Aquí, un capitulo triste.


Y simplemente ocurrió de un instante a otro. Mi corazón se destruye poco a poco, pedacito por pedacito. Reprimía las ganas de llorar, no podía hacerlo frente a Prim, no en esta situación. La mandíbula comienza a temblar y no puedo emitir un sonido.

Mi mundo da vueltas, estoy apagándome, sé que me está pasando esto.

Mi cuerpo cae contra el suelo, sin embargo siento que me derrumbo lentamente. En una especie de cámara lenta. Es un golpe con puño de hierro a mi corazón. El aire se me escapa por mi boca y no respiró. El impacto de mi cabeza contra el suelo no es doloroso, solamente parpadeó unas veces más y cierto los ojos, me he apagado.

«-Yo lo haré madre - dice una voz grave que atrae mi atención. El chico es atractivo, muy atractivo tiene el pelo negro liso, piel aceitunada, ojos grises hechizantes. Guapo, lo bastante fuerte, su cuerpo esta tonificado abajo de ese traje color plata. Sus brazos son fuertes y grandes y tiene espalda bien ejercitada y ancha. Piernas están tonificadas, al igual que cada parte de su cuerpo.

Me levantó y le estrecho la mano, al sentir su piel contra la mía, siento un choque eléctrico que viaja por todo mi cuerpo. Me presento y después lo hace él.

-Mi nombre es Gale Hawthorne. Mucho gusto - ¿serán sus ojos los que me dejan en ridículo frente a él comportando me como estúpido, o será todo él?»


Abro lentamente mis ojos, aunque mis párpados parecen estar pegados con pegamento. Quiero mover mis manos, pero están atadas a algo. También tengo al parecer una fina tela húmeda que cubre mi cara. Es oscuridad en su totalidad.

-¿Qué pasó? - pregunto. Aunque sé con exactitud que pasó... Gale murió.

El dolor en mi pecho, en mi garganta y en mi estómago aparecen y esta vez son más fuertes que antes.

-¡Gale... Gale! - grito suplicante. Necesito su calor natural junto a mi cuerpo, me pero se ha ido.

No, no puedo con esto. La oscuridad poco a poco me abrazan, mi alma parece de cristal que es atravesado por una roca, poco a poco se rompe.

-¡GALE, TE NECESITO! - me retuerzo en la cama, lloro sin frenar. Esto... Esto es muy duro -. ¡GALE, GALE... POR FAVOR... GALE!

-Peeta, aquí estoy. Cálmate - una voz familiar me susurra y pone su mano en mi pecho. Prim.

-Quítame la tela, suelta mis manos - pido con desesperación.

Entonces tengo visibilidad.

-¿Donde esta Gale? - preguntó levantando mi cuerpo para observar. Algo me dice que sigue aquí...

-Peeta, é-él murió.

-¡NO, GALE! ¡TE NECESITO! - grito a todo pulmón, llorando.

No es real, yo lo sé. No es real.

Al parecer grito en un hospital, estoy en una habitación. Una enfermera corre hacia mí, quiero soltar mis manos y correr hasta encontrar a mi novio... deseo a Gale... Lo deseo...

Una aguja pincha mi brazo y yo caigo en el profundo efecto de la anestesia.

«-¡Te odio Gale Hawthorne! - grito con todas mis fuerzas. Consigo que el señor Hawthorne me mire. Yo corro hasta el segundo piso del salón, donde hay una serie de balcones para mirar la hermosa vista del mar.

Todo mi alrededor parece gelatina, una espesa gelatina. Las personas a las que aviento para abrirme pasa me dicen algo, son embargo no logro formular lo que dicen. No me quedo en un balcón, subo hasta el último piso, el jardín en el tejado. No hay nadie, privacidad.

Fue un golpe directo al corazón con miles de cristales que se incrustan en el órgano. No puedo ni siquiera respirar mientras mis lágrimas no dejan de brotar. Sonidos de mi garganta se producen, especie de gemidos. Me quito la máscara de la cara y el tiro al suelo.

-¡Yo sólo te quería impresionar!

Grito.

La presencia de alguien no me importa, yo sigo llorado. Unos brazos fuertes y musculosos envuelven mi cuerpo.

-Peeta, ¿qué ocurre? - su voz. Me aparto de golpe.

-¡¿Qué quieres de mí Gale Hawthorne?! ¡Primero logras que me enamore de ti perdidamente, y ahora me pasó algo así!

El queda atónito.

-¡Te quiero a ti Gale Hawthorne! - le tiro un puñetazo a su mandíbula, dejando un bulto que se convertirá en moretón.

-Peeta... »


-Se porque estoy aquí...

-Ah, ¿lo sabes?

Miro al infinito a través de la ventana de mi cuarto de hospital.

-Mi Gale... Gale mu-murió - logro decir... No ha pasado siquiera un día de la noticia.

-Exacto... no quiero que vuelvas a caer Peeta - me dice la doctora Clark.

-Lo siento, volví a hacerlo - volteo mi cara para con ella, mostrándole mis rasguños que yo mismo provoqué poco tiempo después de haberme enterado. Y también le muestro mis muñecas cubiertas por vendas... Quieren evitar que tenga un arranque y me corte.

-Peeta, esto me duele tanto como a ti.

Agitó la cabeza y mis ojos hinchados se humedecen.

-No - digo llorando -. Usted no perdió al amor de su vida, el que cambiaba su estado de ánimo con una simple sonrisa. Usted no perdió a la persona que iluminada su oscuridad, ¡usted no perdió a Gale Hawthorne: el hombre al que le entregue mi cuerpo y alma!

Cubro mis ojos.

-Peeta...

-LARGARTE, QUIERO ESTAR SOLO.


Veo a las personas caminar vestidas de negro por el panteón. Mi traje… simboliza mis heridas que seguirán abiertas durante mucho tiempo. Camino despacio, con temor a caer durante la caminata. Me sostengo de Prim, no sé explicar el vacío y el dolor que siento en mi corazón.

Lo tengo roto.

Estoy roto.

Una rosa blanca en mi mano ha provocado que una gota de sangre caiga por mi mano, no siento dolor. Ya no más. Mis ojos están rodeados por una oscura sombra, mis marcas de insomnio.

¿Qué me ha llevado a este momento?

Una despedida fatal.

No puedo pensar… estoy destrozado.

Gale era parte de mí, y no será remplazado por nadie.

Con su perdida, se llevó mi corazón consigo. No era mi corazón, era de su propiedad.

He tratado de asimilar la situación, sin embargo es como estar en una pesadilla que nunca acabará.

Las personas constantemente me preguntan "¿Te encuentras bien?". No respondo, no puedo responder. No estoy bien, ni lo estaré.

Es más duro que la perdida de mi primer amor, Cato.

Connor, Keil y mi padre se encuentran aquí. Siendo un apoyo para mí. Mis piernas se tambalean y yo siento que caigo. Unos brazos alcanzan a atraparme, Finnick. Me lleva hasta una banca y nos sentamos allí.

-Yo lo amaba… él me amaba. No puedo con esto Finnick, ¡no puedo! – le digo mientras me suelto a llorar -. Esto es tan… ¿por qué a las dos personas a quien amo me las han arrebatado? Ahora lo único que me queda de Gale es su imagen y su voz en mi cabeza… - me rompo a llorar más fuerte y Finnick me abraza.

-Estará a tu lado, siempre.

Todos los presentes se encuentran rodeando un pozo donde enterraran el ataúd. Me encuentro al frente, con mi mano entrelazada con Hazelle. Tenemos que ser fuertes… por Rory, Vick y Posy.

Me quedo mirando como poco a poco desciende el ataúd hacia el fondo de la tierra. Aprieto los ojos y bajo la mirada. Jadeo cuando mis lágrimas salen con facilidad de mis ojos.

Hazelle me abraza con fuerza… siendo mi roca, la roca de todos

«–Estoy listo Gale, estoy listo – confirmo.

– ¿Seguro? No te quiero lastimar…

– No estoy seguro, pero confiaré en ti.

Estoy percatado que el momento se aproxima, aquel momento memorable en el que Gale me convertirá en suyo y él se convertirá en mío. El acto más romántico que puede existir, el más íntimo para una pareja. Ese preciso momento en que dos personas se transforman en una sola, en el que se entregan tanto cuerpo–alma a la persona que aman »

-Gale… - respiro profundamente -. No sé cómo comenzar la despedida – respiro mirando al cielo, conteniendo las lágrimas -. Tú fuiste la persona que se adentró en mi vida, y reparó mi corazón. Nunca creí volver a sentir la maravilla del amor, pero claramente tú lo hiciste – lloro -. Has sido la única razón para seguir viviendo… un sonrisa iluminaba mi día, y los recuerdos acerca de nuestra peleas de quien se amaba más seguirán presentes en mi memoria.

"Esto es tan difícil para mí – mi voz es débil, posteriormente siento que unas manos presionan mis brazos para darme fuerzas -. Ya no sé qué decir. Me gusta sentir protección con los abrazos que me dirigía, quisiera volver a sentir sus brazos rodeando mi cuerpo…

"Sus labios dar un último beso…

"Él tenía un gran efecto sobre mí y mis emociones, me enamoré… Era mi persona… así que esto no es un adiós, es un hasta pronto…

Me acerco al pozo y arrojo suavemente la rosa sobre el ataúd. Después tiran sobre el un montículo de tierra y comienzan a cubrir el ataúd.

-Te amo Gale Hawthorne, siempre lo haré…

«-Cariño, yo te amo aún más - levanta su cabeza para volver a juntar sus labios con los míos.

-¿Quieres comenzar una pelea para ver quién ama más a quién?

-Creo que yo te ganaría.

-¿Quieres apostar?

-Uhm, serás mío cada noche, durante todo este fin de semana.

-Bien.

-Te amo.

-No, yo más.

-Te amo cual cantidad de estrellas en el universo, te dejaré de amar cuando el hombre pise el sol...

-Oh, cielos... Me ganaste - y con esas palabras, trajo con sigo una lágrima de felicidad y amor puro.

¡Madre mía, la apuesta!

-A partir del momento en que abordemos el yate, serás mío Peeta.

-Pero no te diste cuenta de algo... siempre he sido tuyo.»

-Peeta, si no quieres mirar sus cosas. Yo comprenderé – me dice Hazelle antes de cruzar el ascensor lo cual permite la entrada al pent-house de Gale.

-Tengo que hacerlo… - comienzo a llorar, me es inevitable – ¿Puedo tomar tu mano? – pregunto y ella la extiendo, la tomo y caminamos juntos.

Hay cajas con cosas de Gale, y en una de ellas reconozco el traje que llevaba puesto el primer día que lo conocí. Tomo el saco y me lo pongo, me siento en el borde de la cama y lloro. Puedo aspirar su aroma, abrazo mi propio cuerpo.

-Tranquilo Peeta – me dice Hazelle.

-Gracias Hazelle, has sido como la roca de todos.

-Estoy bien, así podríamos decirlo. Tengo que estarlo por mis hijos… pero lo más importante… ¿tú estás bien? ¿Qué es lo que sientes?

-No tengo ni idea… aun puedo sentirlo y oír su voz… lo extraño tanto.


Han pasado ya dos semanas desde que mi persona dejó este mundo. Sigo sin asimilar la idea. He estado en terapias intensivas para asimilar la idea, sigo llamando escuchando el buzón de voz en mi teléfono, para oír su voz. Miro mi celular con la esperanza de encontrarme con un mensaje suyo deseándome que linda noche.

Todas las noches he llorado, abrazó el saco plateado y aspiro su olor, es una herida más a mi corazón roto.

Hay días que ni siquiera puedo hablar, otros siquiera comer, otros siquiera querer vivir.

Pero debo hacerlo, por Gale y sus recuerdos en mi cabeza que yacen presentes.

No seré el mismo, lo sé. Pero debo ser fuerte.


Esta travesía esta por terminar, espero que les guste hasta el momento