Aaah, siento la espera! Al fin llegué al capítulo 3, que es el final de este fic, espero que os haya gustado! 3

Dejando el portátil encima de una de las estanterías donde se guardaban las toallas, empezó a desvestirse, empezando por la parte de arriba al igual que Konoha, mientras que éste observaba fijamente cada uno de sus movimientos, y esto, claramente, incomodaba a Shintaro. Finalmente, y después de varios minutos dudando si la decisión que había tomado era la correcta, el hikikomori dejó su cuerpo al desnudo para meterse dentro de la bañera rápidamente y cubrir aquellas partes del cuerpo que le provocaban vergüenza ser mostradas a otras personas. El albino le siguió después sentándose al otro extremo enfrente del otro chico, aún sin expresión.

- Aún está algo fría –murmuró Konoha deslizando las yemas de sus dedos sobre la superficie del agua, trazando ondas, dibujos efímeros que se deformaban en un segundo.

Shintaro le miró confundido. "¿Fría? Podemos convertirnos en una sopa para la cena si estamos aquí por más de una hora" –pensó para sus adentros el chico de pelo azabache cruzándose de brazos desviando la mirada hacia abajo, observando los movimientos de los dedos de Konoha. Poco a poco levantó la mirada y vio que la cara del albino estaba haciendo una mueca un tanto extraña mientras se incorporaba un poco estirando su brazo hasta la manivela del grifo para que más agua caliente cayera.

"No no no no no me voy a freír voy a acabar como un pollo asado como una hamburguesa como patatas fritas no Konoha para para para"

- ¡Konoha! -Shintaro gritó desesperado al ver que el peliblanco iba a dejar caer más agua quemando, se tiró sobre él empujándolo hacia atrás para impedir que girara la manivela. Konoha quedó sorprendido al ver la reacción del hikikomori, tirándose sobre él sin saber porqué, pero a él no le importó, rodeo con los brazos el frágil cuerpo de Shintaro y apoyó su barbilla en su hombro izquierdo cerrando los ojos.

La cara de Shintaro se volvió completamente roja, estaba en una postura un tanto incómoda y su amigo le estaba abrazando Dios sabe porqué.

-Shintaro es cálido –susurró el androide frotando su mejilla contra la del mencionado, haciendo que se enrojeciera más. Shintaro se incorporó poco a poco con la ayuda de Konoha y se quedó frente a frente, pero el agua hacía que moverse fuera una tarea dificultosa, lo que provocó que cuando el azabache quisiera moverse un poco hacia atrás su mano se resbaló cayendo hacía el estómago del albino sumergiéndose debajo del agua, quedándose así por lo menos un minuto, con Konoha observando como Shintaro flotaba sin moverse, incluso pinchándole el hombro con su dedo índice.

-¿…Shintaro?

Finalmente Konoha decidió levantarlo, no le costó nada porque tenía bastante fuerza, demasiado se podría decir, y lo sentó encima de él. Cuando lo levantó, Shintaro tenía los ojos cerrados, boca abierta, cara colorada y los cabellos mojados caían sobre su rostro, quedando pegados a las mejillas y la nariz.

- ¡Creo que ya sé lo que le pasa! En aquella película de socorristas que vi con Momo el chico juntaba los labios con los de la chica que estaba durmiendo en el agua y hacía que se despertara… Quizás si lo hago yo también… -seguro de sí mismo y de que su plan iba a funcionar, Konoha sostuvo el rostro del otro chico con ambas manos y presionó los labios contra los suyos torpemente, todo el tiempo que hiciera falta hasta que Shintaro reaccionara y se despertara como aquella chica.

Poco a poco el hikikomori abrió los ojos, encontrándose con que su mejor amigo, le estaba besando, y casi dejándole sin respiración. Empezó a emitir gritos ahogados y a mover las manos rápidamente queriendo que Konoha se diera cuenta de que si no paraba iba a ahogarse de verdad.

El albino separó los labios de los suyos con una sonrisa débil y murmuró un "me alegro de que Shintaro haya despertado"

-¿E-En qué estabas pensando? S-Sólo me dio una bajada de tensión por el calor, eso es todo… - nunca se había visto la cara de Shintaro tan roja como en aquel momento.

-Pero… en la película que vi con Momo gracias a que los labios de los dos se juntaban la chica despertaba… estaba asustado porque Shintaro no podía despertarse… Lo siento…

El más joven de los dos empezó a sentirse culpable al ver la cara de tristeza de Konoha reflejándose en el agua sus ojos magenta entrecerrados mordiéndose el labio cual niño pequeño al saber que ha hecho algo mal esperando una reprimenda de su madre. El azabache suspiró, murmuró algo hacía él mismo y levantó la barbilla de Konoha con una mano, haciendo que le mirara a los ojos antes de unirse en otro beso, esta vez más profundo. El albino abrió los ojos sorprendidos, quizás fuera la única vez que Shintaro logró verle una pizca de expresión en su rostro y se alegró, riéndose para sus adentros. Se mantuvieron así varios segundos hasta separarse unos centímetros de su cara, aún mirándose a los ojos.

-A veces los besos sirven para algo más que para despertar a alguien, Konoha

El mencionado ladeó la cabeza confundido por las palabras de su amigo.

-No entiendo Shintaro…

-Quiero decir que… me di cuenta de que quizás, la razón por la que te perseguía no era porque podía tener internet si no porque… –murmuró con voz baja acariciándole la mejilla con un par de dedos- …quiero algo más que el wi-fi.