Capítulo XL

Tobi despertó a la estatua y Kakashi, Naruto, Bee y Gai se dispusieron a combatir con esa enorme mole. Los otros shinobis iban en camino y esperaba no tardar para apoyar al rubio. Los ataques normales no hacían mella en Tobi, afortunadamente ya habían peleado con él y sabían un poco de sus técnicas de combate. Chou mini Bijū Dama, el Mangekio Sharingan y el Soushuuga entraron en acción. Sin embargo Tobi tenía una técnica que lo dejaba fuera del alcance de los ataque por muy fuertes que fueran.

Corriendo a todo lo que daba sus piernas Iruka vio que ya estaba cerca de esos tres y aceleró, el chakra tan conocido para el copynin fue sentido y giró su vista para ver llegar derrapando a su Iruka.

–Siento llegar tarde, pero venía de la isla tortuga. –dijo jadeando Iruka.

Kakashi lo tomó del brazo.

–¡¿Qué haces aquí?!

–¡¿Cómo que, que hago aquí?! ¡Pues pelear en la guerra! –respondió molesto el de coleta.

–No deberías estar en este lugar.

–¡¿Por qué no?!

–Estabas bien en la isla. –dijo Kakashi.

Las palabras abandonaron la boca del copynin, Iruka por fin entendió, pero no era una damisela en peligro y no pensaba permitir que lo trataran de ese modo, por muy pareja que fuera del Jōnin.

–Kakashi soy un shinobi también, no seré tan fuerte como tú, pero en este momento hasta mi poca ayuda es necesaria.

–Sabes perfectamente que no lo dije por eso.

–Kakashi estamos juntos en esto y no pienso quedarme esperando por…

–Tiene razón, ambos juntos.

–Y ahora, antes de llegar escuche a Gai peleando contigo ¿qué pasa?

–Siento que el de mascara me es conocido.

–Kakashi cuando piensas de ese modo, la verdad es que tienes la certeza de saberlo.

–… Pensé en una estrategia.

Naruto y Gai –que discretamente se habían alejado de un Iruka furioso y de un Kakashi… idiota– regresaron y se dispusieron a escuchar el plan del copynin.

–Usaré el Kamui y… –Kakashi relató lo que tenía en mente–, Iruka debes esperar a los otros y decirles si esto funciona.

–Funcionara Kakashi-sensei.

Aseguró a Naruto y se unió a la defensiva con los otros. Bee en su forma Bijū comentó con Hattsan.

–Oye esos sensei se llevan muy bien entre ellos, son buenos compañeros.

–Idiota –murmuró el Bijū.

El ataque reinició y Kakashi tuvo razón el Rasengan destrozó la máscara y sus sospechas se confirmaron dejándolo hundido entre la incredulidad y la culpa. Iruka de nuevo se acercó escuchando lo que Gai mencionaba. Obito desde su lugar miró con odio visceral al de coleta.

–¡La escoria que abandona a su amigos no deberían de tener a alguien a su lado! ¡Hey tú! –gritó a Iruka– Ten cuidado que si no eres de utilidad para él te dejara morir sin mover un dedo. –La tez del copynin palideció– ¿O no fue eso lo que hiciste con Rin?

Iruka se quedó inmóvil y Naruto se giró hacia su sensei, no esperaba una explicación en ese momento y tal vez no tenía por qué exigirla… si solo fuese su alumno, pero estaba hablando de Iruka-nii. Gai exclamó furioso.

–¡Dejen de perder el tiempo la historia es historia!, ahora estamos en el presente y luchando por el futuro.

Y fue lo mejor que pudo haber dicho el de traje verde, pues en ese instante otro rival hizo acto de presencia… Madara Uchiha.

000

Los Uchiha y Orochimaru llegaron hasta la aldea y en las afueras los tres pelinegros se dirigieron a Santuario Uchiha Nakano. Sasuke caminaba entre los dos mayores.

–Esto debes ser rápido, espero que no tengamos que unir a alguno de ellos. –dijo fastidiado Sasuke.

–Sasuke sé más respetuoso, ellos son los Hokages. –regañó Itachi.

–Ya, y eso no les quita lo muertos que están. –continuó el moreno menor.

–Sasuke te recuerdo que uno de esos Kages es padre de Naruto y que no le agradara que su niño tenga amistad con un chico poco respetuoso.

–… –Sasuke ya no dijo nada e Itachi miró agradecido al sannin.

–Estoy practicando para educar a Kaminari, con un padre como Jiraiya tengo doble trabajo.

000

Nagato detenía las flechas de los Susanoo que iban en su dirección, pero su chakra se estaba debilitando y no pudo proteger a los Kages, Madara se preparaba para otra ronda de Shinra Tensei y el pelirrojo mayor tuvo que usar toda su fuerza para crear una onda de repulsión que detuviera las rocas o la mayoría de ellas. Gaara miró por un segundo a Nagato y supo que debía hacer, tratar de avisar a los otros.

–¡Todos traten de usar su mejor técnica de protecci…!

La tierra pareció temblar y una nube de polvo se levantó y extendió por el horizonte…. Konan y Yahiko fueron lanzados por los residuos de esta y el de perforaciones protegió a la mujer de no lastimarse, aún tosiendo Konan se levantó y llamó a Yahiko.

–¡Vamos, necesitaran ayuda!

Los dos corrieron, pero la nube de polvo aún no se disipaba y Konan usó sus alas y creando un torbellino despejó el camino, ambos buscando una mínima señal de que su amigo… Estaba vivo y los otros Kages con él.

Lo encontraron entre un par de rocas, intentando salir, Nagato los vio y se dejó caer, realmente el Uchiha legendario hacia honor a su fama, pues dejó a los seis Kages fuera de combate. Konan esperó a que Yahiko levantara las rocas y se dispuso a tratar las heridas de Nagato. El del rinnegan tosiendo confirmó.

–Se fue.

–Si. –respondió Yahiko.

Konan siguió su reconocimiento. Madara se había ido, pero por el momento la prioridad era salvarles la vida a los Kages.

–Vaya eres un hombre afortunado. Nada de gravedad solo que tú cabello se está poniendo claro y sabes lo que significa.

–Falta de Chakra.

–Nada que no se pueda resolver, toma del que me diste. –dijo el de cabello naranja.

Más el pelirrojo se negó.

–No es para tanto, no estoy en peligro.

–Eso es verdad. –Confirmó la mujer.– Y ahora acomódate que voy a revisar a los otros, pero sinceramente solo puedo hacer que resistan, espero que Orochimaru no tarde.

–¿A dónde fue? –preguntó el pelirrojo.

Yahiko respondió, ya que Konan ya se había alejado acercándose a Gaara que era el más cercano.

–Los Uchiha y él fueron a Konoha.

Nagato escuchó, pero a decir verdad no tenía idea del motivo de esos tres en hacer un viaje a esa aldea. Él estaba frustrado y dolido por no poder detener al Uchiha temiendo que la paz que deseaba para su Yûdai* no se realizará.

Konan revisó a todos los Kages y vio como Katsuyu estaba entre unas columnas cruzadas, la chica fue hasta el lugar y vio a la Hokage.

–¡Por Kami Tsunade-sama!

–Katsuyu… te ayudara… salva a los… otros Kages.

–No hable, no gaste fuerzas. –dijo Konan mirando con terror el cuerpo separado de la rubia.

000

Jiraiya corría a lado de Deidara y este preguntó:

–¿Ya estamos cerca?

–Si ya siento el chakra de Naruto…

–¡¿Qué pasa?!

–También el de Madara.

–Pero no se supone que los Kages lo estaban enfrentando.

–Si… ¡Apresurémonos!

000

Los recuerdos llegaron a Hatake inundándolo de culpa por las palabras de Obito, para él, su antiguo compañero era un héroe y por lo mismo deseó pasar sus conocimientos a los estudiantes, a Naruto, Sasuke y Sakura les inculcó las palabras de Obito y de pronto eso no eran nada más que cosa inútiles pues él ni siquiera las había llevado a cabo, matando a Rin e incumpliendo la promesa que hizo a Obito.

–¡Vamos Kakashi no es tiempo de lamentaciones! –exclamó Iruka. –El de coleta corrió hasta Hatake y lo zarandeó– No tenías opción, ya tendrás tiempo de purgar esa culpa, ahora no puedes perderte.

Kakashi escuchaba lo que decía Iruka, pero la última mirada de Rin llenaba sus pensamientos. Umino miró a Kakashi y luego a Naruto y Gai, Bee estaba detenido por las estacas y no podían perder tiempo, jaló a Kakashi y lo besó tan apasionadamente que al terminar un hilo de saliva aún los unía.

–Ve a combatir.

–… Si.

Naruto rodó los ojos y Bee y Gai se sonrojaron.

Madara hizo caso omiso a lo que sucedía con los shinobis defensores en cambió se dirigió a Obito.

–Lo despertaste sin que estuviese completo.

–No hubo otra salida.

–Veremos entonces de que es capaz el Jūbi.

Kyūbi se unió a la defensiva y ayudó a Kakashi, ahí estaba la chakra y ellos lo aprovecharían contra eso dos poderosos contrincantes. Los refuerzos llegaron justo en el momento en que Kyūbi necesitaba acumular chakra .Jiraiya caminó hasta su alumno y dijo:

–¿Qué pasa?

–Necesitó acumular chakra Naruto deben de entretenerlo lo suficiente ¿pueden? –pidió el Kyūbi y el rubio asintió.

El de bigotitos se giró hacia Jiraiya y los más cercanos.

–Kurama necesita descansar un minuto. Atacaremos al Jūbi, primero y de ese modo los distraeremos lo suficiente. –respondió el rubio.

–¿Quién es Kurama hm?

–Es Kyūbi, Deidara-san.

El rubio mayor se asombró y luego se dispuso a escuchar las ordenes que Shikako les enviaría.

–Me parece bien, invocare a Gamabunta. –aportó Jiraiya.– Nuestra especialidad es ser una buena distracción –agregó feliz el de cabello blanco

El gran sapo apreció y el sannin se trepó en él. Deidara se reunió con Iruka:

–Esa cosa es horrible hm.

–¡¿Gamabunta?!

–¡No!, esa cosa con un ojo enorme hm.

–Sí feo como él solo, pero muy fuerte. –respondió Iruka.

Uno a uno los shinobis fueron siendo informados y como un perfecto engranaje esperaban luchar codo a codo, pues Shikako era un estratega excepcional que colocó a cada equipo de acuerdo a su fuerza y elemento. Jiraiya y el gran sapo se lanzaron a atacar al Jūbi que le trataba de morderlos, pero el sapo utilizó su Tantō y lo golpeó en la cabeza, Jiraiya por su parte protegía al sapo cortando con su cabello, las partes del Jūbi que iba en pos del jefe sapo.

El rayo, la nube, la arena y el fuego se combinaron y atraparon al demonio en una estructura de piedra. Sin embargo el demonio era sumamente fuerte y la estructura no lo detuvo, en cambio se trasformó en otra clase de criatura.

Madara y Obito observaba como se desarrollaban las cosas esperando que el Jūbi actuara para defenderse y ver su potencial combativo. Cuando este enfurecido destruyó una aldea con su ataque, la alianza shinobi se desbalanceó al notar que ellos se encontraban luchando por proteger sus aldeas y familia, sintiendo sus intentos inútiles púes el Jūbi podía destruir todo en un segundo por muy lejos que estuviese…

El equipo de Asuma escuchó a los padres de dos de ellos… despedirse, Sarutobi colocó la mano sobre Ino y Shikamaru.

–Cuida de ellos Asuma… –escuchó a Inoichi y Shikako.

–Siempre… –respondió este.

–Gracias… –fue lo último que se escuchó antes de que el Jūbi desapareciera el cerebro de La Alianza.

–Háganlos sentir orgullosos. –le dijo a su alumnos.

Más no había tiempo para lamentaciones y el Bijū perfecto atacó de nuevo y los Hyūga protegieron a los shinobis, sin embargo eso solo fue el principio, pues este respondió con miles de estacas que tenían la intención de atravesar cualquier cosa. Jiraiya gritó a Gamabunta:

–Usa tu aceite.

El jefe sapo obedeció y lanzó un gran chorro de aceite y Jiraiya lo encendió usándolo como un lanza llamas que detuvo todas las que iban en su dirección abarcando un buen tramo, protegiendo a los shinobis. Deidara fue jalado por Guren y esta gritó:

–¡Shotōn!

La mujer cubrió al rubio con una cúpula de su elemento, y no solo a él, sí no a todos los que alcanzó. Naruto se encontró descuidado y estaba a punto de ser atravesado, pero Hinata Hyūga lo protegió y el rubio vio en cámara lenta como esta fue cayendo atravesada, la alcanzó a detener antes de que tocara el piso…

–Naruto-kun… creo en ti… sé que triunfaras.

Los ojos de la chica se cerraron, pero su rostro se veía feliz y pacífico. El dolor de Hiashi fue sentido y compartido por todos los novatos. Kiba corrió hasta la chica y tomó una de sus manos inertes, sollozando junto con el padre de esta. Obito le gritó al rubio por su inocencia y por desear proteger a sus amigos, sin embargo este se levantó y lo encaró.

–Sigo creyendo que somos fuertes y que te venceremos, ella es el ejemplo… Fui criado por Itachi Uchiha y él me enseñó que todos tienen un punto débil y yo lo encontrare, y cuando eso suceda te destrozare.

–Así se habla Naruto –expresó el Kyūbi– Ya estoy listo, usa mi fuerza.

El jinchūriki obedeció y se trasformó usando sus clones repartió su chakra. No podían detenerse en esa guerra o la muerte de Hinata y de muchos otros shinobis sería en vano. Asuma apuró a su equipo y estos se dispusieron a realizar el plan que habían creado su padres. Lee legó hasta la delantera y mirando por unos segundos el cuerpo de la Hyūga corrió hasta el frente, su taijutsu y el de Jiraiya-sama sería la principal fuerza de ataque hacia Madara. Ese hombre solo podía ser tocado de ese modo.

000

Itachi se separó del grupo.

–Voy al templo Uzumaki.

–¿Sabes cuál es la máscara de la muerte? –preguntó Orochimaru.

–Sí, ustedes sigan.

Itachi dejó a los dos y se fue veloz.

–¿Y luego que seguirá? –cuestionó Sasuke.

–Dejare que el Shiki Fūjin me posea. Y tendré que cortar mi abdomen.

–Ten cuidado, no quiero que Jiraiya me mate porque te pasó algo.

–No te preocupes, culparía a Itachi.

Oh que gran consuelo –confesó sarcástico el moreno.

–De todos modos, si hay que sacrificios Itachi los traerá, es un buen cazador y esos seis que nos siguen serán capturados.

–Con razón los dejamos vivir.

–Debes de ser más paciente Sasuke-kun –expuso el sannin.

–…

Llegaron a su destino, solo tuvieron que espera un poco a Itachi y este llegó con la máscara y un bulto jalando, el sannin se colocó la máscara del dios muerte y se dejó poseer por el espíritu. El Uchiha mayor sacó a unos Zetsu y los fue colocando en posición.

–Ayúdame Sasuke.

El menor obedeció y los cuatro sacrificios estuvieron atados y listos.

–Nos sobraron dos. –mencionó Sasuke.

Itachi usó un Katon y se deshizo de los sobrantes. El ritual inició y pronto estuvieron frente a los Hokages. Sasuke miró a los hombres que reconoció por sus caras talladas en piedra, el Shodaime preguntó si de nuevo los usarían para atacar Konoha y Tobirama lo calló, pues estaba discutiendo con Orochimaru.

–¡¿Cómo pudiste realizar mi técnica?!

–Fue fácil. –dijo el sannin.

–Te dije que era inmoral… –afirmó Hashirama.

–Cállate Hashirama.

Sasuke vio esa discusión y estuvo a punto de callars a los hermanos «¡¿Qué se creían eso cadáveres, que su rubio tenía tiempo, para sus tonterías?!» Itachi notó el ceño fruncido de su otouto y se apresuró a intervenir.

–La guerra inició y necesitamos de su ayuda…y algunas respuestas.

–Uchiha, si no me equivocó. –afirmó Tobirama.

–Dos de los tres que quedan. –señaló Itachi.

–¿Qué pasó?

–Un intento de golpe de estado. –concluyó Sarutobi.

–No se esperaría menos de ellos. –agregó Tobirama.

–Debe saber mucho de nuestro clan si lo dice con tanta seguridad. –objetó Sasuke.

Minato miró a los dos chicos y su espíritu recordó.

–Los Uchiha que adoptaron a Naruto… tú… –señaló a Itachi– él te vio ahí dentro con una mirada especial –Sasuke se giró hacia Itachi con el Sharingan activado, sin embargo Minato continuó.– Te vio como me hubiese visto a mí… de haber estado con él.

–Ellos lo protegieron Minato, Itachi tuvo que dejarlos, pero Sasuke siguió ejerciendo esa tarea. –Explicó condescendiente Sarutobi

–Él es mi mayor tesoro como no hacerlo. –expuso Sasuke.

Y Minato miró a Itachi como pidiendo explicaciones y este carraspeó y evitó elegantemente contestar.

–El caso es que yo no obedecí tus órdenes, no deje de ver a mis hermanos. Los cuide siempre hasta hoy, siempre estuve a su lado.

–Tenías que ser Uchiha para desobedecer órdenes directas del Hokage.

–Deja ya tu intolerancia Tobirama. –regañó Hashirama.

–Siempre tan ingenuo hermano.

–Y precisamente porque tu hermano te hizo caso es que todo esto ha ocurrido. –concluyó Itachi.

Todos los Kages miraron con curiosidad a Itachi sin saber a qué se refería, Sarutobi suspiró abatido y explicó.

–Siempre fuiste un genio. A los siete años me enfrentaste y exigiste tu libertad de vivir solo con tus hermanos, tu inteligencia y sensatez te puso a la par con un Hokage. Supongo que tú has descubierto mucho de nosotros.

Itachi miró al Sandaime y continuó.

–De ti nada que no sea conocido, pero lo que me trajo aquí fue el inicio de este odio entre los Uchiha y los Senjuu. Sé la parte de la historia y sospecho de la otra, pero quiero que mi hermano lo escuche y aprenda de los errores del pasado para no repetirlos.

–Es un Uchiha que más puede hacer que ser un traidor.

–Lo dice usted Nidaime quien los fue apartando y haciendo que sus ideas fuesen las de retomar la que fue su aldea también. –afirmó Orochimaru.

–Los Senjuu y los Uchiha son enemigos mortales…

Tobirama explicó acerca de amor de los Uchiha y lo que su odio podía hacer, pero al llegar a este punto, Itachi lo interrumpió.

–Tú hablas de odio, porque no te permitiste ver otra parte de nuestro clan, pero nuestra fuerza se basa en los sentimientos y en el amor que podemos profesar.

–Quieren saber la historia, supongo que es importante para lo que está sucediendo… –aceptó Hashirama.

Itachi se dispuso a escuchar al Shodaime, era mejor saberlos de quien lo había vivido.

–… A pesar de ser un niño Madara era… –decía Hashirama.

–Un asesino. –terminó la frase Tobirama.

Más para dos con ese tipo de experiencia como lo eran Itachi y Orochimaru, intuyeron que no fue esa la palabra que pasaba por la mente de Hashirama, sí no una muy diferente la que saldría de los labios de este… y si lo cadáveres pudiesen sonrojarse, estaban seguros que Hashirama lo hubiese hecho.

–Él siempre se preocupaba por no herir mis sentimientos…

–Eran mocosos y se divertía con tus berrinches.

Si, esos dos hermanos Senjuu tenían una idea muy diferente de lo que era o no era Madara, pero… solo uno de ellos lo conoció más a fondo. El relato concluyó y los tres visitantes miraron al Hokage.

–Los Uchiha no fueron reconocidos como el otro clan fundador. –afirmó Sasuke.

–… –Itachi no quiso responder o callar a su hermano, pues a pesar de inteligencia y sensatez pensaba casi lo mismo que Sasuke.

–Madara tampoco fue respetado. –aseguró el menor.

–¡Eres un mocoso irrespetuoso y arrogante que se cree con derecho a cuestionar a sus mayores y más sabios! –exclamó el Nidaime.

–Entonces me disculpo por las palabras de mi hermano menor y le preguntó Nidaime, en esas cabezas –Itachi señaló los rostros tallados en piedra– ¿Dónde está la del Hokage Uchiha? Hashirama-dono aseguró que sus ideales y sueños fueron los mismo que los de Madara, ambos lucharon por construir este sueño, pero la muerte y niños luchando no han desaparecido. Uno a uno han pasado los Hokages y ninguno fue de mi clan ¿Usted es más fuerte que Madara? Durante generaciones ha habido Uchiha fuertes y sabios… Shisui fue uno de ellos, sin embargo a ninguno se le consideró para ser Kages, ¿dónde está la igualdad y el sueño que Hashirama-dono ofreció a Madara?

–¿Quién confiaría en los Uchiha para ser Hokages? –arremetió Tobirama.

–Somos un clan poderoso y por un tiempo fuimos sus soldados, los más hábiles que mandaban a las guerras, ¿pero no somos de confianza? –cuestionó el de coleta sin mover un musculo demostrando su enojo, si bien no estaba de acuerdo en la forma en que sus parientes se comportaron y censuró el golpe de estado, no era ciego y supo que un poco de razón si tuvieron los Uchiha.

–Prometiste algo a tu amigo y con la presión, le diste la espalda y te preguntas ¿Por qué traicionó a Konoha? Dos amigos con ideas diferentes, uno se va y otro… ¿Se queda a liderar lo que fue un sueño de ambos?... una maldición que caería sobre las futuras generaciones repitiendo la historia… pero afortunadamente nadie siguió tus pasos. –dijo Orochimaru a Hashirama con voz calmada, pero peligrosamente molesta.– Los otros no se quedaron tranquilos y siguiendo con su vida viendo como sus amigos se perdían en el odio, si no que siguieron y buscaron a su amigo perdido… de ese modo la historia no se repitió y yo soy la muestra. Me fui de Konoha con odio en mi corazón y trate de acabar con ella, sin embargo… mi amigo fue tras de mí, le costó años y mucho trabajo, más ahora somos una familia y me contagió sus ideales.

–¡¿De qué hablas?! –preguntó asombrado Hashirama.

–Jiraiya es el nombre de mi pareja y es el shinobi que me siguió y… me trajo de vuelta.

–¡Por supuesto es solo un simple shinobi y no un Hokage con deberes para con su aldea! Debió de tener tiempo de sobra y perderlo para ir tras de ti. –agregó hiriente Tobirama.

–Un simple shinobi que es más fuerte que la actual Hokage. –concluyó Sasuke que era el más atrevido en su afirmaciones– Pero la gente es idiota y solo escoge sin pensar y ustedes les dieron el poder de hacerlo.

Un respingo por parte de los Senjuu fue el gesto que demostraron ante el ataque a su orgullo, más Hashirama ordenó:

–Deja que terminen su historia Tobirama. –Indicó serio Hashirama.– mencionaste que ¿son familia? –preguntó al sannin de las serpientes.

–Lo somos, nos convertimos en pareja y…

–Es una anormalidad e inutilidad, de que sirven dos shinobis viviendo juntos que no darán descendencia. –siguió mordaz el Nidaime.

–Oh, pero en eso está muy equivocado Nidaime, tenemos un hijo. –firmó Orochimaru.

–Siempre se necesitan personas que adopten huérfanos.

Sasuke se talló los ojos exasperado e Itachi bufó, ese Nidaime era un cabeza dura y estaba cabreando a Orochimaru, capaz que este lo volvía a dormir y se quedarían sin su ayuda, porque el tipo era un cerrado, pero útil.

El sannin de las serpientes invocó a una de ellas y está desapareció tan solo escuchó la encomienda, pocos segundos regresó ahora acompañada de Speed uno de los sapos de Myoboku. Y con ellos…

El niño miró a los presentes y al no serle conocidos se aferró a la ropa de su padre a quien pidió que lo alzara en brazos, feliz de verlo.

–¡Papá! ¿Ya puedo regresar? –cuestionó Kaminari con un dedo en la boca.

–No mi niño, aún no, pero quiero que conozcas a algunas personas. Hokages él es mi hijo…. Kaminari.

Los ojos castaños con pequeñas marcas rojas veían con curiosidad a los reunidos y sonrió:

–Ellos se parecen a las piedras que están allá.

El Nidaime aún siguió cruzado de brazos.

–Eso no demuestra nada. –soltó el de cabello claro.

Sarutobi observó al pequeño y sonrió.

–Se parece mucho a ti cuando eras niño, Orochimaru, pero el cuerpo y esas marcas… son iguales a las de Jiraiya.

–Es mi padre –mencionó orgulloso el niño.

Hashirama no dejaba de mirar al pequeño, una sonrisa adornó sus facciones y preguntó:

–¿Como…?

–La ciencia ha avanzado mucho. –Orochimaru evitó más explicaciones.

–Orochimaru es un genio en las investigaciones del cuerpo humano. –aclaró Itachi.

–Eso sigue siendo…

–Tobirama deja de hablar… –cortó un poco exasperado el Senjuu mayor – Si han encontrado su respuesta debemos irnos.

–Lo hemos hecho. Tenemos una guerra que pelear cuando termine podremos construir nuestra propia aldea, una del clan Uchiha –expuso muy tranquilo Sasuke, los presentes lo miraron esperando que eso fuese una broma, pero el rostro serio del moreno no denotaba ningún cambio.

–Apártennos un lugar –continuó Orochimaru.

–No es lo que esperábamos, no fue como planeamos. –aseguró Itachi– En fin ya veremos cómo se desarrollan las cosas.

–¿Y que esperabas conseguir Itachi-kun? –cuestionó Minato que en todo ese tiempo solo observaba a los Uchiha sin intervenir.

–Un plan basado en la esencia de los Uchiha y lo que sucedió entre Madara y Hashirama-dono.

Itachi se quedó callado y Orochimaru hizo unos sellos liberando a los Hokage para que partieran a donde la última batalla se llevaba a cabo. Luego este bajó a su hijo y besó su frente. Hashirama no se quedó quieto y llegó hasta el padre e hijo y cargó al menor alzándolo y poniéndolo frente a su cara.

La mirada ónix se clavó en el niño que se dejó inspeccionar. Los ojos anhelantes recorrieron completo el pequeño gravándose cada detalle, tal vez imaginando otras facciones parecidas a… ¿Quién lo sabe? Pero así como los ojos se iluminaron, así dejaron de hacerlo al entregar el niño a su padre.

Orochimaru tomó a Kaminari para evitar que eso que opacó la mirada del primero, se extendiera. El sannin se volvió a su hijo y le ordenó:

–Debes regresar.

–Pero papá…

–Cuento contigo para proteger a Yūkimaru.

El niño se talló los ojos evitando las lágrimas y mordió se dedito para invocar a su cuidador. Fukasaku llegó en una bola de humo.

–Nos vamos Fukasaku-sama. –dijo el niño y le dio la mano al sapo, agitando la otra en dirección de su papá.

Orochimaru vio desaparecer a su hijo y suspiró abatido, luego se giró hacia el grupo.

–Vámonos.

Minato se acercó y preguntó impresionado.

–¡¿Tu hijo acaba de invocar a Fukasaku-sama?!

–Algo así. –trató de evadir Orochimaru.

Sasuke se acercó hasta el grupo de Hokages y los apresuró:

–¡¿Ya?!

–Sasuke… –le llamó la atención Itachi.

–Mocoso irrespetuoso. –masculló Tobirama.

Itachi frunció el ceño, pero se abstuvo de responder nada, solo debían soportar a ese cadáver por poco tiempo. Orochimaru se alejó.

–Yo regresó a dónde los Kages estaban luchando.

–Bien, los esperaremos allá, que se apresuren. –ordenó el Primero.

Itachi llegó hasta el sannin y se susurró.

–Si el plan funcionó Kaminari deberá venir de nuevo, pero al campo de batalla.

–Lo sé, más será hasta que sea necesario no lo arriesgare, y por cierto tú debes explicárselo a Jiraiya.

Itachi se quedó callado, pensando que Orochimaru era muy retorcido cuando quería.

Tobirama murmuró para que solo su hermano lo escuchara.

–Hiciste lo correcto y por eso la aldea creció y prosperó.

–Y el clan Uchiha desapareció, como siempre quisiste.

–No me puedes culpar.

–Tienes, razón yo te permití que manejaras mi vida.

–Tuviste una familia y tu nieta es ahora la Hokage.

–Pudo ser de otro modo.

–No lo pienses eso, era una enfermedad, ni la muerte te curó.

–…

El Shodaime no respondió toda su vida la vivió por las expectativas de los demás, por el bien de los demás, estaba orgulloso de Konoha, pero eso le costó más que su vida.

Los Hokages estaban felices de ayudar y más Minato que por fin vería de nuevo a Naruto.

000

Zabuza se adentró por las casas de campaña. Suigetsu lo había dejado cuando vio a su novia correr, al parecer ella buscaba a Orochimaru. El de espada llegó hasta el fondo del campamento y escuchó el llanto de su hija y como era consolada por la voz armoniosa de Haku.

–Ya Nozomi-chan es temprano y tú ya tiene hambre de nuevo.

Kabuto sonrió y comentó:

–Si sigue comiendo así, crecerá tanto como Zabuza-san.

–Mientras siga tan preciosa como su papá. –se escuchó la voz de Zabuza.

Haku pareció brillar al ver a su pareja y le entregó de inmediato la niña a Kabuto para revisar al mayor.

–Estoy bien, solo quise venir a verlos antes de… El Jūbi despertó.

–¡¿Cómo lo sabes?! –preguntó Haku.

–Destruyó una aldea ¿No lo sintieron?

–Lo sentimos, pero… solo no quisimos ser tan pesimistas. –agregó Kabuto.

Los tres se quedaron en silencio hasta que Kabuto se levantó y se encaminó a la salida.

–¡¿A dónde vas Kabuto-sempai?! –cuestionó Haku.

Kabuto tomó su capa y siguió su camino.

–Quiero ver a Nagato, quiero que conozca a su hijo.

Haku se quedó estático y luego entendió.

–¡Vas a dar a luz!

–No hasta que este con él. –contestó terco Kabuto.

–¡No puedes ir! –siguió el castaño.

–Yo iré por él –se apresuró a contestar Zabuza y corrió fuera de la tienda, buscó al guardia encargado y lo encontró. Neji vio al mayor.

–Debo encontrar a Nagato ¿puedes ayudarme? –preguntó Zabuza.

–Sí, pero por que la prisa.

–Pronto será padre,

Neji no entendió, sin embargo no creía que Zabuza fuese alguien que hiciera bromas. Activó su Byakugan y buscó al pelirrojo. Ambos esperaban que este no estuviese en el otro bando o si no los mataría sin dudar.

En donde Kabuto y Haku estaban este se apresuraba en tener todo listo lo que se necesitara para atender a Kabuto.

–¿Desde cuándo?

–Hace como dos horas.

–¡¿Y por qué no lo dijo?!

–No quise preocuparte y en esta situación… ¡por Kami soy siempre tan oportuno!

–Tal vez él quiera luchar y por eso se apresura. –bromeó el castaño sonriéndole para tranquilizarlo.

000

Los Katones de ambos Uchiha estaban poniendo en aprietos a la alianza, más el chakra que Naruto había compartido evitaba que algunos de ellos terminaran quemados. Jiraiya seguían luchando contra el Jūbi y Deidara estaba a su lado lanzando cuanto explosivos le era posible, Guren volaba con este para protegerlos del fuego y los ataques de demonio perfecto. Madara le dijo a Obito:

–El Jūbi debe de estar concentrándose pero esos insectos no se lo permiten.

Los dos pelinegros invocaron el Susanoo y lanzaron flechas en dirección de Jiraiya y Deidara. Naruto al ver esto les gritó a esos tres:

–¡Bajen para darles chakra!

Jiraiya negó.

–Te estás sobre exigiendo y no podrás más con eso, déjanos a nosotros que somos capaces de protegernos solos.

–Claro Naruto-kun, deja que los expertos se encarguen hm.

Guren rodó los ojos antes lo expuesto por su compañero de vuelo.

Fuero segundos los que Gamabunta fue golpeado y Deidara tuvo que esquivar a la mole que voló, y en ese instante el Jūbi utilizó su poder y creo una tormenta de destrucción que dejó hecha escombros toda el área del campo de batalla. Obito esperó ver a infinidad de cadáveres sin embargo eso no pasó, pues el chakra del rubio los protegió y este muy cansado se dejó caer con una rodilla en el piso.

–Mis hermanos se van a enojar mucho si me ven así. –susurró Naruto.

–Entonces te dejaremos como nuevo. –dijo Sakura curando las heridas del rubio.

Kakashi llegó hasta el Jūbi para atacarlo también, mas encontró a su amigo y contrincante antes que al demonio. Ambos ex-amigos entraron a otra dimensión.

–Es hora de terminar esto Kakashi.

Ambos excompañeros desaparecieron del lugar. El Jūbi lanzó ataques a larga distancia y los shinobis vieron que Naruto ya no pudo ayudarles y se dispusieron a luchar. Una barrera de piedra fue levantada, más cayó como papel ante lo embates del Jūbi. La alianza estaba perdiendo las esperanzas, pero la llegada casi milagrosa de los Hokages fue un aliciente.

–¿Llego tarde? –preguntó Minato a Naruto y Sakura que lo estaba curando.

–No, justo a tiempo –respondió el rubio menor sonriendo.

–¿Es tu novia?

–¡¿Qué?! ¡No!

La chica se sintió ofendida ante tal negativa exagerada y golpeó a su amigo. Minato sonrió, pero sintió el peso de una mirada asesina y al girar la vista notó que el Uchiha menor había llegado y lo miraba como deseando fulminarlo, en cambio el mayor solo lo veía con… ¿lástima?

–Tus amigos llegaron. –atinó a afirmar el Yondaime.

Naruto volteó y una sonrisa radiante cruzó sus facciones zorrunas.

–No son mis amigos… son mis hermanos.

Minato se sintió un poco desplazado, sin embargo el amor que vio en ambas miradas negras dirigido hacia su hijo, evitó que ese sentimiento creciera.

–¡Par de lentos, yo aquí partiéndome el alma y ustedes paseando!

Minato y los que estaban alrededor se quedaron asombrados ante el regaño del jinchūriki a los dos Uchiha, muchos shinobis se alejaron un poco temiendo que esos dos moreno explotaran….

–Lo sentimos.

Todos soltaron el aire que estaban reteniendo y sintieron pena ajena, ese rubio tenía comiendo en su palma a esos dos.

–¡Ita-nii esa cosa me pegó muy fuerte! –se quejó el rubio.

Itachi y Sasuke corrieron hasta el de ojos azules y lo revisaron de pies a cabeza y luego el mayor miró a la chica de cabello rosa.

–¿Cómo está?

La muchacha rodó los ojos.

–Ya le cure todos sus heridas, se está recuperando.

A ver quién era el valiente que les decía a los Uchiha que Naruto había gastado mucho chakra se dijo Sakura. Sasuke tomó el mentón del rubio y besó su frente.

–¿Cómo estás dobe? Te dije que no te sobre exigieras.

La boca abierta de Minato, Sakura y los novatos fue la prueba de que nadie se imaginó una relación de ese tipo entre esos dos, Lee en cambio solo sonrió contento de verlos juntos de nuevo.

–Ya lo sé también Jiraiya me regañó… –se defendió Naruto antes de que su padre lo interrumpiera.

–¡¿Mi sensei?! ¿Dónde está quiero verlo?

–Minato deja de perder el tiempo y ven para hacer la barrera. –llamó Hashirama que si bien no estaba molesto, si tenía un poco de envidia, pues él también quería ver ya a Madara.

Los cuatro Hokages realizaron una barrera para encerrar al Jūbi, la barrera de los Diez sellos fue exitosa y Hashirama abrió cuatro puntos de esta para que los defensores pudiesen entrar, de ese modo el demonio perfecto no podría seguir atacando a las aldeas que deseaban proteger. Jiraiya dejó que Gamabunta se fuera a descansar y entró sobre una de las aves que Deidara fabricó, desde el aire este vio a Itachi y solo agitó su mano gritando:

–¡Te veo allá Uchiha a ver quién puede hacerle más daño al Jūbi hm!

–¡Yo por supuesto, rubio!

–¡En tus sueños comadreja!

Muchos pensaron que esos Uchiha se habían puesto de acuerdo para dejarlos con los ojos cuadrado, pues ¿quién había visto a Itachi Uchiha gritar de ese modo con una sonrisa en los labios? Jiraiya llego hasta el Sandaime y lo saludó.

–Sensei tanto tiempo.

–Jiraiya, estaba muerto.

–Oh cierto –el hombre de cabello blanco se rascó la nuca.

–He visto tu hijo.

–¿No es perfecto?

El anciano sonrió y agregó.

–Afortunadamente tiene el rostro de Orochimaru.

–¡Sensei! Yo no critico a Asuma.

Los dos siguieron su camino, podían bromear y sentir un poco de alegría antes de poner el alma en derrotar a ese monstruo comandado por esos dos.

El Jūbi se sintió amenazado con todos ellos acercándose e inició una división haciendo miles de él en versión miniatura.

–¡Bijuu Dama! –Atacó Naruto

–¡Katon no jutsu! –fueron los dos Uchiha

Jiraiya llenó de aceite de sapo varios de los atacantes y con ayuda de Itachi les prendían fuego. Deidara lanzó varios dragones enormes hacia los Jūbi y un Garuda con dirección al mayor de esas cosas.

–¡Itachi cubre a mi Garuda debe llegar hasta él!

El moreno usó el Susanoo y se lo colocó como armadura al muñeco rubio que caminaba con paso lento. Sakura, Sasuke y Naruto hicieron el Kichiyose y Jiraiya casi lloró de emoción, diciéndole a Itachi.

–Si Orochimaru viera esto.

–Diría que, que haces viéndolo en vez de pelear

–Cierto, oye Uchiha conoces bien a mi Maru. –Jiraiya vio con sospecha al moreno.

–Ni de chiste, me gustan rubios.

–Ah bien…

Y siguieron deshaciéndose de los pequeños Jūbi que se iban dividiendo cada vez más. Los otros shinobis también ayudaban a su modo y es que eran demasiados contrincantes.

Garuda llegó hasta el de mayor tamaño y lo abrazó explotando… El silencio reinó por unos minutos en lo que humo se disipaba, sin embrago gran parte de Jūbi seguía en pie. Deidara gritó frustrado. Sasuke encima de Aoda y Naruto en Gamakichi se arrojaron:

–¡Fuuton chou ododama rasenshuriken!

–¡Enton Susanoo kagutsuchi!

000

Konan ya había acercado a la Hokage con ayuda de Katsuyu. Los otros cuatro estaban en diferentes partes de la babosa recuperándose. Orochimaru llegó hasta el lugar y se apresuró a revisar las heridas de la rubia, poco después para fortuna de esta, Karin y Suigetsu también llegaron.

–¡Sensei!

–Karin deja que Tsunade te muerda.

La chica de cabello rojo miró a su pareja y este asintió. Orochimaru se giró hacia Konan:

–¿Cómo están los otros?

–Menos heridos que ella.

–¿Y Nagato?

–Bien solo cansado.

–Pues lo lamento por él, pero debemos unirnos a la alianza en este momento.

–Si no hay de otra –se lamentó Konan.

Con Tsunade recuperada y ayudando a los otros Kages Orochimaru y los demás estaba por reunirse a la defensiva, pero un gritó los detuvo.

–¡Orochimaru-sama! –Zabuza iba corriendo con Neji a su lado.

–¡¿Qué pasa?!

El espadachín llegó hasta ellos y le informó.

–Qué bueno que estaba aquí, he venido por Nagato… ¿Esta con nosotros? –El pelirrojo rodó los ojos, pero asintió– Kabuto… está por parir.

–¡Maldita sea, se adelantó el parto! –exclamó Orochimaru.

En cambio Nagato no atinó más que a dejarse arrastrar por Yahiko. Neji detuvo al sannin.

–¿Sensei, si ellos se quedaran en el campamento, puedo unirme a la batalla?

–Si quédate con los Kages ellos te llevaran, será más rápido. Gracias hiciste un gran trabajo.

–Aun no terminó Sensei.

–Eso espero.

Tsunade se levantó apoyándose en el Hyūga y se despidió de su amigo.

–No tardes.

–No lo hare, porque debo ver que ese viejo loco no arriesgue todo.

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Haku dejó a Nozomi dormida en uno de los camastros y fue a revisar a Kabuto.

–¿Cómo va?

–Cada veinte minutos.

–¡Por Kami eso es muy poco! ¡No puede esperar más!

–Un poco…

La tienda se abrió de golpe y entró un sudoroso Orochimaru ordenando a Konan y Karin:

–¡Vamos agua, mantas, vendas y el equipo quirúrgico!

–Ya está todo aquí, Orochimaru-sama. –afirmó Haku.

–Que bien ¡¿Pues que esperamos?!

–Orochimaru-sama… yo… Nagato… –balbuceaba el médico.

–¡Oh por Kami Kabuto! Eh tú, Nagato entra ya.

El aludido entró con paso lento y se acercó a Kabuto.

–Hola…

Kabuto tomó la mano de este y la colocó en su vientre.

–Él es tu hijo.

– Yûdai…

–Me gusta el nombre. –dijo el de antojos.

–Si ya terminaron, o puedo pedirles que se apresuren, ese niño ya quiere nacer.

Nagato se alejó sin salir de la tienda de campaña, después de todo eran shinobis y ver sangre no les era raro, además no quería dejar solo a Kabuto.

–Ya son más seguidas… creo que debe… de abrir cerca de…

–Kabuto ¿me estás indicando como hacerte la cesárea?

–Bueno…

–Te pondré anestesia local.

Haku si salió llevando a Nozomi, fuera encontró a Zabuza que observaba de reojo a Yahiko.

–¿Él ya no es nuestro enemigo? –preguntó el espadachín.

–No, nos sacó a Sasuke a Jugo y a mí de donde Tobi nos tenía. –aclaró Suigetsu.

–…

Haku llegó hasta su pareja y le entregó a su hija para quitarle esas ideas asesinas.

–Deja de verlo de ese modo Zabuza-san.

Dentro del puesto de socorro, Orochimaru con ayuda de Karin y Konan ya esteban sacando al pequeño bultito llenó de sangre. La mujer mayor tomó al pequeño –que lloró de inmediato– en una manta en cuanto cortaron el cordón umbilical y lo llevó hasta la improvisada mesa de revisión, ahí lo acomodó y le limpió las vías respiratorias. Con el niño limpio y arropado ella lo llevó hasta Kabuto a pesar de la mirada anhelante de Nagato.

–Él tiene que conocerlo primero. –explicó a su amigo.

Konan regresó hasta un Kabuto que agotado esperaba ver a su hijo. Cuando lo tuvo en brazos, lo admiró, pero preguntó algo temeroso.

–Orochimaru-sama… es muy pequeño.

–Es prematuro Kabuto, pero por lo demás está sano.

El pequeño con piel blanca –sonrojada– y uno dos o tres cabellos rojos, era diminuto, pero se movía inquieto. El medico alzó la vista y llamó al pelirrojo.

–Ven, tómalo.

El del rinnegan se acercó y obedeció mirando embelesado al infante, una lágrima corrió de los ojos en espiral y Kabuto susurró:

–¿Aun crees que no debía nacer porque solo sufrirá?

–No… matare a quién intente lastimarlo. Yo… tú y yo lo protegeremos.

Orochimaru se lavó y listo se despidió:

–Debo irme, Jiraiya me espera.

–Gracias sensei.

–Yo… –Nagato besó a su hijo y se lo entregó de nuevo a Kabuto – también voy.

Los de fuera vieron salir a todo el grupo.

–Te los encargó Haku, Zabuza te quedaras en lugar de Neji. –pidió Orochimaru.

–Vamos Yahiko, Konan se quedara también. –Nagato llamó a su amigo.

El grupo partió de inmediato. Haku entró a conocer al heredero y vio como este era arrullado por Konan, mientras Kabuto descansaba.

–Déjame verlo.

–Es una cosa graciosa y diminuta, pero muy poderosos, pues hizo que mi amigo volviera a ser humano. –aseguró feliz Konan.

Haku sonrió y acercó a la pequeña Nozomi para mostrarle al bebé.

000

Nagato miró hacia atrás viendo como el campamento medico desaparecía de su vista. El sannin mencionó.

–Estarán bien.

–Solo espero que ya no haya de esos ataques a larga distancia.

Nadie contestó nada, pues todos deseaban lo mismo.

000

El Amaterasu siguió ardiendo y Naruto llamó a Sasuke:

–No lo quemes todo, los Bijū están dentro de él.

–Pero Naruto…

–No Sasuke…. Por favor.

El moreno asintió y dejó de mirar al objetivo, pero este desprendió la parte que tenía quemada y se regeneró. Itachi observaba todo buscando una forma de detener al Jūbi, había una, pero es arriesgada y debía buscar voluntarios. Jiraiya notó al Uchiha que se quedó parado y caminó a su lado.

–Ya lo tienes ¿no?

–Sí, pero es poco factible.

–Dímelo.

–Sacar a los Bijū y sellarlos.

Jinchūrikis.

–Si antes de que esos dos quieran hacerlo. Hashirama no ha servido para lo que esperaba.

–¿De qué hablas?

–Confiaba en el gran amor de los Uchiha.

–…

–Madara y Hashirama me recuerdan a ti y a Orochimaru…

–¡¿Crees?!

–Creí que el Shodaime hubiese podido convencer a mi antepasado para detener esto… a veces una disculpa es suficiente.

–Oh, ahora si brilló por su ausencia tu intelecto.

Itachi miró feo al de cabello blanco, pero no se defendió.

–Bueno dije que era una idea no que fuera buena. –refunfuñó Itachi.

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Madara se quedó sentado esperando a que el Hashirama original lo enfrentara. Y este no le hace esperar y se presentó ante él.

–De nuevo combatiendo.

–Tus ideas y sueño son diferentes de los míos, y lo dejaste en claro cuando casi me mataste.

–¿Crees que no fue difícil para mí?

–No lo fue, ya habías escogido, tu aldea, tu hermano y tu matrimonio sobre todo.

–Se lo debía a las nuevas generaciones.

–… ¿A todos o solo a los escogidos?

–No empieces, yo nunca vi diferente a los Uchiha.

–Eso ya no importa.

–Sabes… supe que en esta época dos hombres pueden ser padres

–… Eres un idiota, eso es natural.

Hashirama se deprimió y el Uchiha rodó los ojos.

–No me refiero a eso, si no que entre los dos, uno de ellos puede gestar. –aseguró el Shodaime

–Oh ¿Y?

–Que de lo que me arrepentí antes de mi muerte fue de dejar ir a mi amigo… a alguien que era muy importante para mí alejarse obedeciendo y escuchando lo que los otros querían y no lo que deseaba yo.

–No se notó, después de todo viviste feliz, tuviste familia y olvidaste todo lo malo que viviste.

–Y de eso Madara es porque fui un cobarde que no lucho por… Tuve descendencia, pero no compartí mi vida con la persona que amaba. Esos jóvenes, nuestras generaciones futuras me lo han enseñado hoy, ellos no ven mal lo que no es natural, lo que es diferente.

–Hashirama siempre fuiste un llorón.

–Y tú un negado para demostrar lo que sientes Uchiha amoroso.

–¡Cállate idiota! –dijo el Uchiha por la burla su herencia y Sharingan.

–Podemos detener esta guerra. Piénsalo si tú quieres que tallen una cabezota tuya en el lado de la montaña en el que da el sol lo haremos… siempre la imagine ahí.

–¡¿Quién quisiera eso?!

–Por favor no sigas con esto.

Madara no respondió, las pablaras de su amigo le habían explicado muchas cosas y le había hecho sentir más, pero ese plan ya no era de él, si no de Obito.

000

El raikiri encontró el pecho de Obito y viceversa, ambos combatientes quedaron heridos, pero el de cabello negro agonizando.

–El triunfo no lo disfrutaras Kakashi. Tienes una pareja que te espera afuera, pero tendrá que olvidarse de ti, pues tú no regresaras.

–Estoy preparado, ya viví mucho y bien junto a Iruka, junto a mis alumnos y amigos, por eso mismo Obito gracias por darme esa oportunidad, si no hubiese sido por ti nada de esto hubiese pasado.

–Cierra la boca Kakashi ¿Cómo puedes agradecerme que te mate?

–Por qué me diste tiempo de vida. Siempre serás mi amigo y no necesito un sueño que me lo haga vivir, con mis recuerdos tengo.

–Eres un tonto sentimental.

–La tonta fue otra que no pudo ver el gran chico que eres.

–Cierto –medio sonrió Obito.– Lástima que eso ya no importe. ¿Amas a ese hombre?

–Si.

–Rin nunca tuvo oportunidad.

Obito dejó al de cabello plata en esa dimensión y él regresó a morir a la real. Madara lo vio y cuando se disponía a revivir con el Rinne Tensei. Los defensores temiendo que el Uchiha mayor aprovechara esa oportunidad trataron de segar la vida de Obito. Madara se quiso acercar al menor, pero Hashirama se interpuso.

–No te interpongas Hashirama.

–No pasaras. No te dejare realizar ese Tsukuyomi infinito.

Madara no dijo nada, pues estaba viendo como Minato había matado a Obito y este consiguió lo que deseaba.

–Él ya es el Jinchūriki. –aseguró el Uchiha legendario.

Obito se levantó convertido en un Jinchūriki impresionante, la esfera negra se formó en su mano derecha y la alzó, todos estaban buscando como protegerse y contratacar. Obito sostuvo el ataque y lo dejó caer… atravesando su propio vientre. Una sonrisa sincera enmarcó sus facciones y señaló a Sasuke…

–Llamen… a Itachi…

Sasuke se apresuró y le gritó a su hermano y este se aceleró a ir. Obito le pidió que se acercara y le dijo:

–Ese rubio… tonto hizo amistad con los Bijū… déjalos libres… yo retendré la conciencia… del Jūbi… lo suficiente.

Itachi se movilizó y llamó a Jiraiya, Deidara que conocía el ritual, los anillos fueron regados por Obito y el de coleta los tomó. Necesitaba shinobis fuertes y centrados: Shikamaru, Lee, Darui, Kurotsuchi, Kankuro y Chojuro.

Hashirama observó la estrategia del Uchiha y sonrió

–Uno para cada aldea, a excepción de Konoha que tendrá los restantes.

–Es un Uchiha después de todo y sabe tomar ventaja de toda situación. –afirmó Madara no ajeno a lo que Hashirama había descubierto.

–Ya lo creo.

La extracción y sellado no hubiese sido posible, si no fuese por Minato experto en sellados y Jiraiya que lo apoyaba… Obito dejó este mundo, pero no sin antes dejar salir a Kakashi que se hincó a su lado.

–Un lo lamento… no soluciona las cosas… crea un mundo de paz… y te perdonare.

–Hare mi mejor esfuerzo. –juró el de mascara abrazando a su amigo.

Los Kages llegaron, pero todo estaba silencioso. Madara miró a la luna.

–Debemos sellar este lugar.

–¿Por qué?

–Aquí está un árbol que es muy peligroso para los shinobis.

El Shodaime no dudó de las palabras de Madara y obedeció ordenando a todos que se alejaran del lugar. Los dos fundadores de Konoha usaron su más grande jutsu y sellaron el árbol.

–Tú y yo ya no somos parte de este mundo. –afirmó Madara.

–¿Regresaras conmigo?

–Si…. La eternidad no discrimina y no nos separara.

Hashirama se acercó a Madara y se paró frente a él, los cuerpos de ambos fueron desapareciendo, convirtiéndose en una sola alma. Uno a uno los Kages fueron yéndose. Asuma mostrando orgulloso sus alumnos a Hiruzen y Naruto abrazando a Minato.

–Gracias padre.

–Estoy tan orgullos de ti –Minato miró a los Uchiha, Itachi siendo sostenido por su hermano– Gracias por ser su familia.

–De nada, prometo que le pondremos Minato a nuestro primer hijo ¿verdad dobe? –dijo muy campante Sasuke.

Naruto asintió feliz. Minato abrió la boca asombrado y esa fue la última imagen que se vio de este.

–Mamá ya lo consolará ella ya lo aceptó.

–¿De qué hablas dobe?

–Nada, cosas mías.

Los Kages revisaban a sus shinobis y ordenaban la movilización de los heridos. Orochimaru en cuanto llegó fue a revisar a Jiraiya y este lo alzó en brazos.

–¡Terminó Maru, por fin terminó!

–Que bien. –asintió tranquilo el sannin de cabello negro.

Yûdai: Esplendor, grandeza.

Ya estamos llegando al final, no quise hacer muy larga esta parte, obvio es un fic y no será una copia calca del manga. Otra, perdón si fue muy cursi, pero me gustan los finales felices. Obito se fue, pero como un héroe ¡Amo a los Uchiha!

Muchas gracias a:

Alba marina, Guest1 -Ves Sasuke se portó bien... bueno no volvió a matar a su suegro por mencionar lo de la novia. -, sam zmethwick, kane-noona, harunablakrose, alessa-vulturi, Moon-9215, Karu-suna, Zussi, Luka MAlfoy, 311, Hikari Susumi, , Dareve