–A ver dobe, no te apresures que esto ira por edades o sea que primero nos toca a todos y por último a ti, a ver si alcanza.
–¡No es justo teme!
Kimimaro calmó a los dos que ya comenzaban a discutir y ordenó.
–Si todos cargaremos con la culpa, todos beberemos lo mismo.
Sasuke cruzó los brazos algo molesto, su resistencia era por que se preocupaba por su rubio, más era injusto –Y lo sabía–, por lo que termino por claudicar y aceptar con una condición:
–Está bien, pero muéstrame como convencerás a nuestro aniki de tu inocencia.
El rubio vio a Sasuke y supo que lo que necesitaba era saber que tan hábil era para convencer a su hermano mayor, así que inhaló y se concentró y de pronto puso la cara más tierna que pudo. Sasuke prácticamente se derritió y lo abrazó.
–Bien, dobe puedes beber como todos nosotros.
Todos tomaron un baso de lo que Karin había conseguido y los llenaron hasta la mitad, de ahí a estar medio mareados y hablar torpemente no pasó mucho a excepción de Sasuke que prefería no decir palabra para no pasar vergüenzas. Naruto conversaba con todos los demás sin parar y como si el alcohol les diera el valor necesario, Sasuke tenía abrazado al rubio por la cintura, mientras Jugo sostenía la mano de Kimimaro entre las suyas y le besaba cada tanto. Por su parte la pelirroja había perdido toda esperanza con Sasuke y tomaba entre suspiros. Suigetsu se reía de todo sin saber a ciencia cierto por que.
Era de madrugada y todos dormían en el sitió que más les pareció cómodo. Las parejas abrazadas y los otros despatarrados en algún sillón. Un estruendo los hizo saltar a todos y medio incorporarse para buscar al enemigo... Orochimaru había soltado un pequeño pergamino con explosivo.
–¡A ver mocosos si son tan grandes para beber lo son para reaccionar ante un ataque sorpresa, aún estando ebrios!
Los chicos se paraban medio tambaleantes y queriendo maldecir al sannin, pero siendo el sensei de todos era mejor no hacerlo enojar.
–¡Sasuke, Naruto a su habitación antes de que llame a su hermano! ¡Y todos los demás a sus cuartos si no quieren que lo haga entrenar en este momento!
Cuando vio desparecer hasta el último joven, Orochimaru se retiró sonriendo divertido. Al llegar a su propia habitación el sannin revisó a su hijo que dormía plácidamente y luego notó que Jiraiya estaba roncando y estirado en toda el colchón, por lo que optó por buscar un futon y pasar ahí lo que quedaba de noche.
A la mañana siguiente, como a medio día el desayuno fue servido, pero los únicos que comían opiparamente, fueron Itachi, Orochimaru, Shizune y Kaminari. Deidara aún descansaba en su cuarto, Naruto y Sasuke removían la comida, los otros ni siquiera la querían oler.
–Coman, dejen de estar jugando. –ordenó Itachi a sus hermanos.
La reacción de ambos no pudo ser más distinta, Sasuke se armó de valor y dio un bocado, pero el rubio comenzó a sonarse la nariz y mostrar su mejor carta, su carita llorosa y compungida. Entre hipidos se quejó con Itachi.
–Me duele... la cabeza y... no quiero... ni probar la comida. –sollozaba Naruto.
El moreno mayor exhaló aire y se levantó llegando hasta donde el rubio se limpiaba los ojos dramáticamente.
–Eso les enseñara a no beber alcohol.
–¡Te juramos que no lo volveremos a hacer! –repitieron los menores.
Y con eso cargó al rubio y llamó con un movimiento de cabeza a Sasuke para que lo siguiera, subió con los dos y los llevó hasta su habitación donde ya tenía lo necesario para quitarles el malestar. El castigo por su audacia eran los padecimientos de la resaca y con eso esperaba que sus hermanos aprendieran la lección, junto con el otro rubio mayor a quien si le había dado el remedio de inmediato. Ese día se pasó entre las quejas de los que bebieron por el exceso de ruido que hacían los que no probaron el alcohol. Orochimaru como lección para los dos sannin les dejó a su cuidado a Kaminari –que como si se hubiese puesto de acuerdo con el sannin pelinegro– estaba probando sus pulmones: llorando por cualquier cosa haciendo que Tsunade y Jiraiya pidieran piedad.
Los akatsukis y Tsunade partieron el mismo día, pues los esperaban en sus diferentes destinos. Sasuke y Naruto vieron partir a su hermano y a Deidara, deseando que para la siguiente visita ya pudiesen ser rivales para esos dos.
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La noticia ya era de domino publico e incluso de lo que se comentaba por las calles, pues al ser el Kasekage un niño de doce años era algo que no se había visto nunca y muchos creían que el consejo de Suna se había vuelto loco, sin embargo día con día y con la guía de los mayores Gaara demostraba que el titulo no le había quedado grande y que lo tenía bien merecido. Y es que contrario a lo que se esperaría de un adolescente, el pelirrojo había adoptado la forma de pensar de los del consejo, incluso en la visita a Konoha expuso las ideas de estos.
La comitiva llegó a Konoha desde el amanecer del tercer día como había informado Kakashi y solo esperaron a que la hokage estuviese desocupada e hicieron la visita a la torre de esta. Gaara seguido por sus guardaespaldas y Baki, llegó hasta el despacho de la rubia y se presentó formalmente. Con eso inició una reunión en la sala y las diferentes noticias fueron expuestas entre ellas: la clonación y el nacimiento exitoso de un niño gestado por un varón.
–Escuchamos de esto en mi aldea y a decir verdad estamos muy interesados en los avances médicos, pero en cuanto a lo del infante lo consideramos antinatural e inútil, claro eso si es real y no solo una patraña de ese renegado. En cuanto a la relación de dos varones no le vemos el sentido practico ni es muy bien aceptado en Suna.
La rubia apretó los puños tratando de controlarse, escuchando las palabras de ese niño –que eran una total muestra de las ideas de los ancianos de Suna– consideró que el nombramiento había sido como poner una cara nueva a las viejas ideas y solo eso.
–En ese caso, puedo ofrecerle los datos de nuestras investigaciones en clonación de órganos, una vez que estén bien sustentadas.
–Eso sería estupendo y un gran avance.
Lo que la rubia no mencionó es que para que eso pasara, los haría esperar unos cuantos meses o quizás años, después de todo las ideas de un renegado no serian útiles para los de Suna.
La reunión siguió su curso, planteando estrategias para detener a los de Akatsuki y el intercambio de datos de las pesquisas de los investigadores especializados en ese grupo y sus integrantes.
Ya entrada la tarde la reunión concluyó dejando que los visitantes descansaran esa noche para que emprendieran su camino de regreso el día siguiente. Kakashi escoltó a kasekage y su séquito a su hospedaje y por el camino este le preguntó acerca de Naruto.
–La ultima vez que Lee fue a Suna me dijo que Naruto no escribe muy seguido.
–No lo hace, pero Jiraiya mantiene informado a su tutor: Iruka-sensei.
–Oh vaya.
Kakashi esperaba más preguntas del pelirrojo, pero al parecer este seguía siendo callado. Con los de Suna instalados y custodiados por el equipo de Gai; el de sharingan se retiró a descansar o lo que es lo mismo a cenar con Iruka. Caminando por el solitario barrio Uchiha vio que su novio salia de la casa de Haku y Zabuza, se adelantó y alcanzó a saludar a los mencionados.
–¡Yo!
El trió volteó a ver al visitante y respondieron el saludo de este. Haku caminó con Iruka y dejó a los mayores detrás conversando. Esa noche cenarían todo en la residencia Uchiha, pues se turnaban para que Iruka no estuviese tanto tiempo solo.
–¿Como ha ido la reunión? –preguntó Zabuza.
–Bien, algo bizarra, pero bien.
–...
–Al parecer los de Suna no aceptan muy bien las relaciones entre personas del mismo sexo y que tengan hijos mucho menos.
–Eso es ridículo.
–Consideralo, de cierta forma muchos de los shinobis de Konoha -de edad más avanzada- tampoco les agrada mucho.
–Yo no he tenido problemas por ello.
–Te digo que no les agrada, pero no se inmiscuyen siendo que dos de los sannin son homosexuales, sería suicida ponerse en contra ¿No crees? Sin ir más lejos, ¿tú no te quedarías cruzado de brazos si te insultan o insultan a Haku?
–¡Los mataría!
–No lo dudo. Y Orochimaru no se distingue por su paciencia tampoco.
–Pues lo que pienso es que si hay personas con estas gustos en Suna la llevan mal.
–Tsunade-hime esperaba que esto cambiaría con el nombramiento del nuevo kasekage, pero no sucedió.
–En mis viajes aprendí que no puedes obligar a las personas a pensar como tú, por más que quieras hacerles un bien. Nosotros aceptemos y disfrutemos de los beneficios de las investigaciones del sannin y con eso tal vez las otras aldeas noten lo que se pierden. Yo ni siquiera soñé en tener una familia y mira que ahora hay esa posibilidad.
–¿Han pensado en tener hijos?
–¿Ustedes no?
–Pues... no seriamente.
–A mí me lo hicieron meditar, desde que la noticia fue dada, Haku no ha dejado de planear el tener un hijo, no ahora, pero cuando tenga edad suficiente, de hecho ya se inscribió en la lista de candidatos a usar el tratamiento. Yo solo deseo que si nace no se parezca a mí.
Bromeó Zabuza y Kakashi asintió sonriendo -–o eso parecía–, por su parte los que iban delante también conversaban de lo mismo.
–Yo no estoy decidido. Ustedes tiene más tiempo de conocerse de estar en una relación, con años de convivencia y Kakashi y yo apenas tenemos poco tiempo.
–El tiempo es importante, pero creo que también el amor que sienten el uno por el otro y Zabuza y yo...
–Se les nota Haku, él que es uno de los shinobis mas temibles de Konoha prácticamente babea a tu alrededor.
El de piel blanca se sonrojó y sonrió tímido.
–Se que no es el hombre más atractivo del mundo, pero para mí es mi mundo.
Las dos parejas llegaron a la casa Uchiha y entraron, cuando la mesa estuvo puesta
se sentaron a conversar y retomaron el tema del nuevo kasekage.
–¿Está interesado en Naruto? –preguntó Haku.
–Naruto le ayudó a entender su existencia y no sufrir por ello. Pero de ahí a que sienta algo más que amistad no lo creo, y más con lo que dijo en la reunión. –aseguró Iruka.
–Yo creí que si era otro sentimiento, pero al oírlo decir todo eso esta tarde ya no estoy seguro.
–Por una parte es mejor, ya que Naruto no está interesado en nadie más que en Sasuke. –afirmó Haku.
La cena concluyó y Haku y su pareja se despidieron sabiendo que Iruka ya no estaría solo, pues Kakashi no se veía con ganas de irse a su casa.
Kakashi esperó en la sala a que su pareja terminara de apagar las luces de la cocina y cuando lo hizo palmeó el sillón para que se sentara junto a él.
–Tsunade me dijo que los tres están bien, al parecer Itachi no ha dejado de visitarlos.
–Seguro que no, pero yo los extraño a los tres, hace dos días recibí una nota en un animal de arcilla, el rubio akatsuki sigue con él.
–Eso no lo se, Tsunade no me dijo nada.
–Es por el bien de ellos, ya somos muchos los que sabemos sus secreto y donde reside su lealtad.
El de sharingan se bajó el pañuelo y besó a su pareja para hacerlo sentir amado, cuando el beso terminó ambos se levantaron del sillón y caminaron hasta la habitación del sensei de coleta. Ahí se desnudaron y se metieron a la tina de baño, donde se siguieron prodigando caricias. Con ayuda del agua y un poco de jabón Kakashi preparó a su pareja y lo penetró sintiendo que la estreches de su delfín lo estrangulaba deliciosamente, por el tiempo de separación o la urgencia de sentirse, no duraron mucho tiempo y se corrieron juntos, mientras se abrazaban. Salieron de la tina y se metieron a la regadera para limpiarse y sin pudor se metieron bajo las sabanas sin ninguna prenda que los cubriera, tenían todo un día de descanso para seguir disfrutando su mutua compañía.
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Tomados de la mano los dos ex renegados caminaron de regreso a su propia casa. Al llegar se prepararon para dormir o esa era la intención del mayor. Haku se metió bajo las mantas y esperó a que el moreno terminara de cambiarse después de su ducha; al ver que la silueta se acercaba el menor abrió las mantas y estiró los brazos, para que el otro se acomodara dentro de ellos, un roce de labios que se fue convirtiendo en un beso pasional que los dejó muy excitados y dispuesto a satisfacer sus cuerpos y almas que pedían una comunión entre ambos. El mayor recorrió con delicadeza la piel de porcelana y la lamió saboreando palmo a palmo cada lugar dejando que sus papilas gustativas guardaran en su memoria ese sabor. Haku apretó los hombros del moreno y abrió las piernas esperando que su musculoso y bien formado amante se acomodara entre ellas, Zabuza llegó hasta el orificio que estaba entre las nalgas y separó estas para poder lamer ese lugar, los gemidos del castaño llenaban la habitación solo interrumpidos por las quejas que apresuraban al mayor a tomarlo. Cuando sintió que su pequeño amante no soportar más, Zabuza se introdujo con delicadeza en él y lo atrajo apretándolo a su cuerpo, iniciando el vaivén de caderas que Haku imitó aferrándose al cuerpo de su mentor, amigo y amante. Entre besos y «te amo» los dos culminaron satisfechos, sin apartarse sintiendo como la respiración del contrario se iba calmando.
–Zabuza-san...
–...
Escuchó el mayor metiendo su nariz entre las hebras castañas de su pareja.
–El año que viene cumplo diecisiete y creo que es la edad adecuada.
El mayor, sabiendo a que se refería el chico, buscó una excusa para evitar que eso sucediera, temeroso de que su amante fuera muy joven para gestar y su salud estuviese en peligro.
–Esperaremos a que la hokage lo decida en el examen.
–Por supuesto, por el momento a trabajar más para poder hacerle las remodelaciones necesarias a la casa.
–Y para que no le falte nada ni a él o ella, ni a ti.
–¿De verdad no te importaría que fuera niña?
–Claro que no, siempre y cuando sea tan linda como su papá.
Zabuza recorrió las formas denudas de Haku y suspiró satisfecho era un hombre sumamente afortunado por tener a ese niño como pareja y por Kami que no lo dejaría ir.
A la mañana siguiente nadie creería que el shinobi que caminaba con aura asesina a su misión era el que una noche antes colmaba de mimos y ternura al joven enmascarado que marchaba a su lado. Los dos ex renegados acompañaron un trecho al kasekage y su escolta de Konoha.
–¿Haku-san les darás esas clases a los alumnos a tu regreso?
–Si Lee-kun. Al parecer sus senseis quieren mostrar el elemento nieve y siendo el único que lo maneja, seré su ejemplo.
–A mí me gustaría estar presente. –masculló Neji.
–Tratare de que sea una clase abierta Neji-kun.
El kasekage escuchaba como los demás la conversación y su curiosidad recayó en el joven de mascara, sin embargo consideraba que era mejor observar antes de formarse una opinión.
El tramo se alejó bastante de Konoha y el grupo estaba por separarse, pero varias figuras les cerraron el paso. El conocido Hiroku caminó hasta ellos.
–Será mas divertido de lo que pensé.
Todos se pusieron en guardia y esperaron a que el akatsuki atacara. Gaara no quería ser protegido, pero tomando en cuenta su cargo se hizo hacia atrás y dejó que sus hermanos y el equipo de Gai junto con Zabuza y Haku pelearan, mas Sasori no estaba solo y junto con sus marionetas El camino animal estaba con él.
Las llamas y cuchillas salieron disparadas para detener a la primera fila de defensores y los de Suna los esquivaron velozmente y un enfrentamiento entre marionetas inició. El camino animal invocó a un saltamontes gigante que atacó a los demás, Haku usó el hielo y congeló una de las patas para que Zabuza pudiese cortarla, mientras Gai y Neji atacaban a Chikushōdō* que era doblemente fuerte que cualquier shinobi.
Después de Hiroku habían aparecido tres marionetas más que usaban el fuego y el agua con ataques precisos. Una cuarta marioneta llegó por detrás del combate y estaba por atrapar al Kasekage cuando un poderoso golpe lo alejó de su objetivo. Lee no había dejado solo al pelirrojo y estaba protegiéndolo usando en cada golpe su fuerza sin pesas, tratando de hacer el mayor daño al rival. Los hilos de la madre** –que Sasori había rescatado de la posesión de su abuela– salieron disparados en contra de Rock, pero este pudo esquivarlo gracias a su gran velocidad, sin embargo la marioneta dejó que escapara y se dirigió de nuevo hasta el pelirrojo. Lee se molestó por la insistencia de ese muñeco y regresó a toda velocidad interponiéndose entre esta y Gaara.
–Detrás de mi Kasekage-sama.
–¡¿Crees tener el poder para protegerme?!
Preguntó sarcástico el de cabello rojo, a lo que Lee respondió con seguridad.
–No debe menospreciar a los shinobis de la hoja y menos si son sus escoltas.
Gaara no respondió y agradeció que el pelinegro le estuviese dando la espalda, pues su mejillas se tiñeron de carmín, por que no pudo evitar hablar como antes cuando no le importaba herir el orgullo o sensibilidad de las demás personas.
Ajeno a esto Rock se quitó las vendas y abrió seis de las puertas y atacando a la marioneta la dejó en muy mal estado, lo que su creador notó y llegó hasta ellos.
Las sierras buscaban como objetivo el cuerpo del kasekage, pero este utilizó su arena que detenía los golpes mortales.
Cerca de ahí Haku realizó un ataque de espejos a mayor escala deteniendo al enorme insecto y Zabuza se encargó de encerrarlo en una burbuja de agua ahogándolo y por último cortándolo en pedazos. El camino animal ataco a los dos ex renegados y estos detuvieron la acometida con un remolino de agua que se fue congelando dejando al de cabello naranja inmóvil, lo hicieron por intuición tal vez y resultó: le fueron arrancando los piercing de metal y con eso cayó desmadejado cual muñeco de trapo. El equipo guardó el cuerpo en un pergamino y lo hicieron desaparecer, en lo que ellos iban a Lee y a Gaara.
Hiroku había perdido sus sierras y parte de su cuerpo por lo golpes de Rock y la arena del pelirrojo, por lo que el golpe de Kubikiribōchō solo fue el final; pero lo que vieron después fue el autentico cuerpo de Sasori emerger de la marioneta cortada en dos. Los hilos salieron en todas direcciones y por poco los contrincantes lograron evitarlos. Zabuza fue cortado en un brazo y la mascara de Haku fue partida a la mitad, Lee había protegido al kasekage con su cuerpo y tenía un gran corte en el costado por donde manaba mucha sangre, pero el de traje verde se agachó y quitándose una de la vendas de los pies se la acomodó en la herida.
–¡¿Como piensas pelear en este estado?! –gritó Gaara.
–Yo no puedo usar ninguno elemento ni tengo kekkei genkkai, ¡pero lo protegeré con todo lo que poseo, por que esa es mi misión y soy un shinobi! ¡Yosh!
Haku sonrió y vio a Zabuza que negaba sabiendo que Lee no se rendiría fácilmente o sea que debían terminar con Sasori lo más rápido posible para que este no perdiera mucha sangre. Gaara aún no creía que ese chico que siempre menospreciaba tenía el coraje suficiente para ser un formidable shinobi.
Claro que Sasori no esperaría a que se pusieran de acuerdo en alguna estrategia y siguió lanzando fuego y agua al mismo tiempo sin dejar que los de la hoja reaccionaran. Sin embargo la unión hace la fuerza y en ese momento los de Suna junto con Gai y Neji estaban derrotando a las marionetas de Sasori quien no esperó un ataque tan fuerte, siendo que varios de ellos eran muy poderosos. Zabuza, Baki y Gai, fueron la primera linea y ellos fueron los que resquebrajaron el cuerpo del «Escorpión del desierto»y de eso a acabar con él, Haku y Neji fueron los elegidos dejándolo inmóvil por el frio de la nieve, los golpes del puño suave pararon el corazón de Sasori que era lo único real de este. En cuanto Sasori cayó muerto, Lee se alejó del frente de Gaara y se dejó caer de rodillas, si no tocó el piso fue por que Gaara lo alcanzó a sostener.
La comitiva emprendió su camino de nuevo a excepcion de Gai que llevaba a Lee de regreso a Konoha para que lo curaran en el hospital. Sakura se encargó de sus heridas y lo reprendió por seguir peleando.
–Lo siento Sakura-chan, pero la llama de mi juventud me impulsaba a no dejar mi misión inconclusa.
–Si morías la dejaría así de todos modos.
El chico de cabello negro se quedó con la cabeza inclinada y la kunoichi se arrepintió de su comentario.
–Pero te entiendo Naruto y tú son muy parecidos y aman ser shinobis.
–Para el kasekage solo soy un shinobi de tercera categoría, seguro que no cree que me parezca a Naruto.
–No lo tomes tan en serio, hasta hace poco él solo era un asesinos sin sentimientos.
Rock sonrió radiante y alzó sus dedos en señal de victoria.
–¡Tienes razón tengo que trabajar y ser mejor! ¡Demostrare que soy un shinobi muy fuerte!
Con la comitiva Baki conversaba con Neji, mientras los otros escuchaban. Por ordenes de la hokage, Haku y Zabuza seguirían como guardias del Kasekage.
–¿Tú sensei nos alcanzara?
–Si, solo dejaría a Lee en el hospital.
–Si es tan débil no debería estar en misiones de grado alto. –dijo Gaara.
–Lee no es débil, es un gran peleador y yo lo escogería como compañero sobre muchos que conozco, por lo menos se que su lealtad no cambiara por capricho.
Contestó Haku molesto. Zabuza se quedó mudo al escuchar a su pareja hablarle de ese modo al kasekage. El castaño conocía a Lee, pues visitaba muy seguido la residencia Uchiha cuando los chicos estaban y ahora visitaba a Iruka; por ese motivo le molestó mucho que Neji que era su compañero de equipo no lo defendiera del niño malcriado que se hacia llamar kasekage.
–Pues yo buscó a peleadores fuertes en la batalla para no morir ¿de que me sirve tener amigos leales si moriremos todo por ser débiles?
–Por eso no tiene amig...
–Tomemos el camino más alejado del bosque seguro que esos dos no venían sin ser vigilados.
Interrumpió Zabuza cubriendo la boca de Haku -discretamente-. Pero Gaara no era tonto y ya fulminaba con los ojos a Haku que le sostenía la mirada altanero y dispuesto a hacerle tragar esas palabras despectivas al pelirrojo. La tensión se sentía, más no pasó a mayores y el grupo llegó completo a su destino.
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Las noticias ya era de conocimiento de todos los Akatsukis, pero la decisión y el compañero que le había asignado a Deidara no era algo que esperaran ni Itachi ni el rubio.
–Tobi escuchará tus consejos, se un buen sempai para él –dijo Pain a Deidara.
El rubio asintió y la reunión se disolvió, ahora eran menos akatsukis y con eso la vigilancia sobre Itachi y Deidara se incrementaba. Todo lo que sucedía aunado al hecho de que Deidara si había resentido la muerte de Sasori hacía que la presión fuera mayor para los dos espías, quienes creían que estaban cerca de tomar la salida que Orochimaru les había recomendado.
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Meses más tarde, Sasuke estaba quitándose el pantalón y las sandalias, en lo que Naruto sostenía al bebé. El moreno se quedó desnudo y se metió en el agua.
–Dámelo para que te desvistas.
–Pero te volteas, ¡no me veas!
–Como digas dobe.
El rubio se quitó hasta la última prenda y corrió aventándose al lago evitando mostrar su desnudez. Sasuke cargaba a Kaminari que no estaba muy contento de ser bañado en un lago y con agua fría, pero que lo aceptaba por que tenía cierta predilección por el moreno. Naruto nadó hasta ellos y ayudó a Sasuke a bañar al bebé.
–¿Por que nos mandarían con él, teme?
–Obvio dobe, para tener tiempo a solas y evitar que tú yo lo tengamos.
–¡Que malos!
Sasuke dejó a Kaminari en su flotador y se acercó al rubio para besarlo. Por algunas temporadas ellos eran separados para entrenar sus técnicas personales, sus invocaciones o sus elementos, pero el tiempo que estaban lejos el uno del otro solo confirmaban el gran amor que se tenían y si no avanzaban mas allá de besos y caricias era por que ninguno de los dos se sentía listo, pues las oportunidades las tenían. El infante comenzó a llamarlos y ellos los sostuvieron jugando con él, ese niño les agradaba por que era muy tranquilo y sonriente sin ser tan berrinchudo, raro en su caso siendo hijo único de dos varones, pero Jiraiya era muy consentidor y Orochimaru trataba de ser moderador y estricto para no crear a un monstruo.
Los chicos de catorce años competían en nado o se aventaba agua disfrutando de su tiempo como niñeras, sin dejar de lado las caricias y besos robados. Salieron del lago y acomodaron a un medio dormido Kaminari y lo cambiaron dejando que durmiera una siesta, ellos se acercaron y comenzaron a besarse acariciando al piel expuesta, los miembros se irguieron y las manos contrarias recorrieron esa parte masturbándose mutuamente, se corrieron casi al mismo tiempo; jadeantes y sudorosos se bañaron de nuevo para tumbarse y acompañar al niño en sus sueños. Entrada la tarde regresaron a la base donde unos padres felices por pasar tiempo juntos, pero extrañando su hijo, los recibieron agradecidos.
*Nombre del camino animal de Pain. Fuente de consulta Wikia Naruto.
**No es grosería, me refiero a las marionetas de padre y madre de Sasori, que tenía Chiyo.
Muchísimas gracias a:
kaoryciel94, Princezz Inuyoukai, Alba marina, arita -¿Un gran trabajo? me halagas, trato de seguir el gran ejemplo de mi maestra Ayaan, nada más, pero mil gracias. Yo tenía planeado un one shot y mira que aún no puedo terminar jejeje-., Ally-Nessi Cullen, anycullen93, Moon-9215, harunablakrose, Saya Uchiha -se dieron cuenta muy tarde de su error jeje Y bueno Itachi tiene un largo camino para convencer a Deidara, pero una ayudadita no está mal.-, Kennich -Gracias por seguirlo y comentar, pero bueno con esos akatsuki sueltos todo van a tener problemas, lo bueno es que van quedando menos jejeje.-, Dakota Boticcelli, shadonic25 y Luzydeath.
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