Capítulo XXXIX
Deidara vio al recién llegado junto con su acompañante y le gritó al Tsuchikage:
–¡No acabamos con él, viejo!
Onoki se quedó callado viendo al hombre que temían enfrentar, el que creyeron que no estaría, no después de saber que no era él, el de la máscara, sin embargo esas esperanzas se venían abajo, pues Madara había sido resucitado también con el Edo Tensei, pero a diferencia de los otros resucitados el Uchiha tenía plena conciencia y no estaba siendo manipulado. El equipo de Gaara y el del Tsuchikage se dispusieron a combatir con esa leyenda quien no perdiendo tiempo atacó:
–¡Katon, Gouka mekki aku!
El equipo de expertos en elemento agua detuvieron o intentaron detener el ataque.
–¡Suiton suin jheki!
Los clones de Naruto se dispusieron a defender también, más el rubio necesitaba recuperarse. El rasengan súper gigante fue repelido por el Susanno de Madara y con ese movimiento el Sharingan despertó y se convirtió en el Rinnegan. Gaara y el Tsuchikage ordenaron a los shinobis que se retiraran, pues ellos enfrentarían a Madara. La roca parecida a un meteorito fue movida y levantada, los dos Kages urgieron a los shinobis que se alejaran del lugar, Onoki gritó:
–¡Deidara, saca a cuantos puedas de aquí!
El rubio modeló varias aves y por último un dragón y fue llevándose a cuanto shinobi pudo, y llamó a Guren.
–Te encargo a los que quedan.
La mujer asintió y buscó a los rezagados llevándolos con ella a una de las columnas de roca y ahí creó una cúpula de shotōn que los cubrió. Gaara impulso a Onoki para que este aligerara la roca, sin embargo Madara no conforme con eso unió otra a la primera. El de cabellera negra y encrespada observó los intentos de los dos Kages de detener un peligro de esta magnitud.
–Shinra Tensei, pero no eres él único que lo maneja anciano. –dijo un pelirrojo recién llegado.
Nagato llegó hasta el lugar y utilizó su propio Rinnegan para aminorar la caída de las rocas, estas cayeron e hizo retumbar la tierra.
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En el cuartel general Tsunade ya no se quedó con los brazos cruzados y se dispuso a ir al campo de batalla:
–Sabíamos que no era el hombre mascara, y nos confiamos, pero ahora hay que enfrentarlo.
El Raikage se quedó sentado un instante antes de levantarse también y unirse a la rubia.
En segundos estuvieron donde los dos Kages y Nagato se enfrentaban a Madara y a Mū.
–Los cinco Kages supongo. –mencionó Madara.
–Oh, has olvidado a uno –agregó la rubia– somos seis el Kage de Amegakure.
Madara miró al pelirrojo mayor y negó.
–¡¿Hokage estás reconociendo a esa aldea como una igual a las cinco?! –preguntó burlón el Uchiha.
–Créeme se lo han ganado –dijo divertida Terumi.
Nagato ya no agregó nada y se dispuso a luchar codo a codo, junto con los otros Kages.
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Yahiko miró a los tres chicos y dijo.
–Aquí nos separamos hay que tratar de abarcar más terreno y buscar cómo ayudar en esta batalla.
Suigetsu salió disparado con el único objetivo de buscar a Karin, la suerte estuvo de su lado cuando llegó a donde Zabuza combatía con los espadachines de la niebla y sin perder tiempo se unió a la lucha.
–Mira nada más ¡¿Dónde estabas?! –cuestionó el mayor.
–Me disculpara sempai, acabo de regresar, pero permítame mostrarle que no he olvidado lo que aprendí.
–Suigetsu, tu hermano… –trató de advertir Zabuza al menor.
–Lo sé, hay que regresarlo a su tumba, debería de estar descansando.
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Juugo en cambio sabía que Kimimaro estaría en el campamento médico y se permitió seguir su camino con Sasuke. Yahiko se perdió entre los árboles.
–¿A dónde iremos? –preguntó Juugo.
–A buscar a Naruto, solo quiero ver que este bien y me uniré a Itachi, él ya debe estar esperándome.
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Orochimaru salió de la tienda limpiándose las manos, Kimimaro le siguió poco después.
–Tengo que ir a dónde están luchando. –dijo el sannin.
–¡¿Por qué sensei?!
–Ese temblor que se sintió son malas noticias, y que ya no estén llegando tantos heridos solo significa que o no pueden venir o los está deteniendo el enemigo, si nuestros pacientes no pueden venir, nosotros tendremos que ir con ellos.
–Yo iré con usted. –dijo el del clan Kaguya.
–No Kimimaro, aún hay muchos de los que están aquí que necesitan que los estén monitoreando, tú te quedaras.
–¿Y entonces quién irá con usted? –preguntó el de cabello blanco.
–Yo iré sensei. –agregó Sakura.
–No esperaría menos de la alumna de mi vieja amiga.
El sannin se colocó su traje de shinobi, llenó su mochila con todo lo necesario y se dispuso a partir junto con Sakura, Shizune y Konan. Al salir del campamento el sannin de las serpientes se acercó al Hyūga.
–Te encargó a mis médicos.
–Si sensei. –contesto Neji.
El apelativo dirigido a Orochimaru se lo había ganado por el respeto que esos shinobis le tenían a su destreza en la medicina.
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Bee y Naruto siguieron su camino para combatir directamente con Tobi y este no los defraudó cuando le hizo frente junto con sus propios caminos del dolor. Los jinchūrikis resucitados atacaron consecutivamente. Las rocas de lava, la técnica espejo y las burbujas bomba no permitieron que Naruto y Bee pudiesen buscar un plan de contrataque. A los jinchūrikis resucitados el Rinnegan les permitió tener todo el terreno cubierto y eso obstaculizó los movimientos de los dos jinchūrikis vivos. Bee trató de hacerles frente antes de escuchar a Naruto, pero tuvo que retirarse al escuchar la explicación de este que peleó con Nagato y sabía cómo se manejaban los caminos; los resucitados teniendo el poder de sus bijūs unido al del Sharingan y Rinnegan era una seria amenaza.
El terreno no era de ayuda para los defensores y el Hachibi se trasformó destruyendo el bosque para tener espacio en dónde pelear sin obstáculos. Bee usó su técnica especial de sellado con resultados nulos. El Gobi hirió al Hachibi dejando desprotegidos al rubio y al de gafas y a merced de los ataques de los del Rinnegan que estaban trasformados en sus formas bijūs minis.
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Los espadachines quedaron sellados y Suigetsu tomó dos de las legendarias espadas, dirigiéndose a Zabuza.
–¿Me las puedo quedar?
–Te las has ganado, ¿pero para que quieres dos?
Suigetsu no respondió, que para su colección, pues seguro Zabuza no lo tomaría bien. Los otros grupos también concluyeron con sus respectivos objetivos y el centro de mando les ordenó que fueran a ayudar a Naruto y Bee.
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Sasuke llegó hasta dónde sentían más fuerte el chakra de su rubio. Pudo ver como este se defendía de los ataques de los jinchūrikis convertidos y se apresuró a llegar hasta él. Juugo intentó detenerlo:
–Dijiste que solo verías que estuviese bien.
–Y no lo está, debo ayudarlo.
El Uchiha corrió hasta donde el Hachibi se encontraba copado y brincó a dónde el rubio era golpeado.
–¡Susanoo!
El enorme guerrero se alzó delante del Hachibi y detuvo al Gobi que ya se acercaba para darle otra cornada al toro/pulpo. Tobi lanzó una carcajada de triunfo.
–Sabía que no podrías resistirte a venir y ayudarlo, ahora los tengo a los dos en dónde lo quería a punto de ser destruidos por mí.
–No cantes victoria y dime si puedes manejar esto. –dijo Sasuke.
El Susanoo lanzó varias flechas con dirección a los diferentes jinchūrikis y eso dio tiempo a Naruto de levantarse y a Bee de recuperarse. Pues a pesar de tener todos los caminos el rinnegan si todos eran atacados al mismo tiempo debían defender su posición dejando de lado el de los otros. Sasuke se acercó lo más que le permitió su guerrero hasta Naruto y lo ayudó a levantarse.
–Llegue Dobe.
El rubio lo miró e infló sus mofletes.
–Te tardaste teme.
–Aún sigues molesto. –preguntó el Uchiha genuinamente curioso.– Por lo de Sakura y Karin…
El rubio agachó el rostro y suspiró.
–No. Sé que tú… ¿me quieres?
–Te… amo.
De pronto el guerrero del Susanoo tuvo que detener un tentáculo que iba en dirección de Sasuke y Naruto le gritó a Bee.
–¡Oye nos está ayudando!
–Reflejos. –explicó el pulpo.
–Reflejos mis… –ya respondía el rubio molesto.
–¡Naruto! Está bien no fue muy amable la forma en que nos conocimos. –dijo Sasuke.
El guerrero samurái seguía lanzando flechas y Sasuke abrazó al rubio.
–Tengo que irme, Itachi me necesita en otro lado. Debemos detener el Edo Tensei.
–Lo imagino. –aceptó triste el rubio debido a la separación.
–Puedes con esto, eres fuerte y ahora compruebo que has crecido en conocimientos.
–¿Lo notaste?
–No exageres arriesgándote, te quiero mucho… Antes de irme quiero ver algo ¿me permites?
–Si.
Sasuke entró en Naruto y buscó al Kyūbi hallándolo descansado en su celda.
–¿Qué quieres Uchiha?
–¿Te venció o te convenció?
–¿Eso importa?
–Sí, pues no quiero que por capricho lo dejes solo cuando más te necesite.
–¿Y qué harás, amenazarme?
–No, decirte que él es diferente a los otros jinchūrikis que has tenido y sería bueno que lo apreciaras.
El zorro se giró ignorando la moreno más este supo que el Kyūbi entendería y pensaría en su palabras y sobre todo que Naruto lo convencería con su increíble amabilidad. Sasuke salió y besó la frente del rubio.
–Me voy ¿seguro que estarás bien?
–Si en lo que estabas adentro Kakashi y Gai han llegado –mencionó el rubio señalando a estos.
–Eso es bueno solo permíteme dejarle un regalo a Tobi. –El moreno lanzó está vez una solo flecha con Amaterasu con dirección a la estatua y sonrió.– Eso no lo detendrá, pero lo entretendrá por un tiempo. Kakashi –llamó el moreno.– Te encargo a Naruto.
El de mascara alzó el dedo como señal de triunfo. El moreno corrió lejos de ahí y Naruto lo siguió con la mirada hasta que desapareció, luego se giró hacia Bee y le dijo:
–¡Vamos, que esos jinchūrikis no crean que nos asustan ttebayo!
El combate continuó y fue cierto que el Amaterasu detuvo por unos momentos a los resucitados que convertidos en bijū atacaron a la vez, fue ahí donde Naruto conoció a Son y supo que el Kyūbi se llamaba Kurama, este en un asombroso cambio de actitud se unió a su contenedor y luchó a su lado, pues cayó ante la forma de ser tan sincera del rubio de bigotitos. Como bien le dijeron los Uchiha sobre protectores el rubio era diferente a los todos los jinchūrikis que había tenido y podía darle una oportunidad.
La fuerza del rubio se acrecentó con ayuda de Kurama y la Destello Dama Bijū fue la prueba de que esos dos por fin podían trabajar juntos. Al abrir la celda de Kurama y ser uno, ambos pudieron entrar a la conciencia de los jinchūrikis y los bijū y Naruto pudo conocerlos y hablar con ellos.
–Eres tan joven y seguro no besaste a ninguna chica. –decía deprimido Naruto al joven Yagura.
Que respondió diciendo que fue Mizukage y Kurama aportó un cometario más.
–Algunos se toman su tiempo no son tan fáciles como otros. –murmuro Kurama mirándose la uñas de las garras.
–Y que me decías que Son estuvo aquí también –cambió de inmediato la conversación Naruto.
Cuando por fin el rubio y el zorro pusieron atención a los jinchūrikis resucitados, estos les explicaron porque estaban ahí y lo que Son les dijo, los nombres fueron dichos y guardados en la mente y corazón del rubio y… esa era la llave para derrotar a Tobi.
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Orochimaru y su equipo llegaron cerca de donde los Kages peleaban con Madara, pero no se acercó más buscando a Jiraiya entre ellos, más este llegó por otro lado detrás de ellos.
–Apenas nos librarnos de esos sujetos blancos. ¿Qué haces aquí Maru? –dijo el sannin de los sapos.
–Aquí hacemos más falta. –respondió el pelinegro.
–Ciertamente… Konan –llamó el de cabello blanco y la mujer se sonrojó.
–Sensei.
–¿Y Nagato?
–Ahí, peleando con los otros Kages. –agregó Konan orgullosa.
–Por fin los puedo ver de este modo. –mencionó Jiraiya.
–Sentimos haber tardado.
–Lo importante es que están aquí.
Orochimaru, Sakura y Shizune dejaron que esos dos conversaran antes de moverse y buscar a los heridos. Una figura se acercó a ellos corriendo y vieron que era el rubio explosivo.
–Vengan acá, Guren y yo sacamos a algunos, pero varios están heridos.
Deidara guio al equipo médico lejos de donde la gran batalla de Kages se llevaba a cabo. El llamado a las tropas fue hecho y las buenas noticias fueron dadas por Inoichi. Jiraiya sonrió y vio a Orochimaru.
–Debo ir con él. –dijo de inmediato Jiraiya.
–¿Y lo Kages? –cuestionó Orochimaru.
–Si no son capaces de acabar con Madara, no veo por qué serían llamados los más fuertes de sus aldeas.
Orochimaru asintió y comentó:
–Ve, yo me quedare aquí.
Deidara se unió al sannin de los sapos junto con Sakura y emprendieron el camino hacia donde Naruto peleaba con Tobi –quien quiera que fuese.
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Gai se sintió viejo al ver la juventud y fuerza que desprendía Naruto, pero su amigo y rival lo consoló.
–Oye aún estamos en la primavera de la juventud, yo todavía no soy padre y pienso serlo.
–Claro, si sobrevives a los Uchiha. –se burló Gai.
–Lo lograre y podré tener a mi Iruka para mí solo.
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Sasuke sintió que ya estaban cerca de donde Itachi lo esperaba, y por eso quitar a esos Zetzu de su camino era imprescindible. No le tomó mucho tiempo y siguió su camino. Juugo se quedó parado y le dijo.
–Yo me separó de ti, voy con Kimimaro.
–Ya te habías tardado. –comentó el moreno.– Ve, nos veremos al final, cuídalo y cuídate.
–Tú también Sasuke.
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Los Kages estaban haciendo todo por someter a Madara, pero no en vano este fue uno de los más fuertes de la historia y el fuego lo manejaba con maestría, al igual que el movimiento de rocas. Nagato le hacía frente intentando minimizar el daño a los otros cinco, pero sabía que su fuerza no detendría al legendario Uchiha y para eso necesitaba que sus compañeros de pelea se repusieran. Se acercó a Madara buscando absorber un poco de su poder.
–Quieres de mi chakra, porque no te regalo el suficiente –dijo el Uchiha y lanzó un:– Katon... Gouka mekki aku.
El pelirrojo lo detuvo más el absorber toda esa cantidad de poder lo dejó tambaleándose. Gaara corrió hasta el pelirrojo mayor y lo sacó de la mira del Uchiha.
–No intentes algo solo, para eso estamos juntos.
–Yo tengo el rinnegan.
–Y esa es nuestra única ventaja, no la desperdicies.
Terminó el Kazekage. Onoki se levantó por fuerza de voluntad e hizo un Juntos Genkai Hakuri No Jutsu y con eso pudo asestarle un golpe al pelinegro rompiendo su armadura y dejando al descubierto que Madara había sido inyectado por células de Hashirama.
–¡Por eso puedes usar el Mokotu! –gritó Tsunade.
–Ventajas de un arreglo que me hicieron. Me siento decepcionado de ver que las nuevas generaciones sean tan débiles y tú la peor, eres de su sangre y no eres ni la cuarta parte de poderosa que él.
–Pero me dejó algo muy importante… ¡la voluntad de fuego! Y con eso cree las reglas de mi equipo médico.
Madara escuchaba a la rubia sin ponerle realmente atención a lo que decía, pues realmente no consideraba a nadie de los de ahí un digno rival. La nieta de Hashirama era fuerte y un golpe directo a su cuerpo fue la prueba, los seis se unieron y el chico del rinnegan quedó detrás de los otros usando su poder de atracción para acercarlo a los golpes y técnicas de los otros. Madara quedó sepultado por el ataúd de arena y estaban por sellarlo, sin embargo el Uchiha uso el poder de Hashirama y atravesó a la rubia que era la que tenía mas cerca, salió y encaró a los defensores.
–Como quieren que sea cinco contra uno, podemos arreglarlo. ¡Tajuu mokuton bunshin no jutsu!
Cinco clones de la sombra rodearon a cada uno de los Kages, Mientras el original se dedicó a Nagato.
–Una pelea con rinnegan sería divertida.
El pelirrojo se posicionó y usó la atracción con una mano y con la otra levantó una roca tratando de tener al Uchiha debajo de esta.
–Sabes que mi cuerpo se reconstruirá no importa que hagas.
–Eso no es importante, esperó que mis compañeros puedan deshacerse de tus sombras y ayudarme a sellarte.
–Si bueno, la juventud de hoy es muy crédula.
Madara levantó al Susanoo y apuntó a Nagato quien de inmediato trató de absorber al chakra que este le lanzaba. Nagato absorbió parte del poder del gigante, sin embargo fue demasiado para él y tuvo que sacarlo de otra forma, con una invocación, varios escorpiones de gran tamaños aparecieron y se lanzaron en contra los Susanoo que atacaban, lograron batir a una parte de ellos antes de sucumbir ante el Amaterasu. Madara observó el combate dejando que sus clones pelearan. Los Kages cansados trataron de libarse de semejante fuerza combativa del Uchiha legendario. Tsunade salió lanzada por un golpe y el Raikage cayó en el Tsukuyomi, más Onoki lo liberó y llamó al pelirrojo mayor.
–Usa la fuerza de gravedad y lanza esa columna.
Nagato obedeció y logró detener a parte de los clones, mientras el Tsuchikage con las rocas detuvo el puño de los otros bunshin de Madara. Polvo arena y agua se mezclaron y ese fue un ataque que logró detener por unos segundos a Madara, antes de que este se decidiera a usar la forma perfecta de Susanoo.
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Kaminari subió despacito y cuando estuvo arriba ayudó a subir a Yūkimaru. En una parte del chaleco de Gamabunta este no los sentiría y si era invocado, los dos irían con él. Kaminari deseaba estar con sus padres y su mejor amigo lo apoyaba en todo incluso en esas ideas descabelladas. El gran sapo ni se percató de esto esperando que Naruto o Jiraiya lo llamaran. El anciano Fukasaku llamó al gran sapo:
–Ven acércate, pareces que traes polizontes.
–¡¿Qué?!
Fukazaku subió en el otro y llegó hasta los menores que por más que intentaron esconderse no lo consiguieron, este los llamó y les pidió que salieran de su escondite. Ya abajo les dijo:
–Si tus padres te enviaron a este lugar es para que no corrieras peligro, ninguno de ustedes ¿acaso creen que ellos luchan por gusto? –Los niños negaron– Pelean por un futuro para ustedes y por dejarles un mundo de paz. Los sapos y serpientes hicimos un contrato contigo Kaminari–chan a pesar de que eres muy joven porque creemos que eres y serás un buen shinobi, pero si actúas de este modo tan irresponsable retiraremos ese contrato.
Kaminari miró al pequeño sapo y se soltó a llorar suplicando:
–¡Lo siento Fukasaku-sama ya no lo volveré a hacer! Es solo que… ¡Extrañó a mis padres!
El sapo aceptó las disculpas y llevó a los niños de regreso a la casa, pero antes le dijo a Gamabunta.
–Para otra vez ten más cuidado.
–Lo tendré, no quiero crear un conflicto entre Ogama sennin y Hakuja sennin.*
–Si Hakuja sennin permitió que nosotros fuéramos los que cuidáramos del pequeño y si lo perdemos habrá problemas.
Gamabunta prendió su pipa y esperó paciente viendo como los menores era llevados por Fukasaku a la casa.
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Sasuke alcanzó a ver la figura de su hermano y le siguió:
–Vaya, por fin llegas. –regañó el mayor sin dejar de correr.
–Oye, no estaba jugando.
–Bien.
–¿Sabemos quién es?
–Un clon de células de Hashirama. Puede ser de Tobi o de alguien más. Nagato no me lo aclaró.
–De los que copian hasta el chakra.
–Precisamente.
Sasuke ya no preguntó y ambos Uchiha dieron con el lugar en donde un hombre encapuchado se encontraba con una rodilla en el piso. Itachi se acercó y escuchó la voz del que manejaba el Edo tensei.
–Tu técnica debe detener un punto débil y ese lo sabré.
–No Uchiha, esta técnica no tiene error alguno, si me matas la técnica no terminara y permanecerá.
–Toda técnica lo tiene.
Sasuke caminó hasta estar a lado de su hermano y preguntó.
–¡¿Quién eres?!
–No me gusta mostrar mi rostro.
Sasuke se molestó antes esta negativa y lanzó dos serpientes que lucharon por arrebatarle la capucha al hombre, que se defendió saltando hacia atrás y vieron una mezcla casi perfecta entre Kabuto y Orochimaru.
–Nagato no le vio el rostro seguramente, si no se hubiese puesto como loco. –opinó Sasuke.
–La falta la barriga grande para parecerse al original –bromeó el mayor de los Uchiha.– Pero todo tiene sentido, solo ellos dos podrían manejar el Edo Tensei.
–Imagina una combinación de ambos, con razón es tan fuerte este Edo Tensei.
–Sí, pero veremos qué podemos hacer. Intenta atraparlo sin matarlo Sasuke.
–Si aniki.
Los guerreros protectores de los Uchiha fueron invocados con el Susanoo y estos lanzaron flechas hacia el hibrido, quien las detuvo o las esquivó.
–¡¿Cómo hizo eso?! –se asombró Sasuke.
–No lo sé, pero te dije que no lo mataras. ¿Recuerdas cuando estrenamos solos en el bosque detrás del barrio Uchiha?
–Si.
–Hazlo de ese modo. Usaré la técnica definitiva de los Uchiha el Izanami.
Sasuke se quedó como ofensiva por lo bajo e Itachi saltó por arriba y para tomar desprevenido al hibrido, pero este no cayó y al cortar a Itachi este desapareció convertido en cuervos. El gengutsu perfecto fue realizado y pudieron tener a ese clon de Kabuto y Orochimaru. Itachi se acercó al hombre/clon y observó como este parecía estar en una pesadilla eterna.
–¿Funcionó? –preguntó Sasuke.
–Si, en este momento deben estar reviviendo un solo instante infinidad de veces. Le pediré que me muestre los sellos para detener el Edo Tensei.
–¿Orochimaru no te lo dijo?
–Por supuesto, pero dudo que sea el mismo ¿tú crees que Tobi no lo cambaría sabiendo que teníamos el original?
–Cierto, apresúrate porque Naruto estaba en problemas con los jinchūrikis.
–Yo creo que los resolvió, así es nuestro rubio.
Itachi observó los movimientos y el orden y la técnica concluyó. Los dos Uchiha salieron del lugar dejando al clon sumergido en el Izanami.
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Los shinobis resucitados empezaron a desaparecer y muchos de ellos se fueron con una sonrisa, los que combatían con estos, se preguntaron quién pudo haber detenido esa horrible técnica para agradecerle.
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Orochimaru buscó un lugar para poder observar el combate de los Kages y lo que vio no le gustó nada, Madara parecía ajeno a que el Edo Tensei hubiese sido detenido.
–¡Maldita sea a él no le afectó!
–¿Qué pasa? –preguntó Konan.
–Madara no se ha ido a pesar de que la técnica concluyó y esos Kages parecen estar demasiados cansados.
–Nagato parece aún muy fuerte. –opinó la mujer.
–Sí, pero él será el que terminé más vapuleado, se está enfrentado al real.
–¿Nos quedaremos aquí?
–Por el momento.
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Sasuke e Itachi iban veloces al sentir ese chakra enorme que debió desaparecer.
–¿Por qué no se habrá ido? –preguntó Sasuke.
–No lo sé, pero solo hay alguien que puede luchar con él. Tienes asuntos inconclusos entre ellos
–Está muerto.
–Orochimaru está con nosotros.
–Cierto. ¿Irás por él?
–Iremos los dos, él nos debe una explicación. –terminó Itachi.
Concluyó Itachi. Los dos se apresuraron y llegaron a donde las tropas se reunían para ir con Naruto. Itachi llegó hasta donde vio la característica cabellera rubia de su pareja, quien se alejó del grupo y llegó hasta ellos. Jiraiya notó lo que el rubio hizo y le siguió.
–Naruto está del otro lado hm. –dijo el rubio.
–Fuero ustedes. –afirmó el sannin– ¿Y ahora a dónde van?
–A Konoha, pero antes debemos encontrar a Orochimaru.
Dijo Itachi y Jiraiya miró al Uchiha.
–Orochimaru está cerca de donde los Kages combaten, ¿Qué planeas Itachi?
–Traer un poco de ayuda y que Sasuke sepa algo de nuestro clan, pero por boca de los que vivieron el cambio.
–Entiendo, los esperaremos delante con Naruto, cuidare de él en lo que regresan.
–Gracias Jiraiya-sensei.
El de cabello blanco sonrió ante la contestación de Sasuke, tan diferente al clásico ero-sennin del kitsune. Jiraiya prosiguió.
–Cuidare de los dos.
Terminó el sannin de los sapos viendo al mayor de los Uchiha que acariciaba con el pulgar la mano de Deidara, y que al escuchar lo último, carraspeó nervioso.
–Si… Trataremos de no tardar.
Los dos Uchiha siguieron su camino y a pesar de lo que habían hecho, aún escucharon algunos murmullos entre los shinobis.
–¡¿Se van?!
–Qué esperas de un clan de traidores.
–Y tanto que dijeron que estarían de nuestro lado.
–¡Cállense bola de idiotas!
Se escuchó el gritó de Deidara. Seguido de una explicación de Jiraiya.
–¿Están felices de ya no luchar con sus compañeros muertos? –Un si generalizado se escuchó y el sannin de cabello blanco siguió–, pues agradézcanlo a los Uchiha. Ellos terminaron con esa terrorífica técnica.
Lo que respondieron los shinobis ya no lo escucharon los dos morenos, que no pararon hasta llegar con Orochimaru que cuidaba de algunos heridos. Itachi lo llamo:
–Orochimaru necesitamos que vengas con nosotros.
El sannin llamó a Konan y le dejó instrucciones:
–Cuida de ellos.
Konan asintió. Yahiko llegó en ese instante y Orochimaru sonrió.
–Yahiko te ayudará, no creo que se separe de ti, si ni la muerte logró alejarlo.
Konan se sonrojó. Todos esperaban que los Kages no necesitaran mucho de su ayuda. El sannin de las serpientes se giró hacia los Uchiha.
–Vamos.
El grado de entendimiento de eso tres pelinegros se debía a que pensaban las cosas con detenimiento y más allá de lo cercano. Orochimaru deseó que los Kages aguantaron lo suficiente en lo que revivían a los Hokages.
Konan miró al de cabello naranja y luego giró su vista a donde Nagato seguía combatiendo.
–Juntos como siempre. –dijo la mujer.
–Hasta el final.
Respondió Yahiko. Ella se permitió tomar la mano de cuerpo que tenía a su lado gran parte de la conciencia de Yahiko había regresado y con eso el sentimiento que guardaba para Konan.
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Madara se dispuso a usar los sellos que necesitaba para formar al Susanoo perfecto y los Kages esperaron a que este accionara su técnica. El Susanoo fue tomado forma y un guerrero completo apareció, su espada era capaz de cortar montañas y eso solo significaba un poder descomunal… antes de que el Edo Tensei fuese detenido por los dos Uchiha. Uno a uno los shinobis que fueron revividos desaparecieron y en dónde Naruto combatía lo notó al ver a los Jinchūrikis descansar en paz de nuevo.
–Mis hermanos son unos malditos genios.
–Son buenos, pero no exageres. –bromeó Kakashi y el rubio lo fulminó con la mirada.
–Envidioso. –respondió el kitsune.
Gai se carcajeó de su rival, pero debían ponerse serios, pues el de mascara seguía ahí y con intenciones de no dejar la guerra terminar. Kakashi sospechó que sabía quién se escondía detrás de esa mascara, pero una gran parte de él no quiso aceptarlo, pues si eso resultara cierto todas sus creencias se tambaleaban. Rogó a Kami que no fuese la persona que sospechaba.
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El Edo Tensei concluyó y los Kages casi cantaron la victoria, sin embargo Madara no fue liberado, por el contrario parecía más consciente y vivo que antes.
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La mayoría ya estaba siendo atendida en las otras casas de campañas y Haku se permitió sentarse y acunar a su hija que dormía plácidamente, ajena a la guerra que decidiría su fututo y su vida. Kabuto se quejó y el castaño lo miró preocupado.
–Deberías de descansar, en tu condición te has sobre pasado trabajando, tu chakra está al límite.
–Si. –dijo el de anteojos y se dejó caer sin nada de elegancia en una de las camas, sobándose el vientre.
–¿Te duele?
–No, solo que está muy activo.
–Un shinobi desde pequeño. Quiere salir a darle su merecido a los Zetsu.
Kabuto sonrió un poco y siguió su masaje.
–Deseo que él conozca a su padre, a mis hermanos, a mi madre… que viva, pero no siquiera puedo saber si lo conoceré.
–Ganaremos, ya lo veras.
–De verdad quiero creerlo, ambos sentimos ese chakra poderoso y no es de ninguno de los nuestros.
Haku suspiró y siguió meciendo a su hija, no sabían lo que les deparaba el futuro, pero tanto ellos como sus parejas luchaban con todo por sus hijos.
*El gran sapo sabio y el sabio de la serpiente blanca.
Muchísimas gracias a todos por la espera, pero entre las fiestas patrias y que me quede sin Wi-Fi apenas pude subir este.
harunablakrose, blanca -muchas gracias y perdon por la espera , narusempai, Alba marina, kennich, Moon-9215, Zanzamaru, chizuruchan1999, alessa, Magnum92, Jane Uchihatake, kaoryciel94, kane-noona, Monn22, miyuki -Gracias por comentar. Gaara es seme y si habrá Mpreg Sasu/Naru pero más adelante.
