Capítulo 5. La Tortura

No pido que todos los días sean de sol

No pido que todos los viernes, sean de fiesta…

Tampoco te pido que vuelvas rogando perdón

Si lloras con los ojos secos y hablando de ella…

-Mierda… ¡Kankuro si no te apresuras voy a llegar jodidamente tarde!

La imperativa voz de Sabaku No Temari, retumbó en el segundo piso con fuerza a pesar de estar ella en la primera planta, justo en el umbral de la cocina. Desde hacía más de veinte minutos estaba a la espera de que su fornido hermano bajara por las escaleras y la acompañase hasta su oficina en la Torre Hokage, cosa que hasta el momento no había ocurrido… así que, sin poder guardarse la furia, se dispuso a llamarlo a gritos para ver si así se apuraba, mientras maldecía con el pensamiento a Nara Shikamaru, quien por su estupidez la había orillado a no querer verle la cara…

Y es que la embajadora de Suna sabía, que si se le ocurría poner un pie fuera de aquella casa sola, tendría que enfrentarse con el muy estúpido niñato que le suplicaría que lo perdonase cuando ella lo que menos quería era verlo… aunque para ello tendría que hablar con la Hokage para solicitarle el cambio de guía…

Pero eso era algo que por el momento podía dejar pasar, después de todo, lo primordial era llegar a la oficina y sin Kankuro no iba a conseguir muy a tiempo…

-¡¡Con un demonio Kankuro o bajas o me obligas a arrastrarte por las escaleras!!

Y en el piso superior, con aquella amenaza latente, el marionetista de ojos marrones no tuvo más remedio que dejar incompleto el artístico maquillaje de su cara, para atender a su querida hermana que, pensó, seguramente estaría en sus días

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Sí, definitivamente, Kiba estaba seguro de que aquel iba a ser uno de sus mejores días. Después de todo, le había sacado a Temari una cita para ir a comprar helado juntos después del trabajo… una cita, una verdadera cita juntos…

No es que la velada de la noche anterior no fuese como una cita. Simplemente, el hecho de que estuvieran junto a Tenten y Kankuro no les había permitido tener el espacio para charlar de temas más privados… en pocas palabras, lo de la noche anterior había sido más bien una salida grupal… que había acabado con los dos hermanos Sabaku No, regresando a casa después de dejar a Tenten en casa y a él a mitad del camino hacia su propia casa. Y eso no era lo que él había planeado, pero no le había quedado más remedio que aceptarlo…

Además, Kankuro se marcharía pronto, y él podría ofrecerse a acompañar a la rubia de ojos verdes a su departamento una vez que su hermano se hubiese ido… sí señor, eso era lo que iba a hacer.

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-Eres una paranoica Temari, aún tienes mucho tiempo de sobra- reclamó Kankuro al verse sacado tan abruptamente de casa, con sus líneas de maquillaje púrpura apenas terminadas.

Su hermana, tras echarle cerrojo a la puerta, se dio media vuelta y emprendió el camino a paso rápido, ignorando deliberadamente a Nara Shikamaru que esperaba en la casa de enfrente con la espalda apoyada en la pared…

-¿Se te ha olvidado ya que quedaste de ir a entrenar con Tenten, y debían verse en la entrada al domo de la Hokage, Kankuro? Quizás yo tenga mucho tiempo todavía, pero tú ya vas retrazado – le recordó ella con una sonrisa altanera, notando de inmediato como el rostro de su hermano se sorprendía unos instantes, antes de endurecer ligeramente el gesto… por mucho que le doliera aceptarlo, su Onee chan tenía razón…

-¡Anda Temari más rápido que llego tarde!- le apremió él, apurando el paso por las calles de aquella aldea, y su hermana, ni tarda ni perezosa hizo lo mismo… aunque estaba segura, de que tarde o temprano iba a tener que enfrentarse a Shikamaru…

Que bufando rezagado, los siguió a paso lento.

Tenía que arreglar pronto las cosas con Temari, no estaba dispuesto a perderla así. Había cometido un error al liarse con Ino, un terrible error que le estaba costado su relación con la rubia de Suna, y que estaba dispuesto a todo por recuperar…

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-Así que hoy tenemos que recuperar a ese gato… - dijo por lo bajo el joven Inuzuka, leyendo la lista de misiones de rango D que tenía para aquel día, pero que parecían ser para toda la semana.

Tsunade sama había enviado a un grupo de Jounins a una misión importante a la aldea de la estrella, dejando sin sensei a por lo menos cuatro equipos de genin's, y como las misiones para ellos se iban acumulando, había decidido dejarlo a él y a otros tres chuunin como suplentes para aquellos chiquillos… y siendo sinceros, aquello no era lo que Kiba había esperado para aquel día, pero al menos iba a permitirle estar en la aldea al atardecer para cumplir con su cita con Temari…

Y hablando de la princesa de Suna, para el bien adiestrado sentido del olfato del castaño no pasó desapercibida la exquisita fragancia de orquídeas del desierto que iba llegando al edificio, y una radiante sonrisa se le dibujó en el rostro, cinco segundos después cuando la vio aparecer sola al final del pasillo…

-Buenos días Temari- le saludó él, encantado de poder verla tan temprano, y la rubia, sonriéndole con cortesía le respondió el saludo

-Buenos días Kiba, ¿te vas ya de misión?- preguntó avanzando hacia él. Desde que Kankuro la había dejado a la entrada del edificio, ella prácticamente había corrido por los pasillos para evitar que Shikamaru le diera alcance…

-Estaré a cargo de un grupo de genins haciendo misiones de Rango D, pero estaré libre a las seis para venir por ti - le explicó él esperándola en su lugar y justo cuando ella llegó a su lado, pudo notar que parecía confundida…

-¿Kankuro te ha pedido que vengas por mi?- preguntó sin detener sus pasos, y dejando momentáneamente a Kiba inmóvil y sorprendido, pero de inmediato retomó el paso dispuesto a acompañarla hasta su oficina.

-No, no… anoche quedamos de ir por helado, ¿recuerdas? Como me terminé el tuyo quedamos de salir para reponértelo – le explicó un tanto nervioso. Al parecer Temari no le había dado tanta importancia a su invitación como él habría esperado… y después de procesar la información, la embajadora de Suna se sonrió asintiendo.

-Si, si, ya recuerdo… perdona Kiba, lo había olvidado por completo- se disculpó ella sonriéndole ligeramente apenada, antes de volver la vista al frente…- pero está bien, procuraré terminar el papeleo de hoy a esa hora - le confirmó deteniéndose finalmente frente a la puerta de su oficina, mirándolo a la cara unos instantes.

-Perfecto… bueno, entonces te veo a las seis – confirmó también él, casi queriendo dar saltos de gusto. Temari detuvo su mano sobre el picaporte y asintió todavía mirándolo detenidamente y arrugando casi imperceptiblemente el entrecejo… Kiba parecía realmente entusiasmado con la idea de salir con ella…

Y antes de que pudiera hacer o decir nada más, el Inuzuka le dio un pequeño y fugaz beso en la mejilla, antes de dar media vuelta y salir corriendo por el pasillo, y recordándole a la ojiverde que tenían una cita a las seis…

Petrificada y sorprendida, Temari se llevó una mano a la mejilla…

Kami sama… ¿era posible que ella le gustara a Inuzuka Kiba…?

No… no podía ser cierto… o tal vez sí…

Igual no tendría nada de malo, ¿no?, ella era soltera, y Kiba también lo era…

Sacudiendo casi con violencia la cabeza, Temari se dio media vuelta y abrió la puerta de su oficina, tratando de no darle mayor importancia al tema, ella apenas y conocía a Kiba, quizás se comportaba igual con todas las chicas, como Kankuro que era el máximo conquistador y soltero codiciado en Suna y por ende le coqueteaba a todas… sí, debía olvidarse de ese tema, al menos momentáneamente, porque tenía enfrente una cantidad descomunal de papeleo que debía terminar…

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-Ino entiende, esto tiene que terminar- sentenció Shikamaru, todavía avanzando con su paso lento por los pasillos del Domo Hokage, ignorando en la medida de lo posible a la rubia platinada que le seguía un paso rezagada, con una mueca de disgusto deformando su supuesto perfecto rostro…

-Entiéndelo tú Shikamaru, Temari terminó ayer contigo, no quiere saber nada más de ti, ya déjala en paz de una buena vez- replicó molesta al saber de la insistencia de su compañero de equipo, quien cabe destacar, la había dejado esperándo toda la noche…

-Lo nuestro fue solo sexo Ino, y eso no va a cambiar nunca… en cambio con Temari…

¿Con Temari qué?, estuvo a punto de preguntar la Yamanaka, cansada de tan sólo indagar sobre la relación de su amigo y la rubia de Suna, pero bien sabía que preguntarlo era caso perdido, ya que ni ella ni nadie había conseguido escuchar nunca lo que fuera que Shikamaru pensara de su relación con la ojiverde. El tema estaba prácticamente prohibido, porque el pelinegro sencillamente no hablaba…

Pero dijera lo que dijera, el Nara no iba a deshacerse tan fácilmente de Ino Yamanaka, que estaba dispuesta a todo por hacerle entender que lo suyo con Temari no iría a ningún lado…

-¡Eh, Shikamaru! ¿¡A dónde demonios crees que vas!? – preguntó casi a voz de grito, al ver que el chico se seguía de largo en lugar de entrar a su oficina.

Y aunque él no se dignó a responderle, la platinada sabía que se dirigía a la oficina de la odiosa embajadora de Suna… quien estando tan ocupada como estaba, le permitió pasar a la persona que llamaba a su puerta sin siquiera preguntar quien era…

-¿Qué quieres?- preguntó con brusquedad y sin importarle parecer grosera, apenas viéndolo entrar y volviendo por completo su atención a los papeles en que trabajaba. Shikamaru que ya esperaba aquella actitud recelosa, suspiró apoyando la espalda contra la puerta…

-Anoche… ¿qué hacía Kiba en tu departamento?- preguntó tratando de sonar indiferente, pero sintiéndose verdaderamente dolido.

Al salir de trabajar la tarde anterior, había querido ir a hablar con ella y explicarle muchas de las cosas que ella no le había permitido al sacarlo de su oficina después de que le confesara sus deslices, pero ella había salido antes, obligándolo a ir a buscarla a casa aún a riesgo de que Kankuro lo matara, y se había encontrado con la desagradable sorpresa de verla dejar pasar a Kiba al interior… y no conforme con eso, casi podría jurar que los había visto casi besándose, justo cuando Kankuro llegó…

-Lo que yo haga o deje de hacer no es de tu incumbencia Nara- respondió con desenfado, también haciendo un esfuerzo por sonar indiferente y no mirarlo… pero de reojo pudo ver que el muchacho avanzaba hacia ella…

-Temari yo… kuso… - qué difícil era hablar con ella, pensaba el domador de sombras, mirándola fijamente, esperando que ella alzara la vista y lo mirara a los ojos.

Nunca había sido bueno con las palabras, y ella prácticamente había aprendido a leer lo que quería decirle a través de su mirada… pero esta vez ella no lo miraba. Ella no quería saber nada de lo que él tuviera que decirle… y eso a él lo frustraba tremendamente…

-Kuso, Temari ¡por lo menos mírame!- le exigió repentinamente él, molesto, fastidiado, enfadado, destrozado, golpeando el escritorio frente a ella con las palmas de las manos bien abiertas en un intento de descargar todo aquello que sentía…

Y acto seguido, ella levantó la cabeza, mirándolo con indiferencia…

-¿Para qué vago? Si no vas a decirme nada que me interese… márchate ya ¿quieres? Lo que dije ayer iba muy en serio: tu y yo terminamos. Vete con tu amiguita, seguramente te está esperando con las piernas abiertas…

Y dicho esto, la embajadora de Suna volvió sus verdes ojos al escritorio, fingiendo que prestaba atención al papeleo, pero con la vista fija en las manos del hombre que amaba, que las había apretado de pura impotencia…

-Es… ¿tu última palabra?- preguntó el Nara, sintiendo la garganta cerrada y los ojos llenarse de lágrimas… y Temari, que estaba en las mismas, se limitó a asentir lentamente sin levantar la vista… - entonces… espero que seas muy feliz…

Y dándose la media vuelta para que ella no lo viera llorar, Shikamaru Nara salió de aquel lugar sin haber visto el par de gruesas lágrimas que resbalaron por las mejillas de Sabaku no Temari y acabaron estrellándose en el escritorio repleto de papeleo…


La Tortura, canción interpretada por Shakira y Alejandro Sanz que representa muy bien la situación que se está presentando, y debo decir que me siento orgullosa de que Temari esté tan segura de preferir estar lejos de Shikamaru a tenerlo a su lado torturandose, pensando que sólo recordara sus aventuras con Ino cuando esté a su lado... aún cuando su elección de alejarlo duela... y no se a ustedes, pero a mi me da gusto que comience a dar el primer paso para seguir con su vida y además se de cuenta de lo que Kiba siente por ella, kyaaaa!!! *o*

Como sea, jajaja xD yo se que no era necesaria mi breve explicación, pero queria comentarlo jujuju xP Y antes de despedirme y finalizar esta actualziación, quiero dar mis eternos agradecimientos a Titxtutemari y a TemariGothick, que se han tomado la molestia d leer y dejar reviwe en este Shika-Tema-Kiba y encima les ha gustado *-* (aun cuando se que ambas son fieles fan's del Shikatema xD)

Las quiero, feliz año nuevo!! n.n