Capítulo XXXIV

Sasuke vio como Suigetsu, y Juugo atacaban al jinchūriki del hachibi, pero estos no pudieron hacer nada contra Bee, hombre que por cierto tenía un sentido nulo de la rima, luego fue el turno del moreno y es que si no terminaban rápido con esa primera misión, no podrían ir a ver a Orochimaru. El chidori no causo daño alguno, pues Bee manipulaba también ese elemento, el manejo de las espadas del hombre de piel oscura era excelente y Sasuke no podía negarlo, Taka no parecía asestar ningún golpe en contra de su presa y en un sorprendente descubrimiento supieron que el sharingan no afectaba al jinchūriki, las cosas no se veían muy alentadoras para los de Taka.

000

El pobre rubio recibió otro golpe que lo dejó fuera de combate y aún sobándose se quejó muy ofendido:

–¡Oye anciano no estaba cambiando! ¡Mi cara luce de ese modo por tanto golpe!

Fukasaku hizo caso omiso y le exigió al rubio que pusiera más empeño. Naruto ya no dijo nada, pero se dijo que se quejaría con su sensei en cuanto volviera, por que estaba seguro que Ero-sennin despertaría pronto.

El entrenamiento seguía y Gamakichi observaba a su amigo humano que cada vez tenía más protuberancias en la cabeza. «Lo va a dejar tonto y menos se podrá concentrar» se dijo el sapo de color naranja.

Las horas de comida eran otro suplicio para el de ojos azules, más debía ser perseverante si quería derrotar a ese monstruo que era Pain. Gamakichi se acomodó dispuesto a ver los avances en el entrenamiento del rubio. Naruto se recuperó y se dirigió de nuevo a su lugar, pero recordó algo y se giró hacía Gamakichi.

–¿Y Gamabunta donde está? Seguro esta descansando, que envidia. –se lamentó el rubito y otro golpe en su cabeza del baston del anciano lo dejó callado.

–Papá está algo... indispuesto. –respondió Gamakichi.

–¡¿Por qué?!

–... Manda era su amigo después de todo y su muerte le afectó mucho. Aunque él te dirá lo contrario.

–Es cierto ese Manda era un viejo gruñón, pero fue un buen amigo. –concluyó Naruto algo triste.

–Por eso deja de parlotear y ponte a entrenar si quieres acabar con Pain. –Fukasaku terminó la conversación.

000

Itachi se caló el sombrero de palma color caoba y se giró para ver que su compañero se acomodara bien la capa gris que portaba, al ver que este tenía problemas para amarrar el nudo del cuello –al traer guantes a los que no estaba acostumbrado–, el moreno se acercó y el mismo amarró la capa.

–Ya está.

–Aún creo que esto no es buena idea, después de todo podríamos encontrarnos con alguno de los akatsukis que quedan hm.

–Sé que es mala idea, pero no podemos quedarnos sin hacer nada cuando sabemos que el líder es tan fuerte como para derrotar a los dos sannin.

–¡Rayos! Si luchamos contra él no será fácil y puede que hasta no sobrevivamos.

–Vamos no hay que ser tan pesimistas, y si vamos a ver a Jiraiya y Orochimaru no por eso buscaremos un combate con el líder.

–Deja de decirle de ese modo, que ya no estamos a su ordenes. Naruto seguro que tendrá que combatir si no quiere ser secuestrado y Sasuke... seguro que lo seguirá hm.

–Si Naruto pelea...

–Lo sé, nosotros también, no podemos dejarlo ¿Y Sasuke?

–No podemos arriesgar su misión, si bien Pain es importante, el verdadero cabecilla está antes.

El rubio asintió. Itachi se puso en camino junto con Deidara, ambos con rumbo a las afueras de Konoha donde los sannin estaban.

000

Gaara revisó de nuevo los documentos que no faltara nada y con estos a buen resguardo salió con rumbo a la torre de Tsunade, su visita era relámpago y nada más para llevar con él a Haku, Zabuza y Nozomi. En la torre fue recibido por Shizune quien se disculpaba por que la hokage no podía despedirlo, pues estaba atendiendo un caso grave en el hospital, el pelirrojo no se molestó y despidiéndose se retiró junto con sus guardias y los shinobis de Konoha.

Por supuesto el equipo de Gai iba con ellos, pues eran los guardaespaldas oficiales del kazekage, mientras las negociaciones del trato entre Konoha y Suna seguían

000

Sasuke aceptó el ofrecimiento de Karin para que sus heridas se recuperaran, pero el atrapar a Bee no se les estaba haciendo nada fácil. Algunos intercambios de ataques y de pronto Sasuke yació tumbado con el pecho destrozado, Juugo corrió hasta él y le dio parte de su chakra para salvarlo y el moreno apreció más que nunca el que su sensei lo hubiese obligado a llevarse a eso tres con él, todos estaban portándose a la altura de buenos compañeros y eso lo agradecía el menor de los Uchiha. Viéndolos caídos tratando de protegerlos, el Amaterasu apareció en sus ojos quemando con sus llamas negras el objetivo de Sasuke, al toro con tentáculos... el hachibi. Con los cuatro heridos la misión fue cumplida y Sasuke agradeció la enseñanza espartana de su hermano al obligarlo a despertar el Amaterasu...

Itachi lo miró molesto, Sasuke sabía que su aniki se había enfadado por que Deidara y él habían llevado demasiado lejos ese combate ficticio, pero el único que sería castigado sería él.

–Si fuiste capaz de escapar de la explosión de Deidara, el aprender el Amaterasu será pan comido.

Sasuke rodó los ojos.

–Y como se supone que lo haré, debo sentir mis emociones a un grado demasiado alto.

–Eso, otouto baka es por lo que estoy aquí. –dijo el mayor con una sonrisa diabólica.

Y sin piedad alguna hundió sin previo aviso al menor en el Tsukuyomi mostrandole una y mil escenas de Naruto... con otros chicos y chicas, los celos furia y tristeza fueron llenando a Sasuke. A pesar que cierta parte de él estaba consciente de que eran ilusiones. otra parte se decía que estando lejos de su rubio, era posible que eso estuviese sucediendo... lo último que la psique del moreno menor resistió, fue una beso apasionado de Naruto con el paliducho de mierd... -en opinión de Sasuke- y los ojos adornados con aspas se abrieron y las llamas negras se formaron en busca de un objetivo... ¡El que fuera!

Itachi a distancia segura veía a su hermanito que no buscaba quien fuera el culpable si no con quien desquitarse. Cuando un inocente árbol terminó consumido en llamas y Sasuke tuvo que cerrar los ojos cansado. El de coleta salió de su escondite pensando que el lazo que unía a Sasuke y Naruto era tan fuerte como peligroso.

–Sasuke. –El menor gruñó como única respuesta.– No puedes ir por la vida queriendo matar a los que se acerquen a Naruto y...

–¡¿Entonces es cierto lo de Sai?!

–¡¿Qué?! ¡No! Bueno no lo se... ¡¿Quien carajos es Sai?!

Preguntó molesto Itachi, o acaso había alguien que estuviese molestando a su hermanito rubio... Negó reaccionando pensando en que se suponía debía darle un buen ejemplo a Sasuke y negando se volvió a dirigir a su hermano.

–A decir verdad no imagine que podías despertar tan rápido el Amaterasu. Lo que importa ahora es que lo uses en Tobi cuando sea el momento adecuado después de mi muerte.

Y ahí terminó el recuerdo de Sasuke regresando a la actualidad. Controlar esas llamas destructivas fue su propia pericia y por estimación hacia su amigos que arriesgaron su vida por salvarlo a él.

Cuando escuchó los gritos casi histéricos de Suigetsu a su... ¿novia? Aceptó que esos locos eran sus amigos.

–¡¿Como que no trajiste mi espada?!

–Era traerte a ti o a la espada. –dijo la chica con actitud preocupada.

Juugo y Sasuke se miraron pensando lo mismo: Que Karin de verdad se había preocupado por ese hombre liquido aunque aún no lo reconocieran y se la pasaran peleando, esos dos ya se habían acostumbrado a la compañía de otro. Sasuke intentó tomar un baso de agua y no pudo hacerlo, pues sus ojos se nublaron de pronto... ¡¿Que estaba pasando?!

000

Orochimaru y Jiraiya seguían descansando mientras escuchaban a la rubia.

–¿Fukasaku no les dijo nada de lo que sucedió allá? –preguntó el de cabello blanco.

–Dijo que eran seis y sumamente fuertes.

Jiraiya se cruzó de brazos y se quedó pensando para acomodar la idea que le rondaba en la cabeza.

–Los seis tenían el rinnegan. –aportó Orochimaru.– Y dos de ellos los mató Jiraiya y revivieron. Si, se que suena idiota, pero fue real y no no me veas de ese modo no era el Edo tensei.

–Yo no dije nada. –se defendió la rubia, mientras acariciaba el cabello negro de Kaminari que dormía en sus brazos.

–Te conozco. –se quejó el de cabello largo y negro.

Jiraiya interrumpió a eso dos, temiendo que se alejaran del asunto que les importaba.

–Mira yo conocí a dos de esos... los llamaré cuerpos, pero no parecían las mismas personas con las que combatí, y eso es lo que de me desconcierta ¡¿Que rayos les hicieron?! ¿Que han averiguado del que mandamos con la anciana?

–Aún nada y del otro shinobi, Ibiki notó que tiene un sello en sus memoria, es como si se lo hubiesen colocado por si lo atrapaban, pero no creo que él sea especial lo que me lleva a pensar que todos los que trabajan en esa aldea tiene el mismo sello.

–Pues lo que me queda decir es que en cuanto a eso la estrategia sería divide y vencerás por que juntos son muy peligrosos... a mí aún me duelen hasta las uñas. –se quejó Orochimaru.

–Nagato no estaba entre ellos, no lo reconocí en ninguno de esos cuerpos. Tal vez con el poder que posee los este manipulando como marionetas o algo parecido.

Los tres sannin sabían que era cuestión de poco tiempo para que esos akatsukis atacaran Konoha y para eso debían estar preparados. Tsunade acomodó a Kaminari junto a Orochimaru para retirarse, pero antes de irse vio con gesto serio a los dos hombres.

–Naruto está entrenando en la montaña Myoubokuzan.

–Lo lograra. –confirmó orgulloso Jiraiya.

–Muy cierto, el rubio es tenaz, sin embargo no pueden apresurar las cosas. –Orochimaru miró a los otros dos.

–Si tienes razón y por eso debe pedirles que llamen a Itachi. –dijo Tsunade.

–Eso es exponerlos a él y a su pareja. –opinó Jiraiya.

–Tengo shinobis fuertes, pero siempre es bueno tener a un Uchiha de nuestro lado. –confirmó Tsunade.

Orochimaru asintió, pero cuando vio que ella lo miraba a él se negó:

–Itachi, pero Sasuke no puede regresar ¡¿Estás dispuesta a perder al único espía que nos queda?!

–¡Entiende es Konoha y su gente la que está en juego!

–!No, entiende tú! ¡No podemos quemar todas nuestras naves! –gritó Orochimaru.

Kaminari se despertó y vio como el aura de su papá y su madrina se notaban alborotadas, pero al ver a su padre este le guiñó un ojo cómplice. Jiraiya carraspeó y llamó la atención hacia él.

–Si no quieres que se pierdan vidas hay que planear bien la estrategia a seguir y sé que tienes a los Nara para que te auxilien en eso, Itachi no necesita que lo llames él mismo vendrá, si quiere ayudar o no lo sabremos en cuanto llegue. Pero de una vez te digo que si piensas dejar que Naruto se enfrente a esos monstruos, ninguno de los dos Uchiha se quedara con lo brazos cruzados, más no creas ni un minuto que los tendrás a tus órdenes por que te quedaras con un palmo de narices. Y por otro lado mi esposo y yo estaremos ahí también ¿no es así? –Orochimaru se cruzó de brazos, pero al ver los ojitos brillantes de su hijo asintió con desgana– lo ves solo confía en el espíritu de fuego de los shinobis de Konoha.

–Te lo agradezco Jiraiya, sin embargo simplemente no puedo dejar que ustedes luchen de nuevo, aún no están recuperados, sería una necedad de mi parte. –respondió la rubia.

–Tampoco es como si fuésemos a ponernos como corderos, es mejor que estemos respaldando las acciones. –dijo Orochimaru.

–En ese caso es mejor que reunamos a los shinobis.

Dijo la rubia se despidió de sus ex-compañeros y su ahijado y salió de ahí. Orochimaru estiró los brazos buscando que su hijo se acomodara en ellos, pues desde su recuperación Kaminari no se separaba de ellos. El de cabello negro sintió como su hijo retomaba su siesta y se dirigió a Jiraiya sentado en el otro sillón.

–Esos tipos son capaces de no dejar piedra sobre piedra con tal de obtener al jinchūriki de Kyūbi y parte de lo que poseemos se encuentra en Konoha.

–Si, es como estar de nuevo en guerra. –se lamentó el sannin de los sapos.

–No lo digas, no quiero que mi bebé pase por eso. Solo pensar que él puede perdernos o nosotros a él...

Jiraiya se acercó a su familia y los abrazó. Estando tan cerca de la muerte les había dado otra perspectiva de sus prioridades.

000

Naruto dejó que la calma llegara a su mente y corazón y logró el estado sabio con las felicitaciones de Fukasaku y el beneficio de que las heridas no dolían.

Con el objetivo alcanzado ahora el entrenamiento sería más pesado, pero con mejores resultados lo superaría.

000

Madara tomó el cuerpo del jinchūriki del hachibi y se encaminó con él para esperar a Nagato. Al llegar a otro de los salones de la guarida llamó a Kabuto:

–Es mejor que busques un escondite Nagato vendrá pronto. Sabes no creo que se tarde en traer al jinchūriki de Kyūbi.

El medico solo asintió con un movimiento de cabeza y se retiró del lugar. Cuando llegó a su habitación se sentó en la cama deseando que Nagato no consiguiera atrapar a Naruto.

000

Sasuke mandó un ave con un mensaje a su hermano –que seguro se dirigiría a Konoha con las sannin–, debía decirle lo que le estaba ocurriendo a su vista. Cuando este mensaje llegó al laboratorio de los sannin estos se miraron unos momentos y coincidieron en que no estaban para respetar la privacidad en el correo, por lo que el de cabello negro abrió el pergamino:

Aniki:

Después de conseguir atrapar al Hachibi... o un tentáculo de este, me di cuenta que mis ojos están sufriendo por el uso del sharingan, mi vista se nubló unos instantes y... ¿Que debo hacer?

Uchiha Sasuke.

Orochimaru le entregó el pergamino a Jiraiya y este al terminar de leer miró al pelinegro:

–Por lo regular los Uchiha quedan ciegos si no pueden encontrar un remplazo para sus ojos.¿Puedes hacer algo?

–Si pudiera clonar los ojos de los Uchiha sería mi obra maestra, pero me temo que no puedo hacerlo... –Jiraiya torció la boca, pues eso era algo grave– Hey no pierdas tan pronto la fe en mí, no puedo clonar los ojos con sharingan, pero puedo intentar clonar algunas de sus células que remplacen a las dañadas, si se acoplan a las que le quedan útiles a Sasuke lo lograremos.

–Me casé con un genio.

–No puedo negarlo, sin embargo me preocupa que mi hijo este más interesado en quienes son más fuertes: las ranas o las serpientes en vez de buscar aprender técnicas medicas.

–... Bueno es mi hijo.

–Si. –suspiró abatido Orochimaru.

–Si tenemos otro, seguro se parecerá a ti.

–Buen intento Jiraiya. Es mejor que le escriba a Sasuke y lo apresure a venir.

El de cabello blanco estuvo de acuerdo.

Esa misma tarde Itachi y Deidara llegaron a la cueva. Los sannin los pusieron al tanto de todo lo que sucedía. Itachi escuchó la solución que ofrecía Orochimaru para lo de los ojos de su otouto y aceptó.

–Espero que resulte, no quiero desenterrar a alguno de mis parientes.

Los tres hombres vieron a Itachi con extrañeza, más este no parecía bromear. Jiraiya carraspeó y cambió a otro tema.

–Los que se hacían llamar Pain eran seis y seguro que no tardaran en atacar Konoha.

–Si nosotros intervenimos, no podemos dejar a nadie vivo, pues nos delataran con los otros hm.

–Suponemos, pero por el momento hay que doblar la vigilancia y reforzar la barrera. –aportó Jiraiya.

–Nosotros iniciaremos con los planes, por el momento usaremos un disfraz, hay que llamar a Tsunade. –dijo Itachi.

Una hora más tarde la rubia se ponía de acuerdo con los cuatro hombres tomando en cuenta a los seis Pain y a la chica llamada Konan, pues Jiraiya estaba seguro que también iría. El grupo decidió que evacuarían cuantas personas pudiesen, pues esos tipos no se distinguirían entre civiles y shinobis. La barrera sería reforzada haciéndola de varias capas para detectar la entrada de los diferentes invasores y que no se rompiera con un solo ataque. Con las precauciones tomadas la rubia salió a poner al tanto a su gente y prepararse para lo peor. Por eso cuando ya no recibió ninguna información de los puestos de vigilancia en las afueras de Konoha, supo que ellos venían en camino.

000

La invasión inició y el camino Deva* dirigió a los otros y les asignó una tarea. En un lugar cerca de ahí Nagato se preparaba para una batalla que consideraba fácil, a pesar de que el pelirrojo no tenía ni ganas de combatir, seguro de que ese mundo que quería en el futuro sería inútil, sabiendo que él no podía compartirlo con nadie... la vida de un dios era tan solitaria. ¿El arrepentimiento existía? ¿El dolor en su cuerpo marchito era algo físico como siempre? ¿O de verdad tuvo un corazón en ese lugar que sentía vació y hueco? Actuó por puro instinto de shinobi y mató lo que pudo ser suyo, lo único que no había obtenido a la fuerza... No era joven, más nunca le interesó tener descendencia, pero durante ese corto periodo desde la muerte de Kabuto pudo pensar como un simple ser humano y se dijo que tener una familia hubiese sido hermoso... sin embargo eso no sucedió, en cambio arrojó a Kabuto a una muerte segura con ese Uchiha al que deseaba matar de la forma más cruel que existía y luego de que cumpliera su deseo... ¿Era mucho pedir, poder reunirse con ellos?

Unos pensamiento extraños para un hombre que en ese momento mandaba a sus caminos a buscar al jinchūriki del Kyūbi a costa de destruir Konoha y de producirles el mismo dolor que sentía él.

Los caminos, animal, de los demonios y de los fantasmas hambrientos serían los encargados de distraer a los de Konoha en lo que los caminos: humano, Deva y del infierno buscarían a su objetivo.

El camino animal se dejó caer en la barrera desde arriba y la traspasó y los otros entraron, pero el camino divino notó que su entrada fue sentida por los defensores de Konoha, pero no lo tomó en cuenta, ya que no le importaba que todo mundo supiera de su llegada.

000

En el laboratorio subterráneo, los cuatro hombres se prepararon para entrar en acción, no podían perder tiempo ya que todo se había adelantado. Kaminari vio con ojitos suplicantes a sus padres, Orochimaru lo tomó en brazos y le dijo en un susurro:

–Yo me quedare contigo y tu padre solo irá cuando no haya otra opción.

Kimimaro, Guren y Yūkimaru, llegaron. El niño castaño tomó de la mano a su amigo y lo llevó lejos de los adultos.

–Debemos irnos –dijo Itachi a Deidara.–Si llega Sasuke no lo dejen ir a Konoha

–Bien, no te preocupes. –dijo Jiraiya, pero a decir verdad dudaban que el mocoso les hiciera caso.

Los dos jóvenes salieron dejando a los sannin en la cueva, estos estaban conscientes de que no estaban en plena forma. Por su parte Deidara e Itachi no tenían la intención de intervenir a menos que fuera estrictamente necesario. Entraron al mismo tiempo que los caminos y buscaron a alguien que le informara la situación, las explosiones se escuchaban alrededor. Itachi corrió por los tejados y Deidara por las calles, el rubio fue el que reconoció al amigo de Itachi y llamó a este:

–¡Itachi, Iruka está por allá!

El moreno escuchó y siguió a donde le indicaba el rubio. Cayó cerca del Umino y este al verlo se acercó apresurado:

–¿Como va todo? –cuestionó el Uchiha.

–Sacamos a la mayor parte de civiles, pero aún faltan y estos tipos no permiten que nos movamos sin que estallen algo cerca. –respondió Iruka.

–Bien. Sigue con la evacuación nosotros los distraeremos.

–Itachi, Kakashi me salvó de uno de ellos y se quedó atrás, puedes... –dijo Iruka en tono preocupado.

El moreno asintió y llamó con un gesto a Deidara.

–¿Vas?

–¿Puedo crear arte? –preguntó esperanzado Deidara.

–Por supuesto, lucete artista. –permitió Itachi y el rubio salió feliz a buscar a Kakashi.– Yo debo seguir para ver como detener a esos tipos... Iruka no te arriesgues si no es necesario.

–Quisiera prometerlo, pero ambos somos shinobis y lo sabes.

Itachi exhaló y dejó que el maestro regresara a la tarea que se le asignó ye el reinició su camino buscando a donde pudiera ayudar.

000

Kakashi peleaba con Pain y el camino de los demonios, este último que parecía más una maquina que un hombre. El movimiento del de cabello corto lo mandó lejos de ahí, y el copynin se preguntó como lo había hecho. Desde un lugar cercano, pero no a la vista Deidara vio lo que sucedió, hizo varios escarabajos y los mandó por entre los escombros y por debajo de estos para hacerlos explotar cerca de los Pain, de ese modo podría darle unos segundos de tranquilidad al de mascara. La explosión no afectó a Kakashi y fue jalado detrás de una pila de pedazos de piedra. El de sharingan vio al rubio y se preguntó si estaba teniendo alucinaciones, pues ya veía muertos.

–Hey, se que eres fuerte, pero es un error combatir con dos de ellos, tú solo hm.

–No era mi intención.

–Bien, haré mucho alboroto y espero que lo aproveches.

–Solo no me explotes a mí en el proceso.

–No prometo nada hm. Es broma al fin y al cabo casi somos familia.

Kakashi se enfrentó de nuevo a los dos Pain recordando la información que les había proporcionado Tsunade. Las explosiones de Deidara iniciaron como una cadena, estas llamaron la atención de los Akimichi y entre padre e hijo aplastaron al camino de los demonios. Kakashi aprovechó y puso en marcha su plan, El rubio ex-akatsuki seguía creando arte y distrayendo al camino que quedaba en pie. El plan inició, más no contaron con que el camino de los demonios se interpusiera para proteger al otro. Vencidos y con los Akimichi inconscientes Kakashi sintió que ese era su fin, el clavó salió disparado... Y una nube de pájaros de arcilla detuvieron el avance del clavo creando una polvareda con la explosión que le permitió al de ojos azules sacar de ahí al copynin. Pain -Yahiko- despejó el lugar y sonrió:

–Así que estoy rodeado de muertos vivientes, y por si fuera poco... traidores.

Deidara apretó los labios y aún cargando al otro hombre corrió lejos de ahí:

–Por tu culpa he dejado de ser incógnito.

–Lo siento, pero mis compañeros...

–Una cosa a la vez hm.

El camino divino se giró hacia los dos shinobis grandes y se dispuso a sacarles información antes de acabar con ellos, se acercó a Josa más chasqueó la lengua, molesto por que ese estaba medio muerto encaminó sus pasos hasta el otro más joven, pero una parvada de cuervos lo atacó e hicieron desaparecer a los dos Akimichi

–No podían irse uno sin el otro, debí deshacerme de los dos cuando tuve oportunidad, pero aun estoy a tiempo, pero primero el jinchūriki.

Nagato en su escondite chasqueó la lengua.

–¿Que tanto más será mentira? En cuanto regrese mataré al Uchiha menor.

El camino Deva se dirigió a donde seguro encontraría la respuesta que buscaba... a la torre de hokage.

000

En tanto el camino animal invocó varias criaturas que estaban destrozando todo a su paso, las barreras de cuatro puntos no los detenían. Itachi se acercó a donde estaba sucediendo esto y mandó un cuervo a la cueva... fueron segundos los que esperó cuando el jefe Gamabunta hizo su aparición, el sapo no necesitó que Jiraiya le ordenara nada, pues arremetió contra las criaturas haciéndolas pedazos con su Tantō, el jefe sapo daba golpes a diestra y siniestra con ganas de acabar con todos los malditos que habían asesinado a Manda. Itachi se acercó a Jiraiya:

–Siento haberte llamado, pero no ese tamaño de amenaza solo podían manejarlo ustedes.

–Entiendo, por el momento dejare que Gamabunta se desquite, estaré aquí si me necesitas.

Itachi salió de nuevo a buscar como auxiliar, dejando al sannin y su amigo cortando cabezas de perros.

000

No muy lejos de ahí Kakashi le dijo a Deidara –que lo llevaba a que le atendieran las heridas–:

–Déjame aquí y ve por los otros... por los Akimichi.

El rubio lo vio con una ceja alzada.

–Itachi ya se hizo cargo, por el momento tú eres el que me preocupa, necesitare quien alguien te lleve hasta el hospital, pues tengo que regresar con Itachi.

El copynin tocio y el rubio lo miró preocupado.

–Kakashi apenas estamos iniciando y tú ya estás durmiendo. –se escuchó la voz de Asuma. Luego miró al rubio y le dijo– Yo me encargo, voy al hospital para hacer guardia y que no lo ataquen.

–Bien trae tu y trasero acá. –le dijo al Sarutobi.

Asuma miró al chico y pasó por alto su falta de modales, en esa situación no estaban para eso. Deidara dejó que los shinobis de Konoha llevaran al herido al hospital y se internó de nuevo en el combate.

000

Cuando Orochimaru vio marchar a Jiraiya rogó por que este no se arriesgara en vano. Kaminari llegó corriendo a la entrada de la cueva y le tomó de la mano:

–Papá ¿Padre se fue combatir?

–Tuvo que llamar a Gamabunta.

–En Myoubokuzan ya lo saben, Gama-Speed me lo dijo. Naruto vendrá.

–¡Oye estás más enterado que nosotros de lo que sucede allá!

El niño sonrió. Las barreras se sintieron flaquear y Orochimaru se preparó para lo peor, más los que entraron fueron sus alumnos. Sasuke llegó hasta su sensei:

–Akatsuki está aquí ¿verdad?

–Si, ataca Konoha en este momento.

El de sharingan no mencionó nada y regresó sobre sus pasos. Orochimaru les indicó a los otros que lo detuvieran y estos obedecieron. Sasuke se resistió e incluso estaba por luchar para escapar, más la voz de su sensei se escuchó autoritaria:

–No puedes actuar precipitadamente, déjame darle un vistazo a esos ojos y según lo decida te dejare ir... Portate bien Sasuke y coopera.

El otro gruño y siguió al sannin hasta su laboratorio. Juugo y la pareja buscaron un lugar para descansar habían ido a toda velocidad, aprovechando que los otros akatsukis estaban haciendo el sello completo de los nueve dragones ilusorios y no los buscarían durante un tiempo. Juugo se dirigió a a buscar a Kimimaro y al verlo este lo abrazó.

–Te extrañe.

–Y yo. El hachibi fue un hueso duro de roer y casi no lo contamos.

La conversación concluyó cuando vieron que Sasuke salía junto con Orochimaru. El sannin cambio de forma –como mujer– y llamó a Kaminari. El niño salió corriendo del cuarto de entrenamiento junto con su amigo.

–Iré con Sasuke a Konoha...

–Papá...

–Solo iré a ver si necesitan mi ayuda medica, pero esto que te diré es importante, tú iras conmigo, pues necesitaremos de tus amigos si tenemos que salir rápido de ahí, tendrás que invocar a mucho sapos y serpientes ¿Podrás?

El niño asintió efusivamente.

–¿Es buena idea llevarlo? –preguntó Sasuke.

–Creo que hoy todo debemos hacer lo que podamos ¡Vamos!

Guren, Sasuke, Kaminari y Orochimaru salieron rumbo a Konoha. Karin y Kimimaro se quedaron para tener listo todo el lugar como hospital emergente. Juugo y Suigetsu colocaron –junto con otros– algunas casas de campaña con vivieres y catres para las personas que los necesitaran.

El equipo que fue a Konoha apenas llegaron supieron que eso se veía bastante mal, Orochimaru y su hijo se dirigieron a la torre donde el sannin regañó a Tsunade:

–¡¿Que haces vieja?! ¡Terminaras sin una gota de chakra si la sigues usando tan indiscriminadamente! Mi gente está sacando a todos los heridos que pueden, los llevaremos a mi... sabes a donde.

–Bien, vieja gritona, –se burló la rubia viendo la apariencia femenina de Orochimaruya no gastare mucho chakra .

Kaminari sonrió escuchando a su madrina que a pesar de que se veía cansada aún bromeaba con su papá. La conversación no duró mucho más, pues el camino Deva llegó hasta el lugar preguntando por Naruto.

Los sannin lo miraron y este a su vez lo hizo también. Kaminari se escondió detrás de Orochimaru lo que llamó la atención del camino Deva.

–Ese niño es el de los sannin... ¿Ya eres huérfano mocoso? ¿No? No te preocupes pronto lo serás.

Orochimaru solo apretó los puños sin dar un paso.

–Oh, pero si ese chakra me es muy conocido, el sannin de las serpientes. Al fin el destino nos alcanza tarde o temprano y morirán en esta aldea que tanto protegieron y por la cual mataron a tantos. Lo que me interesa es saber donde está el jinchūriki y es mejor que me lo digan.

Ni Tsunade ni nadie más dijo nada, pero no fue necesario ya que la información llegó al de perforaciones, de el camino que asesinó a Shizune. Deva amenazando con muerte y destrucción desapareció de ahí. Los sannin se apresuraron a actuar y Orochimaru tomó a su hijo de los hombros.

–Es hora mi niño, llama a todo tus amigos y que saquen a todos los que puedan de la aldea.

Kaminari mordió sus dos deditos y en dos círculos diferentes hizo la invocación. El sannin de las serpientes vio como los sapos y serpientes aparecieron llevándose a todo herido lejos del lugar y cuando fue su turno llamó a Tsunade:

–Vamos.

–Me quedare. Soy la hokage.

Orochimaru cargó a su hijo y desapareció, podía acompañarla, pero la seguridad de su hijo era lo más importante para él.

000

Jiraiya notó que Gamabunta se quedaba quieto y fue hasta él.

–Tu hijo está invocando a todos los del Myoubokuzan ¡Mocoso consentido! y... Naruto me busca.

–Esta bien yo regresare con mi familia a la cueva, ve con Naruto.

Jiraiya esperó a que uno de los sapos pequeños lo llevara hasta la cueva y ahí vio que el lugar era un pandemónium; con personas quejándose y médicos corriendo atendiendo a los heridos, que si bien Katsuyu hizo un gran trabajo, eran demasiados para que pudiese ayudarlos a todos. El de cabello blanco se adentró buscando a su hijo, pues seguro Orochimaru estaría muy ocupado, deseaba salir y ver a Naruto, pero esta vez iría solo y deseaba ver a su niño antes de irse.

000

Un poco antes en las ruinas de la aldea, los otros chicos se dividían buscando sobrevientas. Sasuke por otro lado buscaba a su aniki o a Deidara y sintiendo su chakra, logró dar con los dos. Al verlos corrió hasta ellos. Itachi lo vio y frunció el ceño:

–¿Que haces aquí?

–Que pregunta aniki. ¿Por que nos escondemos?

–Estamos viendo como se desarrolla todo, ya hemos sacado a los civiles y esos tipos solo buscan información, de todos modos ellos no pueden ir por Naruto.

–¡¿El dobe no está aquí?!

–No fue a entrenar a Myoubokuzan, la montaña de los errantes. –dijo Itachi.

Deidara se quejó interrumpiendo la charla.

–Ya me aburrí, voy por el que dejamos atrás. –refiriéndose al camino de los fantasmas hambrientos. –Voy a hacerlo pedacitos, teniendo otros cinco no echaran de menos uno.

El rubio se retiró de ahí y Sasuke viendo al rubio partir, le preguntó a Itachi:

–¿No lo detendrás?

–... Déjalo que se divierta.

–Ustedes dos están locos.

Los dos Uchiha caminaron por la villa revisando que ya no quedara nadie bajo los escombros y en ese caso los sacaban y buscaban a alguien que se los llevara, claro que cada que eso sucedía los que llegaban a ayudar solo veían a dos shinobis castaños sin ningún rasgo particular.

Cuando los sapos y serpientes llegaron, los Uchiha y Deidara –que traía un pedazo de mano sacandole las barras que le quedaban–, corrieron lo más veloces buscando un refugio, confirmando que algo muy grave ocurriría.

000

Guren notó al tipo con chakra agresivo y a punto de lastimar a un chico castaño, pero luego vio como el chico le asestaba un golpe –rasengan– a este Konohamaru era un gran aprendiz. Mas el akatsuki nada más cayó y se levantó de inmediato, pero Guren no pudo esperar a que eso siguiera por lo que encerró al hombre en una barrera de Shoton y sacó de ahí al chico y su sensei. Pero no dio muchos pasos cuando notó que el atacante rompía su cárcel y se largaba del lugar sin mirar atrás. Lo que tuvo rápida explicación, pues un sapo llegó hasta ella y la miró:

–Sube y llevate a eso dos.

La mujer obedeció sin cuestionar nada.

Uno a uno los camino fueron yéndose de la aldea, por eso no notaron que muchos de su opositores los siguieron saliendo de la aldea, pero con ayuda de los animales invocados. El camino Deva gritó Shinra Tensei y como si todo hubiese desaparecido del centro de Konoha este quedó como un lugar desierto... a ese grado llegaba el poder de Pain.

000

Gaara y el grupo que iba con él, sintieron la fuerza de la explosión y se quedaron parados.

–¿Konoha? –preguntó temeroso Lee.

Haku abrazó a su hija, la colocó bien asegurada y viendo a Zabuza corrieron de regreso a la aldea. Gaara y el equipo de Gai los siguieron de inmediato.

000

Los Uchiha y Deidara vieron desde las cabezas de los hokages lo que una vez fue Konoha convertido en polvo. Itachi bajó y los dos restante lo siguieron era hora de enfrentarse a esos tipos que querían llevarse a Naruto a costa de la vida de muchas personas.

000

Naruto llegó subido en Gamabunta, a su lado Fukasaku, Gamaken y Gamahiro. Con la idea de derrotar a ese tipo y a los otros que lo acompañaban. Al ver a la rubia le dijo:

–Oba-chan déjame esto a mí y dile a viejo que no se entrometa, esta vez le tocara ser espectador y... Espera ni para decirte que les prohíbas venir, esos Uchiha son unos necios, pero diles a los demás que no interfieran que solo me estorbaran.

–¿Esos? ¿Sasuke está aq...?

–Por supuesto. Gamakichi llevate a Tsunade. –ordenó un rubio muy seguro de si.

–Si, la llevare con Jiraiya-san.

El sapo color naranja obedeció y saltó hasta una cumbre de escombros donde ya se encontraba Jiraiya este último vio a su amiga y le palmeó el hombro:

–Ahora le toca a las nuevas generaciones.

Tsunade suspiro abatida.

–Tal vez si lo hubiésemos hecho bien, ellos no tendrían que haber vivido en guerra.

–Lo hicimos tan bien conforme a lo que nos tocó vivir. –concluyó el sannin de los sapos.

El el lugar que era ahora en centro de la batalla. Los caminos no se quedaron tranquilos y atacaron a pesar de que solo quedaban cinco, el animal invocó a sus mascotas, la fuerza de Naruto los lanzó lejos y los sapos terminaron con ellos para satisfacción del jefe sapo que se regodeó sobre sus rivales caídos.

Los Uchiha llegaron hasta donde los sannin presenciaban la pelea y Sasuke hizo el intento de ir hasta Naruto, pero Itachi lo detuvo:

–Este es su momento, no intervengas si confías en él.

Sasuke se quedó parado, aceptando que Naruto ya no era ese bebé que lo seguía a todas partes o ese niño que trataba de superarlo. Lo Uchiha, Deidara, Jiraiya y Tsunade veían el combate a distancia segura. Sasuke sintió al mismo tiempo miedo de que su dobe saliera lastimado y orgullo por lo fuerte que se había vuelto y este sentimiento lo compartía con Itachi que siempre consideró a ese rubio como su hermano pequeño.

La técnica perfeccionada de Naruto destruyó a uno de los caminos, pero eso consumió mucho chakra del rubio. Sasuke ya no pudo quedarse parado y corrió hasta llegar a donde la tormenta de arena de Shima le sirvió de camuflaje. Gamabunta vio al moreno y este lo llamó, el jefe sapo olisqueó al moreno y dijo:

–Hueles a serpiente.

– A Aoda para ser exactos.

–El hijo de Manda. –susurró el sapo.

–Podemos ayudarnos... solo por esta vez.

–Bien.

El sapo abrió la boca y dejó que Sasuke se escondiera, luego Gamabunta se comió al camino animal a quien Sasuke recibió creando una barrera alrededor de ella y luego la selló... con un Katon y chidori dentro.

El modo sennin terminó y eso trajo problemas. Gamabunta de pronto fue atacado y para asombro de Pain lanzó una llamarada de la boca como si fuese Dragón... El Katon de Sasuke fue la defensa de jefe sapo. Naruto demostró su fuerza destruyendo a otro de los caminos, más el Deva se repuso y lanzó a Gamabunta, Gamahiro y Gamaken lejos. El jefe sapo logró abrir la boca para que el chico Uchiha escapara, Sasuke altó, pero el golpe lo dejó lastimado.

En el campo de batalla Deva y de los demonios atraparon al jinchūriki golpeándolo y robandole el chakra de sennin. Itachi no pudo quedarse quieto, más Deidara lo detuvo.

–Primero has algo para que los que están viendo la pelea no noten nuestra presencia. De todos modos, ese con el que lucha Naruto ya sabe que estamos vivos hm.

Itachi creó una barrera ilusoria que permitió que solo Naruto fuera visible. Los dos ex-akatsukis bajaron de los escombros desde donde veían y se dirigieron a donde el rubio estaba en problemas. Tsunade y Jiraiya vieron esto, pero no los detuvieron pensando en que si ellos estuviesen en condiciones también irían en auxilio de Naruto.

El que sostenía al rubito se estaba convirtiendo en estatua de sapo por no controlar el chakra de ermitaño. Itachi y Deidara corrieron hasta el lugar y pasaron a los dos anciano sapos que estaban concentrados en realizar una técnica, Deidara lanzó varios pájaros para distraer al Deva, Itachi hizo unos sellos que protegieron al rubio, de las explosiones que Pain rechazaría en su dirección. La atención de este recayó en los dos recién llegados y sonrió burlesco.

–Por que no me sorprende su artimaña y su traición.

–Y eres tú el que cree en la justicia dolorosa, el que cuestiona la lealtad. –contestó Itachi amenazante.

–No creo que quieran arriesgarse a atacarme, yo tengo a este chico.

–No lo haremos, confiamos en que Naruto acabe contigo y tus locas ideas.

Pain los miró y estaba a punto de contestar cuando vio como el rubio se deshizo de los brazos de piedra que lo apresaban. Itachi miró al cuerpo frente a él y usó su sharingan, ese hombre podía repeler ataques, pero gengutsus no.**

Tsukuyomi. –susurró el moreno, luego volteó hacia Naruto– Esto no lo detendrá por mucho tiempo, pero será suficiente para que te recuperes. Acaba con él.

–Lo haré, te lo prometo aniki.

Los dos mayores se alejaron de nuevo, en lo que el rubio inició con golpes de taijutsu, Deva ya estaba repuesto y había salido de Tsukuyomi. El de cabello naranja rechazó los ataque del rubio, entre ataque y ataque una conversación entre los dos comenzó notando que los puntos de vista de los dos divergían demasiado. En un movimiento inesperado el de perforaciones pudo atrapar al rubio, –su intención era clavarle las barras de chakra–, los ancianos intervinieron, pero el hombre los arrojó dejándolos inconscientes y mal heridos.

Hinata que había estado pendiente del combate, llegó hasta el borde del cráter, dispuesta a sacrificarse por Naruto, no le importó saber quien puso la barrera ilusoria que cruzó, solo deseaba llegar hasta el de ojos azules. Siguió su camino, dando pasos firmes, avanzó decidida... Una voz detuvo su avance y al girar la vista la chica vio a un hombre castaño.

–¿A donde vas? Solo serás un estorbo y lo que menos necesita Naruto, son distracciones.

La voz sonó tranquila, pero el chakra que rodeaba al castaño decía lo contrario, Hinata era una Hyuuga y vio a través del disfraz, ¿como olvidar al eterno guardián de su amor platónico? Ese que percibió amenazante muchas veces... Sasuke Uchiha... ¡¿Que hacía ahí?! Si dijo la chica.

–¡Traidor! ¡Lo que quieres es capturar a Naruto!

–Cierra la boca y largate de aquí. –contestó el Uchiha furioso.

El moreno se dijo, « pudo decirle la verdad a Hinata, pero después tendrían que asesinarla», así que mejor dejó que su aniki se hiciera cargo y el siguió su camino hasta donde el tipo ese lastimaba a su dobe. Itachi y Deidara llegaron hasta la chica y sabiendo que ella lucharía desconfiando de ellos, la noquearon y la llevaron de regreso a la zona segura con Tsunade.

–Ella reconoció a Sasuke. –dijo Itachi.

La rubia miró a la chica Hyuuga y negó.

–Algo se me ocurrirá decirle cuando despierte.

Los cuatro presente tenían todo su atención puesta en el encuentro que sucedía frente a ellos. Itachi se tensó al ver que Sasuke llegaba hasta Pain y Naruto seguía siendo lastimado por el primero.

Sasuke mostró su sharingan sin saber si funcionaría, pero era eso o permitir que le siguieran clavando esas cosas a su rubio en el cuerpo. Las aspas de los ojos empezaron a girar y la sangre escurrió por las blancas mejillas. Cuando vio esto Naruto gritó aterrado:

–¡No lo hagas Sasuke! ¡Puedes lastimarte!

Las llamas negras eran repelidas, más Sasuke no dejó de mirar al Deva –quien entre los cinco segundos que necesitaba para recargarse– perdió la capa de akatsuki por el Amaterasu, sin embargo el menor de los Uchiha no pudo sostener sus técnica, pues sus vista no resistió. La fuerza que utilizó Deva para arrojar a Sasuke consiguió que este escupiera sangre al oponerse a él, el moreno rodó a varios metros, más no se quedó ahí y con renovadas fuerzas volvió a oponerse al de perforaciones. Un nuevo empuje dejó a Sasuke sangrando más copiosamente. Naruto gritó aterrado al ver a su moreno herido y esa fue la chispa que inició la trasformación del rubio en el Kyūbi, sacando seis colas, una osamenta fue cubriendo el cuerpo semi-animal de Naruto y Pain tuvo que alejarse para escapar.

En cuanto Sasuke fue herido, Itachi corrió hasta el combate, Deidara le siguió, junto con los sannin que notaron el chakra del Kyūbi desbordarse. El de ojeras llegó derrapando hasta su hermano y le alzó.

–Otouto...

–... Na... ru...

–Está bien, tú descansa, mira que estando como estás te entrometas en este combate. –regaño el mayor.

Tsunade llegó hasta los Uchiha y comenzó a atender a Sasuke, que en cuanto se sintió un poco mejor quiso seguir al jinchūriki. Itachi se lo prohibió a cambio él se dispuso a llegar hasta el rubito y traerlo de vuelta o sellar al Kyūbi que es lo mismo. Tsunade ayudó a levantarse al menor de los hermanos y ambos vieron partir a Itachi rumbo a donde los dos combatientes.

Pain encerró a Naruto, esperando que eso lo detuviera y pudiese llevarlo. Nagato desde donde se encontraba se dejó caer en su asiento.

–Lo he conseguido, regresemos y pongamos al tanto, al idiota de Madara acerca de su adorados Uchiha.

–¿Se lo dirás?

–Me agradara ver su cara al saber de la traición de sus parientes.

–A él no le agrada nadie, si esperas una reacción emocional de él estás muy equivocado... el dolor que tú sientes por... lo que sucedió Madara no lo entiende... a decir verdad ni yo tampoco, en el camino a cumplir tu sueño algo como eso no debe detenerte. –picó Konan, pues esperaba que Nagato por fin dejara salir su culpa y el sufrimiento que sentía.

–¿Como revivir las cenizas? ¿Un monstruo merece el perdón?

La chica suspiró y ya no dijo más, su amigo volvía a sentir... a ser humano.

000

Zabuza llegó junto con Gai y Lee antes que los otros, vieron el desolador paisaje y corrieron buscando alguien que les informara. Tsunade y Jiraiya los vieron y les hicieron señas. El grupo se acercó para escuchar las desagradables novedades. Sasuke se acomodó la capucha y aprovechó alejándose sin que nadie lo notara.

000

Dentro de su mente el rubio se sentía aterrorizado pensando en que había lastimado a Sasuke o alguien más, la voz del Kyūbi lo tentaba a dejarse llevar y dejarlo salir. Naruto estaba por caer, cuando una presencia lo alejó del peligro. Naruto miró al cuarto frente a él y al escuchar su confesión, lo vio detenidamente, más otra presencia invadió el espació gritando su nombre. Naruto giró la vista y respondió.

–¡Aquí aniki!

El moreno de coleta entró al espacio en blanco y fue de inmediato hasta el rubio.

–¿Como estás? Vine a sellar al Kyūbi, pero ya está controlado.

–Mi... padre lo hizo. –dijo el de marquitas y señaló al Godaime.– ¿Tú sabias que yo era hijo del Godaime?

Itachi exhaló y asintió. Naruto sintió un gran dolor instarse en su pecho.

–¿Por eso me cuidaste? Por ser el hijo de él.

Itachi se irguió orgulloso y molesto.

–Me importa un carajo quienes fueran tus padres, yo te ame desde el primer momento en que te vi en esa cuna en el orfanato.

Minato notó el intercambio de frases entre esos dos y sintió una gran agradecimiento por ese Uchiha... por esos Uchiha e Iruka. Su hijo no había estado solo en su niñez, que fue feliz gracias a su familia adoptiva, Aunque por otra parte los celos al ver como Naruto quería y respetaba a Itachi no pudo evitarlos, notando que el mayor de los Uchiha había ocupado –sin querer– el lugar que le correspondía a él como padre de Naruto. Itachi se giró hacía el rubio mayor dejando que eso dos siguieran hablando. Naruto miró a su padre y le dijo.

–No entiendo por que sellaste al Kyūbi en mí, pero creo que he podido con ello, con ayuda de mi... familia.

Minato les dijo lo que sabía del que manejó al Kyūbi e Itachi escuchó atento sabiendo que Madara era el causante. Cuando la charla concluyó Naruto estuvo feliz de haber conocido y saber quien fue su padre. Itachi regresó a su propia mente donde Deidara estaba vigilando su cuerpo.

–Esto no tarda en acabar.

–Que bien, tengo hambre hm.

Deva no tuvo oportunidad en contra del joven jinchūriki y cayó vencido por este. Itachi notó que Sasuke llegó cojeando hasta ese lugar.

–¿Por que no estás en la cueva reposando?

El menor chasqueó la lengua e ignoró a su hermano.

–Sabes Sasuke, entre mas creces más olvidas como hablar.

Regañó Itachi. Sasuke torció el gesto y evitó la mirada de burla del rubio de coleta.

–El dobe ganó, nunca lo dude.

Sasuke caminó hasta donde Naruto sacaba las barras del cuerpo caído. El uzumaki al verlo llegar se laventó y lo abrazó tratando de no lastimarlo.

–¿Piensa ir a ver al que manejaba esos cuerpos? –cuestinó Sasuke.

–Debo conocerlo y preguntarle por que no siguió las enseñanzas de Ero-sennin.

–Iré contigo.

El rubio observó a Sasuke:

–¿Puedes? –preguntó Naruto preocupado.

–No me retes.

–No lo hago, pero si no estás bien...

–Puedes dejarme atrás, pero sabes que te seguiré.

–Si, no lo dudo. Oculta tu presencia por si nos encontramos a alguien.

Sasuke asintió y se pusieron en camino, Naruto evito que Inoichi y Shikako lo acompañaran al encontrarlos. Nagato los sintió llegar y le dijo a Konan:

–El jinchūriki viene para acá.

–Vamonos, ya lo atraparemos después.

–No. Quiero saber su respuesta.

Konan ya no mencionó una palabra, sospechando que si bien Nagato tenía curiosidad por el chico que lo derrotó, también buscaba que este lo matara. Naruto llegó hasta el árbol y entró pasando por entre la entrada de papel, Sasuke lo siguió un poco después.

–Estás a mi merced y como bono especial has traído contigo un regalo, Madara estará feliz de saber que su nueva adquisición no lo es en realidad.

–Yo no me ocuparía de eso ahora, lo que importa es lo que está sucediendo, por más que quiero evitarlo no puedo dejar de odiarte. Pero también quiero saber tu historia y comprender que te trajo a ser esto. –manifestó el rubio.

–Quieres saber mi historia te la contare.

Naruto y Sasuke escucharon al hombre consumido relatar su triste vida y la de sus amigos.

–Tuviste una vida dura, pero eso no justifica lo que haces.

–Eso diría un ninja de Konoha. Las grandes naciones sobreviven a costa de las pequeñas. El odio y dolor es lo que expiara las culpas... El amor y el perdón no se compran con meras palabras bonitas. –confirmó tristemente Nagato, pensando en el amor que había arrojado de su lado.

Naruto mostró el libro y le contó a Nagato de este...El pelirrojo recordó y sintió que él era el chico del que hablaba ese libro y el rubio se lo confirmó. El hombre del rinnegan sonrió y quiso creer que él podía irse sabiendo que ese chico seguiría buscando la paz en el mundo ninja... ya podía descansar y reunirse con su padres y con... Kabuto para pedirle perdón a él y a su hijo. Usó su poder y revivió a los caídos en la batalla.

–Es lo único que puedo hacer, siento que sea tarde para los que cayeron cuando llegamos.

Konan vio partir a la pareja y deseó que les fuera bien y que consiguieran su objetivo... cargó a sus amigos y se fue de ahí.

Naruto se acercó al moreno y se recargó en él.

–Estoy agotado.

–Naruto... eres un gran shinobi.

El rubio se sonrojo sabiendo que esa frase le había costado todo su orgullo a Sasuke y sintió que esa batalla ya le había dado una recompensa. Itachi y Deidara los encontraron cuando bajaban la colina y se acercaron.

–Todos se han reunido para esperarte, es aquí donde nos separamos, vamos Sasuke.

–Nii-san... –se quejó el de marquitas.

–Está bien Naruto debes disfrutar lo que ganaste por tu esfuerzo, estaremos con Orochimaru, Sasuke debe de someterse a un tratamiento.

Naruto se despidió y se encaminó solo hasta la aldea, Kakashi –ya repuesto– lo alcanzó y lo llevó hasta ahí.

000

Orochimaru vio llegar a Jiraiya con una gran sonrisa estampada en los labios y supo que Naruto lo había logrado. Kaminari corrió hasta su padre y este lo alzó feliz. A pesar de haber perdido a un alumno el otro lo hizo enorgullecerse.

000

Lejos de Konoha un joven medico palpó su vientre sintiéndose acompañado por esa vida que crecía ahí, estaba preso, pero con vida y eso era lo importante.

*A ver si no me equivoco, por que eso de distinguir a los caminos se me hace muy difícil.

**Antes de que surja una polémica este es un fic y sharingan puede usar gengutsu contra el rinnegan si, ya se que este es el abuelo del sharingan y el Byakugan y por eso más poderoso, pero aquí solo es ficción.

Mil gracias a:

Zanzamaru, Alba marina, alessa-vulturi, harunablakrose, Moon-9215, Kennich -No sufrieron mucho jejeje-, Mizu-shan, Gelygirl, miyabi-chibi -Muchas gracias por seguirlo y de Nagato...-, LouiseUchiha, Guest -Wow me haces sonrojar con tu halago y gracias por leer y comentar-, Guest 2 -muchas gracias espero que la sigas leyendo-, Saya Uchiha -No hay problema no hay prisa ;) Espero que no te hayas decepcionado con la parte de Hinata :) pero Sasuke es muy posesivo y declaraciones a su dobe... ¡Jamás! Kabuto y Nagato...- y a Drarry aeternum.