Hola Lectores! He actualizado un día antes de lo que acostumbro, pero he aquí el nuevo capítulo de este fic. En serio agradezco mucho los comentarios y a las personas que me siguen en esta historia. Estaba a punto de dejar la historia pero me han animado mucho a continuarla. I Love KL, Tony, Your Failing Epicness gracias por dejarme los comentarios que me han hecho feliz y me animas, el capitulo es para ustedes :D
Notas: En este capitulo hay varios mensajes de texto y e-mails, asi que si se encuentran emoticon, no se asuten (Eso no se escribe, pero simula a un mensaje de texto en la vida real ;3 y creo que el nombre del cap no sea el mejor)
Sus manos están en mi cintura, me acerca más a su cuerpo. Me besa apasionadamente.
¡Simplemente no puedo creer que esté haciendo esto! Caminamos hasta mi habitación, aun besándonos. Tomo su camisa y lo jalo hacia mí, me recuesto en la cama y lo atraigo conmigo. Termina sobre mi cuerpo, con sus manos a mis costados sosteniéndole.
Seguimos besándonos, de pronto sus labios besan mi cuello. Pone una de sus piernas entre las mías para descansar un poco su cuerpo. Es un poco pesado pero no me importa. ¡Esta sobré mí! Además besa mi cuello.
Comienzo a reír, a retorcerme. Me dan cosquillas. Él se detiene al ver mi reacción. No puedo parar de reírme. Me mira directo a los ojos, de repente me dan ganas de llorar.
Rompo en llanto. Gale se recuesta a un lado de la cama, de costado. Con su brazo apoyado sobre la cama recarga su cabeza en ella. Me mira. Una de su gran mano acaricia mi cabello.
-¿Qué ocurre? - pregunta.
-No te atrevas a dañarme, porque si esta relación dura... Lo que dure y si finaliza, los recuerdos serán muy duros para mí... Ya lo he experimentado...
-No Peeta, nunca lo haría... Te lo juro, Peeta Mellark.
Se quita su saco y su corbata del traje, sus zapatos y se recuesta en la cama para estar más cómodo.
-Si no es indiscreción, ¿cómo que experimentaste horribles recuerdos?
Suspiro. Es el momento de sacar todo el pasado.
-Fue en los últimos años de preparatoria... Allí estaba yo, listo para comenzar mi último curso.
»La adolescencia fue una de las etapas más confusas para mí, respecto a lo que yo era. No encontraba lo que en realidad buscaba o quería. Por supuesto todos mis amigos me apoyaban en las decisiones que yo tomara. El primer día fue como los otros, todos felices por comenzar el nuevo cuerpo. Pero yo no quería, tenía un presentimiento. No sabía si era bueno o malo, o quizá ambos.
»Katniss, Finnick y yo éramos los que nos conocíamos incluso antes de la Secundaria. Finnick se convirtió en mi mejor amigo, le platicaba todo. Lo que sentía cada día. Incluso llegue a pensar y a desear a Finnick.
»Total. Me di cuenta de que era homosexual al ver a un chico llamado Cato - al pronunciar el nombre, un nudo en la garganta -, empezó a molestarme, a fastidiarme todo el tiempo que podía. Era el capitán de fútbol americano.
»Aunque el me fastidiara, sentía una atracción por él. Al enterarse de esto Johanna Mason, lo divulgó por toda la escuela. Todos me llamaban por sobrenombres. Estaba completamente triste, y aún más cuando Johanna se acostó en una fiesta con Cato. Fue el peor día de mi vida cuando me entere.
»El día que me marcó fue cuando Marvel me golpeo en mi estómago, me doble del dolor. Sus amigos reían, me sofocó. Corrí al baño y simplemente lloré. Cato fue al baño y me tranquilizó. Después de una larga charla me besó en uno de los cubículos de baño. Ese fue mi primer beso.
»Cato quiso empezar una relación, se declaró gay ante toda la escuela, no les importo porque él era popular. Nuestra relación era exitosa llegue a enamorarme perdidamente de Cato, él fue mi primer amor.
-Creo que le tengo celos a Cato. - dice Gale.
-Perdón si es que digo algo que te haga mal - me disculpo. No estoy pensando bien las palabras que digo.
-No te preocupes Peeta, soy todo oídos.
Le sonrío.
-Los meses pasaron, yo estaba loco por Cato, al grado que pensamos en tatuarnos algo significativo.
»La última noche que lo vi, estaba lluvioso y hacía frío. Ese día, Cato confeso haberme sido infiel con Glimmer, teniendo sexo. Yo no estaba listo aún, pero parecía que a Cato le urgía mucho. Me forzó y par de veces, enojándose conmigo y todo eso.
»Estábamos en mi casa, mi madre había hecho de comer para ambos. Una perfecta cena familiar. Incluso mis hermanos acudieron a la cena. Recuerdo que mi mamá cocinó estofado de cordero. Estaba delicioso. Esa noche, Cato parecía estar en otro lado. Cuando hablábamos, él se quedaba callado y no era así antes.
»La cena término y Cato y yo subimos a mi habitación. Ese día quizá estaba listo para tener sexo por primera vez. Espere con cautela a que mis padres se durmieran, yo comencé subiendo la temperatura.
Decido no entrar en detalles, no hicimos nada. Sigo siendo virgen.
-Pero Cato se detuvo. Se sentó en el borde de la cama con las manos juntas y la cabeza mirando al suelo. "Lo siento mucho Peeta" se disculpó él. "¿De qué hablas? Le pregunte. "Tuve sexo con Glimmer" fue lo que me dijo.
»Me levanté llorando, gritando todas las grosería que sabía. Le grite que le largará de mi casa, cuando sin saberlo, era una tormenta eléctrica. A salir, encendió su carro y salió de mi casa alejándose. Mi hermano Connor, el de en medio salió de su habitación para ver lo que me ocurría. También lo hizo Keil, el más grande.
»Los mensajes de texto de Cato no dejaban de llegar a mi celular. No respondí absolutamente ninguno.
»A las tres y media de la mañana, ocurrió el accidente. Cato chocó contra un autobús y nadie salió vivo. Keil me dijo la trágica noticia. Te puedo jurar que ha sido uno de los peores momentos de mi vida. El funeral... Ni siquiera puedo decir cómo fue...
Comienzo a llorar y escondo mi cara en la almohada.
-Estuve en una grave depresión, me afectó mucho la pérdida. Tuve que asistir a terapias, al psicólogo, a muchas cosas. Cada vez que trataba de enamorarme, me daban ataques... Había un chico que trató de besarme, me volví completamente loco, lo golpee, lo rasguñe al grado que casi le saco un ojo.
»Después de un mes de la muerte de Cato, decidí leer los mensajes que mando. Lo último que pudo escribirme fue: *Peeta Mellark, te amo. Perdóname*.
-Lo siento mucho Peeta, creo que si yo hubiese sido tú, no permitiría a nadie más acercarse a mi corazón... y mucho menos a alguien como yo: que nunca ha experimentado el amor.
-Ahora te pregunto algo, Gale Hawthorne: ¿qué estás haciendo conmigo? - dejo de esconder mi cara en la almohada para encontrarme con sus ojos.
-Es la enésima vez que lo preguntas Peeta, y realmente no lo sé. Estoy igual que tú - me sonríe, uf esa sonrisa...
Nos quedamos recostados, mirándonos a los ojos hasta que anochece. Él se tiene que ir. Yo no quiero que se vaya, pero así son las cosas. Lo acompaño hasta la puerta de entrada.
-Peeta, en verdad no me quiero ir pero mañana hay trabajo.
-No lo menciones.
-Bueno, hasta mañana... Si quieres - me besa, sólo tocando sus labios contra los míos.
Cierro los ojos, las mariposas en mi estómago y la corriente eléctrica no dejan de aparecer cada vez que estoy con Gale.
-Peeta, ¿qué año es tu carro?
-1995, era de mi hermano.
-Algún día de estos te va a fallar...
-Deja a mi automóvil en paz, Hawthorne - le digo parándome de puntas para besarlo.
-Tendré que arreglar ese problema.
-No te atrevas, Gale. Hablo en serio.
El ríe y se aleja a su automóvil.
-Gracias Gale, por todo - le grito.
-Gracias a ti, por abrirme los ojos Peeta - me dirige una sonrisa que me derrite y conduce. El rugir del motor retumba por todos lados.
Agito la mano despidiendo a Gale. Para cuándo se aleja que no tarda más de tres minutos, Prim va llegando. La veo estacionar su carro en la cochera, con la boca en O. Se baja del carro con la misma expresión, ella da pasos cortos clavando su mirada en mí, esta perpleja.
-¿É-El? - tartamudea. Traga saliva y vuelve a hablar -. ¿Te visitó?
-Más que eso Prim... - finjo tristeza.
-Hijo de... ¿Te ha hecho algo? - me pregunta enojada al parecer con Gale.
La tomo de la muñeca hacia adentro y cierro la puerta, la conduzco hasta la sala de la casa. Ahora que me doy cuenta, mi casa es parecida a la de Meredith Grey de Grey's Anatomy.
-Te tengo que explicar muchas cosas Prim - le digo fingiendo tristeza.
-Iré a preparar té.
-El mío sin azúcar por favor - le digo mientras se aleja a la cocina. Después de diez minutos, regresa a la sala con dos tazas de té de manzanilla humeantes. Me entrega la taza que tiene la leyenda grabada de "I Love NY" de mi viaje a New York hace varios años junto a mis hermanos. El cristal está ardiendo así que la yo o entre mis manos con mucho cuidado y respiro su cálido y delicioso olor a manzanilla.
Se sienta dando un sorbo a la taza. Doy un sorbo y paso con cuidado. Puedo sentir el líquido caliente resbalar por mi garganta hasta caer a mi estómago.
-Prim, tengo que confesar que fui al Starbucks y me encontré con el señor Hawthorne. Me siguió hasta la casa, literalmente hui. Al llegar al porche delantero de la casa, me acorralo y me dijo cosas... ¡Hermosas!
-Hermosas... ¡¿Te quiere?!
Sólo puedo asentir, no puedo formular palabras de toda la emoción que tengo.
-Me besó y después...
-Alto, ¿no tuviste tu ataque? - Prim me interrumpe, también está muy emocionada, por mí.
-No, y es muy raro. En fin, pude contarle lo ocurrido con Cato -logro terminar la oración -. Pero antes de que digas algo... Yo le contaré a Finnick y esto debe ser en secreto. Gale tiene una vida pública que tiene que cuidar.
-¿Él te dijo que mantuvieras esto en secreto?
-No - me detengo para tomar aire, esto no me gusta mucho, no poder salir a las calles tomados de la mano por lo estúpidos medios de comunicación -. Eso lo supongo yo.
-Tienes que hablar con él acerca de esto...
-Lo sé Prim, pero todo esto del romance es nuevo para él...
-Y duro para ti - menciona Prim. Tiene toda la razón -. Yo digo que primero tienes que superar a tu viejo amor para después embarcarte en la empresa del romance.
-Prim, es sólo que tengo un presentimiento y es bueno: creo que él no me defraudará, nunca.
-Eso pensabas de Cato.
-¡¿Por qué sigues insistiendo?! ¡Cato era diferente! - la respiración se agita, a causa de la furia que contengo -. ¡Cato comenzó maltratándome y después jugó conmigo!
-Porque me importas Peeta, así como tu salud y tus sentimientos. ¿Quieres regresar al psiquiatra?
Pum. Un golpe directo en mi corazón.
-Parece que no quieres que vuelva a encontrar el amor en mi vida... - le digo, con la voz quebrada al finalizar la frase.
-¡Lo que me da miedo es volver a perderte, Peeta Mellark! - las lágrimas comienzan a surgir de sus ojos -. No sabes lo duro que fue verte en el hospital, internado en psiquiatría después de la ceremonia de graduación de la preparatoria. O cuando golpeaste a aquel chico llamado Wallace. Tener que perder a mi mejor amigo ha sido lo más difícil para mí... ¡para Finnick!
En mi garganta experimento un nudo demasiado grande y apretado. Mi boca se abre en O.
-Perdón Prim, no sabía que... tenías miedo de mí.
-Si te pasa algo... que se cuide.
Abrazo a Prim de instinto. Ella llora a mares. Todo lo que dice tiene razón, no puedo dejar a cualquier persona abriste pasó entre mis sentimientos... Pero hay algo en Gale que... Agg, lo odio por ponerme a pensar de esta forma.
Ambos nos tranquilizamos, después de llorar junto con ella, reímos de la nada.
Decido que es momento de halar con Finnick, así que le mando un mensaje al móvil:
*Finnick, tengo que hablar contigo acerca de algo importante, ¿nos vemos en el Starbucks?*
No espero más de un minuto para que la respuesta de Finnick llegue a mi móvil, abro los mensajes de texto.
*Por supuesto, allí nos vemos :)*
No eso especificar en cuál de todos los Starbucks nos veremos, ya que tenemos uno en especial al que vamos. Salgo de la casa, directo a mi carro y conduzco hasta el Starbucks donde nos veremos.
Bueno, el momento de la verdad se acerca. Como comenzaré a decirle la noticia a Finnick, debo ser cauteloso porque no quiero que se ponga como Prim. Voy lo más despacio que puedo para pensar tranquilamente las cosas. Al llegar al local, estaciono mi carro y me bajo. Camino con la frente bien en alto. Entro al local y Finnick está ya ordenando las bebidas. Me encuentra con la mirada y señalo una mesa. Nos vamos a sentar y me entrega la bebida.
-¿Cuánto fue del café? - le pregunto a Finnick.
-Nada, yo invito.
-Finnick, hablo enserio, ¿cuánto fue?
-NADA. - le da un sorbo a su café y comienza a preguntar -. ¿Qué era de lo que querías hablarme? - me pregunta.
-Verás hay un asunto, muy personal del cual te tengo que hablar porque si no, lo hará Prim. Es acerca de...
-¿Gale Hawthorne?
Asiento como un niño temeroso frente a un monstruo.
-Él me explico lo sucedido y me confeso que le gustó y me beso - creo que fui muy directo.
-Oh Peeta...
Le explico detalladamente paso a paso de que ocurrió. La actitud de Gale hacia mí, que es maravillosa. Al final, al parecer está de acuerdo.
-Si te hace algo ese hijo de... lo voy a matar Peeta - es una amenaza para Gale.
-Se lo diré.
Bebo de mi café y Finnick me pregunta.
-¿Y qué es lo que son? Después de todo lo ocurrido yo creo que...
-No lo sé Finnick, no mencionó nada acerca de eso.
Me ha puesto a pensar. Esa pregunta tiene que ser respondida.
Terminamos de hablar de este asunto y él se tiene que ir, al igual que yo. Nos despedimos y le doy gracias por el café. Conduzco hasta mi casa y al llegar lo único que consigo hacer es tumbarme a mi cama, a pensar en la pregunta que realizó Finnick.
Tomo mi celular y entro en mensajería. Escribo un texto y se lo mando a Gale.
*Gale, no quiero ser directo pero, ¿qué es lo que somos?*
Mi estómago experimenta mariposas, estoy ansioso para ver la respuesta de Gale. El móvil timbra y veo el mensaje:
*¿A qué te refieres?*
¿Qué le escribo? Tengo un límite en caracteres por mensaje.
*¿Puedes hablar por correo electrónico?*
Él se limita a responder:
*Si*
Después me manda su cuenta de correo electrónico. Enciendo la computadora portátil y entro a la bandeja de correo, tecleo "Redactar", anoto el destinatario y comienzo a escribir el mensaje.
De: Peeta Mellark Para: Gale Hawthorne Asunto: ¿Que somos?
Me da vergüenza preguntarlo pero me importa mucho este tema, más bien lo que me importa eres tú. ¿Qué somos a partir de ahora que me has besado? Me refiero a sí somos amigos con beneficios, o amantes o... Novios. -Peeta
De: Gale Hawthorne Para: Peeta Mellark Asunto: RE: ¿Qué somos?
No sé qué es lo que te provoca vergüenza, pero yo no sé mucho del tema. Así qué supongo que novios. -Gale Hawthorne. Vicepresidente de Hawthorne Enterprises.
De: Peeta Mellark Para: Gale Hawthorne Asunto: ¿Supones?
No es que quiera forzarte a algo que no quieras, pero en realidad necesito que me lo digas tú. -Peeta
De: Gale Hawthorne Para: Peeta Mellark Asunto: Novios
Esa es mi respuesta. La verdad es que no sé cómo se hace esta paso. Espero que asiera... -Gale Hawthorne. Vicepresidente de Hawthorne Enterprises.
¿Así?
Mi celular suena, el nombre de Gale aparece en mi pantalla. Contesto el teléfono.
-¿Quieres ser mi novio, Peeta Mellark?
No tengo palabras. Me ha tomado por sorpresa. No sé lo que tengo que decir, estoy en shock completamente. Abro la boca, ¡no sé qué contestar! El miedo por no controlar los so idos que formulo, me invade completamente. Tic tac, el tiempo pasa. Escucho la respiración agitada de Gale a través de la bocina del celular, escucho los latidos de mi corazón en mis oídos, la sangre me bombea muy rápido. La adrenalina corre por mis venas, siento mariposas en mi estómago. Las mejillas me arden, lo que quiero decir que estoy ruborizado.
-¡Sí! - grito.
-¡Yeeei! - escucho que grita de emoción al otro lado del teléfono.
No sé qué más decir, hace mucho tiempo que no hago esto. Si estaría de frente, lo besaría por supuesto. ¿Pero por teléfono?
-Te quiero Gale Hawthorne - le digo, aprieto la mandíbula. ¿Qué me responderá?
-Te quiero Peeta - cuelgo el celular al escuchar que un É-Mail llega a mi correo electrónico.
De: Gale Hawthorne Para: Peeta Mellark Asunto: ¿Qué haces?
Debo creer que el texto del asunto no es lo indicado, pero mi pregunta es así: ¿qué rayos estás haciendo conmigo? Peeta, eres la primera persona de la cual me he enamorado. Sí, estoy enamorado de ti. En verdad necesito hablar contigo frente a frente. -Gale Hawthorne. Vicepresidente de Hawthorne Enterprises.
¿Enamorado de mí? ¡¿De mí?!
Mi celular timbra y reviso la pantalla y es un texto de Gale Hawthorne.
*Voy por ti, llego en quince minutos. Tráete ropa y traje de baño*
No entiendo el mensaje durante medio minuto, sigo en shock. Sacuda la cabeza y regreso a la realidad. Abro mi armario y saco una mochila. Meto ropa: jeans, playeras, traje de baño y todo lo necesario para pasar la noche, o al me os eso creo yo. También meto a la mochila el cargador de mi celular y desodorante en barra.
El claxon del automóvil de Gale suena por toda la estructura de la casa. Me apuro para salir.
-¡Prim, me iré con Gale! - le aviso mientras salgo de la casa. Me subo al espectacular automóvil de Gale. Tiene una mano sobre el volante, mirándome mientras me subo. Me coloco el cinturón de seguridad y deja la mochila sobre mis piernas. Gale se mueve y sus labios impactante contra los míos. Me quedo atónito por su reacción.
Sonrió mientras nuestros labios están juntos.
-¿Listo?
Asiento y pisa el acelerador. El carro es rapidísimo. Ir a esta velocidad hace que la adrenalina fluya por mi cuerpo. El corazón golpea mis costillas fuerte.
-¿A dónde iremos? - le pregunto.
-A mi Pent-house.
-¿Vives sólo?
-Sí. Necesito privacidad, además así no tengo que cuidar a mis hermanos.
Nos acercamos al edificio, el estacionamiento es subterráneo y tiene vigilancia las 24 horas del día. Gale se baja del carro y antes que pueda abrir mi puerta, él lo hace por mí.
-Creo que esto sólo se hace a las chicas - insinúo.
-¿No te molesta, verdad? - me pregunta.
-No. En realidad todo lo contrario - le dirigió una sonrisa y el me la devuelve. Caminamos hasta el ascensor que se encuentra en el sótano. Son dos ascensores en realidad. Entre ellos hay un botón para llamar al ascensor. Gale teclea uno de los botones y esperamos.
El timbre de las puertas suena y estas abren. Hace un ademan para que yo entre primero. El ascensor tiene sus muros de madera fina con un puso reluciente. Hay muchos botones, el cual uno de ellos no está encendido y una cerradura en la parte superior de los botones.
-¿Y el cerrojo, para qué? - pregunto señalando.
-Para su ir hasta mi pent-house.
Saca una llave de su bolsillo de pantalón y la introduce en el cerrojo, gira la llave y el botón apagado se enciende.
-Apachurra el botón - me indica y lo hago. Las puertas se cierran y el saca la llave del cerrojo -. El ascensor me lleva hasta mi pent-house, no se necesita puerta principal, solamente esta llave que acciona el botón.
-¿Nadie puede entrar? - pregunto atónito.
-No sin una llave. - se acerca a mí y me susurra:- Es el lugar más seguro que hay Peeta.
Cuando se abren las puertas, puedo apreciar el lujo de pent-house en el que vive Gale. Abro la boca formando una O.
-¿Quieres dar un recorrido?
-Oh, sí.
Es un pent-house de tres habitaciones, tres baños, con paneles de Encargo, cantería y paredes de yeso veneciano con ventanales por toda casa donde se puede ver la hermosa ciudad que es Seattle así como parte del océano. Por toda la casa hay floreros modernos y pinturas carísimas. Tiene una cocina con gabinetes de madera ultra finos con una barra para comer con dos sillas altas, un comedor en perfecto estado circular para cuatro personas y una chimenea rectangular que se enciende con control remoto, una sala con sillones en color grises con cojines de color chocolate y en el centro una mesa de mármol blanco con mini bar, un cuarto de TV con una inmensa pantalla de LED 3D con sillones beige y ventanales tras de los sillones.
La habitación de visitas esencial tonalidades blancas, el edredón de la cama es blanco brilloso con las almohadas decoradoras color beige así como la base de la cama, no es precisamente inmenso el cuarto pero la cama es King Size y tiene su propio baño con una regadera, escusado y un lavamanos.
Entramos a la habitación principal, esto sí que es gigantesco: una cama grande con edredón beige y cojines decorativos en color chocolate y hueso, con mesitas de noche a sus costados con la patitas de noche. La pared a espaldas de la cama es color café, provocando contrasté en las tonalidades del cuarto. Un muro del cuarto es el ventanal con la hermosa vista del pent-house. Tiene una televisión frente a la cama, un vestidor inmenso con toda la ropa que usa Gale desde trajes hasta camisas tipo polo.
El baño, es el lugar que quizá me impresiona más hasta ahora: tiene una regadera de cristal con la caída de agua en forma de lluvia, una tina lo bastante amplia para dos personas con un bonsái en uno de sus lados. Dos lavabos con espejos y en un lugar reservado detrás de una puerta, está el inodoro.
-¿Quieres conocer el balcón? - me pregunta tomándome de la mano. Yo asiento y el me encamina. Cruzamos una pues de cristal y salimos al balcón. Tiene un jacuzzi y unas sillas reclinables para tomar el sol. Volvemos a ingresar a la casa y Gale toma lo que parece ser una Tablet -. ¿Alguna vez viste la película donde participa Dwayne Johnson donde es un padre que no conocía a su hija?
-¿The Game Plan?
-Sí, esa es. Bueno, supongo que la viste, este aparato es como el control universal. Controla desde las cortinas hasta la tina de baño. Hay varios en la casa. ¿Te enseño a usarlos? - me pregunta.
-No, creo que vi muchas veces esa película - él se ríe mientras me entrega el control -. Me las arreglare. Gale tengo un poco sed.
-¿Qué te apetece de tomar? - me pregunta mientras camina hasta la sala e irse al mini bar. Nuestras voces hacen eco por toda la casa.
Sigo viendo mis alrededores, toda mi casa vale la quinta parte de lo que le costó este pent-house.
-Tengo agua mineral, refrescos de varios sabores, whisky, champaña, vino tinto y blanco, vodka,
-Agua mineral por favor.
-Enseguida.
-Gale, me he dado cuenta que me has tomado confianza muy rápido - le digo.
-Ya lo sé, pero tú también lo has hecho conmigo y no soy alguien de muchos amigos.
-No es cierto Gale, me tienes a mí - es increíble como Gale me hace tomar confianza tan fácil de él.
-Sí, pero todos los demás...
-Cállate, es mentira - le interrumpo mientras tomo mi vaso de agua mineral helado. Él se sirve soda de limón y nos sentamos en la sala.
Nos miramos fijamente a los ojos, su mirada penetrante siento que se abre paso a mis pensamientos y emociones.
-Peeta, cuando entre a mi oficina y te encontré ahí, creí que te conocía desde hace mucho tiempo. ¿Qué clase de persona hace creer eso?
-Tu. Juré no volver a enamorarme de alguien que me defraude, ¿pero que me has hecho tú?
-Yo nunca te lastimare, ni te forzare a nada y mucho menos te defraudaré - sonrió con esas palabras que logra formular y expresar de esta forma dulce -. Que malas perspectiva tiene de mí, joven Mellark.
-Eso creí en un principio, señor Hawthorne. Como es un hombre muy adinerado creí que sería arrogante.
El ríe a carcajadas por la forma en la que nos dirigimos "formalmente" en algunos casos. No puedo desviar la mirada de sus brillantes ojos grises, son como un imán y yo el metal.
-¿Pero enserio creíste que yo te defraudaría? - me pregunta mientras sigue riendo.
-Después de lo que paso en la máscara, sí. Odie esa noche. Además creo que encontrarían el cadáver de un guapo millonario si yo salgo mal.
El ríe aún más.
-Esa es amenaza de parte de Finnick y Prim.
-Olvidemos la Mascarada de una vez. Sólo quiero tener buenos recuerdos contigo a partir de ahora - me muerdo mi labio mientras imagino lo que será una relación junto a mi "Adonis de Seattle".
Mi celular suena en mi bolsillo del pantalón y lo saco para revisar el mensaje. Es de Prim, pero antes de que pueda escribir, Gale me arrebata el celular para ver el mensaje.
-El mensaje es de Prim y dice: "¿Te fuiste con Gale así nada más?" - lee en voz alta -. Creo que yo responderé Peeta.
-Gale... - digo ríe dome tratando de agarrar el teléfono, el alarga su brazo para no alcanzar y término sobre el intentando alcanzar el celular. Gale me lanza a un lado, jugando, y se pone de pie. Ahora tiene oportunidad de escribir.
-¿Qué tal así?: - aclara su garganta y lee lo que escribió - "*Prim-or, secuestre a Peeta un rato, el lunes regresara a casa. Estará conmigo todo el fin de semana. Saludos - Gale*"
No puedo evitar reírme.
-Enviar - dice en voz alta. Me sonríe como un niño pequeño al ganar una medalla, su cara esta iluminada -. Adoro tu risa, Peeta. Es muy angelical - camina hasta mí y me entrega el celular, se inclina y me besa en los labios.
-Pues déjeme informarle que esta risa ya tiene dueño.
-¿Quién es, joven Mellark? - arquea una ceja. Vuelvo a reír.
-Es mi Adonis de Seattle - le sonrió, tratando de arquear una ceja pero término haciendo una cara fea.
-¿Quién será? - pregunta entre carcajadas por las muecas que hago.
Me toma de la mano y me levanta del sillón, me acerca a su cuerpo en el momento en que me levanta, me besa, esta vez es largo y cálido. Nuestras lenguas juguetean en un movimiento lento. Él se abre paso a mi boca, yo acuno su labio inferior entre los míos. Ahora tengo una duda.
-Este fin de semana, vivirás como rey - me dice, besándome toda mi cara, mis ojos, mi nariz, mi frente.
-¿Seguro qué nunca has besado antes? - pregunto, no pensé antes de soltar la pregunta.
-No, ¿acaso lo hago mal? Son de mis primeros besos, no me critiques - dice en tono humorístico.
-Ya quisieras, lo haces perfecto. ¡Otra de tus muchas cualidades!
-Bien, como tú digas - hay Gale, no hagas que sonría a cada rato - ¿Quieres meterte al jacuzzi?
Muerdo mi labio inferior. La idea de tener a Gale en traje de baño y sin camisa me emociona y agita el corazón.
-Sé que quieres. Ve a cambiarte a la habitación de huéspedes.
Solamente le sonrió.
Literalmente corro hasta la habitación y saco el bañador de la mochila. Con el control universal, cierro las cortinas de la habitación. Me quito la ropa y me pongo el traje de baño. Saco también las sandalias de la mochila, me quito los calcetines y meto mis pies en las sandalias. El momento de la verdad. Salgo de la habitación hasta el balcón. Me asusto al ver a un hombre de unos cincuenta años de edad con traje, esperando en la puerta de salida al balcón.
-Joven Mellark, soy Jeff. El mayordomo del señor Hawthorne. - estrechamos nuestras manos -. Estoy a sus servicios.
-Mucho gusto, Jeff.
-¿Le apetece una bebida?
-Una Cola-Cola con hielo por favor.
-El jacuzzi ya está caliente y burbujeando. Le entrego esta toalla - me entrega la toalla y salgo hacia el balcón, deja la toalla sobre una silla redeclinable para piscina. Veo el jacuzzi burbujeando y me meto. El agua caliente relaja mis músculos.
El hidromasaje me encanta. Me siento y me relajo.
-Aquí está su bebida, joven.
-Llámeme Peeta.
-Por supuesto. Cualquier cosa llámeme.
-Gracias Jeff.
Jeff se va y me quedo completamente sólo en el jacuzzi. Cierro mis ojos y me relajo.
-Es todo por hoy Jeff, gracias - le dice una voz grave a Jeff.
-Dejada Gale y gracias - agradece y se retira.
Abro los ojos y volteo a ver a Gale salir de la casa y acercarse al jacuzzi. Lleva puesto un traje de baño rojo. Su cuerpo esta tonificado y su abdomen... Puedo jurar que puedo lavar ropa sobre él. Cada parte de su cuerpo esta ejercitado y bien tonificado, su pecho perfectamente tonificado, su abdomen... Brazos musculosos y unas torneadas piernas. Tiene fina línea de vello fino desde su ombligo hasta su pelvis (un "caminito feliz"), así como el vello en los brazos y piernas, no tiene exceso pero tampoco es poco. Tiene la cantidad perfecta en un hombre.
Me estoy derritiendo con tan perfecto cuerpo frente a mí. Definitivamente es un Adonis. ¡Y es mío!
Se mete al jacuzzi y se sienta junto a mí, me rodea con un brazo y me acerco a su cuerpo. Una de mis manos toca su abdomen, duro y perfecto abdomen.
-Perdón - me disculpo, aunque no estoy arrepentido de tocarlo pero no lo hice a propósito -. Gale, sinceramente no me siento cómodo al que tu me trates como un rey. Quiero que esta relación sea...
-Romántica - completa la frase. Mis ojos se iluminan y una sonrisa aparece en mi faz.
Sólo mi sonrisa demuestra que esa es la respuesta. Pero me siento mal por pedir tal cosa.
-Puedo ser la persona más cariñosa y amorosa que quieres que sea.
Me da un beso en la mejilla y después comienza a dar bestias pequeños por mi cuello y me susurra al oído:
-Quiero intentar serlo.
Sonrió para mis adentros.
Nos quedamos una hora en el jacuzzi, conversando y uno que otro beso se cruza en nuestro camino. Salimos del agua y Gale se acerca a las toallas, entregándome la toalla, envuelvo mi cuerpo en la tela que absorbe el agua. Empieza a haber aire helado que choca con nuestros cuerpos agresivamente. Estamos a finales del mes de mayo y el clima últimamente se encuentra muy lluvioso.
Entramos a la casa antes de que la tormenta se aparezca y nos atrape. Gale pone música instrumental en el ambiente de la casa.
-Creo que esta tormenta será fuerte.
Un trueno retumba por todos lados. Hace que me sobresalte por un momento.
-¿Te puedes dar cuenta que es nuestro primer fin de semana como novios? - me dice Gale.
-Y nuestro primer día como novios también - le respondo.
-¿Y qué quieres hacer Peeta?
Me pregunta mientras camina hacia mi, me envuelve en sus musculosos brazos y yo puedo sentir protección y confianza. Caminamos hasta el sofá abrazados y nos sentamos. La confianza y seguridad que emana él la hago mía al estar en sus brazos.
-Estar así.
-Por mi no hay ningún problema.
Me permito cerrar los ojos y disfrutar el momento. La tormenta llega a Seattle y Gale apaga las luces para poder ver a Seattle en una tormenta desde los ventanales de la casa.
Recargo mi cabeza en su hombre y el me acerca más a su cuerpo. Siento calidez, experimento muchos sentimientos inexplicables. Gale opta por apagar la música instrumental para poder escuchar lo que hay en el exterior. Cada vez que se escucha un trueno, yo brinco, sin embargo poco a poco dejo de saltar al estar junto al protector de Gale. A mi protector.
Bostezo como un hipopótamo, tengo sueño. Estoy cansado pero mi corazón no quiere apartarse de Gale.
He aprendido una lección importante desde que murió Cato: no desaprovechar los momentos que no se pueden recuperar, y este es uno de ellos. Cierro mis ojos y parecen que han sido pegados con silicon, porque por más que quiero abrirlos no puedo. Así qué me dejo llevar por el hermoso momento que estoy viviendo.
-Peeta... - me susurran a mi oído. Despierto abriendo los ojos lentamente. Gale me abraza por la espalda. Me acerca a su pecho - Buenos días - acaricia mi cabello y me besa mi cuello.
-Buenos días Gale.
-Así me gustaría amanecer todos los días, teniendo a mi novio abrazado y despertar en el suelo.
-Siento por haberme quedado dormido, estaba muy cansado pero no quería alejarse de ti ni un instante anoche.
-Me di cuenta cuando te trate de hablar y no respondiste. Estabas dormido entre mis brazos como un ángel así que opte por dormirme también.
Novio. Sigo sin poder creer que soy su novio. Es como imposible.
-¿Qué día es hoy? - pregunto alarmado.
-Sábado y son las ocho.
Sábado... No tengo que trabajar.
-¿Qué quieres hacer hoy Peeta? - me pregunta susurrando en mi oído.
-Estar contigo - me da un besito en el cuello al instante en que respondo a su pregunta - Pero no estaría mal una ducha - el se ríe -. Estamos en traje de baño y tenemos impregnada el agua del jacuzzi.
-Bien - dice levantándose del suelo y extendiendo su brazo para levantarme. Con su mano me aparta un mechón de cabello de mi frente. Me besa la frente y pone una mano en mi espalda, dirigiéndome al cuarto de año de la habitación de huéspedes.
Abre la llave de la regadera poniéndola tibia para mi. Me entrega una bata de baño color blanca y me deja sólo para que pueda tomar una ducha. Me quito la ropa y entro a la regadera.
Dejo que el agua relaje mis hombros los cuales me duelen por dormir en el suelo. Cada gota que cae contra mi cuerpo es un completo alivio. Respiro hondo y escojo uno de los veinte tipos de gel de ducha que hay en la regadera. Tomo el que tiene olor a cítricos y vierto el líquido en la palma de mi mano y comienzo a limpiar cada parte de mi cuerpo. Ahora es el turno de shampoo así que tomo uno y con mis dedos limpio mi cabello. El agua quita los residuos de jabón y shampoo de mi cuerpo. Al salir de la regadera, me coloco la bata de baño y salgo del cuarto de baño.
Me siento en la suave cama y acaricio la tela unas cuantas veces. El control universal esta sobre la cama, estiro mi brazo para alcanzarlo y así poder abrir las cortinas. Se abren las cortinas pero las blancas que están tras las beige se quedan. Busco en mi mochila la ropa que usaré: jeans, una playera de Aeropostale color tinta y... ¡mierda olvidé mi ropa interior!
¿Qué hago? ¿Uso la de ayer? Pero sería antihigiénico. El temor me empieza a invadir.
Tomo mi celular y hay un mensaje de Prim.
*No estaré en casa el sábado. Surgió un compromiso, ¡con Gloss! Luego te explico bien ;) un beso*
Bien por ella. ¡Pero nada esta bien para mi! Respiro tres veces y escribo un mensaje para Gale. Esto me provoca mucha vergüenza:
*Gale, que vergüenza. Se me olvidó mi ropa interior... :S*
Al cabo de unos cuantos minutos más llaman a la puerta. Giro el picaporte y asomo mi cabeza por la puerta. Es Gale con unos bóxer en una caja en la mano, son nuevos. Lleva una camisa tipo polo de la marca Ralph Lauren con los colores de Londres, unos vaqueros y mocasines. Su cabello esta peinado como regularmente lo lleva, se ve tan guapo peinado de esa formal.
-Hum, gracias - digo -. Me da mucha vergüenza.
Puedo sentir como mis mejillas arden, muerdo mi labio inferior y bajo la mirada para no tener que cruzar con los ojos de Gale.
-No te preocupes. Apresurare que el desayuno ya esta servido - me dirigue una sonrisa.
Cierro la puerta y me recargo en ella. Hice a Gale comprar ropa interior nueva, que descortés de mi parte.
Me visto rápidamente y salgo de la habitación con el cabello húmedo y alborotado. Camino hasta el comedor donde Gale esta revisando algo en su celular. El desayuno es un gourmet de comida. Hay pan tostado con diferentes sabores de mermelada. Huevos con tocino, hot cakes, jugo de naranja fresco, leche fría, café, pan recién horneado, variedad de fruta y queso cottage.
-Wow, es un desayuno de reyes - me percato que la cocina no esta sucia.
-Siéntate Peeta - me dice Gale dejando a un lado el celular. Se levanta y recorre una silla para poder sentarme. Espera a que me sienta para que él lo haga también. Me fascina como es caballeroso.
Veo toda la comida sobre la mesa que no se por donde comenzar. Hay varias personas en el pent-house: mucamas y Jeff. Al sentarme Jeff me ofrece algo de beber. Me dice una lista completa de lo que hay: Café, jugo de naranja y de zanahoria, leche, malteadas, incluso café Nespresso. Este último es mi debilidad.
-Café Nespresso por favor Jeff - el asiente.
-Por supuesto joven Mellark.
-Jeff, prepárale su Nespresso favorito, el que más le gusta. Por favor.
-Claro.
Puedo notar que se tutean Gale y Jeff.
-Jeff es como de la familia - me explica Gale.
Jeff regresa con el Nespresso mientras me sirvo pan recién horneado y una cantidad considerable de huevos con tocino.
-¿Qué quieres hacer hoy Peeta? - vuelve a preguntarme.
-Es la segunda vez que me lo preguntas, ¿sabes? - sinceramente siento que no me estoy comportando de la mejor manera con Gale, me mira extraño -. Lo siento, me refiero a mi comportamiento
-Si, en verdad cambias de actitud muy rápido - me dice con sinceridad.
-Me estoy dando cuenta de eso... Tengo que vencer mi pasado - por fin encuentro la manera,
Debo dejar que las sombras de mi pasado no se apoderen de mi actitud con Gale, ni cambien mi personalidad, ni mucho menos que controlen mis acciones. La única manera es luchando contra la oscuridad y las sombras que se apoderaron de mi después del suceso trágico de Cato.
-Necesito regresar con mi Psicóloga - le digo con un suspiro.
Gracias por leerme! Espero sus reviews ;D
Nos leemos pronto!
