Capítulo XXIX
Naruto y Jiraiya caminaron por las calles de Konoha tratando de encontrar algún cambio en ese tiempo de ausencia –por lo menos el menor, pues el mayor no hacía mucho que había estado en la aldea– a su encuentro llegaron Tsunade y Sakura y ambos sannin mostraron a sus respectivos alumnos, aunque no con los mismo resultados impresionables y más con la llegada de cierto nieto de hokage. Los dos sannin se retiraron a la torre a ponerse al corriente de los sucesos.
–¿Itachi sabe que Naruto ya perfeccionó esa técnica?
–...
–Y supongo que Orochimaru tampoco.
–...
–Olvídalo y mira que ya eres padre y debes dar un buen ejemplo llevando por el buen camino a tu alumno ¿Y Sasuke?
–Hace unas semanas tuvimos un encuentro con Itachi... de hecho él me curó esto...–Mostró su pecho el de melena blanca. La rubia lo miró y asintió reconociendo que no había sido un mal trabajo de sutura– Al ver tu reacción me imaginó que Orochimaru ya te había mencionado el incidente.
–Si, me dijo lo del chakra del zorro y la visita de Itachi, pero no que solución llegaron.
–Con la próxima muerte de Itachi y su pareja, perderíamos una fuente importante de información acerca de Akatsuki, la verdad que si no fuese por ellos ahora estaríamos preguntando por que se están moviendo más y que es lo que buscan.
–Eso es muy cierto, pero es mejor perder dos espías a que ellos mueran.
–Por supuesto, pero ya conoces a esos Uchiha, resulta que Sasuke tomara el lugar de su hermano y por eso no puede regresar a la aldea, seguira siendo un renegado y si jugamos bien nuestras cartas, hasta dentro de Akatsuki estará.
–Es un poco complicado todo esto.
–Y eso que aún no sabes ni la mitad. Orochimaru ya no puede estar allá afuera, pues en cualquier momento ellos irán tras él y tras nuestro hijo.
–¿Que proponen?
–Otra muerte. La de mi pareja a manos de su alumno con ansias de poder.
–¿Y tú?
–Yo debo investigar algo que me pidió Itachi, y no puedo estar cerca de Kaminari y Orochimaru.
–¿Y Naruto?
–Debe regresar a ser parte de la aldea y de los shinobis en activo, dejar la teoría y poner en practica lo aprendido, y por si fuera poco debemos buscar un mejor sello para el chakra del zorro o entrenar exhaustivamente a Naruto.
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Naruto se devanaba los sesos buscando una solución, no podía atacar con todas sus fuerzas ni con los jutsus aprendidos en la base, pero de algún modo debía conseguir su objetivo y prefirió usar el henge y tratar de burlar al enemigo. Sakura usó el poder y fuerza que había obtenido en esos años de entrenamiento, pero ni los dos juntos podían con su sensei, no hasta que al rubio se le ocurrió una simple idea. –que si Itachi se enteraba de que Jiraiya le había mostrado ese libro, seguro que hacia pedazos de sannin del sapo–... Más la estrategia funcionó y se apoderaron de los cascabeles. Naruto de nuevo y Sakura por primera vez.
El rubio se congratulaba junto con su compañera de haber vencido a su sensei en la prueba, los chicos decidieron festejar, lo único que no fue del agrado del rubio fue ser él que pagara todo, no es que fuera tacaño, pero los ahorros en Gama-chan seguían siendo de Sasuke y de él.
–Acabo de recordar que no he ido a ver a Iruka-sensei, lo siento Sakura ya será para otra vez, no vemos.
Dijo el rubio desapareciendo en una nube de humo y apareciendo en un tejado corriendo con dirección a la academia, ahí esperó a que las clases terminaran para darle una sorpresa a su nii-chan, solo esperaba que Kakashi no se le hubiese adelantado. Naruto se sentó recargado en la sombra de uno de los salones y ahí esperó hasta que los niños salieron y cuando vio a Iruka salir, caminó despacito y se colocó detrás de él...
–¡Naruto!
–¡Iruka-nii no es justo que te hayas dado cuenta! ¡Quería sorprenderte!
–¡Ven acá!
Lo jalo el mayor y lo abrazó, el rubito correspondió el gesto y suspiró contento era bueno sentirse de nuevo como un niño en los brazos de Iruka, lo había extrañado mucho, pues era parte de su familia. Conversando llegaron hasta el barrio Uchiha y siendo Naruto tan sociable corrió hasta la casa de Haku y Zabuza.
–¡Hola! ¡Regresé!
Haku fue el que salió y el rubio le estrechó las manos. Haku se quedó quieto sin saber como reaccionar, pues no estaba acostumbrado a este rubio tan serio.
–Entren a comer.
–Pero no queremos ser una molestia.
–Está bien Naruto, Zabuza está de misión y como vecinos debemos acompañar a Haku-kun, ademas el debe contarte una gran noticia. –aseguro el sensei a lo que el castaño se sonrojó, pero sonrió tiernamente.
–Haku-san así te ves más guapo.
Sonrió Naruto rascándose la nuca. El mencionado e Iruka sonrieron pensando en que tal vez Naruto no había cambiado mucho. Los tres se relataron sus aventuras y cuando la noticia del bebé en camino le fue dada al rubio este abrió la boca asombrado y pasó su vista por el cuerpo de Haku que parecía la verdura favorita de Sasuke.
–Naruto no seas mal educado y deja de ver a Haku-kun. ‒amonestó Iruka.
–Es que no se le nota y Orochimaru parecía globo...
Fue tarde cuando el de ojos azules supo que había hablado de más, pero para sorpresa de Iruka y él, Haku sonrió y dijo:
–Era lógico que todo eso de la traición de Sasuke solo fuera una estrategia, yo pienso que quien crea todavía eso es por que no tiene ni un poco de cerebro. Estando los dos sannin juntos y con un hijo sus alumnos estarían con ellos también.
–Aún así Sasuke no regresó ¿Por que Naruto? –preguntó Iruka.
El rubio suspiró abatido y contestó.
–Se necesita un remplazo para Itachi-nii y Deidara-san, ¡Y el muy teme se ofreció!
Los oyentes comprendieron que para el rubio no había sido una buen idea eso de separarse de nuevo de Sasuke. Entre quejas del rubio y consejos de los mayores la tarde pasó rápido.
Cayendo la noche en la puerta de Konoha, Izumo solo alcanzó a ver la polvareda que levantaba Zabuza al correr a toda velocidad cruzando las puerta y es que ese ya no era un hecho raro; desde que se supo que los dos ex renegados serían padres y no solo eso si no que serían los primeros en Konoha, el ex espadachín de la niebla trabajaba a marchas forzadas para no dejar mucho tiempo solo a su pareja.
Kotetsu llegó al puesto de vigilancia llevando dos tés.
–¿Zabuza? –preguntó Kotetsu.
–Si.
–Está vez lo hizo en menos de día y medio.
–Un día. –confirmó Izumo– Entiendo que no quiera dejar solo a su pareja y más en ese barrio desolado.
–No es tan malo cuando tienes una casa tan bonita como ellos.
–¡¿Estás pensando en irte a vivir al barrio Uchiha?!
–...
Ya no continuaron con ese tema más Kotetsu no era el único de los pobladores que pensaba en pedirles a los dueños del barrio Uchiha que les permitieran vivir en una de las casas.
Mientras en el barrio mencionado Zabuza llegaba a su hogar donde la risa de más de una persona le hizo calmarse, pues era seguro Iruka-sensei estaba acompañando a su hermoso Haku. Entró y saludó cortésmente, uniéndose a la reunión. Kakashi había llegado un poco antes y ya arrasaba con las bolas de arroz y el té.
‒Y los recientes documentos que ha traído Jiraiya ¿Quien los llevará a Suna? ‒preguntó Zabuza que rogaba por no ser él.
‒Yo. ‒contestó el copynin.
‒¡Podre ver a Gaara!
‒Al Kazekage. ‒confirmo Iruka.
El asombro del rubio se dibujó en su rostro y cuando salió de su estupor hizo una y mil preguntas. Claro que muchas de ellas se las tuvo que guardar para preguntárselo personalmente al pelirrojo, pues lo vería pronto.
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Shizune llegó hasta su escritorio y notó un pergamino reciente, sonriendo lo levantó y lo acomodó en los pendientes de Tsunade, deseando que todos los shinobis fueran tan diligentes con sus reportes como Momochi.
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Sasuke escuchó pacientemente a su sensei y los pros de llevar a esos tres como un equipo.
‒Jugo irá contigo también.
‒¿No iría con ustedes a Konoha?
‒No, confió más en él para estar contigo, Suigetsu y Karin se la pasan peleando entre ellos y Jugo pondría un poco de orden. Ademas ya eres capaz de moderar su poder.
Sasuke asintió, mientras veía como Jugo suspiraba viendo al chico de cabello blanco quien le sonreía alentándolo. El menor de los Uchiha hubiese hecho algún gesto de desdén, pero el mismo ya extrañaba a su rubio.
‒Su primera misión será... deshacerse de mí y si no me veas de ese modo Sasuke. Luego será Itachi. En tu camino hacia tu hermano Deidara se enfrentara a ti.
‒Vaya tendré mucho trabajo. ‒se burló Sasuke.
‒De lo bien que lo hagas depende la supervivencia de todos nosotros, incluido Kaminari.
‒Esos tipos no se dan por vencidos. ‒agregó Kimimaro refiriéndose a Akatsuki.
‒Por lo pronto hay que ponernos a trabajar y arreglar todo, tampoco puedo dejar a toda la gente sola, si Kabuto... ‒El sannin se detuvo en esa frase.
‒Guren de nivel tres es un buen candidato.
‒Tienes razón Sasuke-kun ella está muy comprometida con el cuidado de Yūkimaru, ese sería un buen aliciente para que no nos traicionara. ‒opinó Orochimaru.
‒Si y este está muy apegado a Kaminari, no dejaría que le pase nada si puede evitarlo. ‒agregó Kimimaro.
Y es que los dos niños se habían hecho muy cercanos, tanto que Yūkimaru se ofrecía como niñero para cuidar del morenito cada que se le daba la oportunidad, gracias a eso el heredero de los sannin ya era conocido en todos los niveles, pues el niño de cabello castaño lo llevaba a todas partes para entretenerlo.
‒Me llevare a Yūkimaru, con eso me asegurare de que ella cumpla con su deber. ‒concluyó Orochimaru, sus alumnos lo miraron, pero ambos sabían que bajo esa velada amenaza solo había un padre que deseaba lo mejor para su hijo y eso incluía proteger a su primer amigo. Yūkimaru tenía un raro poder y eso en manos equivocadas podría ser un gran peligro.
Al finalizar con los puntos a tratar Sasuke se aclaró la garganta y a pesar de que hizo un esfuerzo supremo, no pudo evitar sonrojarse al pedir:
‒Por favor cuando le digan a Naruto que Karin estar en mi equipo... díganle que no fue mi decisión.
El sannin se giró y caminó hasta su laboratorio tapándose la boca para que su risa burlona no se escuchara, en cambio Kimimaro –contrario a lo que se pensaría de él–, se soltó a reír, mientras Sasuke solo se cruzaba de brazos enfurruñado «¿Acaso era gracioso que le preocupara que su dobe creyera que le agradaba estar con Karin?» se dijo Sasuke.
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Lee se acomodó las pesas en su tobillos mientras Neji, Gai, Naruto y Sakura esperaban a Kakashi que para variar tardaba más de la cuenta. El rubio se limitaba a observar el cielo evitando que le preguntaran si sabía algo de su sensei, no quería decir que este aún estaba en la mansión Uchiha. Naruto aún recordaba como esa mañana Iruka y él habían peleado por despertar a Kakashi.
‒Vete tú Naruto yo me encargare de que Kakashi este ahí a tiempo. ‒dijo el sensei de coleta remangándose las mangas y dispuesto a usar algún ataque que sacara a su pareja de la cama.
Unos minutos después el sensei impuntual llegaba con paso lento hasta las puertas de Konoha. Gai intento infundirle un poco de energía, más fue inútil hasta que entre Naruto y Lee se le echaron encima y le robaron su preciado librito. Naruto le dio el libro a Lee y este arrancó a correr haciendo que todo el grupo se moviera a su ritmo.
Suna se veía en el horizonte y los dos equipos aceleraron el paso. Como un intercambio de buena voluntad, las aldeas intercambiarían shinobis para agilizar la organización de los exámenes Chūnin. Naruto al enterarse que estos se llevarían a cabo y que solo Sasuke y él faltaban de ser ascendidos, se juró que los pasaría en nombre de los dos.
En la aldea de la arena el grupo de Konoha fue bien recibido y Naruto por fin volvió a ver a su amigo, quien para su satisfacción trataba de ser una mejor persona sin dejar de ser un excelente shinobi. Entre conversaciones y reuniones la hora de la comida llegó y el Kazekage invitó al rubio a comer con él. En una pequeña sala de descanso la mesa fue servida y a solas Gaara se atrevió a confesarse al que consideraba su amigo
‒Cuando peleamos en Konoha pude notar cierta sincronía entre el Uchiha y tú, después observándolos con más detenimiento, supe que su amistad era muy fuerte, al principio no lo entendía y creía que era algo inútil ser tan cercano a una persona ajena a ti, pero...
‒¿Algo que confesar? ‒preguntó Naruto con cara de pillo.
‒Me gusta tu amigo.
Soltó Gaara como si tal cosa, el rubio se levantó de un salto y se mostró molesto.
‒Ni en tus sueños Gaara, no te acerques a él.
‒¡¿Por que no?! ‒reaccionó el Kazekage también poniéndose de pie.
‒¡No puedes! ¡Él es mio! ‒casi rugió Naruto.
‒¡¿Qué?! ¡Mientes!
‒¡No lo hago, desde la punta de su cabello negro hasta las uñas de sus pies es todo mio!
‒Naruto me has enseñado mucho y te estimo, pero si no retiras lo dicho te tendrás que enfrentar a mí. Lee será el padre de mis hijos así tenga que pasar sobre quien sea.
El rubio –que ya se estaba poniendo en pose de ataque– tardó en asimilar y entender lo dicho por el Kazekage y cuando lo hizo preguntó:
‒¿Lee? ¿Quien hablaba de Lee?
‒Yo, por supuesto.
‒Dijiste que... mi amistad con Sasuke y luego que te gustaba mi amigo, oye que si no te expresas bien yo no te voy a entender.
‒¡¿El Uchiha?! ¡¿Por que habría de gustarme el Uchiha es un renegado y amargado?!
El rubio entrecerró los ojos y muy dignamente alzó el mentón.
‒No es amargado y no me oíste decir cabello negro.
‒Lee es de cabello negro. ‒opinó Gaara.
‒Un error lo tiene cualquiera. ‒terminó el de ojos azules encogiéndose de hombros.
Ambos chicos se aclararon la garganta sintiéndose un poco tontos y prefirieron ya no tocar el tema y conversar de otras cosas.
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En uno de los campos de entrenamientos Kakashi se libraba de dos rivales más, pero no estaban ni empezando ya que de pronto surgió una horda de shinobis que se fue directo contra el copynin y era seguro que kage bunshin no eran. El equipo de Gai por su parte estaba dividido y alejado de Kakashi enfrentándose a sus propios rivales.
Un entrenamiento duro y largo, pero que dejó a los shinobis de Konoha satisfechos de la ayuda que les brindaron a los de Suna.
Por su parte Sakura mostraba lo aprendido con Tsunade al ayudar en el hospital de Suna.
La primer noche que pasaron en la aldea de la arena, todos tomaban un baño reconfortante acompañados del Kazekage –quien si no fuera por que Baki estaba presente–, hubiese podido admirar sin perderse detalle, el cuerpo desnudo –cubierto solo lo necesario por una toalla– de su novio, sin embargo Naruto le concedió ese deseo a su amigo, pues sin querer se resbaló y se detuvo de lo primero que encontró que fue la toalla de Lee, quien quedo con el respingado trasero al aire, Gaara prácticamente babeó o eso hacía hasta que notó que no solo sus ojos estaban pendientes del espectáculo, pues Baki y Kankuro también disfrutaban de la vista, la arena de Gaara salio de su calabaza y cubrió a Lee hasta que Gai puso de nuevo a su alumno presentable, sobra decir que Baki y Kankuro terminaron sepultados por arena, mientras Naruto se disculpaba con Lee y Gaara.
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En uno de los riscos cerca de la entrada de Suna un pequeño pájaro de papel regresó posándose en la mano de la mujer, mientras su acompañante esperaba las noticias.
–La suerte está de tu parte, el jinchuriki del Kyūbi esta de visita.
–No se si es suerte o una prueba. Venimos para medir las fuerzas de Suna comandados con un Kazekage joven, pero en cambio enfrentaremos a este, junto con un jinchuriki.
–De todos modos esto no es algo que estuviese planeado y no le avisaste a él.
–No recibo ordenes.
–... –Konan se reservó su opinión, pues consideraba lo contrario.
–Entremos.
Konan siguió al de cabello naranja, mas creía que la perdida de sus aliados en manos de los dos sannin lo había molestado demasiado, al grado de no pensar sus acciones y solo buscar revancha, sin importarle quien fuera. Por si fuera poco el saber que Orochimaru había conseguido tantos adelantos estando separado de Akatsuki solo hacía que su enojo aumentara.
–¿Por que Suna? –pregunta la mujer.
–¿Por que no? Son aliados de Konoha y he sabido por Zetsu que el Kazekage financió la nueva ala del hospital de Konoha solo para que esos niños nazcan.
–¿Por que te molesta tanto?
El de cabello naranja paró su carrera y sin girar contestó.
–Piensa un poco... Entre más shinobis se reproduzcan habrá más niños fuertes que mandar a una guerra para que sean asesinados. Es extraño que Jiraiya haya tenido un hijo sabiendo que por sus antecedentes y los de Orochimaru tendrían a un perfecto prospecto shinobi... o tal vez fue eso lo que buscaban esos dos ¡Malditos egoístas! Afortunadamente tenemos a un buen aliado con nosotros, uno que evitara que esos niños sigan naciendo.
Konan ya no preguntó más y es que las palabras de su amigo tenían mucho de cierto o de eso la había convencido, después de todo Orochimaru no sería un buen padre ni por un encantamiento y su antiguo maestro con lo obsesionado que estaba con el ninja que salvaría al mundo, seguro por eso se había prestado a semejante experimento.
Era un lástima que ninguno de los dos pudiese ver como en esos momentos en otro lugar, Orochimaru acunaba a Kaminari para dormirle, mientras Jiraiya los abrazaba a ambos pasando esa noche juntos antes de que partiera rumbo a su misión, esa que tenía mucho que ver con ellos.
Las sombras de los dos Akatsuki se movieron por entre las casas, los guardias de las puertas ya estaban más entrenados y los seguían a distancia segura, pero dando la voz de alarma. Gaara se acomodó la calabaza en lo que el rubio hiperactivo a su lado veía desde la ventana algo que le indicara en donde estaban los intrusos. Neji cruzado de brazos esperaba ordenes, Lee se acomodó las pesas de las manos.
–Ellos no se esconderán Naruto, es mejor que estemos preparados. –aseguró Neji.
–Tú no te separaras de mi lado. –ordenó Gaara al pelinegro.
–Pero yo...
–Recuerda que estamos en Suna y aquí Gaara es la máxima autoridad hay que obedecerlo.
Los tres oyentes miraron al rubio con admiración por la frase tan madura salida de su boca, pero recordaron que el rubio no en vano había entrenado con un sannin durante casi tres años.
–Baki y Kakashi los guiaran hasta la salida sur. Sakura, Kankuro y Gai los llevaran hasta ahí, solo espero que no noten que no soy Kankuro.
–¡Vamos ttebayo!
Los cuatro chicos salieron del edificio y a una señal de Gaara todas las luces de la ciudad fueran apagadas.
Pain y Konan notaron ese movimiento. El de perforaciones sonrió de lado sintiendo que Suna le estaba dando la bienvenida. Tres sombras los esperaban en el techo de uno de los edificios más grandes y la calabaza en la espalda de uno de ellos los hizo notar que era el Kazekage en persona quien los enfrentaría. Pain y Konan se acercaron al grupo. En el suelo del tejado surgieron dos clones de Konan que Sakura y Gai detuvieron peleando contra ellos. A los Akatsuki dos shinobis más los distrajeron en la base del edificio, el suficiente tiempo para que cuatro sombras pasaran por el otro lado corriendo. Pain destruyó a los shinobis –marionetas– y corrió tras el último grupo que apareció. La información en Akatsuki es lo primordial y ellos sabían que el que manejaba marionetas en Suna era el hermano de Kazekage y no este.
Konan utilizó sus alas y llegó hasta el techo donde usó sus hojas para atrapar a los tres peleadores, las hojas se convirtieron en un muro que se fue cerrando en torno de los tres: Sakura Gai y Kankuro. Konan aprovechó esto y usando su danza de shikigami se convirtió en un remolino que arrasó a su paso con cualquiera obstáculo alcanzando a su compañero y al grupo que perseguía este... a las puertas de la salida sur.
Gaara se detuvo al frente de el túnel que formaba la puerta, Naruto se quedó a junto a su sensei y Neji, Lee cerca de Gaara y Baki. Pain se detuvo y el remolinó llegó junto a él lanzándose hacia el grupo de Konoha con intenciones de atrapar al rubio, Kakashi activó su Sharingan y pudo ver el cuerpo de la mujer el suficiente tiempo para buscar un puntos para golpear, que le indicó a Neji y a Naruto, este sintió las hojas pegándose a su cuerpo e invocó un clon para hacer un rasengan que alejó por unos momentos a la akatsuki.
Pain confiaba en Konan y le dejó a los tres de Konoha para poderse concentrar en los de Suna, usando una bola de fuego que al casi llegar a su destino se dividió en tres para atacar a Gaara, Lee y Baki al mismo tiempo, solo la arena del pelirrojo pudo proteger a los otros dos.
Mientras atrás Sakura se concentró lo suficiente para lanzar un golpe tan fuerte que hizo pedazos la barrera de papel y con eso los tres pudieron unirse a la defensiva delante de la puerta. Al llegar y viendo que la situación estaba en contra de los defensores, se unieron de inmediato al ataque, mas Pain esquivaba los golpes y ataques con facilidad e incluso el ataúd de arena de Gaara no había podido detenerle, no hasta que sintió en el ambiente el dolor de su compañera, giró la vista y notó que esta había regresado su forma humana tomándose las manos.
Todos los presentes giraron en dirección hacía donde Kakashi y Naruto peleaban con la chica y vieron con horror que el chakra de Kyūbi cubría el cuerpo de Naruto. El papel de Konan era inmune a los taques de agua e incluso fuego, más el chakra de poderoso zorro no se comparaba con eso y lo comprobó la chica que aún cubría sus manos quemadas. Pain se acercó a ella y le ordenó la retirada en lo que él se volteó:
–Ha sido divertido jugar, pero debemos irnos, pero no se preocupen les dejó en buenas manos.
Los de capa negra desaparecieron y ese fue uno menos de sus problemas, pues quedaba el rubio y su... al ver de nuevo notaron como Naruto estaba hincado y reprimiendo con todas su fuerzas al zorro. El de ojos azules aún recordaba la culpa del ataque a su maestro, pero también el amor y comprensión en los ojos de su aniki y del propio Jiraiya.
Cuando minutos después levantó la vista sonrió un poco antes de caer exhausto sobre el suelo. Era un diminuto paso y le faltaba mucho por aprender para controlar el chakra del zorro, pero no se daba por vencido y eso era lo importante.
A la mañana siguiente al despertar y no reconocer el lugar, buscó a su alrededor y notó que sus amigos estaban ahí para él. Gaara abrazando a Lee dormidos en un sillón, Sakura en otro tapada con una manta, Kakashi y Gai sonriendole desde la ventana dela habitación y Neji recargado en la puerta.
–Jiraiya solo inició, ahora eres tú el que debe seguir con ese entrenamiento. –dijo Kakashi.
El rubio asintió y sus ojos se fueron cerrando de nuevo.
Con Naruto descansando, los otros se fueron a hacerlo también dejando al rubio al cuidado de Sakura a quien si habían obligado a dormir toda la noche. Gaara caminó a donde residía y llevaba Lee con él. Al llegar subieron a la habitación. El pelirrojo besó a su novio con ternura y rozó la nariz de este con la suya:
–Descansa, yo estaré revisando unos documentos. –Lee asintió, pero no soltó la gabardina del Kazekage.– ¿Qué pasa Lee?
–¿Por que no duerme conmigo? ¿Es por que Naruto regresó? ¿Ya pensó mejor su decisión?
El chico más bajo sonrió negando Lee era mayor y sin embargo no lo parecía; siempre hablándole de usted y sintiéndose inseguro. Gaara dejó la calabaza y la gabardina, se descalzó y llamó a Lee, este sonriendo radiante se quitó el chaleco las pesas y las sandalias y se acomodó mimoso dentro de los brazos de su novio quien le susurró:
–Naruto es mi amigo el primero que me dio la mano, pero tú... eres mi vida.
Con esa frase ambos durmieron tranquilos y felices.
Al día siguiente el grupo de Konoha se despedía de Suna, donde Gaara los veía partir sabiendo que la última visita de Akatsuki ameritaba una reunión urgente con Tsunade.
A los lejos con el grupo de shinobis Kakashi ya no pudo avanzar, pues Konan no había sido rival fácil y antes de que Naruto la hubiese herido él había usado mucho su sharingan. Gai se ofreció a llevarlo en su espalda y con mucha vergüenza Kakashi tuvo que aceptar.
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Yūkimaru alzó su mano y la agitó en dirección de la entrada de la base, Sasuke solo movió la cabeza y Guren hizo lo mismo.
–Él estará bien, es mejor que este dentro de Konoha. –dijo el chico.
–Lo sé. ¿Cuando te irás? –preguntó la mujer.
–A más tardar esta semana, hay que hacer todo para que esto se crea y resulte bien.
–Clones de serpientes blancas y algunos testigos de los otros niveles, yo me haré cargó.
–Bien te lo encargo.
Los dos entraron y cada uno se fue por diferente lado, el plan no debía saberlo nadie a excepción de Jugo, Kimimaro y ellos dos por lo que para todos Orochimaru aún estaba en uno de los laboratorios, en poco tiempo Sasuke lo retaría y una pelea con un solo perdedor se llevaría a cabo.
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Tsunade suspiró y determinó que Kakashi no estaría en condiciones de hacer misiones, y sin uno de sus integrantes de por si, los dos que quedaban del equipo siete debían buscar a los otros que faltaban para ser un equipó funcional. Tsunade había sido presionada por el consejo para que Naruto estuviese vigilado y Danzoū había ofrecido a uno de sus chicos para ser otro de los integrantes. Lo único que pudo hacer la rubia fue poner a un hombre de su confianza para vigilar... pero al chico de Raiz. Cuando vio irse al rubio y a Sakura ordenó a Shizune que la dejara a solas. Ya se sentaba frente a su escritorio cuando un sapo llegó hasta ahí y entregó un mensaje. La sannin lo leyó.
–Ya vienes con tu gente, es mejor que todos crean que has muerto... incluso Shizune, así esos ancianos no te pondrán una correa también... Orochimaru.
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Ajeno a esto Naruto trababa de convencer a sus amigos para unirse a su equipo cuando un desconocido los atacó y no solo eso, si no que lo insultó:
–¿De verdad eres un chico? Eres muy débil para tener huevos.
El rubio se enfureció y quiso demostrarle a ese tipo que tan hombre era. Mas este no le dio tiempo y no conforme –como se enteró después– resultó ser su nuevo compañero. Y vaya que ese día el universo se había puesto de acuerdo para enfurecerlo –o eso penaba– ya que Sakura se atrevió a decir que ese tío se parecía a su Sasuke «¡Ni de lejos!» gritó en su mente el rubio.
Con esos pensamiento se encaminó a su casa. Al llegar al barrio Uchiha una mancha verde alcanzó al rubio que aún iba enfurruñado.
–¡Hola Naruto! ¡¿Por que esa cara de molestia?! ¡La vida hay que disfrutarla y no molestarnos por pequeñeces! Cuéntame que te sucede.
–Hola Lee, me han asignado a un nuevo equipo y con eso un tipo que es insufrible.
–No deber ser tan malo, debes de tratarlo y con eso tal vez hasta te agrade.
–No lo sé.
–Dime como es. Veremos que cualidad tiene.
El rubio relató lo sucedido con detalles y la cara de Lee se fue trasformando.
–Si es un idiota. –concluyó Rock.
–¡¿Lee?!
El de traje verde se encogió de hombros al ver la cara de asombro del rubio, por lo que suspirando relató su parte de la historia con el desconocido. Los dos chicos caminaron hasta la residencia Uchiha y ahí se quejaron con Iruka quien negando respondió:
–Me extraña de ustedes que siempre le ven lo bueno a las apersonas, denle una oportunidad y tal vez no se arrepientan.
Los dos menores aceptaron no muy convencidos.
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Tsunade caminó perdiéndose en la maleza y al llegar a uno arboles que intercalaban sus ramas, estas se abrieron revelando una entrada en el suelo. La mujer entró no sin antes revisar que nadie la siguió.
–Ya estás aquí.
–Si, ¿como está todo? ¿Es de tu agrado?
–No me quejo.
–¿Y mi ahijado?
–Durmiendo con su amigo, están cansados del viaje.
–La información que obtuvieron en Suna asegura que uno de los espías de Akatsuki se entrevistaría con alguno de ellos.
–¿El que asegura que se ha infiltrado en mis filas?
–Si. Son muchas cosas que debemos dejar pasar si queremos saber la verdad.
–Si me lo preguntas, es mejor actuar antes de que sea tarde.
–Pero no hay garantía de que el falso Danzoū este actuando solo, ademas de que tiene mucha gente bajo su mando ¿Quien diablos será? ¿Y el que te espía a ti, de donde salió? Ahora solo dependemos de esos chicos para buscar la punta de la madeja.
Orochimaru no respondió sabiendo que la rubia tenía razón.
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Para Naruto, Sasuke no tenía comparación, por lo que Sai era una constante molestia para él y todo por esos desafortunados comentarios de Sakura y también por la sinceridad del pelinegro. En cuanto salieron a su primera misión Sai movió todos los cimientos de Naruto al decir:
–... Sasuke es un débil que corrió a buscar a Orochimaru por poder, no quiero ser comparado con una basura como él...
Fueron segundos antes de que el rubio pudiese ser detenido antes de que lanzara un katon* deseando demostrarle lo que el débil Sasuke le había enseñado. Yamato los amonestó y eso pareció calmarlos, a pesar de que Naruto aún estaba muy molesto con Sai.
Esa noche el rubio se sentía cohibido al estar desnudo junto a otros hombres, pero era cierto que sentía eso como una traición a su moreno y más con la extraña fijación de ese nuevo compañero por los genitales de las demás personas.
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Deidara volaba bajo buscando la presencia de su pareja, Tobi no estaba y eso significaba problemas para ellos, si bien Pain y Konan tenían poco de haber regresado sabrían el paradero de este, sin embargo si a ellos también se los ocultó es por que debía ser muy importante. El rubio vislumbró la figura de Kisame sobre unas ramas y más abajo Itachi sentado, apresuró a su ave de arcilla y llegó hasta este:
–¡Tobi no está!
Kisame que escuchó todo, soltó una carcajada.
–Quien lo diría Itachi te han cambiado por ese tipo y no solo eso ahora hasta lo buscaras por tu ex amante.
Riéndose el hombre azul saltó de rama en rama para encaminarse a la aldea más cercana. En cuanto los vieron alejarse Itachi se levantó y preguntó:
–¿Cuando se fue?
–Esta mañana.
–Tal vez fue a una misión.
–Pain y Konan regresaron hace unas horas y me preguntaron por él.
Itachi se removió inquieto, Tobi solo se movería por algo muy importante y eso era, alguno de sus dos hermanos, la cuestión era saber cual de ellos.
*En el anime Naruto puede usar el elemento fuego.
Mil gracias por su espera:
Alba marina, luxy -si ese Gaara es un pillo y si es papá será muy celoso jejeje igual que el sobre protector de Zabuza-, narusempai, Zanzamaru, Linne-'Malfoy, alessa -Yo la verdad nunca lo he entendido, pues ellos ni siquiera han convivido jejeje-, harunablakrose, HikaruMichaelis4869, Nessieprettysweet, Magnum92 y Fanny Taka.
