Capítulo 6. Si La Ves

Dile que yo estoy muy bien

Que nunca he estado mejor

Si piensa que tal vez me muero

Por que ya no esta ¡que va!

Dile que al final de todo

Se lo voy a agradecer…

Aunque pensándolo bien

Mejor dile que ya no me ves…

Sentado en el marco de la ventana de su oficina, Shikamaru exhaló lentamente una bocanada de humo y cerró los ojos un momento.

Había pasado una semana desde la última vez que vio a Temari.

Una larga y extenuante semana en la que el pelinegro había tratado de ocupar todo su tiempo en el trabajo en un pobre intento de no pensar más en ella, de reprimir los terribles deseos que sentía por salir a buscarla, del deseo de tan sólo ir a verla a escondidas… se había prometido a sí mismo no molestarla nunca más. No después de que Tsunade sama le informara de su revocación como el guía de la embajadora de Suna…

Una larga y espantosa semana en la que había luchado consigo mismo y prácticamente había perdido el hambre y el sueño a base de tantos cigarrillos que había fumado para mantener a raya la ansiedad de salir corriendo a buscarla...

Mendokusai… desde el principio, había sabido que sería difícil retomar su vida normal, porque no era como si ella hubiera vuelto a su aldea y no fueran a verse nunca más. No. Era más problemático, porque él sabía que ella estaba ahí, en la misma aldea, en el mismo edificio, en el mismo piso y de un momento a otro podría encontrarse, y él tenía que luchar contra sus deseos de ir a por ella y hacerle ver que separarse había sido el más grande error que pudieron haber cometido en su vida…

Y entonces, alguien llamó a la puerta.

-Pase- dijo sin darle mucha importancia y manteniéndose en su posición aún con los ojos cerrados. Casi en seguida se arrepintió al escuchar la voz de la persona que menos quería ver en aquellos caóticos momentos de su vida…

-¿Se te ha pasado ya el enojo conmigo Shika kun?- preguntó con fingida inocencia la causante de todos sus males y problemas.

-Si no es nada relacionado con el trabajo, márchate – respondió contundente, sin siquiera dirigirle una sola mirada, dando una última calada a su cigarrillo. La platinada hizo una mueca de disgusto.

-No me digas, de seguro que tu noviecita te prohibió verme y hablarme, ¿me equivoco? Seguro que esa fue la condición que te puso antes de reconciliarse - insistió Ino, obstinada y con los brazos cruzados, negándose a salir.

Fastidiado, Shikamaru bufó y apagó el cigarro antes de voltear y fulminarla con la mirada… y ella se sorprendió de ver lo demacrado que se veía Shikamaru, además de notar sus ojos sumamente enrojecidos…

-Ella terminó definitivamente conmigo, ¿satisfecha? Es decisión mía el que te alejes –sentenció con amargura en su voz, poniéndose inmediatamente de pie y avanzando hacia la salida.

Y sorprendida, la Yamanaka permaneció inmóvil en aquella solitaria oficina, asimilando la información que le habían proporcionado…

oOoOoOoOoOo

Tenten no se sorprendió cuando Kankuro le informó que no iba a poder quedarse por mucho más tiempo en Konoha, a decir verdad, ya había estado esperando escuchar aquellas palabras. Había retrazado su partida, y ella sabía que no podía seguir haciéndolo por mucho tiempo más…

-¿Cuándo te vas?- preguntó después de unos segundos en silencio, con la mirada fija en el cielo azul. Sentado sobre el pasto a su lado, el castaño la miraba fijamente a la cara, tragándose el desasosiego que le provocaba dejarla justo cuando todo iba tan bien…

- Pasado mañana, al amanecer… quizás logre convencer a Gaara de que me permita venir por Temari dentro de un mes, cuando su trabajo termine- sugirió él, en un intento por brindarle esperanzas. La maestra de armas se sonrió y volteó a mirarlo, echando el cuerpo ligeramente hacia atrás, apoyando ambas manos sobre el pasto para sostenerse.

-¿Estás seguro que quieres tener una relación así?- preguntó ella.

-Creo que al menos deberíamos intentarlo – respondió él muy seguro de sí mismo, pero ni con eso Tenten se sentía segura de que fuera lo correcto…

Y no es que le molestase la idea, al contrario, le parecía un buen detalle de parte de Kankuro el querer viajar en cada oportunidad para verla, sin embargo no podía dejar pasar por alto el hecho de que pasarían más tiempo separados que juntos… y tenía miedo de que él también le rompiera el corazón…

oOoOoOoOoOo

En ese momento, a Shikamaru casi se le detuvo el corazón.

¿Qué hacía, ahora qué hacía? Se preguntaba a sí mismo con su mente trabajando a todo lo que daba y el corazón latiendo aceleradamente en su pecho, mientras se escondía en el recodo del pasillo, porque lamentablemente para él, no se le había ocurrido ninguna estrategia más efectiva que esconderse en el momento preciso en que entraba por el pasillo, y la puerta de la oficina de la Hokage se abría dejando salir a la joven asistente en compañía de la embajadora a quien en esos momentos terminaba de explicarle algunos detalles poco claros que había encontrado en los reportes en los que trabajaba…

Kami sama, ¡pero sólo a él se le ocurría salir así de su oficina y deambular por el edificio en lugar de irse a otro lugar en donde fuese menos posible encontrarse con Temari!

Pero ya de nada le servía arrepentirse. Quisiera o no, ya estaba ahí… aunque tal vez debería seguir su camino en lugar de esconderse. Seguir avanzando por aquel largo pasillo y saludarle como si nada entre ellos hubiese pasado, mantener oculto el nervio que volver a verla le provocaba, sonreírle y mantener en secreto lo mal que lo había pasado durante aquella extenuante y solitaria semana… pero entonces recordó que tenía justamente una completa semana que ni dormía ni se afeitaba…

Y él no quería que Temari lo viera derrotado, no quería que ella lo viera devastado. No ahora que él mismo había comprobado que se veía más hermosa y radiante que nunca, más feliz y contenta, que en cualquiera de los momentos que había compartido con él…

No, Nara Shikamaru no iba a permitir que Sabaku no Temari lo viera en aquel triste y depresivo estado, así que una vez tomada la decisión, el manipulador de sombras, regresó silencioso tras sus pasos, con la firme decisión de no dejarse ver por ella hasta que pudiera superar la ruptura de su relación…

oOoOoOoOoOo

En punto de las ocho de la noche, Kiba llamó a la puerta de la oficina en donde trabajaba Sabaku no Temari.

Aquella tarde, un poco más temprano, el joven shinobi de Konoha, después de un arduo día de trabajo, se había encontrado con el hermano de la embajadora, que al contarle sobre algunos problemitas con quien esperaba fuese su futura novia, le había dado al Inuzuka la oportunidad de salir de nuevo con la rubia, a quien de inmediato se ofreció a ir a recoger…

Y por supuesto, el joven marionetista de Suna que no vio problema alguno en ello, le aceptó la oferta y se marchó en dirección a la casa de su futura novia, para aprovechar aquellas últimas horas para pasarlas juntos... olvidándose completamente de informar de aquello a su hermana, que al ver a Kiba en su oficina, tan sólo atinó a preguntarle si se le ofrecía algo, mirándolo apenas unos segundos a la cara.

-Kankuro me pidió que viniera a recogerte, ya sabes, para que él pudiese salir mas tiempo con Tenten… así que, ¿estás lista?– le dijo tratando de no ponerse nervioso, y levantando de nuevo fugazmente la vista, ella le respondió.

-Ya casi termino, sólo espera un minuto más- dijo serena, casi inexpresiva, volviendo a evadir su vista…y no precisamente porque estuviera sumamente concentrada en su trabajo, sino porque había algo en Kiba que de un tiempo a la fecha la estaba inquietando.

A lo largo de aquella última semana, se había estado encontrando al muchacho en cada pasillo del edificio y cada lugar de la aldea al que iba. Y aunque normalmente no le habría importado, porque era probable que ni siquiera lo hubiera notado, de no ser por un comentario que había dicho Kankuro después de que Kiba la hubiera llevado a comprar helados, Temari no se sentiría de aquella manera al estar en su presencia, ni estaría pensando con tanta insistencia lo que en aquellos momentos la estaba inquietando…

Aunque, ahora que lo pensaba, había una manera fácil de deshacerse de aquellos asfixiantes pensamientos, un método drástico pero altamente efectivo que sin pensarlo mucho se atrevió a aplicar.

-Kiba- dijo de pronto ella dejando a un lado el bolígrafo y apilando la hoja junto al resto de los papeles en los que había estado trabajando, interrumpiendo en el acto el monologo balbuceante en que Kiba se había sumido y que ella no había estado escuchando…. - ¿Yo te gusto?- preguntó directa, y el rostro del Inuzuka, al instante enrojeció… y eso le bastó a la rubia para saber que había dado en el blanco.

-Yo…tú… eres muy bonita, ¡hermosa quiero decir…! Cualquiera tendría que estar ciego para no notarlo… - le confesó sin pensárselo dos veces el castaño, a pesar de sentir el rostro tan rojo como solía ponerse Hinata, y tras un par de segundos en silencio, en los que la embajadora de Suna meditaba qué decir, prefirió hacerle otra pregunta igual de directa que la anterior.

-¿Estás esperando que entre nosotros dos surja alguna especie de… relación sentimental?- le cuestionó, más por confirmar sus sospechas que por interés en él, ya que realmente la ruptura con Shikamaru le había afectado demasiado aunque se había estado haciendo la fuerte para no demostrarlo… y de nuevo, sin siquiera pensarlo mucho, le respondió sincero…

-Sí, a decir verdad sí…

oOoOoOoOoOo

-Ya te he dicho que estoy bien Chouji, no es necesario que me invites la cena, he estado comiendo bien – le aseguró Shikamaru a su mejor amigo, a pesar de saber que estaba mintiendo.

-De cualquier manera iremos, hoy es dos por uno en Ichiraku y me apetece invitarte, así que no hay pretexto alguno que me convenza – le dejó bien claro el shinobi de huesos anchos, que nada más enterarse de la ruptura de Shikamaru y Temari, había sacando de la oficina a su amigo que después de un par de semanas sin verlo, había encontrado en un terrible estado físico tal como su amiga Ino le había informado…

Es más, de no ser por ella, el heredero del Clan Akimichi ni siquiera habría ido a buscarlo ya que su equipo había estado en misiones constantes y él se sentía demasiado agotado como para ir a saludar a Shikamaru, que parecía haber adelgazado bastantes kilos de peso, y aunque ya se había afeitado la barba que se había dejado durante esa semana, aquella baja súbita de peso lo hacía ver todavía demacrado…

-Y… ¿has vuelto a ver a Temari?- preguntó al cabo de unos minutos en que ambos habían estado caminando en silencio, por las calles de la aldea. El Nara no respondió de inmediato, sino que permaneció unos instantes callado.

Había estado evitando a su mejor amigo durante toda aquella semana para de esta manera no hablar de ese tema con él, le dolía pensar siquiera en tener que contarle los detalles de su ruptura con Temari, no quería derrumbarse al contarle el pesar que sentía en su corazón… así que, haciendo de tripas corazón, se obligó a fingir tal y como se lo había propuesto apenas un par de horas antes…

-Esta mañana la vi – dijo sereno a pesar del nudo que se le había formado en la garganta, -saber que ha seguido con su vida al igual que yo me hizo sentir bien… creo que separarnos fue lo mejor para los dos – continuó explicando tratando de sonar optimista y recuperado, aunque sin conseguirlo.

Después de todo, Chouji era su mejor amigo, y no necesitaba nada más que mirarlo para saber lo mal que se lo estaba pasando… así que, en un intento de reconfortarlo, el joven de huesos anchos, le dio una palmada amistosa en el hombro antes de que siguiera con aquellas mentiras…

-Ya veras que todo mejorará pronto y en menos de lo que te imaginas la situación mejorará- le quiso animar el Akimichi con aquellas vagas palabras, negándose a darle falsas esperanzas a su amigo sobre su relación con la rubia de Suna debido a ciertos rumores que en torno a ella había tenido la suerte o desgracia de haber escuchado y que, de llegar a los oídos de Shikamaru, seguramente dejarían al estratega devastado…

Y Shikamaru, agradeciéndole internamente el apoyo moral, le sonrió de medio lado y asintió antes de volver su vista al frente, divisando a lo lejos el puesto de Ichiraku en donde se dispondrían a cenar… hasta que el padre de Chouji apareció para llevárselo a una misión de emergencia.

Tentado a no aceptar aquella misión, el Akimichi quiso quedarse en compañía de su mejor amigo. Ya había pasado una semana sin estar con él dándole el apoyo moral que tanto necesitaba, y quería remediar su ausencia con una abundante cena, y quizás más tarde, un par de platos de sake en el bar para hacerlo olvidar… sin embargo, el Nara se adelantó diciéndole que tenía que ir si no quería problemas con la Hokage…

-Descuida, ya será en otra ocasión – lo disculpó el pelinegro, al ver el rostro contrariado de su mejor amigo, que resignado, asintió dándole la razón.

-Es cierto… trabajo es trabajo y no puedo dejarlo - se dijo como consuelo, suspirando y mirando después, muy seriamente a su amigo. – Pero vendremos a cenar a Ichiraku a mi regreso, sin pretextos- le aseguro, y de inmediato se marchó tras de su padre, dejando a su mejor amigo, solo en mitad de la calle…

Y si Chouji se hubiera retrazado tan solo unos minutos más decidiendo si aceptar o no aquella misión, o si el mismo Shikamaru hubiera decidido ir a cenar a Ichiraku aunque fuese solo, el joven estratega no hubiera emprendido la marcha en dirección a su departamento, por lo que no habría tenido porque pasar por el centro de la aldea y de ésta manera no se hubiera enterado de aquello que el Akimichi había oído sobre su exnovia…

Pero ni Chouji perdió tiempo meditando si debía aceptar o no aquella misión, ni Shikamaru quiso pasar a Ichiraku a cenar solo, por lo que se fue directo a su departamento avanzando a paso lento por las concurridas calles del centro, andando con ambas manos en el interior de los bolsillos del pantalón, con la vista siempre al frente y sus pensamientos dedicados a Sabaku no Temari… a quien de pronto le pareció ver a unos metros de él, al lado de Inuzuka Kiba que la estaba abrazando mientras esperaban un plato de castañas asadas…


Primero que nada, yo AMO la canción del inició: Si la ves, original de Franco de Vita a dueto con Sin Bandera... la letra es verdaderamente corta venas, y les digo que yo se la dediqué a mi ex cuando recipen habíamos terminado... si nada más me acuerdo y todavía me hace llorar... y creo fervientemente que representa perfectamente la situación de Shikamaru y Temari después de ese truene tan desastroso del capitulo pasado.

temariland, que bueno que te animaras a leerlo, me da mucho gusto que te atrevieras a expandir los horizontes y encima te haya gustado jajaja; Titxtu, hay veces en la vida de una mujer que es mejor enfrentarse a los problemas y terminar por lo sano una relación, a quedarse ahí todavía sufriendo... el detalle está, en que no todas tenemos el valor de nuestra problemática protagonista xD Te kierooo, gracias por leer!, y TemariGotick, perdoname por tardar tanto en actualizar! pero entre el trabajo y todos mis ficts se me dificulta continuarlo rápido... uy, y debo deicrte ke me halaga mucho que me consideres una de tus favoritas, para mi es todo un honor y espero no defraudarte n.n

Y ahora si, sin nada mas que decir me despido hasta el siguiente capitulo, les quiero, gracias por leerme! n.n